Una promesa electoral mentirosa y fascista

ESCRUTINIO

 

Una promesa electoral mentirosa y fascista[1]

 

Juan José Morales

 

Una de las críticas que con más frecuencia se enderezan contra los políticos, es que prometen, pero no cumplen. Y si hubiera que buscar un claro ejemplo de ello, sin duda sería el llamado Partido Verde Ecologista de México —ese negocio de “El Niño Verde”, Jorge Emilio González—, que en su propaganda ofrece establecer la pena de muerte para asesinos y secuestradores (aunque oculta que, según su propuesta, también se aplicaría a luchadores sociales).

Con esa iniciativa, el PVEM busca explotar el miedo, la indignación y la frustración de los mexicanos ante la ola de criminalidad que azota al país y que el gobierno ha sido incapaz de contener. Pero de antemano el PVEM sabe que no cumplirá esa promesa. Y no la cumplirá porque la Constitución prohíbe expresamente la pena de muerte. La prohíben asimismo tratados internacionales suscritos por México y que por ese hecho son superiores a la Constitución. Y por si todo eso fuera poco, el PVEM engaña a los electores porque sus propios legisladores —todos, sin excepción— votaron en 2005 en favor de la reforma constitucional que proscribió la pena de muerte en nuestro país.

Confía El Niño Verde, sin embargo, en que los mexicanos somos muy olvidadizos y ya no recordaremos ese hecho. Y confía también en que somos lo bastante tontos para no darnos cuenta de que el problema con la criminalidad no es la dureza de las penas, sino la impunidad de que gozan los criminales. De nada sirve establecer castigos máximos si a los delincuentes ni siquiera se les captura, y cuando se les atrapa pronto quedan en libertad. Sobre este punto no hay que abundar mucho. Como ejemplo, basta señalar que mientras en Japón se aclaran más del 98% de los homicidios, en México no se resuelve ni la tercera parte.

clip_image002[4]Uno de los tantos carteles en que el llamado partido verde propone restaurar la pena de muerte, pero ocultando que también se aplicaría a líderes sociales, obreros o campesinos con sólo acusarlos de “terrorismo”.

El PVEM simplemente quiere sacar raja de la situación y conseguir votos con la promesa de mano dura contra la delincuencia, a sabiendas de que no hará nada, pues la reforma constitucional que ese mismo partido apoyó es irreversible.

Por otro lado, tras una aparente defensa de los intereses de los ciudadanos amenazados por la inseguridad, se esconde la intención de establecer una legislación fascista y represiva, que con el pretexto de combatir la criminalidad, servirá para perseguir a líderes obreros, sociales, estudiantiles y campesinos.

En efecto, la propuesta presentada por varios legisladores del PVEM —entre ellos la senadora por Quintana Roo, Ludivina Menchaca— señala que “esta Iniciativa no pretende retomar completamente el esquema que se tenía antes de la entrada en vigor de la reforma Constitucional publicada el 9 de diciembre de 2005, ya que si bien se propone reinstaurar la posibilidad de aplicar la pena de muerte, su aplicación se limita exclusivamente a los delitos que más laceran a la sociedad mexicana contemporánea como son: el homicidio calificado, el terrorismo y el secuestro”.

Ya sabemos que el término terrorismo —que no ha podido siquiera ser definido por los máximos órganos internacionales— lo utilizan a su arbitrio las autoridades para perseguir a quien se les antoje, como en el sonado caso de los “twiteros” de Veracruz. Y para facilitar la represión, el PVEM ofrece manga ancha a las autoridades, al decir en su iniciativa que “se deja a criterio del legislador ordinario, tanto Federal como Local, la determinación de los supuestos normativos específicos y la forma en la que deberá aplicarse dicha pena”. O, para decirlo en otras palabras: el PVEM propone que se permita a las autoridades aplicar la pena de muerte a quien le venga en gana, con sólo acusarlo de terrorismo.

Comentarios: [email protected]


[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Miércoles 4 de enero de 2012

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *