Una rara escena nocturna

BARRIO COFICO, Salta:

UNA RARA ESCENA NOCTURNA[1]

ROBERTO BANCHS

Según el matutino El Tribuno, de Salta (1), el domingo 6 de diciembre de 1964, a las 21 horas, Chafredo Dagoto (n: probable error, por Dagotto) se encontraba en el Barrio Cofico, en las inmediaciones de la ciudad de Salta (ver foto 1), cuando “en un momento dado fue enceguecido por una luz brillante, a pesar de lo cual pudo notar un aparato móvil, que se asentaba brevemente sobre un poste, tripulado por dos figuras borrosas, para luego levantar vuelo y alejarse del lugar”.

La escueta información del diario agrega que Dagotto se domicilia en la calle Pueyrredón 930 de esa ciudad, y concluye que el testigo asegura que lo expuesto a sus cronistas “se ajusta estrictamente a la verdad de lo que pudo presenciar, considerando que se trata de un plato volador o algo similar”.

Al parecer, el episodio jamás fue investigado y no se conocieron otras versiones, a excepción -si se quiere- de la ofrecida por Gordon Creighton en The Humanoids (2), en la que cree estar frente a un ovni “sostenido por una columna”, conjeturando que pudiera ser “pozos de montacargas”. De acuerdo a esta fuente, el caso ocurrió el día 5, el testigo se llama Dagota y residía en la localidad de Pueyrredón. Evidentes errores.

En 1987 nos propusimos reunir mayores datos, para lo cual nos dirigimos al domicilio del testigo consignado en la noticia periodística. Precisamente, situado en el barrio Cofico, de Salta, desde donde se habría efectuado la observación (ver foto 2). Se trata de una vivienda de una sola planta, a cuyo fondo da -a varios centenares de metros- la ladera de los cerros, en los que se advierten algunas torres y, frente a la propiedad, postes para el tendido eléctrico. ¿Será allí donde Chafredo Dagotto habría avistado la inusual presencia? En esa finca funcionaba un pensionado, o casa de huéspedes, en la que los vecinos consultados no supieron darnos información alguna sobre el circunstancial testigo morador. Desde luego, habían transcurrido muchos años desde entonces.

En 1993 reiniciamos las averiguaciones pertinentes. En Buenos Aires dimos con algunos posibles familiares del citado Dagotto, quienes nos orientaron en la búsqueda a otros residentes en la provincia de Córdoba. Como resultado de las consultas practicadas, ninguno de ellos conocía la original denuncia, pero coinciden en que se trataría de un miembro de la misma familia (oriunda del sur de Italia, de Nápoles, establecida en Córdoba). Aún más, Inolfo y Valerio Dagotto suponen que nuestro testigo es en realidad su tío (uno de los once hermanos del padre). “Un italiano que vivía mascando tabaco; un hombre iracundo, raro, solitario, muy callado, medio brutón aunque adinerado”, dice Inolfo. Una descripción similar a la que nos ofrece Valerio, señalando que vivía en Alta Córdoba con la madre, hasta su muerte por 1960, en que se fue a vivir a Salta. Luego, nada más supieron de él.

Un silencio que parece tornarse extensivo, aún, en el proceso de la investigación del curioso evento.

REFERENCIAS

(1) El Tribuno, Salta, 7 septiembre 1964.

(2) Bowen Charles Ed. The Humanoids. The Humanoids in Latin America, By Gordon Creighton, FSR, London, 1966, pág. 39. (Special Issue).

Et. Al.: Australian Flying Saucer Review, UFOIC. Sydney, Australia, No. 9, nov. 1966, Pág. 31.

Boletín de información GIVE, Ciudadela, BA., 2:2, septiembre 1974, Pág. 14.


[1] Este artículo fue publicado originalmente en Los Identificados. Casuística ovni con ocupantes en Argentina, N° III, Buenos Aires, julio de 1993, página 26. Agradecemos al doctor Banchs su autorización para publicar este artículo.

2 pensamientos sobre “Una rara escena nocturna”

  1. HOLA ,LA VERDAD ME QUEDE ASOMBRADA ,NUNCA IMAGINE ENCONTRAR UNA VIVENCIA TAN IMPORTANTE DE UN FAMILIAR, CHAFREDO DAGOTTO O EL GRINGO COMO LO LLAMABA MI ABUELO,LAS HISTORIAS DE FAMILIA LO MENCIONABAN COMO UN SOLITARIO , PERO NUNCA MENCIONARON ESTA EXPERIENCIA,COMETE ESTA HISTORIA A J . DAGOTTO(SOBRINO)Y EL NO RECUERDA COMETARIO ALGUNO DE LA FLIA.

  2. ¡Gracias Ethel por su comentario!, llevada por la curiosidad de las pequeñas -aunque insólitas- historias de familia. En muchos de estos casos presentados, los datos de familiares y avecindados propician en ocasiones datos, un semblante de los testigos y, sin duda, un marco más amplio y humano de estas experiencias.

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