Informes no consignados (Primera parte)

INFORMES NO CONSIGNADOS

Roberto Banchs

En esta sección se incluye un conjunto de episodios argentinos referidos a la presunta aparición de ovnis asociada a la de ocupantes, es decir, casos donde ambas manifestaciones se producen de manera simultánea a la vista de los testigos (al igual que aquellos incluidos en el Listado Principal), pero que no poseen suficientes datos o pa­rámetros que permiten -al momento- su investigación. También, se mencionan algunos que aún disponiendo de ciertos datos, se han basado en rumores o en versiones distorsiona­das que, tras una rápida consulta, quedó demostrado su falseamiento.

Siendo el eje de esta tarea la compilación y estudio de los informes producidos por testigos circunstanciales, quedan excluidos de los listados aquellos proporcionados por los denominados hombres contacto, quienes aseguran mantener habituales encuen­tros con las “naves y sus entidades alienígenas” (E. Zagorski, F. Martínez, D. Franch, y otros), así como las fotografías supuestamente obtenidas, sin que hayan sido percibidas por el ojo humano (V. T. Rodríguez, R. Nápoli, J. Nobilta, por citar los más conocidos). Su análisis constituye un estudio aparte, por tratarse de episodios de singula­res características. Demos paso, pues, a una síntesis de los informes:

01. 1950, marzo o abril. Santiago del Estero (Sgo. del Estero).

Un vecino de esa llamado Antonio Ibáñez manifestó que a las 17,00 horas, mientras se encontraba trabajando en el campo, fue sorprendido por un objeto aparentemente suspendido por encima de su cabeza, a unos 2.000 m de altura. La figura fue agrandándose hasta adquirir dimensiones gigantescas, hasta descender lentamente. En su interior se movían varios hombres de unos 4 m de estatura, muy atareados en el manejo de unos aparatos. El disco giratorio medía unos 20 m, era de metal plateado y llevaba estampado un escudo con diversos colores, entre ellos el rojo. La máquina dirigió un fortísimo haz de luz sobre el campo y, minutos después, tomaría altura para desaparecer fugazmente.

Fuente: Ahora, Buenos Aires, 18 abril 1950, ps. 2/3.

02. 1956, agosto. Buenos Aires.

OFerraudiCaso1956(1) Aproximadamente a las 23,30 horas, Orlando Jorge Ferraudi se encontraba pescando en la costanera norte del Río de la Plata. Al sentirse observado, giró la cabeza y vio un hombre que lo observaba con expresión amable y tranquila, que sobrepasaba los 2 m de altura y vestía un mameluco ajustado al cuerpo. El ser lo tomó del brazo y le transmitió mentalmente que no debía temer, invitándole a hacer un largo viaje. A la vera del río, se acercó lentamente una nave en forma de plato, del cual se abrió una portezuela y extendió una rampa, por la que ingresaron. Dentro del aparato, había otro ser y una niña, con la cual conversó. Luego aparecieron o­tros seres, y les instaron a cambiarse de ropa, antes de emprender un paseo bajo las aguas del Atlántico, y partir hacia el espacio exterior. De regreso, se introdujeron nuevamente en el mar, donde le mostraron una base. Más tarde, fueron guiados hacia unas camillas para ser sometidos a unos. exámenes y, tras un profundo sueño, despertaron. Recibieron largas explicaciones y, al final, les avisaron que los llevarían de regreso al lugar donde habían sido encontrados. Ferraudi volvió a quedarse dormido y, cuando despertó, ya asomaba el Sol y no se acordaba lo ocurrido. Con el transcurrir de los días, e incluso años, fue recordando los hechos.

OFerraudiCaso1956(2) El protagonista dice haber ido desarrollando condiciones paranormales y telepáticamente le transmiten fórmulas.

Comentarios: Su caso fue publicado recién 30 años después. Podríase decir que es un contactado, aunque su experiencia parece ser la única en su vida. Ferraudi fue examinado por nosotros en varias oportunidades, arrojando la presunción que su relato consiste en una construcción ideativa, es decir, que no tiene correla­to con la realidad.

Fuente: Anuario Cuarta Dimensión 1987, Buenos Aires, diciembre 1986, ps. 34/36.

03. 1961. Río Salado, a 300 km de Buenos Aires.

Una persona de Buenos Aires pasaba unos días de descanso en la estancia de un amigo, cuando decidió ir a pescar a uno de los brazos del río Salado. A poco de llegar al lugar indicado, se encontró frente a un arte­facto de unos 10 metros de diámetro. Dos seres antropomorfos se aproximaron al hombre. Tenían un metro y me­dio de estatura y vestían un buzo de material similar al plástico, como celofán, de extraños reflejos. Se detuvieron a unos 5 m del testigo, y comenzó un diálogo mediante signos y dibujos, hasta que lo invitaron a viajar con ellos en el plato volador. Uno de los seres espaciales lo “atomizó”, lo levantaron y depositaron en una espaciosa cabina. No había asientos, ni palancas o complicado instrumental. Sólo una serie de botones luminosos. En segundos, comenzó un movimiento de rotación acompañado de un silbido, y el artefacto se elevó verticalmente a una velocidad fabulosa.

Fuente: La Razón, Buenos Aires, 3 octubre 1961, p. 6.

04. 1962, agosto o septiembre. Ugarteche (Mendoza).

Extraños sonidos provenientes de la vivienda de Dragomir Perevich, yugoslavo, de 52 años, ex combatiente de la segunda guerra mundial, se escucharon de madrugada en la localidad de Ugarteche. Sigilosamente se aproximaron unos vecinos y -según las noticias periodísticas- vieron al dueño de la casa hablando con un hombre de 2,20 metros de estatura y que lucía un sombrero de tres picos. De pronto el visitante, llamado Xitahupar, agredió a Perevich y huyó. Luego, el agredido confesó que le había tratado de sobornar para un esquema de invasión a la Tierra por una potencia interestelar. Atónitos vecinos habrían asegurado haber visto una nave como de unos 50 metros, que levantaba vuelo en dirección a Chile.

Comentarios: Transcurridas varias décadas, parece que el plan de invasión aún no se ha producido.

Fuente: La Razón, Buenos Aires, 4 septiembre 1962; y, Buenos Aires Herald, Buenos Aires, 5 septiembre 1962.

05. 1962. General La Madrid (Buenos Aires).

En un campo ubicado en las inmediaciones de la rotonda a Laprida, durante una noche en que sus padres ha­bían ido al pueblo, los hermanos Barraza se aprestaban a prepararse la comida. Uno de ellos salió de la vi­vienda al notar que todo se iluminaba, mientras el otro quedó adentro. Al hallarse afuera, el primero advir­tió que un artefacto pasaba lentamente muy cerca del techo. En esos momentos observa a un hombre, de apariencia humana, vestido de negro, con parte del rostro cubierto por el cuello de su vestimenta, completamente calvo.

El tripulante de la nave también vio al testigo que estaba asombrado, sin tiempo para sentir terror, inmó­vil en el patio de la casa. Inclinó levemente la nave para observar mejor y se cruzaron la mirada por un instante. Después la luz se hizo más intensa y de pronto tomó mayor velocidad alejándose en silencio.

Comentarios: El testigo falleció unos diez años antes que fuera publicado el episodio.

Fuente: El Popular, Olavarría, 1° marzo 1989, p. 11.

Continuará…

2 pensamientos en “Informes no consignados (Primera parte)”

  1. Lei su comentario y creo oportuno tener una charla con el senor Roberto Banchs, ya que puedo ampliar el informe que de mi caso tiene, toda vez que sobre el mismo no estan completos los hechos acontecidos .Atte.Orlando Ferraudi.

  2. Hola soy el hombre del que trata tú artículo, quisiera .
    comunicarme contigo para ampliar la información del mismo.
    mi número de teléfono es el: 4921-3510.
    saludo atte
    Orlando

    pd: este mail es de mi sobrina tambien puedes comunicarte a traves del mismo.

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