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Plagios–8: “Revelación” al ataque

PLAGIOS – 8: “REVELACIÓN” AL ATAQUE

Diego Zúñiga – 2002

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La revista Revelación, que ha publicado notas sobre temas tan edificantes como la posibilidad de que los extraterrestres hayan secuestrado el cuerpo de Charles Chaplin, dio cabida en su edición Nº 49, año 2000, a un artículo de un habitual colaborador suyo, José Aguilar. El trabajo, que hacía un recorrido por casos OVNI chilenos de las décadas 50 y 60, contrastaba notoriamente con los escritos a los cuales nos tiene acostumbrados esta revista. La explicación a tan insólito hecho no tardaría en llegar.

Resultaba que Aguilar había tomado, a modo de “préstamo”, un artículo publicado… ¡33 años antes! Así es, como lee. La interesante revista “Aquí está“, cuyos últimos números vieron la luz en los 70, había dado espacio a la nota “Discos cruzan el cielo de Chile”, de Wolrad Klapp, sin saber que un “avispado” de fines de milenio lo usaría tiempo después, sin mencionar la fuente original.

plagiosrevelacion04Así es. el periodista Wolrad Klapp, que lamentablemente falleció en 2017, escribió “Discos cruzan…” para el Nº 210 de Aquí está (año 5), entre las páginas 11-15 y 24. Revelación hizo lo propio con el mismo artículo en su edición Nº 49, 2000 (curiosamente también en su quinto año de vida) entre las páginas 18-21 y 36. Y, aunque José Aguilar fuera el verdadero nombre de Wolrad Klapp -lo que descartamos tras conversar telefónicamente con Klapp en septiembre de 2007-, el hecho en sí es que no se menciona la fuente original y se hace pasar como un trabajo novedoso. Y, salvo algunos pequeños ajustes en la redacción, todo es igual. O sea, un plagio. Veamos:

COMPARACIÓN DE LA INTRODUCCIÓN

plagiosrevelacion05Introducción – Introducción

Las explicaciones entregadas a quien escribe por fuentes de Revelación, en el sentido de que esta revista contaría con los permisos para reproducir trabajos de “Aquí está”, no son satisfactorias, pues no justifican el cambio del nombre del autor y la omisión de la fuente original. Además, el mismo señor Klapp -que nos contactó para agradecernos por revelar el plagio- desconocía cualquier acuerdo con respecto al uso de esos artículos antiguos.

Nuevamente los vampiros han quedado en evidencia. ¿Tanto les cuesta escribir algo nuevo, sin recurrir al truco de utilizar trabajos antiguos que supuestamente nadie conoce?

Plagios–7: Sucio plagiador

PLAGIOS – 7: SUCIO PLAGIADOR

Diego Zúñiga – 2001

CristianRiffo-YouTubeEn esta ocasión seremos más breves. Gracias a las casualidades de la vida, tiempo atrás me topé con el sitio de Iván López, un amigo que mantiene en Internet, desde hace varios años, una cronología de los acontecimientos más importantes de la historia de la ufología. En una edición anterior de “Plagios” comentaba lo curioso que resultaba que Riffo diera tanta importancia a hechos relacionados con la ufología española en su libro “Manual del investigador ovni”. La explicación está ante nuestros ojos.

Comparen los textos del libro de Riffo , aparecido en 1999, con lo que está en Internet, en la siguiente dirección:

http://humano.ya.com/ivanlopez1/ovni/ovni2.html

plagiosriffo01plagiosriffo02Más claro que el agua.

Plagios–4: Darnaude VS Vázquez

PLAGIOS – 4: DARNAUDE V/S VÁZQUEZ

Diego Zúñiga

plagiosdarnaudeLa serie de plagios continúa, y no parece haber indicios de que sean pocos los copiones que andan sueltos por ahí. Muchos se cuestionarán cuál es el fin de denunciar estas actuaciones. Se debe, esencialmente, a que un trabajo limpio y original sí constituye un verdadero aporte al desarrollo de cualquier disciplina, mientras que el plagio sistemático es sólo una demostración de falta de creatividad, falta de respeto por el autor y, por supuesto, falta de respeto por el lector. Y con este último tipo de personajes no podemos transar.

plagiosovniologoEl plagio que veremos a continuación fue ejecutado por un tipo de nombre Romeo Vázquez, que “escribió” el libro “Todo lo que un buen ovniólogo debe saber”. Sin embargo, buena parte de aquel trabajo es una copia si no textual, al menos bastante exacta, de un extenso ensayo del ufólogo español Ignacio Darnaude, publicado en el número 5 de la revista “Año Cero”. Como guía, mostramos las portadas del libro de Vázquez y del dossier de Darnaude.

El primer plagio que descubriremos, se refiere a la introducción del trabajo de Darnaude, página 2 de su dossier, que fue copiado por Vázquez entre las páginas 7 y 8 del que asegura es su libro. No estará de más mencionar que el número de Año Cero fue publicado en diciembre de 1990, mientras que el libro de Romeo Vázquez es de 1996.

El texto de Vázquez sigue su curso, hasta que en el capítulo 5 vuelve a tomar como “fuente” a Darnaude, copiando (sólo cambia determinados aspectos de la redacción) el capítulo tres del dossier de Año Cero. Por cierto, el mexicano jamás da una bibliografía en su libro.

COMPARACIÓN DE LA INTRODUCCIÓN

plagiosdarnaude01Introducción

COMPARACIÓN DE TEXTOS

plagiosdarnaude02A veces, el descaro es ilimitado. Pero, aunque no lo podamos creer, esto no acaba, señores.

Plagios–2: En todas partes se cuecen habas

PLAGIOS – 2: EN TODAS PARTES SE CUECEN HABAS

DIEGO ZÚÑIGA

(CHILE) – 2001

plagiosfuerzaereaLas malas artes utilizadas por Riffo no son de su entera exclusividad. Lamentablemente no son pocos los individuos que han pretendido ganarse un lugar en el mundo de los investigadores a costa del esfuerzo intelectual de otros

El siguiente es un caso tan patético como el anterior, y fue protagonizado por un tal Jesús Esparza, quien editó un libro titulado “Los ovnis y la Fuerza Aérea” dentro de la colección mexicana “Archivo Ovni” de Editorial Mina. En él el autor señala que “estudió casos” y que formó parte del NICAP, entre otras situaciones que hacían dudar de la autoría del señor Esparza.

plagiosdesconocidosTan sólo tiempo después logré dar con el verdadero título del libro y, evidentemente, con el verdadero autor. Se trataba de un plagio de “Los desconocidos del espacio”, de Donald Keyhoe, un libro conocido dentro del mundo de la ufología medianamente informada.

Pero como la idea es que los lectores vean con sus propios ojos esta copia, comparemos ambos trabajos, específicamente una pequeña parte del prefacio y otra del primer capítulo. Para estos efectos, hemos utilizado la edición de Pomaire, 1974; existe otra, de Javier Vergara Editor, de 1975.

plagioskeyhoeplagioskeyhoe02

Alguien podría pensar “quizás Esparza señala en alguna parte que el libro no es suyo”. Para demostrar que esto no sucede, veamos la siguiente imagen:

Como es posible apreciar, Esparza no sólo plagió los tres primeros capítulos del libro de Keyhoe -y textuales, coma tras coma-, sino que además tuvo el descaro de hacerse pasar como el autor sin un atisbo de sonrojo. El libro “Los ovnis y la fuerza aérea” tiene 80 páginas, y plagió desde la página 12 hasta la 90 de “Los desconocidos del espacio”. Al menos tuvo la decencia de omitir los agradecimientos que aparecen en la obra original de Keyhoe.

Hay otra denuncia que tiene como culpable a un segundo mexicano. Ésta viene de parte del investigador español Moisés Garrido, quien en el número 7 del boletín “El Ojo Crítico” (febrero de 1995) acusa a la revista “Reporte Ovni” -afortunadamente desaparecida- de haber plagiado artículos de ufólogos hispanos, citando entre los afectados a Javier Sierra, Ignacio Darnaude, Manuel Carballal y Josep Guijarro, e incluso de haber utilizado las mismas fotografías con las cuales los de la península habían graficado sus escritos[1].

Pero los españoles no están libres de pecado, pues también tienen su “vampiro”; éste es el conocidísimo Juan José Benítez. Luis Ruiz Noguez, el gran investigador mexicano, afirma que “como casi todos sabemos, el trabajo de Benítez sobre fotografías OVNI es un vil ‘fusil’ (en ocasiones no cambia ni una coma) de varias fuentes. En este caso convierte el comentario de los redactores de ‘Contactos Extraterrestres’ (una de sus principales fuentes) (…) Como vemos, Benítez, desde sus inicios, estaba afinando la técnica (el fusil) que lo haría famoso con sus ‘Caballos de Troya’[2].

Ruiz Noguez no es el único que acusa al novelista español. Juan Guillermo Prado, escritor chileno, aseguró en una entrevista concedida al autor de esta nota, que Benítez ha plagiado toda su saga “Caballo de Troya” del “Libro de Urantia”, tal como lo denunciara Antonio Ribera en su momento en el libro “El secreto de Urantia”, coescrito con Jesús Beorlegui y publicado en mayo de 1988.

Pero Benítez tiene caídas peores. Una relativamente desconocida, pero muy patética, es la que se produjo cuando plagió información de un libro que… ¡era una novela! Me refiero a “Bases extraterrestres en la Tierra”, de Douglas O’Brien, seudónimo de Javier Esteban. En este libro, se relata cómo un espía había tenido conocimiento de extraños casos OVNI. Sin notar que era una historia de ficción, JJ los tomó e hizo un refrito en un periódico español. Benítez aseguraba en sus artículos que estos casos los había descubierto en sus “contactos” con personal militar… Si desean interiorizarse de esta entretenida historia, que termina por desnudar los métodos de trabajo del novelista, visiten la página del Proyecto Think!, que aunque tiene un título en inglés, está totalmente escrita en castellano. Allí se hace un análisis pormenorizado de este singular suceso.

En resumen, en todas partes se cuecen habas…


[1] Ver a Garrido, Moisés, “Plagio, cómoda forma de investigar”, en El Ojo Crítico Nº 7.

[2] Ver a Ruiz Noguez, Luis, “La historia gráfica de los OVNI, 2ª parte”, en “Perspectivas Ufológicas” Nº 4, enero de 1995.

Biblioteca Marcianitos Verdes Forteanismo Tomo 1: ¡He descubierto Z! (Introducción)

INTRODUCCIÓN

¡HeDescubiertoZ!Luego de más de 11 años de “dirigir” el blog Marcianitos Verdes (http://marcianitosverdes.haaan.com/) me he dado cuenta que la información acumulada está volviéndose difícil de manejar. A pesar de que el blog cuenta con un buscador interno, en diciembre tendremos alrededor de 20,000 entradas, y pocos lectores se arriesgan a bucear en sus páginas.

A lo anterior debo añadir que, con tristeza, he visto desaparecer varias páginas que acostumbraba visitar: Ceticismo Aberto, de mi amigo Kentaro Mori; La Nave de los Locos, de mis admirados Sergio Sánchez y Diego Zúñiga; Anomalist, del colectivo responsable de Cuadernos de Ufología. De la misma forma desapareció mi portal Perspectivas, que se mudó a la web Ikaros para, nuevamente “desaparecer”. Aunque en realidad nada desaparece de internet, simplemente es más difícil encontrarlo. Para ello está el Internet Archive, por ejemplo.

Lo que ocurre es que esas páginas, esos archivos, ya no los encontramos en los sitios en donde solían estar. La razón es que la gente se cansa, se va, se muere… y los sitios cambian.

Pensando en lo anterior y tratando de dejar constancia de la información almacenada en Marcianitos Verdes, surge la idea de recopilar en varios volúmenes, lo mejor que ha sido publicado en este blog. En principio pienso producir tres títulos por cada una de las etiquetas del blog (astroarqueología, criptozoología, forteanismo, ovnis y parapsicología). La etiqueta “extraterrestres” ya la he abordado en la enciclopedia “Extraterrestres ante las cámaras (10 volúmenes publicados en Lulu), por lo que no me ocupare de ellos en esta colección.

Lo que si copiaré de “Extraterrestres ante las cámaras es la idea de que personajes en el mundo del escepticismo prologuen los libros. En esta ocasión he decidido que sean los jóvenes de la nueva generación de escépticos mexicanos (Amauri Martínez, Andrés Moreno Nieto, Vidal Belduque , César Buenrostro, Cristian Díaz Sandoval, Daniel Galarza, Edgar Luis “El reptiliano escéptico”, Eduardo Márquez Blake, Jesús Gerardo Rodríguez Flores, Jesús R. Campos, Luis Miguel Barrera, Martín Fragoso, Omar Melendrez, Rodrigo Vidal Tamayo). Pero en esta obra, no sólo tendré el honor de contar con sus prólogos, también colaboran con algunos capítulos para los libros.

El contar con esta pléyade de colaboradores fue una labor titánica que corrió a manos de Martín Fragoso, a quien le agradezco todo el apoyo que me ha brindado.

En cuanto a la obra que tienen en sus manos (o en la pantalla de su computadora o celular)… quisimos iniciar esta colección por el principio, y el principio de las pseudociencias, tal y como las entendemos hoy en día es, no cabe la menor duda: Charles Hoy Fort.

Charles Fort fue el autor de cuatro libros largos, resueltamente digresivos, poco sistemáticos y difíciles de leer: The Book of the Damned (El Libro de los Condenados – 1919), New Lands (Nuevas Tierras – 1923), Lo! (¡Mirad! – 1931), y Wild Talents (Talentos salvajes – 1932). En ellos están las bases de toda nuestra parapsicología, criptozoología, ufología y teorías de la conspiración modernas. Todas ellas se resumen en un solo término: forteanismo. Para sus seguidores, Fort es el padre fundador de los estudios paranormales modernos.

Para muchos Fort es a la ciencia lo que Tristan Tzara a la pintura y literatura. Aunque no saben lo que dicen. Fort era una persona poco cultivada que nada sabía de ciencias, mientras que Tzara era una de las mentes más brillantes del movimiento dadaísta.

A lo largo de estas páginas el lector encontrará que Fort presentó un interés temprano en las ciencias naturales. En algún momento le confesó a su abuelo que quería ser naturalista. Desafortunadamente no tenía el carácter ni el cerebro para seguir una carrera en ciencias. Parece ser que este fue el origen de su encono contra la ciencia y los científicos. Ese rencor se dirigiría a buscar datos que pudieran avergonzar a los científicos, reuniendo historias sobre “la frontera entre hechos y fantasías” que la ciencia no podía explicar en ese momento.

Pero Fort tenía un deseo subconsciente subyacente de ser científico. De hecho, debido a sus impedimentos intelectuales, quiso no ser parte de ese mundo de la información privilegiada, e intentó desafiar su naturaleza. Sin embargo, mantuvo un compromiso insistente con la ciencia. De esa forma encontró un escape inicial a las ortodoxias familiares rígidas en la ciencia, antes de rechazar la ciencia convencional también como excesivamente constreñida.

Fort no parecía particularmente interesado en hacer ningún sentido de su colección de historias extrañas. Estaba desinteresado en las pruebas científicas. Su principal interés en las hipótesis científicas era criticar y ridiculizar el propio proceso de teorización. Puesto que él no se preocupaba generalmente de la confiabilidad o de la exactitud de sus datos, esta frontera también difumina la distinción entre la apertura de mente y la credulidad.

Uno de los divertimentos de Fort como adulto parece haber sido especular sobre cosas como las ranas que caen del cielo. Él postuló que hay un Súper Mar de los Sargazos sobre la Tierra (que él llamó Genesistrine) donde los seres vivos se originan y son lanzados periódicamente a la Tierra por los seres inteligentes que se comunican con sociedades secretas abajo, quizás usando teleportación. En efecto fue el primero en acuñar la palabra “teletransportación”, utilizada para describir el movimiento de la materia entre dos puntos sin cruzar el espacio intermedio.

Su estilo literario es enormemente pesado y brumoso. Sus libros parecen farragosos tratados de la ciencia y filosofía más obtusas. La obra de un payaso. De hecho a él no le molestaba que lo compararan con un bufón. El escribe; “Al igual que con todos los payasos, en una bufonería está el deseo subyacente de ser tomado en serio”.

Debido a la socarronería de su estilo, El libro de los condenados es un catálogo de rareza, muy parecido a aquellos “gabinetes de curiosidades” o “cuartos de maravillas” de los siglos pasados, donde se agrupaban objetos raros o chocantes.

Fort se llamaba a sí mismo un “intermediarista”, para diferenciarse, según él, del carácter “excluyente” del pensamiento científico moderno. Él se consideraba un escéptico de la ciencia, pero con mayor precisión se le puede considerar el más radical de los empiristas: acogió con satisfacción los datos caprichosos y contradictorios, no para afinar o ampliar un modelo anterior, sino para desafiar el valor práctico de modelos coherentes en un mundo cuyos fenómenos los superan claramente.

Muchos consideran que Fort disfrutaba de su tarea y la enfocaba con frecuencia de una manera humorística y tendente a la desinformación. No verificaba las fuentes de sus historias (normalmente sacadas de periódicos y revistas) y tal extremo le traía sin cuidado, aunque luego cuestionara intelectualmente su verosimilitud. En sus obras no parece interesado en cuestionar la fiabilidad de sus fuentes, lo que es extraño, ya que había trabajado como reportero durante varios años antes de embarcarse en su búsqueda para recoger historias de lo raro y extraño. Así, por ejemplo, transcribía fielmente el testimonio de quien afirmaba haberse encontrado con un perro que hablaba, que finalmente desapareció en una nube de humo verde; y al analizar la historia, ponía seriamente en duda que el perro hubiese desaparecido en medio de la nube de humo verde, aunque no cuestionaba su capacidad de hablar.

Además, también tenía una tendencia a endulzar las historias convenientemente dejando algunos detalles o la elección de no presentar artículos que podrían explicar algunos de los recortes que había elegido. Y varios investigadores saben que esto es cierto porque se han encontrado una serie de sus fuentes originales sólo para descubrir lo que Fort dejó fuera de la historia en más de una ocasión.

Este, por lo tanto, sería el primer tomo, de tres, que dedicaremos a Fort y el Forteanismo. En un segundo y tercer volumenes nos ocuparemos de los hechos forteanos y de los seguidores de Fort: Forteanos y fenómenos forteanos.

Luis Ruiz Noguez

Mayo de 2017

 

El libro se puede adquirir en versiones electrónica o impresa en:

http://www.lulu.com/content/libro-tapa-blanda/biblioteca-marcianitos-verdes-tomo-1-%c2%a1he-descubierto-z/21535517

 

http://www.lulu.com/content/e-book/biblioteca-marcianitos-verdes-tomo-1-%c2%a1he-descubierto-z/21535818