Una campaña tendenciosa y una dolorosa pérdida

ESCRUTINIO

Una campaña tendenciosa y una dolorosa pérdida[1]

Juan José Morales

Dos temas me ocupan hoy: por un lado la tendenciosa y soterrada campaña según la cual «todos los políticos son unos bandidos». Por el otro, la dolorosa pérdida de un brillante y talentoso colega con quien me tocó compartir páginas de diversos periódicos: Carlos Hurtado Azuara,

Comencemos por la campaña en cuestión, cuyo objetivo es a todas luces fomentar el abstencionismo, un abstencionismo que «”a todas luces también»” solamente beneficiará al PRI, que, como demostró en las pasadas elecciones presidenciales, no tiene rival en aquello de la compra de votos y el acarreo de votantes y al cual conviene que los electores más conscientes «”los que no votarían por él y su satélite el llamado partido verde»”, no acudan a las urnas.

imageEn la campaña de Calderón se usó la calumniosa frase «López Obrador, un peligro para México», aunque el verdadero peligro fue el propio Calderón, que llevó al país a la crisis y una guerra estúpida. Ahora, se pretende poner a AMLO en la misma categoría de los políticos corruptos que nos han venido gobernando, para tratar de inhibir el voto en su favor.

Una y otra vez, en prensa, radio y televisión, con sospechosa unanimidad, muchos articulistas y comentaristas al servicio del gobierno sostienen esencialmente la misma tesis: que todos los partidos y todos los políticos son iguales, y que no vale la pena votar por ninguno.

Que el PRI, el PAN, el Panal «”ese engendro de «la maestra» Elba Esther«”, el negocio familiar del Niño Verde, o el PRD de «Los Chuchos» son iguales, nadie lo discute. Pero de ahí a medir con el mismo rasero a un político como López Obrador y su partido Morena, hay un abismo. Mucho se ha intentado durante años enlodar el nombre de AMLO, sin que nadie haya podido hasta ahora presentar una sola prueba de actos de corrupción. Por lo contrario, su vida sencilla, modesta, contrasta notablemente con las fastuosas residencias de políticos de medio pelo que en unos cuantos años acumularon fortunas que por supuesto no corresponden en absoluto a sus sueldos.

Poner «”falsamente y sin prueba alguna»” en el mismo nivel a AMLO que a Peña Nieto, El Niño Verde, Los Chuchos y La Maestra, tiene evidentemente el propósito de inhibir el voto a favor de Morena, que por ahora representa la única opción aceptable para millones de electores decepcionados de los partidos tradicionales.

Pero por ahora el espacio destinado a este tema se ha agotado. Debemos dejar para otra ocasión algunas consideraciones adicionales y enviar desde estas líneas un abrazo fraternal a la familia de Carlos Hurtado, fallecido el pasado sábado 17.

Periodista, cuentista, novelista y entusiasta promotor cultural, dejó en Cancún profunda y duradera huella con sus inolvidables Crónicas Urbanas «”en las que con inigualable ironía, gran sentido del humor y un lenguaje fino y elegante»” lanzaba agudos dardos para criticar a los más diversos personajes, lo mismo políticos de altos y medianos vuelos, que empresarios corruptos y voraces, o simplemente para poner el dedo en la llaga de los problemas sociales. Su excelente manejo del lenguaje le permitió no sólo incursionar venturosamente en el campo de la crónica y el cuento, sino también en el más difícil aún de la novelística, con obras como como Cancún todo incluido, cuya lectura y reedición recomendamos con entusiasmo. Transitó igualmente por los a menudo ingratos caminos del periodismo cultural, siempre con gran altura de miras y dando a las secciones que dirigió una envidiable calidad, y en el campo de la literatura no se limitó a la creación, sino que fue el fundador de la Asociación de Escritores de Quintana Roo «”que bajo su dirección editó numerosas obras de autores locales»” y fundó la que podría considerarse la primera revista literaria de gran calidad de Quintana Roo, Tro(m)po a la Uña, posteriormente convertida en Tropo, pero sin perder sus características originales, que le permitieron mantener hasta la fecha un bien ganado prestigio en los círculos intelectuales.

Y por si su trabajo en el campo del periodismo y la literatura no fuera suficiente, Hurtado todavía se dio tiempo, durante años, para realizar una labor poco común: la cría de aves silvestres de la región, con lo cual puso asimismo su grano de arena para la protección y la conservación de la fauna.

Ciertamente, su muerte significó una gran pérdida para las letras, el periodismo y la cultura en general.

Comentarios: [email protected]


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 20 de enero de 2015

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.