Psicosis en la ciudad de México ¿ovnis o globos?

PSICOSIS EN LA CIUDAD DE MÉXICO ¿OVNIS O GLOBOS?[1]

Por Jonathan Monti[2]

Testigos1enero1993b…Y los mexicanos dirigieron la vista al cielo

Con asombro e incertidumbre cientos de personas voltearon a mirar al cielo (algo que en pocas ocasiones acostumbramos hacer. debido a la contaminación y al ajetreo característicos de una ciudad tan grande como la de México). Al hacerlo se pudieron observar algunos puntos negros que al instante se relacionaron con la presencia de naves extraterrestres las que entre la población son conocidas como ovnis. Debido a que en los últimos tiempos se ha generado una gran cantidad de información en tomo al tema se han producido estados de alarma o histeria entre los testigos del fenómeno como el que se vivió el día primero de este 1993.

ANTECEDENTES

Todo comenzó cuando el pasado 29 de diciembre se realizó uno de los tantos programas sobre ovnis que cierto canal de televisión presenta. En éste, una persona del público que no gozaba de la menor credibilidad -según algunos investigadores- manifestó que mantenía contacto con habitantes de otros mundos o visitantes interplanetarios que podrían provenir de Andrómeda, según sus propias palabras. Este señor vaticinó predijo y retó a los escépticos afirmando que “en la noche del día último del año el 31 habría una oleada (como se denomina a la aparición masiva de ovnis) en la ciudad de México”. Estas palabras fueron más que suficientes para predisponer a un gran número de capitalinos.

¡AHI ESTAN!

Alrededor de las trece horas del primero de enero comerciantes transeúntes, taxistas automovilistas y público en general advirtieron la presencia de “puntos” en el cielo de la ciudad capital. Inmediatamente se corrió la voz: “¡SON OVNIS”!, lo cual dieron por cierto muchas personas que sin duda habían visto el citado programa de televisión; esto despertó inquietud y un extraño ambiente de psicosis.

CIRCULANDO, POR FAVOR

Mexico1enero1993lTaxistas, automovilistas y choferes, al observar el insólito espectáculo, no dudaron en bajarse de sus vehículos para ver el “prodigio”, sin darle importancia a la circulación, aunque se hallaran a la mitad de Avenida Reforma o Insurgentes… Total, no habría ningún problema con los agentes de tránsito, pues ellos también estaban entretenidos mirando al cielo, y tampoco habría problema con los pasajeros, quienes también deseaban ver. Sin embargo, Protección y Vialidad no se quedó observando “aquello”, y prestó inmediato servicio para que el embotellamiento originado por los presuntos ovnis, se resolviera lo más pronto posible.

PSICOLOGIA DEL PUEBLO

Mexico1enero1993mUn aspecto muy importante fue la actitud que el “chilango” asumió en torno al fenómeno. Algunos gozaron y se deleitaron mirando la mayor cantidad de tiempo posible aunque se les torciera el cuello; otros tomaron sus cámaras fotográficas o de video para captar el acontecimiento. No faltaron quienes creyeron que estábamos a punto de ser invadidos por seres de otro mundo y decidieron esconderse en el lugar que les pareció más seguro.

Todo esto sirvió, en buena medida, para analizar desde un punto de vista sociológico la actitud de un pueblo que vive con y en el cambio rodeado de problemas pero que aun así, con todo y las prisas que lleva, tuvo tiempo para detenerse y observar el cielo, mostrando de esta forma que conserva un espacio en su mente abierto a lo desconocido y lo fantástico. Fue muy claro que las personas se asombran con lo que no conocen; quizás en el fondo es la búsqueda de un ser superior que nos “salve” y los extraterrestres podrían ser quienes nos brindaran dicha “salvación”.

¿GLOBOS U OVNIS?

Mexico1enero1993nDespués de dejar volar la imaginación por los lugares más insospechados, de pensar en la grandeza del Universo y disfrutar por un rato del sueño increíble del contacto con “hermanos” de otro planeta, la gente volvió a poner los pies sobre la tierra. En este punto nosotros reflexionamos… ¿en verdad son ovnis?, y considerando las siglas de Objeto Volador No Identificado que poco o nada tiene que ver con extraterrestres, tratamos de darle una explicación al asunto intentamos identificar aquello que era No Identificado y convertir esos ovnis en ovis.

Los Santos Reyes vienen pronto; los niños acostumbran enviar sus cartas en globos para que así lleguen al cielo y por consiguiente a su destino. La observación de tantos objetos nos hizo recordar esto: haciendo a un lado la fantasía, observamos con mayor detenimiento y frialdad para encontramos con una realidad más terrestre… “¡Son globos!”, fue la siguiente expresión que se oyó gritar. Posteriores investigaciones demostraron de acuerdo con algunos diarios capitalinos que se trataba de globos que habían sido lanzados desde la basílica de Guadalupe los cuales se mezclaron con los que iban destinados a los Santos Reyes y algún otro más que se le escapó a un niño.

EXPERIENCIA INVALUABLE

Independientemente de que estos objetos hayan sido globos, y de que la profecía hecha por televisión haya coincidido y servido para predisponemos además de que el señor que la hizo no haya hecho realidad el sueño de ver lo que vendrá mañana, hemos adquirido la experiencia de ver la manera en que “los chilangos” afrontamos esta clase de sucesos. Experiencias como ésta, vivida el día primero, nos llevan a iniciar el nuevo año con mayor optimismo y un buen sabor de boca, porque reflexionamos sobre nosotros mismos y sobre la posibilidad de estar solos. La idea de que en realidad nos visiten seres de otros planetas, que logren llegar al nuestro, nos lleva a pensar que quizás nosotros mañana seamos capaces de ir al suyo…[3]

La única frontera es la imaginación, la que en ocasiones nos hace viajar a mundos diversos. Vivimos algo que desde el punto de vista sociológico resulta invaluable; aunque tal vez sólo se haya tratado de globos, eso no desacredita en lo absoluto la existencia del fenómeno ovni[4].

Sin duda el mexicano ha dado muestras de su hospitalidad una vez más; ha demostrado que siempre recibimos de la mejor manera a nuestros visitantes, “vengan de donde vengan”. A pesar de que en esta ocasión no fue con los brazos abiertos, quienes vivieron esto podrán decir que estuvieron con los ojos bien abiertos[5].


[1] Publicado originalmente en Semanario de lo Insólito, No. 65, México, febrero de 1993. Págs. 18-19.

[2] Pseudónimo de Oscar García.

[3] Esta es una frase muy utilizada por Maussán. No sé si se la copió a Oscar o si realmente él fue capaz de articularla. (Nota de LRN)

[4] Este artículo lo escribió Oscar en la transición de “ufólogo a escéptico”. Acababa de romper relaciones con Maussán y aún no se adhería a la gente de la SOMIE.

[5] Para mayor información ver: Los ovnis que conmocionaron a México

Ovnis invaden el DF y en lugar de pánico generan algarabía

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