Los ovnis. Una visión histórica (3)

LOS OVNIS. UNA VISIÓN HISTÓRICA

DR. ROBERTO BANCHS

II. PERIODO ESPACIAL. O ASTRONÁUTICO

“Puede decirse que el hombre ha traspuesto el umbral de la aventura más maravillosa que su imaginación haya concebido: la exploración, de otros mundos, acaso el dominio del Universo”.

Enrique Miranda, 1958 (28)

En 1957 se inició la conquista del espacio con el lanzamiento del primer satélite artificial de la Tierra. Esta fue la primera ruptura del campo gravitatorio terrestre, y, el resultado del esfuerzo de un complejo científico e industrial. Comienzo de una época de esplendor donde el futuro parecía estar en manos de la ciencia (29).

Sputnik1 El Sputnik 1, primer satélite artificial, fue lanzado el 4 de octubre de, 1957. En la noche del 3 al 4 de noviembre de ese mismo año, los soviéticos pusieron en órbita el Sputnik II con la perra Laika a bordo, y equipó para estudiar el comportamiento fisiológico de un organismo en el vuelo cósmico. En el octavo día el satélite dejó inexplicablemente de transmitir. Treinta días pasaron sin noticias, cuando de pronto el artefacto volvió a emitir señales. Para algunos entusiastas sólo cupo una explicación: “Alguien o algo desvió al Sputnik II de su órbita, haciéndolo desaparecer para reintegrarlo en su recorrido original” (30).

La noticia conmocionó a las altas esferas científicas y políticas, pero la hazaña superó todas las expectativas, y el asombro inicial dio lugar a otras más sensacionales.

La. investigación espacial se estaba convirtiendo en una de las empresas más aventuradas y avanzadas técnicamente. El hombre traspuso el umbral de una nueva era, y sin dar respiro ante los recientes logros, incentivó los preparativos de otros vuelos más ambiciosos. El desarrollo de satélites y proyectiles empieza a ser de gran valor humano.

La característica más saliente es la expansión del hombre en el espacio, con la superación de velocidades y la ruptura gravitacional, asentada en la ciencia y en la técnica. Es así como comienza una nueva especialidad, la de los técnicos espaciales.

En este año de grandes logros y florecientes ideas, Aimé Michel da a conocer un descubrimiento singular: el análisis cartográfico de algunos, casos de la oleada francesa de 1954 parece mostrar que su disposición no es aleatoria, pues las observaciones se distribuyen según ciertos alineamientos. A esta constante la denomina “ortogenia”, es decir, tendido en línea recta. Sea tal vez éste el primer intento de análisis científico del fenómeno ovni (31).

Jung El célebre psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, cuyas concepciones han influido en toda la cultura occidental, concluye el primer tratado psicológico sobre los ovnis, publicado en Zurich al siguiente año bajo el título: “Ein moderner mythus” (“Un mito moderno”), donde analiza con rigor diversos testimonios respecto a avistamientos de “objetos voladores no identificados”, sueños alegóricos y composiciones pictóricas (32).

Después de la oleada de 1954, centro de tantas discusiones apasionadas, la más importante oleada mundial fue la de 1957/58. Doce días después del lanzamiento del primer Sputnik, el brasileño Antonio Villas Boas afirma. haber sido secuestrado por unos extraterrestres y mantenido relaciones sexuales con una bella alienígena en el interior de un plato volador (33). A pesar del relato tan bizarro, la enorme prensa y la buena recepción que tuvo entre los investigadores favoreció que el caso fuera considerado entre los clásicos de la ufología mundial, y fueron muchos en el mundo quienes emularon aquel “experimento genético”.

La ola de observaciones de ese año, según Jacques Vallée, se produjo en las regiones donde más desarrollados estaban los medios de comunicación, y donde la opinión pública se hallaba más sensibilizada por los acontecimientos recientes. Los incrementos observacionales de ovnis ocurridos con preferencia en los Estados Unidos, resultan de gran amplitud, pero débil duración (cima o cresta), y vienen a coincidir exactamente con el lanzamiento del segundo satélite artificial.

Durante ese lapso, el hombre muestra una acentuada tendencia a contemplar con lógicas expectativas el cielo, en coincidencia también con la notoria aparición de meteoros brillantes y, sobre todo, la conspicua presencia de Venus, que alcanzaría su mínima distancia en febrero del siguiente año.

Pero una circunstancia que habría de incidir en la denuncia de informes erróneos, habría sido la tensión emocional del pueblo norteamericano después del lanzamiento de los satélites soviéticos. Esa conquista significaba disponer de una verdadera plataforma desde donde se pudiere vigilar, y llegar a dominar el mundo.

A finales de noviembre comienza una auténtica oleada europea. les informes sudamericanos son relativamente frecuentes durante ese período (el mismo Villas Boas habría tenido su primer avistamiento el 5 de octubre, un día después del Sputnik 1). En la Argentina hemos registrado 7 casos, aunque suponemos una cifra algo mayor. los informes norteamericanos, por el contrario, son más abundantes y bien conocidos (34).

El Año Geofísico Internacional 1957, sirvió a los Estados Unidos de Norteamérica para prepararse a lo que iría a ser su gran salto circunterrestre.

– Exploraciones y vuelos orbitales:

A principios de 1958 se crea la National Aeronautics and Space Administration (NASA) animando el interés mediante el impetuoso desarrollo de proyectos, inaugurados el 31 de enero de 1958, cuando coloca en órbita su primer satélite artificial Explorer 1.

trinda3 Dos semanas antes, desde el buque oceanográfico de la Armada brasileña “Almirante Saldanha” es fotografiado un ovni cuya autenticidad es refrendada por el Presidente Juscelino Kubitschek, quien opinó estar convencido de que eran legítimas, pese. a la. controversia y al dictamen negativo del Blue Book (35).

Pero la actividad espacial norteamericana continuaba y el gran salto es logrado por el Pioneer I, el 11 de octubre de 1958, en viaje de exploración lunar. como consecuencia, los distintos medios abundaron en noticias sobre la posible vida en el cosmos, los vuelos tripulados, especulaciones sobre encuentros con seres de otros planetas, y platos voladores.

Se produce un auge de los receptores transistorizados de uso portátil; la radio, que sufría la tremenda competencia de la televisión, vuelve a tener especial vigencia y las noticias se hacen más fluidas y posibles a todos. En ese año, y al siguiente, ocurre un notable incremento de informes sobre ovnis en la Argentina y otros países.

En marzo de 1959 el Pioneer IV efectúa una exploración lunar y entra en órbita solar. El 4 de octubre el Lunik III obtuvo unas fotografías que revelaron parcialmente un misterio que había intrigado al hombre durante siglos, dando como resultado una notable carta lunar. El 11 de marzo de 1960 el Pioneer V efectúa transmisiones que fueron recibidas a más de 35 millones de kilómetros de distancia.

It La cinematografía acompaña toda esta nutrida actividad, con fantasmagóricos sueños: “Not of this Earth” (Roger Corman, 1957), “It!, The Terror from Beyond Space” (Edward L. Cahn, 1958), “Plan 9 from Outer Space” (Edward D. Wood, jr., 1959), “Invisible Invaders” (Edward L. Cahn, 1959). En estas producciones se concibe al extraterrestre, en general, en forma más terrorífica. Son ahora vampiros, profanadores de cuerpos, manipuladores de mentes. En “Village of the Damned” (Wolf Rilla, 1960), un pueblo queda sometido a una terrible experiencia de la que inculpan a los extraterrestres, finalmente, sus responsables serían los soviéticos. El peligro está siempre al acecho.

– El hombre en el espacio:

La veloz evolución de la física, y por ende de la astronáutica, abre una nueva era para la humanidad. Hasta entonces los cohetes fueron eminentemente experimentales. Pero desde el 12 de abril de 1961, con el vuelo de Yuri Gagarin, cosmonauta soviético de la Vostok 1, se hizo realidad el postergado anhelo de alcanzar las capas más altas del planeta en un vuelo orbital tripulado.

La discreta información periodística occidental no pasaba desapercibida para quienes seguían con justificada avidez la carrera espacial, por lo que representaba para la humanidad poner un hombre en el cosmos.

JohnGlenn El 20 de febrero de 1962 a bordo de la Friendship VII, el Cnel. John Glenn describió tres órbitas, su vuelo orbital logra concitar la atención de la prensa mundial. Una gran euforia se produce en los medios políticos y científicos. Norteamericanos y rusos intensifican sus programas y se alternan exitosos vuelos. El público sigue atento ese desarrollo y a los nuevos hallazgos de un universo desconocido. La euforia provocada por todo lo concerniente a la actividad espacial es muy notoria (36).

Las contiendas bélicas habían quedado atrás y ahora el hombre observa, se interroga y se proyecta fuera de la faz de la Tierra mientras la aparición de extraños fenómenos acompañan ese interés de manera cada vez más persistente.

Una oleada de ovnis se yuxtapone a los acontecimientos antes citados. Una generalizada expectativa se produce por observar el paso de los satélites en una ancha franja donde está comprendida la Argentina, que deriva en el registro de más de 70 informes en 1962. El fenómeno se asocia durante estos años a la actividad astronáutica. Habría una sugestiva correlación entre la magnitud de noticias referidas a vuelos tripulados (indicador del interés público) y la cantidad de informes ovni, estimulada probablemente por la gran publicidad desplegada por las agencias aeroespaciales de las dos grandes potencias.

El interés local por el problema de los ovnis decae hacia finales del año, cuando otros acontecimientos conmueven al mundo, desplazando de las columnas de los diarios las habituales noticias sobre el tema. El presidente John F. Kennedy denuncia la existencia de bases de ataque en Cuba, y la URSS amenaza con medidas bélicas y, tras varios días de peligrosa tirantez con los Estados Unidos, acepta la inspección de sus barcos en alta mar ante la promesa de retirar los cohetes y bombarderos de Cuba.

No repuestos de esta tensión, el 8 de diciembre se produce en New York una huelga contra cuatro diarios y el cierre voluntario de tres más, dejando a la ciudad sin periódicos por más de tres meses.

Se produce un paulatino aumento de observaciones de fenómenos aéreos inusuales que se intensifican en el transcurso de 1963, aunque sin afectar ostensiblemente a la Argentina. No obstante, la comentada visita en octubre de W. von Braun -el célebre científico espacial- viene a coincidir con los notables episodios de ovnis ocurridos en Monte Maíz y Villa de, Trancas (37).

La televisión se adueña de la ciencia-ficción. Se proyectan varias series de éxito: Dimensión Desconocida (“The Twilight Zone”, 1959-1965), Rumbo a los desconocido (“The Outer Limits”, 1963-1965), entre otras. Era la época en que el boom de la TV había hecho quedar a todas las familias norteamericanas (y aún más) en sus casas haciendo disminuir bruscamente las taquillas en los cines (38).

Pero entre los acontecimientos más tristemente recordados de 1963 se encuentra el asesinato de J.F. Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre durante una visita a Dallas.

Lonnie-Zamora En 1964 el fenómeno parece mantenerse estacionario y a un bajo nivel, registrándose avistamientos aislados en distintas regiones del mundo. Uno de ellos, el del policía Lonnie Zamora, de Socorro, Nuevo México, quien ve un ovni aterrizar en las inmediaciones de un polvorín (cercano a una base de experimentación) y a dos pequeñas figuras. Por primera vez el proyecto Blue Book de la USAF admitía un caso en el que se registraba. la presencia de humanoides asociada a un ovni (39).

En 1965 se pone de relieve que el propio laboratorio puede extenderse en el espacio. Se habían dado los primeros pasos con la instalación de telescopios y cámaras de televisión en los satélites.

El examen del universo con los nuevos métodos refuerza la necesidad de su comprensión, y exige atender no solamente a la estructura de ese universo, sino también a su historia (40).

El 7 de febrero Estados Unidos inició ataques aéreos contra Vietnam del Norte, y cual si fuera una paradoja entre conflictos humanos sin resolver y muestras de gran ingenio tecnológico, diez días después el Ranger VIII transmitió más de siete mil fotografías antes de estrellarse contra la superficie lunar. Los días 18 y 19 de marzo el Voskhod II, tripulado por dos soviéticos, dio vueltas al planeta y en esa travesía uno de ellos, Alexeis Leonov, abandona su nave y realiza una caminata espacial. Esta experiencia fue homologada en junio por los Estados Unidos, desde la Gemini IV. “En este clima progresista se produce la recordada oleada sudamericana de 1965, originada inmediatamente después de los comunicados simultáneos de la Armada Argentina y la aeronáutica chilena (registrándose 115 informes en Argentina, 17 en Chile y 8 en Uruguay), admitiendo que en la jornada del 3 de julio de ese año, se avistó un ovni desde los destacamentos antárticos de Decepción y Orcadas. El mundo entero se estremeció frente al reconocimiento oficial, de lo que habrían sido -a fin de cuentas- simples fenómenos aurorales (41).

Si los ovnis existían no habría inconvenientes para su visualización. El frenesí cundió y los informes se multiplicaron dando lugar a una oleada que se extendió hasta abril del siguiente año.

La dilatada extensión de la misma viene a coincidir nuevamente con una intensa actividad astronáutica, siendo las Gemini y las Venera principales protagonistas. Pero el hecho más significativo ocurrió entre el 14 y 15 de julio de 1965, tras el exitoso vuelo del Mariner IV, obteniendo 22 fotografías. “Marte, el planeta misterioso está despoblado y se parece a la Luna. Es un desierto congelado, una bola de escarcha y hielo”.

Su parecido se presté a suspicacias, rememorando incluso la correlación entre las oposiciones marcianas y los avistamientos de ovnis. Pero el estudio sistemático de Marte prosiguió y con él también las apariciones de objetos desusados en los cielos (42).

Los astronautas de las Gemini 4 y 5 ven y fotografían en sus travesías espaciales objetos no identificados, pareciendo otorgar1e mayor credibilidad a las denuncias.

Los “platos voladores” se popularizan definitivamente. El matutino La Nación del 11 de julio de 1965 refleja un extendido pensamiento de la época: “Si el Mariner se dirige a Marte para fotografiarlo con justificable y humana curiosidad, ¿por qué no pensar que de otras partes perdidas en el universo vienen a ver cómo somos y qué hacemos en nuestra Tierra?”.

– Fallos de energía, otra vez los ovnis:

James McDonald 4 El 9 de noviembre falla durante doce horas el suministro de energía eléctrica en un gran sector altamente industrializado del nordeste de los Estados Unidos, y el sudeste del Canadá, habitado por 30 millones de personas. El desaparecido físico James McDonald dijo creer que la falla pudo haber sido causada por los ovnis. El desconcierto no termina ahí. El 15 de noviembre una serie de fallas de corriente eléctrica afecta Gran Bretaña. El 25 de noviembre la Villa de San Pablo, Minnesota, sufrió un corte en el su ministro; el 2 de diciembre, fue ciudad Juárez, México, El Paso, en Texas, y Alamogordo, en Nuevo México. En su mayoría las compañías eléctricas no pudieron dar ninguna exp1icación pública sobre el origen de la avería, y extraños objetos han sido vistos durante las mismas. El 26 de diciembre el misterio continuó. La ciudad de Buenos’ Aires y todas las localidades situadas en un radio de 80 km, como La Plata, quedaron sumidas en la oscuridad. Este mismo día cuatro ciudades de Finlandia se hallaron afectadas por un desperfecto de similares características. El periodismo mundial estaba atento a cualquier corte del fluido eléctrico. Transcurrieron las horas y los días sin que se tuviere una información concreta acerca de las reales causas de los apagones, y de esta manera crecieron sólo conjeturas en la opinión pública (43), y cuando las hubo, no se preocuparon por transmitirla a sus lectores. El vespertino La Razón, de Buenos Aires, del 3 de marzo de 1966, formuló en cambio una inquietante pregunta: “¿Serán fuerzas extraterrestres provistas de inteligencia que nos están sustrayendo energía?”.

– Se avecinan los cambios:

En enero de 1966 la tensión mundial se había agudizado con la reanudación de los bombardeos en Vietnam del Norte, el extravío de cuatro bombas atómicas cerca de la costa de Palomares, España, y un clima de agitación social, con huelgas, manifestaciones, motines, movimientos revolucionarios, etc. La Encíclica del Papa Paulo VI exhorta a los dirigentes mundiales a la, paz.

En el campo espacial el objetivo es la Luna. Los soviéticos y los norteamericanos realizan los primeros alunizajes, enviando gran cantidad de fotografías y colocando también sus respectivos satélites en órbita lunar. A mediados de noviembre la Gemini XII realiza el último vuelo del programa.

Hynek En el transcurso de 1966 el astrónomo J. Allen Hynek, consultor de la Fuerza Aérea en materia de ovnis, hizo declaraciones públicas (agencia ANSA) admitiendo que “los informes hasta ahora recibidos son más consistentes que en todos los casos anteriores por él estudiados” (44).

En octubre se crea el Proyecto de Colorado, cuyas investigaciones sobre ovnis comienzan al mes siguiente después que la Universidad de Colorado suscribió un contrato de 523.000 dólares con la Fuerza Aérea. Dirigido por el Dr. Edward U Condon, el objetivo era determinar en forma definitiva si los ovnis representaban un asunto digno de consideración (45).

El 19 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba por unanimidad un tratado entre las dos grandes potencias que prohíbe el uso de las armas atómicas en el espacio y regula las exploraciones extraterrestres (46).

Durante 1966, en la Argentina, los medios periodísticos registran unos 60 informes sobre avistamientos de ovnis. Cantidad semejante a la de 1967, aunque los hechos ocurridos en la jornada del 24 de junio resulta equivalente a la producida en todo el resto del año.

– 1967, Un año histórico:

En 1967 hay 4.521 satélites en órbita. Las comunicaciones cobran inusitada importancia. El universo del radioescucha está saturado con más de 500 millones de aparatos, y cada año salen de talleres electrónicos 50 millones más. Lo que supone aproximamos a un universo sin fronteras, a través de las comunicaciones, los vuelos espaciales, y la superación de las barreras de lo que otrora fue considerado imposible, se perfila un mundo convulsionado y empequeñecido por sus conflictos internos. No hay tregua para la paz. Grandes marchas pacifistas y el recrudecimiento de choques armados se alternan en América y Oriente.

Para los ovnis, este año estuvo presidido por una serie de acontecimientos que gravitaron en una notoria modificación conceptual por parte de las altas esferas del Poder, llevando a conocidos científicos a exigir de sus respectivos gobiernos un análisis más detenido de los fenómenos aéreos inusuales.

ColoradoCondon El citado proyecto encomendado a la Universidad de Colorado apeló en 1967 a la colaboración internacional, cuando aún no se avizoraba su polémica tendencia.

La misma Unión Soviética, anteriormente reticente al tratamiento de estos fenómenos, decidió crear en octubre de 1967 un comité de estudios científicos. También en ese mes se realizaron en San Pablo (Brasil) y en Mainz (Alemania Federal) sendos congresos sobre el tema, arribando en ambos a la conclusión dé que navíos extraterrestres están circundando inquietantemente el planeta.

Haciéndose eco de la preocupación manifestada en estos ámbitos, en junio el físico atmosférico James McDonald habló sobre los ovnis ante el Comité de Asuntos del Espacio Exterior de las Naciones Unidas, subrayando la urgencia de efectuar estudios a nivel internacional sobre el problema, manifestándose convencido de la procedencia extraterrestre de tales objetos, por tratarse -en su opinión- de la hipótesis más plausible (47).

– Objetivo: la Luna:

En 1968 mueren asesinados Martin Luther King y Robert Kennedy, y en el seno de las Naciones Unidas se firma un tratado contra la proliferación de armas nucleares.

Se acelera la puja espacial soviético-norteamericana. En octubre el Apolo VII concreta el primer vuelo de la serie. Las Soyuz II y III realizan maniobras de acoplamiento; la Zond, IV llega sin tripulación a la Luna; y en diciembre tres astronautas la circundan en la Apolo VIII. Asistimos al mayor auge de la “carrera del espacio” cuya consecuencia será el arribo del hombre a la Luna (48).

El hombre es espectador, pero también comienza a sentirse protagonista de uno de los hechos más trascendentes de la historia. Diversos motivos le han llevado a superar velocidades; la barrera casi infranqueable de la atracción terrestre, las dificultades de permanencia y maniobrabilidad en el espacio real. Acaso ha aprendido a dominar y a expandirse en el cosmos. La Luna está próxima. Aumentan las probabilidades de otros mundos habitados, pero hasta entonces no hay pruebas firmes de la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra. Aún reconociendo un gran problema Para el hombre, como el de las distancias, éste se interroga: “¿Es probable que ellos hayan solucionado ese inconveniente?” (49).

En tal sentido, los ovnis fueron dando la sensación de que hay otros planetas habitados, de donde provendrían estos ignotos objetos voladores, pues, si pertenecieran a algún país de la Tierra pudieren haber sido ya utilizados para dominar a toda la, especie humana.

Es en este momento previo al salto lunar, fomentado por la amplia difusión y propaganda que acompaña semejante acontecimiento, cuando se produce la mayor oleada de observaciones ovni en el mundo. La Argentina no se halla exenta de tales inf1uencias.

En efecto, se advierte desde años anteriores un paulatino incremento de denuncias sobre avistamientos que tiene su máximo en 1968 con 127 informes registrados por la prensa local, consignando llamativamente un 10% de casos de “aterrizajes con ocupantes”. En comparación, la USAF recepcionó en los Estados Unidos 375 casos de ovnis.

invaders-tv-show B En este año, se televisa la serie los Invasores (“The Invaders”), creada-por Larry Cohen, de 43 episodios (en los Estados Unidos, se comienza a dar en 1967, durante dos temporadas hasta 1968). La misma tiene significativa importancia, pues iría a incidir en las creencias sobre los ovnis.

En febrero de 1968 expiró el contrato que la USAF mantenía con la comisión del Proyecto de Colorado, la que a fines del año presentó un extenso informe a la Academia Nacional de Ciencias, y en enero de 1969 se dio a publicidad su controvertido contenido, en el que desestimaba a los ovnis como un tema de interés (50).

Frente a tales circunstancias, se sugirió a la Fuerza Aérea abandonar definitivamente los estudios sobre ovnis, y proceder a la disolución del proyecto Blue Book. Una recomendación que fue atendida y decretada el 17 de diciembre de 1969. Sometiendo a estudio el 1,6% (esto es, 117 casos), de la documentación del citado proyecto, debieron convenir que un 30% de los casos seleccionados entraban en la categoría de “inexplicados”, pero señalando que el problema no ofrecía “ningún interés para la seguridad ni para la ciencia” (51), dejando al tiempo la facultad de explicar este remanente de casos. Pero, a riesgo de sostener un mito, se sostuvo que mientras haya no identificados (y siempre los habrá), la cuestión debe permanecer abierta. “Los científicos no saben explicarlos, 103 militares no consiguen abatirlos, y el gobierno simplemente no entiende el problema”, ironizó en su defensa J.A. Hynek (52).

Numerosas han sido las críticas -y no pocos los elogios- al veredicto de Colorado, pero ciertamente sus desalentadoras conclusiones han tenido sus efectos sobre el público, como en los medios de prensa y en la comunidad científica. La confianza inicial depositada en este ambicioso proyecto de 26 meses de duración fue disminuyendo ostensiblemente por las anticipadas opiniones de su director, quien no dudó en expresar su desinterés por el problema.

La repercusión que han tenido las conclusiones de la citada comisión haya que encontrarlas quizás en la menguada cantidad de denuncias que se registraron durante, ese, año de 1969. Pero esta no parece ser la única causa…

El foco de interés lo constituye la actividad del hombre en el espacio. Todo Parece estar dispuesto Para que el ser humano ponga sus pies en el suelo lunar. Los estadounidense s redoblan su entusiasmo; los rusos insinúan posibles peligros para la vida.

El espacio ya está sembrado de centenares de satélites artificiales sin tripulación: norteamericanos, rusos, franceses, ingleses. Regresa triunfalmente el Apolo X después de orbitar la Luna y probar el módulo lunar a sólo 15 km de su superficie.

El 20 de julio de 1969, un hombre que no estaba en la Tierra concitó la atención de 3 mil millones de seres con la transmisión de una impresionante serie de imágenes. Ese hombre era Neil Armstrong y llevaba una reducida cámara de televisión, mediante la cual transmitió las imágenes de un desolado suelo. Era la primera exploración humana de la Luna. Armstrong y Aldrin permanecieron 2 h 30 m fuera del módulo antes de reunirse con Collins, que permaneció en órbita en el módulo de mando y regresar a la Tierra:

Una segunda exploración de la superficie lunar se llevó a cabo a mediados de noviembre, permaneciendo 8 horas fuera del módulo. La exploración espacial había llegado a su apogeo y el hombre pudo, por vez primera, contemplar desde otro suelo la infinitud del cosmos y la pequeñez de un planeta llamado Tierra.

El hombre pudo, al fin, volver una mirada hacia sí mismo, en lo que ha sido una aventura por los espacios físicos. Allí parece haber encontrado el trasfondo de su propia existencia. Una visión que, tal vez, supo describir premonitoriamente Arthur Clarke en su 2001-A Space Odyssey.

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