Entrevista: Vicente Juan Ballester Olmos

ENTREVISTA: VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS[1]

Por Oscar García

BallesterOscarA mediados de 1992, en Madrid, España, se llevó a cabo un curso de verano en la Universidad Complutense, cuyo tema central fue el fenómeno ovni. Nuestro compañero Oscar García acudió a dicha reunión y ahí tuvo oportunidad de charlar con uno de los más reconocidos representantes de la Ufología Científica: Vicente-Juan Ballester Olmos. Posteriormente, la entrevista se amplió en el último congreso de la MUFON celebrado en julio del presente año.

Al hablar de ufología científica, resulta siempre necesario hablar de Vicente Juan Ballester Olmos, pionero de la investigación ufológica científica en lengua española.

Ballester Olmos es uno de los ufólogos más reconocidos a nivel mundial. Sus trabajos e investigaciones han sido publicados y traducidos prácticamente en cualquier lugar en donde haya interés por la ufología científica.

Ballester Olmos es miembro de la llamada 2a Generación de la Ufología Española. Colaboró ampliamente como fundador del CEONI y posteriormente en el CEI, ya en esta organización colaboró en la desaparecida revista Stendek.

Actualmente publica en Cuadernos de Ufología. Ha sido el único investigador del fenómeno ovni en Europa que ha recibido la beca de la Fundación para la Investigación Ovni (FUFOR) para realizar investigación sobre el fenómeno del aterrizaje en la Península Ibérica.

Entre sus trabajos más importantes tenemos:

· Los ovnis y el fenómeno del aterrizaje (1978)

· Los ovni y la ciencia (1984) (en colaboración con Miguel Guasp)

· Investigación ovni (1987)

· Enciclopedia de los encuentros cercanos con ovnis (1987) (en colaboración con Juan Fernández Peris)

P.U.: ¿Cuál es su posición respecto al movimiento escéptico?

B.O.: Hay personas en la ufología que han llegado a un nivel de escepticismo que hoy por hoy les hace negar la existencia del fenómeno ovni. En mi opinión, esta es una postura científica, razonada, argumentada. No son negativistas agresivos, no están contra la ufología porque odien el hecho de que la gente se ocupe de los ovnis. Simplemente son investigadores que han llegado, a través de un honrado proceso evolutivo –intelectual, mental y cultural- al convencimiento de que no hay evidencia en favor del fenómeno ovni.

El escepticismo es uno de los tres tipos de ufología que encontramos en todo el mundo. Por ejemplo, en Francia están Guieu y todos los creyentes que están en torno a S.O.S. OVNI o Phenomena. Por otro lado están los escépticos de la Ufología Psicosocial. Lo mismo tenemos en Inglaterra, Estados Unidos y en todo el mundo. En España hay una estructura similar. Por mi parte, y me parece que de gran parte de la ufología serie española, hay una excelente relación con los grupos escépticos porque tenemos un compromiso y un nivel común.

P.U.: Se habla mucho de una polémica entre tú y ciertos ufólogos españoles. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

B.O.: Seguramente muchos han oído de la polémica entre Benítez y yo, es cierto, pero esto ocurre en todos lados. Una buena relación no puede existir entre nosotros y aquellas personas que se aprovechan del fenómeno ovni para hacer de él un modus vivendi y tienen un odio enfermizo contra nosotros porque criticamos esta actitud. Por ejemplo, mañana voy a hacer una investigación de campo y empleo un día, un mes, un año, el tiempo que sea necesario. Obviamente yo tengo un trabajo y una profesión y en mi tiempo libre –bastante- estudio el fenómeno ovni. Yo hago la investigación de un caso, y luego de mucho tiempo y mucho trabajo, concluyo que el caso es falso, que es un fraude, una confusión o lo que sea. A mi no me importa redactar un trabajo explicando el caso. Pero ¿qué ocurre con los otros? Si explican un caso no lo pueden usar en su próximo libro, no pueden explotarlo porque, al vivir del fenómeno ovni, no pueden desperdiciar su tiempo explicando un caso. Por lo mismo somos blanco de críticas feroces de parte de esas personas.

P.U.: ¿En qué grado de evolución como ciencia se encuentra la ufología a nivel mundial?

B.O.: Bueno, yo no me atrevería a generalizar tanto como la ufología a nivel mundial, principalmente porque esta evolución ha sido diferente en distintos países. No puedo comparar a España con los Estados Unidos.

En los Estados Unidos existe una psicosis del Majestic 12, de Gulf Breeze o de abducciones, (los primeros, para mi dos fraudes, y el caso de las abducciones algo que poco o nada tiene que ver con el fenómeno ovni). Aquí en España, por el contrario, prácticamente no hay abducciones y afortunadamente, Majestic 12 no ha calado fuerte porque todo mundo se ha dado cuenta de que se trataba de algo bastante fraudulento.

En Europa en general si ha habido una evolución parecida, creo que los investigadores más experimentados, aquellos que hoy tenemos un poco más de cuarenta años y que hemos dedicado más de 20 a la investigación del fenómeno ovni, nos hemos vuelto más escépticos. Esto en base a nuestra experiencia. Al investigar caso tras caso que parecían extraordinarios; aterrizajes, fotografías, objetos vistos por miles de testigos. Los cuales, hemos visto que resultaban explicables, en ese momento nos asaltan obvias dudas intelectuales, dudas razonables y muy fuertes. Este proceso lo he visto en colegas españoles, ingleses, italianos, alemanes y franceses. Desde este punto de vista, la ufología europea ha tenido una evolución semejante y no se puede comparar con la locura que impera en los Estados Unidos.

P.U.: Hay algunos casos que mencionabas que en México han tenido mucha difusión, principalmente Majestic 12, no tanto Gulf Breeze.

B.O.: Mucha gente a contribuido a desenmascararlos, la CSICOP ha hecho su parte pero, yo diría que hay toneladas de evidencia que señalan que Gulf Breeze es un fraude (un señor que se dedicaba a ganar dinero a base contar historias increíbles y trucar fotografías). Con respecto a Majestic 12 también existen importantes evidencia de que estos documentos son trucados. Ahora bien, yo no soy un experto en este tema, pero hay cosas curiosas que no tienen sentido. No tiene sentido que en el año 47 o 48 la Fuerza Aérea Norteamericana tenga evidencias de un ovni estrellado y se haya desarrollado un súper equipo de investigación y uno o dos años después, la USAF y el Departamento de Seguridad crucen cartas en relación con que el fenómeno ovni pudiera ser usado para asuntos de inteligencia, lo cual evidencia un gran desconocimiento de lo que era el fenómeno ovni. Todo este tipo de cosas son incompatibles con el hecho –hipotético- de que la fuerza aérea tuviera un objeto metálico y supiera que los ovni son naves interplanetarias y además, tuvieran los cuerpos de extraterrestres; sencillamente no tiene el menor sentido. Aparte, me parece que es absolutamente imposible mantener durante tanto tiempo un secreto de tal envergadura. Luego veamos, en 1947 se lanzan los primeros cohetes, ¿porqué la astronáutica ha crecido tan poco a poco, si en 1947, los Estados Unidos tenían en su poder una nave espacial de otro planeta?

P.U.: En México un caso como el de Billy Meier ha recibido mucha atención. ¿Cuál es tu opinión?

B.O.: ¿Pero cómo! Billy Meier está absolutamente desacreditado, incluso entre los creyentes más acérrimos. Se han encontrado las maquetas, los negativos fallidos, las fotografías quemadas…

P.U.: ¿Cómo consideras tú a la ufología científica?

B.O.: Yo pienso que el fenómeno ovni puede existir; no se lo que es, pero creo que puede existir como un fenómeno único, diferente y extraño de tipo físico, que debe investigarse científicamente. La propia ufología nos ha demostrado que el fenómeno ovni es más o menos aleatorio, es un fenómeno poco repetible y, lo normal, es que una persona o un grupo de ellas vea un fenómeno. Pero, cuando alguien te dice “hoy, ayer, mañana, pasado y todos los días veo ovnis; salgo de mi casa y los ovnis están ahí; tengo miles de fotos o videos…” Eso va contra las leyes de la ufología.

Si uno toma la casuística puede establecer leyes de comportamiento para el fenómeno ovni: nocturnidad, zonas escasamente pobladas, etc. Es antiufológico un supuesto hecho de una persona que ve ovnis a raudales.

P.U.: ¿Qué opinas de los Santuarios ovni, donde miles de personas se reúnen a ver ovnis?

B.O.: Fíjate que lo único que ahí se ve son luces. Lo que sí ocurre es un magnífico ejemplo de errores de interpretación, más justas dosis de histerias de masas y contagios colectivos. Pensemos que el público es un público predispuesto, que va a ver ovnis, cualquier avión, globo, bengala, etc., va a ser un ovni para ellos. Esto es porque necesitan ver ovnis.

P.U.: Para ti, como ufólogo científico ¿Cuál sería la evidencia definitiva del fenómeno ovni?

B.O.: Pues la ciencia requiere de evidencia contrastable. Desgraciadamente, en ufología sólo tenemos evidencia anecdótica. Una persona que parece fidedigna te dice que ha visto un ovni aterrizar, que hay una huella. ¿Cómo saber si hay relación entre esa huella y un ovni?

Pero, si hay seis personas, dos aquí tres allá y una más allá, hay una huella, evidencia física, lo detecta- un radar, etc. Eso es algo más interesante, no únicamente información anecdótica y circunstancial.

De los 86 informes que me ha entregado la Fuerza Aérea Español sólo 12 o 13 son bastante interesantes, en este sentido, son algo más que anécdota.

P.U.: Si un plato volador aterrizara en el zócalo de una ciudad, ¿sería para ti evidencia?

B.O.: Eso es de cajón, es decir, un investigador busca evidencia del fenómeno, evidencia física. La segunda cosa que puede satisfacernos es que el manejo de grandes cantidades de datos (manejo informático de datos, procesamiento de datos mediante ordenador, análisis matemático) nos diga que algo pasa. En nuestro caso contamos con el catálogo IBECAT, pero, por ejemplo tenemos 1,000 casos, de los cuales 500 se pueden explicar y si ambos grupos (explicados – no explicados) los sometes al mismo tratamiento estadístico: duración, hora, fecha de observación, tamaños, colores… Si el fenómeno ovni es algo distinto, tiene que comportarse de manera distinta a un conjunto de observaciones de Venus, aviones, globos, fraudes, centellas, etc. Esta diferencia sería lo natural, pues se trataría de un fenómeno distinto. Pero no es así, las curvas de casos negativos apenas pueden distinguirse de las curvas de casos positivos. Ese es uno de los problemas adicionales que tenemos.

P.U.: Pero, ¿no crees que la única prueba suficiente que la ciencia aceptaría sería un platillo volador con todo y tripulantes?

B.O.: Eso es llamarle a la ciencia cretina. La ciencia trabaja con una serie de elementos y fenómenos vistos por pocas personas: el rayo globular, la aparición de un quásar, la detección de una partícula subatómica y con una serie de fenómenos transitorios. No necesariamente tiene que aparecer un rayo globular en la Casa Blanca o en medio de una capital para que se estudie de manera científica y académicamente. Son fenómenos raros, nocturnos, rápidos y cortos, pero existe un número de testimonios suficientes que –al ser examinados estadísticamente- presentan una coherencia interna. Es decir, no necesariamente tiene que venir un platillo volante al centro de la ciudad para que el fenómeno sea aceptado.

La ciencia, de lo que requiere es de un nivel de evidencia determinada y comprobar que la aplicación del método científico a ese tema da resultados. En el caso del fenómeno ovni –hasta ahora- la evidencia sólo es anecdótica y la ciencia no ve que se aplique seriedad ni rigor; sólo ve charlatanería, lo cual nos desacredita a todos los ufólogos serios. Si a un científico serio uno le pregunta si quiere dedicar su tiempo, sus recursos intelectuales y su dinero a investigar el fenómeno ovni, piensa en el tratamiento sensacionalista que se le da y responde que no puede arriesgarse a perder su crédito científico uniéndose con esas personas. Eso lo dice porque desconoce que hay ufólogos serios. En parte, la desclasificación del fenómeno ovni que se ha dado últimamente en España, obedece a que el Ejército del Aire español ha logrado determinar que existen ufólogos con credibilidad científica a quienes han respetado y cuyos argumentos han sido sensibles a los suyos, de cara a la desclasificación y en eso, me enorgullece decirlo, he jugado un papel muy importante.

P.U.: Finalmente, ¿consideras que el fenómeno ovni es trascendente?

B.O.: Creo que la investigación científica de la ufología puede aportar conocimientos nuevos a la humanidad y a la ciencia. Si los ovnis son un fenómeno psicosocial y esa es la última verdad, dará materia académica a psiquiatras, psicólogos y sociólogos y se habrá descubierto un nuevo mito o como se le pueda llamar; entonces será materia de orden científico.

Si se trata de un fenómeno físico desconocido, los ingenieros, los tecnólogos, los astrofísicos y los físicos atmosféricos pueden aprender mucho, e incluso llegar a un explicación tecnológica con resultados positivos para la humanidad por parte de ese fenómeno. Si se trata de inteligencia extraterrestre, es indudable e incuestionable la importancia de sus posibles aportaciones.

Sea lo que sean los ovnis, su estudio merece la pena desde un punto de vista científico. Por eso, a mí tampoco me importa lo que llegaran a ser los ovnis. Lo que estoy intentando es que la comunidad científica se interese por el fenómeno porque va a obtener provecho académico e intelectual de este estudio, independientemente de cual sea la naturaleza y origen del mismo.


[1] Publicado originalmente como García Óscar, Entrevista: Vicente-Juan Ballester Olmos, Perspectivas Ufológicas, Año 1, No. 1, México diciembre de 1993. Págs. 43-47.

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