El ovni de Shreveport

Shreveport tiene su parte en la herencia ovni

La histeria de los platillos voladores alcanzó un pico en el verano del ’47

Por John Andrew Prime

Cuando se soplen las velas en el pastel del 60 aniversario de la locura de la nación sobre los ovnis y los seres extraterrestres, Shreveport tendrá un lugar en la mesa.

Los títulos que asustaron a los residentes en julio de 1947 lo dicen todo:

“AVIÓN MILITAR CAZA DISCO” decía un título de gran tamaño en la primera plana de The Times del 7 de julio de 1947 – el mismo día en que supuestamente se estrelló el famoso platillo de Roswell, y un día antes que fuera anunciado a los medios como platillo y después, casi inmediatamente, como un globo meteorológico errante.

La contribución de Shreveport a la histeria fue el avistamiento de un platillo que pronto mostró ser una broma más allá de toda duda.

Un experto maquinista, el finado Murff Swor, juntó algunas piezas eléctricas y un disco de aluminio, lo ocultó encima de un edificio en la entonces próspera Texas Avenue, y lo echó a volar en la hora de más tráfico cuando la luz estaba menguando y el apetito del público por lo extraño crecía.

“Mi padre era un fantástico trabajador de láminas metálicas y tenía un sentido del humor”, dijo Jerry Swor, su hijo de 17 años, ahora de 77 años, que vive cerca de Arlington, Texas. “Fue durante todos los avistamientos de ovnis. Él hizo este disco, era de alrededor de cuatro pulgadas de grueso en el centro, y más delgado en las orillas. En la parte superior soldó con autógena un condensador y dos encendedores de lámparas fluorescentes a cada lado y tomó una antorcha de acetileno e hizo los rastros de humo detrás de cada uno de los arrancadores, así que se veía como si girara”.

Si él deseaba comenzar un pánico, casi lo consiguió.

El vendedor autos F. G. “Happy” Harston vio el platillo navegador, corrió a donde se estrelló en la cuadra 1500 de Texas Aveneu, ahora tragada por un puente de la interestatal 20.

Eso era un área comercial próspera y estaba cerca del viejo Charity Hospital, ahora ocupado por el departamento del policía.

Un título más pequeño del Times reportó al día siguiente: “Adminículo voló sobre la Texas Avenue. Bromista culpado por dispositivo poco científico”.

Jerry Swor dijo que la cresta de su padre cayó realmente rápido.

“Cuando el estallido lo lanzó y un individuo en la calle corrió y lo tomó, “diablos, eso fue un error”, recuerda Swor. “A la mañana siguiente, había títulos en el periódico, “Ovni cae en Shreveport”, y había un agente del FBI esperándolo en la tienda. A la mañana siguiente el periódico decía, “Culpable confiesa”. Estaba por todas partes del país.

“Él fue un bromista”, dijo Swor sobre su difunto padre. “No fue la primera vez que él hizo una broma. Pero después de ESO ya no hizo más”.

El autor de ovnis Kevin Randle también conoce la broma de Swor, y la ha incluido en dos de sus libros, “Project Moon Dust” y “The Roswell Encyclopedia”.

“Una de las controversias sobre la caída del ovni de Roswell viene de un memo que tenía una nota manuscrita de J. Edgar Hoover”, dice. “Se había pedido al FBI que ayudara en la investigación de los avistamientos de ovnis, platillos voladores o discos voladores en esos días. Hoover, en la nota, escribió, “Yo haría esto pero antes de convenir debemos insistir sobre el acceso total a los discos recuperados. Por ejemplo en el caso La. el ejército lo capturó y no nos ha permitido examinarlo”.

“Randle dijo que lo que hace interesante a la nota de Hoover es la forma en que hace su letra cursiva “La.” que parece “SW”, lo que para algunos investigadores hace que la nota parezca apoyar la caída de Roswell.

Aunque la broma de Swor no fue el único avistamiento en Shreveport ese día.

Varias horas antes, y varias cuadras más lejos, dos jóvenes en motos vieron un disco plateado volar sobre los edificios del centro.

“Pasó justo sobre el Shreveport Times, dijeron Tommy Ayres de 13 años, 264 Stoner Ave., y Guy Hicks, 16 años, Lake, Miss.”, la historia de la portada del periódico decía. “Ambos dijeron que no habría podido ser un avión”.

Ayres describió lo que vio.

“Estábamos viendo el semáforo esperando para que cambiara a verde”, le dijo al Times. “Justo cuando vi una cosa plateada volar en el cielo. Cambió”.

Como los más viejos moradores de Shreveport sabrán, el “Tommy Ayres” que tenía 13 años en 1947 fue el mismo Tom Ayres que se unió a las tropas de paracaidistas del ejército, después comenzó una carrera como agente y productor de talentos musicales, firmando eventualmente a la superestrella musical David Bowie para RCA Records. Ayres murió en Shreveport en el 2000.

Su hijo, Billy Ayres, de Oil City, no sabía de la conexión de su papá con los ovnis, pero no se sorprendió.

“Sí, ése es él”, dijo Ayres, riéndose entre dientes. “No me sorprende del todo. Conoces a papá”.

El mismo 7 de julio de 1947, la historia cuenta que cuatro jóvenes mujeres de la localidad habían formado un “Club de Platillos Voladores” para mantener un ojo avizor para los discos, y que un guardacostas local había fotografiado un platillo. Un geólogo local dijo burlonamente que los avistamientos eran sólo “nuevas palomas mensajeras regresando a casa, al gallinero”.

Una historia nacional colocada a la derecha de la página observaba que el “avión militar buscaba en los cielos sobre los estados de la costa del Pacífico los “misteriosos platillos voladores” que durante 12 días han desconcertado a todo el país”.

Eventualmente, la manía murió, sólo se restablecería en julio de 1952 cuando en más de dos fines de semana consecutivos se detectaron en el radar misteriosos platillos sobre Washington, D. C. El interés regresó en los años 60 y 70 y ha permanecido relativamente constantemente desde entonces, aunque probablemente hoy la gente se centra en Roswell y no en los relatos de los avistamientos que lo precedieron o siguieron.

El español Vicente-Juan Ballester Olmos, director del proyecto FOTOCAT que afirma tener “el banco de datos más grande del mundo de avistamientos ovni de fotografías, películas o vídeos, con 8,300 entradas hasta la fecha”, quiere aprender más sobre los sucesos de julio de 1947 en Shreveport.

“Junto con el investigador americano Barry Greenwood, estoy escribiendo un artículo sobre el primer año de las observaciones ovni, 1947, según sus fotografías”, escribió a The Times.

Él dijo que oyó hablar de la broma de Swor y sabía que era un fraude, pero siente que todavía tiene un lugar en los anales. Espera que alguien tenga una buena foto de él.

Continúe leyendo la historia en el siguiente enlace

http://www.shreveporttimes.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/20070702/NEWS01/707020309

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