El día que aterrizaron los platillos voladores en Inglaterra (1a parte)

EL DÍA QUE ATERRIZARON LOS PLATILLOS VOLADORES EN INGLATERRA[1]

Luis Ruiz Noguez

FT228En la primera semana de marzo del 2011 se dieron a conocer nuevos documentos del Gobierno Inglés, previamente secretos, relacionados con los ovnis. Fueron publicados por los Archivos Nacionales. Los documentos revelan cartas atañidas con un aterrizaje masivo de ovnis, en la década de los sesentas, que involucraba múltiples “lugares de choque” en todo el país.

Los documentos fueron publicados como parte de la mayor divulgación del Ministerio de Defensa (MoD). Entre las miles de páginas de archivos hay una carta al Ministerio de Defensa del cineasta John Keeling, que ha estado investigando el caso, y la respuesta del MoD. La carta pide permiso para hablar con funcionarios del Ministerio de Defensa y la respuesta, de uno de los funcionarios, dice:

“Las investigaciones de avistamientos de ovnis eran una de mis funciones en ese momento. Sin embargo, le digo que la medida de mi apoyo podría estar limitada por los requisitos de la Ley de Secretos Oficiales”.

John, cuyo libro sobre el caso debe salir a finales del 2011, dijo:

“Cuando ocurrió el incidente original había habido informes generados por los testigos, pero todos están perdidos. Me habían dicho hace algún tiempo que no hay más información por salir, lo que es decepcionante. ¡También es aleccionador ver tu nombre en la parte superior de los archivos secretos del Gobierno!”

La policía, los científicos y la Royal Air Force fueron enviados al área para examinar una serie de discos volantes que habían aparecido en los campos de Gran Bretaña. Los documentos revelan que un helicóptero Westland torbellino fue enviado de la base de la RAF en Manston a investigar la “nave extraterrestre” que había “aterrizado” en Sheppey.

También muestran que 30 años después del incidente los altos funcionarios del Ministerio de Defensa pensaban amordazar al capitán retirado del grupo de la Royal Air Force que había sido el oficial de inteligencia que se ocupaba de los avistamientos de ovnis, como parte de sus funciones del Ministerio de Defensa en ese momento. Los archivos del Archivo Nacional incluyen cartas de 1997 entre el Ministerio de Defensa y ese oficial de inteligencia, perteneciente a la Dirección de Inteligencia Científica y Técnica.

El hombre afirmó haber bajado a la estación de policía de Bromley y haber examinado un platillo volante que aterrizó en esa ciudad, y escribió al Ministerio de Defensa diciendo que tenía la intención de participar en un documental de televisión sobre el caso.

Cuando se acercó al Ministerio de Defensa en 1997, por la autorización para hablar sobre el evento, ellos consideraron amordazarlo, pero decidieron que los dejaría siendo el hazmerreír si lo hacían: “Si no podemos confiar en un ex funcionario maduro del Defence Intelligence Secretariat, vamos por mal camino”, aconsejó un alto jefe de la defensa.

El capitán retirado del grupo, cuyo nombre está incluido en los archivos, describió el engaño como “muy inteligente”.

“El fraude fue ejecutado con inteligencia y parece destinado a figurar en una película de televisión del futuro y por lo tanto merece y necesita registrarse con precisión. ¿Me pueden ayudar con ese objetivo?”.

Los documentos de Whitehall publicado en los Archivos Nacionales demuestran que en Whitehall el “engaño del platillo volador de 1967” fue considerado en el Ministerio de Defensa como una “broma de mal gusto, evidentemente, muy exitosa”.

Pero detengámonos aquí por un momento. Aquel verano del amor, los hippies y la psicodelia, también fue el año de una aparente invasión alienígena. Los documentos secretos del Ministerio de Defensa ponen de manifiesto los temores de una invasión extraterrestre en el Reino Unido y los detalles de un aterrizaje de seis platos voladores: en Clevedon, Somerset; en la granja Elm Tree, Lacock, Patterdown, Chippenham, Wiltshire; en Welford, Newbury, Berkshire; en Nyewood House, Winkfield, Berkshire; en Bromley, Kent; y en la isla de Sheppey, Kent.

¿El Ministerio de Defensa estaba tratando de ocultar los hechos? ¿Quería encubrir la invasión y evitar que el capitán de la RAF hablara? ¿Al igual que en Roswell, etiquetaron el caso como un fraude, a fin de ocultar la realidad ovni? ¿Qué había detrás de esa historia?

LA INVASIÓN NOCTURNA

Todo comenzó la noche del 3 al 4 de septiembre de 1967. Los invasores alienígenas llegaron sin hacer ruido. Ninguna nave espacial gigantesca dejando sombras de millas de ancho sobre nuestras grandes ciudades. No eran naves gigantescas, circulares, construidas a partir de aleaciones exóticas, sino brillantes vainas de fibra de vidrio y plástico que parecían huevos fritos gigantescos, y eran lo suficientemente ligeras como para ser cargadas por dos hombres fornidos. No hubo rayos de la muerte ni nada que hiciera evidente la pronta aniquilación de la humanidad.

Por cabeza de playa en el planeta Tierra, estos extraterrestres modestos no eligieron Central Park en Nueva York, ni los jardines de la Casa Blanca en Washington DC. En cambio, este iba a ser un encuentro cercano muy británico. Después de viajar durante decenas de años luz a través del espacio interestelar, una pequeña armada de seis platillos voladores optó por aterrizar en el sur del suelo inglés, sobre puntos equidistantes a lo largo de la misma latitud, en el paralelo 51° 30’ N. Algo mágico y misterioso debía tener ese paralelo.

Los platos voladores tocaron tierra en el green de un campo de golf cerca de Bromley, en el sudeste de Londres, y en otros campos repartidos por todo el sur de Inglaterra y una colina, en Somerset.

ThePiperAtTheGatesOfDawnPero veamos un poco el contexto en el que hicieron su aparición estos platillos voladores. Era septiembre de 1967, tres meses antes de la aparición del Magical mistery tour de los Beatles, y tan sólo unas semanas después de la aparición del primer disco seminal de rock espacial de Pink Floyd, el Piper at the Gates of Dawn. La Guerra Fría estaba en su apogeo. Cinco años atrás había ocurrido la crisis de los misiles y la carrera espacial mantenía a todo el mundo mirando hacia el cielo. El interés por las nuevas tecnologías e innovaciones estaba en su punto más alto. Los ovnis eran uno de los temas de moda en Inglaterra. Hubo 360 “avistamientos” británicos ese año, casi uno al día, y los medios de comunicación estaban tomando en serio el tema de los extraterrestres.

También fue una época en la que los extraterrestres tuvieron un lugar destacado en la programación de TV de la época, de Dr. Who de la serie Quatermass, un factor que se sabe que aumentó los avistamientos reportados de extraterrestres[2].

Bajo ese contexto no resulta raro que una mujer llamada Cynthia Tooth se despertara en medio de la noche por un ruido extraño que venía del cielo nocturno. La mujer se levantó y se dirigió a la ventana de su dormitorio y vio una extraña luz, un ovni, según ella, que “bajó detrás de unos árboles”. Ella alertó a la prensa local al día siguiente.

Bromley1Pero no fue sino hasta la mañana que un caddie llamado Harry Huxley, descubrió un “huevo” en el campo de golf de Bromley, en el Sudeste de Londres. Huxley había salido temprano en busca de las bolas perdidas. El muchacho decidió llevar a cabo su búsqueda de pelotas de golf antes de informar de su hallazgo.

Pero más tarde esa misma mañana un policía llamado Gordon Hampton (“Flash” para sus amigos y colegas[3]) vio a Huxley mientras patrullaba la calle alrededor de la zona en su coche panda. Huxley le habló de su encuentro con el “huevo”.

Bromley2Cuando el agente de policía Hampton salió de su coche, oyó un “ruido espeluznante”, procedente del ovni. Él llamó por radio a la estación, convencido de que esto era algo extraterrestre, pero al principio se cuidó de no utilizar las palabras “nave espacial” u “ovni” en las ondas (este era un momento en que los radios de la policía no estaban encriptados y de manera rutinaria eran escuchados por los radioaficionados).

“He encontrado un objeto raro”, dijo a su jefe, quien le pidió que lo describiera. Como la conversación se hacía difícil, eventualmente el agente Hampton admitió que había encontrado un platillo volador. Un grupo de apoyo fue enviado de la estación de Bromley para ver si estaba borracho o diciendo la verdad.

Bromley3Más tarde, la decisión de la policía local de llevar el platillo por las calles de Bromley a la estación, les valió una reprimenda seria de los altos oficiales de Scotland Yard, que estaban preocupados de que hubieran podido contaminar la ciudad.

Una vez que el ovni estuvo bajo custodia, el oficial a cargo de la operación, el Superintendente Sheppard, llamó por teléfono a alguien en Scotland Yard conocido como el “Back Hall Inspector”. El trabajo del BHI consistía en responder las solicitudes inusuales de las fuerzas policiales del país, y ponerse en contacto con los departamentos pertinentes del gobierno. Llamó al equipo de desactivación de explosivos de Scotland Yard, con la orden de revisarlo con equipos portátiles de rayos X. El informe aterrizó en un escritorio en el Ministerio de Defensa, justo después de las 9 am.

El misterio se profundizó cuando varios objetos similares se fueron encontrando en otros sitios en todo el sur de Inglaterra, propagándose en una línea a lo largo de la misma latitud.

Clevedon1Cuando el sur de Inglaterra se despertó, se filtraron informes de que el país estaba bajo ataque. En Clevedon, Somerset, un repartidor de periódicos, Neal Batey, de 15 años de edad, encontró un platillo volador en Dial Hill. Este chico se fue corriendo a su tienda y le contó a su jefe. Todo el mundo se echó a reír. Pero de hecho el plato volador descubierto en aquella colina de Somerset, finalmente, se abrió camino hasta la cadena de comando de la industria de defensa para ser analizado por el diseñador en jefe de la división de armas guiadas en la British Aircraft Corporation[4], pero no tenía ni idea de lo que eran.

Clevedon2El sargento John Durston dijo que era “idéntico a la clase de naves espaciales que se ven en los programas de televisión de ciencia ficción”.

Pero el sargento Durston se mostró escéptico de que el platillo volador hubiera llegado del espacio exterior.

“Creo que es una especie de objeto experimental, pero ¿con qué propósito?, me temo que no lo sé”.

LA FLOTA EXTRATERRESTRE

WelfordNewbury2Poco después, en un campo de maíz, a 25 metros de la carretera auxiliar cerca de la Granja Tullock, que era propiedad del terrateniente John Puxley, en Welford, Newbury, Berkshire, una empleada de correos, la señora Eva Rood, descubrió uno de los “huevos”, mientras hacia la entrega de correspondencia. Su marido Fred Rood llamó a la policía en Hungerford.

James Hennessey era el agente de policía que contestó la llamada.

“Salí en medio del campo, y he aquí que había una cosa recostada, de color plateado, que se veía metálica, con una cúpula en la parte superior haciendo un sonido bip”.

El señor Hennessey, dijo: “Eran un poco aterrador. Llamé al CID en busca de ayuda”.

Cuando la noticia se dispersó, el personal de Fuerza Aérea de la RAF Welford llegó y comenzó a tomar fotos. Eventualmente, también se involucraron los oficiales de la policía de Hungerford, Sulhamstead, Great Shefford, Lambourn y Newbury. También llegaron los agentes de la Fuerza Aérea de EU que se encontraban en el Atomic Weapons Establishment en Aldermaston, quienes intentaron trasladar el “huevo” a AWE Aldermaston, lo que casi causó un incidente diplomático, ya que la policía local insistió en que la “cosa” estaba en suelo británico y les dijeron a los estadounidenses que se retiraran.

El sargento Dick Roberts llevó el objeto a la comisaría de Newbury, donde, para alarma de todos, empezó a filtrarse una siniestra baba verde de olor asqueroso. Eso provocó una alarma en el laboratorio de armas atómicas de Aldermaston, y se emitió una alerta de armas químicas.

WelfordNewbury1Mientras tanto, la historia fue publicada por una corresponsal del periódico Newbury Weekly News, Peggy Cruise, a la que le acababan de dar el más sorprendente chivatazo de su vida durante su llamada de rutina diaria a la estación de policía. Pronto la noticia de la aparente invasión extraterrestre apareció en todos los periódicos y el Ministerio de Defensa, la RAF y el Ejército fueron alertados.

WelfordNewbury3Los periódicos de la época muestran a policías cargando los platillos volantes, con titulares como “The Thingummybob”.

Hasta ahora, tres ovnis habían sido encontrados. A las 8, otro “huevo” fue descubierto, esta vez en Winkfield, Berkshire. Christopher Lever, que recientemente había sido nombrado Caballero del Reino por sus servicios a la conservación, encontró un platillo plateado sospechoso en el potrero de su casa, Nyewood House. Lever fue a echar un vistazo sin saber que cinco naves similares se habían encontrado en todo el país (encendiendo los temores de una invasión extraterrestre).

Algunos “huevos” pitaban cuando se les tocaba, otros emitían un líquido maloliente. Pero el plato en Winkfield no pitaba ni rezumaba ningún líquido, por lo que las personas tenían menos miedo de él.

Por aquel entonces, “cruzando la calle”, había una estación de radar y seguimiento vía satélite, cerca de Ascot, utilizada por la NASA para rastrear los satélites y la nueva nave espacial tripulada Gemini. Así que Christopher contactó con ellos. Un ingeniero de la estación, Roger Kenyon, se acercó a echar un vistazo y quedó preocupado. Pensó que lo mejor era mantener una distancia y tirarle monedas de un centavo. Creía que podría explotar o ¡hacer que los pequeños marcianitos verdes salieran enojados!

“Cuando se le acabó el cambio, él se acercó”, dijo Lever. “Finalmente llamaron a la policía y los oficiales de Bracknell llevaron el plato a la estación de Policía de Ascot”.

Chippenham5A esa misma hora (8 am) un peón del agricultor Dick Jennings encontró otro “huevo” en la granja Elm Tree. El peón fue a avisar a su patrón y Jennings y su familia llegaron en masa para fotografiar al visitante extraterrestre. Luego, Jennings, ansiosamente, llamó a la policía para informar que un verdadero ovni había aterrizado en sus terrenos. Le contestaron: “Sí, señor. ¿Y hay pequeños marcianitos verdes caminando a su alrededor?”

“No”, respondió Jennings. “Pero está pitando. ¡Será mejor que vengan rápido!”

Chippenham6Al investigar la denuncia, la risa desapareció de la cara de los policías, porque cuando llegaron a la Granja Elm Tree en el área de Patterdown, descubrieron que Jennings estaba diciendo la verdad. Allí, en medio de su campo estaba, ¡un platillo volante plateado, pitando! No había otra manera de describir el objeto de metro y medio de largo, con cúpula que estaba sobre el suelo.

Chippenham4La Policía desconcertada no se arriesgó: se negó a entrar en el campo y detuvo a quien quería hacerlo. Por si fuera poco, también acordonaron las inmediaciones de Saltersford Lane para evitar el tráfico de bienvenida a los extraterrestres. El inspector jefe Frank Dummett llegó con refuerzos para hacerse cargo, seguido rápidamente por la Special Branch (Sección Especial) y la CID.

Chippenham3A medida que la familia Jennings consideraba seriamente la posibilidad de los extraterrestres, la policía estaba esperando por una explicación más realista. ¿Podría ser algo que se había caído de un avión, o incluso un dispositivo militar secreto? Llamaron a la RAF en busca de ayuda.

Parecía la historia del siglo y los medios de comunicación llegaron rápidamente: los periodistas de periódicos, HTV y la BBC Radio News. La policía no tenía respuestas a su andanada de preguntas emocionadas. Pero cuando Dick Jennings irrumpió de nuevo en el campo, los medios de comunicación se agruparon tras él. La primera página del Daily Mirror, del día siguiente, muestra una foto de Dick examinando el platillo, con un oficial de policía descontento aún en el otro lado del seto.

Chippenham1Cuando alguien iba a tocar el objeto, el inspector jefe Dummett gritó: “¡No lo hagas con tus manos!” El peligro de la radiación era un temor real.

Por desgracia, cuando llegaron los miembros de la RAF, no tenían ni idea de lo que era. “Estoy confundido”, dijo un funcionario no identificado. “Ciertamente no se ha caído de un avión”.

Ahora la familia Jennings, Dick, su hija Mary Puntis y su hijo menor Martin Jennings, estaban ansiosos por haber tocado el intruso.

Chippenham2Luego, alrededor del mediodía la policía decidió trasladar el platillo a la estación de policía de Chippenham y llamó al ejército. Cuando lo hicieron, una sorprendente noticia llegó al campo a través de la prensa: el “huevo” de Chippenham no estaba solo. Por lo menos se había informado de cinco “aterrizajes” más a lo largo de una línea desde la costa de Kent hasta el Canal de Bristol, movilizando una gran variedad de alarmados expertos de la defensa civil y militar, entre ellos el Ministerio de Defensa.

Para ese entonces el ejército había decidido que la única forma en ver el interior del platillo era usar una cinta de explosivos plásticos. Llevaron el “huevo” al vertedero “Little England”, de Chippenham, y ahí lo volaron con una explosión controlada. Esto, sin duda hubiera sido una señal de un acto de guerra interplanetaria si en el objeto hubieran estado visitantes de otro planeta.

Sheppey1El último platillo, el de la isla de Sheppey, fue descubierto hasta el mediodía. Se informó a la policía, que acordonó la zona mientras que un experto en desactivación de explosivos fue trasladado en helicóptero de la RAF Manston.

 

Continuará…


[1] Este artículo fue escrito para la revista La Nave de los Locos, pero no se llegó a publicar.

[2] Vimos otro pico en los años noventa, lo que corresponde a la transmisión de The X-Files

[3] Por “Flash” Gordon.

[4] Otros periódicos mencionan que se trataba del jefe de diseño de la Bristol Aerospace Company.

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