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Los ovnis del Lago Erie son estrellas en YouTube

Los ovnis del Lago Erie son estrellas en YouTube

Por John Lasker

Oleadas de avistamientos de ovnis sobre las aguas del Lago Erie le han ganado al gran lago la reputación de ser un punto caliente ovni. Pero la nueva popularidad del lago puede tener más que ver con una cadena de videos populares en YouTube que en avistamientos de pequeños marcianitos verdes.

“Es un punto caliente”, ha declarado el ufólogo local Aaron Clark acerca de las playas del Lago Erie cerca de Cleveland, Ohio. “Algunos creen que hay una base de ovnis en el fondo del lago”.

Si bien aún no rivaliza con puntos calientes ovni como la Ciudad de México o Phoenix, el Lago Erie ha generado suficiente ruido que las noticias y cineastas de documentales ya lo están tomando en cuenta. Varios vídeos ovni en el Lago Erie han aparecido en las noticias nacionales, y The History Channel transmitirá un segmento de los ovnis del Lago Erie, en febrero.

Se han producido más de 20 avistamientos creíbles de ovnis en la zona en los dos últimos años, de acuerdo con Clark, una portavoz del Cleveland Ufology Project, uno de los más antiguos grupos ovni en el país.

“Hay un patrón de comportamiento”, dice Sam Phillips, un músico que filmó un ovni volando sobre el centro de Cleveland, en marzo de 2007, que fue mostrado a nivel nacional por CBS News. “Hay un enigma aquí. Y quiero respuestas. Quiero una explicación”.

El video de Phillips es uno de una docena de videos de aficionados colocados en YouTube etiquetados como “Lake Erie Lights” y “Lake Erie UFOs”.

Un vídeo de YouTube muestra varias luces pulsantes materializándose bajo una media Luna de color naranja-rojo.

Otro clip, visto más de 600,000 veces, parece mostrar dos ovnis volando y luego fusionándose por encima del lago.

“Hay una enorme historia para desarrollar aquí”, dice Michael Lee Hill, un músico y la persona que filmó el video de los “ovnis fusionándose”. “Pienso que nos están enviando un mensaje. Creo que están aquí para ayudarnos a convertirnos en un sociedad galáctica”.

Hill es responsable de la mayor parte de los videos del Lago Erie en YouTube, y ha vendido los clips a las noticias y programas de documentales. Su video de los “ovnis fusionándose” fue mostrado por FOX News y utilizado por el ufólogo David Sereda en dos documentales, Dan Aykroyd Unplugged on UFOs y From Here to Andromeda. Hill, un consumado guitarrista, también produjo la música de Andrómeda. Él también aparecerá en un episodio de UFO Hunters, que se estrena en The History Channel en febrero.

Pero los escépticos se preguntan si Hill está realizando un fraude elaborado, al igual que el famoso video “Ovni en Haití” en YouTube, que ha sido visto millones de veces pero fue desacreditado cuando un animador profesional admitió a Los Angeles Times que creó el fraude utilizando una suite de software para animación en 3-D.

Después Hill publicó su vídeo de “ovnis fusionándose” en Abovetopsecret.com, un popular foro de debate paranormal, el hilo tomó una inclinación escéptica. Hill afirmaba que apuntó su cámara directamente al norte, hacia Canadá. Pero con la ayuda de un mapa de seguimiento de vuelo, un escéptico afirmó que la cámara de Hill era más probable que apuntara hacia el oeste y probablemente era la filmación de la trayectoria de vuelo de dos aviones distantes haciendo un patrón de aterrizaje en forma de S. AboveTopSecret.com ha etiquetado el video de Hill como fraude.

Hill negó que el video fuera un fraude. “No puede ser un avión porque no hay luces”, dijo. “Es una luz sólida (y) las luces también están volando en dos direcciones diferentes”. La Administración Federal de Aviación requiere que los aviones que vuelan en la noche enciendan las luces parpadeando o pulsantes.

Un funcionario del Cleveland Hopkins International Airport dijo que el aeropuerto tenía un plan de despegue y aterrizaje “casi simultáneo” en 2003, que enviaba aviones en patrones de vuelo sobre el Lago Erie.

Después de la adopción del nuevo sistema, la gente comenzó a llamar al aeropuerto y decían que fueron testigos de una cuasi colisión aérea, pero es una ilusión óptica: Los aviones parece que están uno encima del otro, pero de hecho están a kilómetros de distancia, dijo el funcionario. Además, Hopkins dirige un pequeño aeropuerto cerca del lago, no muy lejos de donde Hill filmó. Ambos aeropuertos comparten las mismas trayectorias de vuelo del norte.

Ben Radford, un investigador de lo paranormal y editor general del Skeptical Inquirer, dice que YouTube está fomentando un frenesí ovni.

“El problema es que cualquier persona puede publicar cualquier cosa y llamarlo un ovni, un fantasma, pero no hay un filtro”, dice. “Usted no sabe si esa persona tiene un historial de enfermedades mentales o engaños. Si sucede un caso real es ahogado por un mar de fraudes, errores o malas identificaciones”.

http://www.wired.com/entertainment/theweb/news/2008/01/erie_ufos

Cnel. Brandsen (BA): Un proverbial desencuentro (Final)

CNEL. BRANDSEN (BA): UN PROVERBIAL DESENCUENTRO

Roberto Banchs

◘ Entrevistas con Mauro E. García:

Las mismas se desarrollaron en diciembre de 1986 y febrero de 1987, en su domicilio. Su relato es el siguiente:

Mauro García.

“Viajaba con Federico Atencio totalmente despierto, no habíamos bebido ni comido en exceso. Veníamos conversando tranquilamente de nuestras cosas, cuando vimos eso. Era la ruta que viene de Monte, a Brandsen, un camino por entonces de tierra. Estábamos a mitad del camino cuando repentinamente se nos cruzó como una luz muy in­tensa, muy fugaz, con una velocidad fantástica que se introdujo en un campo, llano; por eso pensamos que no era una cosa normal. A cada lado del camino había alambrada, y esa luz, ese objeto, lo que fuere, le pasó por encima y se perdió inmediatamente. Vimos una cosa tan rápida que no alcanzamos a divisar más. Nos quedamos entonces ahí detenidos, un rato, pensando con mi compañero Federico, y sólo después seguimos viaje a Coronel Brandsen. Cuando arribamos, lo hicimos a una estación de servicio que está en la curva del camino, y nos dirigimos a cargar nafta. En esas circunstancias, se me ocurre mirar hacia el cielo, en una costumbre de siempre, y lo que pareció al comienzo que era una estrella, en segundos se convirtió en una luz intensísima, aunque calculo estaría muy alta, haciendo un movimiento de insecto, en zig-zag. Me detengo a observarla y le pregunto a Federico: ‘Che, mirá allá a ese punto en el cielo, ¿qué ves?’. Al principio no la veía, pero le insistí y cuando lo pudo ubicar, porque él también era medio corto de vista[1], describió lo mismo.

“Todavía pensando que estábamos con una visión ilusoria, que a veces se da -porque uno cree que ve y no es nada más que una fantasía, un estado de autosugestión, donde en realidad no existe nada de lo que cree estar viendo-, bué, llamamos al empleado de la estación de servicio, le apuntamos justo allá, y se quedó mirando un ratito. ‘Oh, que extraño -dice- parece un helicóptero, por los movimientos, pero una luz tan intensa no la tiene’. Nos quedamos una media hora y, de repente, en uno de esos movi­mientos en zig-zag, giró y no la vimos. Creo que después nos fuimos y continuaba la luz, el movimiento. Se trataría del mismo que vimos antes.

“Nosotros pensamos que sería un objeto… pensamos siempre que era un objeto extra­terrestre, porque ningún aparato de acá puede hacer lo que hizo: cruzar el campo hacia la derecha, que estaba todo alambrado; nosotros conocíamos ese camino muy bien porque continuamente íbamos a Azul y veníamos por esa ruta. No había ni un pedacito que faltara alambre. Y para que cruzara tan rápidamente por encima, no podía ir a ras de tierra, tenía que tener una cierta elevación.

“Apareció a un costado del camino, ¡pero apareció tan rápido!, que no se de dónde venía, cómo estaba, a qué altura se hallaba. Fue una cosa que pasó, casi tocando tierra; justo enfrente de nosotros y después por encima de la alambrada.

“Nosotros no vimos personas. Por lo menos, yo no vi. No, no, de eso no vimos nada. Vimos exactamente esto. No vimos nada más.

“Bueno, cuando la vimos arriba (desde la estación de servicio) no se distinguía nada, pero en ese breve instante en que nosotros observamos en el camino, no era, sino parecía que había una pequeña sombra adentro.

“La sombra era… como una luz que presenta una pequeña sombra. Acaso como una lamparita, una luz cualquiera, que sale como una sombrita, que no está totalmente limpia la luz. Por ejemplo, el de una linterna de caza, que proyecta la luz, pero en el centro de la misma hay un cono oscuro, bueno, eso es lo que vimos nosotros. No tan preciso, pero ahí no hay vizcachas ni perdices, ¡no van a ir a cazar allí a esas horas de la noche! Además, no hay instrumento humano que haga una luz de esas. Eso es lo que vi. No se podía observar más detalles por la intensidad de luz y por la velocidad.

“Cuando nos cruzó en el camino, estaría a unos 300 m; luego se elevó rápidamente. Eso es extraordinario, porque no necesitó hacer un desplazamiento muy grande para ele­varse, sino que prácticamente lo hizo en forma vertical. La luz tendría un diámetro de más o menos 25-30 m, aunque era alargada, una luz redonda pero alargada. Las manchas estaban adentro, en el medio de la luz, cuya intensidad no permitía ver la forma; no era precisa. Estaba a unos 50 m, no más. No recuerdo cuántas eran, se que vimos, pero no estaban todas juntas; vimos, sobre todo en esta parte central, ahí es donde divisa­mos esas sombras difusas. No tenían una forma determinada. Tampoco el color, negra, gris, oscura; capaz que en vez de ser negra era verde o azul fuerte, pero eso no se podía precisar.

“Nosotros veníamos de Azul y pensamos en quedarnos unos días más, pero no lo hicimos porque al otro día era festivo y queríamos estar con nuestras familias. Pero no me olvido que al poco tiempo de haberlo visto, salió en La Razón que personas que estaban en el barrio de la Boca, en Buenos Aires, lo habían avistado y en la misma hora. Cuan­do llegamos a La Plata era de noche, y fuimos a dormir. Entonces, fue al otro día cuando Atencio recibe el periódico y, como nos veíamos todos los días, me dice: ‘¡Mirá Mauri! -trayéndome el artículo-, esta gente ha visto lo mismo que nosotros’. Porque la gente lo describía como nosotros lo habíamos visto, de la misma manera.

“O sea que ellos lo vieron la misma noche y a la misma hora que nosotros. Durante el viaje, comentamos nuestra observación, pero después fuimos restándole interés. Le dimos importancia cuando Atencio me trajo el periódico donde había salido que otros habían visto eso, sino no lo habríamos comentado. ¡No le dimos importancia! Sólo nos llamó la atención, así…

“Haciendo un cálculo, esto ocurrió alrededor de las 22 horas, a mitad de camino entre San Miguel del Monte y Brandsen, podía ser a dos kilómetros más, o menos. Condu­cía Federico Atencio su Plymouth convertible, cuando vio esa luz que se cruzaba en el camino, ¡y frenó, clavó los frenos! Porque al principio, no digo que nos asustamos, pero nos produjo una sensación de… asombro, un estado de… ¡que no era miedo! Por­que no pensamos que podía ser algo que nos podía herir. Apareció de súbito, delante de nosotros, desplazándose de la mano izquierda a la derecha. Era una noche tranquila, con cielo estrellado, y algo fresca. Porque nos bajamos del automóvil, prendimos los faros, y tratamos de ver si había alguna huella. Nos había llamado poderosamente la a­tención el modo en que cruzó la alambrada. Pero no vimos nada. Al objeto, claro está, lo vimos desde adentro del auto, pero al bajar lo hicimos para pensar un poco qué era lo que habíamos visto, y luego para ver si…, porque suponga que está en el camino y se viene, de repente hace así, pero en forma velocísima, ¡ni siquiera se puede pensar de dónde venía! Y esto fue fugaz, segundos en que hizo todo el recorrido. Esas man­chas las observamos estando a unos 50 m, tal vez menos. Después, se elevó, se perdió; nosotros no la vimos y se elevó sin hacer ningún desplazamiento horizontal para tomar fuerza y elevarse. Luego que pasó la luz, fue cuando nos bajamos con Federico, dicien­do: ‘¿Qué es esto?’. Estábamos asombrados tras ver esa luz blanca, caro el diamante.

“Respecto a otras versiones, hay gente que hace mucha fantasía de las cosas; por eso es muy difícil determinar con precisión. No se podía precisar más. Todo lo demás podría ser una fantasía. La verdad que el asunto del plato volador no lo habíamos anali­zado, no estaba en nuestra mente. Lo que vimos era ese objeto tan extraño que no podí­amos determinar de qué se trataba. Tal vez sólo lo mencionamos al pasar, pero nada más.

“Por entonces tenía 39 años -nací el 20 de diciembre de 1914- y, aunque nos hemos formulado esa pregunta, siempre creí que al no tener una base cierta, ¿para qué pensar que se trataba de un objeto extraño, algo tan especial como un ovni?, ¿con qué funda­mento? En cambio, hay gente que le gusta la fantasía y…

“Federico (Atencio) diría exactamente lo mismo. A lo mejor, podría decir las cosas con un poquito más de detalle, porque… teníamos diferencias; él podía ser un poquito más ¿no?, de acuerdo a su temperamento. Pero la versión en sí, o sea el fondo del asunto, es exactamente eso, lo que vimos nosotros dos. Quizá, ¿sabe qué?, él podría haber­se imaginado un poco más, porque era medio… imaginativo, tenía inclinaciones medio bohemias. Eso sí, tenía mucha cultura, mucha más que yo. Mi socio era ingeniero y yo apenas hice hasta el tercer año del secundario y abandoné. Tenía respecto a mí unas pequeñas diferencias en la forma de expresarse, de darle el detalle; pero en esencia es lo que le he manifestado: ‘Vimos cruzar en el camino una luz muy intensa que se desplazaba a una gran velocidad, de una forma semiredonda, en la cual alcanzamos a divi­sar algunas sombras difusas. Luego la luz se elevó rápidamente y la perdimos de vista. Al llegar a Brandsen, en la estación de servicio volvimos a ver un objeto luminoso que se desplazaba rápida y zigzagueante en el firmamento. Le preguntamos al encargado de la estación si él divisaba algo y nos describió lo mismo que veíamos nosotros’”.

Las entrevistas con Mauro Esteban García se desarrollaron de manera distendida y amable. Ante la posibilidad de que el testigo pudiera ocultar o reducir en forma deliberada la extrañeza de su experiencia[2] (tras haber confrontado la versión de su amigo F. Aten­cio), intentamos disuadirlo de tal hipotética idea. Sin embargo, mostró firmeza en sus declaraciones y no eludió nuevas preguntas. En cambio, pudimos advertir cierto énfasis puesto, por un lado, en la simpleza -sin adornos- del avistamiento y, por otro, en el propósito de respaldar su testimonio de modo coherente con el de los demás testigos (Federico Atencio, el empleado de la estación de servicio de Brandsen, etc.), forzando o negando cual­quier desacuerdo. También observamos algún titubeo y signos de ansiedad cuando señalamos la posibilidad de un plato volador y de la presencia de personas, conforme a la descripción de Atencio, con quien -concluye reconociendo- ha tenido sus “diferencias”.

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LOS RELATOS

Los testimonios de Mauro García y de Federico Atencio nos ofrecen notables discrepancias. Especialmente, entre las “sombras difusas” de García y las “dos figuras casi humanas”, descriptas por Atencio. En terreno de las hipótesis, cabría suponer que Atencio y García -sentados juntos en el automóvil-, han visto cosas diferentes. Y si no fuera así: ¿Hubo un exceso imaginativo?, como lo sugiere García. O la contrapartida, ¿será el temor de ver manchada la reputación, admitiendo la ocurrencia de un hecho totalmente desusado?, como lo sugiere la señora de Atencio.

No obstante, existen algunas circunstancias en las que concuerdan. Por ejemplo, la lectura al día siguiente del vespertino La Razón, que reavivaría el interés por sus propias experiencias. Según M. García, otras personas “lo describían como nosotros lo habíamos vis­to, de la misma manera (…) la misma noche y a la misma hora”.

Respecto a la ubicación y el aspecto que presenta la Luna aquel sábado 24 de mayo de 1952, según datos proporcionados por Carlos Demaría, el astro se sitúa al NW, bajo el horizonte y con una incipiente fase lunar. En otras palabras, no había Luna visible, coincidiendo con la descripción brindada por el Ing. Atencio. El avistamiento se da, pues, en el marco de una noche oscura.

Respecto a los testigos, es evidente que nos hallamos ante “un proverbial desencuentro”, cuya controversia resultó imposible dirimir en esta investigación. A las primeras encuestas realizadas por el suboficial de aeronáutica Roalde Moyano, ceñidas al extraordinario relato de Federico Atencio, le han seguido las declaraciones de Mauro García como testigo directo, tras la muerte de aquél. Es probable que la verdad surja alguna vez, o se perpetúe el interrogante. Pero es seguro que con semejantes contradicciones, hay una realidad que no podrá alzarse ostentosamente para aclamar su existencia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) La Prensa, Buenos Aires, 1° julio 1967.

Banchs, Roberto. La investigación de los OVNIS en la Argentina, en rev. Auge, Buenos Aires, n° 2, agosto 1979, ps. 10/14.

(2) La Razón, Buenos Aires, 11 julio 1966.

(3) El Día, La Plata, 15 noviembre 1967, p. 6.


[1] No obstante, al final de la entrevista volvimos sobre el tema y le preguntamos a García si para esa fecha usaba lentes, a lo que respondió: “No, no. Ni Federico (Atencio) tampoco. Ninguno de los dos usaba. Ni tampoco para leer”.[2] Al conocer las declaraciones de García, la Sra. Ada C. de Atencio, manifestó que García “teme que lo tomen por loco. Desde un comienzo no quería hablar del asunto, pensando que no le creerían. No desea manchar su reputación admitiendo lo que sucedió”.

Globovnis en Australia

Adelaida, Australia del Sur 4 luces circulares captadas en video

Fecha: 26 de diciembre de 2007 Hora: 12:15 a.m.

Un hombre estaba en su balcón en Port Adelaida el día de San Esteban (26 de diciembre) cuando vio tres luces moviéndose hacia el Noroeste provenientes de las colinas de Adelaida. Volaban en formación triangular. Luego apareció una cuarte delante de las primeras. La observación duro unos 5 minutos y el testigo pudo captar unos 3 minutos de video.

Informe semanal de la "oleada" inglesa (16)

Alrededor de las 22:35 del 31 de diciembre una pareja de Eye Suffolk vio una luz naranja muy brillante moviéndose lentamente con dirección a la costa oriental. Cuatro minutos después desapareció. El avistamiento fue similar al de Armthorpe Doncaster.

Quince minutos antes de dar las doce de la noche del 31 de diciembre del 2007, veinte personas que se encontraban reunidas en Renhold, Bedford, para celebrar el Año Nuevo, vieron ocho esferas de color naranja. Al principio aparecieron cinco en una fila dirigiéndose hacia el Suroeste, cerca de la constelación e Orión. Las primeras tres formaron un triángulo. Desaparecieron gradualmente. Luego aparecieron otras tres que se movieron en una formación triangular. No hacían ruido. Todo el episodio duró unos 30 minutos, de las 11:45 a las 00:15 horas.

Diez minutos más tarde, 11:55, tres personas que se encontraban en Keighley, West Yorkshire. Uno de ellos estaba en el jardín de la parte posterior de la casa cuando vio cinco luces brillantes. Rápidamente entró a la casa para tomar la cámara de video de su hija. Su esposa se espantó por el alboroto y preguntó qué ocurría. El esposo dijo que había 5 luces naranja en el cielo, la mujer y su hija las vieron a través de la ventana. Los tres salieron por la puerta posterior pero las luces ya habían desaparecido.

A las 12:10 pasaron 4 objetos luminosos sobre Manchester. Fueron vistos por seis testigos.

A esa misma hora fueron vistas tres esferas naranja en Stafford.

Cinco minutos más tarde dos personas que se encontraban en long Eaton vieron cuatro bolas naranjas viajando lentamente sin hacer ruido. Todas desaparecieron casi en el mismo punto.

En Beverley East Yorkshire vieron dos luces de color naranja que se movían hacia el Este. Se movían a la misma velocidad y mantenían la misma distancia entre ellas. Luego parecieron cambiar de dirección y desaparecieron. Luego apareció otra e hizo lo mismo. Finalmente aparecieron otras dos y siguieron el mismo camino. Todo el avistamiento duró de las 12:15 a la 1:00.

Un objeto de color naranja fue visto al Este de Billericay, Essex. Al principio se pensó que era una estrella pero luego se le unió otra similar y luego una tercera y cuarta. Todas estaban espaciadas en una línea y se movían muy lentamente. No hacían ruido. Desaparecieron instantáneamente.

Un hombre de Nottingham recibió la llamada de su vecino para informarle que había luces en el cielo. El hombre, su hija, su hijo y la novia de éste último salieron al patio trasero para reunirse con el vecino y su hijo. En el cielo había diez objetos de color naranja viajando en grupos de 2 y 3. Desaparecieron lentamente en forma silente.

A las 00:50 un hombre estaba fuera de su casa en Armthorpe Doncaster cuando vio una luz naranja brillante. Al principio pensó que se trataba de un avión, pues vive cerca del aeropuerto, pero el objeto se acercó y el testigo se dio cuenta que se trataba de una bola de fuego. Se movía lentamente, se paraba y luego seguía su ruta sin hacer ruido. Al llegar a su casa y mirar por la ventana se dio cuenta que había otra más a media milla de distancia de la primera.

Gee Cross Village, Hyde Cheshire fue la siguiente parada. A la 1:00 a.m. los testigos regresaban a su casa luego de la fiesta de Año Nuevo cuando vieron una luz pulsante de color naranja. Viajaba lentamente a baja altura, sin hacer ruido. Luego notaron otras dos que seguían la misma trayectoria: pasaron por arriba de las torres de la iglesia. Al llegar a su casa vieron otras dos seguidas de dos más que venían del Noreste. En total vieron 9 objetos todos volando en la misma dirección sin hacer ruido.

A la 1:23 otro testigo de Cambridge caminaba por la calle Sleaford, justo antes del pub de Geldart, cuando vio tres luces naranja en el cielo. Formaban un triángulo y se movían a gran velocidad, pero no se escuchaba ningún ruido. El testigo tomó algunas fotos que subió a http://www.jeanlucbenazet.com/blog/?p=174. El avistamiento fue reportado en The Cambridge Evening News.

Su gato la despertó a las 5:50 de la mañana porque quería entrar a la casa. Al salir vio una luz brillante de color naranja. De inmediato le avisó a su abuela, que estaba dormida en el sofá, y a su hermano. Todos la observaron durante unos diez minutos antes de que desapareciera.

Nuevo libro de Martin Gardner

Por más de cincuenta años Martin Gardner ha estado deleitando a sus lectores con escritos elegantes, divertidos, y muy inteligentes en una sorprendente gama de temas. Mejor conocido por sus obras de divulgación científica y de matemáticas, y como un incisivo comentarista escéptico de lo paranormal, Gardner también es un consumado escritor de literatura infantil, un novelista, y prolífico ensayista de la religión, filosofía, y otras cuestiones. Esta nueva colección de joyas Gardner toma su nombre de un ensayo sobre un tema matemático, acerca de un jinn (o genio) atrapado en una “botella de Klein” – un divertido cuento que también enseña las matemáticas de algo interesante sobre un objeto teórico de un solo lado sin distinción entre dentro y fuera. Otros temas de matemáticas y física son especulaciones acerca de universos donde el tiempo corre en sentido inverso, la paradoja de Banach-Tarski (según la cual una esfera, después de ser deconstruida, puede ser reensamblada en el doble de su tamaño), y una vigorosa defensa de la realidad objetiva de los teoremas matemáticos, independiente de la cultura humana. Por el lado literario, Gardner discute dos obras olvidadas de G. K. Chesterton, una de las cuales se refiere a una imaginaria pero ahora de gran actualidad, la guerra entre el Islam y el cristianismo. También considera que las fantasías de L. Frank Baum, no tienen lugar en Oz, la siempre popular The Night Before Christmas de Clement Moore, y los fascinantes libros de Lewis Carroll que a veces son ensombrecidos por su famosa Alicia en el País de las maravillas. Una delicia para los viejos lectores de Gardner o la introducción perfecta para los recién llegados, The Jinn from Hyperspace: And Other Scribbings – both Serious and Whims ofrece una variada selección de estímulantes maravillas intelectuales.

Acerca del Autor

Martin Gardner, el creador de la columna “Mathematical Games” del Scientific American, que escribió durante más de veinticinco años, es el autor de casi cien libros, entre ellos The Annotated Night Before Christmas, The Annotated Snark, Martin Gardner’s Favorite Poetic Parodies, From the Wandering Jew to William F. Buckley Jr., y Science: Good, Bad and Bogus. Durante muchos años contribuyó como editor para el Skeptical Inquirer.

Product Details

Hardcover: 270 pages

Publisher: Prometheus Books (January 31, 2008)

Language: English

ISBN-10: 1591025656

ISBN-13: 978-1591025658