La representación occidental común del Yeti es incorrecta

La representación occidental común del Yeti es incorrecta

12 de octubre de 2017

Valdar

Depiction-of-the-Yeti-is-WrongEn el folclore de Nepal, el Yeti es un ser simiesco que es más alto que un ser humano. Se dice que vive en la región del Himalaya de Nepal, Bhután y el Tíbet. La gente de esa región usa los nombres Yeti y Meh-Teh en su historia y mitología que rodean a esta criatura. Las historias del Yeti se hicieron conocidas en la cultura popular occidental en el siglo XIX, pero son mucho más antiguas que eso.

Una vez que se hizo un estudio sobre el ADN de las supuestas muestras de pelo Yeti halladas en las montañas del Himalaya, coincidía con el pelo de un oso prehistórico del Pleistoceno. Debido a la falta de pruebas concluyentes, la comunidad científica en general ha llamado al Yeti una leyenda. Pero no todos están de acuerdo. Por ejemplo, algunos estudios criptozoológicos y locales no están de acuerdo con este punto de vista.

Otros nombres para un Yeti

Hay muchos otros nombres para el Yeti, como: Miche (“hombre-oso”), Dzu-te (“oso de Ganado”), Migoi o Mi-go (“hombre salvaje”), Bun Manchi (“hombre de la selva”), Mirka (“hombre salvaje” – se dice que cualquiera que lo vea muere o es asesinado) y Kang Admi (“Hombre de las Nieves”).

Illustration-of-a-YetiIlustración de un Yeti de Philippe Semeria. (CC BY 3.0)

El nombre “Abominable hombre de las nieves” apareció en 1921 cuando Charles Howard-Bury dirigió la Expedición de Reconocimiento del Monte Everest británico. En su libro, “Monte Everest – El Reconocimiento”, Howard-Bury incluyó un relato sobre la búsqueda de huellas que “probablemente fueron causadas por un lobo gris ‘grande’, que en la nieve blanda formaba sendas dobles bastante parecidas a las de un hombre descalso”. Esto fue mientras cruzaba la Lhakpa La a 21,000 pies (6,400 metros). Las guías de los sherpas dijeron de inmediato que las huellas eran las de ‘El hombre salvaje de las nieves’, a lo que dieron el nombre ‘metoh-kangmi’” (“Metoh” que significa “hombre-oso”, mientras que “Kang- mi” significa “hombre de las nieves”).

La identidad temprana del Yeti

Antes del siglo 19, el Yeti era una parte de las creencias pre-budistas de varios pueblos del Himalaya. La gente de Lepcha adoró un “Ser Glaciar” como el Dios de la Caza. En la religión Bon, la sangre del “mi rgod” u “hombre salvaje” solía usarse en diversas ceremonias místicas. Este ser fue descrito como una criatura simiesca que llevaba una gran piedra como arma y emitía un silbido “swoosh”.

Por lo general, el Yeti se representa como blanco. Esto está mal. Siguiendo la descripción original, se dice que el Yeti está cubierto de pelo marrón, rojizo o negro, de acuerdo con varias descripciones. El Yeti ha sido representado junto con los dioses en los monasterios budistas locales. Se lo adora como una deidad que las personas creen que existe, a pesar de que no siempre pueden verlo.

Drawing-of-a-YetiDibujo de cómo podría ser un Yeti. (Dominio publico)

Posible evidencia de la existencia del Yeti

En 1832, el Diario de la Sociedad Asiática de Bengala publicó el relato de B. H. Hodgson. En Nepal, sus guías locales vieron a una criatura bípeda, alta y de pelo largo y oscuro que huyó aterrorizada. En el siglo XX, la frecuencia de los informes aumentó. En 1925, el fotógrafo N. A. Tombazi escribió que vio una criatura cerca del Glaciar Zemu a 15,000 pies (4,600 metros). Vio a la criatura desde la distancia durante aproximadamente un minuto y la describió de la siguiente manera:

“Indiscutiblemente, la figura en líneas generales era exactamente como un ser humano, caminando erguido y deteniéndose ocasionalmente para tirar de algunos arbustos de rododendros enanos. Apareció oscuro contra la nieve, y por lo que pude ver, no llevaba ropa”.

Después de descender de las montañas, Tombazi y sus compañeros vieron los pasos de la criatura. Eran “similares en forma a los de un hombre, pero sólo seis a siete pulgadas de largo por cuatro pulgadas de ancho… Las impresiones eran indudablemente las de un bípedo”.

En la década de 1950, el interés occidental por el Yeti alcanzó su punto máximo. En 1951, mientras intentaba escalar el Monte Everest, Eric Shipton tomó fotos de varias impresiones grandes en la nieve. Estas fotos han sido muy debatidas, pero algunos las consideran la mejor evidencia de la existencia del Yeti.

imageFotografía de una presunta huella de yeti encontrada por Michael Ward. La fotografía fue tomada en el glaciar Menlung en la expedición al Everest por Eric Shipton en 1951. (Dominio público)

http://www.ancient-origins.net/unexplained-phenomena/common-western-depiction-yeti-wrong-008952

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