Entrevista: Jesús Chahín Simon (Final)

ENTREVISTA A JESÚS CHAHÍN SIMON

Óscar García

– Ingeniero, ¿piensa embotellarla?

“No, definitivamente no. Nosotros ahorita estamos en los desarrollos científicos de microbiología, de los grandes inventos del hombre comparados con lo de nosotros, y ya traemos una revolución en el cambio de la genética celular, entonces, hay que hacer vacunas, hay que hacer el otro, y hay que hacer todas las tecnologías, pues para eso vamos a desarrollar”.

– Interviene nuestro ya conocido “periodista”: Desde el punto de vista científico, como usted nos lo puede proporcionar, ¿qué opina científicamente?

“Bueno, científicamente te puedo decir que lo que tenemos es una maravilla indescifrable y comprobable en muchas cosas que sí trabaja, pero nunca vamos a saber cómo trabaja, o sea, ser científico es comprobar los hechos de las cosas, ¿cómo se puede llamar a una ciencia que cura y no sabe cómo cura?, entonces qué, ¿cómo se le puede llamar?… ¡Milagro! ¡Milagro!, es toda comprobación de hecho que no tiene forma de comprobarse científicamente como es”.

– Ingeniero, hace un momento mencionaba que no tenía nada que ver con las celdas alotrópicas…

“No”.

Extraterrestres– ¿Cómo podría explicarse el hecho de que, en esta fotografía, en la que aparecen dos extranjeros junto a usted y una de estas personas aparezca sujetando una celda alotrópica?

“No, no, no, no, momento, momento; esta señora lo que trae no es más que… (se auto interrumpe nerviosamente), este señor es extraterrestre –dice señalando a la fotografía- y viene de un planeta que se llama Astor, él se llama Guillermo Sanela; esta señorita lo que trae acá –señala la supuesta celda- no es ninguna celda alotrópica, sino que es una… una… una punta de ciertos minerales de su planeta, acá tú las puedes ver las piedritas –señala la parte superior del tubo-; entonces, esa piedrita la metía en el agua para comprobar, ¿me entiendes? Pero si la gente se basa en esto, pues está equivocada, porque esto no es ninguna celda”.

– En Ovaciones han estado publicando que van a embotellar el a…

“Esto es un palito –señala nuevamente el objeto-, y aquí trae una piedras de su planeta en donde tenía que checar este líquido con la energía programada en su planeta, cuando vinieron acá. Pero estos dos vienen de un planeta que se llama Astor”.

-¿Ellos se lo dijeron a usted?

“Sí, ellos me lo dijeron y me lo tenían que comprobar”.

– Han estado publicando –insiste Óscar- que… -pero al mismo tiempo surge otra pregunta a la que el señor Chahín le da la preferencia”.

– ¿En qué se basan las pruebas?

“Pues tienen que comprobar muchas cosas porque no nomás (sic) van a decir así porque sí, ¿verdad?”

– Otras personas piensan embotellar el agua. ¿Qué opina de eso?

“Pero, ¿quiénes?”

– Los señores de las alotrópicas.

CeldaAlotropica“Pues mira, el hombre de la Tierra tiene que tomar agua, tiene que tomar agua pura. Si esas celdas, realmente, dicen que hacen lo que hacen y embotellan el agua, pues ¡que vendan agua! Pero esto no es agua y con las celdas, metes mil celdas a un tanque, nunca van a poder bajar el peso del agua. Tú usa la celda que quieras, ¿señor, usted le baja el peso del H2O debajo de un litro por kilo?[1], y te van a decir no, nadie lo puede bajar. Y si tú te acercas a purificaciones de H2O, pues tampoco vas a poder tomar el agua y la celda no hace eso”.

– Entonces ¿es mentira?

“¡Claro! Lo que van a hacer es tratar de desarrollar una cosa comercial, de una nueva creación de Dios porque… es lo que están haciendo”.

– ¿Entonces el agua no tiene ionización?

“No señor”.

– A eso se debe…

“Es energía cósmica. Ionización es todo intercambio de iones entre moléculas; esta no es agua ionizada, no está ozonificada ni se usan celdas, ni se usa nada. O sea, el día que quieran ustedes, no me digan, vengan, hagan un programa, yo les abro los tanques. No me digan cuándo van a venir y los abren”.

-¿Podría ser en estos momentos?

“Si quieren”, respondió titubeante.

-Yo voto porque sí, dijo el reportero.

Chaín dio una respuesta ambigua:

“No, lo que quieran, lo que sea, aquí no se usa nada, nada de tecnología hecha por el hombre”.

-El agua, ¿sale directamente de un pozo?

“Bueno, viene de un pozo pero está en un vértice piramidal”.

-Hace un momento, antes de la entrevista, mencionaba que la pirámide que se encuentra abajo era más grande que la de Egipto.

“La base sí, la que está a 29,000 metros es más grande que la de Egipto y luego hay un templo a mil metros de profundidad”.

-¿Y de ahí viene el agua?

“De ahí viene, es una sola vena; pero es la única vena en el mundo que Dios preparó, y solamente él sabe, solamente…

– Y luego de ahí llega a los tanques y se distribuye.

“¡Claro!”

-¿Usted nunca ha obtenido una ganancia de esto?

“No, pero vamos por ella. ¡Nosotros vamos por la lana del mundo! Nosotros vamos porque toda la creación de Dios que vez y tocas, tienes el derecho de comercializar”.

– ¿En serio?

“¡Claro! ¿Qué ven tus ojos que no sea comercio?”

– Sí pero, ¿usted sí piensa comercializarla?

“¡Claro!, pues si tenemos el derecho…primero hay que cumplir lo profetizado y luego entrarle al oro, porque es el agua dorada”.

– ¿De qué forma piensa comercializarla?

“Pues, se puede el día de mañana, al poder de curación del agua a como se va a trabajar, porque va a ser lo único que va a poder curar todos los virus y bacterias que le salgan al hombre, en la Tierra, y ya después se ponen unas bases de si se hacen vacunas, se hacen pastillas, se hacen capsulas, se hacen gotas”.

– Usted hizo unas gotas que se llaman chahininas, ¿para qué sirven?

“Sí pero eso es el pasado, es tecnología del hombre, no es más que un extracto de plantas, que prácticamente es un paliativo, pero no es un curativo”[2].

– Pero usted ya desde antes, ¿ya estaba preocupado por la salud humana?

“Bueno, yo siempre me ha gustado yo, eso lo descubrí y por no tener dinero, en ese tiempo, mi hermano me corrió del laboratorio. Pero yo después descubrí esto, entonces él quedó allá con su chahinina, pero es lo que te digo, Dios me ha puesto en el camino uno, de descubrir el producto, para el hombre, que es pal (sic) cáncer y lo maneja un laboratorio, que es mi hermano en Orizaba. Luego trabajé con un señor en las celdas, en el agua y, ahora descubro esto, y todo me lo relacionan, todo lo de allá con lo que sé, y no es nada de eso con esto”.

– Siempre buscando la salud del hombre.

“¡Siempre!”

– Y casualmente llega al rancho y se encuentra esto.

“Eso sí, eso sí es verdad”.

– ¿En qué tiempo piensa comercializar el agua?

“No pues el tiempo lo da, yo lo que quiero es que México se convenza, y el mundo, de millones de curados, ya después el tiempo va a decir qué valor le damos”.

– Después de lograr el objetivo de curar todas las enfermedades de la humanidad, ¿qué va a pasar con la mortalidad, con los alimentos?, ¿ya no va haber muertos?

“No, sí va haber. El hombre no es eterno, más que su espíritu. La materia tiene que morir porque no es eterna, entonces el hombre tiene un ciclo que cumplir, aquí en la vida, y espiritualmente se va cambiando el espíritu. Entonces vienen las cosas del karma, o sea, el hombre es mortal en la Tierra, es inmortal en lo espiritual”.

– ¿Usted piensa que por su afanada búsqueda en la salud del hombre se encontró con esto?, ¿gracias a una orden divina o a una coincidencia?

CeldasAlotropicas“Pues solamente Dios sabe porque. Yo siempre he buscado algo pa’ (sic) curar, lo busqué en un producto que yo le puedo decir a la humanidad: es esto. Yo te puedo decir cómo se hacen las celdas: ¡si quieres te lo digo ahorita!”

-¿Cómo se hacen?

“Agarra aserrín, caliéntalo, ponle tantito petróleo, y ponlo en un tubo, y esas son las celdas que la gente anda comprando en $ 700,000 y un millón de pesos”.

– Dicen que tienen adentro 200 elementos.

“No tienen nada, es mentira”.

-¿Todo es una comercialización absurda?

“¡Claro que sí!, analízalo, no tiene nada”.

– ¿Y si la abrimos?

CeldasAlotropicas2“Ábrela y mándala a analizar y no tiene nada. O sea, si realmente la gente trata de usurpar al hombre y engañándolo de que usan las celdas, yo te digo cómo se hacen las celdas; nomas (sic) el aserrín tenlo caliente, le metes un 5% de diáfano de petróleo, diáfano y no petróleo del negro, diáfano, lo revuelves bien, lo metes en un tubo de cobre, de bronce, de plata o cualquier tubo, lo tapas por ambos lados y esas son las celdas, las famosas celdas”.

-¿Qué les diría a las personas que están comprando esto?

“Que están locos”.

– Ingeniero, ¿qué opina del siguiente comentario que nos proporcionó el señor Damasco, Director General de la distribución de las celdas alotrópicas…

“¡¿Por qué no me pones enfrente de él?!”

– ¿Me permite leerlo por favor?

‘Bueno, con lo referente a lo del agua de Tlacote es muy sencillo, no es un sistema milagroso como se le ha llamado sino que es un sistema que existe a base de celdas alotrópicas, que se dieron en su tiempo, que el señor Jesús Chahín vino a comprar varios sistemas, nos preguntó que cómo las podía colocar, en qué las podía utilizar y en qué manera. Para esto que estamos hablando, estamos refiriéndonos a unos 3-4 años atrás’.

JorgeDamascoCruz– ¡Qué opina de ese comentario?

“Es mentira”.

Nuestro “periodista” dice: ¿Por qué no lo hicieron ellos? Y Chahín aprovecha para decir:

“¿Por qué no hacen agua de Tlacote”.

– ¡Claro!, -remarca el “periodista”.

– Ellos no le llaman así al agua, le llaman “agua ligera”[3], nada más.

“Bueno pero, ¿por qué no pesa menos que el H2O?

– Es similar a la…

“No, similar no”.

– Bueno, se le están haciendo algunos análisis en laboratorios de la UNAM…

“¡Hazlos!”

– … y del Politécnico y coinciden en algunas cosas.

“¡Ah!”

– Claro que, dependiendo del tiempo de exposición de las celdas en el agua… no sé cómo se haga esto, o qué sea esto, si bien se dice que carece de minerales, ¿por qué carece de minerales? Si bien es un manto acuífero y, por lo general, en todo manto acuífero las sustancias que debería contener tendrían que ser minerales, sales…

“¡Esto no tiene eso!”

Tlacote3– ¿Por qué?, porque probablemente el agua sea procesada, aunque claro, es una hipótesis, nada más.

“No pues, abre los tanques. Y ya quítate de tonterías”.

– Además de eso, dice el “periodista”, todo proceso es comprobable, todo proceso químico que se lleve a cabo por mano del hombre es comprobable.

“Es mentira eso”.

– Yo lo digo para sacarme de dudas, yo no lo sé…

“No, no, no”.

– Lo que pasa es que, mire, están publicando muy fuerte esto y queremos decir la verdad sobre Tlacote…

“Claro, es mentira. Tú habla con Alejandro Molina y te va a decir: ‘Lo que maneja el ingeniero Chahín y lo que yo manejo es otra’”.

– El señor Alejandro Molina ya se murió.

“No, su hijo”.

– ¡Ah!, su hijo.

“El vino aquí y me trajo 20 celdas, dice: ‘Ten yo te las regalo’. Yo no uso eso acá. ¡Pregúntale!”

– ¿Podría proporcionarnos los datos posteriormente?

“Pues yo no se ni dónde vive. Pues no dices que éste (refiriéndose a Damasco) es de las celdas, ¡debe saber dónde está, ¡Ah!”

– Bueno entonces, eso lo vemos después. Gracias ingeniero.

Concluye la entrevista.


[1] Chahín está mezclando peso con densidad. (Nota de LRN)

[2] Y sin embargo originalmente las vendía como la cura del cáncer, la diabetes y otras enfermedades. (Nota de LRN)

[3] De ahí es de donde viene lo que dice Chahín de que su agua no pesa igual que el H2O normal. (Nota de LRN)

Un pensamiento en “Entrevista: Jesús Chahín Simon (Final)”

  1. Que tal, estoy haciendo una investigación en torno a las aguas de Tlacote y me gustaría saber más al respecto, como fuentes bibliográficas, información, entre otras cosas. ¿Habrá posibilidad de contactar con usted?

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