Las obligaciones de madres “desobligadas”

ESCRUTINIO

Las obligaciones de madres «desobligadas»[1]

Juan José Morales

A menudo las notas periodísticas sobre hechos en apariencia limitados e intrascendentes permiten tener un atisbo de problemas sociales generalizados. Tal es el caso de la nota publicada hace poco en la sección policíaca bajo el título «Abandonados» en la escuela. Se refería a tres niños, de 7, 8 y 12 años, a quienes la policía tuvo que recoger a las puertas de su escuela, pues ni su madre ni la vecina a quien se los había encargado pasaron por ellos al terminar las clases del turno vespertino.

A la madre «”añade la información»” se le hizo objeto de una amonestación por parte de las autoridades y debió firmar un documento comprometiéndose «a tener más cuidado con ellos». A los ojos de mucha gente, resultó así una madre desobligada y desinteresada por sus propios hijos. Pero la realidad es que su aparente irresponsabilidad se debió a que «”conforme a lo usual entre las empleadas de la industria turística»” debió quedarse a doblar turno, como se dice en el argot laboral, después de terminada su jornada laboral normal.

imageA la en apariencia fácil y sencilla pero fatigosa y compleja jornada de ocho horas, las camaristas de los hoteles tienen por lo general que añadir las pesadas tareas hogareñas. Sin embargo, a menudo se les exige quedarse otras ocho horas para «doblar turno», sin tomar en cuenta que en casa les esperan los hijos menores.

Esto es más frecuente de lo que mucha gente piensa. A menudo, a las camaristas, encargadas de limpieza, cocineras, ayudantes de lavandería y otras trabajadoras de servicio se les pide «”o más bien se les ordena»” doblar turno porque así lo requiere el hotel. No es raro que tal cosa se les pida cuando están por terminar su jornada o a punto de iniciarla, ya sea porque faltaron otros miembros del personal, hubo más huéspedes o clientes de lo esperado, o cualquier otra razón.

Y decimos que más que pedírseles se les ordena, se les obliga, porque saben que si rehúsan la petición, se les catalogará como personas poco colaboradoras y faltas de espíritu de servicio. Ello significa que no se les tomará en cuenta a la hora de las recontrataciones. Porque no hay que olvidar que en la hotelería, los restaurantes, bares y demás negocios del ramo turístico, los contratos por corto tiempo son la norma. El trabajador vive en la permanente incertidumbre de si obtendrá o no un nuevo contrato cuando haya demanda de personal, y para tener mayores posibilidades de lograrlo, debe ser «”a los ojos de la empresa»” una persona «dispuesta a cooperar».

Para las mujeres con hijos, esta situación resulta especialmente problemática, pues «”como bien se sabe»” las trabajadoras tienen doble jornada: en su empleo y en el hogar, donde deben atender los asuntos domésticos. Y es a ellas a quienes comúnmente se deja toda la responsabilidad de cuidar a los hijos. Por otro lado, un alto porcentaje de las trabajadoras de la industria turística son madres solteras, viudas o abandonadas por el marido.

Por si lo anterior fuera poco, las trabajadoras de las zonas turísticas de Quintana Roo son por lo general migrantes que carecen de la red de lazos familiares común en sus lugares de origen. No hay abuelas, hermanas o tías que les ayuden en el cuidado y vigilancia de sus hijos. En el mejor de los casos, dependen del auxilio de alguna vecina, que no siempre «”por razones de trabajo»” dispone del tiempo necesario.

Así se explican los casos de supuesta irresponsabilidad materna, incluso aquellos en que la madre se ve obligada a dejar encerrados bajo llave a sus hijos mientras sale a trabajar, porque «”al no tener quien los cuide»” siente que esa es la mejor manera de evitar que corran peligros, sobre todo con la creciente inseguridad que se vive en Cancún.

No se puede, pues, hablar de madres irresponsables o desobligadas, sino de una sociedad irresponsable y desobligada que les niega a sus hijos la seguridad y la protección que merecen.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 23 de noviembre 2016

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