Sueños, déjà vu y delirios causados por “prueba de la realidad” defectuosa

Sueños, déjà vu y delirios causados por “prueba de la realidad” defectuosa, según una investigación

Fecha: 19 de febrero 2014

Fuente: Universidad de Adelaide

Resumen: Una nueva investigación ha profundizado en las razones por las que algunas personas no son capaces de liberarse de sus ilusiones, a pesar de la abrumadora evidencia que explica que la ilusión no es real.

Los sueños y delirios tienen un vínculo común – se asocian con “prueba de la realidad” defectuosa en los sistemas cognitivos de orden superior del cerebro, según un experto. El autor analiza el “delirio de Capgras” – la ilusión de “dobles”. Un ejemplo es el de un hombre que, después de una lesión grave en la cabeza tras un accidente de vehículo de motor, volvió a casa del hospital después de un año sólo para establecer en varias ocasiones que su familia había sido sustituida por impostores.

Crédito: © Stocksnapper / Fotolia

Una nueva investigación de la Universidad de Adelaida ha profundizado en las razones por las que algunas personas no son capaces de liberarse de sus ilusiones, a pesar de la abrumadora evidencia que explica que la ilusión no es real.

En un nuevo estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology de la Universidad de Adelaida, el filósofo profesor Philip Gerrans dice que los sueños y delirios tienen un vínculo común – se asocian con “prueba de la realidad” defectuosa en los sistemas cognitivos de orden superior del cerebro.

“Normalmente, esta ‘prueba de realidad’ en el cerebro controla un sistema de ‘cuenta cuentos’, que genera una narración de la experiencia de las personas”, dice el profesor Gerrans.

“Un ejemplo simple de prueba de la realidad normal es la persona que tiene un dolor de cabeza, de inmediato piensa que podría tener un tumor cerebral, y luego descarta esa idea y sigue adelante. Su episodio ‘podría tener cáncer de cerebro’ se pone a prueba y rápidamente es rechazado”.

“En una persona que tiene problemas con la prueba de la realidad, esa historia podría persistir e incluso puede ser elaborada y traducida a la acción. Estas personas pueden experimentar enormes dificultades de salud mental, incluso hasta el punto de convertirse en una amenaza para sí mismos o para los demás”, dice.

En su artículo, el profesor Gerrans discute los delirios provocados por sentimientos de familiaridad y de la falta de familiaridad, como el “delirio de Capgras” – la ilusión de “dobles”. Un ejemplo es el de un hombre que, después de una lesión grave en la cabeza tras un accidente de vehículo de motor, volvió a casa del hospital después de un año sólo para establecer en varias ocasiones que su familia había sido sustituida por impostores.

“Su familia parecía familiar, pero no se sentía familiar, y la historia en su cabeza tenía sentido de ese sentimiento. No importaba lo mucho que la gente trató de señalar que su familia era la misma, en su mente habían sido completamente reemplazados por impostores”, dice el profesor Gerrans.

Él dice que en el “engaño Frégoli”, la gente piensa que están siendo seguida por una persona familiar disfrazada, como una forma de hacer frente a una sensación de familiaridad que evoca ver a un extraño.

“Las personas también experimentan sentimientos de familiaridad y de la falta de familiaridad en el déjà vu – la sensación de que un lugar nuevo es extrañamente familiar, y a la inversa, jamais vu – un sentido de no familiaridad extrema provocado por un lugar familiar. Sin embargo, esos sentimientos no conducen al engaño en las personas cuya prueba de la realidad está intacta”.

El profesor Gerrans dice que la mejor comprensión de este sistema de realidad podría ayudar a mejorar los resultados para las personas que viven con este tipo de dificultades.

“Tratando de tratar a alguien que experimenta estos engaños, diciéndoles la verdad, no necesariamente va a ayudar, así que deben desarrollarse nuevas estrategias para ayudarlos En última instancia, ese es el objetivo de este trabajo – ayudar a explicar la naturaleza de la prueba de la realidad, para ayudar a la gente a encontrar una forma de trabajar a través o alrededor de sus delirios de modo que los delirios ya no afecten negativamente sus vidas”.

El nuevo libro de la profesora Gerrans, The Measure of Madness. Philosophy and Cognitive Neuropsychiatry (MIT Press), se publicarán este año.

¿Cuál es la diferencia entre un sueño, una ilusión y una alucinación? el Profesor Gerrans explica:

Sueño: Las imágenes, sensaciones y pensamientos que experimentamos durante el sueño. En los sueños simplemente tenemos experiencias, no tenemos creencias acerca de la experiencia porque los sistemas de la “prueba de la realidad” no están activos.

Ilusión: Una creencia irracional en contradicción con la realidad que se mantienen en cara a la evidencia contraria evidente y la argumentación lógica.

Alucinación: La aparente percepción de un objeto no realmente presente.

Déjà vu: la sensación de que usted ha experimentado previamente una situación que de hecho es desconocida. Causada por una “sensación de familiaridad” errónea.

Jamais vu: la sensación de que una situación familiar no se ha experimentado antes. Causada por la pérdida pasajera de la “sensación de familiaridad”.

Pruebas de la Realidad: La capacidad de determinar si un pensamiento o percepción representa fielmente la realidad. En gran medida ausente en los sueños, comprometida en el engaño.

Historia Fuente:

La historia anterior se basa en los materiales proporcionados por la Universidad de Adelaida. Nota: Los materiales pueden ser editados por el contenido y duración.

Journal de Referencia:

Philip Gerrans. Pathologies of Hyperfamiliarity in Dreams, Delusions and Déjà Vu. Frontiers in Psychology, 2014 (in press) DOI: 10.3389/fpsyg.2014.00097

http://www.sciencedaily.com/releases/2014/02/140219095323.htm

Muchos teléfonos celulares, pero pocas fotos de ovnis

Muchos teléfonos celulares, pero pocas fotos de ovnis

Por Emory Schley

Jueves, 20 de febrero 2014

Siempre he estado por lo menos medianamente interesado en los platillos volantes – que más tarde llegaron a ser conocidos como ovnis u objetos voladores no identificados. Hace cerca de 15 años más o menos, incluso pensé que había visto un grupo de ellos volando al Oeste de mi casa en Marion Oaks. Ese misterio fue resuelto con bastante rapidez cuando el avión con sus múltiples superficies brillantes se volvió, permitiendo así que yo lo viera de perfil.

Yo siempre había pensado, hace décadas, que sería interesante si todo el mundo llevara una cámara con ellos para que algunos de estos ovnis reportados ocasionalmente pudieran ser fotografiados por los numerosos testigos que los informaban. Pero llevar una cámara a todas partes que usted va, por lo menos en ese entonces, era toda una provocación. Lo sé, porque fue lo que hice hace varios años atrás.

Estaba seguro de que si todo el mundo llevaba una cámara, tendríamos muchas más fotos de ovnis y, con un poco de suerte, algunas de ellas serían claras y nítidas en lugar de fuera de foco y borrosas como las típicas fotos de ovnis que uno ve.

El tiempo y la tecnología han marchado, y hoy en día casi todo el mundo es portador de una cámara, y con frecuencia la cámara también toma vídeo. Nosotros llamamos a estas pequeñas maravillas teléfonos celulares, pero ahora la pregunta que me preocupa es: ¿Dónde están todas las fotos de ovnis? ¿No deberíamos estar por lo menos hasta los tobillos en ellas por ahora?

Parece que ahora que todo el mundo tiene una cámara con ellos en todo momento, los ovnis son más bien tímidos. Hmmmm. Algo que me hace preguntar.

http://www.ocala.com/article/20140220/COLUMNISTS/140219591/-1/living?Title=Many-cellphones-but-few-UFO-photos

Cuando las “llantitas” cambian de ubicación

ESCRUTINIO

Cuando las “llantitas” cambian de ubicación[1]

Juan José Morales

Hacer bajar de peso a la gente sin dietas ni ejercicios —o más bien hacerle creer que bajará de peso en esa forma— es uno de los negocios más productivos en estos tiempos. Pero hay un método que sí tiene ese resultado. Es la llamada liposucción, lipoaspiración o lipoescultura como también se le llama un tanto elegantemente. Sólo que…

Pero antes de seguir adelante, conviene explicar en qué consiste ese procedimiento.

La liposucción es un proceso bastante rudo, que consiste en extraer la grasa de diferentes partes del cuerpo —especialmente el abdomen, los glúteos y la cintura— mediante un tubo conectado a una bomba de vacío, que se introduce bajo la piel hasta alcanzar las zonas donde hay mayor acumulación de grasa. Es algo así como una limpieza con aspiradora.

clip_image001Las autoridades médicas advierten contra la tentación de recurrir a la liposucción como medio para adelgazar y dicen que sólo debe usarse en casos especiales de acumulación de grasa. Subrayan que es un procedimiento quirúrgico complicado y puede implicar una recuperación dolorosa, además de las posibles complicaciones.

Se ha venido utilizando desde hace más de 30 años, y a quienes tienen el dinero suficiente para pagarlo, les resulta una manera sencilla y cómoda de librarse de unos kilitos de más y eliminar las adiposidades en sitios estratégicos del cuerpo. Hay que tener cuidado, sin embargo, pues si bien cuando es realizado por un médico bien capacitado, el procedimiento en general es seguro, no está del todo exento de riesgos. Pueden ocurrir infecciones, reacciones a la anestesia, perforaciones de órganos abdominales —sobre todo cuando se realiza bajo anestesia general—, edema pulmonar, problemas de coagulación de la sangre y algunos inconvenientes menores, como cambios en la pigmentación de la piel.

Pero, independientemente de tales peligros, hay un problema: la grasa no se va para siempre. Reaparece. Y no precisamente en los mismos sitios de donde fue retirada, sino en otros. Una investigación realizada hace algún tiempo por investigadores de la Universidad norteamericana de Colorado mostró que alrededor de un año después del procedimiento, ya se han formado nuevas acumulaciones de grasa, pero en otras partes del cuerpo, sobre todo alrededor de los hombros, en los brazos y en la parte superior del abdomen.

El estudio comprendió a 32 mujeres de entre 30 y 40 años de edad y peso promedio que sin embargo presentaban problemas de acumulación de grasa del tipo que popularmente se denominan “llantitas” y “chaparreras”. A 14 de ellas se les removió una moderada cantidad de grasa de las caderas y los muslos, en tanto que las restantes 18 constituyeron el grupo de control y no se les aplicó el procedimiento. Al cabo de un año se encontró, como decíamos, que las que fueron sometidas a liposucción seguían siendo más delgadas en esas zonas del cuerpo, pero en cambio habían engordado en el estómago.

Esto sucede, según explicó Rudolph Leibel, especialista en el estudio de la obesidad en la universidad norteamericana de Columbia, debido a que el organismo controla el número de células de grasa de la misma manera que controla la cantidad de grasa existente en el cuerpo. Si una de esas células muere, se forma una nueva para reemplazarla. Normalmente, esto ocurre en el mismo sitio donde se encontraba la célula original. Pero la liposucción no simplemente succiona grasa, sino que al hacerlo destruye la estructura a manera de red en la cual se encontraban alojadas las células que son extraídas durante el procedimiento. Esto impide que las nuevas se formen en el mismo lugar, y el cuerpo compensa tal situación haciendo que crezcan otras en diferentes zonas.

Para decirlo en otras palabras: al parecer la gordura no desaparece con la liposucción. Sólo cambia de ubicación.

Quizá parezca ocioso repetirlo, pero la única manera de combatir el sobrepeso y la obesidad es tener una dieta adecuada y realizar ejercicio físico, lo cual también ayuda a mantener en buen estado el corazón y los pulmones, órganos ambos fundamentales para una buena salud.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 12 de febrero de 2014