Kate Castillo, EPN y la hora de la venganza

ESCRUTINIO

Kate Castillo, EPN y la hora de la venganza[1]

Juan José Morales

Con cierta frecuencia, el canal televisivo de National Geographic transmite documentales sobre el tráfico de drogas. En ellos, periodistas y camarógrafos acompañan en sus andanzas a vendedores y contrabandistas de estupefacientes, quienes hablan abiertamente de sus «”llamémosle así»” operaciones y negocios. Uno de dichos reportajes, en particular, se refería a la venta de drogas en la zona hotelera de Cancún, sobre todo durante la visita de los llamados spring breakers, o sea los estudiantes norteamericanos que vienen de vacaciones y acostumbran cometer excesos que no se les permitirían en su país. En este reportaje, los delincuentes mexicanos entrevistados hablaban sin tapujos no sólo de la venta de drogas, sino incluso de la forma en que asesinan a sus rivales.

clip_image001Uno de los memes que han proliferado en las redes sociales a propósito de la virulenta campaña mediática contra Kate del Castillo.

Nunca he sabido, sin embargo, que ninguna autoridad judicial mexicana cite a declarar a los periodistas y camarógrafos autores de esos reportajes en calidad de testigos, cómplices o presuntos autores de algún delito. Uno se pregunta, entonces, el por qué esa verdadera saña contra Kate del Castillo, a quien la Procuraduría General de la República no solamente hostiga y amenaza citándola a declarar, sino que hace correr rumores de que se le está investigando y podría ir a dar a la cárcel, y contra la cual se ha desatado en ciertos medios de comunicación una estruendosa campaña de desprestigio y difamación, a todas luces orquestada desde los más altos niveles del gobierno, en la cual se habla de sus presuntos nexos con el narcotráfico, que se sospecha es lavadora de dinero a través de su empresa fabricante de tequila, y hasta que «recibió un celular del Chapo». En concreto, empero, no se le ha acusado de nada. Ni siquiera se cita la fuente de tales supuestas noticias. Es la típica forma de calumniar y difamar de quienes controlan los medios informativos.

La explicación a esta insólita inquina contra una actriz respetada y respetable, puede hallarse en lo que declaró hace tiempo respecto a la elección de Peña Nieto y el sonado «”aunque ya archivado y silenciado»” asunto de la Casita Blanca presidencial.

Tras los comicios presidenciales de 2012, en declaraciones ante estudiantes norteamericanos, Kate lamentó el triunfo de Peña Nieto diciendo «Ya nos fregamos. Me da una tristeza inmensa y ganas de llorar. Sesenta por ciento de los mexicanos no votamos por él.»

Y «”al disculparse con sus interlocutores por no dominar el inglés»” ironizó diciendo que sin embargo «es mucho mejor que el de nuestro próximo presidente, ¿no?». Aludía así a las constantes críticas que EPN recibe por su insistencia en expresarse en inglés pese a lo mal que lo habla y a los tropezones verbales que tiene al hacerlo.

En cuanto a la Casita Blanca, cuando estalló el escándalo y la esposa de Peña Nieto dijo haberla comprado con los ahorros de lo que ganó como actriz en Televisa, Kate comentó que ella nunca ganó tanto, pese a haber sido «de las actrices protagonistas, importantes» de esa televisora. «Jamás «”añadió»” llegaríamos a ganar esa cantidad de dinero».

Aquello dolió por partida doble: porque reforzaba las muy fundadas sospechas de que Peña Nieto recibió la famosa mansión como soborno de una gran empresa constructora favorecida por su gobierno, y porque opacaba la imagen de la llamada primera dama, a quien se acostumbra presentar como una gran ex estrella de Televisa.

Aquello fue hace ya años o meses. Pero, como se dice en el lenguaje popular, «se la guardaron» a Kate. Esperaron a que llegara un momento oportuno para desatar la venganza contra ella. Y es que «”comentó recientemente el escritor Martín Moreno«” «sabemos cómo actúa Peña Nieto y su equipo contra quienes osan criticarlos: con golpes bajos. Simplemente no toleran críticas, y cuando los exhiben, contraatacan con toda la fuerza del Estado. Así los diseñaron. Así actúan.» Así, añadimos, actuaron contra Carmen Aristegui cuando destapó el asunto de la nívea mansión.

Llegó, pues, la hora de la venganza.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 10 de febrero de 2016

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