La Conexión Francesa y la Conexión Coahuila

ESCRUTINIO

La Conexión Francesa y la Conexión Coahuila[1]

Juan José Morales

«Misión cumplida», escribió muy ufano Peña Nieto al anunciar la detención del Chapo Guzmán. ¿Qué habrá sentido al leer idénticas palabras, «Misión cumplida», escritas sarcásticamente por la policía española al anunciar la detención de otro delincuente de igual o peor ralea que El Chapo: Humberto Moreira Valdez, ex gobernador de Coahuila y ex presidente nacional del PRI.

«No hay que hacer juicios anticipados», fue lo único que atinó a repetir tres veces EPN al ser cuestionado por la prensa sobre el particular durante una escala en Gander, Canadá, en su gira al Medio Oriente. «Habrá que esperar a ver qué ocurre», añadió elusivamente.

clip_image002«Detenido en Barajas Humberto Moreira por Orden Fiscalía Anticorrupción. Esta tarde pasa a disposición de Audiencia Nacional. #Misióncumplida». De esta manera, con admirable sarcasmo, anunció la policía española la aprehensión en el aeropuerto madrileño del ex presidente del PRI, ex gobernador de Coahuila y pieza clave en las maniobras de Peña Nieto para hacerse de la presidencia de la República. La caricatura de Hernández se refiere a la protección de que Moreira gozaba por parte del gobierno federal mientras cometía sus pillerías.

«No hay que hacer juicios anticipados», fue lo único que atinó a repetir tres veces EPN al ser cuestionado por la prensa sobre el particular durante una escala en Gander, Canadá, en su gira al Medio Oriente. «Habrá que esperar a ver qué ocurre», añadió elusivamente.

Y es que, ciertamente, a Peña Nieto la misión cumplida por la policía española le ha de haber caído como gancho al hígado. De la euforia por la aprehensión del Chapo, con la que esperaba recobrar así fuera una mínima parte de su maltrecha popularidad, ahora ha pasado al temor por la detención de un prominente «”prominentísimo»” miembro del PRI, pues el lodo y la podredumbre que pueden poner de manifiesto las averiguaciones policiales sobre Moreira terminarán salpicando a Peña Nieto, ya que el ahora reo en una cárcel española es nada más ni nada menos que quien le allanó el camino para ser nombrado candidato a la presidencia de la República.

Moreira, hombre de todas sus confianzas, con el que trabajó estrechamente para hacerse de la presidencia, está ahora tras las rejas bajo cargos de corrupción, lavado de dinero y otras lindezas a las que, obviamente, EPN no podía ser ajeno.

Por mucho tiempo sobre Moreira llovieron acusaciones de corrupción, negocios sucios, lavado de dinero, falsificación de documentos y otras por el estilo. Pero en México no hubo una sola autoridad que lo tocara ni con el pétalo de una rosa. Para vergüenza de Peña Nieto y su gobierno, fueron las autoridades de otros países, Estados Unidos y España, las que realizaron las investigaciones y formularon las denuncias que ahora tienen en prisión o en calidad de prófugos de la justicia, no sólo a Moreira, sino también a varios de sus colaboradores en el gobierno estatal.

Fueron asimismo las autoridades norteamericanas las que libraron órdenes de aprehensión contra dos ex gobernadores priístas de Tamaulipas, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, por sus delitos relacionados con el narcotráfico y el lavado de dinero. A un tercero, Manuel Cavazos Lerma, le cancelaron la visa por razones similares.

No vamos a entrar en detalles sobre el caso Moreira. Basta decir, en síntesis, que las indagatorias del gobierno de Estados Unidos pusieron de manifiesto la existencia de una verdadera pandilla de delincuentes integrada por Moreira, parientes suyos y funcionarios de su gobierno, a la que se llamó Conexión Coahuila, por alusión a la Conexión Francesa, una famosa banda de narcotraficantes de la cual formaba parte el embajador de Guatemala en Bélgica, Holanda y Luxemburgo y que en los años 60 y 70 introdujo grandes cantidades de heroína a Estados Unidos. Los miembros de la Conexión Coahuila trasegaban hacia Estados Unidos y Europa gruesas sumas robadas al erario público. Una pequeña parte de ese dinero «”200 mil euros»” fue la que pudo probarse que Moreira transfirió ilegalmente a España y por la cual se le aprehendió.

Pero lo fundamental del asunto es lo que podría llamarse la Conexión Peña. Es decir, la conexión entre el monstruoso incremento de la deuda pública de Coahuila y la campaña electoral de Peña Nieto. Cuando Moreira asumió la gubernatura de Coahuila, la deuda estatal era de 323 millones de pesos. Al finalizar llegaba ya a 34 mil millones. Es decir, se había multiplicado por más de cien. Y es vox populi que gran parte de ese dinero se destinó a financiar la campaña peñista, como se hizo en otros estados cuyas deudas también aumentaron desmesuradamente.

Eso explica por qué el gobierno mexicano se hace de la vista gorda ante los delitos de Moreira y sus secuaces. Enjuiciarlo equivaldría a enjuiciar al presidente de la República.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 19 de enero de 2016

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