Roundup, glifosato y cáncer

IMPACTO AMBIENTAL

Roundup, glifosato y cáncer[1]

Juan José Morales

La Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC por su sigla en inglés), de la Organización Mundial de la Salud, acaba de lanzar una advertencia sobre el herbicida Roundup, ampliamente utilizado en parques y jardines pero sobre todo en los campos agrícolas donde se siembran maíz, soya y otros cultivos transgénicos.

clip_image001El glifosato, componente principal del herbicida Roundup producido por la transnacional Monsanto, es quizá el herbicida más ampliamente utilizado en la actualidad, tanto con fines domésticos como en la agricultura comercial. Al parecer causa cáncer, según el estudio realizado por un grupo de 17 expertos de la Organización Mundial de la Salud.

La advertencia no se refiere específica o exclusivamente al Roundup, sino a su componente principal, una sustancia denominada glifosato, que también se utiliza en otros herbicidas. Ese compuesto, dice la OMS, tiene «probables efectos carcinogénicos en seres humanos». Es decir, probablemente provoca cáncer.

Aquí conviene precisar que de acuerdo con el sistema de clasificación usado por la IARC para establecer los riesgos que presenta un producto químico, en el primer nivel, en el grupo 1, se ubican aquellas sustancias que definitivamente provocan cáncer en el ser humano. Inmediatamente después vienen las del grupo 2A, que probablemente causan la enfermedad. El glifosato fue catalogado en este grupo.

El Roundup, como decíamos, se emplea sobre todo en los sembradíos de cultivos transgénicos, ya que la compañía Monsanto, que produce tanto las semillas como el herbicida, las diseñó de tal manera que las plantas nacidas de ellas son resistentes al herbicida. Así, éste puede aplicarse masivamente en los campos para eliminar las malas hierbas, sin afectar a los cultivos.

La advertencia de la IARC se basa en el hecho de que «”dice su informe»” varios estudios han demostrado que quienes trabajan con ese herbicida parecen tener mayor riesgo de padecer cierto tipo de cáncer, aunque reconoce que una investigación realizada en Estados Unidos no mostró relación entre el Roundup y la enfermedad. Igualmente, el informe cita estudios de laboratorio según los cuales el glifosato ocasiona la formación de tumores en ratas y ratones, y que causa daños al ADN de las células humanas. Por todo ello, la OMS ha preferido ser prudente y clasificar el producto entre aquellos que tal vez produzcan cáncer, a fin de extremar las precauciones en su manejo. Y, desde luego, realizar investigaciones adicionales para esclarecer el asunto.

El director del grupo de expertos que realizó la investigación, Aaron Blair, del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, consideró que «se encontró suficiente evidencia en animales, evidencia limitada en seres humanos y sólidas evidencias en lo que respecta a mutaciones del ADN y daños de los cromosomas» de las células humanas. Así fue como se llegó a la conclusión de que el glifosato probablemente produce cáncer, sin que ello implique una afirmación contundente.

Por supuesto, Monsanto «”que obtiene un alto porcentaje de sus ganancias por la venta de Roundup»”, ha rechazado el informe y alega que otros estudios han demostrado que es inofensivo. A ello, la IARC responde que para llegar a sus conclusiones se basó exclusivamente en investigaciones realizadas por instituciones de reconocido prestigio, publicadas en revistas arbitradas, y que cumplen todos los requisitos científicos. No se tomaron en cuenta aquellas que no reunían tales normas o que fueron patrocinadas abiertamente o de manera subrepticia por los fabricantes de herbicidas.

El uso de glifosato en general y de Roundup en particular, se ha incrementado considerablemente durante los últimos años. Entra en la composición de más de 750 herbicidas, y cada vez se encuentran más rastros de él en el agua y los alimentos en aquellos países donde se utiliza de manera generalizada.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Lunes 30 de marzo de 2015

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