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Houston, tenemos un fraude

HOUSTON, TENEMOS UN FRAUDE

EL DESCUBRIMIENTO DE UNA “TRANSMISIÓN SECRETA” DEL 1 DE ABRIL

Kentaro Mori

¿Qué tienen en común la ufología, Star Wars, Superman y James Bond? Un actor llamado Shane Rimmer. Esta es la historia de cómo un actor clásico de ficción científica fue confundido no con uno, sino con dos astronautas reales: Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin, los primeros hombres en pisar la Luna. Y cómo Rimmer se adentró en el mundo alternativo de las creencias en los discos voladores.

El caso fue divulgado en Brasil en red nacional el día 24 de julio del 2003, cuando ufólogos brasileños participaron en el programa “Boa Noite Brasil”, en compañía del teniente coronel aviador Marcos César Pontes. Los ufólogos incluían miembros del consejo editorial de la revista “UFO”, publicación “dedicada al estudio de los discos voladores”. El teniente coronel Pontes es el brasileño escogido en 1998 por la NASA y por la Agência Espacial Brasileira para ser el primer astronauta de Brasil [1], lo que dio la temática del programa: astronautas y OVNIs.

En esa ocasión, el clímax de todo el show fue la exhibición del fragmento de un documental italiano producido por un supuesto estigmatizado, Giorgio Bongiovanni: “Filmagens de UFOs no Espaço”. El documental es vendido por la revista “UFO”, recomendado con seis estrellas por la publicación como “imperdible” [2]. El fragmento impactante consistía en una supuesta transmisión secreta de audio entre el Apollo 11 y Houston, en donde Neil Armstrong y Buzz Aldrin ven algo “increíble” en nuestro satélite natural. El audio puede ser bajado y escuchado en el sitio italiano “Nonsoloufo” [3], que también lo promueve como original de la misión Apollo 11:

Armstrong: – ¡Ah! ¿Qué es esto?

Aldrin: – ¿Tenemos alguna explicación para esto?

Houston: – No la tenemos, no se preocupen, ¡continúen su programa!

Armstrong: – ¡Oh, muchacho, es… es… es algo realmente superfantástico aquí… usted… usted nunca podrá imaginar esto!

Houston: – Entendido, nosotros sabemos sobre eso, ¿podría ir a otro lado? ¡Vaya para otro lado!

Armstrong: – Bien, hay algo como un topo arriba de una cosa muy espectacular… ¡Oh Dios mío! ¿Qué es eso de ahí? ¡Es todo lo que quiero saber! ¿Qué diablos es aquello?

Houston: – ¡Vaya a Tango, Tango!

Armstrong: – ¡Ah! ¡Ahora hay algo como una luz ahí!

Houston: – Entendido, lo sabemos, perdiendo comunicación… ¡Bravo tango, Bravo tango, seleccione Jezebel, Jezebel!

Armstrong: – …sí… ¡ah!… ¡Pero esto es increíble!

Houston: – Nosotros le llamamos, ¡Bravo tango, Bravo tango!

Al día siguiente de la exhibición del programa en Brasil, intenté entrar en contacto con los ufólogos que participaron en el programa a través del correo electrónico, avisando que el audio sería un fraude y que el fragmento de la supuesta conversación podría ser encontrado en un libro de ficción “Alternativa 3”. Desafortunadamente, en ese entonces no obtuve respuesta [4]. Luego también envié un mensaje a una lista internacional de discusión sobre ufología [5]. En ella recibí una respuesta, de Ademar Gevaerd, editor de la misma revista “UFO”. Gevaerd confirmó que el audio es vendido por la publicación, pero que no conocía nada concreto sobre la autenticidad o no del mismo. Otra tentativa que no dio resultados concretos fue una carta enviada a Nueva Zelanda para Leslie Watkins, autor del libro “Alternativa 3” [6], con un sobre con respuesta pagada, pero que no retornó.

Sin embargo, “Alternativa 3” era en sí la respuesta. El libro se basó en un programa de TV transmitido por la Anglia Television británica algunos meses antes, el 20 de junio de 1977 [7]. Era el último de una serie de documentales científicos serios, “Science Report”, pero estaba agendado originalmente para ser exhibido el 1° de abril, como una broma. Aunque hubiese acabado siendo exhibido en junio, permaneció con el crédito final destacando la fecha original: el día de los inocentes, o de los tontos.

Los que habían visto el seudo documental descubrirían que la misteriosa desaparición de algunos científicos ingleses revelaba una enorme conspiración mundial en la que el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Soviética, en uno de los momentos más críticos de la Guerra Fría, eran en verdad socios que cooperaban en secreto. El plan siniestro, la “Alternativa 3”, implicaba el colapso ambiental de la Tierra y la muerte de la mayor parte de la población, mientras que la élite establecida escaparía a las colonias espaciales en la Luna y en Marte. El sobrio presentador cerraba el programa diciendo: “sentimos mucho que las implicaciones que usted vio son poco optimista sobre el futuro de la vida en este planeta, sin embargo, ha sido nuestra tarea la de presentar los hechos, como los entendemos. Esperando la respuesta. Tengan buena noche”. Eso, claro, seguido por el crédito del 1 de abril.

Cuando vi el seudo documental, lo que sí descubrí fue que el supuesto audio “del Apollo 11” que estaba investigando no estaba basado en el libro “Alternativa 3”, ¡y que era nada menos que el audio copiado directamente del programa del 1 de abril! El audio original de ese diálogo puede ser escuchado poco más de un minuto después del inicio de la segunda parte del show [8].

Que el audio sea original de la broma de “Alternativa 3” explica todo el contenido de la conversación. El astronauta en la Luna, que no es ni Neil Armstrong ni Buzz Aldrin, sino un personaje ficticio llamado “Bob Grodin”, no está viendo discos voladores. Lo que él vio cuando fue a la Luna fueron colonias humanas ya instaladas, parte de la conspiración interplanetaria de “Alternativa 3”. Es por eso que Houston no da atención a su sorpresa y le dice que “ya sabe sobre eso”.

“Bob Grodin”, el astronauta del Apollo que nunca existió, y cinco años después de ir a la Luna y descubrir la terrible “Verdad”.

Según “Alternativa 3”, el hombre no pisó la Luna hasta 1969: el gran finale de la parodia es nada menos que un video que muestra el primer aterrizaje tripulado de americanos y soviéticos en Marte en el año de 1962. Como si no fuese suficiente, el video muestra un animal que se mueve en el suelo marciano.

Los créditos finales de la parodia “Alternativa 3”, si todavía existieran dudas sobre la autenticidad del programa, enlistan los personajes y los actores que desempeñaron los papeles. Y ahí está el actor Shane Rimmer como nuestro astronauta, “Bob Grodin”. Una investigación rápidamente reveló su página personal [9] y el descubrimiento de que Rimmer es un actor con décadas de profesión que debe ser familiar a todos los amantes de la ficción científica. Su debut como actor, en 1963, fue como el “Az copiloto” en el clásico de Kubrick, “Doctor Fantástico”. De ahí en adelante, Rimmer participó en varias películas como Fu Man Chu, con Peter Sellers, la serie 007 (“Los diamantes son eternos”, “Sólo se vive dos veces”, “El espía que me amó”), Superman 2 y 3 y nada menos que Star Wars, como un ingeniero de Incom.

Rimmer también fue la voz de “Scott Tracy” en la serie animada Thunderbirds, de los años 60. Contacté con el actor para confirmar si de él era de hecho la voz del “astronauta Bob Grodin” en el audio en que dice ver cosas “súper fantásticas” en la Luna. Él gentilmente respondió:

Sí, aquí está la confirmación de que era yo, Shane Rimmer, como la voz de Bob Grodin en “Alternativa 3”. Fue divulgado, como parte de la promoción de la exhibición en el Reino Unido, que era una grabación de un enlace de comunicación secreta entre el Apollo 11 y el control de misión”.

Y es así que una broma del 1 de abril, que a pesar de su parodia, no involucraba extraterrestres, acabó siendo vista por algunos en la ufología como algo real. Casi treinta años después de creado, un fragmento de “Alternativa 3” todavía es capaz de confundir, aún más cuando es promovido en seudo documentales que desafortunadamente no son, o admiten ser, bromas del 1 de abril. Sin embargo, considerando la larga serie de paranoia y credulidad que viene acompañando a “Alternativa 3” desde su concepción –incluyendo algunos que creen que todo el seudo documental no sería nada falso- este es sólo uno más de los enredos de la historia. Nick Austin, que coordinó la publicación del libro “Alternativa 3”, revelaba en su artículo para Fortean Times: “Por qué un fraude bien hecho, abiertamente admitido como tal por sus creadores, debería continuar ejerciendo la fascinación que tan obviamente ejerce una generación después de su aparición está más allá de mis parcos poderes de análisis y explicación”.

Curiosamente, el supuesto audio del Apollo creado por “Alternativa 3” parece ser el único audio existente de estas supuestas “transmisiones secretas” de la NASA entre la Luna y la Tierra. Hay toda una serie de fraudes en la ufología relacionando la histórica misión Apollo 11 con los OVNIs [10], incluyendo una conversación mucho más famosa que involucra “bebés gigantes”, la llamada “Trascripción Pepper”, pero parece que ellas sólo existen como historias y textos de personas que alegan haber oído el audio. Los trabajos de James Oberg, ingeniero espacial de Houston, EU, entre otros, aclaran que ninguna de estas “transmisiones secretas” jamás ocurrió. Son fraudes comúnmente peores que “Alternativa 3”. Esta investigación y el descubrimiento del verdadero origen del audio apenas confirma la constatación, realizada por el mismo ufólogo J. Allen Hynek, quien declaró en 1978 que “estas historias de OVNIs son falsas”.

Como notó Oberg: “Dos preguntas vienen a la mente pero no pueden ser respondidas. Primero, ¿No era lo suficientemente excitante el Apollo 11 sin los OVNIs ficticios? Y segundo, ¿si hay tantos otros casos OVNI verdaderamente auténticos en los registros, por qué los ufólogos tienen que confiar tanto en evidencias dudosas como estas?”

Agradecimientos

Con agradecimientos especiales al actor Shane Rimmer por la ayuda.

I.A. Inteligencia Artificial… ¿Incomprendida?

I.A.: INTELIGENCIA ARTIFICIAL… ¿INCOMPREENDIDA?

Kentaro Mori

El hecho más terrible del universo no es que es hostil sino que es indiferente, pero si podemos coexistir con esta indiferencia, entonces nuestra existencia como especie puede tener sentido. No importa cuan vasta sea la oscuridad, nosotros debemos crear nuestra propia luz.Stanley Kubrick

Stanley Kubrick fue el responsable de la primera película de ficción científica de grandes proporciones en Hollywood, que todavía es considerado hoy casi por unanimidad la mejor de su clase: 2001, una Odisea en el espacio. La inspiración para el nombre de la película -un dispositivo extraterrestre encontrado en el espacio- vino del cuento de Arthur C. Clarke, El centinela, que habla de una pirámide artificial encontrada en la Luna. ¿Dejá vu? Encuentro que no es necesario hablar mucho de esto, excepto que el cuento de Clarke fue escrito en 1951 y que fue Kubrick quien sugirió utilizar en la película un monolito de ‘proporciones perfectas’ (12 x 22 x 32) en lugar de una pirámide.

I.A. sería la segunda obra maestra de Kubrick de ficción científica, un proyecto extremadamente ambicioso que él incubó por dieciocho años. Las ambiciones inmensas de este proyecto eran tanto técnicas como de ficción. Por el lado técnico, su intención era que el personaje principal no fuese un actor interpretando a un robot, sino que fuese usado un verdadero robot animado. Por el lado de la ficción, su intención era recrear el famoso cuento de hadas de Pinocho con temas más adultos. Estas ambiciones sólo podían ser realizadas, según el propio Kubrick consideró, en una película ‘producida por Stanley Kubrick y dirigida por Steven Spielberg’. Ambos intercambiaron centenares de páginas sobre el proyecto.

Infelizmente, Stanley Kubrick falleció antes de finalizar el proyecto, pero podemos ver el resultado final de la película A.I., escrito y dirigido por Spielberg en base de todo el trabajo acumulado por Kubrick en una especie de tributo. Las opiniones sobre este resultado difieren mucho, pero lo mismo también ocurrió con 2001. Entre los infinitos temas y referencias, hay algunos elementos interesantes relacionados con la ufología en esta película y en los cineastas Kubrick y Spielberg, y encuentro que a esta altura todos deben haber visto ya I.A. para que yo pueda hablar libremente sobre el final sin arruinarlo para nadie. A propósito, una de las motivaciones de este texto es abordar el hecho de que para muchos el final de la película ya estaba arruinado -y al hacer esto evidenciar ciertas insights interesantes sobre la ufología.

Pues bien, en una escena que quita la respiración al principio de la segunda parte de la película, aparece una Luna gigantesca que revela ser en verdad un globo con personas cazando robots para destruirlos en shows. Más allá de las diversas referencias poéticas que se pueden encontrar en una simulación de una Luna que persigue simulaciones de seres humanos, hay una referencia bien concreta aquí: ‘invisibilidad óptica’, o stealth óptico. Todos conocemos la invisibilidad al radar, no obstante existe ya desde hace algunos años rumores de misteriosos dirigibles (blimps stealth), especie de dirigibles extremadamente avanzados que no serían solo invisibles al radar, sino también por la noche al ojo desnudo. Serían negros y su parte inferior mostraría imágenes de constelaciones, de esta forma una persona observando debajo pensaría estar viendo el cielo y las estrellas cuando en verdad una aeronave avanzada estaría pasando bien encima de su cabeza. Un globo que se confunde con la Luna -y así es ‘invisible’- no esta así muy distante de la realidad, o por lo menos de las especulaciones alrededor de proyectos militares secretos.

Éste parece ser un toque de Kubrick porque recuerda como se ocupó de diversos temas reales de la guerra fría en su comedia Doctor fantástico (en inglés, Dr Strangelove). Allí encontramos el dispositivo del juicio final, que garantizaría que si cualquier bomba atómica explotase sobre la URSS toda la vida en la Tierra sería automáticamente aniquilada sin necesidad de cualquier interferencia humana. Posteriormente se hizo público que tal dispositivo fue de hecho proyectado y propuesto al premier soviético Kruschev, que habría rechazado la idea tan absurda que hacía reír (en la película, por lo menos). También hay referencias a militares prácticamente sicópatas en altas puestos de mando (lo que también fue confirmado), la gran sátira del científico nazi trabajando (Operación Paperclip: “nuestros alemanes son mejores que los de ellos”) y lo mismo las ideas sobre el establishment de abandonar la superficie de la Tierra y ‘preservar la especie’ en grandes cuevas subterráneas en la tierra o el espacio (lo que en ufología significa la historia de Alternativa 3).

Si Kubrick abordó en Doctor fantástico temas sensibles del mundo real que serían parte de la ufología, distorsionados o no, Spielberg fue mucho más directo y popular. Sus diversas contribuciones a la ufología implican obviamente E.T., que fue por muchos años la mayor taquilla y diseminó ampliamente el concepto del benefactor extraterrestre después de diversos alienígenas comunistas. Más de lo que E.T. hizo, Encuentros cercanos del tercer tipo influenció tanto a la ufología al punto de que una características completamente artística -los cuellos finos y largos de los extraterrestres- comenzó a aparecer en relatos supuestamente verídicos de abducciones. Muchos, incluyendo ufólogos, deben suponer que los extraterrestres fueron supervisados por Jacques Valleé (que dio origen al científico francés de la película), cuando en realidad la estética y la opinión de Spielberg fueron mucho más determinantes.

Los extraterrestres de Encuentros cercanos y sus cuellos finos y largos nos llevan de vuelta a I.A. Al final, después de pasar 2000 años en el fondo del océano se acaba por congelar, David es rescatado por extrañas criaturas que son luego asociadas por buena parte de la audiencia con seres extraterrestres. El hecho es irónico porque los diálogos de los seres evidencian que no son alienígenas, sino evoluciones de androides que sobrevivieron a la extinción del ser humano. Como el robot Gigolo Joe dice proféticamente, “al final, todo lo que quedará seremos nosotros”.

Permanece sin embargo un cierto aire de ambigüedad, y lo mejor que podemos encontrar en el diálogo del propio filme al respecto de esta cuestión es el comentario del ser que dice ‘envidiar a los seres humanos’ y ‘aquello que ellos llaman espíritu’. Es razonablemente claro que este comentario proviene de una máquina, pero es solamente en las referencias visuales que podremos encontrar pistas decisivas sobre el ambiguo final. Los seres recuerdan a extraterrestres, no obstante si resumimos nuestras referencias visuales solamente a la película son increíblemente similares al símbolo de Cybertronics, ¡la compañía que creo a David!

¿Qué quiere decir esto? La intención puede ser, de forma bien Kubrickiana, decir que la perfección humana no será alcanzada por los hombres, sino por las máquinas que a lo largo de toda la película demuestran ser más humanas que nosotros mismos. En verdad, al final descubrimos que el propio narrador es uno de esos superandroides (supermechas). Él nos cuenta la historia de I.A. en el más humano de los estilos: como un cuento de hadas. Esto explica uno de los aspectos más irreales de la historia, cuando David es llevado al fondo del mar por los peces -esta otra parte aparentemente extraña viene directamente de Pinocho, y deja claro cómo estamos asistiendo a un cuento de hadas contado por robots.

Entonces ¿I.A. nada tiene que ver con extraterrestres? En rigor, y felizmente para la trama de la película, sí. I.A. esta totalmente dedicada a reflexionar sobre la humanidad y, es claro, sobre la inteligencia artificial. Pero que los seres recuerden a la mayor parte de las personas seres extraterrestres es irónico y tiene mucho a ver con los alienígenas que habitan las mentes de la audiencia. Los androides no-alienígenas apenas parecen extraterrestres porque son estilizados y encuentran referencias a estatuas asociadas, por ejemplo, la diosa griega Nice de la victoria que todos vemos en trofeos. Décadas después de Encuentros cercanos, seres simbólicos estilizados son confundidos con alienígenas supuestamente reales. Lo que debe decir algo sobre la realidad de la forma de tales extraterrestres, que puede ser tan idealizada cuánto el símbolo de Cybertronics. Que, por lo visto, es una empresa ficticia de un bello cuento de hadas tecnológico.

Referencias:

The Mysteries of A.I. – Website excelente sobre los muchos temas abordados en la película. En inglés

Skunk Works Magic – Artículo de Popular Mechanics sobre Skunk Works, que cita el blimp stealth. En inglés.

The Kubrick FAQ – Parte de FAQ sobre Kubrick e I.A. Escrito en 1999, da una buena idea de cómo el resultado final de I.A. es casi completamente de Kubrick. En ingles.

The Making of A.I. – Muestra esbozos del proyecto A.I. de Kubrick. Por lo visto el globo-Luna (moon-balloon) es también una idea de Kubrick. En italiano.

La puerta de los desesperados

LA PUERTA DE LOS DESESPERADOS

(O EL PROBLEMA DE MONTY HALL)

Kentaro Mori

Cierta mañana usted se despierta y ve que ha regresado a los años ochenta y se encuentra dentro del cuerpo de un niño de 8 años, participando en el programa infantil de Sergio Mallandro. Tal vez usted hubiera preferido despertar como una cucaracha gigante, pero nunca podemos prever cómo van a ocurrir las transmigraciones de las almas en el plano astral.

Afortunadamente su mente sigue siendo la misma –una más de esas cosas inexplicables de la trasmigración del alma. Cuando se da cuenta, está participando en uno de los concursos del programa “A Porta dos Desesperados” (La Puerta de los desesperados). Es muy simple: existen tres puertas iguales. Detrás de una de ellas hay un premio, y en las otras dos hay personas vestidas con disfraces de monstruos que te meterán en un saco por escoger la puerta equivocada.

Usted escoge una puerta y se supone que ganará lo que se encuentra detrás de ella. Entonces sale Sergio Mallandro diciendo que desea ayudarlo y, sabiendo de antemano en cuál puerta se encuentra el premio, abre una de las otras dos revelando un monstruo, o mejor, un hombre mal vestido de monstruo. Y le hace una última pregunta: ¿Desea cambiar? Al final, ¿es o no ventajoso cambiar de puerta?

Este pequeño problema es mucho más difícil de lo que parece, y llegó a su famoso en los Estados Unidos como el problema de Monty Hall, debido a que el presentador poseía un cuadro muy parecido (o lo contrario sería más apropiado) en su popular programa “Let’s Make a Deal” (Hagamos un trato) en los años setenta, algo como los diversos programas de Silvio Santos. Se han quemado muchas neuronas porque la respuesta al problema es contra intuitiva, lo que quiere decir que la primera respuesta que de debe ser incorrecta. No tenga miedo, intente descubrir si es o no ventajoso cambiar de puerta antes de continuar con la lectura.

¿Lo intentó? Entonces, vayamos primero a la respuesta correcta y contra intuitiva: Sí es más ventajoso cambiar, de hecho es dos veces más probable ganar el premio si cambia de puerta que si no lo hace. ¡Créalo… si quiere! O lea la explicación, que solamente es una de las muchas que circulan para el problema de Monty Hall:

Existen tres puertas que vamos a llamar A, B y C. Cuando usted eligió una de ellas, digamos la A, la probabilidad de que ésta sea la premiada es de 1/3. En consecuencia, la probabilidad de que usted esté equivocado, o en otras palabras, de que el premio esté en las otras puertas B o C es de 2/3. Puede comprobar esto sumando las probabilidades de cada una de las puertas o sabiendo simplemente que la probabilidad de que haya un premio es siempre 1. Es importante tener en mente que la probabilidad de que el premio esté en las otras puertas que no escogió es de 2/3.

Entendiendo esto, basta ver que el presentador abrirá sin error una de las otras dos puertas que contiene un monstruo, supongamos la B. Al hacer esto él le está dando una información valiosa: si el premio estaba en una de las puertas que usted no eligió (B o C), entonces ahora solamente puede estar en la puerta que usted no eligió y aún no ha sido abierta, o sea, la puerta C. Es decir, si se equivocó al escoger una puerta –y las probabilidades de esto son 2/3- entonces al abrir una de las otras puertas no premiadas el presentador literalmente le está diciendo dónde está el premio. Toda vez que usted hubiera escogido inicialmente una puerta equivocada, al cambiar de puerta usted irá con la certeza de ganar. Como las probabilidades de que usted se halla equivocado en su selección inicial son de 2/3, si usted cambia sus probabilidades de ganar son de 2/3 –y por consiguiente la probabilidad de que usted gane si no cambia de puerta es de apenas 1/3. ¡Y así es más ventajoso cambiar de puerta, créalo… si lo entiende!

La respuesta intuitiva al problema es que cuando el presentador reveló una puerta no premiada, nosotros teníamos enfrente un nuevo dilema, con sólo dos puertas y un premio, por lo tanto la probabilidad de que el premio esté en una de las dos puertas es del 50%. El presentador nos habría ayudado ya que nuestras probabilidades se habrían elevado de 1/3 a 1/2, aunque realmente no habría diferencia en cambiar o no de puerta ya que ambas tendrían la misma probabilidad de poseer el premio. Si embargo esta respuesta es equivocada, pues la puerta que el presentador abre depende de la que nosotros escogemos inicialmente. El presentador sabe desde el inicio en dónde está el premio (el nunca abrirá una puerta premiada). Al abrir una puerta, el no está creando un juego todo nuevo, sino que está dando información valiosa sobre el juego original. Es por eso que la respuesta es tan contra intuitiva: nos parece que el presentador abrió una puerta aleatoriamente, pero eso está muy alejado de la verdad. Como vimos, si inicialmente elegimos una puerta no premiada, él no tiene ninguna libertad de escoger y sólo puede abrir una puerta.

El problema de Monty Hall, también llamado por algunos como la Paradoja de Monty Hall, se enseña en muchos cursos de probabilidad, y en Harvard y Princenton se hacen ejercicios sobre este tema. Demuestra muy bien cómo nuestro cerebro no fue hecho para lidiar intuitivamente con tales tipos específicos de problemas. Felizmente, así como nosotros podemos factorizar un número en el papel con facilidad aunque sea un tanto difícil de hacer lo mismo mentalmente, se puede resolver el problema de Monty Hall en el papel de una forma simple y sin error usando el Teorema de Bayes de probabilidad condicional.

Ah sí, en cuanto a nuestro insólito caso de trasmigración del alma en el plano astral. Sinceramente, si después de quebrarse la cabeza con el problema de Monty Hall usted todavía prefiere oír hablar de trasmigración del alma entonces tal vez sea hora de una metamorfosis.

¿Aviones a reacción precolombinos?

Kentaro Mori

Al final de los años 60 el biólogo Ivan T. Sanderson, conocido más como promotor del Pie grande, llamó la atención sobre algunos dispositivos pre-colombinos de oro de varios siglos de antigüedad producidos por culturas aborígenes primitivas. Según él, serían reproducciones de aviones a reacción, conclusión apoyada por el Dr. Arthur Poyslee, del Aeronautical Institute de Nueva York. Parecería ridículo si los artefactos realmente no se pareciesen tanto a los aviones modernos.

Parecen tener alas y estabilizadores verticales y horizontales, en formato delta adecuado a velocidades supersónicas lo mismo que ranuras que podrían interpretarse como de metal corrugado o de estructuras en viga que apoyaba las piezas. El dispositivo de arriba no es el único de esta clase. Al lado se puede ver otro de estos intrigantes artefactos, que existen en número considerable. En las alas, esta vez lisas, también parecen haber diseños que se podrían interpretar como insignias, similares a las que adornan hoy a nuestros aviones a reacción.

El artefacto mismo se transformó en el logotipo del AAS (Ancient Astronaut Society, algo como Sociedad de Antiguos Astronautas), y la comparación de abajo se ha circulado mucho, principalmente (como no podía dejar de ser) en los libros de Erich von Däniken.

Hace algunos años, los miembros de la sucesora del AAS, el AAS-RA (Archaeology, Astronautics and SETI Research Association) se dieron al trabajo de construir modelos a escala de estos aviones a reacción pre-colombinos. Uno equipado con hélices, y otro completo con un pequeño motor a reacción colocado en el lugar en donde se presume que estaría en los originales.

Sorpresa a los más escépticos: los modelos de Algund Eenboom y de Peter Belting volaron. No llegaron a velocidades supersónicas, pero volaron bien.

La posición del motor a reacción y la entrada de aire puede parecer un tanto extraña y diferente, pero para la felicidad de los que ya están creyendo en los aviones a reacción pre-colombinos, son similares a la disposición de uno de los primeros aviones a reacción modernos, el Heinkel-162 de 1944.

Finalmente, si todo esto parece por demás increíble, y el último recurso de la mente sensata parece ser preguntar si tales dispositivos realmente existen, o son realmente pre-colombinos (¿no podrían ser fraudes contemporáneos como las rocas de Ica o las figuras de Acámbaro?), es necesario decir que los artefactos se pueden también encontrar en el Museo del Oro, en Bogotá Colombia. No son fraudes. Aviones a reacción Pre-colombinos.

¿Será lo mismo?

Éste es uno de los indicios más sólidos y curiosos de tecnología antigua, no obstante una ojeada más cuidadosa puede revelar que hay explicaciones alternativas satisfactorias, y que los artefactos de hecho no deben ser representaciones de aviones a reacción.

Interpretaciones convencionales de las figuras del oro (minúsculas, un trabajo de platería admirable) las dan como insectos, quizás abejas, o pájaros, peces o peces-voladores. ¿Peces-voladores? El hecho es que otra pieza pre-Colombina de oro justamente admirada por su belleza representa un pez-volador.

Los Peces-voladores parecen ser los únicos animales que tienen una cauda vertical con relación al cuerpo, que podría ser interpretada como el ‘estabilizador vertical’ de nuestros supuestos aviones a reacción. También tienen aletas que les sirven de alas para planear por cierta distancia. Tanto su cola como sus aletas tienen ranuras características.

Cualquier persona debe confesar que hay una semejanza entre los peces-voladores y los artefactos que discutimos. La cuestión se convierten entonces en juzgar si los artefactos se asemejan más a un avión a reacción o a un pez-volador.

Algunas características llaman la atención en los artefactos y pueden ser bien entendidas si los encaramos como peces-voladores. Los ‘estabilizadores horizontales’ nunca están junto a los verticales, como es más común en los aviones modernos. Están siempre mucho más cerca de las ‘alas’, como cualquier aeromodelista debe saber, debe perjudicar un tanto su función de estabilización. Curiosamente, es justamente esta la disposición de las aletas y las colas en todas las diversas especies de peces-voladores, en los cuales las aletas traseras no son tanto estabilizadores, sino alas para ayudar en el planeo.

Las ranuras que pueden ser vistas en las alas de los artefactos sin duda se asemejan a las que existen en las aletas de los peces-voladores. Todos los artefactos tienen ojos y boca, con dientes. Finalmente, todos tienen una división clara entre la ‘cabeza’ y el cuerpo. En ellas, muchas veces parecen estar representadas nada menos que las agallas de los peces, y no entradas de aire para un motor a reacción.

Hay también diferencias de los artefactos con los peces-voladores. La principal de ellas es que la cola, o ‘estabilizador vertical’, no se extiende hacia abajo, como las colas de los peces. Sin embargo, esto se puede entender como fruto de la estilización de las figuras.

Todas estas argumentaciones son mucho más fuertes cuando descubrimos que hay todo un espectro de estilizaciones de peces-voladores, yendo del claro pez-volador de oro mostrado más arriba hasta los altamente estilizados confundidos con aviones a reacción. Observe estos otros dispositivos:

Constituyen una especie de acoplamiento entre claras representaciones de peces-voladores hasta las más estilizadas. En ellas podemos ver claramente ojos, boca con dientes, papadas, aletas y colas. Son peces-voladores.

Todavía puede estar intrigado entonces en cómo pudieron volar los modelos a escala de los artefactos, con hélices o motores a reacción. Esto en verdad no debe sorprender tanto, no más que el hecho de que algunos peces consiguen volar. Es evidente que modelos a escala de peces voladores, equipados con propulsión propia, también deben poder volar.

Sin embargo, en esta visión más crítica también es necesario notar que los modelos a escala no son propiamente reproducciones fieles. Las alas de los modelos tienen el perfil adecuado para generar sustentación, mientras que los artefactos de oro pre-colombinos presentan alas chatas. Este perfil adecuado, de hecho esencial para el vuelo, fue inventado simplemente, no siendo representado en los artefactos. Convenientemente también, los ornamentos presentes al frente de las ‘alas’ del artefacto no fueron reproducidos en el modelo, pues debían dificultar, y mucho, el vuelo (sin embargo, note que los ornamentos se asemejan a las protuberancias frontales en las aletas de un pez-volador). En el modelo a reacción, nótese también que un ornamento que debería estar al frente del escape del motor fue retirado (mientras que está presente en el modelo de hélice, y es claro, es bien visible en el artefacto original).

Al final, lo que tenemos es que algunas figuras pre-colombinas de peces-voladores más estilizadas son mostradas, mientras que otras que evidencian mejor su identidad son barridas por debajo de la alfombra. Al mismo tiempo, supuestas reconstrucciones de tales artefactos se hacen, omitiendo convenientemente lo que no es apropiado, e insertando lo que es adecuado e interpretando que son aviones a reacción.

Desdichadamente, una de las evidencias más sólidas de la alta tecnología antigua solo es intrigante mientras se omite mucha información.

Para saber mas:

Museo del Oro – De Colombia, subordinado al Banco de la República. En el sitio podemos ver el pez-volador pre-colombino, entre diversas otras figuras.

Postales del Museo del Oro – Página no-oficial, pero con diversas imágenes excelentes del Museo.

Fliegende Amulette – Mas sobre la ‘reconstrucción’ de Eenboom y Belting (en alemán).

Flugzeuge der Vergangenheit? – Mas sobre los ‘aviones a reacción’ pre-colombinos (en alemán).

Flying Fish – Mas sobre peces-voladores.

El problema de la inconmensurabilidad

EL PROBLEMA DE LA INCONMENSURABILIDAD ¿AS O JOKER EN LA MANGA DE LA ETH?

Kentaro Mori

Los extraterrestres son sicópatas. Si tomamos al pie de la letra los relatos ufológicos, todo disturbio mental que podamos imaginar puede ser constatado en estos seres: de sádicos asesinos en serie a pervertidos sexuales, pasando por desordenes de personalidad múltiple y hasta por el aspecto muy inconveniente de que ni en eso son constantes en cuánto a su aspecto físico -aunque casi siempre sean humanóides. Por comparación, los extraterrestres hacen de Hannibal Lecter alguien que podría ser niñera de sus niños. Incluso porque Lecter no atraviesa paredes o se transforma de un ser gigante y peludo de tres metros en otro enano pelón dependiendo en qué cultura esté.

Una cuestión relevante planteada en esta constatación es la presunción de que los actos de los extraterrestres deban tener sentido para nosotros puede ser una presunción simplemente incorrecta e injustificada. Las hembras de las mantis religiosas decapitan a sus parejas a la hora de la cópula, lo que parece absurdo a primera vista, pero ni por eso decretamos que las mantis religiosas no existen. Son solamente diferentes, y uno de los argumentos escépticos típicos –que yo mismo exploro hasta el agotamiento- es justamente el de que los extraterrestres deben ser muy diferentes de nosotros mismos. Sería inconsistente que los escépticos esperen que los extraterrestres sean diferentes de nosotros solamente en los puntos esperados. Así como no tienen que ser humanóides, pueden muy bien tener una percepción de la realidad diferente de la nuestra y actuar de forma aparentemente absurda.

Esto es básicamente lo que llamamos problema de la inconmensurabilidad (inconmensurable: Que no se puede medir o valuar). El fenómeno ovni es absurdo, y por lo tanto indistinguible de los eventuales actos de una civilización extraterrestre con raciocinio un tanto diferente a nosotros. Es por eso que el problema de la inconmensurabilidad es un gran as en la manga de la hipótesis extraterrestre (ETH).

Pero también puede ser un gran joker, puesto que los actos de una civilización extraterrestre con un raciocinio diferente al nuestros no necesitan y hasta tienen que ser indistinguibles del fenómeno ovni. Una civilización no necesita ser ‘conmensurable’, comprensible, para que nosotros la notemos, principalmente porque actos absurdos no equivalen a actos no conclusivos. No entendemos cómo se comunican los delfines o las ballenas; no obstante sabemos que los delfines y las ballenas existen así como su comunicación, o por lo menos su emisión de sonidos, incluso aunque todavía nos parezca absurda, y sea inerte a la comprobación científica. La comparación no es perfecta, pero el punto aquí es muy importante.

Los escépticos de las visitas, pero defensores de la posibilidad de vida extraterrestre, Frank Drake y Carl Sagan, entre muchos otros escépticos famosos, conocen perfectamente bien el problema de la inconmensurabilidad. El SETI (Search for Extra-Terrestrial Inteligence) es específicamente la búsqueda de civilizaciones que están transmitiendo señales de radio inteligibles. No están buscando civilizaciones democráticas, protestantes, con cinco dedos, colectivas, parásitas, pacifistas o musulmanas. La única pista que el SETI busca es una civilización capaz transmitir señales de radio inteligibles. No necesitamos entender los motivos y aspiraciones de esta civilización, no necesitamos entender lo que tal mensaje de radio quiera decir, todo lo que necesitamos es constatar que la señal es artificial -y no es humana. En caso de que alguien esté transmitiendo algo inteligible, no importa con que intención o significado, podremos saber que no estamos solos.

Si una civilización extraterrestre estuviera presente en nuestro planeta de la forma física, temprano o tarde, tal presencia se notará de forma concluyente. A menos que la misma desee lo contrario y sea capaz de actuar de tal manera, siendo que en este caso recaeríamos en las preguntas planteadas en la paradoja de Fermi y de la hipótesis de la preparación del contacto, pues para ocultar sus pistas tal civilización tendrá que entendernos, conocernos mejor de lo que nosotros nos entendemos. Si somos inconmensurables a tal civilización, todavía más algún acto –por absurdo que sea- acabará por dejar evidencias que podrían ser constatadas. Al final de cuentas, los sicópatas siempre dejan evidencias de que existen.

El problema de la inconmensurabilidad es real y muy probablemente existirá cuando establezcamos contacto. Según lo notado, es de hecho un gran as en la manga de la ETH puesto que es realmente concebible pensar que el fenómeno ovni en toda lo bizarro que es puede ser la manifestación de tal inconmensurabilidad, no obstante es importante notar que lo inverso no es verdad: la inconmensurabilidad de una civilización extraterrestre no debe ser manifestada sólo como un fenómeno no conclusivo de forma indefinida. Y son más de 50 años que el fenómeno ovni es no conclusivo a despecho de intensas búsquedas, amateurs o profesionales. Aunque los fenómenos no conclusivos puedan a veces parecer absurdos y lo inverso también ocurra, ‘absurdo’ (o inconmensurable) y ‘no conclusivo’ no son sinónimos.

Podemos especular en seres conscientes multidimensionales, o los transcendentales, para los cuales la inconmensurabilidad sería tanta que todos sus actos en nuestra ‘dimensión’ serían inconmensurables, indistinguibles de la magia, y que permanecerían indefinidamente no conclusivos. En este caso, lo inconmensurable sería siempre no conclusivo, pero estaríamos entrando ya en el reino improductivo de las especulaciones mágicas, que pueden justificar el fenómeno ovni y atribuirlo a seres omnipotentes que puedan también ser llamados gnomos, hadas, brujas, gremlins… o dios. Si seguimos el camino de que el fenómeno ovni es el resultado de algo que nunca será comprensible, podemos comenzar a recitar nuestras oraciones. Habemus Zeta Reticuli.