De los espectros espantosos a los ridículos orbs: ¿Qué pasa con los fantasmas?

De los espectros espantosos a los ridículos orbs: ¿Qué pasa con los fantasmas?

10/12/2014

Por Sharon Hill

¿Qué pasó con las cadena traqueteando, el lanzamiento de piedras, las manifestaciones físicas espeluznantes de las entidades, de las que solíamos oír hablar en los viejos tiempos? ¿Los fantasmas se han hecho más ineptos o el rostro cambiante de la actividad paranormal es un reflejo de nosotros mismos y de nuestras necesidades?

Los cazadores de fantasmas de hoy salen en excursiones de fin de semana y en la televisión y parecen saber muy poco de la larga, enrevesada y vibrante historia del folklore de casas encantas y fantasmas. Harían bien en tomar una copia del libro de Roger Clarke A Natural History of Ghosts: 500 Years of Hunting for Proof (Penguin, 2012) y echar un vistazo a cómo los fantasmas han cambiado a través del tiempo. Un compañero digno del clásico libro de Finucane: Ghosts: Appearances of the Dead and Cultural Transformation (Prometeo, 1996), se trata de una mirada histórica de fácil lectura sobre los fantasmas desde una perspectiva cultural. Seguramente usted no tiene que ser creyente para disfrutar y aprender en el camino.

Clarke, un crítico de los medios de comunicación británicos durante 20 años, describe las ocho variedades de fantasmas categorizadas por el fallecido Peter Underwood: elementales, poltergeists, fantasmas tradicionales/históricos, manifestación de las impresiones mentales, apariciones de crisis, fantasmas de deslizamiento de tiempo, fantasmas de los vivos, y objetos inanimados embrujados. ¿Quién sabía que había tantos?

En distintos puntos en el tiempo, cada uno solía ser una idea aceptada de lo que era un fantasma. Puesto que no hay explicación científica para lo que se llama un fantasma, no podemos medirlos (al contrario de lo que dicen los Go-go-gadget que manejan los investigadores de lo paranormal). Un “fantasma” es en gran medida el capricho de las tendencias culturales. Los ”Fantasma” no tienen una buena definición: es tan fluido que parece que los seres humanos no lo necesitan.

Clarke relata que los fantasmas medievales eran presagios morales. Advertían a la desafortunada víctima para que se enmendara. El fantasma de este tipo, dice Clarke, es un “modelo arcaico de la literatura romana y la antigua Grecia”. El fantasma estaba enojado por que los ritos funerarios tradicionales no se llevaron a cabo. El cuerpo del fantasma podría ser en forma de vapor o de apariencia real, con heridas visibles de su muerte. (Ver Finucane, 1996)

En el siglo 17, se creía que los fantasmas habían sido conjurados por la brujería; eran simulacra o demonios disfrazados de un ex humano. Lo que se va, vuelve, como vemos este concepto reaparece en la cultura pop del siglo 21.

Regresan ante la televisión y los video teléfonos, los fantasmas se describen en los relatos dramáticos como las apariciones de cuerpo completo que pueden ser vistas a mediodía, así como la medianoche. Usted no tiene que esperar hasta las 3 am, la hora “del diablo”, o que “oscurezca” para detectarlos. El famoso fantasma de la Borley Rectory, la monja, tenía que “pasea”, tenía que esperar para verla aparecer en la oscuridad.

En la literatura y el teatro, el fantasma era muy útil para contar aspectos importantes de la historia. Clarke señala que en el siglo 18, los fantasmas venían alrededor con algo importante que decir acerca de la propiedad perdida o voluntades ocultas. El fantasma clásico de Dickens sirve como un recurso argumental crítico e influyó en nuestras ideas acerca de los fantasmas durante mucho tiempo, así como lo hizo la ficción gótica de MR James y Henry James.

Una y otra vez aparece el fantasma que apunta a la ubicación de sus restos arrojados sin contemplaciones. Las historias de fantasmas permiten satisfacer la venganza de los muertos en sus asesinos o los que les hicieron una mala pasada. La cultura pop influenció fuertemente nuestras ideas de lo sobrenatural, como lo sigue haciendo hoy en día.

El siglo 19 vio el surgimiento del espiritismo donde los fantasmas se hicieron personalmente útiles para nosotros y los sacamos en sesiones de espiritismo como entretenimiento y como seguridad acerca de la vida después de la muerte. También fueron comunes los “fantasmas de los vivos”, que mostraban que los fantasmas ni siquiera tenían que estar muertos, sino podrían ser proyecciones extrañas de las personas que vivían o doppelgängers.

La Society of Psychical Research (SPR) se formó en 1882 en Inglaterra. Este era un grupo de hombres profesionales, científicos que eran optimistas de que, con el estudio riguroso, la vida después de la muerte podría ser probada como verdadera. Clarke dice que en la época victoriana tardía, cuando los científicos estaban seguros de que esas pruebas estaban al alcance, la creencia en los fantasmas era casi respetable. Pero la evidencia no resultó. No convenció a la mayoría de los naturalistas. Eso no calmó la creencia popular. La Primera Guerra Mundial trajo a la luz la idea de las “apariciones de crisis” – una visión de un ser querido, un amigo, o incluso conocidos que precedían a la noticia de problemas o su desaparición. Después de las guerras mundiales, una vez más, la gente buscó consuelo en la idea de la vida después de la muerte, tratando de conectar con sus parientes caídos. Casi no importaba qué tan cursi era si realmente se creía.

En la década de 1930, lo sobrenatural se convirtió en lo “paranormal” e hizo aparicer en el laboratorio a gente como JB Rhine quien estudió la ESP. Esta ciencia de los fantasmas basada en lo físico marcó el surgimiento del fantasma ruidoso o poltergeist. Podría ser difícil distinguir entre un encantamiento y una situación poltergeist. Algunos investigadores pensaron que los fenómenos poltergeist eran una proyección de la mente de algunas personas, a menudo los adolescentes y las mujeres. Los investigadores habían recogido grandes cantidades de datos, pero todavía no eran lo suficientemente robustos o ajustados con un modelo coherente para explicar los fenómenos. Los fantasmas dejaron de ser almas de los muertos que vagan por el mundo, ahora se habían convertido en “campos emocionales”.

A mediados del siglo XX, vemos una forma muy diferente de fantasma popular más allá del traqueteo de cadenas con sábanas blancas, en tu cara, fantasmas de cuerpo entero. El estudio de los fantasmas se convirtió en algo popular y democratizado. Usted podría obtener un título como parapsicólogo pero también podrías afirmar que eras “sensitivo” y simplemente generar ideas acerca de fantasmas y escribir relatos de testigos como “historias de fantasmas reales”. Personajes conocedores como Harry Price en el Reino Unido vendieron sus cuentos chinos sobre la caza de fantasmas.

Los fantasmas habían llegado a América con los padres de la patria, me asegura Clark. Escritores de terror americanas como Poe e Irving popularizaron historias de miedo. América no tenía la historia y el folclore de Europa y Asia, donde los fantasmas ya prosperaban. Eso cambiaría cuando gente como el cazador de fantasmas Hanz Holzer decidieron que nuestra intrusión moderna sobre antiguos cementerios indígenas perturbaba los espíritus y causaba la actividad paranormal. Clarke llama a esto familiarmente (utilizada en el famoso cuento de Amityville Horror (1977) y la base de la película Poltergeist (1982)) un “sentimiento de culpa” en relación con el saqueo de las tierras de los indígenas. La idea no tiene más fundamento salvo para servir como una estratagema ingeniosa dramática. Ahora parece tan evidente.

Hablando de no tener ninguna base en la realidad, debemos abordar la comunicación fantasma, a saber EVPs o voces grabadas de fantasmas. Los fantasmas no tienen cuerdas vocales por lo que tienen que manipular los campos electromagnéticos y estampar su discurso (normalmente muy escueto y a menudo sin sentido) en el dispositivo de grabación. Le pregunté a Clarke lo que pensaba de las EPVs y la afirmación moderna de que es parte de la “mejor” evidencia de lugares embrujados de hoy.

Mis amigos norteamericanos se sorprenden cuando les digo que la EVP se utiliza sobre todo en los EE.UU. a pesar de su origen europeo. Yo culpo a las secuelas tecno-fantasmales de JB Rhine por la obsesión de Estados Unidos con la tecnología de la caza del fantasma, una tecnología que parece tener muy poco mérito. Personalmente, nunca puedo escuchar las palabras y frases que otros dicen están ahí.

Yo tampoco.

Alguna una vez las fotos de fantasmas eran de vaporosas, figuras transparentes con forma humana, aunque a veces grotescas. Pero ahora, tenemos orbes. El color me impresionó. Se dice que los orbes representan la energía espiritual que viaja en su forma más eficiente – una pelota – son una moda que ha pasado. “Incluso la anfitriona del show británico ‘Most Haunted’ (uno de los programas de televisión que provocaron la popularidad de los cazadores de fantasmas del siglo 21) ha abandonado la idea, lo que ya es decir algo”, bromea Clarke. De hecho los orbes han sido claramente explicados – más comúnmente en forma de vapor de agua, polvo o insectos. Incluso se sugirió que los buscadores paranormales desesperados de hoy llevan botellas de spray con ellos cuando el ambiente se siente espeluznante y se ven obligados a tomar una fotografía con flash.

En comparación con los días de la SPR, los investigadores paranormales vergonzosamente, atribuyen todas las anomalías en las fotos digitales, vídeos, sonidos, o sucesos extraños como fenómenos paranormales. Ellos manosean alrededor de los edificios abandonados o mansiones históricas en busca de sucesos “inexplicables”. Los fantasmas son nieblas vagas, cambios de temperatura, picos EMF, fallos aleatorios en una grabación, o simplemente una “sensación”. Los engaños permanecen rampantes como siempre lo han sido, pero ahora está el internet para distribuirlos y exagerarlos. ¡Oh, qué tan bajo han caido las poderosas entidades espirituales a través del tiempo!

3448685_origUna de las más famosas fotografías de “fantasma” del mundo, la “Brown Lady” de Raynham Hall a la izquierda y el equivalente actual.

Yo podría estar un poco nerviosa al pensar en un soldado sin cabeza, una monja fantasma, o un carro fantasmal cruzando los caminos de la campiña oscura. Pero no me asusta una niebla vaga (que se parece extrañamente al aliento de condensación) en una fotografía. O peor aún, una correa colgando de la cámara sobreexpuesta en la imagen que el creyente entusiasta llamará “un vórtice”.

1462862_origOooh, espeluznante. Crédito de la foto: Alexander Ray, Independent Paranormal Researchers Watford, Reino Unido

Los programas de fantasmas de la TV de hoy se suman a la falta de respeto de los fantasmas. En su libro, Clarke se refiere a ellos como “sin clase, rápidos, calidad de resolución de problemas que hace un llamamiento a la mente moderna”, pero son entretenimiento, investigación simulada, no científicos o incluso no razonables.

Observe que los programas de fantasmas han mostrado una tendencia hacia la inclusión de más explicaciones demoníacas a medida que nos hemos sensibilizado a la llana vieja casa encantada tradicional. Los demonios son ciertamente aterradores. Hollywood se ha asegurado de que visualicemos los demonios y la posesión como horribles con la capacidad de afectar incluso al niño inocente de al lado. Lamentablemente, el público de este tipo de películas de terror internalizar la idea de los demonios tan plausible así que no vemos sólo afirmaciones de casas encantadas, sino de portales al infierno en los grandes medios. Tales historias de “noticias” sin duda llaman la atención tanto de los que las creen o se burlan de ellas.

La caza del fantasmas moderna se realiza casi exclusivamente por aficionados que apenas están interesados en el tema o han tenido experiencias inexplicables que los hicieron curiosos. Son apasionados y bien intencionados (en su mayoría), pero científicamente despistados, jugando a ser científicos, y obteniendo un sentido de la importancia al hacer algo que se siente desafiante y único. (¡Desterrar demonios! ¡Whoa!)

La caza de fantasmas hoy en día es una forma de cumplir con un deseo para muchos. El fantasma de nuevo juega un papel establecido por la persona – un niño abandonado, una mujer asesinada, un soldado perdido que repite sus momentos finales. Buscamos sentido y plenitud a través de los roles que asignamos al fantasma. Una vez más, le damos a los fantasmas un propósito de nuestra propia creación.

> Echa un vistazo a Ghosts: A Natural History: 500 Years of Searching for Proof de Roger Clarke, la versión de 2014.

Sharon Hill, P.G., EdM, es una geóloga con una especialidad en ciencia y sociedad y la difusión pública de la ciencia. Ella es la creadora y editora del única blog de pensamiento crítico DoubtfulNews.com e investiga, escribe y habla sobre lo paranormal, monstruos y fenómenos naturales para varias publicaciones incluyendo Skeptical Inquirer y Fortean Times. Síguela en Twitter @idoubtit.

http://web.randi.org/swift/from-scary-specters-to-silly-orbs-what-happened-to-ghosts

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