Nuestra planta carnívora que resultó vegetariana

IMPACTO AMBIENTAL

Nuestra planta carnívora que resultó vegetariana[1]

Juan José Morales

La mención a plantas carnívoras hace pensar en monstruos vegetales de pesadilla o de película de horror que con largos tentáculos atrapan animales y seres humanos que se les aproximen, para matarlos por asfixia, disolverlos con sus secreciones y absorberlos. Y se tiende también a pensar que son muy raras y crecen únicamente en remotas y casi inexploradas florestas. Pero en realidad las plantas carnívoras no tienen nada de impresionante, son muy pequeñas y sus presas no son grandes criaturas sino principalmente insectos y otros animalillos. Lo hacen, no por malignas, sino para cubrir sus necesidades alimenticias, pues viven en ambientes pobres en ciertos nutrientes «”especialmente nitrógeno»” y al digerir animales, obtienen esos elementos nutritivos. Y tampoco son muy escasas y limitadas a ciertas aisladas regiones. Existen cientos de especies en prácticamente todo el mundo, sobre todo en los trópicos.

imageEsta es la mortífera trampa de una planta carnívora. Mide menos de dos milímetros y es una de las vejigas de la Utricularia gibba con las que absorbe por succión materia vegetal y pequeños animales que flotan en el agua. Los filamentos son sus hojas. Esta es una de la veintena de especies de plantas carnívoras de ese género identificadas en México. La imagen fue lograda con un microscopio electrónico de barrido.

Pues bien, aquí en la península de Yucatán, en lagunas, pantanos, ciénagas y otros sitios, tenemos una de esas plantas. Científicamente se le conoce como Utricularia gibba, y quien desee conocerla puede hacerlo en el jardín botánico del Centro de Investigación Científica de Yucatán, en Mérida.

Esta especie es una de las alrededor de 230 del mismo género existentes en el mundo «”de las cuales unas 18 en México»” y está ampliamente distribuida en el territorio nacional, desde el nivel del mar hasta 2 500 metros de altitud.

Es acuática y flota libremente. Se caracteriza, al igual que sus demás congéneres, porque posee unas diminutas vejigas llamadas utrículos «”de ahí el nombre del género»” de uno a 1.5 milímetros de largo, con una especie de válvula en un extremo, que actúan a manera de trampas hidrostáticas. Al ser estimuladas por el roce de un animal u otro objeto, la válvula se abre súbitamente, y por un efecto de succión hace que el agua se precipite al interior, arrastrando consigo todo lo que flota en ella. Este movimiento es notablemente rápido: dura apenas tres milisegundos. Así atrapada, la presa muere sofocada y es degradada por enzimas digestivas de la propia planta, que de este modo obtiene minerales y otros nutrientes que escasean en su medio ambiente.

Si hoy hablamos de estas curiosas plantas, no es sólo para dar a conocer su existencia a nuestros lectores, sino porque se ha descubierto que también son vegetarianas. Ya desde hace tiempo se sabía que no solamente capturan animales sino también granos de polen, algas microscópicas, fragmentos de plantas y otra materia vegetal. Pero se creía que aquello era puramente accidental y ese material no le servía de nada. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Viena han comprobado que esa que podría llamarse dieta balanceada carnívora y vegetariana le permite a la utricularia desarrollarse mejor y «”en el caso de los ejemplares que crecen en zonas frías»” soportar mejor los rigores del invierno.

Esta es, pues, nuestra planta carnívora que resultó vegetariana. Y para terminar estos comentarios, vale la pena mencionar que su genoma «”o sea la información genética necesaria para reproducirse, contenida en el ADN o ácido desoxirribonucleico de las células»” es el más pequeño que ha sido determinado en una planta multicelular. Según reveló un estudio multinacional dirigido por el Prof. Luis Herrera Estrella, director del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad en Irapuato, el 97% de los genes de su ADN son, por así decir, útiles. En el ser humano, en cambio, solamente el 2% lo son. El resto es material genético innecesario para reproducción.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 9 de enero de 2015

Un pensamiento en “Nuestra planta carnívora que resultó vegetariana”

  1. Me encantan las plantas raras en general, tengo 3 plantas carnívoras y la última que compré con tocarla se cierran las hojas convirtiéndose en un palo. ¿conocéis algun tipo de plantas raras? me gustaría comprarlas.
    Marisa Martinez

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