De nuevo, el timo de la alfabiótica

QUE NO LE DIGAN, QUE NO LE CUENTEN

De nuevo, el timo de la alfabiótica[1]

Juan José Morales

Cuando los paramédicos recogen a un lesionado, una de sus primeras acciones es ponerle un collarín, para asegurar que no sufra daños en la parte de la columna vertebral correspondiente al cuello, pues podrían dejarlo paralizado de la cabeza hacia abajo. Esto da idea de lo delicada que es la zona cervical y lo peligroso que resulta manipularla sin los conocimientos médicos adecuados. Sin embargo, los llamados alfabiotistas —o alphabiotistas, para que suene más impresionante— no tienen empacho en hacer tal tipo de manipulaciones e incluso aseguran que separan las vértebras y luego las reacomodan.

imageLa Alfabiótica se ostenta como un procedimiento médico, pero es sólo una marca comercial registrada, y la única preparación si así puede llamársele— de los “alfabioticistas” consiste en cursillos de tres sesiones de ocho horas cada una, impartidos por instructores de una “academia” de Alfabiótica. Y estos individuos carentes de conocimientos médicos se atreven a manipular las delicadas vértebras cervicales.

Esto viene a cuento porque un amigo lector, Juan Venegas, nos envía el anuncio de la llamada Unidad Alphabiotica de Villahermosa, Tabasco, que —al estilo de los merolicos trashumantes— ofrece consultas en Oxkutzcab, Yucatán y promete —respetamos la sintaxis— que “SIN MEDICAMENTOS!!! Sin costosos productos Sin perder tiempo… en cuestión de minutos comenzará a mejorar su salud”.

Como se ve, tales afirmaciones despiden el inconfundible tufo de la charlatanería. Porque eso es la pomposamente llamada Alphabiotica.

Ya nos referimos a ella hace casi cuatro años, en octubre de 2012, cuando bajo el título “La alfabiótica y el pescuezo”, escribimos sobre esta peligrosa seudoterapia, que ofrece curar o aliviar una diversidad de males y padecimientos mediante la manipulación de las vértebras del cuello.

Es difícil saber bien a bien en qué consiste —o dice consistir— esta falsa terapia, pues sus afirmaciones no pasan de ser mazacotes sin sentido.

Por ejemplo, que “el alphabiotismo es la llave que abre las puertas de su sinapsis cerebral, y el hacha que rompe con las cadenas de su corazón, dando paso a una nueva forma y perspectiva en nuestras vidas”.

Y, aunque en su publicidad los alfabiotistas prometen devolver la salud y acabar con una serie de padecimientos, también aclaran cautamente que la alfabiótica “no pretende curar, tratar o sanar determinada patología, sino solo conectar al individuo en las 4 esferas (física, mental e incluso emocional y espiritual) para el despertar de su propio equilibrio y autosanación”. ¿Y cómo se logra tal maravilla? Muy sencillo: “A través del proceso de alineación-unificación, el cual consiste en una extensión manual bilateral rápida y gentil del borde craneal (?) de 30 segundos de duración.”

No es necesario decir más. Como puede verse, todo es palabrería sin sentido. La alfabiótica es un negocio de carácter internacional con base en Estados Unidos que funciona a través de franquicias. La inventó en la década de los 20 del siglo pasado un quiropráctico —no médico— llamado Virgil B. Chrane, quien como tenía demasiada competencia, decidió darle una apariencia distinta a su actividad. El negocio lo continuaron su hijo y su nieto, quien en Estados Unidos registró la Alphabiotica como una religión y sus manipulaciones como “sacramentos” y “rituales”.

Pero esto no es tan extraño como parece: disfrazada de religión, la empresa evita pagar impuestos y evita también ser supervisada por las autoridades médicas.

De modo que ya sabrá usted si pone sus vértebras en manos de un “alfabiotista”. Podría terminar confinado de por vida a una silla de ruedas, o bajo tierra en un elegante ataúd.


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 2 de septiembre de 2016

2 pensamientos en “De nuevo, el timo de la alfabiótica”

  1. buenas tardes, me interesa tener mas información documentada de las consecuencias o casos graves ocasionados por este tipo de tratamientos, yo he asistido a tres sesiones, me he sentido bien pero tengo mis dudas , se lo agradecería
    Saludos

  2. Yo e asistido 3 veces y cada vez con dolores musculares horribles súper cansada y cada vez que le comentaba al alfphabiotista contestaba que era por el gran estrés que cargaba d años que ya pasarían los achaques y para nada pienso que me sentía mejor antes de ir ya que con esas tres tronadas solo mas cansada y débil me dejaron no lo recomiendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.