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¿Quién Enseñó a Dios a Pilotar? Los orígenes del Mito de los Dioses Astronautas

¿Quién Enseñó a Dios a Pilotar? Los orígenes del Mito de los Dioses Astronautas

17 DE MAYO DE 2011

deuses_astronautasArtículo de Gareth Medway, publicado en Magonia 57, septiembre de 1996

Traducción gentilmente autorizada, colaboración de Lisángelo Berti

El libro God Drives a Flying Saucer (“Dios Pilota un disco volador”) de R. L. Dione (Corgi, 1973, 1a ed. 1969) suena a la metafísica tradicional:

“… ningún supuesto sistema de lógica puede resolver las inconsistencias y paradojas inherentes a la creencia de que el hombre es habitado por algo místico, sobrenatural e inmortal llamado alma”.

Volviendo a la Biblia, ¿qué se dice de los milagros allí registrados? Dione no encuentra razón para dudar de la corrección de la Biblia: “… si no fuera por las referencias a milagros, la Biblia permanecería incontestable como una proeza monumental en relatos históricos”.

Él juzga la posibilidad de poderes sobrenaturales absurdos, por lo que la única explicación es que la tecnología de los discos voladores estaba en acción. Al admitir esto, todo se vuelve simple: Adán y Eva fueron creados por ingenieros genéticos trabajando bajo la dirección de Dios, que es el “líder de los maestros tecnólogos”; los ángeles eran astronautas; la visión de Ezequiel fue de discos voladores; así como para la Inmaculada Concepción, es “lógico suponer” que Gabriel era un “experto en biología” que artificialmente inseminó a María con una aguja hipodérmica; y “el esperma utilizado puede muy bien haber sido de Dios haciendo Jesús el Hijo de Dios como la Biblia enseña”.

Al final, el Dios super tecnológico de Dione mal puede ser diferenciado de aquel sobrenatural de los católicos. No tenemos almas, pero la tecnología puede hacer inmortales nuestras mentes, que son electromagnéticas por naturaleza: “Dios elegirá cuál de nosotros sobrevivirá como ángeles en los cielos … por el análisis de las anotaciones de nuestros ángeles de la guardia y por el estudio de las cintas de monitoreo que ahora están registrando nuestras vidas”.

Dione fue evidentemente influenciado por la iglesia Romana, ya que dedicó todo un capítulo a Fátima y citó la Biblia a través de una versión revisada de la traducción Douay. En el libro Flying Saucers of the Lord (“Discos Voladores del Señor” Economy Printing Company, Miami, Florida, 1969) usó la traducción del Rey James (siendo así que se supone que es protestante), pero sus interpretaciones son muy similares a las de Dione:

“Exodo 13:21 Y el Señor iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego, para iluminarlos, para proseguir de día y de noche. Este era un caso de disco o discos voladores del Señor dirigiendo a los hijos de Israel por las vastedades del Mar Rojo …. Salmo 97:3 delante de él va un fuego que abrasa a sus enemigos alrededor. Los discos voladores del Señor con los ángeles van delante del Señor y queman a sus enemigos”.

Una cuestión de fe

Hasta cerca de 1950, la religión parecía estar en declive por todas partes, mientras que la ciencia y el materialismo avanzaban, aparentemente hacia el ateísmo universal. Una de las objeciones estándar a la religión era que la Biblia está llena de milagros, algo que el progreso de la ciencia había indicado ser imposible. El Libro de Josué registra que Dios, a petición de Josué, paró el sol en su movimiento durante todo un día. En tiempos antiguos, esto no parecía extraño; después de Newton, era difícil de creer.

1950 vio la publicación de Mundos en Colisión de Immanuel Velikovsky. A pesar de que su autor no pudo percibir conscientemente, la intención de este libro parece haber sido la reconciliación de la ciencia con la religión.

Como era judío, para Velikovsky la religión significaba el Antiguo Testamento. Él sugirió que muchas de las maravillas de la Biblia podrían ser explicadas en términos totalmente científicos como catástrofes como consecuencia de los desplazamientos de los planetas Venus y Marte. Él consideraba que Venus habría surgido sólo unos pocos milenios, cuando fue expulsado de Júpiter. En cerca de 1,500 AC él se acercó a la Tierra, causando varios efectos gravitacionales dramáticos como la separación del Mar Rojo y la interrupción del movimiento del Sol mencionada arriba. Por fin él alcanzó su presente órbita que era entonces ocupada por Marte. Venus se estableció en la órbita de Marte, y Marte fue alejado del Sol, pasando por la Tierra en medio del período relatado en el Libro de los Reyes bíblicos, causando posteriormente varios aparentes milagros.

El dr. Velikovsky era amigo tanto de Sigmund Freud como de Albert Einstein, y evidentemente esperaba que su nombre estaría un día al lado de ellos. Se quedó decepcionado: a pesar de que Mundos en Colisión fue publicado por la respetada editora académica Macmillan de Nueva York, no sólo escritores científicos lo denunciaron, sino universidades amenazaron con boicotear la lista entera de libros de Macmillan mientras el trabajo de Velikovsky permaneciera en ella. Ellos entonces transfirieron los derechos a Doubleday, que no trabaja con libros de enseñanza, ya pesar de todas las críticas el libro vendió bien por décadas. A pesar de haber existido objeciones perfectamente legítimas a las teorías de Velikovsky en el campo astronómico, esta reacción extrema llevó a la sospechosa de que sus oponentes estaban de alguna manera conscientes del propósito religioso oculto del libro, y era a eso que objetaban.

En cierto modo, Velikovsky estaba firmemente insertado en la tradición rabínica, en la cual toda y cualquier cosa puede encontrarse en la Torá (Ley de Dios). En el siglo 12, cuando la filosofía aristotélica se hizo popular entre los judíos, los rabinos proclamaban encontrarla en su totalidad en sus escrituras. Aristóteles enseñaba que existían tres partes del alma: el alma animal, el alma racional, y el alma divina. Porque la palabra bíblica hebrea para el alma es nephesh, pero también ruach o neshamah, ambas significando “viento” o “soplo” y son utilizadas en el sentido de “soplo de la vida”. (Génesis 2:7: “Y formó el Señor Dios el hombre del polvo de la tierra y sopló en sus narices el neshamah de la vida, y el hombre fue hecho nephesh viviente”). Así fue explicado que nephesh era el alma animal, ruach el alma racional, y neshamah el alma divina. Teniendo de esta manera cubierto todo el sistema de Aristóteles insertado en sus libros sagrados, ellos declararon que Aristóteles debía haber viajado a Jerusalén y aprendido de los judíos.

Ya se jugaba con la idea de los Antiguos Astronautas desde 1919 con Charles Fort en El Libro de los Condenados. También se convirtió en un tema regular en la ciencia ficción. En noviembre de 1947, Fantastic Stories tuvo un cuento “Son of the Sun” (Hijo del Sol), en la forma de un mensaje de un extraterrestre que revela para la raza humana que la nave vista en los cielos (esto fue pocos meses después del inicio de la primera oleada de discos voladores) ha visitado la Tierra hace tiempo: sus ocupantes fueron anteriormente confundidos con dioses. “Dejaron atrás” ciertos puntos de referencia “en Egipto y en otros lugares”. El autor de esta obra, “Alexander Blade”, no era otro que Brinsley le Poer Trench, luego autor de una serie de libros sobre el tema, iniciando con The Sky People (“El Pueblo Celestial”, Neville Spearman, 160) de ahí en adelante.

El primer tratamiento importante sobre el tema fue el de Desmond Leslie en Flying Saucers Have Landed (“”Los platillos voladores han aterrizado”), el cual apareció tres años después de Mundos en Colisión. Después de algunas narrativas de ovnis modernos, Leslie súbitamente volvió miles de años atrás a la Atlántida. En aquellos días la gente volaba en máquinas llamadas vimanas, sobre las cuales se escribió: “… su superficie exterior era aparentemente sin enmiendas y perfectamente lisa, y brillaban en la oscuridad como si estuvieran cubiertas con una pintura luminosa”. (FSHL, p.88, citando a W. Scott Elliott, The Story of Atlantis (“La historia de la Atlántida”).

Estos no fueron los primeros discos voladores: de hecho, la vida humana fue traída primero a la Tierra desde Venus por los Señores de la Llama, de quien Leslie citó a las Stanzas of Dzyan (“Estancias de Dzyan”):

“Los Señores de la Llama se erigieron y se preparan … el Gran Señor de la Cuarta Esfera (la Tierra) aguardaba su llegada. La inferior (Tierra) estaba preparado. La superior (Venus) estaba conformado …”. Su llegada fue descrita así: “Cuando con el poderoso rugido de un rápido descenso de incalculables alturas, rodeada por las masas incandescentes de fuego que llenaban el cielo disparando lenguas llameantes, la nave de los Señores de la Llama irrumpió a través de los espacios aéreos. Ella se detuvo sobre la Isla Blanca que reposaba en el Mar de Gobi, verde ella era, y radiante con las primeras flores, como si la Tierra ofreciera su mejor y más bello para recibir a su Rey”. (FSHL, p. 166, citando Besant y Leadbeater, Man: How, Whence and Whither (“Hombre: Cómo, De dónde y para dónde”)

Leslie comentó: “En este fragmento tenemos la primera narrativa del aterrizaje de una gran nave espacial o disco volador … Por increíble que parezca, no puede haber otro significado para este pasaje”.

El fechó con este aterrizaje en el año 18.617.841 AC …

En vista de estas sensacionales conclusiones, alguien podría preguntar, ¿cuán confiables son esas fuentes? Esta cuestión parece no haber ocurrido a Leslie. Sus principales fuentes citadas son Las Estancias de Dzyan, junto con los escritos de Annie Besant, Charles Leadbeater, W. Scott Elliott y Alice Bailey. Las Estancias de Dzyan fueron publicadas primero en el libro La Doctrina Secreta de Madame Blavatsky, presentada con la descripción: “Un manuscrito arcaico – una colección en hojas de palma hechas impermeables al agua, al fuego y al aire, por algún proceso específico y desconocido – que está ante los ojos de quien escribe. Desafortunadamente, este libro parece no haber estado ante los ojos de nadie más, y la propia Madame Blavastsky probablemente sólo lo vio en clarividencia. Por lo tanto, es razonable objetar que es una cuestión de fe, en lugar de un registro histórico, aceptar su narrativa de los Señores de la Llama. Además, la información proporcionada por Besant, Leadbeater, Scott Elliot y Bailey también fue obtenida por la investigación psiquíca, (La fecha 18.617.841 estaba “de acuerdo con las Tablas de Brahmin”).

“Así que abandonamos nuestra propia razón y estamos dispuestos a confiar en la autoridad, no hay fin para nuestros problemas. ¿Autoridad de quién? ¿Del Antiguo Testamento? ¿Del Nuevo Testamento? ¿El Corán? En la práctica, las personas escogen el libro considerado sagrado por la comunidad en la que nacieron, y destacan de ese libro las partes que les gusta, ignorando las otras … Ningún católico, por ejemplo, tomará en serio el texto que dice que un obispo debería ser el marido de una mujer”. (Bertrand Russell, Unpopular Essays (“Ensayos Impopulares”, 1950, 108).

Así, las principales fuentes de Leslie fueron escritores teosóficos, y aunque la Sociedad Teosófica quiera negar, la Teosofía es de hecho una religión, con los escritos de Blavatsky, Besant y cia. siendo sus escrituras. Desmond Leslie era evidentemente un teosofista, y él estaba apenas actualizando su religión victoriana para incorporar el nuevo fenómeno de los discos voladores.

Para ser justo, él también fue capaz de citar algunos libros incuestionablemente antiguos, principalmente el Mahabharata, que menciona naves voladoras y armamentos letales como el “Arma de Brahma” descrita en términos comparables a una bomba nuclear. Aunque el propio Mahabharata es un libro sagrado para los hindúes. Hace algunos años encontré a un gurú indio que estaba en camino a California. Él dijo que su primer hogar fue una cueva en el Himalaya, la cual estaba equipada con su propio aparato de televisión. Él explicó que tuvo que conseguir uno para ver la dramatización del Mahabharata, ya que era un deber religioso verla.

Para muchos occidentales, por supuesto, la religión significa cristianismo y escritura, la Biblia. El surgimiento en 1956 de UFO and the Bible (“Ovnis y la Biblia” de Morris K. Jessup, Citadel Press, Nueva York) ya no fue novedad. Él inició diciendo: “Difícilmente una semana se pasa sin que un lector atento me envíe sugerencias de que debería exponer las referencias bíblicas a los ovnis y fenómenos relacionados considerados por así decir milagrosos”.

Jessup comenzó con un posicionamiento: “Creo que es hora de la Iglesia y de la Ciencia entierren sus respectivos palos de guerra y dejar que la pipa de la paz intelectual ilumine mientras ambas partes maduran alrededor de la hoguera de la tolerancia y de la investigación objetiva”. Como un ejemplo de la reconciliación de estos dos lados, elige a Reyes II 2:11: “Y sucedió que, andando y hablando, he aquí un carruaje de fuego, y caballos de fuego, los separó uno del otro; y Elías subió al cielo en un remolino”. Jessup citó a un “calificado y profundo estudioso de la Biblia” un Sr. H. Lawrence Crowell, como afirmando que “las palabras en arameo ruach cearah deberían ser traducidas como ‘explosión de energía’ en lugar de ‘remolino’. Él podría así ofrecer una nueva versión:”

“Yendo ellos andando y hablando, he aquí que apareció un ovni, emitiendo chispas y explosiones, que los separó el uno del otro; y Elías fue arrebatado al cielo con una explosión de energía”.

Habiendo alcanzado este principio de interpretación otros milagros son fácilmente explicados. Considerando los pasajes tales como: “… y vio; y he aquí que el monte estaba lleno de caballos y carruajes de fuego, alrededor de Eliseo”. (Reyes II 6:17); “Cabalgaba un querubín y voló; sí, llevado velozmente en las alas del viento”. (Salmos 18:10), Jessup comentó: “No podemos darnos el lujo de reír de estas referencias como meramente ‘pintorescas’ y alegóricas, pues ellas empiezan a sonar cada vez más como descripciones precisas de ovnis”.

Más allá de la Creencia

Pertinente aquí es el furor creado por Honest To God (“Honesto para con Dios” SCM Press, 1963), escrito por el Obispo de Woolwich, John A. T. Robinson, quien propuso una pequeña revolución en la teología. Él empezó preguntando si tenía sentido hablar de Dios “allá arriba” en un universo copernicano. Aunque su argumento no se ha demostrado claramente, él presentó una propuesta de sustituir la religión “supranaturalista” por una “naturalista”. Esto significaba deshacerse de los milagros que la científica había convertido en un obstáculo para la fe, a pesar de que estaba inseguro por lo que debían ser cambiados.

La edición original de Honesto Para Con Dios fue de 6,000 copias, pero antes de fin de año, más de 350,000 habían sido vendidas, mostrando que las cuestiones planteadas ya habían incomodado a muchas personas. Inevitablemente hubo controversia y pedidos por la renuncia del obispo, pero lo más significativo es que los críticos no concordaban entre ellos. Un hombre escribió para él “Yo tengo, y miles tienen, una imagen de Dios en el cielo. Los predicadores siempre hablaron de un Dios allá arriba, pero ahora los predicadores están contradiciendo todo lo que habían dicho … Estas nuevas creencias arrasarán a los cristianos que creen que existe un Dios y puede muy bien ser que la Iglesia en general se divida. Las palabras de fe no significan más. Es como de repente decir a un joven que cree de todo corazón en Santa Claus, ‘no existe Santa Claus, es tu padre’. Sería el fin del mundo para ellos”. (Esta cita, y los otros comentarios del debate sobre Honesto Para Con Dios, SCM, 1963). C. S. Lewis, por el contrario, consideró que el obispo estaba haciendo mucho ruido por nada: “Hace mucho que abandonamos la creencia en un Dios que está sentado en un trono, en un paraíso que pueda ser situado”.

Las voces de alabanza eran mucho más comunes: la esposa de un vicario dijo que el obispo había “hecho que la Iglesia pareciera más viva de nuevo, cuando por años pareció tan inestablemente muerta”. Las cartas expresando concordancia vinieron de sacerdotes, teólogos, médicos, directores de escuela y empresarios. “Un político bien conocido” escribió: “Leer el libro, y oír lo que se habla, ha hecho más para validar el mensaje básico cristiano y hacer que sea relevante para mí que todos los sermones y servicios de los que he oído hablar o comparecer”.

Hasta la llegada del debate sobre la ordenación de mujeres esta cuestión fue la mayor controversia religiosa que la Iglesia de Inglaterra había visto en este siglo. Lo que sugiere, hablando en general, que el británico se sentía incapaz de creer en un reconfortante Dios Padre “allá arriba”, así como no podía creer en Santa Claus. Aunque no se convirtieran simplemente al ateísmo (como la mayoría de los materialistas esperaba que hicieran) ellos sin embargo sentían la necesidad de algún tipo nuevo de religión o creencia, algo para sustituir al viejo Dios sobrenatural. El obispo Robinson subrayó que nunca experimentó haber “renacido” (Honesto Para Con Dios, página 27). De ese entonces, el más notable desarrollo dentro de la Iglesia había sido el aumento de la cristiandad “renacida”. Un antiguo “renacido”, me cuenta que es perfectamente justo afirmar que los cristianos renacidos se les enseña a no pensar. En vez de eso, se les instruye a guiar por la autoridad de la Biblia y por la inspiración del Espíritu Santo. Para esta parte en crecimiento de la Iglesia, no puede haber conflicto entre ciencia y religión, ya que ellos simplemente no piensan sobre esta cuestión.

Pero para el resto del “Cuerpo de Cristo” el problema sigue siendo, y las iglesias convencionales, no renacidas, siguen en declive. Así, los Dioses Espaciales han sido capaces de ofrecer su ayuda para llenar el vacío dejado por la partida del Dios Padre de su trono en el cielo.

Retorno de los Dioses

Pocos años después apareció el más exitoso libro sobre Antiguos Astronautas, ¿Eran los Dioses Astronautas? de Erich Von Daniken 1969 (1ª ed. como Erinnerungen an die Zukunst, Econ-Verlag, 1968. El título original significaba “Recuerdos del Futuro”). Lo que parecía gritar a cualquiera familiarizado con la literatura sería la falta de originalidad del libro. A pesar de sus continuas referencias a “mis teorías” (etc.), casi todo en su libro ya había sido percibido por Desmond Leslie, Robert Charroux, Pauwels y Bergier, W. Raymond Drake y otros. De hecho, las citas de von Daniken del Ramayana y Mahabharata fueron simplemente pinzadas de “Los Discos Voladores han aterrizado” (tradujo las versiones inglesas del siglo 19 al alemán, de donde Michael Heron las convirtió de nuevo al inglés, así las versiones en ¿Eran los Dioses Astronautas? Fueron traducidas triplemente. Del mismo modo cuando von Daniken escribió: “Vista desde lo alto, la clara impresión que la Llanura de Nazca con 60 km de extensión provocó en mí fue la de un aeropuerto” (Eran …, 32), él estaba probablemente más influenciado en esta impresión por el “Retornos de los brujos” de Louis Pauwels y Jacques Bergier (Mayflower, 1971, p. 117; 1a ed. París, Editions Gallimard, 1960): “Las fotografías tomadas de la llanura de Nazca invariablemente recuerdan las luces de iluminación de un aeropuerto”. Sería tedioso analizar todo el libro de esta forma, pero casi todo en él se había dicho antes.

Entonces, ¿por qué este libro vendió mucho más que sus predecesores? La parte del motivo sin duda es que von Daniken escribe en un estilo fluido y accesible (por encima de la media de los autores ufológicos), aparentó (aunque superficialmente) ser científico, y de hecho se dispuso a visitar muchos de los lugares sobre los que escribió.

A diferencia de Desmond Leslie y muchos otros, su tratamiento fue simple y desprovisto de misticismo. Los lectores de The Sky People “El Pueblo Celestial” de Brinsley le Poet Trench, por ejemplo, pudieron trabar conocimiento con el Jardín del Edén (un experimento galáctico de cruce de especies realizado en Marte), Atlántida, Osiris e Isis, Abraham, folclore de los los indios piel-roja, Sodoma (destruida por armas nucleares), tectitas, Jericó, la explosión siberiana en 1908, y la Estrella de Belém, pero tal vez todo se ha vuelto muy confuso cuando agregó Madame Blavatsky, Kundalini, Gnosticismo, naturaleza etérea, mediumnidad , el significado de la cruz, poderes telepáticos y la “jornada de vuelta a la Bondad”.

Tal vez el motivo principal haya sido simplemente el hecho de haber sido publicado en la hora y lugar adecuados para influenciar a aquellos que, como los descontentos lectores de Honesto Para Con Dios, buscaban un Dios no sobrenatural “allá arriba”. Por ejemplo, Darwin dejó a los cristianos poco a gusto con el Génesis, y el obispo Robinson poco se preocupó en defenderlo:

“Cien años atrás la Iglesia fue forzada a esclarecer si aceptaba la narración de Adán como historia o mito. Hasta entonces, existieron muchos teólogos (San Pablo probablemente entre ellos) que, si se preguntaron al respecto, no habrían imaginado que la veracidad de la historia dependiera de Adán de ser un personaje histórico. Pero la cuestión es que ellos no fueron presionados a tal. No había una necesidad que llevara a la distinción entre las categorías de historia y mito. Pero con la controversia darwiniana sobre la evolución la necesidad se ha vuelto vital. Era imperativo para la apologética cristiana dejar claro que el Génesis no era una narrativa rival de la antropología primitiva. Si la distinción no se hubiera hecho, sería virtualmente imposible continuar predicando la fe bíblica al hombre científico moderno”.

El mismo obispo se contentó con el mito, atribuyendo a Adán y Eva el papel de metáforas para todo hombre y toda mujer, que siempre están sujetos a la tentación (la Serpiente). “Retroceda cuanto quiera, la naturaleza humana habrá sido siempre así. Este es el porqué de que en el mito ellos se pusieron al principio”. (John A. T. Robinson, But that I can’t believe! “Pero en eso no puedo creerlo”, Fontana, 1967).

¡Cómo son felices aquellos que pueden aceptar un mito como la verdad absoluta! Los renacidos, como siempre, permanecen con la Biblia en esta cuestión. Muchos de ellos suponen que el mundo fue creado en 4,000 AC, por lo que la datación radioactiva está todo equivocada, los dinosaurios y el hombre de Neanderthal nunca existieron y Darwin está condenado al infierno. Algunos incluso sugieren que Dios creó los fósiles, de la forma en que fueron encontrados, con la intención de engañar (“Y por eso Dios les enviará la operación del error, para que crean la mentira”, Tes II 2:11) con el objetivo de “probar la fe de los cristianos en las Escrituras”.

De regreso a las estrellas ofreció de nuevo una reconciliación entre las escrituras y la ciencia: él toma el Jardín del Edén con un registro exacto, no de los hechos de un Señor Dios sobrenatural, sino de la manipulación genética por la cual desconocidos cosmonautas crearon el homo sapiens a partir del hombre-mono. Incluso los versos extraños pueden ser creíbles:

“Entonces el Señor Dios hizo caer un sueño pesado sobre Adán, y éste se durmió; y tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar; Y de la costilla que el Señor Dios tomó del hombre, formó una mujer, y la trajo a Adán. Eva debe haber sido producida en un matraz de ensayo. Así una cantidad de dibujos en cuevas presentando objetos similares a tubos de ensayo cercanos a un hombre primitivo fueron preservados. ¿Podrían inteligencias alienígenas con ciencia y conocimiento altamente desarrollados sobre las reacciones de inmunidad biológicas de los huesos haber usado la médula de Adán como cultura celular, y llevado el esperma a desarrollarse en ella?”.

Así está escrito en la Biblia

Milagros aparte, la exactitud de la Biblia ha sido asunto de disputa desde el siglo 18: hasta entonces, aparentemente no había ocurrido a nadie dudar de ella. Thomas Paine, autor de La Era de la Razón, se opuso a la Biblia por el hecho de que casi siempre retratar a Dios como un loco tirano. Se basa en argumentos críticos contra la supuesta perfección textual de la Biblia: el Libro de Reyes (“poco más que una historia de asesinatos, traición, y guerras”) que en verdad se contradice a sí mismo: cuando dice que los Reyes de Judá e Israel eran ambos llamados Joram, un capítulo (Reyes II 1:17) dice que Joram de Judá comenzó a reinar en el segundo año de Joram de Israel; y otro capítulo (8:16) dice que Joram de Israel comenzó a reinar en el quinto de año de Joram de Judá. Tales errores son suficientes para refutar la vieja afirmación de que es la palabra de Dios, dictada por el Espíritu Santo a escribas incapaces incluso de un simple error clerical. Los cristianos renacidos responden que no es posible comprender la Biblia apropiadamente a menos que usted nazca de nuevo en Jesús; cualquiera que plantee objeciones como la citada arriba todavía está bajo la influencia de Satán.

Los escritores ufológicos se dividen en esta cuestión. Algunos, como Dione, la consideran precisa en su totalidad, meramente necesitando una interpretación científica. A diferencia de los Gods and Spacemen in the Ancient East (“Dioses y Astronautas en el Antiguo Oriente”, Neville Spearman, 1968, Sphere, 1993) de W. Raymond Drake, aunque contento con La Doctrina Secreta, Romances Sánscritos, Oahspe (producido a través del libro de los muertos Egipcio y el Tibetano, las revelaciones de Aetherius a través del Dr. George King, tenía dudas en relación al valor histórico de la Biblia: “Egiptólogos, asiriólogos, arqueólogos de renombre, hombres de la ciencia, que deben conocer los hechos, no encuentran ninguna evidencia del Éxodo … ningún texto egipcio se refiere a la milagrosa liberación mencionada en la Biblia … el Libro del Éxodo no es un registro verídico, crítico de eventos, historia como escribimos hoy … Con el debido respeto al erudito Moisés, esta confusa narrativa religiosa en estilo hinchado no hace honor a su gran sabiduría; es dudoso que por su mérito literario atraiga a alguna editora para publicarlo hoy en día”. (Ed. Mayflower, págs. 157-8).

Esta actitud es comprensible: cualquiera intentando una revolución en el pensamiento tendería a desafiar los estándares aceptados y quién los estableció. Si eso incluyó “La Biblia es cierta”, el libre pensador sería llevado a cuestionarla. Literatura del Antiguo Oriente y obras de inspiración moderna, no habiendo sido mencionadas en la infancia, no debería haber motivos para dudar de ellas.

En cualquier caso, los textos en que se basó eran en su mayor parte obras religiosas de un tipo u otro. Lo mismo es cierto para Robert Charroux. La portada para la edición original francesa de su Le libres des Secrets Trahis (Robert Laffont, 1965) promete haber sido hecha “a partir de documentos más antiguos que la Biblia”. Estos son principalmente el Libro de Enoc y el Popol Vuh. Enoc trata de los “ángeles caídos”, los cuales bajaron a la Tierra, se casaron con hembras humanas y enseñaron varias artes y ciencias: eso indica “una colonización de nuestro mundo por cosmonautas” (127); el conocimiento convencional, sin embargo, coloca el libro en el período intertestamental. El Popol Vuh relata que una mujer llamada Orejona descendió a la Tierra de Venus, y dio a luz a la raza humana apareándose con un tapir. Charroux aparentemente aceptó el hecho de que esto estaba en un libro que él suponía “más viejo que la Biblia”.

La Verdad del Evangelio

Sobre el tema de la Inmaculada Concepción, el obispo Robinson resumió así la posición de los escépticos modernos: “¿No puedes creer tanto así, o sí? Las estrellas que rodean sobre los pesebres, coros angélicos iluminando los cielos, Dios venido a la Tierra en la forma de un hombre – ¿como un visitante del espacio exterior? Usted no puede incluso creer en todo eso hoy en día”. (But that I can’t believe! “Pero en eso no puedo creerlo”, p.27).

La respuesta del obispo fue vaga, sugiriendo que la estrella y los ángeles y la madre Virgen eran “poesía”, un modo de decir “Dios está en todas partes”. Él inconscientemente sugirió la nueva solución de “un visitante del espacio exterior”, que sería tan entusiastamente adoptada por algunos. “El único objeto celestial que aparece súbitamente lo suficiente cerca de la Tierra para ser visible dentro de un pequeño ángulo, que se mueva orientando seguidores, que permanezca parado, es una nave controlada por una inteligencia”. (…) La llegada del Cristo niño a la Tierra a través de una nave espacial es menos fantástica, más creíble, lógica y aceptable, que el dogma etéreo enseñado por la Iglesia Cristiana. (Robin Collyns, Did Spacemen Colonise the Earth? “¿Los hombres del espacio colonizaron la Tierra?”, Mayflower, 1975: 163). En 1976 W. Raymond Drake podía declarar: “Hoy las únicas personas preparadas para aceptar estas maravillas del Nuevo Testamento como literalmente verdad parecen ser nosotros los que creemos en los Discos Voladores”, (Gods and Spacemen in Anciente Israel “Dioses y Hombres del Espacio en el Antiguo Israel”, Sphere, página 11).

La cuestión de la resurrección era complicada incluso para los ufólogos escritores, pero no intimidó a Paul Thomas (Flying Saucers Through the Ages “Discos Voladores a través de las Eras”, Neville Spearman, 1965, ed. Francesa, 1962, Thomas era en realidad Paul Misraki, un conocido músico popular francés) que era católico (tal como Dione él concedió un capítulo a Fátima), así como su traductor para el inglés Gavin Gibbons. Sin embargo, su interpretación para el retorno de Jesús de los muertos no le recomendaría junto a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Él sugirió que Jesucristo era una “mutación biológica” producida por experimentación genética alienígena. En realidad, el interés de los ángeles astronautas por los niños de Israel desde el tiempo de Abraham era por un grupo genético el cual daría origen al primer espécimen de la nueva fase de la evolución: humanos que podrían morir y entonces naturalmente volver a la vida, como fue demostrada a través de la crucifixión.

Si eso fuera verdad, alguien podría esperar que Jesús se hubiera alentado a tener tantos hijos como sea posible: pero, como admite Thomas/Misraki, dejó el mundo sin niños (la Sangre Sagrada y el Santo Grial lo contradice); entonces parece que por alguna razón los alienígenas decidieron hacer una pausa antes de hacer los beneficios de la inmortalidad disponibles para todos.

La vida en el porvenir

El otro concepto clave de una religión es la enseñanza sobre el futuro, en el cual casi siempre, los errores del presente serán corregidos de alguna forma. O existe una vida después de la muerte en la que se concederán recompensas y castigos, o vidas futuras serán concedidas con base en el comportamiento pasado, o si existirá una segunda venida, en la cual el reino divino será traído a la Tierra, y (después de que los perversos sean jugados en el pozo ardiente que se quemará por siempre) la paz universal y la felicidad reinaran por la eternidad. Una de las profecías más conocidas en relación a esta última afirmación es Marcos 13:26-27: “Y entonces verá venir al Hijo del hombre en las nubes, con gran poder y gloria. Y él enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos, desde los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo”.

Morris K. Jessup produjo su propia versión:

“¿Podemos parafrasearla un poco? (tal como combinar los versículos 26 y 27) La luminosa y poderosa nave madre aparecerá entre las nubes y el Maestro enviará a sus asistentes en naves menores, y reunirán de todas las partes de la tierra a aquellos que sobrevivieron al impacto del cataclismo y que alcanzaron temporalmente lugares a salvo, y particularmente aquellos que la Raza Pastora consideró más adecuados para la propagación y resurgimiento de la humanidad en una nueva generación racial, y éstos serán llevados a vivir por un tiempo en las regiones celestiales que son el hogar de los ovnis en el espacio”.

“¿No queda mucho más que decir?”

Algunas personas concluyen a partir de todo esto que no hay motivos para creer en Dioses o Astronautas. En realidad, todo eso demuestra que las personas tienen una fuerte necesidad de algún tipo de religión, y si una les es tomada ellos pronto buscan por otra. Incluso los más fervientes secularistas admiten que la creencia en Dioses Astronautas es inofensiva como religión: de estos creyentes no se espera que obedezcan a todo comando de una clase sacerdotal, o que quemen heréticos en la hoguera. La Ciencia podrá un día ser capaz de proporcionar una explicación concreta para el impulso religioso: hasta entonces, la frontera entre ciencia y religión permanecerá territorio incierto y litigioso.

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Del Púlpito

Barry H. Downing, un pastor presbiteriano en Endwell, Nueva York, fue un clérigo (que probablemente hablaba por muchos) que vino a favor de tales interpretaciones con The Bible and Flying Saucers (“La Biblia y los Discos Voladores” Sphere, 1973; 1ª ed., 1968). Downing fue capaz de salvar a un Dios más tradicional del trabajo de los Ángeles Espaciales por medio del siguiente argumento: “Supongamos que, en quinientos años, los humanos en la Tierra debieron haber avanzado tecnológicamente para la era espacial, a punto de ser capaces de viajar a un país otro mundo en una nave espacial y descubrir seres inteligentes que son científicamente primitivos. Supongamos que los misioneros cristianos viajan por el espacio hasta este planeta para intentar convertir a este pueblo primitivo al cristianismo. ¿Como hablan estas personas sobre nuestros misioneros? La Biblia parece sugerir que los ángeles son muy similares a misioneros de otro mundo”.

Dioses extraños

El punto inicial de The Sirius Mystery “El misterio de Sirio” de Robert Temple eran los Dogons, una tribu sudanesa, de quien antropólogos franceses aprendieron tradiciones relatando ser visitados por criaturas venidas de Sirius.

Temple reprodujo sus opiniones, y entonces intentó probar que la misma información era conocida por los antiguos sacerdotes egipcios como una tradición secreta, y más tarde por varios filósofos griegos que habrían sido iniciados en sus misterios. Claro que estas tradiciones nunca fueron escritas, y Temple tuvo que adivinarlas a partir de pistas escasas. The Gods of the Egyptians “Los dioses de los egipcios” de Wallis Budge, los épicos de la Mesopotamia, los Libros Herméticos, The Greek Myths “Los Mitos Griegos”, Plutarch On Isis and Osiris “Plutarco sobre Isis y Osiris”, y los neo-platónicos. Todos estos son escritos sagrados de los paganos, o modernos resúmenes de los mismos. En una conjetura, alguien podría suponer que Robert Temple sería él mismo un pagano, particularmente por el hecho de ignorar completamente la Biblia, y su única referencia al cristianismo sea: “Las perversiones del cristianismo siempre me parecían personificar una perversión de la noción del pecado, por el modo en que ese ‘pecado’ sería explotado como un chantaje mundano a los demás seres humanos”.

https://web.archive.org/web/20160315100930/http://www.ceticismoaberto.com/ufologia/6190/quem-ensinou-deus-a-pilotar-as-origens-do-mito-dos-deuses-astronautas

Revisión de “Reign of the Anuannaki” por Jan Erik Sigdell

Revisión de “Reign of the Anuannaki” por Jan Erik Sigdell

24/05/2018

reign-of-the-anunnaki_origReign of the Anuannaki: The Alien Manipulation of Our Spiritual Destin Jan Erik Sigdell | Sept. 2018 | Bear & Company | 160 pages | ISBN: 978-1591433033 | $16.00

OK, aquí viene otro. Probablemente sea inútil tratar de romper algunas de las afirmaciones ridículas del creyente de la reencarnación cristiana, Jan Erik Sigdell el futuro Reign of the Anuannaki: The Alien Manipulation of Our Spiritual Destin (Bear & Company, 2018), pero les daré aviso al respecto de todas formas. El libro de Sigdell fue publicado originalmente en alemán en 2016, y la traducción útil nos llega desde el propio lápiz del autor, si no desde sus propias ideas originales. Dividido en seis capítulos, el libro es básicamente una versión resumida de la serie Earth Chronicles de Zecharia Sitchin, pero el autor al menos reconoce que las obras de Sitchin, y las de Michael Tellinger inspiradas por ellas, no son científicas y carecen de base académica suficiente para justificar sus afirmaciones más extremas. Sigdell cree que puede proporcionar eso.

51dxqpc6egl_origEmpieza un comienzo difícil cuando anuncia que ha elegido no distinguir entre las diferentes culturas de Mesopotamia y, en cambio, hablará de los sumerios, asirios, babilonios y otros pueblos colectivamente como los mesopotámicos. Los ve como que comparten la misma fe fundamental, a pesar de que sus mitos y leyendas, aunque similares, difieren con el tiempo. Él realmente distingue entre ellos en el libro, cuando las traducciones en inglés, francés y alemán en las que él confía hacen distinciones. Es una cuestión de conveniencia. Del mismo modo, parece desafiante que él intente hacer una inmersión profunda en los textos babilónicos sin (a) comprender cuándo y cómo difieren de sus contrapartes sumerios y (b) tener un conocimiento de la lectura de las diversas lenguas de Mesopotamia. En cambio, espera descubrir la verdad sobre estos textos comparando varias traducciones de inglés y alemán.

El cuerpo del libro es una serie de descripciones de los mitos de Mesopotamia y una larga conversación con la falsa fe del autor en las afirmaciones de Sitchin. Confiesa que una vez creyó más en las ideas de Sitchin que en la actualidad, y es la disminución de su confianza en las habilidades de Sitchin la que lo llevó a tratar de salvar la teoría de los astronautas antiguos mediante la revisión de su existencia. En el nivel más básico, intenta argumentar que “en mi opinión no existe una contradicción real” entre los textos antiguos como se dan en la traducción estándar y la hipótesis de que las deidades son en realidad alienígenas espaciales. Esta es una afirmación inútil en el corazón ya que tampoco existe “ninguna contradicción real” entre imaginar alienígenas espaciales siendo demonios o dioses y verlos como habitantes de otros planetas, siempre y cuando compartan un elemento clave: no aparecen para real. Una vez que cualquier ser se materializa donde podemos verlo, queda sujeto a leyes físicas y su esencia puede ser descubierta. Sin esto, la “interpretación” de estas afirmaciones es meramente especulativa, basada en una suposición no probada de que realmente existe un fenómeno. Sería como cazar la Ciudad Esmeralda del Mago de Oz y discutir si realmente está hecho de esmeraldas, o si el color verde proviene de algún otro mineral.

No puedo impresionarles por completo cuánto de este libro es una comparación de Sitchin, Tellinger y un francés teórico de los astronautas antiguos, y exactamente qué poco material original queda en el volumen. Si bien Sigdell presta su servicio de labios al punto de vista de la “corriente principal”, su simpatía recae en los teóricos de los astronautas antiguos, y por lo tanto la mayoría de cada capítulo es una comparación extendida de los tres autores bajo la falsa idea de que la “verdad” siempre puede ser encontrada “en algún lugar en el medio”. Para ese fin, ve a los teóricos de los astronautas antiguos y la “corriente principal” como dos campos opuestos, la tesis y la antítesis, cuya síntesis necesariamente debe incluir a los extraterrestres como una cuestión de lógica. Que esta es una idea falsa se puede ver con una analogía bastante simple: digo 2 + 2 = 4, pero mi enemigo dice 2 + 2 = 6. Por lo tanto, 2 + 2 = 5. Desafortunadamente para Sigdell, preguntas de pura realidad- ¿Los alienígenas son reales y visitaron la Tierra? No están abiertas a usar trucos retóricos para forzar a los alienígenas a existir a través de una prueba lógica.

De todos modos, el corazón de la argumentación de Sigdell se basa en la idea de que los científicos se niegan a comprometerse con la teoría de los astronautas antiguos por piquete: “Tal interpretación no se enfrenta con contradicciones lógicas; en cambio, es recibida con reacciones emocionales”. Él cree que los científicos no quieren creer en los extraterrestres y, por lo tanto, rechazan injustamente las afirmaciones de Sitchin et al. que él mismo admitió que se fundaron en pruebas poco convincentes e incompletas. ¿Quién, exactamente, está buscando una verdad emocional?

Sigdell cubre la abundancia habitual de delicias de la franja del Cercano Oriente: el Enuma Elish, preguntas sobre el Elohim plural de la Biblia, similitudes entre los textos bíblicos y mesopotámicos, y otros llamados “misterios” que han sido un elemento básico de fantasías sobrecalentadas sobre la historia antigua desde que George Smith llamó por primera vez a los mitos mesopotámicos El relato caldeo de Génesis en 1876. Naturalmente, hay un pasaje acerca de los hijos de Dios/Vigilantes y sus descendientes Nephilim, con referencia especial al Libro de Enoc, porque ¿qué texto de historia marginal está completo sin ellos? Sigdell difiere ligeramente de otros autores en que imagina que los Vigilantes son intermediarios entre los Anunnaki y los terrícolas en lugar de los mismos Anunnaki. También cubre esos “misterios” desgastados por la industria como vimanas, Quetzalcoatl y otros elementos desacreditados de la teoría de los astronautas antiguos.

Aquí está básicamente todo lo que necesita saber sobre la profundidad de la investigación y la argumentación de Sigdell:

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Los científicos, con su cosmovisión limitada, niegan la existencia de Atlántida y Lemuria, pero no pueden presentar evidencia real en su contra: no puede ser verdad porque no se permite que sea verdadera, porque no se ajusta a la cosmovisión de consenso. Y, sin embargo, hay evidencia de que estas culturas realmente existieron e incluso pueden haber experimentado influencias extraterrestres.

¿Seriamente? Él piensa que nadie aún tiene que proporcionar evidencia de que Lemuria no existía, un continente ficticio imaginado para explicar cómo los lémures se movían entre Madagascar y la India, lo que la geología claramente demuestra que nunca podría haber existido.

Finalmente, el libro se revela como un anuncio del cristianismo gnóstico, que Sigdell considera como la mejor mezcla de mitologías judeocristianas y mesopotámicas, y el único camino verdadero para liberarse del control de la realidad de Yahweh. El autor expone extensamente sobre lo que él ve como la verdadera misión de Jesús, y básicamente expone lo que durante mucho tiempo he sostenido sobre todo el campo de la astronáutica antigua: es una manera de intentar ser capaz de creer en la Biblia y en mitos y leyendas con una glosa científica para hacerlos sentir más “reales”. Para Sigdell, la religión organizada es falsa, un conjunto de ilusiones creadas por los extraterrestres para mantener a la humanidad esclavizada. Solo estudiando la astronáutica antigua, él cree, puede descubrirse la verdadera religión y la gracia salvadora de los poderes espirituales reales de este mundo. Parece querer regresar a la fe primitiva de lo que él ve como el dios creador universal El, desde antes de que los judíos, a los que parece echar como villanos en la historia, lo reemplazaran con Yahvé, a quien, siguiendo a Sitchin, cree que fue un extraterrestre sumerio que planeó la toma de posesión judía de Canaán. Lo sublime y lo odioso se sientan uno al lado del otro en este libro, y las implicaciones de los puntos de vista de Sigdell son inquietantemente cercanas a la denigración similar del nacionalista ario Jason Reza Jorjani de Yahweh y Alá como malvados alienígenas espaciales en Prometeo y Atlas.

Sigdell termina el libro atacando a Yahweh porque “secuestró la reencarnación” (énfasis en el original), ya que aparentemente esto es ahora un poder de los alienígenas espaciales; revela al final que su creencia subyacente de que los””extraterrestres” son “dioses” es indistinguible. Él les dice a los lectores que cada vez que se encuentren con extraterrestres o seres espirituales deben exigir que respondan si han venido en nombre de Cristo. ¡”i la respuesta es ‘no’ (o si no hay una respuesta clara), ¡no tomes ningún consejo!”

http://www.jasoncolavito.com/blog/review-of-reign-of-the-annunaki-by-jan-erik-sigdell

Mentes suspicaces

Mentes suspicaces

Mezclándose con cautela y asombro en una conferencia dedicada a “Ancient Aliens”.

merlin_139818363_08e5760d-b260-48ae-9f0e-cad554202e17-superJumboTory Lydick de Raleigh, NC. Crédito Adam Amengual para The New York Times

Por Steven Kurutz

21 de julio de 2018

PASADENA, Calif. – Faltaban apenas dos horas para el Día 1 de AlienCon y 500 años de historia aceptada y ciencia ya se estaban descartando. Tres mil personas se habían reunido en el Auditorio Cívico aquí para un panel de discusión con presentadores de “Ancient Aliens”, una serie documental de History Channel.

Todos tenían preguntas: sobre si estábamos solos en el universo; sobre lo que nuestro gobierno realmente sabe; sobre los mismos orígenes de la humanidad

Uno de los programas más populares y de más larga duración de la cadena (la temporada 13 se reanudó el 20 de julio), “Ancient Aliens” es en sí una serie de preguntas. Muchas son planteadas retóricamente por un narrador invisible entonando una amplia toma de un sitio arqueológico de escombros. De acuerdo con las cabezas parlantes de la serie, los extraterrestres pueden haber tenido un papel no solo en el exterminio de los dinosaurios, sino también en la construcción de las pirámides egipcias.

Carl Sagan, el popular científico que cautivó a las audiencias televisivas de los años 70 y 80, dijo una vez: “Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria”.

Pero el Sr. Sagan ha estado muerto durante años, y muchos estadounidenses de la era de Internet han estado de humor para desafiar las ideas establecidas. Ha habido un resurgimiento de la teoría de la tierra plana. Más de unos pocos creen que el calentamiento global es un engaño, que los sobrevivientes de los tiroteos en masa son actores de crisis.

Sin embargo, para muchos en la conferencia y en otros lugares, esto no es simplemente una división política. Ahora sabemos que la historia que se había enseñado durante años excluía las experiencias de tantos (afroamericanos, mujeres, trabajadores pobres). ¿Qué más se había omitido? La confianza en el gobierno y los líderes que podrían arreglarlo todo es históricamente bajo.

Y hay tanta gente dispuesta a creer que los extraterrestres visitaron la Tierra antes de la historia registrada que unos 10.000 asistentes pagaron para visitar esta conferencia durante tres días.

merlin_139818357_fcbc2133-e884-4ab4-a2fb-ea2741be3a54-jumboDesde la izquierda, Wes Davis, Andrew Tran y Mike Brumfield. El Sr. Brumfield viajó desde Piketon, Ohio, para compartir sus teorías sobre la influencia de los alienígenas en la cultura de la belleza occidental. CreditAdam Amengual para The New York Times

En la audiencia estaba Chris Bayley, un abogado cuidadosamente vestido que había viajado desde Arizona con sus dos hijos adultos. “El hecho de que alguien diga que los egipcios hicieron los templos con cuerdas y rodillos de madera no lo hace cierto”, dijo Bayley. “No deberíamos aceptar ciegamente cosas que nos han enseñado científicos que citan un punto”.

Esa mañana, una mujer se había levantado de la multitud y les había dicho a los productores de “Ancient Aliens”: “Estoy adoctrinando a mis hijos en su programa para que hagan preguntas y no crean todo lo que les dicen”.

merlin_139818267_530f2e55-9723-4f91-977a-841b3341e0bf-superJumboUna casa llena en el Auditorio Cívico para un evento llamado “50 Years of Chariots of the Gods”. Credit Adam Amengual para The New York Times

Durante el período de preguntas y respuestas, a un hombre de aproximadamente 60 con silla de ruedas se le entregó un micrófono. Él preguntó: “¿Crees que somos indígenas de este planeta?”

Fue Giorgio quien le respondió, naturalmente: Giorgio A. Tsoukalos, de 44 años, la estrella emergente del programa, al que más habían venido a ver para hacerse una idea. Estaba vestido como estaría todo el fin de semana, con la camisa y los pantalones caqui y las botas de cuero robusto de un arqueólogo de campo, aunque en el estricto sentido académico, no tiene tal acreditación.

Antes de aparecer en televisión, trabajó como promotor de culturismo mientras publicaba “Legendary Times”, un boletín informativo sobre extraterrestres. Él es uno de los llamados Teóricos de los Astronautas Antiguos.

merlin_139818048_52f8c63f-fc8e-4fa3-96e8-3094fc39f525-jumboDouglas Smythe, izquierda, y Giorgio A. Tsoukalos, el presentador de “Ancient Aliens”. Fans como el Sr. Smythe pagaron una tarifa adicional para poder conocer y tomar una foto con el Sr. Tsoukalos. Crédito Adam Amengual para The New York Times.

No son credenciales de fantasía sino la forma en que expresa las creencias viscerales lo que lo hacen atractivo para los espectadores; eso y su cabello. Quizás ninguna otra figura en la vida estadounidense actual además del presidente esté tan vívidamente vinculada a un peinado. El peinado era tan épico en persona: un nido de pájaro tupido marrón rociado por todos lados para alcanzar una altura absurda. Le daba una mirada de perpetuo asombro, o de alguien que había sido electrocutado.

El hombre en la silla de ruedas esperó junto con la multitud para escuchar si la Tierra era en realidad nuestra casa ancestral. Detrás de la mesa de los oradores, el Sr. Tsoukalos se inclinó y, como lo hace a menudo en la televisión, hizo una afirmación increíble con total confianza y una sonrisa tonta.

“No”.

“Exactamente”, dijo el hombre, y prácticamente dejó caer el micrófono.

La familia de la teoría alienígena

merlin_139818252_96e08ee2-81a4-412e-9ace-ae405804e87f-superJumboHaz que los extraterrestres sean geniales otra vez: un participante de la conferencia se puso una gorra de béisbol encima de su mascara. Crédito Adam Amengual para The New York Times

La vía principal hacia “Ancient Aliens” y la teoría de los astronautas antiguos es un libro llamado “Chariots of the Gods?” Rivalizando con “Led Zeppelin IV” como un artefacto místico de la era hippie transmitido de generación en generación, sugiere que extraterrestres les dieron tecnología y cultura a los egipcios, mayas y otras civilizaciones antiguas, lo que suena a marginal, excepto que ha vendido más de siete millones de copias, con una edición del 50 aniversario de Berkley Books este verano. El documental de 1970 de “Chariots” fue nominado para un Premio de la Academia.

El autor suizo del libro, Erich von Däniken, voló 12 horas desde Zurich con su asistente joven con cola de caballo, Ramon, para hablar en AlienCon. De ochenta y tres y ligeramente encorvado, todavía trabaja todos los días, me contó en el backstage el Día 1, cruzando el mundo “como un misionero”.

Con su severo acento suizo alemán y acentuada impaciencia con los críticos, el Sr. von Däniken es ahora, con el visiblemente audaz Sr. Tsoukalos, una de las personalidades familiares de “Ancient Aliens”.

También está George Noory, el genial presentador de bigotes del programa de radio nocturno “Coast to Coast AM”; Linda Moulton Howe, que una vez hizo un documental que sugería que las heridas en la carne de algunas reses de Alabama eran marcas alienígenas; Nick Pope, un ex funcionario del Ministerio de Defensa británico; y William Henry, un “mitólogo investigador” maravilloso.

David Hatcher Childress, que obtiene casi tanto tiempo de pantalla como el Sr. Tsoukalos, es un Indiana Jones de la vida real que escala ruinas megalíticas en el Valle del Bekaa en el Líbano, equipadas con un sombrero de fieltro marrón y un cuaderno. Desde 1984, ha operado Adventures Unlimited Press, cuyos cientos de títulos en rústica, varios de los cuales ha escrito, trazan aproximadamente la conspiración del día: Atlantida, Nikola Tesla, el calendario maya, recientemente Bigfoot.

Antes de “Ancient Aliens”, estos creyentes se habían dispersado en los márgenes, pregonando sus ideas en pequeñas reuniones en el desierto de Nevada. Ahora se habían unificado bajo una carpa y se les había otorgado un podio gracias a una red con el brillo de la televisión educativa. ¿Acaso esa increíble responsabilidad los atemperó?

merlin_139818198_c9828c8a-d8af-4991-91a4-b89bfb1c4d48-jumboEl autor y “Ancient Aliens” son los anfitriones de David Hatcher Childress y su esposa, Jennifer Bolm, quienes venden libros y firman autógrafos en su puesto en el área de vendedores. Créditos Adam Amengual para The New York Times

Aquí está el Sr. Childress, en un episodio de la Temporada 10 llamado “Alien Architects”: “Aquí tenemos una estructura de cuadrícula antigua, probablemente construida por extraterrestres, posiblemente para impulsar su nave, que ahora está siendo reconstruida por los militares”.

Tales reclamos amplios y sin verificar explican por qué algunos “Ancient Aliens” son considerados entretenimientos de carnaval (ver Viceland stoner spinoff “Traveling the Stars: Action Bronson and Friends Watch ‘Ancient Aliens”) y por otros como algo más oscuro, un mostrar que los tráficos en hucksterism intelectual y los hechos de los desafíos.

merlin_139817976_d38fabe7-9461-46fd-b16b-853f48de661b-superJumboTom Blunt y Mabel García, que asistieron a la conferencia. Credit Adam Amengual para The New York Times

The Idiocy, Fabrications and Lies of ‘Ancient Aliens”, se lee en un titular de Smithsonian.com. Otra crítica, publicada en Medium por Barry Vacker, profesor de Temple University, argumentaba que desde la misión Apollo 11, los estadounidenses carecían de una narrativa popular para explicar el vasto cosmos y nuestros orígenes y destino dentro de él.

“En ‘Ancient Aliens’, podemos ver el cadáver mediado por la filosofía”, escribe el Sr. Vacker, que calificó el programa como “un ataque a la lógica, la racionalidad y la naturaleza de la evidencia”.

Para Kevin Burns, los detractores como el Sr. Vacker añaden poco a la discusión. Un veterano productor de televisión que a menudo se confunde con el director de cine Ken Burns (“me encantan los de color”, le gusta decir), tenía edad suficiente para recordar “Chariots of the Gods?” y para notar similitudes con la película de 2008 “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”, que Lucasfilm contrató para promover con un especial de televisión.

Al imaginar un “Chariots” actualizado, se acercó al History Channel con el concepto “Ancient Aliens”, que pasó de ser un especial de dos horas a una serie.

merlin_139818195_2fc6358a-e5b1-44db-b84b-375bbe02b9e1-superJumboKevin Burns, el productor ejecutivo de “Ancient Aliens”, ve un adelanto de un episodio inédito. Crédito Adam Amengual para The New York Times.

Inicialmente, el Sr. Burns incluyó escépticos en el programa. Pero, dijo, “descubrimos que no tenían nada que decir, salvo que ‘no hay pruebas, no hay pruebas’. Si tuviéramos que hacer un espectáculo sobre el nacimiento de Jesús, tendríamos personas que dijeran ‘¿Esto es ridículo?’ No”.

La invocación de la religión es deliberada. En opinión del Sr. Burns, “Ancient Aliens” tiene éxito porque explora la espiritualidad y el misterio de la vida en una cultura cada vez más secular e impulsada por los datos. Al igual que la religión, ofrece a los buscadores una historia de origen.

“No se trata de pequeños marcianitos verdes en el espacio exterior. Esa es la dama serpiente de tres cabezas que te lleva a la carpa”, dijo el Sr. Burns. “Es realmente un espectáculo sobre buscar a Dios. La ciencia te haría creer que somos el resultado de nada más que un ensamblaje casual de materia. La verdad es que no lo sabemos”.

Las preguntas formuladas por los teóricos de los astronautas antiguos, por extravagantes que sean, tienen un propósito raro, según el Sr. Burns: “Permite a la audiencia preguntarse. Y muy pocas cosas en televisión hacen eso”.

Vender el Stardust

En el “Marketplace” – la sala de tamaño gimnasio en AlienCon con las cabinas de merchandising: los miembros del elenco existían cómodamente con los vendedores de joyas de cristal; practicantes de iridología y pruebas musculares divinas; el autor de una serie de ciencia ficción llamada “Gray Guardians”; los productores del U.F.O. thriller de encubrimiento del gobierno “The Phoenix Incident”; Sasquatch Syndicate, que vendió figuras de acción de Bigfoot; un hombre y una mujer en cosplay que estaban vestidos como Giorgio; y los promotores de Sedona Orgone Vortex, que prometieron producir energía positiva y bloquear campos electromagnéticos.

El día 1, un Jack Nicholson de aspecto desaliñado fue visto revisando las ofrendas. ¿O fue un impostor? Otro misterio

En la larga lista de admiradores que habían pagado $ 25 para obtener el autógrafo de Giorgio estaba Fabian García, quien había venido con su hija, Amanda, y sus nietos jóvenes, Ashton y Cruz. El Sr. García dijo que quería obtener la historia completa de los productores y actores de “Ancient Aliens”. “Quiero ir, ¿Qué más no puedes mostrar?”

Que un programa de televisión que dedicó un episodio completo a cómo la tecnología alienígena podría haber ayudado a Hitler a ser censurado de alguna manera fue sorprendente. Pero el Sr. García insistió, “Quiero saber más”.

Sus nietos solo querían conocer a Giorgio, un explorador de dibujos animados que cobra vida. Cuando el Sr. García cuida los niños, ve “Ancient Aliens”. Ahora, dijo, cuando enciende la televisión, Cruz, de 6 años, le dice: “Ve el programa con el tipo del cabello loco”.

El Sr. Burns subió al escenario y les contó a los fanáticos cómo conoció a Giorgio, luego vivía cerca de San Diego, y lo puso en la televisión. Creyendo que el autor de “Chariots” estaba muerto, el Sr. Burns había pedido a un miembro del personal que encontrara la versión moderna.

Esto fue para el especial de televisión “Indiana Jones” en 2008. “Veo a este extraño, bronceado, joven caballero con pelo parado”, recordó el Sr. Burns. “Dije: ‘¿Quién es?’ Dijeron: ‘Quería que encontrara al nuevo von Däniken. Este es el hombre’. Le dije: ‘Tráelo’”.

merlin_139818111_2e372bf7-b01a-490b-8fc6-1aa454b09d08-superJumboRayne Mason (en traje) y Sisely Treasure posan para una sesión de fotos. CreditAdam Amengual para The New York Times

Durante una cena en un café griego en Old Pasadena en la víspera de la convención, el Sr. Tsoukalos insistió en que nunca tuvo la intención de convertirse en una personalidad de los medios.

“Nunca busqué estar en la televisión”, dijo. Llevaba lo que para él pasó como un disfraz de celebridad: un sombrero. “Es una experiencia totalmente extraña”.

Como para ilustrar el punto, una mujer se nos acercó en el patio y dijo: “Disculpe. Me encanta el espectáculo”, luego trató de darle un billete de $ 100 para comprar su cena. Él declinó cortésmente.

Al día siguiente, lo vi posar para fotos durante más de una hora con los fanáticos, incluida una anciana débil que esperó hasta el final para hablar con él. Lo que ella le susurró no me fue audible (y nadie me lo diría después), pero la anciana comenzó a llorar. Él se inclinó y la consoló.

¿Qué vieron en él?

“Ese es uno de los mayores misterios que aún tengo que resolver”, dijo a la ligera.

El Sr. Burns me dijo que su presentador estrella fue inicialmente sorprendido por su repentina fama, y dolido y avergonzado por un meme de amplia circulación que envía su entusiasmo por atribuir aparentemente cualquier misterio inexplicado, y algunos explicados, a los extraterrestres “No estoy diciendo que eran extraterrestres … pero eran extraterrestres”; “No lo sé. Por lo tanto, son extraterrestres”).

Sintió, con precisión, que se estaban burlando de él. Una crítica frecuente fue que no estaba calificado para aparecer en “Ancient Aliens”. Injusto, realmente, ya que M.I.T. no está dando Ph.D. en la teoría de astronautas antiguos.

El Sr. Tsoukalos descubrió los libros del Sr. von Däniken cuando era un niño que crecía en Suiza, a los 14 años, la edad ideal de adoctrinamiento, a juzgar por los muchos asistentes a la convención que dijeron que también se habían unido a “Chariots” en la escuela secundaria. Más tarde, cortejó al Sr. von Däniken como mentor, y obtuvo un grado en comunicaciones del Ithaca College. ¿Qué era él sino un comunicador?

merlin_139818045_eaf6d845-cb6e-494b-8ab1-4dffc27227a5-superJumboKrix Beeble, la esposa del Sr. Tsoukalos, dirige el puesto de vendedor, vendiendo libros firmados, fotos y adornos, así como sus propias joyas. Crédito Adam Amengual para The New York Times

En estos días, se toma las bromas con calma (“Va a mostrar el aprecio por el espectáculo”) y ve a su celebridad como “una aventura completa”. Hace unos años, se engañó a sí mismo en un anuncio de Taco Bell que se emitió durante el Super Bowl. Pronto aparecerá en un comercial de McDonald’s.

merlin_139817955_e8373d2c-ce2f-4279-bae5-37461cad7f9f-superJumboTambién estaba disponible para comprarlo. Era un muñeco del Sr. Tsoukalos.CreditAdam Amengual para The New York Times

Uno sentía que estaba haciendo un banco decente en este campo. Se ha convertido en un productor ejecutivo de “Ancient Aliens” y viaja a lo largo y ancho filmando el show.

Mientras hacía los paneles AlienCon, su esposa, Krix Beeble, estaba haciendo un buen negocio vendiendo camisetas con su rostro ($ 25), fotos autografiadas ($ 25), los pequeños alfileres de la nave espacial de oro que los creyentes llevan en su solapa como un católico podría ponerse un rosario. Ella diseña los collares de cuentas de vidrio ($ 275) que su esposo usa en la televisión, un poco ingenioso de promoción cruzada.

Pero, ¿realmente cree en esto?

“No lo creo”, dijo. “Lo sé”.

No puedes fingir el fuego en sus ojos. Incluso antes de que llegara nuestro moussaka, me estaba dando una conferencia sobre el contacto del hombre prehistórico con los extraterrestres: “Bajaron del cielo y dijeron: ‘¿No saben cómo hacer fuego? Déjanos mostrarles’”.

Pero, quería que los lectores del New York Times supieran: “Soy un escéptico. No compro todo el anzuelo, la línea y el plomo. Hay muchas cosas raras, hombre”.

Mencionó a los creyentes de la tierra plana. “Y luego, para que la gente discuta, ‘bueno, crees en los antiguos astronautas, por lo que la tierra plana no está muy lejos’. Eso es a lo que tengo que enfrentarme. ¡Es como que los dos ni siquiera están relacionados! ¡Ni siquiera están en la misma categoría!”

Bebió un sorbo de vino y dijo con toda seriedad: “Soy un tipo forense. Necesito tocar, medir, sentir y ver cosas”.

Regresando a la Tierra

merlin_139817931_6c0b4bb9-fa6b-4085-bff7-03c4662427df-superJumboJeanne Walsh y Shirley Moore posan con el personaje de cómic Obii.CreditAdam Amengual para The New York Times

Unas semanas antes de AlienCon, manejé a Connecticut rural para ver a Kenneth Feder, quien tiene un Ph.D. en antropología. Nos sentamos a lo largo del río Farmington, al otro lado de la carretera desde su modesta casa. Además de enseñar arqueología en la Universidad Estatal Central de Connecticut, tiene fama de desacreditar lo que llamó “pseudo-arqueología”, que aparece en la televisión y ha escrito un libro, “Frauds, Myths and Mysteries”, que dedica un capítulo a teoría de los astronautas antiguos.

Cuando llegué, el Sr. Feder, de 65 años, me había mostrado su libro de bolsillo de “Chariots of the Gods?”, Que había leído de niño en los años 60 junto con libros de ocultismo sobre brujería y reencarnación. Pero en la universidad, dijo, tomó clases con Pedro Armillas, un erudito mesoamericano precolombino, y se alejó de la mitología en el campo de la ciencia.

“Muchas de las cosas extraterrestres antiguas se basan en la ignorancia voluntaria y el chovinismo temporal” – una incredulidad de que los pueblos antiguos eran capaces de realizar complejas tareas de ingeniería, dijo el Sr. Feder. “Había leído que la construcción de los templos mayas era un misterio y pensaba: ‘¿Por qué no le preguntas al profesor Armillas? Él sabe exactamente cómo se hizo’”.

Muchos de sus colegas en la academia pensaron que era “mejor no participar”, dijo Feder. “Siento que es un gran error ignorar esto”. La forma en que el Sr. von Däniken reunió evidencia: “Busco en todo el mundo hechos e indicaciones que prueben que mi teoría”, dijo a un periódico suizo, era lo opuesto al método científico.

El Sr. Feder no se oponía a que los teóricos de los astronautas antiguos encontraran pruebas contundentes. “Si había un U.F.O. debajo de las pirámides, decía, ‘Maldición, eso es increíble’”.

Pero, agregó, “la ciencia se trata de evidencia. El listón tiene que ser más alto que Giorgio caminando, ‘¿Cómo hicieron eso? Las rocas son muy pesadas’”.

Sin embargo, la teoría de los astronautas antiguos era inmune a los hechos. No podría ser eliminada con un razonamiento. Usted presentaba las falacias y a la gente no le importaba.

merlin_139818264_fb057503-9b03-43b6-8e44-1efaac6ddd8a-superJumboVicki Jefferies de Livingston, Mont.CreditAdam Amengual para The New York Times

Ya en 1977, un documental conjunto de BBC y PBS desacreditó la tesis del Sr. von Däniken, con la ayuda del Sr. Sagan, mostrando cómo “se basa en imprecisiones, en hechos no relacionados y falsas similitudes”.

Confrontado con los realizadores, el Sr. von Däniken admitió que una pieza de evidencia en “Chariots” -una foto que se suponía era un estacionamiento de naves espaciales en la llanura de Nazca en Perú- era “ridícula”. Como escritor, dijo, a veces él estaba “simplemente estimulando al lector, y a uno se le permite hacer esto”.

Cuarenta años después, la foto todavía estaba allí en nuevas impresiones de “Chariots”, sin corregir. Al mismo tiempo, Ramón, el asistente, me dijo que había más demanda que nunca de que su jefe hablara, que ya no era ridiculizado. “Está mejorando para él”, dijo Ramón.

“Ancient Aliens” tuvo sus propias refutaciones, incluyendo el documental “Ancient Aliens Debunked”, una gira de tres horas de razonamiento crítico socavado cuando la gente descubrió que el cineasta era un cristiano que creía en la verdad de la historia del Arca de Noé.

Pero al presentar una visión alternativa de la historia (“Nuestro pasado es muy diferente de lo que se nos enseña en la escuela”, dijo el Sr. Tsoukalos a los espectadores en la Temporada 1, Episodio 1), “Ancient Aliens” había llegado a significar algo para población que se sintió engañada por los llamados expertos.

Chris Bayley, el abogado de Arizona, me dijo que a pesar de que había sido una buena oveja en la infancia, la verdad era que, incluso en aquel entonces, había dudado de la versión del mundo que le habían enseñado. “El espectáculo me ayudó a validar esa sospecha”, dijo.

Y entonces “Ancient Aliens” estaba filmando nuevos episodios; y Giorgio protagonizaba anuncios de comida rápida; y asombrosamente, dijo el Sr. Burns, las repeticiones de los viejos episodios tuvieron igual efecto en las calificaciones. Durante AlienCon, él y los organizadores anunciaron que la conferencia se expandiría a la Costa Este, a Baltimore este otoño.

merlin_139818180_5eaae433-d44b-4ebc-b8bf-3568d38154e4-jumboDesde la izquierda, el Sr. Burns, el Sr. Tsoukalos, Erich von Däniken, el Sr. Childress y William Henry durante un evento especial para los asistentes al Gold Pass. Crédito Adam Amengual para The New York Times.

El espectáculo se había quedado sin pirámides hace mucho tiempo. Estaba llegando más lejos en lo que cubría, reflejando la vida moderna en sí misma. Los astrónomos descubrieron nuevos planetas semanales en la zona habitable, envalentonando a los teóricos de los astronautas antiguos.

El año pasado, The New York Times publicó una historia de primera plana sobre un programa ovni secreto del Pentágono que inspiró un episodio de dos horas. Los presentadores fueron liberados para debatir el transhumanismo, los agujeros de gusano, la presencia de Dios en ondas sonoras, nuestros cerebros conectándose a una inteligencia universal de la misma manera que un teléfono inteligente se conecta a Wi-Fi, nuestra Luna quizás una nave espacial gigante para que los extraterrestres nos monitoreen.

Todos estos puntos conectados creativamente, estas teorías de casitas en constante expansión discutidas por los miembros del elenco, les estaba afectando. “Siempre he sido de mente abierta, claramente”, dijo el Sr. Tsoukalos. Pero últimamente, se había vuelto aún más así; él había estado considerando “el reino no físico” – los extraterrestres como “algo completamente etéreo, seres de luz”.

El público también se abrió radicalmente. Algo había venido sin anclaje. Era inevitable hacia donde se dirigían las cosas. El momento llegó en uno de los paneles de reparto de “Ancient Aliens”, durante las preguntas de la audiencia. Todos escucharon incómodamente a un hombre que habló largamente, con voz agitada, sobre ciertos defectos que había descubierto en las ciencias duras.

“Señor, señor, señor. ¿Tiene alguna pregunta?” El Sr. Burns interrumpió.

El hombre exclamó: “¿Por qué no desafías la física y las matemáticas?”

Dejé la multitud y entré a Pasadena para almorzar. En el camino de regreso, encontré un edificio de oficinas de estilo años 70, bajo, de estuco marrón oscuro, con un letrero que decía, intrigante, “The Planetary Society”, en una fuente silbante.

merlin_139818105_b23d04c9-2af1-4446-9b98-6a74e547f851-superJumboUn adorno de árbol de Navidad de María y José sosteniendo a un bebé alienígena Jesus.CreditAdam Amengual para The New York Times

Llamé a la puerta de vidrio y un joven voluntario, Sean, me dejó entrar. La organización no gubernamental y sin fines de lucro estaba dedicada a explorar el espacio y nuestro lugar dentro del cosmos, dijo Sean. Uno de los fundadores fue el Sr. Sagan, quien también tuvo una fascinación de por vida con la cuestión de la vida extraterrestre. Él prestó una bella cita a la placa afuera, diciendo de los humanos en la Tierra: “Flotamos como una mota de polvo en el cielo de la mañana”.

La Sociedad Planetaria estaba a una cuadra de AlienCon. Pero estaba vacía de visitantes. Sean me dio un recorrido por la exposición actual, sobre navegación solar. Se iza una vela reflectante y se aprovecha la presión de la luz solar para propulsar una pequeña nave alrededor del sistema solar, mientras el viento mueve un velero. Uno de los plateados Mylar LightSails colgaba del techo.

Fue una idea maravillosa e ingenua. Me hizo pensar en algo que el Sr. Feder dijo durante nuestra conversación. Comenté que “Ancient Aliens” presentaba ideas interesantes sobre nuestro pasado. Es por eso que el show era popular.

A lo que él respondió: “¿No es mucho más emocionante creer que los humanos, a través de su ingenio y creatividad, construyeron estas grandes estructuras?”

https://www.nytimes.com/2018/07/21/style/ancient-aliens.html

En defensa de los detractores

En defensa de los detractores

Debunking práctico

Mick West

13 de junio de 2018

“Es fácil meterse en la litera, pero es difícil de desacreditar. Cualquiera que comience a dormir pronto caerá con aquellos que lidian con las burradas, tonterías y simples mentiras. Entre ellos puede haber celos, pero en el fondo hay una comunión, y el detractor se enfrenta a una liga formada contra él. El detractor, por otro lado, se encuentra solo, porque exponer la farsa es un asunto solitario porque no tiene ningún motivo de lucro”.

E. C. Riegel, Barnum and Bunk, 1928

En el último día de The Amazing Meeting # 13 en 2015, en un corredor tipo túnel en algún lugar debajo del Tropicana Hotel en Las Vegas, troté tras la pequeña figura de James “The Amazing” Randi porque quería hacerle una pregunta.

“Señor. Randi”, dije, después de felicitarlo por otra exitosa conferencia, y agradecerle por todo el trabajo que ha hecho por la ciencia y el escepticismo, “¿por qué no le gusta usar la palabra detractor?”

“Bueno, veras”, dijo, calentándose de inmediato al tema, “si te metes en una situación en la que te consideras detractor, es como si hubieras prejuzgado el tema. No es neutral ni científico, y puede volver a las personas en tu contra, así que prefiero llamarme escéptico o investigador”.

Asentí, ya que eso tenía sentido. Charlamos un poco más y compartimos el ascensor hasta nuestros pisos respectivos (“más cerca del cielo”, bromeó mientras apretaba el botón del ático). Me retiré a mi habitación, me senté en la cama y saqué mis tarjetas de visita, preguntándome si debería comprar otras nuevas. Ellos dicen: “Mick West – Detractor”

randi-hallway-cardLas palabras, especialmente aquellas usadas como etiquetas, son cosas complicadas. Si nos vemos obligados a dar una etiqueta, nos gustaría que encapsule lo que hacemos, algo que pueda decirle al taxista cuando le pregunten en qué ciudad se encuentra. Muchas de las personas que lean esto dirán “soy un escéptico”. Pero, ¿eso realmente describe lo que haces? “Escéptico”, después de todo, es un sustantivo, no un verbo. Describe lo que eres, pero no lo que haces. ¿Qué significa “escéptico”?

El artículo de Wikipedia sobre el escepticismo científico ofrece una desconcertante variedad de definiciones, comenzando con su propia “posición práctica y epistemológica en la que uno cuestiona la veracidad de las afirmaciones que carecen de evidencia empírica”. Traducido al inglés es “una manera práctica de pensar basado en hechos donde usted revisa las afirmaciones que no tienen buena evidencia”.

Como la mayoría de las citas que siguen, esto tiene cierta obviedad. “Piensa bien”, parece estar diciendo. Todos sienten que piensan bien. Todos piensan que usan el pensamiento crítico. Todo el mundo sabe que, si una afirmación no tiene evidencia, entonces no deberías creerla. Por supuesto, no todos realmente “piensan bien”, el pensamiento crítico está disperso y es variable, y las afirmaciones infundadas inundan el mundo en oleadas de basura, pseudociencia, noticias falsas y teorías de conspiración. Cuando te etiquetas de escéptico, lo que le estás diciendo realmente a tu taxista es que puedes pensar mejor que ellos. Hay un toque desafortunado de elitismo al etiquetarse como escéptico.

“Escéptico” como una etiqueta también sufre un poco por ser bastante abstracto y académico. ¿Cuál es el proceso práctico real del escepticismo? ¿Qué es lo que hace? Las respuestas consistentes son sorprendentemente difíciles de encontrar. Pero en la mayoría de las descripciones, la parte práctica parece reducirse a la evaluación de afirmaciones utilizando el pensamiento crítico. Esto es genial, por supuesto, y algo que hago todo el tiempo. Miro las afirmaciones de evidencia, veo en qué se basa. Compruebo la lógica de non sequiturs, y busco malentendidos comunes. Pero realmente no siento que “evaluar las afirmaciones” describa todo lo que hago.

Mi definición favorita del artículo de Wikipedia sobre el escepticismo científico proviene de Daniel Loxton, de su excelente ensayo de 2013 “Por qué hay un movimiento escéptico” (Loxton, 2013).

“El escepticismo científico (es) la práctica o el proyecto de estudiar afirmaciones paranormales y pseudocientíficas a través del lente de la ciencia y la erudición crítica, y luego compartir los resultados con el público”.

Me gusta esto porque es claro y práctico, al menos en comparación con las otras definiciones, como “proporcionalmente la aceptación proporcional de cualquier afirmación a la lógica válida”. También termina con algo que faltan todas las demás definiciones, un siguiente paso práctico y un resultado medible, a saber: “compartir los resultados con el público”.

Yo diría que lo que Loxton está describiendo aquí es lo suficientemente diferente del resto que no es realmente escepticismo científico. Es desacreditar.

Tenga en cuenta los temas de estudio enumerados: “afirmaciones paranormales y pseudocientíficas”. Existe el prejuicio del que habló Randi. Pero no es un prejuicio malo, no científico. Sabemos por un gran cuerpo de trabajo que las afirmaciones paranormales de evidencia no resisten el escrutinio. Sabemos que las áreas que la ciencia ha denominado pseudociencia, como la homeopatía, la astrología, el toque curativo, las vacunas que causan el autismo y los peligros de la comida transgénica, también se basan en evidencia endeble, errónea o inexistente.

La clave aquí es “compartir los resultados”. Si bien sabemos que las afirmaciones son probablemente falsas, y sabemos que probablemente podamos descubrir qué les ocurre, es de poca utilidad si no comunica esos resultados. La mayoría de las definiciones de escepticismo carecen de enfoque en este aspecto de comunicación (aunque obviamente es algo que muchos escépticos hacen todo el tiempo). En cambio, el enfoque se centra en usar el pensamiento crítico para evaluar la afirmación, como si el único uso del escepticismo fuera que el individuo aislado lo usara para descubrir si las cosas que leen son correctas o incorrectas. Esa es una herramienta útil para el individuo, y algo que deberíamos enseñar a las personas, pero no es lo que realmente hacen los escépticos. Lo que hacemos se describe mejor como desacreditar.

Cuando digo: “Soy un desacreditador”, está claro que lo que estoy diciendo que estoy haciendo es “desacreditar”. Debunk es un verbo, ampliamente entendido que significa “exponer la falsedad de una afirmación”. Para exponer esa falsedad primero debes encontrarla. Eso significa examinar la afirmación de evidencia con pensamiento crítico, lo que se podría pensar que se remonta al escepticismo, un examen neutral y racional de las afirmaciones.

Pero no nos engañemos aquí. Si bien, por supuesto, estamos abiertos a que nuestras mentes cambien con nuevas pruebas, el hecho es que generalmente tenemos una expectativa bien fundamentada de lo que vamos a encontrar cuando examinemos la nueva evidencia supuesta. El enfoque aquí no es tanto para verificar si una afirmación de evidencia es verdadera o falsa, sino que entramos en ella sabiendo que el resultado más probable es que sea falsa. La atención se centra en descubrir (honestamente, con el respaldo de la ciencia, la evidencia y la lógica) dónde salió mal la afirmación, dónde está la falsedad, y luego compartir esos resultados con el público.

Esto se aplica a todo el espectro de afirmaciones. Cuando miro una foto de algunas montañas que alguien me dice que demuestra que la Tierra es plana, sé con casi total certeza que lo que estoy buscando es un error en sus cálculos. Cuando Kenny Biddle, Ben Radford o Joe Nickell van a investigar científicamente una casa embrujada, saben que casi con certeza no se tratará de fantasmas, sino de fenómenos más mundanos que se agitan en la noche. Cuando Randi probó a los psíquicos para el desafío del millón de dólares, se hizo con rigor científico, pero la expectativa (tan segura de que estaba dispuesto a arriesgar un millón de dólares) era que no se encontrarían poderes psíquicos. Cuando SkepDoc Harriet Hall observa un documento que afirma que el oscilococcinum homeopático cura la gripe, lo estudia cuidadosamente pero no espera encontrar que sea correcto. Cuando los científicos intentan replicar un experimento que muestra información que viaja más rápido que la luz, o motores sin reacción, quizás tengan la esperanza de que sea real, pero saben que probablemente solo estén buscando algo así como un cable defectuoso.

En todos estos casos, lo que ocurre es que el investigador -el escéptico, el detractor- primero examinará la evidencia de la afirmación para descubrir dónde está el error. A veces, esto será encontrar la causa real de un fenómeno, a veces será encontrar un error en los datos, la lógica o las matemáticas. Luego, cuando hayan encontrado el error, escribirán sobre él, le contarán a alguien sobre ello o harán un video al respecto. Compartirán los resultados con el público. Ellos desacreditarán la afirmación.

Esta columna se titula “desacreditación práctica”. Se trata de desenmascarar como se describió anteriormente: un proceso de investigación en dos etapas seguido de comunicación. Ambas etapas ofrecen desafíos importantes, pero se puede ayudar a ambas evitando debates y argumentos que a menudo se reducen a la interpretación subjetiva de las palabras, y en su lugar se centran en experimentos físicos y demostraciones siempre que sea posible y siempre en matemáticas y ciencias claramente comunicadas.

Toma la homeopatía. Es muy difícil comunicar a las personas la cantidad de dilución involucrada en algo como el oscillococcinum. Los números son tan grandes que no tienen sentido-frases como “una molécula disuelta en un océano del tamaño del universo” realmente no llegan a la mayoría de la gente, ya que realmente no saben qué es una molécula o qué tan grande es el universo. En cambio, una demostración práctica sería llenar una botella de agua, agregar una gota de sangre de pollo (o corazón de pato salvaje fermentado si lo tiene), agitar la botella y vaciarla. Llénalo de nuevo con agua (no más sangre), agitarlo, colgarlo. Repetir este enjuague de la botella 200 veces (es posible que desee hacer un poco menos, tendrán la idea). La última vez que lo llene, tome una gota de agua y luego colóquela en un terrón de azúcar. Eso es oscillococcinum. Es azúcar, lactosa (puede agregar un poco de leche al cubo de azúcar si lo desea), y una pizca de nada más que pensamiento mágico. Puedes seguir esto con una demostración aún más práctica de comer un tubo o dos de esas cosas.

La búsqueda de fantasmas es un poco diferente, ya que cada situación varía. El método práctico clave aquí es replicar los fenómenos y no solo explicarlos. Cuando un video de cosas que se movían en una habitación de hotel se volvió viral la gente se apresuró a explicarlo como un tipo que maneja las cosas con una línea de pesca, pero Kenny Biddle hizo un esfuerzo adicional y creó un video que replica los efectos tirando cosas con la línea de pesca (Biddle, 2017). Una vez que recreas una evidencia con métodos no sobrenaturales, la desacreditas como evidencia de lo sobrenatural.

La desacreditación práctica lleva un poco más de tiempo que simplemente pensar y escribir sobre afirmaciones. Pero es más efectiva, y es más divertida de hacer. Cuando estaba desacreditando las afirmaciones sobre la demolición controlada del World Trade Center, construí mis propios dispositivos incendiarios de termita y exploté algunas cosas. Cuando me enfrenté con afirmaciones de que los colapsos de las torres gemelas eran imposibles porque una pequeña parte (la parte superior) no podía destruir una gran parte (la parte inferior), construí una estructura estable de ocho pies que hizo exactamente eso. Cuando afirmaron que las virutas en capas rojas/grises eran evidencia de nanotermita, golpeé una vieja carretilla con un martillo hasta que encontré algunas astillas similares, las recogí con un imán y luego las calenté hasta que estallaron en llamas. Cuando la gente de chemtrail afirmó que las estelas normales no podían persistir, no solo les mostré la página de Wikipedia, recolecté copias físicas de una docena de libros de ciencia desde la década de 2000 hasta la década de 1940 e hice un video que muestra el párrafo en cada libro que desacreditó esa afirmación.

La desacreditación práctica no consiste simplemente en hacer demostraciones físicas, sino también en dominar las cosas de manera irrefutable, lo que elimina la necesidad de realizar más análisis. Muchas veces cuando se le presenta una foto o un video de un avión “sospechoso” (o, a veces, un ovni), el foro de Skydentify en Metabunk.org ha logrado rastrear ADS-B y rastrear el radar del avión exacto, y lo ha mostrado estaba en un vuelo normal, y luego demostró con una reconstrucción 3D lo que parecía desde la perspectiva de la cámara.

Hay una foto famosa en la cultura de la “verdad” del 11-S que muestra una columna (en el sitio del World Trade Center “Ground Zero”) que se ha cortado en ángulo. Durante más de una década, los argumentos han ido y venido, con los Truther diciendo que es evidencia de una demolición controlada, y los escépticos señalando bastante razonablemente que no es evidencia porque parece que se cortó durante la limpieza. Después de ver esta foto aparecer casi a diario durante varios años, decidí abordarla de manera concluyente. Con la ayuda de otros, rastreé la ubicación exacta de la columna y no solo probé que estaba enterrada debajo de una enorme pila de escombros inmediatamente después del colapso, sino que también encontré fotos de la columna sin cortar seis semanas después del colapso, lo que demuestra incontrovertiblemente que no fue evidencia de demolición controlada (West, 2018).

Por lo tanto, no voy a obtener nuevas tarjetas de visita. Soy escéptico y desacreditador; Hago desacreditación práctica y funciona muy bien. También es divertido e interesante. En columnas futuras, voy a compartir algo de lo que hice y en lo que estoy trabajando. Quiero compartir mis experiencias, mis éxitos y mis fracasos. La verdad es importante, y aumentar la cantidad de verdad en el mundo y disminuir la cantidad de basura solo puede ser algo bueno.

Quiero compartir específicamente con la comunidad escéptica porque quiero alentar a las personas a hacer más con su escepticismo que simplemente examinar las afirmaciones de manera crítica. No pretendo menospreciar a los escépticos de ninguna manera. El escepticismo, el pensamiento crítico, la evaluación de las fuentes, la detección de falacias y el examen de la evidencia son cualidades maravillosas para practicar en sus propios pensamientos y son cosas que debemos enseñarles a nuestros hijos. Pero también quiero alentarlo a tomar ese escepticismo y agregar comunicación: la creación de recursos útiles que expongan la falsedad en las afirmaciones al transmitir efectivamente los resultados de su investigación escéptica. Quiero animarte a ser un desacreditador.

Bibliografía

Biddle, K. (2017). Haunted Hotel Room Recreation. Retrieved from https://www.youtube.com/watch?v=UJx4S8ciDto.

Loxton, D. (2013). Why Is There a Skeptical Movement? Retrieved from https://www.skeptic.com/downloads/Why-Is-There-a-Skeptical-Movement.pdf.

West, M. (2018). Debunked: The WTC 9/11 Angle Cut Column. [Not Thermite, Cut Later]. Retrieved from https://www.metabunk.org/debunked-the-wtc-9-11-angle-cut-column-not-thermite-cut-later.t9469/.

https://www.csicop.org/specialarticles/show/in_defense_of_debunkers

Por favor no me llames escéptica

Por favor no me llames escéptica

10 de julio de 2018

Por Sharon Hill

Varias personas me han pedido que explique por qué ahora rechazo “Skeptic” para describirme a mí misma. En resumen, la etiqueta es limitante y está sobreexplotada con suposiciones erróneas de ser elitista, arrogante y de mente cerrada. Desafortunadamente, ser etiquetado como escéptico envía una señal a algunos para que se desconecten de lo que podría decir de forma predeterminada debido a la asociación con una actitud desdeñosa y sabelotodo, que frustra cualquier esfuerzo de intercambio significativo por afirmaciones cuestionables.

La filosofía y el proceso del escepticismo científico deberían ser la conexión unificadora para la red de personas que se autodenominan “escépticos” y que participan en las actividades y comportamientos asociados. No puedo ver una misión clara o mensaje coherente positivo que una a los escépticos. Este problema continuo empeoró en los últimos 10 años, llegando a su nivel bajo hace unos 5 años con escándalo, facciones y boicots en lo que me pareció un fracaso en el liderazgo.

En 2000, cuando participé por primera vez en este círculo, la comunidad escéptica era casi en su totalidad hombres blancos y figuras de profesores. Lecciones efectivas sobre el valor del pensamiento crítico faltaban en los currículos escolares e Internet. Había poco contenido valioso para comunicar el pensamiento crítico a los niños. Todavía no hay mucho. El material para niños, padres y maestros es crucial y debe ser un objetivo principal para una defensa escéptica efectiva. En cambio, los temas de CFI/CSI y Skeptic Society todavía están dirigidos a una audiencia élite más vieja y educada, como lo eran en aquel entonces. El contenido mediático del escepticismo todavía no incluye mucho en el camino de los intereses de las mujeres, no atrae a las poblaciones minoritarias, y los escritores y comentaristas de los medios escépticos todavía son abrumadoramente hombres.

El ascenso de Skepchick en 2005 fue prometedor y marcó un cambio en la participación en el movimiento escéptico de personas más jóvenes y diversas. Finalmente, existió un foro racional, basado en la ciencia y en la lógica para los problemas de las mujeres. Pero las Skepchicks, con experiencia en marketing, no en ciencia o razonamiento, se establecieron como un club exclusivo que buscaba ser popular y recibir un pago por ello. La ola de Skepchickal llegó con chismes, comentarios difamatorios, contenido demasiado simplista sobre temas científicos y drama de cebo de clic utilizado para obtener éxitos del sitio web y la atención de los medios. Esto exasperó a muchos que dejaron de leer sobre el enemigo de la semana e intentaron seguir los argumentos hipócritas. Los temas de moda ya no se trataban de afirmaciones cuestionables, sino de justicia social y feminismo que indicaban un importante cambio de misión[1].

Ciertos portavoces no estaban haciendo ningún favor a la comunidad con su comportamiento y comentarios. Los grandes nombres de la ciencia y el escepticismo se metieron en escándalos tanto grandes como pequeños. Eso no significaba que su trabajo anterior fue anulado repentinamente, sin embargo, fueron socialmente castigados en las redes sociales de los bloggers “científicos” y el equipo Skepchick.

Existe una actitud distinta de cientificismo en círculos escépticos. La ciencia se usa indistintamente con escepticismo y como arma. Un mantra de escepticismo era “La Ciencia funciona, perras” – otro ejemplo del tono sordera del movimiento. Las personas que se autodenominaban escépticas eran más propensas a afirmar que la ciencia puede solucionar cualquier problema, independientemente de las complejidades de las disparidades sociales, culturales y económicas.

A eso se sumó la burla constante hacia los creyentes “woo”. Las personas que se suscribieron a la religión o que compraron la pseudociencia de todo tipo fueron llamadas “estúpidas”, “imbéciles” o “idiotas”. Los sentimientos más desagradables se revelaron en los comentarios sobre aquellos que fueron asesinados o lesionados debido a fallas en el juicio crítico: que estas personas merecían su destino.

Cuando la mitad de la población estadounidense (con números similares en otros países de habla inglesa) suscribe al menos una creencia paranormal, parece tonto burlarse o ignorar estos temas. Vi poco en el camino de la empatía al tratar de comprender otros sistemas de creencias y pocos intentos de encontrar enfoques novedosos pero moderados para relacionarse con ellos. El desagrado de los “escépticos” se mostró en varios medios.

Mientras tanto, los principales medios escépticos estaban estancados y pasados de moda. Las revistas y los boletines informativos seguían siendo vehículos principales para el contenido escéptico[2]. Encontré Skeptic Magazine (de los EE. UU.) ilegible[3]. Últimamente, Skeptical Inquirer tampoco me interesa. Las organizaciones invirtieron escasamente en tecnología, diseño web moderno, video y relaciones públicas. Ahora, la mayoría de las charlas de la conferencia ni siquiera llegan a YouTube: ¡la forma más popular para que las personas menores de 35 años obtengan contenido de video! Algunas voces vibrantes que podrían ser buenos portavoces están subordinadas detrás de científicos famosos en la marquesina Skeptical. Los medios y el público anhelaron una voz escéptica sobre temas que van desde lo paranormal a las plataformas políticas[4], sin embargo, no existía un marco para proporcionar esas voces. Encontrarás varias voces vulgares y desconocidas que pregonan una versión muy diferente del “Movimiento escéptico” en YouTube y las redes sociales. Altamente motivado por los ingresos publicitarios y cetrado por completo en cuestiones sociopolíticas, esta versión de “Skeptic” es otra razón más para que evite la etiqueta.

La adherencia y la defensa al ateísmo, un nicho separado y más estrecho, continúan combinándose con el escepticismo, lo que frena la expansión de ideas útiles basadas en la ciencia y la razón para audiencias amplias. El CFI se fusionó con la Fundación Richard Dawkins en 2016, que vi como otra señal de la consolidación de una agenda atea. El CFI ya estaba enfatizando fuertemente el humanismo (y el ateísmo) en su contenido a pesar de que había otras sociedades que promovían estos temas. Lo que se necesitaba era una organización exclusiva para abogar por el pensamiento crítico en la sociedad, centrándose en temas de actualidad para un amplio espectro de personas. La fusión con Dawkins marcó un llamamiento a la base atea, educada en la Universidad, que movió al escepticismo, como marca, más hacia el estereotipo negativo de los anti-religionistas cientistas y elitistas.

Las conferencias fueron el evento principal del año. Estas enormes inversiones de tiempo y dinero transmitieron los mismos mensajes una y otra vez, alabando la ciencia y los ideales escépticos. Poco después de que la JREF cerrara, CFI se hizo cargo del formato “Amazing Meeting” (TAM) de Las Vegas[5]. Qué poco original. Año tras año, los eventos escépticos en todo el mundo presentaban muchos de los mismos oradores y evangelismo científico para el público especializado. Perdí interés en ellos.

Para 2016, ya no tenía confianza en las organizaciones que representan el escepticismo. También me sentí defraudada por muchos en la comunidad que no eran las personas reflexivas que primero asumí que eran. Si bien no es razonable imponer reglas sobre un conjunto social flexible, esperar que se sigan ciertas normas (como el respeto, la cooperación y el discurso razonable) no es pedir demasiado. El drama que ocurrió en los eventos, en línea, en la prensa y detrás de puertas cerradas llevó a muchas personas a disgustarse con el círculo escéptico. Incluyéndome a mí. La comunidad, como algunos decían, “comía por su cuenta”[6].

Mis ideas y objetivos ya no estaban en línea con la mayoría. La idea de ser un “escéptico” se ha vuelto desagradable[7]. Ya no era mi tribu, no puedo relacionarme con ella. Y, la tendencia en justicia social, los temas ultraliberales están superando las ideas fundamentales del escepticismo científico en popularidad. Pronto podría superarlo en línea, dejando a las organizaciones dejadas atrás para que se sequen y mueran a menos que se adapten a los medios y preocupaciones del siglo XXI.

La comunidad Skeptic necesita un reinicio. El actual estado deslucido del escepticismo científico no puede mitigarse hasta que los nuevos líderes de la comunidad definan y acepten una misión sólida para llegar a un amplio espectro de la sociedad. Las viejas formas no funcionan: tenemos que buscar un entendimiento común para llegar a cualquier parte. Los esfuerzos que refuerzan la “otredad”, ignoran un terreno común e intentan abolir las ideas que creemos que son “tontas” son irracionales.

Espero ver el día en que el escepticismo se reinicie y se prenda con un público cansado de las mentiras, las estafas y las tonterías. Hasta entonces, sigo siendo escéptica cuando lo justifique, pero por favor no me llamen escéptica.

—–

Gracias a Howard Lewis por su orientación sobre el esquema de esta pieza.

https://sharonahill.com/2018/07/10/please-dont-call-me-a-skeptic/


[1] Esto no fue casualidad. Vaya a YouTube y vea qué significa “Comunidad escéptica” allí. Es completamente diferente a la comunidad de la que estoy hablando, compuesta por hombres y mujeres jóvenes y diversos que publican artículos de opinión sobre la corriente de la conciencia con cientos de miles de visitas.

[2] Skeptical Briefs ya no se publica.

[3] Lo único bueno en la revista Skeptic fue Junior Skeptic, que estaba atrapado en la parte posterior de cada número, donde recibió mucha menos atención de la que merecía.

[4] ¡No pueden ser solo Bill Nye y Neil Tyson!

[5] La JREF era una fundación educativa, por lo que TAM se programó en julio para atraer a los maestros. CFI lo movió a octubre para coincidir con Halloween.

[6] En décadas pasadas, siempre había animosidad y malestar en los grupos escépticos. Me pregunto si hay algo intrínsecamente inestable en una asociación de personas inteligentes, obstinadas y críticas que produzca explosiones periódicas. Parece difícil que todos estemos en el mismo carro y vayamos en la misma dirección.

[7] Siempre intentaré adherirme y abogar por el proceso de escepticismo al evaluar afirmaciones cuestionables. Todavía quiero saber la mejor respuesta. No me estoy inclinando hacia el lado “oscuro” (como algunos lo han supuesto), pero debemos reconocer el valor de escuchar y respetar lo que los no escépticos tienen que decirnos sobre la experiencia humana.