El Príncipe Neosom de la ilustre familia real de Tythan

EL PRÍNCIPE NEOSOM DE LA ILUSTRE FAMILIA REAL DE TYTHAN.

NeosomNegona Lee Childers era un panadero de Detroit, Michigan, y un fanático de los comics y de los libros de ciencia ficción. En 1958 Se presentó en el Detroit UFO Group, un club local de aficionados a los platillos volantes y declaró que podía viajar al espacio y visitar cualquier planeta. Ante tan extraordinaria afirmación los miembros del Detroit UFO Group exigieron pruebas. Childers estaba dispuesto a darlas.

Se convocó a una reunión extraordinaria y Childers se presentó puntual para demostrar su técnica. Ante los ufólogos dijo que visitaría la Luna, Marte y Venus. Luego cerró los ojos, pareció desmayado por diez minutos. Luego abrió los ojos e informó que había visitado los planetas prometidos. ¡Ese había sido su viaje!

Childers era incorregible. Su madre dijo que Lee había sido siempre un niño problema.

Uno pensaría que nadie se creería ese cuento, pero en el mundo de los ovnis nada es imposible. Douglas Hancock, un miembro de la U.S. Army Band, escuchó y creyó las historias de Childers.

Hancock era uno de los socios de otro club de platos voladores, el Bureau of UFO Research and Analysis, BUFORA, (que no debe confundirse con el grupo británico con las mismas iniciales), con sede en la ciudad de Nueva York.

En octubre de aquel año Hancock convenció al director el BUFORA, William Woods, de que patrocinara una conferencia de Lee Childers. Woods pagó los gastos de Childers y de dos mujeres que viajaron con él: Beth Docker y Fannie Lowrey.

En diciembre, al llegar a Nueva York, Childres dijo que no era un simple contactado terrícola. Se presentó como el Príncipe Neosom, del planeta Tythan, ubicado a ocho y medio años luz de la Tierra. En algún lugar entre Detroit y la Gran Manzana, una sorprendente transformación había tenido lugar. Los patrocinadores de Neosom-Childers estaban perplejos. Ellos pensaban que estaban recibiendo un contactado y terminaron con la realeza de un nunca antes escuchado de planeta.

nebel2 Woods había hecho los arreglos para que Childers diera la conferencia y luego apareciera en el programa de radio de Long John Nebel en la WOR, que presentaba lo excéntrico y lo esotérico.

En la conferencia Childers, Beth y Fannie dieron a conocer una máquina de rejuvenecimiento, que había regresado a Childers de entre los muertos no una sino tres veces -las tres después de haber sido asesinado por los Hombres de Negro, que lo habían ametrallado, envenenado y aplastado.

No había ninguna prueba de esa historia porque todos los registros de su muerte fueron destruidos, y la memoria del médico forense que llenó los certificados de defunción fue suprimida por la gente del espacio.

La gente del BUFORA estaba maravillada. Luego de este triunfo el Príncipe Neosom se dirigió a la estación de radio para repetir el éxito. Antes de salir al aire dijo que bajaría una flota de platillos voladores y retransmitiría el programa a todo el mundo.

Long John tenía un agudo sentido de la espectacularidad que le permitía acomodarse a farsantes y chiflados -siempre y cuando fueran inteligentes y entretenidos. No encontró que Neosom y su séquito de dos mujeres lo fueran. Neosom se las arregló para que lo sacaran del aire antes de tiempo. Comenzó diciendo que él, el extraterrestre llamado Príncipe Neosom, había sustituido el cuerpo de un niño de la Tierra muerto al nacer (el de Lee Childers). Un médico anciano fue testigo del intercambio, pero su memoria fue borrada por los extraterrestres.

Posteriormente dijo que su misión era salvar la Tierra de la destrucción de una guerra atómica. ¿El arma secreta para conseguirlo?: la oración. Luego estaba el pequeño detalle de la flota de platillos, que no se presentó en el momento anunciado.

Como las historias eran demasiado extravagantes, incluso para la famosa tolerancia de Nebel, éste catalogó a Childers como un charlatán ridículo y ordenó al trío que abandonara el estudio a tan sólo unos minutos de haber iniciado la transmisión.

Convenciòn A pesar del fracaso el Príncipe Neosom y su séquito continuaron dando conferencias en otros grupos platillistas de Nueva York. Cada vez añadían adornos más salvajes e increíbles. Finalmente regresaron a la ciudad de los motores, Detroit.

Fue entonces cuando Woods recibió una carta de uno de los miembros del Detroit UFO Group en donde le informaba que el panadero reconvertido en príncipe extraterrestre estaba casado y tenía cinco hijos, uno de ellos muy enfermo. Había abandonado a su familia y la esposa afirmaba que todas las historias de Childers habían sido sacadas de los comics y los libros de ciencia ficción.

Un neoyorkino aficionado a la parapsicología y los platillos voladores, llamado Jonas Kover, no se creyó nada de las historias del Príncipe Neosom y decidió hacerle una broma. Envió un telegrama a Douglas Hancock. Firmado “Misión para la Unificación Espacial”, que decía:

“Felicidades, Neosom ya no es príncipe, es rey… El (p)adre se ha ido a un karma mayor. Nosotros en Tythan nos ponemos en contacto a través de pre-audio-electrólisis. Ave el Rey.”

Hancock, de inmediato llamó por teléfono al Príncipe Neosom y le leyó el cable. El Rey Neosom informó a Hancock que él ya había oído la noticia, expresando sorpresa de que la Misión para la Unificación Espacial hubiera tomado tanto tiempo para enviar su mensaje de felicitaciones. Luego Hancock se dedicó a llamar a todos los conocidos para transmitir la noticia maravillosa. En poco tiempo, los seguidores de Neosom se pusieron a festejar.

Todos menos Hancock. El 9 de enero de 1959 Hancock fue ingresado en la sala de psiquiatría del Hospital de St. Albans en Long Island. Algunos meses más tarde, fue dado de baja del ejército y colocado como “Section Eight» (inestabilidad mental). En 1963 se suicidó.

Por su parte Childers se casó con Beth, confiriéndole el título y el nombre de Princesa Negonna. Dijeron que la luna de miel la habían pasado en Tythan.

MoseleyTasel Ambos continuaron en el mundo de los platillos voladores presentándose en la sexta Giant Rock Interplanetary Spacecraft Convention, de 1959, patrocinada por el contactado George Van Tassel.

Pero desafortunadamente ni el propio Van Tassel pudo congeniar con la realeza extraterrestre. George denunció a Lee como falso extraterrestre. Y no es que se hubiera vuelto escéptico o le hubiera llegado algo de cordura. Simplemente dijo que Childers no podía ser extraterrestre porque ¡tenía malos dientes y conducía una camioneta descompuesta! Y como todo mundo sabe los marcianitos verdes tienen dientes perfectos y conducen Cadillacs.

La historia de los reyes de Tythan fue contada de forma divertida por Michael Mann en la revista de James W. Moseley, Saucer News.

A pesar de que George Van Tassel los había corrido, Neosom y Negonna seguían asistiendo a Giant Rock Interplanetary Spacecraft Convention. En la séptima convención, mayo de 1960, los encontró Moseley (“extraviados sufriendo por la falta de atención”) y les platicó sobre el artículo de Mann y les dio una copia de la revista.

“Fue muy divertido ver la conmoción que se apoderó de Neosom mientras leía, poco a poco cambiando su ‘¡Que interesante!’ a ‘¡Alguien va a ser demandado por esto!’ Nadie lo fue”.

En el número de julio de 1963 de la revista Argosy, el ufólogo de Los Angeles, Max Miller, relató otra anécdota relacionada con el Príncipe Neosom, ocurrida en la convención de 1962.

Una señora amable, miope y anciana, llevando una pila de libros y revistas de platillos volantes, preguntó al Príncipe Neosom por la luz misteriosa observada la noche anterior.

“Se trata de una nave espacial que la princesa y yo hicimos bajar”.

Alguien preguntó entonces sobre las chispas que habían caído de la misma.

“Eran naves exploradoras. Dos se fueron al Norte y otras tres al Suroeste”.

PrincipeNeosom Cuando el Príncipe Neosom se fue hacia su grupo de seguidores, un joven ingeniero admitió a la anciana que él y unos amigos habían enviado una bengala la noche anterior para jugarle una broma a los convencionistas. Le habían colocado un fusible de acción retardada, y la lanzaron al atardecer.

“¿Por qué mentir así?” dijo la viejita. “Sé que fue una nave espacial. ¡Usted debe estar trabajando para el gobierno y las fuerzas de la oscuridad!”

Una vez más vemos que no hay afirmación demasiado salvaje, no hay historia demasiado tonta que no encuentre algunos adeptos en la tierra de los platillos en donde creer es la clave.

La carrera del Príncipe Neosom continuó hasta mediados de la década de 1960. Luego él y Negonna se desvanecieron en la oscuridad.

REFERENCIAS

Barker Gray, Chasing the Flying Saucers. Long John Party Line, Flying Saucers from Other Worlds, mayo 1958, Págs. 19–43.

Clark Jerome, Extraordinary Encounters. An Encyclopedia of Extraterrestrials and Otherworldly Beings, ABC-CLIO, Inc., Santa Barbara, California, 2000. Págs. 202-203.

Lewis R. James, UFOs and Popular Culture. An Encyclopedia of Contemporary Myth, ABC-CLIO, Inc., Santa Barbara, California, 2000. Pág. 70.

Mann Michael G., Prince or King, He Isn’t a Spaceman!, Saucer News, No. 7, 1 de marzo de 1960, Págs. 5–7.

Mapes D. O., Prince Neosom, Planet: Tyton, edición del autor, Buffalo, New York, 22 de enero de 1959.

Moseley W. James & Pflock T. Karl, Shockingly Close To The Truth! Confessions of a Grave-Robbing Ufologist, Prometheus Books, Amherst, New York, 2002. Págs. 156-159.

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