Una campaña electoral superanticipada

ESCRUTINIO

Una campaña electoral superanticipada[1]

Juan José Morales

En verdad, no sé cómo puede contribuir al bienestar de la gente derrochar dinero en pintar el borde de las aceras, las bases de los postes del alumbrado público y las tapas de las alcantarillas, o llenar los parques y jardines con los colores del PRI. Sin embargo, eso es lo que durante meses han venido haciendo en Cancún y otras poblaciones de Quintana Roo las llamadas Brigadas del Bienestar, del gobierno estatal. Y lo han estado haciendo —dicho sea de paso— sin coordinarse con los ayuntamientos, o tan siquiera avisarles, lo cual, naturalmente, ha ocasionado fricciones con las autoridades municipales. Incluso, el alcalde de Cancún, Julián Ricalde, acaba de anunciar que pedirá a la Secretaría de Gobernación que ponga fin a tales actos violatorios de la autonomía de los ayuntamientos.

clip_image001Verde, blanco y rojo, los colores del PRI, utilizan las llamadas Brigadas del Bienestar del gobierno de Quintana Roo para pintar parques y otros elementos del equipamiento urbano, sin pedir autorización a los ayuntamientos, o tan siquiera avisarles de ello. Tan burda propaganda electoral ha provocado irritación y malestar entre la población y motivado protestas de las autoridades municipales.

En realidad, lo que hay tras esa insólita actividad del gobierno estatal es una campaña electoral anticipada, con miras a las ya bastante cercanas elecciones locales.

Para nadie es un secreto que, como se dice en el lenguaje popular, al gobernador Roberto Borge “le leyeron la cartilla” en los más altos círculos del gobierno federal y el PRI, pues en los dos últimos procesos electorales en Quintana Roo, este partido salió bastante maltrecho. En los comicios locales perdió los ayuntamientos de Isla Mujeres, Benito Juárez —que incluye a Cancún—, Lázaro Cárdenas, José María Morelos y Felipe Carrillo Puerto, y estuvo en un tris de perder también el de Tulum, que sólo pudo conservar tras una apelación ante el tribunal electoral. En cuanto a la elección presidencial, López Obrador superó con creces a Peña Nieto en el estado, y el PRI perdió la diputación más importante, correspondiente a Cancún.

Por si eso fuera poco, el partido enfrenta problemas internos nada desdeñables, que se manifiestan en las pugnas, abiertas o soterradas, entre el gobernador y los presidentes municipales de Cozumel, Othón P. Blanco —donde se asienta la capital, Chetumal— y Solidaridad. Tuvo también un choque frontal con la presidenta municipal de Tulum, que desembocó en su encarcelamiento.

Ante tal situación, se dice en los mentideros políticos, a Borge se le ha impuesto la tarea, en las elecciones de julio próximo, recuperar para el PRI los ayuntamientos perdidos. Pero aquello no se antoja nada fácil a la vista del historial opositor que caracteriza a los electores del norte de Quintana Roo, y que ya comienza a manifestarse con creciente vigor en la llamada Zona Maya, en el centro de la entidad.

Es por eso que desde hace unos meses se inició esa campaña electoral anticipada, que busca congraciarse con el electorado y presentar una imagen positiva del gobierno estatal. En ella se incluyen las más diversas acciones, desde la pintura de parques con los colores del PRI, hasta funciones callejeras de cine con reparto gratuito de refrescos y palomitas, pasando por el programa —ya mencionado en esta columna— de basura por alimentos, reparto de mochilas con útiles escolares, trabajos de pavimentación, etc.

Para que no quepa duda de que todo eso de la basura por alimentos, las brigadas del bienestar y demás acciones son de carácter electorero, a la vez que se realizan se reparten profusamente volantes con el logotipo del PRI, fotografías alusivas y textos tales como “El gobierno del PRI es un gobierno amigo” y “Con el gobierno del PRI vamos por más!”

Como complemento de esa abierta campaña electoral, se ha desatado una ofensiva contra la actual administración municipal de Cancún y el alcalde Julián Ricalde, en la cual participan tanto el PRI y su apéndice el llamado Partido Verde, como ese saltimbanqui de la política que es el ex presidente municipal de Cancún, Gregorio Sánchez, y los dirigentes del Partido del Trabajo. Pero de ello hablaremos en otra ocasión, pues por hoy el espacio se ha agotado.

Comentarios: [email protected]


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 23 de enero de 2013.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *