El sospechoso accionar del Estado Islámico

ESCRUTINIO

El sospechoso accionar del Estado Islámico[1]

Juan José Morales

En días pasados, durante el II Seminario Internacional de Periodismo con el que POR ESTO! conmemoró sus primeros 25 años de vida, tuve oportunidad de conversar con el Dr. Ricardo Alarcón Quezada, ex embajador de Cuba ante la ONU y ex presidente del parlamento cubano. Ayer, durante el desayuno la charla versó sobre el tema del día: los atentados terroristas en Bruselas. Con la agudeza y la perspicacia que caracterizan a este brillante estadista, el Dr. Alarcón señaló que no deja de resultar extraño «”muy extraño»” que el llamado Estado Islámico no haya cometido un solo atentado contra Israel ni contra intereses judíos en ningún lugar del mundo. Su campo de acción se constriñe a países europeos «”Francia y Bélgica han sido hasta ahora sus principales víctimas»” y al mundo árabe. Con una fulgurante ofensiva de sus bien armadas tropas conquistó no hace mucho amplios territorios en Irak, y en Siria ha estado tratando durante años de derrocar al régimen de Bashar al-Assad en una prolongada guerra civil que ha devastado al país.

clip_image002Hace ya un par de años el caricaturista turco Latuff supo mostrar, con esta imagen del mítico Caballo de Troya, la verdadera naturaleza del llamado Estado Islámico, o ISIS, como también se le denomina por su sigla en inglés.

Eso, repetimos, resulta desconcertante si se tiene en cuenta que, supuestamente, el EI está formado por extremistas musulmanes que se oponen a la existencia de Israel y buscan acabar con él. ¿Por qué entonces «”cabe preguntarse»” no tocan ni con el pétalo de una rosa a Israel y en cambio llevan el terror y la destrucción a otros países?

Como señala en un reciente artículo titulado «La estrategia del caos» el periodista italiano Manlio Dinucci en el diario comunista Il Manifesto, después del fin de la guerra fría y el enfrentamiento con la extinta Unión Soviética, Estados Unidos puso en marcha un plan estratégico orientado a destruir o fragmentar a todos aquellos estados que considera obstáculos para sus objetivos de dominio mundial. El plan incluye tanto intervenciones militares directas «”Afganistán, Irak y Libia son ejemplos de ello»” como guerras civiles como las que condujeron a la pulverización de la antigua Yugoslavia en media docena de pequeñas naciones y la que actualmente padece Siria, o golpes de estado para imponer gobiernos fascistas, como fue el caso de Ucrania.

El llamado Estado Islámico es parte de ese plan estratégico norteamericano, dice Dinucci. «Así «”escribe»” se ha construido un ejército de la sombra, que se compone de grupos islamistas «”a menudo adversarios entre sí»” ya utilizados para destruir desde adentro el Estado libio, mientras que la OTAN lo atacaba desde afuera, y más tarde para emprender una operación similar en Siria y en Irak. De todo esto surgió el Emirato Islámico, donde confluyeron «combatientes extranjeros», entre los que se hallaban también agentes de diversos servicios secretos, y que recibió miles de millones de dólares y armamento moderno provenientes de Arabia Saudita y de otras monarquías árabes, aliadas de Estados Unidos y, en particular, de Francia.»

Y si bien a primera vista podría parecer que el asunto se le salió de las manos a Washington y que el terrorismo islámico se revirtió en su contra, en realidad no es así. «Washington «”añade Dinucci»” no es el clásico aprendiz de mago incapaz de controlar las fuerzas que él mismo puso en marcha. Es más bien el centro motor de una estrategia que, al destruir Estados enteros, provoca una reacción en cadena caótica de divisiones y conflictos que en su momento han de ser utilizados siguiendo el viejo método: «divide y vencerás». Los ataques terroristas de París (y ahora de Bruselas, añadimos), perpetrados por ejecutores convencidos de que están golpeando a Occidente, llegaron en el momento perfecto, cuando Rusia, al intervenir militarmente, ha bloqueado el plan USA/OTAN de destrucción del Estado sirio, a la vez que anuncia contramedidas militares en respuesta a la creciente expansión de la OTAN hacia el este. Al crear en Europa un clima de fortaleza asediada, los atentados de París «justifican» un fortalecimiento militar acelerado de los países europeos miembros de la OTAN, incluyendo el aumento «”tan reclamado por Estados Unidos»” de sus gastos en el sector militar, y también abren el camino a nuevas guerras, siempre bajo el mando estadounidense».

Ello puede explicar la en apariencia extraña actitud del llamado Estado Islámico.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 23 de marzo de 2016

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