Alemania ayer y Grecia hoy

ESCRUTINIO

Alemania ayer y Grecia hoy[1]

Juan José Morales

Hoy, Grecia se encuentra prácticamente acorralada por los banqueros de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que le exigen el pago de una monstruosa deuda externa y el establecimiento de severas medidas «de austeridad» que recaen sobre los sectores más vulnerables de la población y empobrecerían más todavía a los griegos.

clip_image002El autor de este cartón, publicado en un diario de Grecia, compara la situación actual de la impagable deuda de ese país con la de Prometeo, que según la mitología griega robó el fuego a los dioses para dárselo a los humanos y por ello fue condenado a permanecer eternamente encadenado en lo alto de un peñasco, donde cada mañana un águila le devoraba las entrañas, sólo para que por la noche le volvieran a crecer y el suplicio se repitiera al día siguiente. Las águilas que como buitres devoran a Grecia son el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea.

De los gobiernos que presionan a Grecia, el más agresivo es sin duda el de Alemania, encabezado por Angela Merkel, que se niega rotundamente a cualquier concesión para reestructurar la deuda y suavizar las durísimas condiciones que se trata de imponerle a la nación helénica. Y no deja de resultar irónica la postura de la Sra. Merkel, pues si Alemania es hoy una potencia económica y financiera, no es «”como muchos dicen o creen»” por un «milagro económico» debido a la laboriosidad, el esfuerzo, la inteligencia y el sacrificio de los alemanes, sino porque hace poco más de 62 años, en febrero de 1953, mediante un convenio internacional conocido como Acuerdo de Londres Sobre la Deuda Alemana, los acreedores del gobierno alemán aceptaron condonarle por completo la mitad de su deuda externa «”tanto pública como privada»”, reducir considerablemente los intereses que debía pagar sobre la otra mitad y concederle nuevos y más favorables plazos para cubrirla. Es decir, a la Alemania de ese entonces se le concedió mucho «”muchísimo»” más de lo que la ahora canciller de ese país niega a Grecia.

Esta historia es ignorada por la inmensa mayoría de la gente, pues poco o nada se menciona. Ni siquiera en la propia Alemania. Pero es uno de los argumentos que desde hace años viene empleando la Red Internacional de Auditorías Ciudadanas de la Deuda (International Citizen Audit Network o ICAN), la cual aglutina a numerosas organizaciones de Grecia, Irlanda, Portugal, España, Italia, Polonia, Inglaterra, Francia, Bélgica, Eslovenia, Escocia y Chipre que, bajo el lema «No Debemos. No Pagamos», demanda que se realice una exhaustiva auditoría a las deudas de todas las naciones para verificar qué parte de ellas es legítima y cuál no.

Entre los acreedores que aceptaron el generoso acuerdo de 1953 «”hay que subrayarlo»” se encontraba Grecia, que renunció a cobrar una buena suma de dinero pese a que aún estaba recuperándose del saqueo, la destrucción y la barbarie cometidos durante los años que estuvo ocupada por la Alemania nazi. Otras naciones que igualmente accedieron a condonar el pago de capital e intereses al gobierno alemán, entonces encabezado por Konrad Adenauer, fueron Portugal, Irlanda y España, países también igualmente agobiados por una pesada deuda y a los cuales los banqueros llaman despectivamente junto con Grecia, PIGS (en inglés CERDOS) mediante lo que pretende ser un sarcástico uso de las iniciales de sus nombres (en inglés España se llama Spain).

En un documento publicado en febrero de 2013, con motivo del sexagésimo aniversario del Acuerdo de Londres, la ICAN subrayaba que «pocas reestructuraciones de deuda soberana han permitido de forma tan clara como la de 1953 la transición desde un estado de endeudamiento crítico hasta una situación en la que la deuda ya no es un obstáculo para el desarrollo económico y social. El acuerdo es aun hoy uno de los mejores ejemplos históricos de lo razonable y sostenible que puede llegar a ser la resolución de una deuda si hay voluntad política.»

Y agrega que «vale la pena volver a examinar hoy el caso «˜Londres 53″™ como fuente de referencia para las actuales discusiones sobre la condonación de deuda, tanto en el caso de países del Sur Global como en el contexto de la crisis de insolvencia de los estados en la Eurozona. ¡Recordemos este fragmento histórico vital por tanto tiempo olvidado! Y comprometámonos de nuevo con la responsabilidad de tratar a los países aquejados de sobreendeudamiento de manera oportuna y justa.»

Por su parte, el destacado economista Thomas Piketty, director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Francia, declaró hace poco a un diario germano que «Alemania es realmente el mejor ejemplo de un país que nunca ha pagado su deuda externa. Ni después de la Primera Guerra Mundial ni después de la Segunda. No está en condiciones de dar lecciones a otros países.»

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 8 de julio de 2015

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