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Los ovnis. Una visión histórica (final)

LOS OVNIS. UNA VISIÓN HISTÓRICA

DR. ROBERTO BANCHS

III. PERIODO DE SUPERVIVENCIA

“No deseo aparecer en exceso dramático, pero a partir de la información que dispongo como Secretario General, no puedo sino concluir que, a los miembros de las Naciones Unidas restan, tal vez, diez años para controlar sus antiguas querellas y lanzarse a una participación global que frene la carrera armamentista, mejore el medio ambiente, limite la explosión demográfica y dé por fin el impulso necesario a los esfuerzos orientados hacia el desarrollo. Si esta participaci6n global no se crea en el próximo decenio, entonces mucho me temo que los problemas que he mencionado habrán alcanzado proporciones tan escalofriantes que seremos incapaces de controlarlos”.

U Thant, 1969 (53)

Hacia finales de la década del sesenta la humanidad se enfrenta a un conjunto de problemas: explosión demográfica, estancamiento económico, inflación, deterioro del medio ambiente, expansión urbana, crisis del sistema de valores, carrera armamentista.

Este conjunto revelaba las siguientes características: a) dimensión de alcance mundial (independiente de los sistemas políticos y sociales); b) complejidad y variedad; y, c) interacción mutua.

En agosto de 1970 ante la preocupación por el creciente peligro que representan los numerosos problemas que encara la humanidad, el Grupo sobre Dinámica de Sistemas del Instituto Tecnológico de Massachusetts aceptó emprender el estudio de las tendencias e interrelaciones de una cantidad limitada de factores que amenazan a la sociedad global.

La investigación es parte de un proyecto más amplio en torno a “El Predicamento a la Humanidad”, como contribución a un mejor entendimiento de las diferentes alternativas futuras que afrontan todos los pueblos, teniendo por objeto definir los límites y los obstáculos físicos del planeta a la multiplicación de la humanidad. y de la actividad humana (de ahí, los límites del crecimiento máximo que puede alcanzar esta humanidad). El problema planteado ha suscitado un llamado de atención sobre la capacidad de sobrevivir más allá del año 2000 con una población creciente que utiliza desmedidamente los recursos naturales, con daños al medio ambiente, y con la consiguiente destrucción del equilibrio ecológico global. Todo ello en aras del crecimiento económico, identificado con “bienestar”.

El trabajo modelístico de simulación elaborado por el grupo interdisciplinario de Massachusetts, pese a ser imperfecto, inacabado y supersimplificado resulta útil y único disponible para tratar los problemas mencionados. Sus conclusiones son conmovedoras y ratifican de manera alarmante los conceptos emanados desde la Secretaría General de las Naciones Unidas.

El comité ejecutivo patrocinante presidido por Aurelio Peccei ha expresado que: “El hombre debe explorarse a sí mismo -sus objetivos y sus valores- tanto al mundo que trata de cambiar. Debe dedicarse continuamente a ambas tareas. El meollo de la cuestión no es sólo la supervivencia de la especie humana, sino el que esa supervivencia pueda mantenerse sin caer en un estado de existencia que no valga nada” (54).

En 1973 el boicot árabe interrumpió el crecimiento del consumo petrolero, y el brusco aumento en el precio de los combustibles hizo reducir drásticamente el consumo y alteró del mismo modo la situación político-económica mundia1 (55).

En los años setenta el hombre pareció tener clara conciencia de los graves problemas que plantearían los progresos sin pausa y sin medida de la tecnología. Hasta entonces el mundo había asistido complacido al desborde de la inventiva humana, incapaz de pensar que hubiera forma -e incluso necesidad- de frenarla y encausar la, y menos aún planificarla. La realidad de nuevos descubrimientos alteró desde siempre el ámbito en que se mueve. Cuando se decide hacer una bomba atómica o cuando se organiza una empresa para llevar al hombre hasta la Luna, se está influyendo sobre el futuro.

La década anterior transitó con el objetivo del viaje lunar, sin embargo, no modificó de modo evidente la vida cotidiana, ni la situación estratégica del mundo. sí, en cambio, los medios que lo hicieron posible: la informática, las computadoras. Mediante su empleo se hicieron los cálculos para el regreso del vehículo que viajó a la Luna, los que por métodos convencionales hubieran requerido 150 a 200 años. Todo esto ha traído como consecuencia grandes cambios. Los investigadores han descubierto que si bien su poder es enorme, es también enorme su responsabilidad.

Durante la década del setenta la actividad espacial fue perdiendo el atractivo descollante de las primeras incursiones, denotada por grandes hallazgos y realizaciones. Desprovista de aquella original fascinación que cautivó -en añadidura- el interés por la ufología, la prensa no siguió con los mismos bríos este desarrollo, salvo excepciones. Aunque al primer descenso lunar no fue seguido con logros de semejante magnitud y expectativa, el progreso continuó en esta área:

viking1 En 1970 una acentuada exploración lunar; en 1971 se inicia la exploración en Marte; y los soviéticos colocan una enorme estación orbital no tripulada en torno a la Tierra con posterior acoplamiento; en 1972 es lanzado el Pioneer X; y a fines de ese año, se produce la sexta exploración lunar y última del programa Apolo. En 1973 los Estados Unidos colocan en órbita el laboratorio espacial Skylab 1. Durante 1974 y 1975, los soviéticos realizan numerosas misiones y observaciones científicas, teniendo lugar entre el 15 y el 24 de julio de 1975, la primera misión conjunta (Apolo-Soyuz), acoplando sus cápsulas y efectuando experimentos y observaciones. En 1976 las Viking I y II descienden en Marte. En 1977 se lanzan las sondas Voyager I y II. Mientras tanto, la URSS insiste con sus proyectos de acoplamientos espaciales, y hacia 1978 establecen una nueva marca de permanencia y reaprovisionamiento en el espacio. Hasta 1979 se registran 11.302 lanzamientos.

No obstante, una de las más singulares pruebas se efectúa desde Cabo Kennedy con el Pioneer X: un vehículo espacial de propulsión atómica lanzado en marzo de 1972, a través del espacio interestelar. Pero el viaje sin destino lo ha hecho portador del primer mensaje del hombre para otros mundos. La perspectiva de que esta nave marche hacia el cosmos indefinidamente, la ha convertido además en vehículo de un mensaje que envía el hombre al universo para comunicarse con seres inteligentes que puedan existir en otros confines. Grabado en una placa de platino, tiene el propósito de informar quiénes somos y dónde estamos. De esta manera, dando continuidad al debate realizado a puertas cerradas en noviembre de 1961, en Green Bank (Virginia), dónde se concluyeron las posibilidades de vida inteligente en nuestra galaxia, -los científicos alentaron una vez más la idea de su probable existencia, y avanza decididamente hacia los intentos de una eventual comunicación.

JohnKeel1 Entre 1970 y 1971 el tema de los ovnis, que había dejado de ocupar las primeras planas tras declinar el interés por el problema y su irregular actividad, retorna en 1972 con un apreciable y significativo cambio cualitativo, entremezclado esta vez con aspectos paranormales. Esta faceta pareciera tener su punto de incidencia con la aparición de varias obras que lideran la opinión de las volubles corrientes ufológicas, cuyos autores fundan sus interpretaciones acerca de los ovnis en cuestiones que tienden más al factor humano, sea desde una perspectiva psíquica, parapsíquica y social. Jacques Vallée publica Passport to Magonia (Pasaporte a Magonia), estableciendo un puente entre las narraciones folclóricas y míticas con los testimonios de apariciones recientes de ovnis (56), aunque sin dejar de ver en todas ellas la intervención extrahumana. John Keel extiende todavía más los límites de lo fantástico con UFOs: Operation Trojan Horse (57).

Las superproducciones del cine norteamericano de los primeros años de la década apuntan a un sistema de incitación y respuesta estudiada sobre una realidad psicosocial localizada, y en particular sobre la cada vez más acentuada tendencia irracional .de la sociedad norteamericana, como lo demuestran las reacciones neuróticas causadas, por ejemplo, durante la proyección de El Exorcista. sin embargo, hasta entonces la preocupación por el demonio no era especialmente significativa en ese público.

La recurrencia místico-religiosa del filme se inspiró claramente en el momento cultural de una sociedad que, tras los, años sesenta, estaba dándose cuenta del mito de una ciencia que había superado -en la dirección del poder- la medida del hombre sin resolver los problemas mas acuciantes. Por añadidura a este progreso científico, forzado en una vía tecnológica, aumentó. su carga mítica, dejando en su interior vacíos psicológicos y existenciales, verdaderas carencias, donde se detecta el retorno de grandes masas hacia lo mágico y lo irracional.

Es a partir de una situación histórico-político-cultural cuando la centralidad del hombre va desplazándose y se acentúa la atracción por los subproductos del desarrollo tecnológico y científico: la inseguridad y la -angustia. Sustraídos de sus orígenes, son desviados hacia el responsable más fácil, el de -la naturaleza y sus presuntas fuerzas ocultas. Se puede descreer entonces de la ciencia -como hace El exorcista- si ello puede servir para orientar la atención hacia sí mismo y recuperar la confianza del hombre para oponerse a las fuerzas maléficas y destructivas.

Daniken21 En enero de 1973 se estrena en la Argentina con inusitado interés, el pseudodocumental de origen alemán Recuerdos del Futuro de 90 minutos de duración, dirigido por Harold Neil y basado en los libros dél hotelero suizo Erich von Daniken, cuya producción pretende demostrar mediante una búsqueda arqueológica y literaria, que el hombre es incapaz de hacer lo que hizo y que la Tierra ha sido visitada por seres de otros planetas. El problema básico con que tropieza el cronista prehistórico es describir con las imágenes de su mundo circundante la naturaleza de la aparición y explicar con la información que posee su modo de comportarse. Aunque del lejano pasado terrestre es difícil asegurar algo, el filme se encarga de responder ampliamente numerosos interrogantes mediante la presunta existencia de- naves y seres extraterrestres. A pesar de la ausencia de rigor científico, el filme es presenciado en Buenos Aires por 165.063 espectadores durante aquel año. Como consecuencia, muchos ufólogos creyentes se convirtieron en “neo-arqueólogos”.

Precisamente en 1973, coincidiendo con el citado filme en gran parte del mundo se produce un marcado incremento de observaciones de ovnis, comprendida la Argentina, donde se consigna casi un centenar de informes, según fuentes periodísticas. Entre las noticias más salientes de la prensa argentina, se encuentran las siguientes:

– “18 de setiembre. 16,34 horas. Una explosión sacude a Buenos Aires. Tiemblan vidrios y paredes. Hay miedo y misterio. ¿Qué pasó?” (Gente y la Actualidad, Nro. 428, 4 octubre 1973, ps. 16/18)

n: Su causa más probable: avión al romper la barrera del sonido (La Prensa, 20 setiembre 1973).

– “Bahía Blanca: ¿La invasión de otros mundos?; aseguran haber detectado (en las calles) la presencia de habitantes de otros planetas” (Siete Días Ilustrados, Nro. 337, 29 octubre 1973).

“Mucha gente creyó ver una escuadrilla de ovnis, pero sólo eran cohetes lanzados por la Fuerza Aérea en El Chamical” (La Razón, 20 noviembre 1973).

– “¿Burbuja marciana?: Rara burbuja que creció en un jardín de Dalias Y que se cree extraterrestre. En realidad constituida una especie de hongo” (La Nación, La Razón, 6 junio 1973).

– “Extraño relato de dos pescadores” -caso Ch. Hickson, EE.UU.- (Río Negro, 14 octubre 1973).

– “Un canal de Montevideo mostró en directo por TV las evoluciones de un plato volador” (La Razón, 22 octubre 1973): “’Resultó ser el planeta Marte el supuesto ovni que vieron miles de montevideanos…” (ibid, 23 oct.1973)

En octubre, sobre territorio norteamericano, tiene lugar una ola de avistamientos de ovnis con ocupantes. El más celebrado fue el ocurrido el día 11, cuando dos pescadores de Pascagoula (Mississippi) dicen haber sido introducidos en el interior de una nave por tres repelentes criaturas negras con garras. Este caso fue seguido de muchos otros y, por consecuencia, 1973 fue bautizado como el “año de los humanoides” (58).

A fines de agosto de 1974 las agencias noticiosas informan que en Perú varias personas han establecido contacto con un ovni procedente de Ganímedes, el mayor satélite de Júpiter. La noticia en cuestión marcó el inicio de una serie de contactos de varios jóvenes peruanos, que no demoraron en crear la mesiánica Misión Rama, cuyo propósito era acercar los extraterrestres a la raza humana (59). A su vez, este movimiento de verdadera ufolatría. empieza a crecer enormemente en Latinoamérica y países de Europa.

Este tipo de grupos, que tiempo atrás tenían poca gravitación (quizá, porque la ufología estaba representada por una línea algo más racional, al menos por científicos), se desarrollan a comienzos de la década como una epidemia fuera de control. Con ello, se acentúa la desacreditación del problema y su consideración seria por parte de la población más ilustrada[1]. Los grupos New Age (por entonces, Era de Acuario) ejercen su presión y logran masivos adherentes en todas partes del mundo.

Sin embargo, entre 1974 y 1977 (salvo una ola regional producida a finales de 1975 y comienzos de 1976) la actividad ovni declina a valores más o menos constantes.

CloseEncounters3K Esta suerte de letargo concluye en 1978, cuando nuevamente las apariciones vuelven a recrudecer en circunstancias del estreno y proyección de Close encounters of the third kind (Encuentros cercanos del tercer tipo), un filme de Steven Spielberg, cuyas consecuencias han sido oportuna y exhaustivamente examinadas (60).

Es posible afirmar -empero- que el filme de Spielberg, junto a la Copa Mundial de Fútbol (soccer), fueron los espectáculos de mayor repercusión a los que ha asistido masivamente el público argentino durante ese año de 1978. Inclusive, la cantidad de espectadores que concurrió a cualquiera de las citadas películas, ha superado holgadamente a la que ha asistido a congresos, jornadas y convenciones sobre el fenómeno ovni en todas estas décadas.

- La actividad espacial:

El paso de la conquista a la colonización del espacio estuvo signada desde los comienzos de la década del ochenta por los programas Columbia y Salyut, dando. lugar a lo que se denominó “el nacimiento de una nueva era espacial” (61). El éxito de la misión Columbia y la noticia de los nuevos logros de los cosmonautas soviéticos con la estación orbital Salyut VI, replanteó en 1981 un hecho ya inocultable: de los primeros pasos hacia la exploración del cosmos, se ha pasado a la utilización efectiva, con fines científicos, económicos y militares del espacio más próximo a la Tierra. “El hombre ya no viaja al espacio. Está allí y está para quedarse”, se advierte.

Para la agencia espacial norteamericana, se trató precisamente de abandonar. “los lanzamientos espectaculares” para pasar a los lanzamientos regulares, cumpliendo misiones específicas. Con dos programas distintos, norteamericanos y soviéticos se han aventurado en una misma dirección: el uso constante y sistemático del espacio próximo al planeta. La etapa romántica ha terminado y el combate simbólico por .demostrar la fuerza de la propia tecnología mediante hazañas espaciales, también. Sin grandes demostraciones -porque, justamente, la idea de la nueva etapa tiene más relación con la utilización práctica que con la publicidad-, una época distinta ha. comenzado. Después de la relativa apatía que siguió a las misiones lunares de los últimos años del sesenta y los primeros del setenta, los funcionarios de la NASA tuvieron enormes dificultades para conseguir que el Congreso les aprobara el presupuesto para desarrollar sus programas.

HaroldBrown En 1982 la NASA propuso la exploración comercial del Sistema de Transporte Espacial. Lejos de ser rentable, el proyecto STE se orientó cada vez más hacia objetivos militares, como un importante apoyo logístico en una nueva posibilidad: la guerra en el espacio. La teoría que originalmente sustentaba el proyecto era el comercio y la investigación, pero el trasbordador espacial no pudo despegar de la realidad de este mundo. En 1980, Harold Brown, secretario de Defensa de los Estados Unidos, había explicado al Senado que el vehículo sería esencial para los futuros planes militares. Esto permitió a James Carter aumentar los fondos para el trasbordador.

Muchos analistas estimaron que el Columbia y proyectos semejantes darían a los Estados Unidos superioridad militar en el espacio, por su posibilidad de detectar ataques misilísticos. Mientras se reducen los subsidios sociales y aumenta la desocupación, el argumento era que los millones de dólares destinados a ese rubro crearían también miles de empleos.

El proyecto de su construcción fue concebido en los años sesenta, época de plétora y de grandes realizaciones en los países industrializados, cuando no habían conocido todavía esa combinación de inflación y recesión, y no había crisis petrolera y financiera. los norteamericanos estaban en una porfiada carrera con los soviéticos, en la que los proyectos se sucedían y que en 1969 llevó al hombre a la Luna.

El gasto de guerra se dedicaba a fines más convencionales. Esa situación cambió drásticamente con los años setenta; vinieron las crisis económicas y el retraimiento de los proyectos espaciales que no gozaban ya de la popularidad de años anteriores. Pero también cambió la posición de EE.UU. con relación a la URSS, y la, posibilidad de un enfrentamiento bélico.

Al freno planteado por Nixon-Brezhnev en 1972 le siguieron los roces promovidos por la política de Carter y luego por el enfrentamiento más frontal diagramado por Reagan. En esta etapa y como consecuencia paradójica de la crisis, algunos estrategas comenzaron a pensar en lo que se llamó la “era tecnotrónica” del dominio de la tecnología y la electrónica, en un nuevo marco internacional.

En este mundo tecnificado, dividido y enfrentado, donde se plantea una encrucijada entre los objetivos intelectuales de la ciencia y las consecuencias de las insensatas aplicaciones destructivas, también la guerra cambiaría y tendrían una importancia decisiva las armas ultrasofisticadas, llevando a los Estados Unidos y a la Unión Soviética equiparse para la guerra espacial al compás de la evolución planetaria. todo ello contribuye a delinear lo que Julio Sevares describe como “un inquietante y triste paisaje del mundo del futuro” (62).

BuddHopkins3 Para finalizar esta exposición, señalemos que los ovnis y el marco social en que se desenvuelven, comienza a propender hacia lo siniestro. En 1981 se publica. el libro del artista neoyorquino Budd Hoppkins Missing Time, con nuevos aportes sobre los raptos alienígenas y la recuperación de “tiempo perdido” de los supuestos abducidos. y en 1982 se hace pública la sentencia del pleito judicial “contra del secreto sobre los ovnis”.

Con el propósito de mostrar algunos de los aspectos significativamente relacionados con la presencia y el mito de los ovnis, hemos escrito este artículo sin ánimos tecnicistas, científicos ni literarios sobre un tema que trascendido el campo de la imaginación popular para entrar de lleno al de la historia.

CONSIDERACIONES FINALES

1. Siempre hay, hubo y habrá fenómenos aéreos inusuales.

En todas las épocas y en las diversas culturas, han existido -y seguramente existirán- en el cielo o en tierra, diversos fenómenos infrecuentes y desusados de dudosa o difícil interpretación. De hecho, nunca podrá demostrarse que no existen: este es uno. de los límites. Sobre estas bases se edifica el mito y se extiende una creencia.

En la época actual, responden a la denominación genérica de ovnis, con la pesada carga de su subsignificación, habitualmente reconocidos como portentos tecnológicos de procedencia extraterrestre, o sus variantes. lo que se modifica es el llamado paradigma explicativo, o modelo del mundo. Modelos tipos que emplea toda cultura para la resolución de un problema.

Dicho paradigma podría actuar como un principio organizador de la propia percepción, llevándonos a suponer que se trata de un pre-requisito de la percepción.

2. El problema ovni constituye un importante fenómeno masivo de alcance mundial.

La formidable magnitud y permanencia alcanzada durante las últimas décadas, derivadas del hecho que la creencia en los ovnis se extiende rápidamente en todos los niveles, de cuya cuenta dan millares de personas en todo el mundo a través de los medios de comunicación masiva, y su notoria repercusión, mantiene vivo el interés por el enigma y potencia las motivaciones irracionales en la población debido a su alta significación emocional.

3. El fenómeno ovni está modelado por el modelo científico-cultural que lo contiene y asume contemporáneamente definidas características tecnológicas.

El despliegue de la inteligencia que permitió la construcción de vehículos espaciales -dando lugar al desarrollo de la aerodinámica, astronáutica y luego a las astronáutica-, sumado a la irrupción de las comunicaciones en la escala planetaria, y una particular situación psicológico-social provocada por la agitación bélica -que reimpulsó, a su vez, el avance de la física y de la tecnología espacial-, parece haber dado surgimiento al fenómeno, bajo facetas asimilables a la época: la aeronave, y una denominación común de “plato volador”, luego “ovni”. Aunque muchas veces anticipatorias, respondiendo a una novedad técnica perfeccionada, latentes en la sociedad misma y producto de una predisposición a descubrir misterios, pautas que estarían más allá de los límites del conocimiento contemporáneo, del afán de acelerar el proceso natural del progreso de la humanidad.

schirmer Fuertemente impregnados, esta característica se advierte tanto en la narrativa general del suceso, como en los pormenores o detalles técnicos descritos por los testigos (vgr. ‘ventanillas’ en la década del cuarenta, ‘escafandras’ en la década del cincuenta, ‘láser’ en la década del sesenta, etc.).

En su prolongada permanencia es posible establecer tres períodos, esbozados en este artículo: a) período bélico o aeronáutico; b) período espacial o astronáutico; y, c) período de supervivencia. Con anterioridad, en una larga etapa pre-contemporánea y desde remotos tiempos, se conocen testimonios sobre fenómenos semejantes, pero de connotaciones diferentes a las actuales y sí, en cambio, afines a las circunstancias y momento de su ocurrencia (apariciones místico-religiosas a.C., sondas extranjeras a principios de siglo, etc.). En estos casos, otros paradigmas explican a su modo el fenómeno.

4. El fenómeno ovni no responde a incrementos observacionales cíclicos, u oleadas, por motivos de naturaleza intrínseca.

Dichas variaciones dependen de causas extrínsecas a los fenómenos reportados, y no a factores propios en su conjunto. Ya expuesto a modo de hipótesis de trabajo por otros autores, el presente tratado reviste carácter confirmatorio.

A ese respecto, los valores obtenidos muestran también un aumento gradual de observaciones en el tiempo, al. parecer, debido a la progresiva difusión del tema (1iteratura y filmes), a la proliferación de investigadores amateurs (aportación de nuevos casos y conferencias), y a la reducción del posible recelo inicial en torno al tema.

5. Las variaciones cíclicas pueden explicarse como impulsos de un proceso de interacción social.

Dicho impulso es un fenómeno dinámico producido por una fuerza que tendría su origen en una determinada excitación social (un acontecimiento científico-espacial, bélico, etc.) bajo determinadas condiciones de tensión (expectación, inquietud, incertidumbre) o laxitud (transición, cambios en los paradigmas), reforzado por los medios de información.

Desde una perspectiva, esta excitación (estímulo) genera una respuesta (impulso = carga energética = ovni) que adquiere sentido en el plano de lo trascendente.

6. Existiría una correlación entre la producción de informes sobre ovnis y determinados fenómenos psicosociales.

La misma se establece en una relación causa-efecto, reconociendo tres variables fuertemente condicionantes -no determinantes- de la actividad ufológica, las que permanecen presentes e interactúan con alternada preponderancia.

La primera es una componente de “base emocional colectiva”, noción utilizada para designar una tensión social afectiva, inherente al grupo, que tiene su causa en una necesidad, o en una situación de apremio o de peligro colectivo (elemento perturbador o incidente: motivación bélica, científica, tecnológica, etc.).

La segunda es una “componente espacial” -característica esencial donde el fenómeno se manifiesta-, referida a toda actividad producida en el ámbito del espacio constituida en eventual foco de atención (aeronáutica, astronáutica, astronómica, etc.).

La tercera son los “medios de información y comunicación” (radio, periódicos, televisión, cine), que actúan especialmente como un poderoso refuerzo para la manutención de este sistema.

© R. Banchs, 1995.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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(18) ibid., ps.l48 y 160/169.

(19) Dawson, James. op. cit., p. 40.

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(23) Keyhoe, Donald. op. cit., ps. 286/289.

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(25) Vallée, J. y J., op. cit., ps. 276/285.

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(28) Miranda, Enrique. op. cit., p. 147.

(29) Bernal, John. op. cit., p. 95.

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(31) Michel, Aimé. op. cit. ps. 16/17.

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(61) C1arín revista, 5 julio 1981, ps. 18/21.

(62) ibid., 15 julio 1982, ps. 16/18.


[1] Una excepción ocurre el 27 de noviembre, cuando J. Allen Hynek habla del problema ovni a las Naciones Unidas, por intermediación del gobierno de la Isla de Grenada. En esa sesión, como en otra previa celebrada en julio con el presidente de la ONU, Kurt Waldheim, varios ufólogos defendieron la necesidad de crear. un comité internacional para la investigación. También, en diciembre de 1979 el novelista y ufólogo Antonio Ribera diserta en la Cámara de los Lores británica.

Los ovnis. Una visión histórica (3)

LOS OVNIS. UNA VISIÓN HISTÓRICA

DR. ROBERTO BANCHS

II. PERIODO ESPACIAL. O ASTRONÁUTICO

“Puede decirse que el hombre ha traspuesto el umbral de la aventura más maravillosa que su imaginación haya concebido: la exploración, de otros mundos, acaso el dominio del Universo”.

Enrique Miranda, 1958 (28)

En 1957 se inició la conquista del espacio con el lanzamiento del primer satélite artificial de la Tierra. Esta fue la primera ruptura del campo gravitatorio terrestre, y, el resultado del esfuerzo de un complejo científico e industrial. Comienzo de una época de esplendor donde el futuro parecía estar en manos de la ciencia (29).

Sputnik1 El Sputnik 1, primer satélite artificial, fue lanzado el 4 de octubre de, 1957. En la noche del 3 al 4 de noviembre de ese mismo año, los soviéticos pusieron en órbita el Sputnik II con la perra Laika a bordo, y equipó para estudiar el comportamiento fisiológico de un organismo en el vuelo cósmico. En el octavo día el satélite dejó inexplicablemente de transmitir. Treinta días pasaron sin noticias, cuando de pronto el artefacto volvió a emitir señales. Para algunos entusiastas sólo cupo una explicación: “Alguien o algo desvió al Sputnik II de su órbita, haciéndolo desaparecer para reintegrarlo en su recorrido original” (30).

La noticia conmocionó a las altas esferas científicas y políticas, pero la hazaña superó todas las expectativas, y el asombro inicial dio lugar a otras más sensacionales.

La. investigación espacial se estaba convirtiendo en una de las empresas más aventuradas y avanzadas técnicamente. El hombre traspuso el umbral de una nueva era, y sin dar respiro ante los recientes logros, incentivó los preparativos de otros vuelos más ambiciosos. El desarrollo de satélites y proyectiles empieza a ser de gran valor humano.

La característica más saliente es la expansión del hombre en el espacio, con la superación de velocidades y la ruptura gravitacional, asentada en la ciencia y en la técnica. Es así como comienza una nueva especialidad, la de los técnicos espaciales.

En este año de grandes logros y florecientes ideas, Aimé Michel da a conocer un descubrimiento singular: el análisis cartográfico de algunos, casos de la oleada francesa de 1954 parece mostrar que su disposición no es aleatoria, pues las observaciones se distribuyen según ciertos alineamientos. A esta constante la denomina “ortogenia”, es decir, tendido en línea recta. Sea tal vez éste el primer intento de análisis científico del fenómeno ovni (31).

Jung El célebre psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, cuyas concepciones han influido en toda la cultura occidental, concluye el primer tratado psicológico sobre los ovnis, publicado en Zurich al siguiente año bajo el título: “Ein moderner mythus” (“Un mito moderno”), donde analiza con rigor diversos testimonios respecto a avistamientos de “objetos voladores no identificados”, sueños alegóricos y composiciones pictóricas (32).

Después de la oleada de 1954, centro de tantas discusiones apasionadas, la más importante oleada mundial fue la de 1957/58. Doce días después del lanzamiento del primer Sputnik, el brasileño Antonio Villas Boas afirma. haber sido secuestrado por unos extraterrestres y mantenido relaciones sexuales con una bella alienígena en el interior de un plato volador (33). A pesar del relato tan bizarro, la enorme prensa y la buena recepción que tuvo entre los investigadores favoreció que el caso fuera considerado entre los clásicos de la ufología mundial, y fueron muchos en el mundo quienes emularon aquel “experimento genético”.

La ola de observaciones de ese año, según Jacques Vallée, se produjo en las regiones donde más desarrollados estaban los medios de comunicación, y donde la opinión pública se hallaba más sensibilizada por los acontecimientos recientes. Los incrementos observacionales de ovnis ocurridos con preferencia en los Estados Unidos, resultan de gran amplitud, pero débil duración (cima o cresta), y vienen a coincidir exactamente con el lanzamiento del segundo satélite artificial.

Durante ese lapso, el hombre muestra una acentuada tendencia a contemplar con lógicas expectativas el cielo, en coincidencia también con la notoria aparición de meteoros brillantes y, sobre todo, la conspicua presencia de Venus, que alcanzaría su mínima distancia en febrero del siguiente año.

Pero una circunstancia que habría de incidir en la denuncia de informes erróneos, habría sido la tensión emocional del pueblo norteamericano después del lanzamiento de los satélites soviéticos. Esa conquista significaba disponer de una verdadera plataforma desde donde se pudiere vigilar, y llegar a dominar el mundo.

A finales de noviembre comienza una auténtica oleada europea. les informes sudamericanos son relativamente frecuentes durante ese período (el mismo Villas Boas habría tenido su primer avistamiento el 5 de octubre, un día después del Sputnik 1). En la Argentina hemos registrado 7 casos, aunque suponemos una cifra algo mayor. los informes norteamericanos, por el contrario, son más abundantes y bien conocidos (34).

El Año Geofísico Internacional 1957, sirvió a los Estados Unidos de Norteamérica para prepararse a lo que iría a ser su gran salto circunterrestre.

- Exploraciones y vuelos orbitales:

A principios de 1958 se crea la National Aeronautics and Space Administration (NASA) animando el interés mediante el impetuoso desarrollo de proyectos, inaugurados el 31 de enero de 1958, cuando coloca en órbita su primer satélite artificial Explorer 1.

trinda3 Dos semanas antes, desde el buque oceanográfico de la Armada brasileña “Almirante Saldanha” es fotografiado un ovni cuya autenticidad es refrendada por el Presidente Juscelino Kubitschek, quien opinó estar convencido de que eran legítimas, pese. a la. controversia y al dictamen negativo del Blue Book (35).

Pero la actividad espacial norteamericana continuaba y el gran salto es logrado por el Pioneer I, el 11 de octubre de 1958, en viaje de exploración lunar. como consecuencia, los distintos medios abundaron en noticias sobre la posible vida en el cosmos, los vuelos tripulados, especulaciones sobre encuentros con seres de otros planetas, y platos voladores.

Se produce un auge de los receptores transistorizados de uso portátil; la radio, que sufría la tremenda competencia de la televisión, vuelve a tener especial vigencia y las noticias se hacen más fluidas y posibles a todos. En ese año, y al siguiente, ocurre un notable incremento de informes sobre ovnis en la Argentina y otros países.

En marzo de 1959 el Pioneer IV efectúa una exploración lunar y entra en órbita solar. El 4 de octubre el Lunik III obtuvo unas fotografías que revelaron parcialmente un misterio que había intrigado al hombre durante siglos, dando como resultado una notable carta lunar. El 11 de marzo de 1960 el Pioneer V efectúa transmisiones que fueron recibidas a más de 35 millones de kilómetros de distancia.

It La cinematografía acompaña toda esta nutrida actividad, con fantasmagóricos sueños: “Not of this Earth” (Roger Corman, 1957), “It!, The Terror from Beyond Space” (Edward L. Cahn, 1958), “Plan 9 from Outer Space” (Edward D. Wood, jr., 1959), “Invisible Invaders” (Edward L. Cahn, 1959). En estas producciones se concibe al extraterrestre, en general, en forma más terrorífica. Son ahora vampiros, profanadores de cuerpos, manipuladores de mentes. En “Village of the Damned” (Wolf Rilla, 1960), un pueblo queda sometido a una terrible experiencia de la que inculpan a los extraterrestres, finalmente, sus responsables serían los soviéticos. El peligro está siempre al acecho.

- El hombre en el espacio:

La veloz evolución de la física, y por ende de la astronáutica, abre una nueva era para la humanidad. Hasta entonces los cohetes fueron eminentemente experimentales. Pero desde el 12 de abril de 1961, con el vuelo de Yuri Gagarin, cosmonauta soviético de la Vostok 1, se hizo realidad el postergado anhelo de alcanzar las capas más altas del planeta en un vuelo orbital tripulado.

La discreta información periodística occidental no pasaba desapercibida para quienes seguían con justificada avidez la carrera espacial, por lo que representaba para la humanidad poner un hombre en el cosmos.

JohnGlenn El 20 de febrero de 1962 a bordo de la Friendship VII, el Cnel. John Glenn describió tres órbitas, su vuelo orbital logra concitar la atención de la prensa mundial. Una gran euforia se produce en los medios políticos y científicos. Norteamericanos y rusos intensifican sus programas y se alternan exitosos vuelos. El público sigue atento ese desarrollo y a los nuevos hallazgos de un universo desconocido. La euforia provocada por todo lo concerniente a la actividad espacial es muy notoria (36).

Las contiendas bélicas habían quedado atrás y ahora el hombre observa, se interroga y se proyecta fuera de la faz de la Tierra mientras la aparición de extraños fenómenos acompañan ese interés de manera cada vez más persistente.

Una oleada de ovnis se yuxtapone a los acontecimientos antes citados. Una generalizada expectativa se produce por observar el paso de los satélites en una ancha franja donde está comprendida la Argentina, que deriva en el registro de más de 70 informes en 1962. El fenómeno se asocia durante estos años a la actividad astronáutica. Habría una sugestiva correlación entre la magnitud de noticias referidas a vuelos tripulados (indicador del interés público) y la cantidad de informes ovni, estimulada probablemente por la gran publicidad desplegada por las agencias aeroespaciales de las dos grandes potencias.

El interés local por el problema de los ovnis decae hacia finales del año, cuando otros acontecimientos conmueven al mundo, desplazando de las columnas de los diarios las habituales noticias sobre el tema. El presidente John F. Kennedy denuncia la existencia de bases de ataque en Cuba, y la URSS amenaza con medidas bélicas y, tras varios días de peligrosa tirantez con los Estados Unidos, acepta la inspección de sus barcos en alta mar ante la promesa de retirar los cohetes y bombarderos de Cuba.

No repuestos de esta tensión, el 8 de diciembre se produce en New York una huelga contra cuatro diarios y el cierre voluntario de tres más, dejando a la ciudad sin periódicos por más de tres meses.

Se produce un paulatino aumento de observaciones de fenómenos aéreos inusuales que se intensifican en el transcurso de 1963, aunque sin afectar ostensiblemente a la Argentina. No obstante, la comentada visita en octubre de W. von Braun -el célebre científico espacial- viene a coincidir con los notables episodios de ovnis ocurridos en Monte Maíz y Villa de, Trancas (37).

La televisión se adueña de la ciencia-ficción. Se proyectan varias series de éxito: Dimensión Desconocida (“The Twilight Zone”, 1959-1965), Rumbo a los desconocido (“The Outer Limits”, 1963-1965), entre otras. Era la época en que el boom de la TV había hecho quedar a todas las familias norteamericanas (y aún más) en sus casas haciendo disminuir bruscamente las taquillas en los cines (38).

Pero entre los acontecimientos más tristemente recordados de 1963 se encuentra el asesinato de J.F. Kennedy, ocurrido el 22 de noviembre durante una visita a Dallas.

Lonnie-Zamora En 1964 el fenómeno parece mantenerse estacionario y a un bajo nivel, registrándose avistamientos aislados en distintas regiones del mundo. Uno de ellos, el del policía Lonnie Zamora, de Socorro, Nuevo México, quien ve un ovni aterrizar en las inmediaciones de un polvorín (cercano a una base de experimentación) y a dos pequeñas figuras. Por primera vez el proyecto Blue Book de la USAF admitía un caso en el que se registraba. la presencia de humanoides asociada a un ovni (39).

En 1965 se pone de relieve que el propio laboratorio puede extenderse en el espacio. Se habían dado los primeros pasos con la instalación de telescopios y cámaras de televisión en los satélites.

El examen del universo con los nuevos métodos refuerza la necesidad de su comprensión, y exige atender no solamente a la estructura de ese universo, sino también a su historia (40).

El 7 de febrero Estados Unidos inició ataques aéreos contra Vietnam del Norte, y cual si fuera una paradoja entre conflictos humanos sin resolver y muestras de gran ingenio tecnológico, diez días después el Ranger VIII transmitió más de siete mil fotografías antes de estrellarse contra la superficie lunar. Los días 18 y 19 de marzo el Voskhod II, tripulado por dos soviéticos, dio vueltas al planeta y en esa travesía uno de ellos, Alexeis Leonov, abandona su nave y realiza una caminata espacial. Esta experiencia fue homologada en junio por los Estados Unidos, desde la Gemini IV. “En este clima progresista se produce la recordada oleada sudamericana de 1965, originada inmediatamente después de los comunicados simultáneos de la Armada Argentina y la aeronáutica chilena (registrándose 115 informes en Argentina, 17 en Chile y 8 en Uruguay), admitiendo que en la jornada del 3 de julio de ese año, se avistó un ovni desde los destacamentos antárticos de Decepción y Orcadas. El mundo entero se estremeció frente al reconocimiento oficial, de lo que habrían sido -a fin de cuentas- simples fenómenos aurorales (41).

Si los ovnis existían no habría inconvenientes para su visualización. El frenesí cundió y los informes se multiplicaron dando lugar a una oleada que se extendió hasta abril del siguiente año.

La dilatada extensión de la misma viene a coincidir nuevamente con una intensa actividad astronáutica, siendo las Gemini y las Venera principales protagonistas. Pero el hecho más significativo ocurrió entre el 14 y 15 de julio de 1965, tras el exitoso vuelo del Mariner IV, obteniendo 22 fotografías. “Marte, el planeta misterioso está despoblado y se parece a la Luna. Es un desierto congelado, una bola de escarcha y hielo”.

Su parecido se presté a suspicacias, rememorando incluso la correlación entre las oposiciones marcianas y los avistamientos de ovnis. Pero el estudio sistemático de Marte prosiguió y con él también las apariciones de objetos desusados en los cielos (42).

Los astronautas de las Gemini 4 y 5 ven y fotografían en sus travesías espaciales objetos no identificados, pareciendo otorgar1e mayor credibilidad a las denuncias.

Los “platos voladores” se popularizan definitivamente. El matutino La Nación del 11 de julio de 1965 refleja un extendido pensamiento de la época: “Si el Mariner se dirige a Marte para fotografiarlo con justificable y humana curiosidad, ¿por qué no pensar que de otras partes perdidas en el universo vienen a ver cómo somos y qué hacemos en nuestra Tierra?”.

- Fallos de energía, otra vez los ovnis:

James McDonald 4 El 9 de noviembre falla durante doce horas el suministro de energía eléctrica en un gran sector altamente industrializado del nordeste de los Estados Unidos, y el sudeste del Canadá, habitado por 30 millones de personas. El desaparecido físico James McDonald dijo creer que la falla pudo haber sido causada por los ovnis. El desconcierto no termina ahí. El 15 de noviembre una serie de fallas de corriente eléctrica afecta Gran Bretaña. El 25 de noviembre la Villa de San Pablo, Minnesota, sufrió un corte en el su ministro; el 2 de diciembre, fue ciudad Juárez, México, El Paso, en Texas, y Alamogordo, en Nuevo México. En su mayoría las compañías eléctricas no pudieron dar ninguna exp1icación pública sobre el origen de la avería, y extraños objetos han sido vistos durante las mismas. El 26 de diciembre el misterio continuó. La ciudad de Buenos’ Aires y todas las localidades situadas en un radio de 80 km, como La Plata, quedaron sumidas en la oscuridad. Este mismo día cuatro ciudades de Finlandia se hallaron afectadas por un desperfecto de similares características. El periodismo mundial estaba atento a cualquier corte del fluido eléctrico. Transcurrieron las horas y los días sin que se tuviere una información concreta acerca de las reales causas de los apagones, y de esta manera crecieron sólo conjeturas en la opinión pública (43), y cuando las hubo, no se preocuparon por transmitirla a sus lectores. El vespertino La Razón, de Buenos Aires, del 3 de marzo de 1966, formuló en cambio una inquietante pregunta: “¿Serán fuerzas extraterrestres provistas de inteligencia que nos están sustrayendo energía?”.

- Se avecinan los cambios:

En enero de 1966 la tensión mundial se había agudizado con la reanudación de los bombardeos en Vietnam del Norte, el extravío de cuatro bombas atómicas cerca de la costa de Palomares, España, y un clima de agitación social, con huelgas, manifestaciones, motines, movimientos revolucionarios, etc. La Encíclica del Papa Paulo VI exhorta a los dirigentes mundiales a la, paz.

En el campo espacial el objetivo es la Luna. Los soviéticos y los norteamericanos realizan los primeros alunizajes, enviando gran cantidad de fotografías y colocando también sus respectivos satélites en órbita lunar. A mediados de noviembre la Gemini XII realiza el último vuelo del programa.

Hynek En el transcurso de 1966 el astrónomo J. Allen Hynek, consultor de la Fuerza Aérea en materia de ovnis, hizo declaraciones públicas (agencia ANSA) admitiendo que “los informes hasta ahora recibidos son más consistentes que en todos los casos anteriores por él estudiados” (44).

En octubre se crea el Proyecto de Colorado, cuyas investigaciones sobre ovnis comienzan al mes siguiente después que la Universidad de Colorado suscribió un contrato de 523.000 dólares con la Fuerza Aérea. Dirigido por el Dr. Edward U Condon, el objetivo era determinar en forma definitiva si los ovnis representaban un asunto digno de consideración (45).

El 19 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba por unanimidad un tratado entre las dos grandes potencias que prohíbe el uso de las armas atómicas en el espacio y regula las exploraciones extraterrestres (46).

Durante 1966, en la Argentina, los medios periodísticos registran unos 60 informes sobre avistamientos de ovnis. Cantidad semejante a la de 1967, aunque los hechos ocurridos en la jornada del 24 de junio resulta equivalente a la producida en todo el resto del año.

- 1967, Un año histórico:

En 1967 hay 4.521 satélites en órbita. Las comunicaciones cobran inusitada importancia. El universo del radioescucha está saturado con más de 500 millones de aparatos, y cada año salen de talleres electrónicos 50 millones más. Lo que supone aproximamos a un universo sin fronteras, a través de las comunicaciones, los vuelos espaciales, y la superación de las barreras de lo que otrora fue considerado imposible, se perfila un mundo convulsionado y empequeñecido por sus conflictos internos. No hay tregua para la paz. Grandes marchas pacifistas y el recrudecimiento de choques armados se alternan en América y Oriente.

Para los ovnis, este año estuvo presidido por una serie de acontecimientos que gravitaron en una notoria modificación conceptual por parte de las altas esferas del Poder, llevando a conocidos científicos a exigir de sus respectivos gobiernos un análisis más detenido de los fenómenos aéreos inusuales.

ColoradoCondon El citado proyecto encomendado a la Universidad de Colorado apeló en 1967 a la colaboración internacional, cuando aún no se avizoraba su polémica tendencia.

La misma Unión Soviética, anteriormente reticente al tratamiento de estos fenómenos, decidió crear en octubre de 1967 un comité de estudios científicos. También en ese mes se realizaron en San Pablo (Brasil) y en Mainz (Alemania Federal) sendos congresos sobre el tema, arribando en ambos a la conclusión dé que navíos extraterrestres están circundando inquietantemente el planeta.

Haciéndose eco de la preocupación manifestada en estos ámbitos, en junio el físico atmosférico James McDonald habló sobre los ovnis ante el Comité de Asuntos del Espacio Exterior de las Naciones Unidas, subrayando la urgencia de efectuar estudios a nivel internacional sobre el problema, manifestándose convencido de la procedencia extraterrestre de tales objetos, por tratarse -en su opinión- de la hipótesis más plausible (47).

- Objetivo: la Luna:

En 1968 mueren asesinados Martin Luther King y Robert Kennedy, y en el seno de las Naciones Unidas se firma un tratado contra la proliferación de armas nucleares.

Se acelera la puja espacial soviético-norteamericana. En octubre el Apolo VII concreta el primer vuelo de la serie. Las Soyuz II y III realizan maniobras de acoplamiento; la Zond, IV llega sin tripulación a la Luna; y en diciembre tres astronautas la circundan en la Apolo VIII. Asistimos al mayor auge de la “carrera del espacio” cuya consecuencia será el arribo del hombre a la Luna (48).

El hombre es espectador, pero también comienza a sentirse protagonista de uno de los hechos más trascendentes de la historia. Diversos motivos le han llevado a superar velocidades; la barrera casi infranqueable de la atracción terrestre, las dificultades de permanencia y maniobrabilidad en el espacio real. Acaso ha aprendido a dominar y a expandirse en el cosmos. La Luna está próxima. Aumentan las probabilidades de otros mundos habitados, pero hasta entonces no hay pruebas firmes de la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra. Aún reconociendo un gran problema Para el hombre, como el de las distancias, éste se interroga: “¿Es probable que ellos hayan solucionado ese inconveniente?” (49).

En tal sentido, los ovnis fueron dando la sensación de que hay otros planetas habitados, de donde provendrían estos ignotos objetos voladores, pues, si pertenecieran a algún país de la Tierra pudieren haber sido ya utilizados para dominar a toda la, especie humana.

Es en este momento previo al salto lunar, fomentado por la amplia difusión y propaganda que acompaña semejante acontecimiento, cuando se produce la mayor oleada de observaciones ovni en el mundo. La Argentina no se halla exenta de tales inf1uencias.

En efecto, se advierte desde años anteriores un paulatino incremento de denuncias sobre avistamientos que tiene su máximo en 1968 con 127 informes registrados por la prensa local, consignando llamativamente un 10% de casos de “aterrizajes con ocupantes”. En comparación, la USAF recepcionó en los Estados Unidos 375 casos de ovnis.

invaders-tv-show B En este año, se televisa la serie los Invasores (“The Invaders”), creada-por Larry Cohen, de 43 episodios (en los Estados Unidos, se comienza a dar en 1967, durante dos temporadas hasta 1968). La misma tiene significativa importancia, pues iría a incidir en las creencias sobre los ovnis.

En febrero de 1968 expiró el contrato que la USAF mantenía con la comisión del Proyecto de Colorado, la que a fines del año presentó un extenso informe a la Academia Nacional de Ciencias, y en enero de 1969 se dio a publicidad su controvertido contenido, en el que desestimaba a los ovnis como un tema de interés (50).

Frente a tales circunstancias, se sugirió a la Fuerza Aérea abandonar definitivamente los estudios sobre ovnis, y proceder a la disolución del proyecto Blue Book. Una recomendación que fue atendida y decretada el 17 de diciembre de 1969. Sometiendo a estudio el 1,6% (esto es, 117 casos), de la documentación del citado proyecto, debieron convenir que un 30% de los casos seleccionados entraban en la categoría de “inexplicados”, pero señalando que el problema no ofrecía “ningún interés para la seguridad ni para la ciencia” (51), dejando al tiempo la facultad de explicar este remanente de casos. Pero, a riesgo de sostener un mito, se sostuvo que mientras haya no identificados (y siempre los habrá), la cuestión debe permanecer abierta. “Los científicos no saben explicarlos, 103 militares no consiguen abatirlos, y el gobierno simplemente no entiende el problema”, ironizó en su defensa J.A. Hynek (52).

Numerosas han sido las críticas -y no pocos los elogios- al veredicto de Colorado, pero ciertamente sus desalentadoras conclusiones han tenido sus efectos sobre el público, como en los medios de prensa y en la comunidad científica. La confianza inicial depositada en este ambicioso proyecto de 26 meses de duración fue disminuyendo ostensiblemente por las anticipadas opiniones de su director, quien no dudó en expresar su desinterés por el problema.

La repercusión que han tenido las conclusiones de la citada comisión haya que encontrarlas quizás en la menguada cantidad de denuncias que se registraron durante, ese, año de 1969. Pero esta no parece ser la única causa…

El foco de interés lo constituye la actividad del hombre en el espacio. Todo Parece estar dispuesto Para que el ser humano ponga sus pies en el suelo lunar. Los estadounidense s redoblan su entusiasmo; los rusos insinúan posibles peligros para la vida.

El espacio ya está sembrado de centenares de satélites artificiales sin tripulación: norteamericanos, rusos, franceses, ingleses. Regresa triunfalmente el Apolo X después de orbitar la Luna y probar el módulo lunar a sólo 15 km de su superficie.

El 20 de julio de 1969, un hombre que no estaba en la Tierra concitó la atención de 3 mil millones de seres con la transmisión de una impresionante serie de imágenes. Ese hombre era Neil Armstrong y llevaba una reducida cámara de televisión, mediante la cual transmitió las imágenes de un desolado suelo. Era la primera exploración humana de la Luna. Armstrong y Aldrin permanecieron 2 h 30 m fuera del módulo antes de reunirse con Collins, que permaneció en órbita en el módulo de mando y regresar a la Tierra:

Una segunda exploración de la superficie lunar se llevó a cabo a mediados de noviembre, permaneciendo 8 horas fuera del módulo. La exploración espacial había llegado a su apogeo y el hombre pudo, por vez primera, contemplar desde otro suelo la infinitud del cosmos y la pequeñez de un planeta llamado Tierra.

El hombre pudo, al fin, volver una mirada hacia sí mismo, en lo que ha sido una aventura por los espacios físicos. Allí parece haber encontrado el trasfondo de su propia existencia. Una visión que, tal vez, supo describir premonitoriamente Arthur Clarke en su 2001-A Space Odyssey.

Los ovnis. Una visión histórica (2)

LOS OVNIS. UNA VISIÓN HISTÓRICA

DR. ROBERTO BANCHS

- La ola de observaciones de 1950:

Durante largo tiempo la oleada de 1950 fue considerada una manifestación puramente local, que tan sólo había afectado al territorio norteamericano, en particular su región occidental y sudoccidental. Sin embargo, estudios posteriores revelaron que la incidencia geográfica había sido amplia y que incluía a varios países del Mediterráneo, tanto en su vertiente europea, como en la africana.

En la Argentina la oleada de 1950 nunca fue examinada como tal, si bien algunos episodios tuvieron gran resonancia. La compulsa de diarios y revistas, y de ciertas obras que contienen mención de casos, nos permitió descubrir un conjunto relativamente importante de episodios (35 informes), que parece avizorar una ola de mayores dimensiones.

Venus2 El examen preliminar de los datos tabulados permite advertir que se distribuyen en su casi totalidad (91,4%) en el trimestre febrero-marzo-abril; pero los avistajes se concentran en un lapso aún más breve, de apenas 17 días, entre el 18 de marzo y 4 de abril, que incluye el 70% de las observaciones registradas. Las constancias horarias indican que la mitad de las denuncias tuvieron lugar en horas de luz solar, pero eliminados los casos inducidos por la presencia de Venus, la cresta diurna se diluye considerablemente. La distribución geográfica destaca que el 60% fueron hechas en zonas urbanas y atestiguadas por numerosos observadores.

Es evidente también el mediocre índice de extrañeza en muchos de los casos reportados: salvo raras excepciones, la descripción del fenómeno carece de notas significativas y admite sin gran reparo algún tipo de identificación convencional (meteoritos o bólidos, parahelia y el planeta Venus). Es oportuno recordar que para aquella época dicho planeta brillaba con una intensidad tal que podía ser percibido a simple vista en horas de luz solar.

Puede inferirse que en la Argentina la cresta de actividad se vio notablemente acrecentada de manera artificial por un clima psicológico-social estimulante, provocado a su vez por un fenómeno de prensa, tal como lo revela la lectura de diarios de la época, que abundaron en noticias sobre observaciones en otros países, y en frecuentes notas y comentarios referidos al tema. Parece indudable, además, que la presencia conspicua de Venus adicionó un importante factor astronómico de confusión (10).

- El Proyecto Libro Azul:

DonaldRuppelt20En 1950 estalla la guerra de Corea. La sangrienta contienda que al principio pareció ser un episodio local se extendió hasta julio de 1953. Ese fue el momento más crucial de la guerra fría, dado que estuvo a punto de provocar un desenlace aún mayor. Sus inicios están acompañados por un marcado incremento de denuncias sobre observaciones procedentes de distintas partes del país, cuando recién los platos voladores hicieron sus primeras incursiones, que entonces no ocupaban las planas de los grandes rotativos. La Fuerza Aérea continuó recibiendo los informes, en medio de un clima de tensión social y euforia platillista, cuando el ATIC (Air Technical Intelligence Center) encomendó al capitán Edward J. Ruppelt la dirección de un nuevo proyecto denominado “Blue Book” (Libro Azul). Esta comisión quedó oficialmente constituida el 1 de agosto de 1951, y su desempeño se extendió por diecisiete años.

Los informes recepcionados fueron agrupados en siete categorías diferentes: balones, aviones, cuerpos astronómicos, satélites artificiales (esta fue incorporada en 1957), espejismos y mixtificaciones, informes con datos insuficientes, y una categoría residual de “objetos voladores no identificados” (UFOs, u OVNls).

Las fuerzas armadas distribuyeron un reglamento por el que establecía que todas las informaciones que pudieran afectar a la defensa nacional, incluyendo los informes sobre ovnis, quedaban sujetas a las leyes de comunicaciones y de contraespionaje (11).

rmenzel El doctor Donald H. Menzel, profesor de Física en la Universidad de Harvard, redujo la cuestión a una ilusión óptica o, a lo sumo, ensayos que hacían desde, Rusia con una nueva arma secreta teledirigida, nacida de la bomba atómica (12).

La tesis de la paz armada hizo crisis en una desenfrenada maratón de espionaje y armamentismo, con los consiguientes efectos psicológicos en las masas. desamparadas, susceptibles de ser aniquiladas en cuanto estallaran las hostilidades en una época de inquietud prebélica, determinada por. los ensayos atómicos y las amenazas de la bomba que podía acelerar el curso de cualquier operación de envergadura. Aún más cuando fue seguida de otra mortífera experiencia: la bomba H, de hidrógeno, que ponía a los hombres de ciencia en una nueva fuente de energía más económica y poderosa.

- Las armas secretas:

La imaginación popular estaba predispuesta a concebir las más absurdas y fantásticas armas secretas. De ahí que a poco de aparecer en el firmamento las primeras manifestaciones del fenómeno, la gente no vaciló en relacionarlo con aquellas temibles experiencias, canalizándose la idea de hallamos ante un arma secreta, de control remoto, cuya procedencia sería algún enclave nazi (después de la guerra, el fantasma no había muerto) o soviético, ubicado detrás de la Cortina de Hierro.

A pesar de algunas adhesiones a favor, no fueron pocos los expertos que rechazaron de plano la hipótesis de una novísima arma ensayada por la Unión Soviética. Durante algún tiempo la polémica se derivó al mundo sideral y hubo quienes aseguraron que los platos voladores eran “fragmentos errantes” derivados de algún cataclismo cósmico.

LagoArgentinoa Mientras tanto, la fantasía popular entró a correr y se tejieron hipótesis fabulosas con visos de verosimilitud, sobre todo cuando hubo quienes dijeron haber presenciado el descenso de esos extraños aparatos y observado los movimientos de sus ocupantes. En la Argentina, por ejemplo, se conoció el consagrado episodio de un estanciero de Lago Argentino, SC, presuntamente ocurrido el 18 de marzo de 1950, cuya reinvestigación parece demostrar su relación con la “peonza voladora” del alemán R. Schriever y la sospecha de que, el reporte del supuesto estanciero, fue producto de la imaginería de un periodista o de algún bien informado lector.

Menos conocido, pero más espectacular, ha sido el episodio producido. por la misma fecha en Santiago del Estero, cuando un hombre que trabajaba en el campo habría visto descender un “plato volador”, en cuyo interior notó que se movían muy atareados en el manejo de sus instrumentos, varios hombres de gran estatura. Le llamó mucho la atención que el disco llevaba estampado un escudo con diversos colores, entre ellos el rojo. La máquina dirigió un fortísimo haz de luz sobre el campo y en breves minutos tomó altura para desaparecer de su vista. “La visión de ese escudo -dice el tabloide Ahora-, que bien pudo ser algo así como un distintivo con los colores de la nación donde se están produciendo esos aparatos, permite ubicar, entre las muchas hipótesis planteadas, la de que se trataría de transportes aéreos para conducir la terrible bomba H. Tan grande es el secreto sobre ésta, en lo que hace a Estados Unidos como detrás de la cortina de hierro soviética, que solamente es posible hacer conjeturas (…)” (13).

Según la revista alemana Luftfahrt International, durante los primeros años de la postguerra, cuando todavía no se disponía de documentos auténticos acerca de las armas secretas del III Reich, “florecieron las fantasías de los investigadores fracasados y de los reporteros exagerados, pues el lector se ‘tragaba’ incluso las más aberrantes historias. Sólo de esta forma resulta explicable que innumerables artículos -como los de la peonza voladora- pudieran ser publicados sin ningún criterio selectivo y aceptados con la misma falta de criterio por el público” (14).

El problema de los ovnis ha interesado al público por muchos motivos. El primero de ellos, por las persistentes apariciones en todo el mundo; el segundo, por su hálito de misterio indescifrable y polémico; el tercero, por la posibilidad de tratarse de vehículos interplanetarios (lo cual ha dejado de ser inconcebible para la época, y viene a coincidir con estas inusuales apariciones). Desde tiempos remotos, cuando las investigaciones astronómicas permitieron sondear los restantes planetas del sistema solar, sus satélites y demás astros, se formularon preguntas sobre la posible vida en esos cuerpos celestes. Todos esos interrogantes habían permanecido hasta el momento sin respuesta, pero el prometedor desarrollo de la aeronáutica y de las ciencias en general; abrieron una vía de hipótesis y variadas lucubraciones.’

El fenómeno fue considerado uno de los más apasionantes del siglo, y quizá lo sea -pese a la oscura amenaza que le dio origen-, por la promisoria esperanza de hallar ‘otra forma de vida’ inteligencia en el cosmos. Sin embargo, en los primeros años, los platos voladores sintetizaban el peligro de una posible invasión aérea, inhumana.

La sensibilizada población siempre parece haber creído que ‘el secreto’ de tamaño enigma le fue ocultado. Alguien debía tener el “saber”. Cuando el enemigo estaba afuera (llámese nazis, o comunistas rusos) podía ser fácilmente reconocido, en esas esferas ideológicas., generalmente políticas o militares. Pero cuando surgió la tesis extraterrestre, ese presunto saber oculto se extendió a los mismos poderes locales. Por esto no debe sorprender que con el desmoronamiento de aquellos sistemas, el enemigo, la confabulación del silencio, y el enmascaramiento, pueda ser “hallado” -conforme a una idea paranoica- dentro de .la misma sociedad.

- La difusión del tema:

Durante 1951 el cine de ciencia-ficción se nutrió de los relatos y aportó sus propias respuestas para la imaginación popular. Fue una época de gloria del género, representando con frecuencia otra realidad humana.

Thing Filmes como. “Man from Planet X” (de Edgard G. Ulmer), “The Thing from another World” (de Christian Nyby), o “The day the Earth stood still” (de Robert Wise), son algunos de sus más salientes exponentes (aunque con anterioridad, hubo otras producciones, como “The Flying Saucer”, de M. Conrad, o “Flying Disc Man from Mars”, de F.C. Brannon).

El alegato pacifista que algunos han querido ver en “The day the…” (conocida en estas latitudes como “El día que paralizaron la Tierra”, o “Ultimátum a la Tierra”), es más bien una advertencia de que los humanos no deben inmiscuirse en la vida de los otros planetas, porque sino serán destruidos. En “The Thing” (“La Cosa, El enigma de otro mundo”), basado en la novela John W. Campbell “Who Goes There?”, el invasor llegado a la Tierra en un platillo tenía un origen vegetal. Y en “Man from Planet X”, puede verse también el desenfreno del científico por arrebatar el conocimiento. Ellos han sido una metáfora de la época.

Hacía larga data que la ciencia se preguntó si el hombre está solo o no en el Universo. En aquellos años, una proverbial respuesta al interrogante podría venir de los viajes interplanetarios proyectados por esta humanidad, e incluso, de los mismos platos voladores. Sin embargo, las experiencias de vuelos interplanetarios se hallaban aún en la imaginación científica, en cambio, un fenómeno perturbador parecía ofrecer una razonable respuesta: si el hombre se ve impulsado a escrudiñar otros planetas en búsqueda de otras formas pensantes, quizá con el afán de dominación, ¿qué impediría a ellas hacer lo mismo?

En 1952 los primeros grupos de estudio privados comienzan a trabajar, se reavivan las controversias entre distintas personalidades científicas y la agencia de inteligencia norteamericana, CIA, comienza a interesarse en el problema durante la gran oleada de observaciones que se produce ese año (l5).

La divulgación va en aumento, las agrupaciones especializadas proliferaron, y subsecuentemente el público interesado en los ovnis creció, y el fenómeno pasó a formar parte de la cultura de masas impregnado de fantasías, sensacionalismo, ficción científica hasta fraudes deliberados. Completamente diferente al común de los testigos de ovnis, esta fracción se caracterizó por tratarse de individuos con aparentes trastornos psicológicos, que han narrado sus experiencias visionarias de comunicación con extraterrestres. Estas historias son frecuentemente inconsistentes, e introducen aspectos místicos y pseudoreligiosos.

- Los contactos venusinos de G. Adamski:

Adamski George Adamski fue el más famoso “contactado” de la década de los años ’50, autotitulado filósofo, estudiante y profesor. Trabajaba en una cafetería cerca del Observatorio de Monte Palomar, California. Mantenía relaciones amistosas con muchos de sus miembros y según parece, poseía algunos conocimientos de astronomía, era aficionado a la fotografía, capitalizando sus intereses por la mística y la. ciencia-ficción. Durante esos años llegó a obtener centenares de placas de presuntos ovnis. Los viajes en platos voladores y las comunicaciones personales con alienígenas a mediados de la década ridiculizó el problema, agregando más confusión y extrañeza. El séquito de creyentes que tuvo en todo el mundo fortaleció, a su vez, el escepticismo y el desinterés. Adamski tuvo el primer “contacto” el 20 de noviembre de 1952 en el desierto de California con un individuo oriundo de Venus con quien mantuvo una supuesta conversación telepática, con signos lingüísticos, donde el venusino demandó poner un freno a las bombas atómicas, al modo que lo hizo el marciano del filme de Robert Wise el año anterior.

El elemento personal ha aparecido, y con él el inicio de la comunicación. Hasta ese momento los testigos solían afirmar haber visto objetos en tierra, y ocasionalmente también a sus ocupantes, pero atribuían esos encuentros al azar, y no manifestaban con anterioridad un interés especial por el tema. No sucedió lo mismo con Adamski, quien en aquella época ya era conocido por su obsesión “platillista”.

Cuando las observaciones de ovnis se precipitaron, Adamski concibió una manera de satisfacer las expectativas que había despertado su impactante relato. El producto de esta idea fue “Flying Saucers have Landed” (“Los platos voladores han aterrizado”), el cual escribió como co-autor con el inglés Desmond Leslie en setiembre de 1953, agotando rápidamente varias ediciones. En ese año logra su séquito y se constituyen nuevos grupos de contactados con orientación similar; sin faltar aquellos que fotografían burdas maquetas del prototípico “platillo adamskiano” (16).

Desde entonces, no ha cesado de expandir su historia mediante la prensa, giras y conferencias, contribuyendo a forjar un clima de invasión extraterrestre, ante un público atónico frente a lo que decía. No hay ninguna prueba sólida sobre la veracidad de sus afirmaciones, y sí de su probable mixtificación.

- Teorías sobre propulsión:

LaPropulsionDesSoucoupesVolantes El recrudecimiento de las apariciones provocó variadas explicaciones. Una de las más simples, era que sus ocupantes deseaban “observar de cerca un momento crucial en la historia de la humanidad” (17). Los recientes progresos en astronáutica, y los proyectos de vuelos interplanetarios reanimó una de las aspiraciones de los técnicos desde que se habló de platos voladores: construir un aparato que reúna todas las características descriptas. Es curioso pensar que un fenómeno cuya existencia misma es puesta en duda, iría a orientar a la aeronáutica en una ruta absolutamente nueva. Para resolver los problemas técnicos se han postulado diversas teorías. Una de las más conocidas es la del teniente de aviación francés Jean Plantier, quien en 1953 intentó imaginar teóricamente un artefacto capaz de ejecutar las evoluciones atribuidas a los ovnis. La explicación de Plantier es que un campo gravitatorio propio actuaría de manera simultánea en todo el medio ambiente. Otros investigadores han seguido por caminos similares, en países como Estados Unidos, Canadá, Alemania, e inclusive Argentina (18).

Las especulaciones y estudios realizados acerca de sus medios de propulsión han impulsado el análisis de inexploradas fuentes de energía, fundamentadas en las investigaciones sobre la gravedad y el magnetismo. Debe reconocerse que sólo el dominio de las leyes de la gravedad habría de permitir efectuar vuelos del tipo de los que se atribuyen a los ovnis. Porque desde que se pensó en traspasar las fronteras de la atmósfera, se tropezó con la dificultad de escapar desde la corteza terrestre para llegar a la gravedad cero, es decir, a la carencia absoluta de atmósfera.

Ningún aparato a motor, ni a retropropulsión podía entonces consumar esa hazaña. Resultaba evidente para la época, que los ovnis mostraban una superación de las dificultades técnicas -en cuanto a velocidad, gravedad y magnetismo-, que a los científicos y técnicos aeroespaciales se le presentaba para trasponer el umbral que los .distaba de una nueva era que proyectaría al hombre en el espacio. los ovnis se constituían, así; en un desafío constante.

- La periodicidad de las apariciones:

Habiendo dado la sensación de deslizarse en el aire de manera tan arbitraria respecto a las leyes de la mecánica conocidas, se ha supuesto que el fenómeno también se presenta con una metódica regularidad. Algunos han pretendido relacionar esos períodos de aparición con la oposición que se produce entre la Tierra y los satélites de Júpiter. Investigadores escandinavos han adelantado la idea de una posible correlación con las oposiciones de Venus; otros han señalado que tales procesos obedecerían a otros fenómenos terrestres, también sometidos a leyes de inalterable periodicidad (19).

JimmyGuieu Una de las correlaciones más significativas, y a la vez más resonantes, ha sido la hallada por los franceses Jimmy Guieu y Aimé Michel, y los españoles Oscar Rey Brea y Eduardo Buelta, quienes constataron simultáneamente en este año de 1953 una curiosa coincidencia estadística: los períodos de máximo índice observacional (oleadas/crestas) correspondían a las oposiciones bianuales de Marte. Pero la especulación era apresurada, toda vez que se necesitaban corroboraciones estadísticas más sólidas para arribar a conclusiones de valor científico (20). Sin embargo, en distintas partes del mundo y especialmente en Europa, se esperó que se produjera una oleada luego del acercamiento de Marte a la Tierra. Conocemos en la actualidad numerosos fenómenos terrestres asociados a ciclos astronómicos. Aún así, tales vinculaciones pueden interpretarse en dos planos: el psicológico-social, donde la proximidad y consecuente brillantez del planeta haría surgir un conjunto de falsos avistamientos; y en el plano de conceptos “extraterrestres” más atractivos para la imaginación, donde los ovnis serían vehículos provenientes de otros planetas (21).

El año anterior se estrena el filme “Red, Planet Mars” (o “El milagro de Marte”), de. Harry Hornet. Y en ese año de 1953, “Invaders from Mars” (de William Cameron Menzies), “It came from Outer Space” (de Jack Arnold), “War of the worlds” (de Byron Haskins), entre otras, son producidos y colocan al espectador frente al problema de contrarrestar una agresión netamente marciana. Para algunos críticos, esa actitud de rechazo contribuyó a crear un ambiente de terror en torno al fenómeno ovni, situando al ser humano en una actitud de repeler todo aquello que racionalmente no le encuentra explicación (22).

- 1954 y la oleada mundial de aterrizajes:

En 1954 los encuentros con los “extraterrestres” de Adamski y las recién citadas correlaciones astronómicas, habían suscitado ecos internacionales, y a partir de entonces, en todos los países se conocieron episodios del mismo género, menos difundidas, pero con características semejantes. Ante la profusión de informes de tan alta extrañeza son varias las voces que se alzaron advirtiendo que la población debía ser preparada gradualmente ante la eventualidad de un contacto masivo. “¡Nadie está preparado para una situación semejante!”, afirmó D. Keyhoe, citando un artículo en donde su autor’ interroga a diversas organizaciones ante la prevención de un aterrizaje crucial (23).

La gigantesca cantidad de informes recibidos durante la segunda mitad de 1954 alcanzó para constituirse en una de las más importantes oleadas mundiales producidas hasta la fecha. Las observaciones cubrieron la mayor parte de Europa Occidental, desde Escandinavia a Portugal, alcanzando incluso África; concentrándose particularmente en el territorio francés (24). Sobre la base de datos disponibles en ese medio la, densidad de avistamientos aumenta- abruptamente en agosto, para declinar hacia fines de. noviembre.

Refiriéndonos al continente americano, la actividad ovni se dio de manera desigual, pues Canadá y Estados Unidos, no mostraron una frecuencia importante con respecto a sus. años anteriores y posteriores, .en tanto los países sudamericanos acumularon numerosos informes. Con el propósito de contribuir a develar, algunos aspectos de, esa disposición temporal y obtener una imagen más precisa de su percusión regional y local, hemos realizado un trabajo recopilativo y análisis preliminar. Este permite advertir que la oleada argentina transcurre durante los meses de primavera alcanzando su máximo nivel en noviembre, mes en el cual se distribuye casi la mitad del total de .observaciones, para declinar enseguida de modo repentino.

Los demás países sudamericanos muestran una situación similar, ya que la mayor actividad se produce en los tres últimos meses del año; la curva de distribución es igualmente asimétrica, pero el pico de la oleada aparece aquí desplazado y se ubica en diciembre, que concentra más del 50% de las observaciones de todo ese año.

Podría llamar la atención la moderada cantidad de aterrizajes -con o sin ocupantes- reportados en la Argentina, en contraste con los registrados en Europa. En valores porcentuales equivalen a casi un 14% del total de casos, cifra idéntica a la de 1950. Pero dicho porcentual respecto a otros años es significativo.

Más de un 80% de las observaciones registradas se refieren a fenómenos luminosos, y una tercera parte de las mismas pueden descartarse sin esfuerzo, identificándolas caro fenómenos naturales (astronómicos y meteorológicos), o artefactos convencionales (globos sondas).

Vallee12 La cantidad de denuncias correspondientes a la República Argentina y demás países sudamericanos constituyen una microoleada de moderadas dimensiones, en comparación con la impresionante oleada europea, que reúne -según J. Vallée- más de 300 informes, registrados en su mayoría en Francia (25), y de los que, en particular, Aimé Michel (que ese año formula su teoría ortoténica, o de alineaciones) describe en detalle en una de sus valiosas obras sobre el tema (26).

De todos modos, aparece un hecho relevante: la oleada de 1954 simultánea a las distintas zonas del mundo; se manifestó en forma sucesiva con un desplazamiento regional.

Así, mientras que en octubre se produce el clímax para la oleada francesa en el vasto territorio argentino ello ocurre en noviembre, en tanto, en el resto de Sudamérica el máximo nivel es alcanzado en diciembre. Hasta en el mismo ámbito europeo se advierte este desarrollo progresivo de la actividad ovni. Por ejemplo, a partir de mediados de octubre y hasta fines de ese mes, el centro de la ola se trasladó de Francia a Yugoslavia e Italia.

Este significativo desplazamiento geográfico, sin embargo, podría llegar a explicarse como un fenómeno psicológico-social de contagio; en otras palabras, por la profusión de noticias sobre los episodios europeos, y a otras variables que pudieron haber influido en los testigos argentinos y sudamericanos.

- Un cambio de escena:

Entre 1955 y 1956, la atención pública se ve conmovida por una serie de acontecimientos de carácter político y’ militar: en Latinoamérica J. Perón es derrocado, A. Somoza es asesinado, y F. Castro inicia la guerra de guerrillas contra el régimen de Batista. En Europa Oriental se firma el Tratado de Varsovia (alianza opuesta a la OTAN), y en 1956 se producen una revolución y disturbios anticomunistas en esa región.

Alegando razones de seguridad se oculta información sobre ovnis, trayendo como efecto el “rumor”, provocado por el silencio oficial, que pretende controlarse mediante su absoluta negación: “Los ovnis no existen”.

ThisIslandEarth A partir de 1956 Hollywood perdió interés en los extraterrestres, que pasaron a ser uno de los temas predilectos del cine B (bajo presupuesto). sin embargo, durante ese año se producen memorables filmes, como “This Island Earth” (o “Más allá de la Tierra”); dirigida por Joseph Newman, “Forbidden Planet” (o “El planeta desconocido”), de Fred M. Milcox, y “Earth vs. The Flying Saucers”, de Fred F. Sears. Otras producciones que se recuerdan en la cinemateca norteamericana, durante este período, son “Invasion of the body snatchers”, de Don Siegel, “It conquered the World”, y la semidocumental “U.F.O.”.

Lo interesante de las películas scifi (contracción del término “ciencia-ficción”) es que producen de modo especialmente dramático la división del espectador en esa condición que Coleridge llamara “una voluntaria suspensión de la incredulidad”, una conciencia desdoblada entre una parte que sabe que se trata de una ficción y esa otra que se sumerge en ella con una realidad vivida. De ahí que la ficción CF procura siempre ‘justificarse’ como potencialmente factible a partir de la realidad. y esta conexión, entre lo deseado (esto debería ser así) y lo temido (sería inquietante o terrible que así fuere), permite que sus contenidos cobren finalmente un estatuto de verdad (27).

Los ovnis. Una visión histórica (1)

LOS OVNIS. UNA VISIÓN HISTÓRICA

DR. ROBERTO BANCHS

UFOBroz La aparición de los ovnis, otrora llamados “platos voladores” es uno de los acontecimientos culturales más singulares que se produjeron hacia la segunda mitad del siglo XX, acompañando el desarrollo de la humanidad. En tiempos remotos, otros relatos fabulosos modificaron la estructura del planeta, creando mitos y leyendas, explicables para la mentalidad del hombre primigenio, pero la sorpresiva y cada vez más frecuente, observación de este fenómeno en una época de notables conquistas técnicas y avances en todas las ramas de la ciencia, difícilmente podía homologarse a las más variadas creaciones del pensamiento humano que presintieron la existencia de otros mundos, como lo fue la Atlántida de Platón y el misterioso continente de Lemuria, sumergido en el fondo del Pacífico. Sin embargo, el vasto océano se mudó a las profundidades del espacio cósmico, en tiempos en que el hombre despegaba de la llana tierra con sueños de conquista.

Esta y otras circunstancias en que comienza a desenvolverse el fenómeno de los ovnis, no pasó desapercibida y fue rápidamente interpretada como la consecuencia del progreso de la ciencia -aplicada a fines no humanitarios- y de su propia insensatez que demandaba la llegada de seres absolutos que pusieran un límite al desenfreno. La caída de la conciencia moral y de los valores, eco de las grandes guerras, favorecían la espera de una solución mágica, desde afuera, cuya voz debía ser escuchada, o sucumbir. Desde una óptica opuesta, otros autores -especialmente en los Estados Unidos y Europa-, vieron que el surgimiento de los platos voladores era más bien una consecuencia social, debida a tensiones psíquicas, estados de angustia colectiva e inquietud[1].

El presente ensayo, no exhaustivo, nos propone recorrer los acontecimientos y algunos hechos dignos de memoria, relacionados -en su época contemporánea- con el enigma de los ovnis, a modo de historiografiar un conjunto (siempre insuficiente) de sucesos que conmovieron al mundo y que -sea cual fuere la respuesta- no parecen ajenos entre sí. Una visión global que pueda quizá ayudarnos a comprender mejor el trasfondo del insoslayable problema.

I. PERIODO BÉLICO Y AERONÁUTICO

Los hechos que se dan en un presente pueden considerarse producto de un pasado. Como dice Luis F. Rivera: “Todo comienza así, dado por un pasado que lo limita, condiciona y marca. Y se hace necesario rescatar ese pasado que permanece en calidad de norma” (1).

Pasado que no será visto en forma de un sistema capaz de iluminarlo o preverlo todo, sino como un condicionamiento para comprender mejor el proceso histórico.

Al efecto, hemos de partir de un singularísimo momento de la situación mundial.

Hitler En los primeros meses de 1938 Adolf Hitler invade Austria y la une a su régimen, exigiendo luego la región del sudeste de Checoslovaquia. Un clima bélico-invasionista comienza a gestarse y agitar a las grandes naciones. Fue precisamente en ese año cuando la desprevenida población norteamericana, sensible a los hechos que estaban ocurriendo en Europa y aún frescos los recuerdos de la primera gran guerra del siglo, fue conmovida por lo que creyó un suceso real. Se trataba de la célebre transmisión de Orson Wells, de la novela “War of the World” de H.G. Wells, radioteatralizando una imprevista invasión marciana a la Tierra (que la pantalla llevó en 1953).

El clima de preguerra era evidente. La radio había llegado a casi todos los hogares de ese país, no habituados a recibir la información de manera simultánea a los hechos. Esta circunstancia permitió testear el estado emocional de sus habitantes en precisas circunstancias y aventurar algunas consecuencias de lo que transfigurados “extraterrestres”, no eran otra cosa que los “extranjeros” de otro mundo, el viejo mundo: Europa.

No habrían de transcurrir muchos meses cuando los acontecimientos se precipitan y la invasión a Polonia señala el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

La necesidad de superar al enemigo en la capacidad de vuelo promovió un adelanto forzoso en la técnica de aeronavegación. Durante el desarrollo de la Primera Guerra (1914/1918), la aviación centraliza el interés y los esfuerzos mecánicos, desplazando a las antiguas y tradicionales -máquinas de combate.

Es así como las guerras tienen la propiedad de acentuar o paralizar las grandes realizaciones; y era visto que ese medio veloz y eficiente de locomoción y combate, había tenido un rol preponderante en los anteriores enfrentamientos. El hombre se proyectaba en una actividad que se superaba con tenacidad bajo la presión de la guerra.

La vastedad del mundo iba reduciéndose con el desarrollo de la aviación: trasladarse dé un lugar a otro del planeta era una cuestión de horas, a diferencia de los viajes que hasta principios de siglo se medían por semanas de navegación en barco.

La última guerra contribuyó a que las máquinas aéreas se modificaran, mejorándolas, como así también, los instrumentos, la medición y su precisión, y fundamentalmente el desarrollo de elevadas velocidades. En tal sentido la velocidad se había constituido en un nuevo desafío, mediante la cual no sólo se podía superar al adversario, sino arrimarse al propósito de superar incluso la fuerza gravitacional terrestre.

FooFighter9 Situados en plena guerra, tanto los pilotos aliados, como sus adversarios informaron que, en Europa y en el Extremo Oriente, avistaban unas esferas luminosas, de aspecto inconsistente, que solían acompañar a sus aviones en los vuelos de reconocimiento o de combate. Nadie era ajeno al secreto desarrollo de ‘sofisticadas armas enemigas. Los pilotos anglosajones denominaron a estas pequeñas esferas de apenas 30 u 80 cm “foofighters”, término utilizado por los pilotos (“foo”: corrupción inglesa de feu, fuego en francés, y “fighter”, avión de caza, en inglés). Estos hechos no habían despertado la atención de la población, en gran medida, por la censura de la época respecto a todo lo que pudiera relacionarse con operaciones militares; y la superioridad técnica parece haberse inclinado a admitir que eran de orden atmosférico, pero la frecuencia con que se sucedieron los informes fue generalizando la impresión de que se trataría de “sondas teledirigidas de reconocimiento” o de una arma secreta de características misteriosas. Estas deducciones, mantenidas en estricta reserva, se hicieron en el campo aliado. No obstante, al concluir la contienda y cuando los victoriosos ejércitos aliados penetraron en Berlín y se posesionaron de los archivos secretos de las fuerzas germanas, no se halló ninguna evidencia que corroborara la presunción generalizada. Abierta la posibilidad de su ignoto origen, se especuló con que fueron destruidos los p1anos reveladores ante la inminencia de la derrota, siendo los artefactos vistos prototipos de experimentación. Pero aún así, en algún sitio debía hallarse su base, el aeropuerto o los hangares, desde donde los aparatos eran lanzados. La búsqueda del ejército de ocupación fue en vano, pues jamás apareció rastro que corroborara ese aserto.

La historia de los ovnis tiene, pues, un origen militar y data de 1944, cuando la Real Fuerza Aérea creyó hallarse en presencia de una avanzada arma secreta. Pero al tiempo en que se acallaron las últimas baterías y estos sucesos dejaron de ser un secreto militar, comenzó a trascender en los niveles populares, y de ahí -tibiamente-, a las esferas científicas, menos herméticas pero algo reservadas por la prudencia.

- Fin de la guerra, principio del peligro atómico:

v2 Aquellas presunciones no eran azarosas, teniendo en cuenta el pronunciado desarrollo aeroespacial que podría definir la guerra en particular, durante los últimos años.

Cuando al promediar 1944 Londres empezó a ser azotada desde Normandía por las temibles V-l y V-2 (unos cohetes con una gran carga de dinamita), su impredecible y certera destrucción agudizó la atención de los países aliados hasta poner fin a las bases de lanzamiento.

En la madrugada del 6 de agosto de 1945 la superfortaleza norteamericana B-29 cumplió una misión especial de guerra en Japón, dejando caer una masa oscura, alargada, que aminoraba su velocidad con un pequeño paracaídas. Era la primera bomba atómica. Segundos después la ciudad de Hiroshima, había desaparecido. El 9 de agosto Nagasaki tendría igual destino. Las muertes de Mussolini y Hitler producidas en abril, habían puesto -empero- fin a la guerra. Con ella dio comienzo el uso sistemático de implementaciones psíquicas en materia bélica y la energía del átomo se presentaba como el mayor peligro para la humanidad. Las defensas no podían articularse según los moldes clásicos y su estrategia de disuasión, traía contenida una dimensión psíquica. Así intervinieron en organismos de seguridad científicos de áreas distintas. “En estas cónclaves, el principal ingrediente en tapete -dice M. Herrera Figueroa- es el psicólogo, o más precisamente, el psicosociólogo” (2). La estrategia de disuasión traída por la presencia del arma absoluta, aquella energía capaz de terminar con toda guerra posible, pero también con toda expresión de vida sobre el planeta.

- La invasión es posible:

Einstein 1946 tiene su faz más saliente en la organización de la victoria aliada, el afianzamiento institucional y la integración de las naciones. Sin embargo, tras los sucesos producidos puede formarse la convicción de que en lo sucesivo, cualquier hecho es posible. Las teorías de la relatividad de A. Einstein, ansiosamente acogidas desde la primera guerra, cobraron especial interés, ya no sólo por sus devastadores, efectos atómicos, sino también por la concepción relativista del mundo: “Todo es relativo”, luego, “todo es posible”.

El clima fue propicio para que la noticia de un hecho desusado, inusual, sea recibida crédulamente, facilitando la difusión de toda clase de informaciones sensacionales. Palabras como “invasión”, “ocupación”, “foráneo”, “bombardeo”, están presentes.

La guerra ha concluido, pero una pesadilla por un trauma de guerra, difícil de elaborar, se alojó en la conciencia colectiva. El temor, el desasosiego, la soledad, la posibilidad de lo previsible y cercano, son algunas de las secuelas dejadas.

La humanidad está atenta a todo acontecimiento nuevo, y más si proviene del cielo. Una sociedad que acaba de vivir una guerra mundial en que la aviación desempeñó un papel decisivo, no iría a mirar con indiferencia y falta de interés cómo algunos objetos, cuyo tamaño con frecuencia comparable a nuestros aviones, surcaban la atmósfera a altas velocidades. La prevención y curiosidad como la que existía apenas terminada la guerra, daban el ambiente propicio para que cualquier información pudiera constituirse en una constante alerta.

Algunos periodistas intuyeron el problema y aparecieron publicaciones esporádicas en el viejo mundo y en los Estados Unidos, coincidentemente con los ensayos atómicos, por lo que la presencia de raros objetos en el espacio llegaron al dominio del gran público, que en principio sonrió, más tarde tuvo un gesto de asombro, y de inquietud.

- Comienza la. era de, los “platos voladores”:

Arnold 2 Fue así como el 24 de junio de 1947, comenzó a circular rápidamente por todo el territorio de los Estados Unidos, y de inmediato por el, resto del mundo, la versión del piloto civil Kenneth Arnold, quien avistó desde su avioneta, en el Monte Rainier, Was., nueve objetos reverberantes sin detalles estructurales, volando a una velocidad impresionante, que por su aspecto y comportamiento un periodista los calificó de “platos voladores” (flying saucers). Su historia tuvo una extraordinaria difusión. El episodio. de Arnold permitió darle el nombre a un fenómeno innominado y que, por lo tanto, parecía no existir. En ningún momento se puso en duda la objetividad del relato, que interesó vivamente a las autoridades.

La población empezó activamente a observar el cielo a la espera que se repitiera aquel fenómeno de naturaleza desconocida, pero que ahora podía ser designado y distinguido entre otros fenómenos. Al mes ya se registraba un alto índice de avistamientos en 40 estados norteamericanos. “La caza de los platillos fue el deporte de moda, y las. revistas y periódicos estadounidenses comenzaron a publicar fotografías de personas que aseguran haberlos visto volar” (3), se dijo por aquella época.

Inclusive, el comando de la Fuerza Aérea estableció un permanente servicio de vigilancia aérea, que determinó posteriormente la instalación de la oficina de Wright Patterson. En corto tiempo, se interrogó a más de trescientas personas, en su mayoría, pilotos y tripulantes aéreos, que aseguraron haber observado estos fantásticos cuerpos. celestes. Sin duda, los Estados Unidos es uno de los países que más se ha preocupado por revelar el misterio.

Débese recordar que el clima de postguerra estaba caracterizado por un temor latente -a veces manifiesto- hacia todo aquello que aparecía en el cielo.

Las agencias de informaciones difundieron las novedades a todos los ámbitos del mundo y el sensacionalismo de los periódicos permitió que las noticias se divulgaran rápidamente estimulando las fantasías más paranoicas.

BlackWidow En ese año de 1947, en que se deja constancia periodística del primer “flying saucer”. Se estrena en los Estados Unidos una película de episodios de Spencer Gordon Bennet y Fred C. Brannon, “The Black Widow” (donde aparece también un oculto terror norteamericano al peligro amarillo). En este serial, como en otro anterior (“The Purple Monster Strikes”, 1945), se presentan por vez primera seres extraterrestres, dispuestos a apoderarse de la Tierra, poseídos por unos instintos de conquista que van a caracterizar a partir de entonces a los visitantes siderales (4).

Algún tiempo después, se iría perfilando la guerra fría entre la Unión Soviética y los países democráticos, y el temor de que se trate de un arma secreta, indujo a las autoridades a restarle públicamente importancia a los hallazgos. Pero quizá por esa tendencia de hablar de lo que se teme, muy pronto se supo en todas partes y se tejieron toda clase de conjeturas.

Por si fuera poco, se añade el “rumor”, fenómeno colectivo de comunicación -a veces superior a la radio-, más denso cuando disminuye la cantidad de información precisa. También crece en momentos de tensión social o bélica (el rumor, a fin de cuentas, se propaga con la ignorancia llenando los vacíos y se estimula con la incertidumbre). Puede ser alimentado, además, sin proponérselo por la red electrónica. “Tal vez -se ha dicho- todo se hubiera olvidado algún tiempo después, si no hubieran ocurrido otros hechos similares que los diarios se encargaron de divulgar” (5).

No obstante, una suerte de yuxtaposición se producía con la voluntad de superar el difícil tránsito por la crisis bélica, y el espíritu progresista reencausó las iniciativas de expansión y perfeccionamiento fundado en la tecnología. El hombre debía sobreponerse a la crisis y reconstruirse al conflicto pasado, pese a abrir su brecha ante la sazón del inminente peligro comunista. Aún así, la mayoría de los pilotos que por entonces sobrevolaban los Estados Unidos deseaban encontrarse alguna vez con los extraños fenómenos descriptos por Arnold. Y los avistamientos no se hicieron esperar.

Argentina no se mantuvo al margen del problema y, aunque no podría hablarse de una verdadera “oleada”, el evidente contraste respecto a los años anteriores y posteriores denota la ocurrencia de un fenómeno desacostumbrado. Es posible que la falta de popularidad que hasta entonce adolecían los no identificados 1a haya acusado una cantidad muy reducida de informes, de baja extrañeza. El 90,91% de los avistajes se concentran en el mes de julio en un lapso de 18 días, después de la observación de Arnold.

- Los ufos y la USAF:

En 1948 pilotos de aviación, meteorólogos y “personas dignas de fe” (sic), atestiguaron acerca de la presencia de extraños y veloces objetos. No había más disyuntiva que aceptar con la misma “buena fe” esos relatos o convenir en que todo el mundo estaba propenso a la locura. Los más escépticos, que los hubo en todo tiempo y lugar, comenzaron a dudar y exigieron pruebas. Fue entonces que se observa con más frecuencia un rasgo casi o directamente inadvertido: formas semejantes a “ventanillas”. Detalle que iría a confirmar la presunción que se trataba de “auténticas aeronaves”. En esas instancias la preocupación consiste en determinar la procedencia. Descartada la posibilidad que fueran enemigas, se llegó a sospechar inclusive que podían ser prototipos manufacturados por la propia Marina norteamericana. Al principio se atribuyó el fenómeno a un proceso de histeria colectiva, luego se adujo que se trataba de lluvias meteoríticas, bolas de gases ionizados o perturbaciones atmosféricas y visuales, hasta efectos radiactivos. Sin embargo, estas hipótesis fueron sucesivamente cuestionadas para explicar de una vez y por todo el conjunto de informes.

JamesForrestal El centro de discusión empezó en los Estados Unidos, pues en ese país se registraron las primeras observaciones en masa de los platillos o “platos voladores”. Ante la persistencia de estas manifestaciones anómalas y reavivado el interés público, el secretario de Defensa James Forrestal, encomendó el 30 de diciembre de 1947 al Air Technical Intelligence Center -ATIC-, la creación de un organismo investigador, que recibió el nombre de “Project Sign”, cuyo propósito era determinar si el problema constituía un peligro para la seguridad y su posible interés técnico-espacial.

Las posiciones contrapuestas se perfilaron desde sus comienzos en 1948 hasta sus veredictos finales. El primero de ellos -elevado en julio de 1948 al pentágono-, reconocía la posibilidad de que se trate de vehículos de procedencia extraterrestre. La otra fracción, en cambio, concluyó en enero de 1949 que no había evidencia cierta para confirmar o desestimar su real existencia como tipo nuevo o desconocido de aeronave. Informes tan contradictorios que desconcertaron a la opinión pública.

Esto determinó la formación de un nuevo comité en 1949, concluyendo que los “flying saucers” no existían, a despecho que restaba un 23% de casos para los cuales no cabía identificación, señalando la necesidad de encontrar en un futuro una interpretación convencional a este incómodo porcentaje residual. En definitiva, la investigación señala que no constituyen peligro alguno, aunque se comienzan a desarrollar algunas inventivas inspiradas en esta nueva forma aerodinámica.

Es interesante notar que, cualquiera fuere su origen, da la impresión de responder a una novedad técnica perfeccionada. No hay avión moderno que haya podido a1canzarlo en vuelo; no se admite -desde Arnold- el desplazamiento de algún cuerpo mecánico a tan alta velocidad movido por combustible o por turbinas que no produzca el menor ruido; se hace inconcebible que un ser humano pueda hallarse a bordo y soportar las tremendas evoluciones descriptas. Tales argumentos irían a intentar probar, que si son realmente naves aéreas, no podrían estar tripuladas, a menos que haya en la Tierra quienes hayan resue1to problemas insolubles para la tecnología espacial de la época.

Esa fantasmal tecnología presuntamente manifestada por las luces nocturnas u objetos diurnos, hizo aflorar una inquietante pregunta: “¿Se trata acaso de sondas o transportes aéreos provenientes de otro planeta?”. Aún cuando la gente se ha habituado a pensar que “todo es posible”, cunde el temor ante la posibilidad de hallarse en los prolegómenos de una nueva invasión, esta vez p1anetaria.

Los novelistas iniciaron muy pronto a sus lectores en las asombrosas aventuras y viajes fuera de la Tierra, en platillos voladores. En apenas 150 años el mundo había progresado inesperadamente con un ritmo cada vez más acentuado. Era difícil poder afirmar que ninguna de las predicciones más “disparatadas” dejara de ser una contingencia.

- La Guerra Fría, amenaza constante:

Al desarrollo de la ciencia y la tecnología, y su relación con los ovnis, se debe incluir explícitamente los efectos de la guerra. Pese a que la misma no ha tenido sobre aquellas, una influencia importante, al menos tan decisiva, en los siglos anteriores, sus efectos son ahora de diferente orden. Nuestra época ha combinado diversas circunstancias que merecen un examen más detenido.

Entre 1930 y 1960 la construcción de aviones fue ante todo militar. En el período inmediato posterior a la Segunda Guerra Mundial, más del 90% de la producción se destinó a usos militares; por consiguiente, el progreso técnico en los aviones ha estado dictado por la capacidad de combate. La necesidad de velocidades mayores para ese propósito ha hecho posible el avión a reacción, aunque la Segunda Guerra los acogió quizá demasiado tarde para ser de valor militar. La subsiguiente rapidez del desarrollo del reactor para ese fin es una de las características de la Guerra Fría.

Frente a la guerra tradicional apareció la llamada “fría”, introduciendo en un ambiente de maniobra constante estrategias indirectas con cierto grado de violencia solapada, donde la psicología desempeña un rol fundamental. Sin acción armada, la guerra fría consiguió una cierta estabilidad, pero a la postre bastante inestable, convertida en el enfrentamiento de compromisos, de helados avances y retrocesos (6).

VESCO La existencia de la bomba atómica, la amenaza de su empleo frente a la amenaza de. un nuevo invasor, y otros altos secretos, han expandido el temor más que cualquier otro producto de la ciencia. En los Estados Unidos, la noticia que la Unión Soviética también había desarrollado una bomba atómica intensificó el ambiente de sospecha e incertidumbre (7). En 1949 la USAF ordena a sus pilotos: “Intercept but don’t shoot!”.

El control político e ideológico comunista operado sobre varias naciones que habían estado bajo el dominio de la Alemania nazi, llevó a producir una fractura en el mundo y una consiguiente guerra no declarada, denominada “guerra fría”, caracterizada por la tensión bélica constante entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, el espionaje y la información secreta, junto a un desmesurado aumento armamentista por parte de las dos grandes potencias. Esta situación, que transcurre entre los años 1950 y 1953, seguida de una atenuada distensión, creó un estado de amenaza constante con profundos signos de inquietud, angustia y zozobra ante el inminente estallido de una tercera conflagración mundial, al chocar en el campo político y diplomático esas dos fuerzas en pugna irreconciliables, que trataban de absorberse entre sí y ejercer la hegemonía del mundo.

Ello había comenzado cuando se quebró la falsa so1dadura de la Rusia Soviética con las potencias occidentales, ligadas circunstancialmente para abatir al enemigo común representado por, el experimento de Hitler, y tras levantarse la Cortina de Hierro que separó Oriente de Occidente.

Con sarcástico humor, un autor dice: “En algunos momentos la guerra fría ha sido una guerra de palabra. A pesar de algunos discursos horriblemente largos las Naciones Unidas han demostrado, al menos, que más vale oír las. guerras que pelearlas (8).

Keyhoe 4 Con anterioridad, los platos voladores no estaban definitivamente relacionados con lo extraterrestre. En 1950 fue conocida la opinión favorable del mayor I.M. Donald Keyhoe, quien afirmó públicamente que “los platos voladores son naves interplanetarias y proceden de otros mundos”. Más adelante habría de vaticinar: “Ante la presión pública el Congreso indudablemente autorizaría enormes partidas para investigaciones respecto a viajes interplanetarios, haciendo énfasis en armas espaciales contra un posible ataque de los platos voladores” (9). Es interesante notar como el discurso “pro-platillista de Keyoe se yuxtapone a la idea del aumento armamentista de la época.

Ha sorprendido el misterio que se cierne alrededor del problema en esos años, provocando cuadros de histeria en masa. En esa década los misiles balísticos intercontinentales, desarrollados por los científicos alemanes, habían despertado enorme interés. Después de la guerra, esos hombres –como W. von Braun, en los Estados Unidos- continuaron trabajando. Los misiles saltaban por encima de la línea de contención y, al igual que los aviones a reacción, incursionaban en el espacio aéreo de naciones extranjeras.

Desde entonces, las principales potencias mantuvieron obstinado silencio salvo contadas excepciones. Como consecuencia se han suscitado inquietantes conjeturas.


[1] Algunos trabajos estadísticos, contemplando unas variables económicas (desempleo, crisis financieras) y otras sociales (conflictos raciales), fueron tenidas en cuenta. No obstante, recibieron severas críticas, cuyos fundamentos resultaron muy diversos. En general, el error provenía de los exiguos índices o criterios utilizados, sin atender demasiado el amplio contexto histórico-social con sus múltiples variables. En otras ocasiones, hay fallos en la base de datos y en la metodología Empleada. A todo esto, había que añadir las dificultades -o imposibilidad- de cuantificar algunas variables, que además pudieren estar actuando asociadas a otras no ponderadas (rozamos aquí, por ejemplo, el “fenómeno de acostumbramiento”, donde desaparece la acción puntual. de una variable para tornarse latente). De ahí que las estadísticas, para ser significativas, deben emplearse con extrema prudencia, evitando la ligereza subjetiva y el pragmatismo orientado. De cualquier forma, no parece posible predecir sin posibilidad de error.

Los Identificados. Índice

INDICE

LOS IDENTIFICADOS

-Casuística ovni con ocupantes en Argentina-

Vol. I

San Rafael, Mza.: Una tournée con humanoides (28 dic 1954): pp. 5/14, y Anexo Vol. V, p. 27.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/san-rafael-mza-una-tourne-con-humanoides-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/san-rafael-mza-una-tourne-con-humanoides-final/

Gral. Pico, LP.: De una aterrorizada campesina (may 1962): pp. 15/18.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/gral-pico-lp-de-una-aterrorizada-campesina/

Torrent, Cts.: Estuvieron los marcianos (ene 1965): pp. 19/26.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/torrent-cts-estuvieron-los-marcianos-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/torrent-cts-estuvieron-los-marcianos-final/

Vol. II

Colón, BA.: ¿Aterrizó un plato volador? (26 jul 1967): pp. 5/8.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/coln-ba-aterriz-un-plato-volador/

Cerro de las Rosas, Cba.: Con la voz del interior (27 jun 1968): pp. 9/13.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/cerro-de-las-rosas-cba-con-la-voz-del-interior/

Olavarría, BA.: A los tiros contra un ovni (19 jul 1968): pp. 14/20.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/11/olavarra-ba-a-los-tiros-contra-un-ovni-1/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/11/olavarra-ba-a-los-tiros-contra-un-ovni-final/

Mercedes, BA.: Destellos…, fantasmas (25 jul 1968): pp. 21/25.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/11/mercedes-ba-destellos-fantasmas/

Vol. III

Victoria, ER.: Caso en el Hogar San Martín (13 ago 1991): pp. 3/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/06/victoria-er-caso-en-el-hogar-gral-san-martn-parte-1/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/06/victoria-er-caso-en-el-hogar-gral-san-martn-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/06/victoria-er-caso-en-el-hogar-gral-san-martn-final/

Pampa de Agnia, Cht.: Un accidentado viaje con humanoides (13 oct 1978): pp. 13/ 18.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/08/un-accidentado-viaje-con-humanoides/

Cnel. Pringles, BA.: Un disco con extrañas figuras (04 dic 1954): pp. 19/21.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/08/un-disco-con-extraas-figuras/

Barrio Cofico, Sa.: Rara escena nocturna (06 set 1964): p. 22.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/07/una-rara-escena-nocturna/

Estación Hume, SF.: Huummm… (02 nov 1968): pp. 23/25.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/07/estacin-hume-huummm/

Vol. IV

Pajas Blancas, Cba.: Alistando el platidromo (01 may 1957 y 05 jun 1964): pp. 3/8.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/07/alistando-el-platdromo-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/07/alistando-el-platdromo-final/

Crespo, ER.: El testimonio de un médico (03 jun 1962): pp. 9/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/crespo-er-el-testimonio-de-un-mdico/

San José, Mis.: A un paso a nivel (23 ago 1965): pp. 13/19.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/san-jos-mis-a-un-paso-a-nivel-1/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/san-jos-mis-a-un-paso-a-nivel-final/

Pehuajó, BA.: De cacería frente a un ovni (may 1962): pp. 20/22.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/pehuaj-ba-de-cacera-frente-a-un-ovni/

Ituzaingó, Cts.: Diálogo con extraterrestres (24 ago 1985): pp. 23/26.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/ituzaing-cts-dilogo-con-extraterrestres/

Pilar, BA.: El único ovni (10 set 1968): p. 27.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/12/ftima-ba-el-nico-ovni/

Vol. V

Cnel. Brandsen, BA.: Un proverbial encuentro (24 may 1952): pp. 3/8.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/01/cnel-brandsen-ba-un-proverbial-desencuentro-1/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/01/cnel-brandsen-ba-un-proverbial-desencuentro-final/

San Lorenzo, Sa.: En los cerros de Salta (25 nov 1956): pp. 9/16.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/02/san-lorenzo-sa-en-los-cerros-de-salta-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/02/san-lorenzo-sa-en-los-cerros-de-salta-final/

Villa Nueva, Mza.: A la persecución de un ovni (24 jul 1978): pp. 17/23.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/01/villa-nueva-mza-a-la-persecucin-de-un-ovni/

Quilmes, BA.: Raptada por un plato (02 jul 1968): pp. 24/27.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/01/quilmes-ba-raptada-por-un-plato/

Vol. VI

Trancas, Tuc.: El informe final (21 oct 1963): pp. 1, 3/27.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/05/trancas-tucumn-el-informe-final-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/05/trancas-tucumn-el-informe-final-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/05/trancas-tucumn-el-informe-final-3/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/05/trancas-tucumn-el-informe-final/

Vol. VII

Mendoza, Mza.: El caso de los empleados del casino (31 ago 1968): pp. 1, 3/18, 31.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/02/mendoza-mza-el-caso-de-los-empleados-del-casino-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/03/mendoza-mza-el-caso-de-los-empleados-del-casino-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/03/mendoza-mza-el-caso-de-los-empleados-del-casino-3/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/03/mendoza-mza-el-caso-de-los-empleados-del-casino-final/

Godoy Cruz, Mza.: ¿Sueño o realidad? (19 set 1979): pp. 19/ 26.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/03/godoy-cruz-mza-sueo-o-realidad-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/03/godoy-cruz-mza-sueo-o-realidad-final/

Mar del Plata, BA.: Cielo de ovnis (20 ago 1965): pp. 27/ 28.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/04/mar-del-plata-ba-cielo-de-ovnis/

Laguna Blanca, Cho.: Criaturas de un solo ojo (09 oct 1969): pp. 29/31.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/04/laguna-blanca-cho-criaturas-de-un-slo-ojo/

Vol. VIII

Monte Maíz, Cba.: La visión fantasmagórica de E. Douglas (11 oct 1963): pp. 1, 3/18.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/05/monte-maz-cba-la-visin-fantasmagrica-de-e-douglas-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/05/monte-maz-cba-la-visin-fantasmagrica-de-e-douglas-ii/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/05/monte-maz-cba-la-visin-fantasmagrica-de-e-douglas-final/

Monte León, SC.: Una singular observación en la Patagonia (22 nov 1962): pp. 19/24.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/06/monte-len-sc-una-singular-observacin-en-la-patagonia/

Vol. IX

Sierra Chica, BA.: Una original invitación (02 jul 1968): pp. 1, 3/7.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/07/sierra-chica-ba-una-original-invitacin/

Casalegno, SF.: Encuentro de un tren con Ets (20 abr 1967): pp. 8/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/07/casalegno-sf-encuentro-de-un-tren-con-ets/

Crotto, BA.: Plato volador… y algo más (14 jul 1968): pp. 13/17.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/07/crotto-ba-plato-volador-y-algo-ms/

El Maitén, Cht.: El primer encuentro (20 feb 1949): p. 18.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/08/el-maitn-cht-el-primer-encuentro/

Mendoza, Mza.: Agitación por apariciones de ovnis (22 julio y 09 ago 1968): pp. 19/27).

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/08/mendoza-agitacin-por-apariciones-de-ovnis-1/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/08/mendoza-agitacin-por-apariciones-de-ovni-final/

Cuestionario de información técnica sobre ovnis con ocupantes: pp. 28/31.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/08/cuestionario-de-informacin-tcnica-sobre-ovnis-con-ocupantes/

Vol. X

Ingeniero White, BA.: Un caso de fantasía perinatal (05 ene 1975): pp. 1, 3/11.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/09/ingeniero-white-un-caso-de-fantasa-perinatal-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/09/ingeniero-white-un-caso-de-fantasa-perinatal-final/

Vol. XI

Villa Bordeu, BA.: El affaire Llanca (28 oct 1973): pp. 1, 3/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/11/villa-bordeu-ba-el-affaire-llanca-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/11/villa-bordeu-ba-el-affaire-llanca-final/

Günther (Gral. Pinto), BA.: Seres del espacio… terrestre (29 oct 1973): pp. 13/21.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/10/gnther-gral-pinto-seres-del-espacio-terrestre-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/10/gnther-gral-pinto-seres-del-espacio-terrestre-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/10/gnther-gral-pinto-seres-del-espacio-terrestre-final/

Vol. XII

Tres Arroyos, BA.: Un rejuvenecedor encuentro (30 dic 1972): pp. 3/8.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/12/tres-arroyos-ba-un-rejuvenecedor-encuentro/

La Caldera, Sa.: ¿Implicancia de un contacto? (13 mar 1973): pp. 9/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/12/la-caldera-sa-implicancia-de-un-contacto/

Azul, BA.: A todas luces (13 ago 1994): pp. 13/18.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/12/azul-ba-a-todas-luces/

Zapala (Catán Lil), Nqn.: Una carta patética (14 may 1962): pp. 1, 19/24.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/12/zapala-nqn-una-carta-pattica/

Informes no consignados: pp. 25/29.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/01/informes-no-consignados-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/01/informes-no-consignados-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/01/informes-no-consignados-final/

Vol. XIII

Huinca Renancó, Cba.: El grito primordial (09 ago 1994): pp. 3/12.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/03/huinca-renanc-cba-el-grito-primordial-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/03/huinca-renanc-cba-el-grito-primordial-final/

Caleufú, LP.: En la plaza del pueblo (20 jul 1994): pp. 13/20.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/03/caleuf-lp-en-la-plaza-el-pueblo/

Alta Gracia, Cba.: O las vueltas del humor (24 may 1985): pp. 1, 21/22.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/03/alta-gracia-cba-o-las-vueltas-del-humor/

Vol. XIV

General Acha, LP.: Un accidentado aterrizaje (15 may 1950): pp. 1,2/17.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/07/general-acha-lp-un-accidentado-aterrizaje-primera-parte/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/07/general-acha-lp-un-accidentado-aterrizaje-2/

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/07/general-acha-lp-un-accidentado-aterrizaje-final/

Vol. XV

Lago Argentino, SC.: La peonza voladora de, (18 mar 1950): pp. 3/8.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/05/la-peonza-voladora-de-lago-argentino-2/

Tandil, BA.: Relato de un escolar (primavera 1958): pp. 8/10.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/05/primavera-de-1958-en-tandil-extrao-relato-de-un-escolar/

Azul, BA.: ¿Liliputense en Azul? (24 jul 1962): pp. 10/13.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/05/liliputienses-en-azul/

Chalac, Fsa.: Aterrizaje en una toldería de indios tobas (21 feb 1965): pp. 13/16.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/05/chalac-aterrizaje-en-una-toldera-de-indios-tobas/

Perico de San Antonio, Jy.: Sobre una extraña observación en, (23 jul 1965): pp. 16/17.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/05/sobre-una-extraa-observacin-en-perico-de-san-antonio/

San Lorenzo, SF.: El polimorfo ovni de, (05 jul 1968): pp. 18/22.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/06/el-polimorfo-ovni-de-san-lorenzo-sf/

Buenos Aires, CF.: Un aterrizaje en la avenida General Paz (04 set 1968): pp. 22/25.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/06/un-aterrizaje-en-la-avenida-general-paz/

General Rodríguez, BA.: Noctámbulos seres en, (09 mar 1972): pp. 25/29.

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/06/noctmbulos-seres-en-general-rodrguez/

Otros documentos:

Los identificado

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/09/los-identificados/

Los Identificados II

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/10/los-identificados-ii/

Los Identificados. Editrial III

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/11/los-identificados-editorial-iii/

Los Identificados. Editorial IV

http://marcianitosverdes.haaan.com/2007/11/los-identificados-editorial-iv/

La experiencia de abducción o el camino al origen (primera parte)

http://marcianitosverdes.haaan.com/2008/08/la-experiencia-de-abduccin-o-el-camino-al-origen-primera-parte/

Notas y comentarios

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/03/notas-y-comentarios/

Roberto E Banchs

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/04/roberto-e-banchs/

Los Identificados. Miscelánea

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/07/los-identificados-miscelnea/

Los Identificados. Listado

http://marcianitosverdes.haaan.com/2009/07/los-identificados-listado/

Los Identificados. Índice

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Sección

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