Biblioteca Marcianitos Verdes Forteanismo Tomo 1: ¡He descubierto Z! (Introducción)

INTRODUCCIÓN

¡HeDescubiertoZ!Luego de más de 11 años de “dirigir” el blog Marcianitos Verdes (http://marcianitosverdes.haaan.com/) me he dado cuenta que la información acumulada está volviéndose difícil de manejar. A pesar de que el blog cuenta con un buscador interno, en diciembre tendremos alrededor de 20,000 entradas, y pocos lectores se arriesgan a bucear en sus páginas.

A lo anterior debo añadir que, con tristeza, he visto desaparecer varias páginas que acostumbraba visitar: Ceticismo Aberto, de mi amigo Kentaro Mori; La Nave de los Locos, de mis admirados Sergio Sánchez y Diego Zúñiga; Anomalist, del colectivo responsable de Cuadernos de Ufología. De la misma forma desapareció mi portal Perspectivas, que se mudó a la web Ikaros para, nuevamente “desaparecer”. Aunque en realidad nada desaparece de internet, simplemente es más difícil encontrarlo. Para ello está el Internet Archive, por ejemplo.

Lo que ocurre es que esas páginas, esos archivos, ya no los encontramos en los sitios en donde solían estar. La razón es que la gente se cansa, se va, se muere… y los sitios cambian.

Pensando en lo anterior y tratando de dejar constancia de la información almacenada en Marcianitos Verdes, surge la idea de recopilar en varios volúmenes, lo mejor que ha sido publicado en este blog. En principio pienso producir tres títulos por cada una de las etiquetas del blog (astroarqueología, criptozoología, forteanismo, ovnis y parapsicología). La etiqueta “extraterrestres” ya la he abordado en la enciclopedia “Extraterrestres ante las cámaras (10 volúmenes publicados en Lulu), por lo que no me ocupare de ellos en esta colección.

Lo que si copiaré de “Extraterrestres ante las cámaras es la idea de que personajes en el mundo del escepticismo prologuen los libros. En esta ocasión he decidido que sean los jóvenes de la nueva generación de escépticos mexicanos (Amauri Martínez, Andrés Moreno Nieto, Vidal Belduque , César Buenrostro, Cristian Díaz Sandoval, Daniel Galarza, Edgar Luis “El reptiliano escéptico”, Eduardo Márquez Blake, Jesús Gerardo Rodríguez Flores, Jesús R. Campos, Luis Miguel Barrera, Martín Fragoso, Omar Melendrez, Rodrigo Vidal Tamayo). Pero en esta obra, no sólo tendré el honor de contar con sus prólogos, también colaboran con algunos capítulos para los libros.

El contar con esta pléyade de colaboradores fue una labor titánica que corrió a manos de Martín Fragoso, a quien le agradezco todo el apoyo que me ha brindado.

En cuanto a la obra que tienen en sus manos (o en la pantalla de su computadora o celular)… quisimos iniciar esta colección por el principio, y el principio de las pseudociencias, tal y como las entendemos hoy en día es, no cabe la menor duda: Charles Hoy Fort.

Charles Fort fue el autor de cuatro libros largos, resueltamente digresivos, poco sistemáticos y difíciles de leer: The Book of the Damned (El Libro de los Condenados – 1919), New Lands (Nuevas Tierras – 1923), Lo! (¡Mirad! – 1931), y Wild Talents (Talentos salvajes – 1932). En ellos están las bases de toda nuestra parapsicología, criptozoología, ufología y teorías de la conspiración modernas. Todas ellas se resumen en un solo término: forteanismo. Para sus seguidores, Fort es el padre fundador de los estudios paranormales modernos.

Para muchos Fort es a la ciencia lo que Tristan Tzara a la pintura y literatura. Aunque no saben lo que dicen. Fort era una persona poco cultivada que nada sabía de ciencias, mientras que Tzara era una de las mentes más brillantes del movimiento dadaísta.

A lo largo de estas páginas el lector encontrará que Fort presentó un interés temprano en las ciencias naturales. En algún momento le confesó a su abuelo que quería ser naturalista. Desafortunadamente no tenía el carácter ni el cerebro para seguir una carrera en ciencias. Parece ser que este fue el origen de su encono contra la ciencia y los científicos. Ese rencor se dirigiría a buscar datos que pudieran avergonzar a los científicos, reuniendo historias sobre “la frontera entre hechos y fantasías” que la ciencia no podía explicar en ese momento.

Pero Fort tenía un deseo subconsciente subyacente de ser científico. De hecho, debido a sus impedimentos intelectuales, quiso no ser parte de ese mundo de la información privilegiada, e intentó desafiar su naturaleza. Sin embargo, mantuvo un compromiso insistente con la ciencia. De esa forma encontró un escape inicial a las ortodoxias familiares rígidas en la ciencia, antes de rechazar la ciencia convencional también como excesivamente constreñida.

Fort no parecía particularmente interesado en hacer ningún sentido de su colección de historias extrañas. Estaba desinteresado en las pruebas científicas. Su principal interés en las hipótesis científicas era criticar y ridiculizar el propio proceso de teorización. Puesto que él no se preocupaba generalmente de la confiabilidad o de la exactitud de sus datos, esta frontera también difumina la distinción entre la apertura de mente y la credulidad.

Uno de los divertimentos de Fort como adulto parece haber sido especular sobre cosas como las ranas que caen del cielo. Él postuló que hay un Súper Mar de los Sargazos sobre la Tierra (que él llamó Genesistrine) donde los seres vivos se originan y son lanzados periódicamente a la Tierra por los seres inteligentes que se comunican con sociedades secretas abajo, quizás usando teleportación. En efecto fue el primero en acuñar la palabra “teletransportación”, utilizada para describir el movimiento de la materia entre dos puntos sin cruzar el espacio intermedio.

Su estilo literario es enormemente pesado y brumoso. Sus libros parecen farragosos tratados de la ciencia y filosofía más obtusas. La obra de un payaso. De hecho a él no le molestaba que lo compararan con un bufón. El escribe; “Al igual que con todos los payasos, en una bufonería está el deseo subyacente de ser tomado en serio”.

Debido a la socarronería de su estilo, El libro de los condenados es un catálogo de rareza, muy parecido a aquellos “gabinetes de curiosidades” o “cuartos de maravillas” de los siglos pasados, donde se agrupaban objetos raros o chocantes.

Fort se llamaba a sí mismo un “intermediarista”, para diferenciarse, según él, del carácter “excluyente” del pensamiento científico moderno. Él se consideraba un escéptico de la ciencia, pero con mayor precisión se le puede considerar el más radical de los empiristas: acogió con satisfacción los datos caprichosos y contradictorios, no para afinar o ampliar un modelo anterior, sino para desafiar el valor práctico de modelos coherentes en un mundo cuyos fenómenos los superan claramente.

Muchos consideran que Fort disfrutaba de su tarea y la enfocaba con frecuencia de una manera humorística y tendente a la desinformación. No verificaba las fuentes de sus historias (normalmente sacadas de periódicos y revistas) y tal extremo le traía sin cuidado, aunque luego cuestionara intelectualmente su verosimilitud. En sus obras no parece interesado en cuestionar la fiabilidad de sus fuentes, lo que es extraño, ya que había trabajado como reportero durante varios años antes de embarcarse en su búsqueda para recoger historias de lo raro y extraño. Así, por ejemplo, transcribía fielmente el testimonio de quien afirmaba haberse encontrado con un perro que hablaba, que finalmente desapareció en una nube de humo verde; y al analizar la historia, ponía seriamente en duda que el perro hubiese desaparecido en medio de la nube de humo verde, aunque no cuestionaba su capacidad de hablar.

Además, también tenía una tendencia a endulzar las historias convenientemente dejando algunos detalles o la elección de no presentar artículos que podrían explicar algunos de los recortes que había elegido. Y varios investigadores saben que esto es cierto porque se han encontrado una serie de sus fuentes originales sólo para descubrir lo que Fort dejó fuera de la historia en más de una ocasión.

Este, por lo tanto, sería el primer tomo, de tres, que dedicaremos a Fort y el Forteanismo. En un segundo y tercer volumenes nos ocuparemos de los hechos forteanos y de los seguidores de Fort: Forteanos y fenómenos forteanos.

Luis Ruiz Noguez

Mayo de 2017

 

El libro se puede adquirir en versiones electrónica o impresa en:

http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/biblioteca-marcianitos-verdes-tomo-1-%c2%a1he-descubierto-z/21535517

 

http://www.lulu.com/content/e-book/biblioteca-marcianitos-verdes-tomo-1-%c2%a1he-descubierto-z/21535818

 

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