Ann Grevler y su auto invisible

GrevlerAnn Liebenthal Herr nació el 15 de octubre de 1924 en Ponevez, Lithuania. No he podido averiguar cómo conoció a Joe Grevler, de Krugersdorp, Sudáfrica, pero en 1967 se casó con él y cambió su nombre al de Ann Grevler, como es conocida en los círculos ufológicos. Joe Grevler, al parecer, era un soldado que había nacido el 2 de noviembre de 1912. Ellos tuvieron un hijo[1]. Ann falleció el 25 de abril de 2003, a la edad de 78 años, en Johannesburg, City of Johannesburg Metropolitan Municipality, Gauteng, Sudáfrica[2].

imageGrevler fue una contactada que es relativamente poco conocida en la actualidad. Podemos ver en la revista del también contactado americano Gabriel Green, Thy Kingdom Come[3], que ella dirigía una sociedad ovni llamada Interplanetary Craft Research Society of Southern Africa, Box 9710, Johannesburg, South Africa.

imageTambién hay una referencia a Grevler en la Flying Saucer Review[4] de 1956 en la que se informaba e invitaba a una próxima exhibición con el tema de los platillos voladores, en Johannesburg, Sudáfrica:

Exhibición platillo volador

La corresponsal de Flying Saucer Review de Sudáfrica, señorita Ann Grevler, escribe que en la recién formada Interplanetary Craft Research Society of South Africa se está organizando una exhibición que se llevará a cabo del 4 al 10 de octubre en Johannesburg.

Los organizadores de la exhibición esperan hacer arreglos para una exhibición de modelos y fotografías tanto de cigarros y platillos. Cualquier investigador que desee prestar exhibiciones deberá contactar a The Hon. Secretary, Box 9710, Johannesburg, South Africa.

imageEl historiador de los ovnis, Loren E. Gross[5], hace una crónica de esta exhibición en su The Fifth Horseman of the Apocalypse. UFOS: A History. 1956: September-October:

«Primera exposición platillo volador del mundo»

Las estaciones se invierten en el hemisferio Sur, lo que explica por qué Desmond Leslie fue invitado a Sudáfrica en octubre para hablar en una feria agrícola. Parece que se le pidió al coautor de Flying Saucers Have Landed que hablara en una exhibición de platillos voladores organizada por Miss Ann Grevler y un Sr. Charles Laubscher, ambos entusiastas de los ovnis. La exhibición del platillo fue parte de la feria agrícola de Johannesburgo Witwatersrand como las ferias estatales en los Estados Unidos, el tema principal de la feria puede haber sido los productos agrícolas, pero se pueden encontrar cosas totalmente ajenas a los puestos instalados para la vista del público. Aparentemente, la exhibición del platillo ganó aceptación porque el Sr. Laubscher resultó ser el Secretario General de la agencia patrocinadora de la feria.

Al llegar a Sudáfrica, Leslie tenía pocas expectativas. Quizás, pensó, la exhibición platillo no era más que unas pocas fotos de ovnis en la esquina de un establo de vacas. Pero, mientras caminaba por los terrenos de Milver Park, comenzó a tener una sensación diferente. El espectáculo no era un asunto menor. Los edificios cubrían 100 acres y cada pabellón por el que pasaba parecía hacerse más y más grande a medida que se acercaba a donde se suponía que estaba la exhibición platillo. Finalmente, llegó. No faltaba nada. Su entrada Leslie describe sus impresiones

«Entré en una sala dramáticamente oscurecida para enfrentarme a un mapa del mundo de 100 pies, en el que parpadeaban pequeñas luces rojas para marcar el sitio de cada aterrizaje conocido de una nave espacial. En lo alto, una corriente de platillos me guio a un salón colosal dominado por una nave nodriza gigante iluminada de 30 pies de largo que descarga platillos de escamas».

«Un enorme corte de la vista en sección de Cramp del interior de un platillo ocupaba un lugar destacado en la pared del fondo. Las otras exhibiciones fueron progresivamente instructivas, comenzando con modelos del sistema solar y las galaxias, el concepto de un universo habitado inteligentemente y luego evidencia histórica desde tiempos prehistóricos y bíblicos hasta el día de hoy. Enormes modelos, algunos de ellos en movimiento, todos inteligentemente iluminados, se balanceaban por encima. De repente, una voz retumbó, «˜Párate en donde estás»™, y los espectadores pudieron disfrutar de una reconstrucción muy dramática de 10 minutos del caso Mantell».

A Leslie se le pidió que diera dos conferencias al día. A cada una asistieron unas 3,000 personas. El total final de la serie de conferencias de varios días fue la asombrosa cifra de 160,000.

imagesEl artículo de Desmond Leslie se puede leer en la edición de noviembre-diciembre de 1956 de la Flying Saucer Review[6]:

Primera exposición de platillo volador del mundo

Por Desmond Leslie

Todo elogio para ambos, la Señorita Ann Grevler y el Señor Charles Laubscher, Secretario General del Witwatersrand Agricultural Show, por atreverse a montar una espectacular Flying Saucer Exhibition en el Johannesburg Spring Show en octubre.

imageLlegué, debo confesar, esperando encontrar una carpa conteniendo unas pocas fotografías de platillos rodeadas por los Aberdeen Angus premiados y agricultores descontentos. En lugar de eso, encontré que los terrenos del Milner Park Show son algo entre el Dublin Horse Show y la British Industries Fair, cubriendo, creo, más de 100 acres.

Cerca de la Chamber of Mines, en un pabellón enorme y señorial, donde se exhibe el espacio. Entré en una sala dramáticamente oscura para ser confrontado a una mapa del mundo de 100 pies, en el cual pequeñas luces rojas destellaban para marcar el sitio de cada aterrizaje de naves conocido. Por arriba, una corriente de platillos me guiaban a una sala colosal dominada por una gigantesca nave madre iluminada de 30 pies de longitud descargando platillos a escala.

CrampUn gran corte de la vista seccional de Cramp del interior de un platillo tomó un lugar de honor al final de la sala. Las otras exhibiciones fueron progresivamente instructivas, comenzando con modelos del sistema solar y las galaxias; el concepto de un universo inteligentemente habitado, y luego la evidencia histórica desde tiempos prehistóricos y bíblicos hasta la actualidad. Modelos enormes, algunos de ellos moviéndose, todos inteligentemente iluminados, se mecían por arriba. Repentinamente, una voz resonó, «Quédate en donde estás», y los espectadores disfrutaron de 10 minutos de una reconstrucción muy dramática del caso Mantell.

Más allá de las Salas Platillo había exhibiciones interesantes de las Interplanetary and Scientific Societies locales. La última, me temo, puede ser más fácilmente explicada por el Dr. Freud que por el Dr. Menzel.

En otra sala, evocadora de Waterloo Station, me esforcé por ganar el costo de mi viaje dando conferencias dos veces al día a un conglomerado de varios miles de personas. Ellos mostraban gran interés y hacían buenas preguntas. Algunos de nuestros «Tiempos de preguntas» se convirtieron en debates altamente constructivos, terminando en cuatro científicos formando un grupo para analizar, estudiar y reproducir los métodos de propulsión platillo. Uno de estos científicos, al menos, llegó como un escéptico, pero terminó haciendo algunos notables descubrimientos por sí mismo. Otro me aseguró que se puede producir «materia ingrávida sin masa», y ya había hecho algunos experimentos alentadores para su realización. Cuando dejé Johannesburgo, se había formado un grupo científico serio con la intención de producir al menos un modelo de trabajo platillo.

Los Menzels locales, por supuesto, tuvieron su opinión, ilusiones, globos y manchas delante de los ojos. Pero entonces, eran nuevos en el tema y se deben hacer concesiones.

En fin, esta primera exhibición platillo en el mundo fue todo un éxito. Se esperaban alrededor de 15,000 visitantes. Se registraron 160,000 en los torniquetes. Supongo que el señor Laubscher está contemplando algo aun más dramático en la línea platillo, si puede encontrar el capital y los trabajadores. No tendrá problemas en hacer eso. Yo, por mi parte, le deseo todos los éxitos.

No sabemos si para ese entonces Ann Grevler ya había hecho contacto con su extraterrestre o sólo dirigía la Interplanetary Craft Research Society of South Africa y se correspondía con la FSR y Green. El hecho es que fue hasta 1958 que publicó su folleto Transvaal Episode. A UFO lands in Africa [7], en donde afirmaba haber volado varias veces en naves del tipo adamskiano.

GA-airport-1-398x640Parece que los debates en la exposición platillo de Johannesburgo le sirvieron como modelo para su explicación de cómo es la propulsión de los platillos voladores. Ann se basa en las fotografías de George Adamski para explicar cómo funciona un platillo volador. El ufólogo Timothy Good se ocupó del caso de Grevler en su libro Alien Contact. Top-Secret UFO Files[8]:

Hay otros relatos similares sobre la habilidad de los alienígenas para volverse invisibles a sí mismos y a su nave. Mi favorito es un informe de la contactada sudafricana Ann Grevler, quien afirmó haberse encontrado con un extraterrestre de tipo humano en el Transvaal oriental en la década de 1950.

Antes de un viaje en una nave espacial, el extraterrestre hizo que su automóvil fuera invisible con un pequeño dispositivo con forma de varilla, y cuando Grevler caminó con incredulidad hacia donde había estado su automóvil, se cortó la pierna con la placa invisible. Afortunadamente, el astronauta pudo administrar los primeros auxilios, dirigiendo su mirada a la herida, que sanó rápidamente. Explicó que aunque era posible hacer que los objetos fueran invisibles por el poder del pensamiento, era un negocio bastante agotador y normalmente se usaban dispositivos para el trabajo[9].

Good continúa con la explicación de Grevler a la forma en que se mueven los platos voladores:

«¦ La idea general de su fuerza impulsora es que el poder cósmico (¿electricidad?) se extrae del aire circundante, a través de la parte superior de la columna central»¦ Esta Energía Cósmica (¿electricidad?) es entonces irradiada vía una bomba a la parte inferior del pilar central, sobre una especie de cristal de cuarzo en polvo, que se extiende sobre el campo más grande posible dentro de la nave. El resultado es aire ionizado»¦ este es bombeado a través de tres anillos huecos alrededor y por fuera de la base de la estructura de la cabina así como es circulado a través de tres bolas por debajo «“ estas más tarde son usadas para fuerza motriz y dirección y no se utilizan principalmente como tren de aterrizaje sino también como fuerza de arranque y función indicadora de dirección«¦

61748447-bS7flEn su folleto, escrito bajo el pseudónimo de Anchor, Grevler menciona haber conocido un venusino (al que al principio llama «A», pero que luego se transforma en Ashtar) en un día no especificado de finales de la década de 1950 (Grevler declinó ser más específica), durante un viaje por carretera remota en el Este de Transvaal, Sudáfrica. Grevler, se encontró con «A» cuando su vehículo se detuvo inexplicablemente en la carretera.

Mientras miraba debajo del cofre, sintió un zumbido en los oídos. Mirando hacia arriba, vio a un hombre espacial sonriente parado a su lado. Por razones que Grevler nunca explicó, «A» volvió invisible su auto descompuesto «“ un buen truco de salón con la consecuencia involuntaria de que Grevler chocó contra la placa invisible y se cortó la pierna.

Entonces vio una nave volar en su dirección y aterrizar. Aparentemente del tipo indulgente, Grevler aceptó los amistosos saludos del extraterrestre y fue llevada a bordo de la nave exploradora de «A». Con «A» y otro hombre espacial, «B», Grevler partió hacia el espacio. Se acercaron a lo que Grevler describe como una enorme nave nodriza en la que entraban naves más pequeñas, similares a la que ella estaba.

Una vez dentro de la nave nodriza, Grevler y sus amigos fueron al Templo, que los equipos que habían venido a agradecer al Creador por el buen desarrollo de su viaje ya estaban visitando. Luego, ya sea en la nave nodriza o en una de las pequeñas naves (su relato es vago sobre este punto), visitó Venus y vio allí hermosos edificios y una especie de universidad. Posteriormente allí, junto con otros estudiantes, se le enseñó el conocimiento y la formación en percepciones extrasensoriales. También aprendió un colorido «lenguaje cósmico» de Venus que, expresado simplemente por símbolos de diferentes formas y colores, se puede entender en todos los idiomas.

Grevler tuvo otras aventuras espaciales. Un día, visitó un planeta desierto y destruido, un triste resultado de una ciencia enloquecida.

En la introducción de su folleto podemos leer lo siguiente:

Introducción.

Ha habido una serie de historias de contacto de platillos voladores publicadas en los últimos años en las que las personas involucradas ingresaron a la nave espacial e incluso en ciertos casos, tuvieron el privilegio de viajar en ellas durante cierta distancia.

Ejemplos notables de esta y otras experiencias similares son las de Daniel W. Fry (The White Sands Incident, To Men of Earth, Steps to the Stars, y Understanding); George Adamski (Flying Saucers Have Landed e Inside the Space Ships); George W. Van Tassel (I Rode A Flying Saucer e Into This World and Out Again); Truman Bethurum (Aboard a Flying Saucer y The Voice of the Planet Clarion), y Orfeo Angelucci (The Secret of the Saucers).

En todos estos casos ha habido una gran controversia en cuanto a la autenticidad de las experiencias de estos caballeros. Esto es perfectamente comprensible a la luz del hecho de que en nuestra sociedad comercial actual la mayoría de la gente parece tener algún tipo de «ángulo». Es raro encontrar a alguien que no piense en el beneficio personal pero que intente desinteresadamente darlo todo.

TheyKnewTooMuchAboutFlyingSaucersTiempo después Ann Grevler afirmó haber comenzado una relación íntima con un extraterrestre llamado Ashtar. En su folleto Grevler detalla encuentros amistosos como el descrito arriba; sin embargo, ella identificó a «hombres con trajes oscuros» que amenazan a los que saben demasiado, como gente del espacio malvada que busca frustrar los esfuerzos de extraterrestres benévolos y que deseaban interrumpir el contacto amistoso entre humanos y extraterrestres. Pero recordemos que el tema de los «Hombres de negro» ya era moneda común en los medios ufológicos después de la publicación del libro de Gray Barker, They knew too much about flying saucers[10], es decir, tampoco en este punto es original.

klarerAnn Grevler tuvo una disputa con otra contactada sudafricana, Elizabeth Klarer al parecer porque la primera había afirmado que Adamski era un fraude (lo que no me queda claro dado que su propuesta sobre la forma en que se desplazan los platos voladores estaba basada en las naves adamskianas, además de que su contacto fue con otro venusino, Ashtar). Pero en el fondo parece que la disputa se debía a la dirigencia de la ufología sudafricana y a que Grevler se atrevió a afirmar que tenía contacto con extraterrestres. Klarer no podía soportar que le hicieran sombre y le lanzó varios desafíos para defender sus declaraciones en un foro abierto[11].

imageKlarer, que había mostrado buenos modales ante el público, se puso furiosa y desafió a su contrincante en todo foro al que tenía acceso, como la editorial Parthenon de Edith Nicolaisen. En una carta el 29 de agosto de 1961, Edith le preguntó a Elizabeth sobre Grevler. En su respuesta, Elizabeth contó acerca de la extraña vendetta entre estas dos contactadas[12].

La controversia continuó en la prensa local. El Sunday Times de Sudáfrica, del 30 de agosto de 1959 muestra un ejemplo de esa disputa[13]:

imageAnn contra Elizabeth. Es una cuestión de desafíos

Sra. Elizabeth Klarer

La Sra. Elizbeth Klarer de Johannesburg, escribe:

Con referencia al desafío de la señorita Ann Grevler a George Adamski (Sunday Times, August 23) es un hábito de la señorita Grevler emitir retos, pero cuando estos se aceptan, ella rápidamente encuentra excusas para no atenderlos.

Ella fue invitada por la Society for Psychic Advancement para asistir a una reunión pública el sábado, 16 de mayo de 1959. Yo era la oradora y mi tema era «Platillos voladores», y la señorita Grevler fue invitada a estar presente y debatir públicamente sobre su «Operation Broomstick». Ella no hizo acto de presencia.

Ella subsecuentemente fue invitada a una reunión de comité el domingo 7 de junio de 1959, pero de nuevo brilló por su ausencia.

Sus lectores ahora pueden juzgar el asunto por sí mismos.

@@Damas y caballeros, la campana acaba de sonar para otro round en el concurso de campeonato Grevler-Klarer. Esta vez el árbitro no es James Ambrose Brown.

Sin pruebas

El Dr. Vernon B. Liberman, de Cullinan, Transvaal, escribe:

La señorita Ann Grevler representa una sociedad que desea llevar a cabo una investigación del fenómeno cósmico.

Mi opinión es que la vida en otros planetas no es imposible, pero hasta ahora no ha salido ninguna prueba sólida. Ninguna creatura o vehículo del gran cosmos, ni mensaje de radio de ningún hombre del espacio, se ha recibido hasta el momento.

@@Y ni la señorita Grevler ni, probablemente, la Sra. Klarer, estarán de acuerdo con usted.

¿Orion-tado?

Escribe el Sr. L. Zank de Durban:

Así que la señorita Ann Grevler está de nuevo. ¿Nunca se detiene? ¿Cómo es posible que ella afirme que George Adamski es un fraude?

Ella misma ha afirmado un contacto con un Ashtar, supuestamente en el plano astral. La desafío a probar ese contacto.

El Dr. George H. Williamson se ha referido a los sistemas planetarios de Orión como «radiando negatividad». ¿La señorita Grevler le debe lealtad a Orión?

@@Bueno, dejemos que la señorita Grevler conteste eso por sí misma.

El escritor y ufólogo inglés Hilary Evans tiene muchas dudas sobre el caso de Grevler[14]:

Presunto contacto con un testigo no identificado en un lugar no especificado en una fecha desconocida, ninguno de los cuales fomenta la creencia. La ubicación sudafricana y una presentación bastante sensata de McCoy son bienvenidas; menos, la moralina cristiana que nos mete la autora al final.

En efecto, al final, como Elizabeth Klarer, Ann Grevler se hundió en un ensueño religioso, identificando a los venusinos como «el Creador» y viviendo según un código moral ampliamente aceptado.

REFERENCIAS

Anchor (pseudonimo Ann Grevler), Transvaal Episode. A UFO lands in Africa, Essene Press, Corpus Christi, Texas, 1st Edition, 1 January 1958. Softcover, 48 p. Illus.

Anonimo, Ann versus Elizabeth. It»™s a matter of challenges, Sunday Times, South Africa, August 30, 1959.

Beukes Lauren, Maverick: Extraordinary women from South Africa»™s past, Struik Publishers; South Africa, 1st Edition (1 Enero 2005). 288 s.

Eberhart M. George, Ufos And The Extraterrestrial Contact Movement- A Bibliography – Volume Two – The Extraterrestrial Contact Movement, The Scarecrow Press, Inc. Metuchen, N.J., & London 1986.

Evans Hilary, Annotated catalogue of UFO books in my collection,

Flying Saucer Review, July-August 1956, Vol. 2, No. 4, pag. 4, Sección News Report, «Flying Saucer Exhibition».

Good Timothy, Alien Contact. Top-Secret UFO Files, William Morrow and Company, Inc., New York, (1 Mayo 1993). 288 p. pag. 75.

Gross E. Loren, The Fifth Horseman of the Apocalypse. UFOS: A History. 1956: September-October, Copynght © 1994. Fremont, California. Pags 78 y 82.

Hatcher Childress David and Clendenon Bill, Atlantis & the Power System of the Gods: Mercury Vortex Generators & the Power System of Atlantis, Adventures Unlimited Press, Kempton, Illinois, 1 abril 2002. 246 s.

Hogan J. David, UFO FAQ. All That»™s Left to Know About Roswell, Aliens, Whirling Discs and Flying Saucers, Backbeat, Guilford, Connecticut, 1 september 2016. 424 p.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2019/04/la-correspondencia-de-edith-nicolaisen-elizabeth-klarer/

https://www.geni.com/people/Ann-Herr/6000000002762701792

https://www.myheritage.es/names/ann_grevler

Lewis R. James, UFOs and Popular Culture, An Encyclopedia of Contemporary Myth, ABC Clio, Santa Barbara, California, (1 diciembre 2000). 393 p. pag 196

Thy Kingdom Come, No. 7, January 1959, Amalgamated Flying Saucer Clubs of America, Inc. de Gabriel Green.


[1] https://www.myheritage.es/names/ann_grevler

[2] https://www.geni.com/people/Ann-Herr/6000000002762701792

[3] Thy Kingdom Come, No. 7, January 1959, Amalgamated Flying Saucer Clubs of America, Inc. de Gabriel Green.

[4] Flying Saucer Review, July-August 1956, Vol. 2, No. 4, pag. 4, Sección News Report, «Flying Saucer Exhibition».

[5] Gross E. Loren, The Fifth Horseman of the Apocalypse. UFOS: A History. 1956: September-October, Copyright © 1994. Fremont, California. Pags 78 y 82.

[6] Leslie Desmond, «World’s First Flying Saucer Exhibition», Flying Saucer Review, Vol II, No 6 November-December 1956. P. 13.

[7] Anchor (pseudonimo Ann Grevler), Transvaal Episode. A UFO lands in Africa, Essene Press, Corpus Christi, Texas, 1st Edition, 1 January 1958. Softcover, 48 p. Illus.

[8] Good Timothy, Alien Contact. Top-Secret UFO Files, William Morrow and Company, Inc., New York, (1 Mayo 1993). 288 p. pag. 75.

[9] «Anchor» [Ann Grevler]: Transvaal Episode, (Corpus Christi, TX: The Essene Press, 1958), pp. 19″”21.

[10] Barker Gray, They knew too much about flying Saucers, University Books, New York, 1956. 256 s.

[11] Beukes Lauren, Maverick: Extraordinary women from South Africa»™s past, Struik Publishers; South Africa, 1st Edition (1 Enero 2005). 288 s.

[12] http://marcianitosverdes.haaan.com/2019/04/la-correspondencia-de-edith-nicolaisen-elizabeth-klarer/

[13] Anonimo, Ann versus Elizabeth. It»™s a matter of challenges, Sunday Times, South Africa, August 30, 1959.

[14] Evans Hilary, Annotated catalogue of UFO books in my collection,

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