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El problema de la inconmensurabilidad

EL PROBLEMA DE LA INCONMENSURABILIDAD ¿AS O JOKER EN LA MANGA DE LA ETH?

Kentaro Mori

Los extraterrestres son sicópatas. Si tomamos al pie de la letra los relatos ufológicos, todo disturbio mental que podamos imaginar puede ser constatado en estos seres: de sádicos asesinos en serie a pervertidos sexuales, pasando por desordenes de personalidad múltiple y hasta por el aspecto muy inconveniente de que ni en eso son constantes en cuánto a su aspecto físico -aunque casi siempre sean humanóides. Por comparación, los extraterrestres hacen de Hannibal Lecter a alguien que podría ser niñera de sus niños. Incluso porque Lecter no atraviesa paredes o se transforma de un ser gigante y peludo de tres metros en otro enano pelón dependiendo en qué cultura esté.

Una cuestión relevante planteada en esta constatación es la presunción de que los actos de los extraterrestres deban tener sentido para nosotros puede ser una presunción simplemente incorrecta e injustificada. Las hembras de las mantis religiosas decapitan a sus parejas a la hora de la cópula, lo que parece absurdo a primera vista, pero ni por eso decretamos que las mantis religiosas no existen. Son solamente diferentes, y uno de los argumentos escépticos típicos –que yo mismo exploro hasta el agotamiento- es justamente el de que los extraterrestres deben ser muy diferentes de nosotros mismos. Sería inconsistente que los escépticos esperen que los extraterrestres sean diferentes de nosotros solamente en los puntos esperados. Así como no tienen que ser humanóides, pueden muy bien tener una percepción de la realidad diferente de la nuestra y actuar de forma aparentemente absurda.

Esto es básicamente lo que llamamos problema de la inconmensurabilidad (inconmensurable: Que no se puede medir o valuar). El fenómeno ovni es absurdo, y por lo tanto indistinguible de los eventuales actos de una civilización extraterrestre con raciocinio un tanto diferente a nosotros. Es por eso que el problema de la inconmensurabilidad es un gran as en la manga de la hipótesis extraterrestre (ETH).

Pero también puede ser un gran joker, puesto que los actos de una civilización extraterrestre con un raciocinio diferente al nuestros no necesitan y hasta tienen que ser indistinguibles del fenómeno ovni. Una civilización no necesita ser ‘conmensurable’, comprensible, para que nosotros la notemos, principalmente porque actos absurdos no equivalen a actos no conclusivos. No entendemos cómo se comunican los delfines o las ballenas; no obstante sabemos que los delfines y las ballenas existen así como su comunicación, o por lo menos su emisión de sonidos, incluso aunque todavía nos parezca absurda, y sea inerte a la comprobación científica. La comparación no es perfecta, pero el punto aquí es muy importante.

Los escépticos de las visitas, pero defensores de la posibilidad de vida extraterrestre, Frank Drake y Carl Sagan, entre muchos otros escépticos famosos, conocen perfectamente bien el problema de la inconmensurabilidad. El SETI (Search for Extra-Terrestrial Inteligence) es específicamente la búsqueda de civilizaciones que están transmitiendo señales de radio inteligibles. No están buscando civilizaciones democráticas, protestantes, con cinco dedos, colectivas, parásitas, pacifistas o musulmanas. La única pista que el SETI busca es una civilización capaz transmitir señales de radio inteligibles. No necesitamos entender los motivos y aspiraciones de esta civilización, no necesitamos entender lo que tal mensaje de radio quiera decir, todo lo que necesitamos es constatar que la señal es artificial -y no es humana. En caso de que alguien esté transmitiendo algo inteligible, no importa con que intención o significado, podremos saber que no estamos solos.

Si una civilización extraterrestre estuviera presente en nuestro planeta de la forma física, temprano o tarde, tal presencia se notará de forma concluyente. A menos que la misma desee lo contrario y sea capaz de actuar de tal manera, siendo que en este caso recaeríamos en las preguntas planteadas en la paradoja de Fermi y de la hipótesis de la preparación del contacto, pues para ocultar sus pistas tal civilización tendrá que entendernos, conocernos mejor de lo que nosotros nos entendemos. Si somos inconmensurables a tal civilización, todavía más algún acto –por absurdo que sea- acabará por dejar evidencias que podrían ser constatadas. Al final de cuentas, los sicópatas siempre dejan evidencias de que existen.

El problema de la inconmensurabilidad es real y muy probablemente existirá cuando establezcamos contacto. Según lo notado, es de hecho un gran as en la manga de la ETH puesto que es realmente concebible pensar que el fenómeno ovni en toda lo bizarro que es puede ser la manifestación de tal inconmensurabilidad, no obstante es importante notar que lo inverso no es verdad: la inconmensurabilidad de una civilización extraterrestre no debe ser manifestada sólo como un fenómeno no conclusivo de forma indefinida. Y son más de 50 años que el fenómeno ovni es no conclusivo a despecho de intensas búsquedas, amateurs o profesionales. Aunque los fenómenos no conclusivos puedan a veces parecer absurdos y lo inverso también ocurra, ‘absurdo’ (o inconmensurable) y ‘no conclusivo’ no son sinónimos.

Podemos especular en seres conscientes multidimensionales, o los transcendentales, para los cuales la inconmensurabilidad sería tanta que todos sus actos en nuestra ‘dimensión’ serían inconmensurables, indistinguibles de la magia, y que permanecerían indefinidamente no conclusivos. En este caso, lo inconmensurable sería siempre no conclusivo, pero estaríamos entrando ya en el reino improductivo de las especulaciones mágicas, que pueden justificar el fenómeno ovni y atribuirlo a seres omnipotentes que puedan también ser llamados gnomos, hadas, brujas, gremlins… o dios. Si seguimos el camino de que el fenómeno ovni es el resultado de algo que nunca será comprensible, podemos comenzar a recitar nuestras oraciones. Habemus Zeta Reticuli.

Los ufólogos alienistas

LOS UFÓLOGOS ALIENISTAS

Por Kentaro Mori

“La más excitante expresión que se oye en ciencia, la que anuncia nuevos descubrimientos, no es “Eureka” sino “Qué extraño”.

Isaac Asimov

En el célebre cuento de Machado de Assis, el respetado Dr. Simão Bacamarte es el Alienista que decide aplicar en la pequeña ciudad de Itaguaí sus revolucionarias teorías sobre la salud -o la locura, y viceversa. Entusiasmado con el prospecto de revolucionar el mundo, emprende su “experiencia científica” deseando demarcar definitivamente los límites de la razón y de la locura. “La razón es el equilibrio perfecto de todas las facultades; fuera de ahí la locura, locura es y sólo locura”.

Machado de Assis.

Gracias a este radicalismo, a su status, a la politiquería y principalmente a que Machado de Assis estaba escribiendo una buena historia, el Alienista comienzan a declarar alienado a cualquier infeliz que presente cualquier desequilibrio por momentáneo que fuese. Como todos los nobles ciudadanos de Itaguaí eventualmente actúan de forma incongruente, como todo ser humano normal, en el auge de la “experiencia” el Alienista tiene en la Casa Verde, el imponente manicomio por él creado, nada menos que cuatro quintas partes de toda la población de la ciudad. Es entonces que finalmente percibe que algo está errado y en una decisión “racional” formula una nueva teoría sobre la salud -o la locura, y viceversa.

Por consiguiente propone una teoría completamente opuesta a la anterior que lo lleva a liberar a todos los antiguos huéspedes de la Casa Verde, declarándolos ciudadanos sanos. En su nueva teoría se debía admitir el desequilibrio de las facultades y como hipótesis patológicas todos los casos en que el equilibrio fuese ininterrumpido. El Dr. Simão Bacamarte eventualmente descubre que la única persona en Itaguaí que nunca no presentó ningún desequilibrio de las facultades es él mismo. El Alienista se declara entonces alienado y el mismo se interna en la Casa Verde, en donde viene a morir algunos meses después sin conseguir “curarse” a sí mismo. Después de su muerte y de un entierro solemne, corrieron rumores de que desde el principio el alienado en la ciudad era el Alienista. Sin embargo son solo rumores, y por lo visto sin fundamento.

La novela de Machado de Assis, O Alienista.

La ufología esta repleta de Alienistas. No, no aquellos que declaran alienado todo sujeto con pequeños lapsos de razón, y sí los que declaran extraterrestre todo acontecimiento mínimamente extraño o aparentemente inexplicable. Su razonamiento es algo como “Lo terrestre es todo aquello fácilmente comprensible; fuera de allí extraterrestre, extraterrestre y solamente extraterrestre”. ¿Vacas mutiladas? Extraterrestre. ¿Marcas y objetos extraños en el cuerpo? Extraterrestre. ¿Objetos cayendo cielo? ¿Señales en el radar? ¿Manchas en las películas? ¿Luces en el cielo? Obviamente extraterrestres.

Manicomio en el siglo XIX.

Los ufólogos Alienistas infelizmente han transformado la ufología en su propia Casa Verde, una casa repleta de inquilinos declarados como alienígenas a la menor señal de extrañeza. A pesar de eso, como no podría dejar de ser, el mundo no es como los Alienistas imaginan. Si un hombre decide coleccionar latas de cerveza, eso puede cuestionar su gusto pero no por eso declararlo loco. Todos tenemos nuestra idiosincrasia. Para que el sujeto pueda ser declarado mentalmente desequilibrado, no solo es necesario que comience a hablar con las latas, sino que ellas comiencen a responderle.

De la misma manera, si algo extraño es visto en los cielos, detectado en el radar, deja marcas en el suelo o en otra parte, permaneciendo sin identificar después de exhaustivas investigaciones, eso por sí solo no clasifica el acontecimiento como extraterrestre. Para eso es preciso no sólo evidencia física, concreta, comprobable y de la más alta calidad de que el evento ocurrió como se relata, sino que ocurrió y es de hecho extraterrestre. Sin ella, no podemos tener en nuestro frente un acontecimiento extraño, pero así como ni todo coleccionista de latas es alienado, no todo acontecimiento extraño es alienígena. En un mundo, nuestro mundo, donde suceden tantas cosas, ¿no se esperaría que algunas fueran extrañas e inexplicables? Blaise Pascal enunció una metáfora fascinante sobre el avance de la ciencia y lo desconocido: “El crecimiento del conocimiento es como una esfera en expansión en el espacio: Cuánto mayor nuestro conocimiento (simbolizado por el volumen de la esfera), mayor nuestro contacto con lo desconocido (la superficie de la esfera)”.

O Alienista.

El error de los ufólogos Alienistas parece ser la misma presunción del Alienista de que todo se puede explicar y definir a través de un simple estudio limitado y ambicioso, lleno de certezas. Ellos se sienten satisfechos en declarar a los ovnis inexplicados como objetos extraterrestres. La consecuencia de esto es que como el Alienista, están llenando su Casa Verde sin llegar a lo que pretenden.

Cuando el Alienista Simão Bacamarte constató que su Casa Verde abrigaba a las cuatro quintas partes de la población local, notó que había algo equivocado. Los ufólogos Alienistas deben notar que su ufología ya está repleta de huéspedes, todos supuestamente alienígenas. Si su trabajo realmente estuviera bien hecho, a esta hora el mundo tendría conocimiento de increíbles y sólidos casos alienígenas que habitan la ufología. Sin embargo, cuando pedimos que traigan a sus inquilinos más seguramente alienígenas, ellos nos traen casos un tanto extraños pero sin evidencias realmente sólidas de que son alienígenas. Sus mejores inquilinos parecen ser coleccionistas de latas exquisitas, a veces muy exquisitas, pero seguramente no alienigenas. Los Alienistas ven los alienígenas que están desde el principio en sus propias cabezas.

Hay una última gran lección de ‘O Alienista’ a la ufología: Simão Bacamarte se equivocó al ir de un extremo al otro, liberando a todos los inquilinos del manicomio cuando vio que algo estaba equivocado en sus métodos. Entre los declarados mentalmente equilibrados estaban verdaderos alienados. Cuando percibimos que hay algo equivocado en la ufología de los Alienistas debemos tener el cuidado de no hacer lo mismo, dejando que el bebé juegue fuera con el agua de la bañera. Pueden existir legítimos alienígenas dentro de la ufología. Si la desconsideramos por completo corremos el riesgo de ser todos alienados, sin nunca descubrir si hay realmente algo por allí más allá de nuestras propias alienaciones -que irónicamente demuestran ser el obstáculo más grande en la búsqueda verdadera de alienígenas.

Alfabetos extraterrestres

Alfabetos Extraterrestres

Kentaro Mori

La ilustración de al lado y la historia que cuenta son muy curiosas. Viene del libro japonés “Ume no Chiri” publicado en 1803. Una nave extranjera habría visto cerca del puerto de Haratono, ciudad de Ibaragi, este objeto extraño. De acuerdo con la descripción, la carcasa externa estaría hecha de hierro y de cristal, y las letras extrañas mostradas en el dibujo fueron vistas dentro de lo que parece ser una sonda extraterrestre.

¿Pero será lo mismo?

Una evidencia curiosa: las ‘extrañas’ letras mostradas, de hecho inexistentes tanto en el alfabeto japonés como en el chino, son muy parecidas a las letras y símbolos que de hecho existen en el japonés. En verdad, son solamente combinaciones de símbolos y letras presentes en el alfabeto japonés. Descomponiéndolas, todas son conocidas y comunes a los japoneses. Los autores de esta historia podrían haber usado algún jeroglífico, o por lo menos algo de árabe o de hebreo… sería menos evidente que fue inventado -que el japonés de comienzos del siglo XIX. Una pena, podría haber sido algo muy interesante.

En todos los supuestos casos de contactos donde se proporciona bastante información sobre los extraterrestres, esta información es siempre reveladora. Pero no reveladora de una cultura extraterrestre, y sí de la cultura y de la capacidad de fantasear de las personas que crearon tales historias.

A veces las personas consiguen crear una fantasía resonante de forma involuntaria, como parece ser el caso de los abducidos, siendo los Hill el ejemplo típico. Estas creaciones involuntarias sin embargo necesitan ser probadas (como lo son) en busca de información interesante, dependiendo siempre de los aspectos oníricos, donde las informaciones objetivas son escasas y las subjetivas abundantes. Viajar a mundos distantes, al futuro o por encima de la tierra es común, pero en ninguno de estos viajes es visto algo realmente único. Por el contrario, son vistos pasajes de películas B.

Ya en otros casos se descubrió que el autor de las historias creó deliberadamente fantasías complejas, y en éstas a veces podemos hallar información de alto nivel si el autor de las historias sabe como crearlas. Un ejemplo clásico es el bien versado autodidacto Jordán Peña, creador del mito que se transformó en culto, el ‘caso UMMO’. Peña admitió recientemente que inventó los Ummitas, y cuenta cómo se sorprendió cuando vio que otros continuaron e igualmente crearon sus propios fraudes para mantener el culto UMMO alrededor del mundo. El aspecto fascinante del ‘caso UMMO’ es que los supuestos Ummitas estarían proveyendo información extensa sobre su cultura, yendo de su filosofía hasta su física. Algunas cartas Ummitas contenían conceptos físicos avanzados, no solamente del conocimiento del interesado en física común, sino más apropiado para los ambientes académicos de la física teórica. Lo que demuestra que Jordán Peña era un autodidacto nada ignorante, y más competente que Robert Lazar y sus teorías físicamente espurias sobre el funcionamiento de las naves extraterrestres.

Para ilustrar la dificultad para crear una supuesta cultura alienígena creíble, vamos a abordar la idea de los alfabetos extraterrestres. Nadie inventa fácilmente un alfabeto de símbolos totalmente nuevo. Inténtelo por sí mismo: usted inevitablemente acabará creando algo similar a cierta cosa que usted mismo ya vio. Pero perciba una cosa: los jeroglíficos nada tiene que ver con el alfabeto romano, que nada tiene que ver con el chino, el árabe, el hebreo… Y mire que algunos de estos alfabetos algunas veces se cruzaron culturalmente, algunos tuvieron hasta el mismo origen, siendo que todos fueron creados por la misma especie, de dos manos con cinco dedos y un pulgar oponible.

Un alfabeto es el resultado de toda una comunidad de escribanos, que perfeccionan su uso sopesando tanto su practicidad como una lógica propia, y todo eso relacionándose con una cultura. Por ejemplo, los jeroglíficos (los que conocemos popularmente) son adecuados para ser grabados en la piedra para la posteridad, y también para mantener una elite de escribanos; el alfabeto hebreo está hecho para ser escrito con una pluma especial, así como el idioma chino, escrito con un pincel. Sin contar los detalles específicos de cada uno de estos alfabetos, únicos e interesantísimos.

Algunos jeroglíficos presentan cobras cortadas por la mitad. ¿Por qué? Porque se creía que los que los dibujos podrían tomar vida, y al dibujar una serpiente cortada por la mitad, esto prevendría que saltara al cuello de un lector incauto. En el hebreo, originalmente no se representaban las vocales. Hasta hoy, son representadas por los puntos después de las consonantes, algo casi binario. Todavía en el hebreo, borrando ciertas partes de una palabra, se puede transformar en otra totalmente opuesta. A su vez, el alfabeto chino, del cual el japonés fue derivado (copiado), tiene más de 50.000 letras. Sin embargo, todas se componen de menos de 10 trazos básicos. O sea, con menos de 10 ‘partes’ se crearon más de 50.000 combinaciones.

La lengua japonesa tiene tres alfabetos diferentes. Uno es de ideogramas, y dos son fonéticos. Uno de los fonéticos utiliza los mismos trazos básicos que los que componen los más de 50.000 ideogramas. El otro, más popular, fue hecho especialmente para facilitar la escritura con un pincel, y a primera vista parece un montón de remolinos ligados. Acaba pareciéndose a nuestra escritura cursiva. Y todo era originalmente escrito de arriba para abajo, de derecha a izquierda. Eso deriva del chino. ¿Por qué escribir de arriba a abajo? Se cree que fue porque se comenzó a escribirlo sobre tiras de bambú, que podían estar fijadas en el suelo. Ciertamente, es más fácil fijar una tira de bambú en el suelo y escribir en ella verticalmente que crear la placa típica occidental, donde escribimos horizontalmente.

Cada alfabeto humano esta lleno de estas curiosidades, o mejor, peculiaridades, y un simple conjunto de símbolos arrastra toda una cultura compleja detrás de si. Así, es difícil que alguien consiga inventar todo eso solo, o igual con la ayuda alguien. Aunque también no sea imposible.

Una vez entendido como es complejo un alfabeto y la dificultad que se presenta en la tarea de crear uno de la nada y atribuirlo a los aliens, es necesario percibir que todo este problema se podría solucionar de forma simple, por lo menos a los adeptos de la hipótesis extraterrestre. ¡Bastaría encontrar un alfabeto extraterrestre REAL! Un indicio tan simple si usted encuentra ETs que todavía utilizan una cierta forma de escritura, o sea, por lo menos un conjunto de símbolos REALMENTE extraños podría ser una cierta evidencia de razonable credibilidad por sí misma, justamente porque es tan difícil crear un alfabeto de la nada.

¡Pero ni eso! ¡Ni un fraude con este nivel de sofisticación! Que pena. Los lingüistas quedarían fascinados con un conjunto de símbolos realmente nuevo, desvinculado de todo lo que conocemos. Lo mismo siendo fruto de un fraude, sería algo interesante. ¡Pero ni eso!

 Como es típico en las seudo ciencias, los adeptos de la certeza extraterrestre frente a tales argumentos acaban creando alguna justificación cerrada en sí misma. Una de estas justificaciones sería la típica, apelando a la magia de los avances de la tecnología: “¡Sin embargo, los ETs son avanzados y no utilizan más alfabetos!”. Ciertamente, es posible. Pero es improbable. El famoso ensayo de Isaac Asimov “The Ancient and The Ultimate” (algo como “El antiguo y más moderno”) donde argumenta que un avanzadísimo sistema de almacenamiento y lectura de información es el bueno y viejo libro.

Podemos pensar que en un futuro distante no será más necesario saber leer para recibir informaciones, que serían inyectadas directamente en nuestros cerebros cuando lo deseáramos. ¿Pero si algún día llega a ser tan simple asimilar la información, por qué no asimilar fácilmente la propia información de aprender a leer? Después de todo, la lectura es una forma extremadamente poco dispendiosa y muy eficiente para la transmisión, el almacenamiento y la captación de información, y es difícil de imaginarse que alguna civilización simplemente decida ignorar su uso aunque esporádico.

La ausencia de descripción de alfabetos alienígenas convincentes hasta el momento es realmente decepcionante. Pero si la Ufología no nos da simples alfabetos, ¿podemos buscar transmisiones de radio, y quién sabe si encontremos algo? Llegamos finalmente al SETI, en esta discusión sobre la complejidad y extrañeza que una cultura alien debe tener.

Así como el alfabeto es una forma primitiva y al mismo tiempo eficiente de manipulación de la información, la radio es análoga. Muchos dicen ingenuamente que los ETs no utilizan más la radio. De hecho es bien posible que los ETs descubran medios más avanzados de transmisión y recepción de datos, pero la radio es, como el alfabeto, una forma primitiva y muy eficiente de transmisión. Por más avanzados que sean tecnológicamente los ETs, deben utilizar esporádicamente la radio, aunque sea en casos de emergencia. Más que eso, si ellos quisieran hacerse notar, la radio parece ser una forma muy buena para eso -y son justamente estos supuestos ‘faros galácticos’ los que el SETI está buscando.

¿Pero como sería una señal de radio captada por el SETI? Bien, como la TV al cabo ya es muy interesante ver los canales extranjeros en tiempo real y ver cómo nuestra “cadena Globo de televisión” es propia y única. Al final, hasta los mismos canales argentinos son ya totalmente diferentes. Mal podemos imaginar lo que sería asistir a algo como la “cadena Gris de televisión”…

Espero solamente que no tenga telenovelas.

Premio Candela para el tal Noguez

Premio Candela

“Es mejor encender una vela que maldecir contra la oscuridad” –Adagio

Durante la fiebre de la caza de brujas en Europa, en que la única forma de probar su inocencia podía ser ahogándose en el fondo de un lago, pocas voces osaron levantarse contra las atrocidades cometidas en nombre de lo sobrenatural.

Fue precisamente en este contexto que el inglés Thomas Ady valientemente publicó en 1656 el tratado Una Vela en la Oscuridad advirtiendo que “el gran error de estos tiempos es atribuir poder a las brujas, y dejarse engañar por la imaginación de los cerebros de los hombres, para promover la matanza de inocentes”. Escrito como concejo a los tribunales, su tratado exponía las incoherencias e injusticias de uno de los extremos históricos más conocidos de irracionalidad.

En algunos países de África, en Pakistán y en la India, personas inocentes continúan siendo asesinadas por brujas, no obstante esta locura en particular se haya extinguido en gran parte del mundo. Aunque ella dio lugar a muchas otras.

Estas nuevas locuras no acostumbran ser tan explícitas en sus atrocidades, pero su impacto en la sociedad continúa siendo tan nocivo como cuando Ady advirtió sobre el peligro de que “las naciones perezcan por la falta de conocimiento”.

El astrónomo Carl Sagan se refirió a Ady en el subtítulo de su última obra publicada trescientos cuarenta años después, en 1996. “El Mundo y sus Demonios. La Ciencia como una Luz en la Oscuridad” es un libro escrito como consejo al público sobre las incoherencias y peligros de las pseudociencias.

El premio “Candela” del proyecto HAAAN, es del mismo modo un tributo a Ady, a Sagan, y a todos los premiados por su trabajo en ayudar a iluminar el mundo.


PREMIADOS

Diciembre de 2006

Al ingeniero mexicano Luis Ruiz Noguez por su trabajo en “Marcianitos Verdes”. En menos de un año el blog, que presenta una “visión crítica de la ufología, criptozoología, parapsicología y otras NO ciencias”, ya ofrece un volumen casi enciclopédico de información, alternando profundos dossier con noticias recientes sobre lo insólito.

Además del premio “Candela” y de una cantidad meramente simbólica, parte del trabajo de Noguez en “Marcianitos” será traducido y publicado en portugués en el sitio “ CeticismoAberto” con su gracioso permiso.

http://www.haaan.com/candela/