Ideas medievales con un barniz moderno

ESCRUTINIO

Ideas medievales con un barniz moderno[1]

Juan José Morales

Imagine que va usted a consultar al médico y éste le dice que sus padecimientos se deben a que se ha perdido el equilibrio entre los cuatro humores de su cuerpo, los cuales son sangre, flema, cólera y melancolía, y que para restablecer el balance de los susodichos humores y devolverle la salud, debe reducir el exceso de aquel o aquellos que tiene en demasía, y para ello le hará una sangría —es decir, le cortará una arteria para extraerle cierta cantidad de sangre—, le administrará un poderoso purgante o le hará tragar un vomitivo.

O bien, alguien le dice muy seriamente —en una variante de las anteriores ideas— que para mantenerse en óptimo estado de salud o para curarse de cualquier mal que padezca, lo único que necesita es “detoxificarse” cuando menos una vez al año —si es con mayor frecuencia, tanto mejor— a fin de eliminar de su cuerpo las “toxinas” causantes de las enfermedades (de todititas, sin excepción), y de pasada darle también una buena limpieza a la mente dejándola impoluta y reluciente.

¡Ah! Y la limpiadita de cuerpo y mente para curarle o protegerle de todos los padecimientos habidos y por haber, no le será aplicada en el consultorio de un médico, en una clínica o en un hospital, sino en un spa, que es una especie de salón de belleza donde se toman baños sauna y de hidromasaje y se aplican mascarillas de barro o de chocolate para eliminar las arrugas. Y no por un médico o una enfermera, sino por un “terapeuta” —así, vagamente, terapeuta— sin título profesional alguno y de quien se ignora si terminó la secundaria o al menos la primaria.

Uno de tantos libros que ofrecen curar en tres semanas todos los males habidos y por haber mediante la detoxificación”. Y de ribete —atención gorditos—, “el sobrepeso se esfuma”.

clip_image002En el fondo, ambos casos resultan idénticos por cuanto se trata de afirmaciones sin el menor fundamento científico. Pero en el primer caso, sin duda, al escuchar semejante sarta de disparates cualquier persona con un mínimo de educación y sentido común se percatará de que el médico es un charlatán o un ignorante y saldrá empavorecido del consultorio de semejante individuo, pues aquello de los humores no tiene nada qué ver con la medicina moderna. Es una idea que estuvo en boga hace muchos siglos, en la Edad Media.

En el segundo caso, sin embargo, es muy probable que esa misma persona tome muy seriamente lo de la “detoxificación”, ya que se presenta como una terapia alternativa y disfrazada con un ropaje seudocientífico, como si fuera resultado de investigaciones médicas, aunque —repetimos— en esencia es la vieja idea medieval de los humores.

Por desgracia, ciertos medios de comunicación difunden y fomentan ese timo. Así, en una revista que se edita en Cancún, encontré un anuncio disfrazado de reportaje en el cual —a través de un relato anecdótico y a todas luces inventado— prácticamente se afirma que todos los médicos son una sarta de incompetentes incapaces de determinar la verdadera causa de los males de la gente y se recomienda ir a cierto spa para recibir una buena detoxificada y quedar como nuevo. Además, quien se somete a la detoxificación “pierde peso, rejuvenece y cada día disfrutará de una vida más plena y vigorosa. ¡Una vida de buena salud!”

Con engaños de este tipo, no sólo se estafa a la gente sino —lo que es peor— se pone en grave riesgo su salud. Ya que al hacerle creer que de esa manera podrá recuperar la salud, deja de acudir a un médico que podría diagnosticar su padecimiento y prescribirle un tratamiento efectivo. El resultado de ello es que el paciente pierde tiempo valioso, confiado en “lo natural” o en “lo alternativo”, y cuando finalmente busca atención médica al ver que sigue empeorando, a menudo ya es demasiado tarde, como ocurrió a Steve Jobs, el creador de las computadoras Apple, quien creyó que un tratamiento a base de jugos y frutas le liberaría de las toxinas causantes del cáncer y rehusó someterse oportunamente a una cirugía que le habría salvado la vida.

Comentarios: [email protected]


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Jueves 22 de noviembre de 2012

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *