Castrado por brujos, salvado por cirujanos

Castrado por médico brujo, salvado por cirujanos

Torturado por un médico brujo, salvado por cirujanos australianos

Amy Fallon y Amy Corderoy

12 de mayo 2012

Mukiza Sewakiryanga“Es un luchador. Ha pasado por mucho dolor. Él recuerda vívidamente lo que le pasó”… George Mukisa y Peter Sewakiryanga. Foto: Paul Harris

Los chillidos de alegría de George Mukisa ocultan la terrible verdad detrás de su viaje a Australia desde Uganda.

George es un sobreviviente del sacrificio de niños. Fue sólo a los dos años de edad, jugando al fútbol con sus hermanos, cuando un vecino, John Otebati, ofreció llevarlo a la ciudad por dulces. En lugar de eso, Otebati, un médico brujo, lo llevó a una cercana plantación de plátanos y le quitó los genitales con un cuchillo. En Uganda, los niños viven con el miedo de ser sacrificados por hechiceros sin escrúpulos y sus cómplices o curanderos tradicionales fraudulentos que dicen que pueden traer el poder, prosperidad y dinero.

Un informe del año pasado de la organización benéfica británica Jubilee Campaign and Kyampisi Childcare Ministries describe el crimen como un “fenómeno relativamente reciente” que no era parte de la cultura tradicional.

Según la investigación, “la codicia y una creciente clase media en Uganda” han alimentado la demanda de los rituales de sacrificio de niños, durante los cuales se utilizan los órganos, la sangre y las extremidades de los jóvenes, después de haber sido asesinados.

George sobrevivió ese día brutal en febrero de 2009 sólo por que los transeúntes oyeron sus gritos e interrumpieron a Otebati, que huyó, dejando a George en un charco de sangre.

Fue llevado al hospital donde los médicos utilizaron un colgajo de antebrazo para realizar la cirugía de reemplazo del pene.

“Es un luchador. Ha pasado por mucho dolor. Él recuerda vívidamente lo que le sucedió a pesar de que era tan joven”, dijo el fundador y director ejecutivo de los ministerios Kyampisi, Peter Sewakiryanga.

Cuando dejó de funcionar el pene artificial de George, hace dos años, fue insertado un catéter uretral en el abdomen, lo que le permitió pasar la orina. Pero él es un niño activo y el tubo se desprendía constantemente. Tenía que ser dolorosamente eliminado y reemplazado semanalmente – lo que le causaba dolor y daba lugar a infecciones peligrosas.

En 2010, un encuentro casual entre el Pastor Sewakiryanga – que estaba de visita en Australia desde Sudáfrica para hablar con los políticos y los grupos de la iglesia sobre el sacrificio de niños – y Geoff Mitchell, un profesor australiano de medicina general, cambió su vida. El profesor Mitchell se horrorizó al enterarse de la prueba de George y se acercó a un amigo, un cirujano urólogo de Brisbane, David Winkle. Hace una semana, el doctor Winkle y un cirujano plástico, Scott Ingram, realizaron una operación de la uretra que cambió la vida de George. También revisó anteriores cirugías reconstructivas, para que George tuviera un aspecto completamente normal.

El Dr. Winkle dijo que la operación se llevaba a cabo raramente en Australia, pero era bastante sencilla.

Era reacio a reclamar el crédito.

“George es el actor principal aquí. Lo que hicimos fue simplemente ayudar y en realidad no es mucho”, dijo.

Los cirujanos fueron asistidos por un anestesista, que también donó su tiempo. Grupos de la Iglesia en Australia, Gran Bretaña y los EU cubrieron el resto de los costos.

El profesor Mitchell dijo que el grupo estaba encantado con los resultados.

“Sin este tipo de cirugía, George era propenso a desarrollar infecciones urinarias crónicas, insuficiencia renal y finalmente morir”, dijo.

Otebati, que tiene el alias de Otenge, fue condenado a la cárcel por 15 años, en noviembre.

El teniente general Kayihura, el inspector general de la policía de Uganda, dijo que su fuerza había “derrotado” a la amenaza del sacrificio de niños después de formar un grupo de trabajo en 2009. Hubo 15 casos reportados en 2009, nueve en 2010 y siete el año pasado.

Estas cifras, sin embargo, han sido criticadas.

Pastor Sewakiryanga dijo que había cientos de casos de niños desaparecidos en Uganda, posiblemente relacionados con el sacrificio o el tráfico de niños, y que no estaban siendo investigados debido a la falta de recursos policiales.

Como resultado, el número real de víctimas es probable que sea “considerablemente mayor”.

Se espera que George, que llegó a Brisbane con el Pastor Sewakiryanga hace tres semanas, permanezca uno o dos meses. Ellos se quedan en el suburbio de Corinda de Brisbane y cuando vuelva a África, es de esperar que será capaz de vivir con su familia.

Él nunca va a tener hijos y, cuando sea mayor, necesitará de una terapia de reemplazo hormonal, que el pastor Sewakiryanga facilitará a través de recaudación de fondos.

Pero por ahora, George – cuyo apellido significa “bendición” en su lengua materna – está a la espera de ir a la playa por primera vez y ver a un koala.

“Le encanta Australia. Muchas veces él me dice ‘usted regrese y yo me quedo’”, dijo el pastor Sewakiryanga. “Él ama los baños de agua caliente y quiere ver a los koalas.

“Su recuperación es sorprendente. Él está hablando y riendo y corriendo y que incluso ha hecho un poco de fútbol”.

George también se ha hecho amigo de los niños locales, que recaudaron el dinero para comprarle una patineta. El Pastor Sewakiryanga espera se van a hacer amigos de por vida.

El General Kayihura dijo que estaba “agradecido a Australia por su compasión y generosidad, para dar apoyo crítico a este niño inocente”.

“Sin duda, le dará a (George) la oportunidad de vivir una vida normal”, dijo.

Para obtener más información, visite www.kyampisi.org

http://www.smh.com.au/world/tortured-by-a-witch-doctor-saved-by-australian-surgeons-20120511-1yi80.html

Vía: Mundo loco mundo

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