Una mezcla peligrosa: incultura y candidez

ESCRUTINIO

 

Una mezcla peligrosa: incultura y candidez[1]

 

Juan José Morales

No quisiera yo tener que andar ocupándome de Enrique Peña Nieto. Mucho menos mofarme de él. Pero no queda más remedio que hacerlo. Como se diría en términos coloquiales, él mismo se pone de pechito para que se le ridiculice, al exhibir su incultura y su ignorancia. Así, durante su reciente gira por Yucatán, el 13 de enero, soltó la siguiente perla: «Díganle a los jóvenes de México, desde Yucatán, que en el legado de la cultura milenaria de los mayas, está escrito que en el 2012 viene un cambio, viene una nueva era.»

clip_image002Algo así ha de haber visto Peña Nieto en alguno de los muchos programas sobre ovnis, brujería y hechos sobrenaturales que se transmiten por televisión y dio por hecho que las supuestas profecías mayas realmente existen.

¿Dónde está escrita tal cosa? ¿A qué legado milenario se refiere EPN? ¿De qué nueva era habla? ¿Acaso de la era de Acuario de los hippies? ¿Del New Age?

Lo que ocurre es que alguna vez Peña Nieto oyó hablar de unas supuestas profecías mayas según las cuales 2012 marcará el inicio de una nueva era (originalmente se decía que el fin del mundo). Y, en su profunda ignorancia, supuso que en verdad existen tales vaticinios, aunque no supiera en qué consisten. Así que, para pasar por culto, aprovechar el asunto para relacionar ese hipotético cambio con las elecciones de julio próximo y de paso darle una «cultivada» a su auditorio yucateco, mencionó lo de las tales predicciones, sobre las que ningún arqueólogo, antropólogo o historiador ha escrito jamás una línea, excepto para desmentirlas.

Y es que, como ya hemos dicho varias veces en estas páginas, y como se ha repetido hasta la saciedad, las supuestas profecías mayas fueron inventadas por un charlatán, un tal Fernando Malkún, colombiano, que no tiene la menor preparación en arqueología o antropología pero ha sabido hacer jugosos negocios, no sólo con los mayas sino también con los egipcios, los tibetanos o la Atlántida, sobre los cuales dice igualmente haber hecho descubrimientos extraordinarios que nadie más que él ha logrado.

Pero no vamos a entrar en detalles sobre los engaños y los negocios de Malkún. Volvamos a Peña Nieto.

Que dé por cierta la existencia de las inexistentes profecías mayas, es explicable, lógico y natural. No podría esperarse otra cosa de un hombre que «”como atinadamente dijo alguien»” ha escrito más libros (uno) de los que ha leído. Si no lee, no pudo haber sabido de los incontables desmentidos que investigadores del INAH y otras personas verdaderamente informadas han publicado al respecto de este cuento de Malkún para bobos. Pero que ninguno de sus numerosos asesores y consejeros le haya orientado al respecto, resulta todavía más grave: demuestra que está rodeado por gente tanto o más ignorante e inculta que él y que ni siquiera se le ocurre buscar orientación y asesoría de expertos. Toda esa gente, por lo visto también cree en lo que oye o ve en algún programa de chismes, brujería o hechos sobrenaturales de los que se transmiten por la televisión comercial.

Entre los muchos comentarios que se han publicado acerca de Peña Nieto y su analfabetismo funcional, hay uno que me parece especialmente atinado. Dice «”palabras más, palabras menos»” que ser un hombre culto no es necesariamente garantía de ser buen gobernante, pero ser un hombre inculto si es garantía de un pésimo gobierno, y si alguien lo duda, ahí está Vicente Fox para probarlo.

Todavía podríamos agregar que si además de inculto e ignorante se es lo bastante cándido para creer en charlatanerías y se tiene por compañera a una mujer de nivel intelectual comparable «”Martita en el caso de Fox, La Gaviota en el de EPN»” la certidumbre de que será un mal gobernante es del 200%.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Jueves 26 de enero de 2012. Reproducción autorizada por Juan José Morales.

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