La desclasificación es un fraude
La desclasificación es un fraude
Manuel Borraz
He ido a ver la película porque anunciaban una historia fantástica basada en hechos reales, con Willy Smith en el reparto (no confundir con el Will Smith de “Men in Black”). Pero es la típica historia de cómo una amistad se ve echada a perder por la fe, un drama psicológico. El argumento no es muy original y la película se hace algo pesada, por reiterativa. Es un continuo intercambio de cartas que acaba aburriendo a cualquiera.
Cuento el argumento, por encima.
Resulta que los fieles de la Iglesia del Santísimo Platillo veneran unos pergaminos secretos que guardan celosamente bajo siete candados los Custodios de las Escrituras Sagradas. Smith recibe carta de un amigo de ultramar que ha conseguido que los custodios accedan, por fin, a entregar los pergaminos. Ya le han mostrado algunos y se ha dado cuenta de que las Escrituras no son tan sagradas como las pintaban. Smith promete ayudarle a aclarar el misterio. Pero su amigo acaba poniendo en cuestión algunos de los pergaminos más venerados. Encuentra indicios y pruebas de que no son de origen divino, sino que son obra de autores terrenales como Abimael Globocnes o Jeremías Venus…, autores que la Iglesia del Santísimo Platillo ha considerado siempre como encarnaciones del Maligno.
Smith piensa que su amigo está comenzando a perder la fe y, a lo largo de la película, intentará por todos los medios que vuelva a recobrarla. Con el tiempo, ve en él síntomas de posesión que achaca al influjo de sectas satánicas. Finalmente, en vista de que todos sus esfuerzos son inútiles, decide que si no puede salvarlo se dedicará a destruirlo. Así, acaba denunciando a su amigo ante los sumos sacerdotes, que llevan tiempo ocupados en una caza de brujas contra los herejes que profanaron las Escrituras Sagradas antes de ser entregadas por los custodios.
Parece que los sumos sacerdotes de la Iglesia del Santísimo Platillo estaban enfurecidos porque los custodios, muchos de ellos infieles, cometieron el sacrilegio de librar algunos de los pergaminos sagrados con una nota grapada donde se tomaban la libertad de poner en duda el origen divino de los escritos.
Dejo lo peor para el final: nos amenazan con más secuelas…
Manuel
“Cahiers du Cinéma”
Para un mejor entendimient de la crítica de Manolo, veamos la nota original:
