El Premio Nobel de la Alimentación

IMPACTO AMBIENTAL

El Premio Nobel de la Alimentación[1]

Juan José Morales

El próximo 15 de octubre, en la ciudad de Des Moines, en el corazón de las grandes planicies productoras de maíz y trigo de Estados Unidos, se realizará la ceremonia de entrega del Premio Mundial de la Alimentación 2014, equivalente en su campo a un Premio Nobel.

Este galardón fue establecido en 1987 por el científico norteamericano Norman Borlaug, Premio Nobel de Paz en 1970 y fundador del Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT), de México. Su objetivo es premiar a quienes han hecho contribuciones significativas para mejorar el suministro mundial de alimentos.

Pues bien, en esta ocasión el premio «”para el cual se reciben propuestas de más de cuatro mil instituciones y organizaciones de todo el mundo»” corresponderá al Dr. Sanjaya Rajaram, nacido en la India y naturalizado mexicano, por sus excepcionales trabajos sobre la obtención de nuevas y mejores variedades de trigo de mayor resistencia y alto rendimiento.

clip_image001Rajaram (derecha) con el Dr. Norman Borlaug en un trigal de Sonora. Nacido en 1943 en el seno de una familia de agricultores pobres, logró becas para cursar estudios superiores en el Instituto de Investigaciones Agrícolas de la India en Nueva Delhi, y su doctorado, también con una beca. Llegó a México en 1969 para trabajar en el CIMMYT con el Dr. Borlaug, quien luego le pidió asumir la dirección del mismo.

Y cuando calificamos de excepcionales sus trabajos, hay que tomarlo al pie de la letra. Rajaram «”quien llegó a México en 1969 sin hablar una palabra de español»” ha desarrollado nada menos que 480 variedades de trigo adecuadas a muy diversas condiciones ambientales de clima y suelo, inclusive una que por su gran resistencia al exceso de aluminio pudo ser cultivada en suelos ácidos de Brasil antes negados a ese tipo de siembra. También logró desarrollar variedades resistentes a la roya, que es una de las principales plagas del trigo. Por su adaptabilidad a una gran diversidad de condiciones naturales, las nuevas variedades han podido ser introducidas en 51 países de seis continentes, y cultivarlos tanto en pequeña y mediana escala como en grandes explotaciones agrícolas altamente tecnificadas. Se estima que las diferentes variedades creadas por Rajaram y sus colaboradores se siembran en unos 58 millones de hectáreas en todo el mundo.

La importancia de los trabajos de Rajaram puede aquilatarse mejor si se considera que el trigo es, junto con el maíz y el arroz, uno de los tres alimentos básicos de la población mundial. Actualmente es la principal fuente de calorías para 4 500 millones de personas, o sea dos tercios de los habitantes de este planeta. Y, consciente de que además de cantidad se requiere calidad en la dieta, Rajaram también ha orientado sus esfuerzos al desarrollo de variedades enriquecidas con micronutrientes, para mejorar su poder nutritivo.

Pero sin duda lo más importante de las investigaciones de este genetista indo-mexicano, es que, a diferencia de lo que ocurre con las variedades de semillas de alto rendimiento o características especiales desarrolladas por las grandes empresas transnacionales, las nuevas variedades por él creadas están a la libre disposición de todo agricultor que desee utilizarlas. No hay restricciones ni condiciones que impliquen control alguno por parte de gobiernos o empresas.

A partir de la premisa de que este tipo de conocimientos deben ser del dominio público y aplicarse en beneficio de la humanidad, Rajaram ha dedicado buena parte de sus esfuerzos a integrar una red mundial de investigadores que intercambien libremente experiencias, ideas, conocimientos y resultados, a fin de que los avances en la investigación se traduzcan efectivamente en mayores beneficios para los agricultores y no sólo en ganancias para intermediarios, especuladores y grandes empresas. Es a través de esa red, en la que participan más de 400 hombres de ciencia de numerosos países, que pudo lograrse la rápida difusión mundial de las nuevas variedades de trigo de alto rendimiento y es posible que constantemente siga habiendo avances en la materia. Aunque es difícil hacer un cálculo preciso, hay quienes estiman que gracias a este libre y activo intercambio de información científica ha sido posible aumentar en 200 millones de toneladas la producción de trigo a nivel mundial.

Este es, en fin, el Dr. Sanjaya Rajaram, el hombre que próximamente recibirá el máximo galardón en el campo de la producción de alimentos.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 26 de septiembre 2014

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