Niña que se presentó con hematohidrosis facial en comparación con casos publicados

Niña que se presentó con hematohidrosis facial en comparación con casos publicados

DOI: 10.1155 / 2016/5095781

Ali Jafar

2.79

University College London

Ali Ahmad

6.84

Hospital Mubarak Al-Kabeer

Abstract

La hematohidrosis es una afección rara en la que un individuo suda sangre de la piel intacta y sin fisuras. La etiología de la hematohidrosis no está clara, aunque existen varias teorías para explicar dicho fenómeno. Sin embargo, el consenso general en la literatura relaciona el hallazgo con vasos capilares dérmicos que se rompen bajo un estrés emocional o físico extremo que exuda sangre a través de la piel. En este caso divulgamos un caso de una niña de 12 años que presentó una hemorragia inusual e indolora en la cara, los ojos y el conducto lagrimal. La condición se investigó intensamente durante el ingreso hospitalario por una causa, y no se especificó ninguna causa real. La gestión generalmente involucraba cuidado de apoyo y consejo médico.

Figuras

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Disponible en: Ali Jafar, 01 de abril de 2016

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Reporte de un caso

Niña que se presentó con hematohidrosis facial. Comparado con casos publicados

Ali Jafar1 y Ali Ahmad2

1Department of Surgical & Interventional Sciences, Division of Surgical and Interventional Sciences, Royal Free Hospital, University College London (UCL), London NW32QG, UK

2Department of Internal Medicine, Mubarak Al-Kabeer Hospital, Jabriya, Kuwait

La correspondencia debe dirigirse a Ali Ahmad; [email protected]

Recibido el 23 de diciembre de 2015; Revisado el 11 de febrero de 2016; Aceptado el 21 de febrero de 2016

Editor académico: Jacek Cezary Szepietowski

Copyright © 2016 A. Jafar y A. Ahmad. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo Creative Commons Attribution

Licencia, que permite el uso irrestricto, la distribución y la reproducción en cualquier medio, siempre que el trabajo original esté debidamente citado.

La hematohidrosis es una afección rara en la que un individuo suda sangre de la piel intacta y sin fisuras. La etiología de la hematohidrosis no está clara, aunque existen varias teorías para explicar dicho fenómeno. Sin embargo, el consenso general en la literatura relaciona el hallazgo con vasos capilares dérmicos que se rompen bajo un estrés emocional o físico extremo que exuda sangre a través de la piel. En este caso divulgamos un caso de una niña de 12 años que presentó una hemorragia inusual e indolora en la cara, los ojos y el conducto lagrimal. La condición se investigó intensamente durante el ingreso hospitalario por una causa, y no se especificó ninguna causa real. La gestión generalmente involucraba cuidado de apoyo y consejo médico.

1. Presentación del caso

Una niña de 12 años ingresó en el hospital como un caso de hemorragia inusual e indolora del lado izquierdo de la cara (Figura 1), ojo izquierdo y conducto lagrimal de dos semanas de duración. Se describió que el sangrado era espontáneo, impredecible e intermitente, sin patrones específicos, y se detuvo espontáneamente. No hubo asociación con el estado de ánimo, la actividad o el sueño. La hemorragia se produjo principalmente alrededor de las regiones orbitales, los conductos lagrimales y la cara, con la piel intacta, sin sangre ni enrojecimiento ni alteraciones visuales de los ojos, a excepción de la leve sensibilidad perorbital. Varios episodios de sangrado ocurrieron antes del ingreso, y al ingreso se produjeron dos episodios mientras el médico observó. Cada episodio comenzó como gotas confluyentes de lágrima de secreción acuosa suave sobre el lado izquierdo de la cara y gotas en forma de raya desde la esquina del ojo donde los conductos lagrimales están situados ya lo largo de las mejillas. Esto fue seguido por una secreción de color rojo brillante, con una duración de 10-20 minutos, y el paciente no mostró ningún signo de angustia, y se sentó cómodamente en la cama durante los episodios. La paciente describe sangrados ocasionales de las encías al cepillarse los dientes, aunque negó hematuria, sangre en las heces o ropa o ropa interior manchada de sangre, y no hubo evidencia de petequias, hematomas o equimosis. Durante esta admisión, la paciente tuvo un episodio de epistaxis, que fue tratado con cauterio. Sin embargo, previamente, la paciente había presentado dos veces en junio de 2015 con dos episodios de epistaxis y en ambas ocasiones fue tratada con cauterio.

La tomografía computarizada se realizó en la paciente para evaluar cualquier enfermedad sinusal y mostró un engrosamiento de la mucosa en senos maxilares bilaterales y obstrucción del orificio sinusal compatible con sinusitis crónica. Además, la tomografía computarizada mostró una desviación nasalseptal ósea en la otra.

El ingreso previo fue en 2013 (hace 2 años) por repetidos ataques débiles, palpitaciones y anemia leve, con hallazgos ECG normales.

En la revisión del sistema, el paciente niega fiebre, nariz con picazón líquida, secreción nasal, ojo rojo o doloroso, dificultad para respirar, tos, dolor en el pecho, palpitaciones, erupción cutánea, dolor en las articulaciones, úlceras bucales, PR/orina sangrante, menorragia, dolor abdominal o cambio en hábitos intestinales, anorexia/pérdida de peso reciente, pérdida o debilidad sensorial y bultos o linfadenopatía. Su examen físico no fue notable, excepto por la desviación del tabique nasal derecho, adenoides agrandadas, hipertrofia bilateral cornetes inferiores y leve sensibilidad periorbitaria. El hemograma completo (CBC), la prueba de función renal (RFT), la prueba de función hepática (LFT) y el perfil de coagulación fueron todos normales.

La secreción en la esquina del ojo se recogió durante un episodio de sangrado y se realizó un examen de sangre en la muestra. Los resultados mostraron una gran cantidad de glóbulos rojos y no células anormales.

Hematología, dermatología, oftalmología, otorrinolaringología e inmunología fueron consultados para evaluar al paciente y la causa del sangrado. Todas las consultas arrojadas no son concluyentes de ninguna fuente identificable o causa de sangrado.

El único hallazgo importante en el historial médico pasado incluyó la menarca a la edad de 10 años que fue regular durante cuatro meses, luego se detuvo espontáneamente durante aproximadamente dos años y regresó espontáneamente por causa desconocida, sin atención médica. Sin embargo, las últimas menstruaciones fueron regulares y de flujo normal, sin coágulos ni dismenorrea.

La paciente no toma ningún medicamento ni toma medicamentos de venta libre. Sin embargo, la paciente describe alergia a huevos o productos que contienen huevos y azúcar dulce, donde aparece una erupción en la línea de los filetes en los brazos.

No hay antecedentes familiares de tales eventos de sangrado espontáneo entre parientes cercanos.

3Figura 1: Hematohidrosis unilateral del lado facial izquierdo observada en dos ocasiones diferentes.

2. Discusión

La hematohidrosis es una rara entidad clínica que se manifiesta como episodios autolimitantes de una descarga espontánea de secreción sanguinolenta a través de orificios intactos de la piel o glándulas sudoríparas, con una causa desconocida[1]. Se han propuesto algunas teorías, que incluyen aumento de la presión vascular que conduce al paso de células sanguíneas a través de los conductos de las glándulas sudoríparas, vasculitis de los vasos dérmicos y activación simpática exacerbada que conduce a la constricción del vaso periglandular y posterior expansión, permitiendo el paso del contenido de sangre a conductos[2].

Pocas teorías se han propuesto con respecto a la etiopatogenia de la hematohidrosis[3]. Una de esas teorías describe que hay múltiples vasos sanguíneos alrededor de las glándulas sudoríparas dispuestos en forma de red. Se cree que bajo la presión de un gran estrés los vasos se contraen. Posteriormente a medida que pasa la ansiedad, los vasos sanguíneos se dilatan hasta el punto de ruptura. La sangre en este punto va a las glándulas sudoríparas, que empujan la sangre a la superficie, y se manifiesta como gotas de sangre mezcladas con sudor[4].

La hematohidrosis es una afección en la cual los capilares de los vasos sanguíneos que alimentan a las glándulas sudoríparas se rompen, lo que provoca que rezuma sangre, y ocurre en condiciones de estrés físico o emocional extremo. Se han informado varios factores causales y asociados, tales como menstruación vicaria, esfuerzo excesivo, púrpura psicógena y causas desconocidas[5].

La ansiedad mental severa activa el sistema nervioso simpático para invocar la reacción de estrés o lucha a tal punto que causa una hemorragia de los vasos que irrigan las glándulas sudoríparas en los conductos de las glándulas sudoríparas[6],[7].

Se realizó una búsqueda bibliográfica para comparar nuestro caso de hematohidrosis con otros casos publicados que se relacionaron estrechamente (Tabla 1). La mayoría de los casos de hematohidrosis tenían episodios espontáneos de hemorragia, desde diversas ubicaciones del cuerpo, pero principalmente se concentraban en las regiones faciales (por ejemplo, oreja, nariz y ojos); no se pudo identificar una etiología aparente, aunque algunos fueron inducidos por el estrés, no se consideró apropiada una terapia específica, y la resolución de los síntomas se produjo espontáneamente. Otros estudios deben buscar la etiología y los factores de riesgo de dicha afección para abordar correctamente el tratamiento clínico.

image3. Conclusión

La hematohidrosis es una afección en la cual los vasos sanguíneos capilares alimentan la ruptura de las glándulas sudoríparas, lo que provoca que rezuma sangre; ocurre bajo condiciones de estrés físico o emocional extremo. El tratamiento de la hematohidrosis sigue siendo un desafío. Se han descrito varias opciones, como la vitamina C, los fármacos hemostáticos, los ansiolíticos o los antidepresivos, pero ninguno ha demostrado su efectividad.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no hay intereses en conflicto con respecto a la publicación de este documento.

Referencias

1 A. C. Da Silva Carvalho, J. Machado-Pinto, G. C. Nogueira, L. M. C. Almeida, and M. B. Nunes, “Hematidrosis: a case report and review of the literature,” International Journal of Dermatology, vol. 47, no. 10, pp. 1058–1059, 2008.

2 B. K. Praveen and J. Vincent, “Hematidrosis and hemolacria: a case report,” The Indian Journal of Pediatrics, vol. 79, no. 1, pp. 109–111, 2012.

3 M. Tshifularo, “Blood otorrhea: blood stained sweaty ear discharges: hematohidrosis; four case series (2001–2013),” The American Journal of Otolaryngology—Head and Neck Medicine and Surgery, vol. 35, no. 2, pp. 271–273, 2014.

4 S. Biswas, T. Surana, A. De, and F. Nag, “A curious case of sweating blood,” Indian Journal of Dermatology, vol. 58, no. 6, pp. 478–480, 2013.

5 M. Deshpande, V. Indla, V. Kumar, and I. R. Reddy, “Child who presented with hematohidrosis (sweating blood) with oppositional defiant disorder,” Indian Journal of Psychiatry, vol. 56, no. 3, pp. 289–291, 2014.

Child Who Presented with Facial Hematohidrosis Compared with Published Cases (PDF Download Available). Available from:

https://www.researchgate.net/publication/298331791_Child_Who_Presented_with_Facial_Hematohidrosis_Compared_with_Published_Cases


[1] R. Patel and S. Mahajan, “Hematohidrosis: a rare clinical entity,” Indian Dermatology Online Journal, vol. 1, no. 1, pp. 30–32, 2010.

[2] J. Manonukul, W. Wisuthsarewong, R. Chantorn, A. Vongirad, and P. Omeapinyan, “Hematidrosis: a pathologic process or stigmata. A case report with comprehensive histopathologic and immunoperoxidase studies,” The American Journal of Dermatopathology, vol. 30, no. 2, pp. 135–139, 2008.

[3] M. Uber, R. Robl, K. T. Abagge et al., “Hematohidrosis: insights in the pathophysiology,” International Journal of Dermatology, vol. 54, no. 12, pp. e542–e543, 2015.

[4] M. Uber, R. Robl, K. T. Abagge et al., “Hematohidrosis: insights in the pathophysiology,” International Journal of Dermatology, vol. 54, no. 12, pp. e542–e543, 2015.

[5] P. V. Bhagwat, R. S. Tophakhane, R. M. Rathod, B. M. Shashikumar, and V. Naidu, “Hematohidrosis,” Indian Journal of Dermatology, Venereology and Leprology, vol. 75, no. 3, pp. 317–318, 2009.

[6] J. Manonukul, W. Wisuthsarewong, R. Chantorn, A. Vongirad, and P. Omeapinyan, “Hematidrosis: a pathologic process or stigmata. A case report with comprehensive histopathologic and immunoperoxidase studies,” The American Journal of Dermatopathology, vol. 30, no. 2, pp. 135–139, 2008.

[7] P. V. Bhagwat, R. S. Tophakhane, R. M. Rathod, B. M. Shashikumar, and V. Naidu, “Hematohidrosis,” Indian Journal of Dermatology, Venereology and Leprology, vol. 75, no. 3, pp. 317–318, 2009.

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