Pehuajó (BA): De cacería frente a un ovni

PEHUAJÓ (BA): DE CACERIA FRENTE A UN OVNI

Roberto Banchs

Tras la fantástica serie de observaciones registradas el 13 de mayo de 1962 que totalizaron más de 45 denuncias distribuidas en su casi totalidad en el noroeste argentino(1), el diario La Voz de Pehuajó, Pehuajó (Buenos Aires), en su edición del 17 de mayo de ese mismo año, reproduce la siguiente noticia:

“Lo más interesante, lo muy interesante en todas estas apariciones, la constituye el relato de un vecino de nuestra zona oeste. El asunto fue así: El vecino en cuestión en compañía de un amigo había salido de caza en un claro día de Sol. El campo es muy grande, y tenía en esos momentos muchos y muy crecidos cardos, según el relato del protagonista del episodio. Al llegar a una loma, observaron en la parte baja del campo un vehículo detenido difícil de identificar por los fuertes reflejos del Sol, sobre lo que suponían la capota de un auto. Pensaron que se trataba de los dueños del campo en uno de sus habituales viajes de inspección, por lo que decidieron acercarse para saludarlo. La idea de que se trataba de personas conocidas, los hizo despreocuparse de la cuestión y se acercaron desaprensivamente. Así fue como al llegar a una distancia relativamente corta, el primero de los nombrados en este episodio se dio cuenta de que no era un automóvil, sino un vehículo para él desconocido de forma irregular y muy bajo. Sostuvo que en su interior habla dos personas, y fuera del vehículo una tercera, en actitud de observar la tierra. La sorpresa lo paralizó un instante, para reaccionar llamando con fuertes voces a su compañero que se había retrazado un tanto. Eso parece haber asustado a los extraños visitantes, ya que el que encontraba en tierra ascendió rápidamente y el vehículo (¿plato volador?), despegó casi instantáneamente, y a una velocidad que era difícil seguir con la vista, según las palabras de los protagonistas. Después de un momento -continúa la crónica periodística-, vueltos a la tranquilidad, se acercaron al lugar donde había estado posada la máquina, y notaron dos cosas: que la tierra estaba caliente y que los cardos, normalmente altos en todo el campo, estaban al ras del suelo, es decir, completamente aplastados. Las observaciones que hicieron fueron pocas seguramente porque la sorpresa e impresión fue mucha.

“…Según parece, quienes vivieron la aventura tienen la impresión de que son seres de conformación similar a la nuestra, aunque mucho más bajos que el tipo común. Allí termina esta nueva aventura, y muy recientemente por cierto, en la que un terráqueo enfrenta el misterio de los platos voladores”.

INDAGACIONES POSTERIORES

Al momento de publicarse esta noticia, la que parece no haberse reproducido en otros medios, La Voz de Pehuajó entraba en su segundo año de edición y no fue mucho el tiempo que le- siguió hasta su cierre definitivo.

Al respecto de su contenido, llama la atención que tratándose, según el citado periódico, del relato “más interesante” (sic) de un importante conjunto de avistamientos registrados días antes en una vasta región del país, la información que en exclusividad nos proporciona resulte tan pobre, no indicando siquiera el nombre de los supuestos testigos, la fecha exacta del evento, el sitio exacto donde se habría producido el encuentro, sin ahondar tampoco en una descripción más detallada del fenómeno o en ofrecer una trascripción textual de los testimonios (sólo dice “que era difícil seguir con la vista” ¡!).

Es también significativo que tan espectacular noticia, no haya tenido una continuidad informativa en días sucesivos, cayendo en un extraño mutismo.

No obstante, dos días después de publicada la noticia, La Voz de Pehuajó da a conocer otro caso con un sugestivo título: “Contamos ahora con testigos: Un grupo de jóvenes pehuajenses observaron el paso de nuevos platos voladores”. Curiosamente, también referido a unos testigos que en la zona y hallándose de cacería, avistaron “un objeto luminoso brillante de características extraordinarias”, aunque esta vez el relato está referido a un objeto en vuelo sin que se hayan percibido ocupantes. El episodio habría ocurrido el domingo 13 de mayo a las 4,30 horas.

El título citado: “Contamos ahora con testigos”, nos remite invariablemente a considerar además, que antes no contaban con ellos. Esto es, en relación al caso tratado aquí. Mueve a sospechar que aquel relato tan espectacular pudiere haberse originado en algún rumor o comentario de éste, u otro caso de reciente data, pero con ribetes menos sensacionales. Quizá también el hecho se produjo conforme a lo señalado en el diario, pero nadie al momento ha podido avalar esa versión, ni siquiera el medio periodístico que la difundió y que no dudamos estarían muy interesados en ahondar en el caso. Aún así, sólo otra versión logramos sumar a las existentes: los dos testigos serían vecinos de J. J. Paso (localidad al oeste de Pehuajó) y habrían sido ellos los que pusieron en conocimiento del hecho al cura párroco de esa localidad. Empero, como suele ocurrir en muchos casos, nada de esto pudo comprobarse. En definitiva, la noticia periodística del encuentro con ocupantes en Pehuajó, no escapa a ciertas reglas generales: a) Además de sucintas, las crónicas resultan imprecisas y superficiales; b) un informe periodístico inicial sobre un caso de un ovni no configura todo el cuadro de la observación (es decir, no puede ser aceptado, ni darse por ciertos y definitivos datos, apreciaciones y conclusiones ofrecidas en un primer y único intento por los medios de prensa), ya que la inmediata información sobre hechos novísimos implica el riesgo de un manejo poco estricto de sucesos recientes; y, c) los medios periodísticos suelen dar el alerta inicial sobre determinada denuncia y se retiran, sin seguir las alternativas de la investigación hasta su veredicto final sobre su autenticidad (quedan, pues, sin definir y tratados por igual incidentes de evidente probidad y otros de manifiesta falsedad).

Una vez más hemos de señalar que no es alentador evitar la difusión apresurada de hechos recientes, con el consiguiente riesgo de un manejo poco estricto de la información. Mesura, objetividad, exactitud no deberían estar, pero a menudo están reñidas con la velocidad de la información. Es la mancha que acompaña a numerosas noticias del siempre controvertido fenómeno.

Referencias:

(1) Banchs, Roberto, Ovnis: Peregrinos del silencio, Ed. CEFAI, Buenos Aires, 1991, ps. 37/38 y 132.

Banchs, Roberto, La sucesión cronológica y la ortotenia, en Boletín Informativo CIDOANI, Buenos Aires, n° 11, 1970, ps. 4/8.

Pineda, Jorge O., OVNIS: Tres casos argentinos para la ciencia, en: 2OOl Periodismo de anticipación, Buenos Aires, Año 3, n° 33, abri11971, ps. 47/49.

Et. al.

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