Los mensajes de un tal Chanito

ESCRUTINIO

Los mensajes de un tal Chanito[1]

Juan José Morales

Varios lectores de esta columna me informan que el pasado fin de año recibieron en sus teléfonos celulares una felicitación de año nuevo, bastante cursi en su opinión, enviada por un tal Chanito, a quien ni conocen ni les interesa conocer, con la fotografía de un hombre «”presumiblemente el individuo en cuestión»” acompañado por una dama y dos niñas, presumiblemente también su esposa y sus hijas.

Después supieron que el tal Chanito es el hasta hace poco diputado local de Quintana Roo José Luis Toledo Medina, quien recientemente pidió licencia al cargo para iniciar su campaña en pos de una diputación federal en las elecciones de este año.

Evidentemente este, a todas luces masivo, envío de tarjetas navideñas vía telefónica es parte de su campaña política. Por eso a los lectores que las recibieron le pareció en primer lugar, una invasión de su privacidad el hecho de que un perfecto desconocido, que jamás ha tenido amistad o siquiera relación casual con ellos, les envíe lo que supuestamente es un mensaje personal.

imageNo se trata de desear sinceros parabienes a un amigo, conocido o pariente, sino una campaña electoral adelantada de alguien que intenta darse a conocer por su apodo a través de todos los medios posibles, y usando incluso la imagen de su familia.

Y en segundo término, les pareció de pésimo gusto que un político utilice las imágenes de su esposa y sus hijas con fines de propaganda electoral. La familia, dicen, debe mantenerse en el ámbito de lo privado. Sobre todo tratándose de menores de edad, a quienes evidentemente no se les pidió su opinión al respecto ni están en capacidad de decidir.

Pero, especialmente, se preguntan nuestros lectores cómo pudo el tal Chanito obtener sus números de teléfonos celulares dado que «”repetimos»” nunca han tenido el menor contacto con él ni mucho menos se los proporcionaron. Como no existen directorios de celulares, la única explicación plausible es que le fueron suministrados por alguna autoridad o institución gubernamental que los tiene en sus registros de diferente tipo. Y esto constituye una grave violación legal.

Al parecer, al tal Chanito alguno de esos llamados asesores de imagen que se dicen capaces hasta de hacer popular a Bin Laden entre los norteamericanos, le ha recomendado difundir al máximo su apodo, por todos los medios posibles, hasta mediante orientación turística gratuita, aunque errada, como cuando en su cuenta de twiter recomendó a los visitantes a Cancún visitar cierto museo cerrado desde hace años. La idea es que si el nombrecito llega a ser lo bastante conocido, la gente votará por él de manera automática, sin mayor reflexión.

Por supuesto, la propaganda política del tal Chanito no se limita a mensajes navideños. También incluye profusión de notas periodísticas «”que nadie supondrá gratuitas»” con grandes elogios para su trabajo legislativo, y la difusión masiva en todo Quintana Roo, a través de prácticamente todas las estaciones de radio y televisión del estado, de su informe como diputado. Por esto último, la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo hizo objeto de una amonestación «”debió ser una sanción económica»” por violaciones a la ley ya que ésta estipula que un legislador debe limitar sus informes al territorio de su distrito y no a todo el estado, o a todo el país en el caso de los diputados federales.

Y para terminar, la pregunta obligada: ¿de dónde están saliendo los cuantiosos recursos económicos para esta anticipada campaña electoral? ¿De su bolsillo? Es de dudarse.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 6 de enero de 2015

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