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Los Portulanos de Piri Re’is (Final)

Usted puede seguir las notas comenzando por la esquina noroeste, dando vuelta al sur, después siguiendo a lo largo del perímetro, y finalmente continuando en espiral hacia el centro. La lectura de algunas de las notas es realmente difícil. El mapa es trascrito por los expertos como sigue:

I. Hay una clase de tinte rojo llamada vakami, que usted no observa al principio, porque está a la distancia… las montañas contienen minerales ricos… Allí algunas ovejas tienen lanas de seda.

II. Este país esta habitado. La población entera va desnuda.

III. Esta región se conoce como el vilayet de Antilia. Esta en el lado donde se oculta el sol. Dicen que hay cuatro clases de loros, blanco, rojo, verde y negro. La gente come la carne de loros y sus sombreros se hacen enteramente de las plumas de los loros. Hay una piedra aquí. Se asemeja a la piedra de toque negra. La gente la utiliza en vez del hacha. Es muy dura… (ilegible). JPe vio esa piedra.

(Nota: Piri Reis escribe en el “Babriye”: “en las naves enemigas que capturamos en el mediterráneo, encontramos sombreros hechos de estas plumas de loro, y también una piedra que se parecía una piedra de toque”.)

IV. Este mapa fue dibujado por Piri Ibn Haji Mehmed, conocido como el sobrino de Kemal Reis, en Gallipoli, en el mes del muharrem del año 919 (es decir, entre el 9 de marzo y el 7 de abril del año 1513).

V. Esta sección dice cómo fueron encontradas estas costas y también estas islas.

Estas costas se nombran las costas de Antillas. Fueron descubiertas en el año 896 del calendario árabe. Pero se dice, que un Genovés infiel, cuyo nombre era Colombo, fue quién descubrió estos lugares. Por ejemplo, un libro que cayó en manos de dicho Colombo, y se encontró que en este libro decía que en el extremo del mar occidental (Atlántico) es decir, en su lado occidental, había costas e islas y toda clase de metales y también de piedras preciosas. El antedicho, habiendo estudiando este libro a fondo, explicó estas materias una por una al grande de Génova y dijo: “Vamos, deme dos naves, déjeme ir a encontrar estos lugares”. Ellos dijeron: “ O hombre improductivo, ¿se puede encontrar un fin o un límite al mar occidental? Su vapor esta lleno de oscuridad”. El mencionado Colombo vio que no conseguiría ayuda de los Genoveses, y se apresuró, fue al Bey de España, y contó su historia detalladamente. Ellos respondieron también como los Genoveses. En breve Colombo solicitó a esta gente durante mucho tiempo, finalmente el Bey de España le dio dos naves, vio que fueran equipadas bien, y dijo:

“O Colombo, si sucede como dices, te haremos kapudan (almirante) de ese país”. Diciendo lo cuál envió a dicho Colombo al mar occidental. El difunto Gazi Kemal tenía un esclavo español. El esclavo antedicho dijo a Kemal Reis, que él había ido tres veces a esa tierra con Colombo. Dijo: “Primero alcanzamos el Estrecho de Gibraltar, luego de ahí en línea recta hacia el sur y el oeste entre los dos… (ilegible). Habiendo avanzando en línea recta unas cuatro mil millas, vimos una isla frente a nosotros, pero gradualmente las olas del mar llegaron a quedarse sin espuma, es decir, el mar estaba calmo y la estrella del norte -los marineros en sus compases todavía decían estrella- poco a poco fue velada y llegó a ser invisible, y también se dice que las estrellas en esa región no se arreglan como aquí. Se ven en un arreglo diferente. Anclaron en la isla que habían visto anteriormente en el camino, vinieron los pobladores de la isla, tiraron flechas y no permitieron que tomaran tierra y pidieran información. Los varones y hembras tiraban flechas de mano. Los extremos de estas flechas estaban hechos de huesos de peces, y la población entera iba desnuda y también muy… (ilegible). Al ver que no podían desembarcar en esa isla; se cruzaron al otro lado de la isla, vieron un barco. Al verlos; el barco huyó y ellos (la gente en el barco) bajaron a tierra. Ellos (los españoles) tomaron el barco. Vieron que dentro de él había carne humana. Sucedió que esta gente estaba en esa nación y que iban de la isla en isla cazando hombres para comérselos. Dijeron que Colombo vio otra isla, ellos se acercaron, vieron que en esa isla había grandes serpientes. Evitaron desembarcar en esta isla y permanecieron allí diecisiete días. La gente de esta isla vio que ningún daño vino a ella de este barco, ella cogió pescados y se los trajo al barco en su pequeña canoa (filika). Éstos (españoles) estaban contentos y les dieron cuentas de cristal. Parece que él (Columbus) había leído en el libro que las cuentas de cristal eran muy valoradas en esa región. Viendo las cuentas trajeron más pescados. Éstos (españoles) siempre les dieron cuentas de cristal. Un día vieron oro alrededor del brazo de una mujer, tomaron el oro y le dieron cuentas. Les dijeron, si nos traen más oro, les daremos más cuentas, (dijeron). Ellos fueron y les trajeron mucho oro. Parece que en sus montañas hay minas de oro. Un día, también, vieron perlas en las manos de una persona. Vieron eso cuando; les daban cuentas, muchas más perlas les fueron traídas. Las perlas se encontraban en la costa de esta isla, en un punto a una o dos brazas de profundidad. Y también cargaron su nave con muchos árboles del palo de campeche y tomaron a dos naturales, los llevaron en ese año al Bey de España. Pero el susodicho Colombo, no sabiendo la lengua de esta gente, negoció mediante señas, y después de este viaje el Bey de España envió sacerdotes y cebada, enseñado a los naturales cómo sembrar y cosechar y convirtiéndolos a su propia religión. No tenían ninguna religión de ninguna clase. Caminaban desnudos y yacían como animales. Ahora estas regiones se han abierto a todos y han llegado a ser famosas. Los nombres para marcar los lugares en las citadas islas y costas fueron dados por Colombo, esos lugares se pueden conocer por ellos. Y también Colombo era gran astrónomo. Las costas y la isla en este mapa se tomaron del mapa de Colombo.

VI. Esta sección muestra de qué manera fue dibujado este mapa. En este siglo no hay mapa como este mapa en posesión de ningún otra persona. La -mano de este pobre hombre lo ha dibujado y ahora esta hecho. De cerca de veinte cartas y Mappae Mundi- éstas son las cartas dibujadas en los días de Alejandro, Señor de Los Dos Cuernos, que muestran el cuarto habitado del mundo; los árabes les llaman las cartas Jaferiye -a partir de ocho Jaferiyes de esa clase y de un mapa árabe de Hind, y de los mapas dibujados por cuatro portugueses que muestran los países de Hind, Sind y China geométricamente dibujados, y también de un mapa dibujado por Colombo en la región occidental lo he extractado. Reduciendo todos estos mapas a una escala se ha llegado a esta forma final. De modo que el presente mapa es tan correcto y confiable para los siete mares como el mapa de estos nuestros países es considerado correcto y confiable por los marineros.

VII. Es relacionado por el infiel portugués que en este punto la noche y el día son dos horas más cortos, en su más largo de veinte dos horas. Pero el día es muy caliente y en la noche hay mucho rocío.

VIII. En el camino al vilayet de Hind una nave portuguesa encontró un viento contrario (soplando) de la costa. El viento de la costa… él (ilegible) (la nave). Después de ser conducidos por una tormenta en una dirección meridional vieron una costa enfrente de ellos, avanzaron hacia ella (ilegible). Vieron que estos lugares son buenos ancladeros. Lanzaron el ancla y fueron a la orilla en barcos. Vieron gente caminando, todos desnudos. Pero lanzaron las flechas, sus puntas estaban hechas de huesos de peces. Permanecieron allí ocho días. Negociaron con esta gente mediante señales. Esa lancha vio estas tierras y escribió sobre ellas lo cuál… La lancha sin ir a Hind, regresó a Portugal, en donde, al arribar dio la información… Describieron estas costas en detalle… Ellos las han descubierto.

IX. Y en este país parece que hay monstruos de pelo blanco en esta forma, y también bueyes de seis cuernos. Los infieles portugueses lo han escrito en sus mapas…

X. Este país es una basura. Todo está en ruinas y se dice que aquí se encuentran grandes serpientes. Por esta razón los infieles portugueses no desembarcaron en estas costas y también se dice que son muy calientes.

XI Y estas cuatro naves son naves portuguesas. Su forma se describe abajo. Viajaron de la tierra occidental al punto de Abisinia (Habesh) para alcanzar la India. Dijeron hacia Shuluk. La distancia a través de este golfo es 4200 millas.

XII… En esta costa un

… está sin embargo

… en este clima de oro

… tomando una cuerda

… se dice que las midieron

(Nota: El hecho de que la mitad de estas líneas este perdido es la prueba más clara de que el mapa fue partido en dos).

XIII Y un kuke (un tipo de nave) Genovés que venía de Flandes fue atrapado en una tormenta. Impulsado por la tormenta vino a estas islas, y de este modo estas islas se conocieron.

XIV Se dice que en épocas antiguas un sacerdote de nombre de Sanvolrandan (San Brandan) viajó por los siete mares, así dicen. El antedicho desembarcó en este pez. Ellos pensaron que era tierra seca y encendieron un fuego sobre este pez, cuando la espalda del pez comenzó a quemarse se hundido en el mar, ellos reembarcaron en sus barcos y huyeron a la nave. Este acontecimiento no es mencionado por los infieles portugueses. Se toma del antiguo Mappae Mundi.

XV A estas islas pequeñas se les ha dado el nombre de Undizi Vergine. Es decir las Once Vírgenes.

XVI Y esta isla le llaman la Isla de Antillas. Hay muchos monstruos y loros y mucho palo de campeche. No está habitada.

XVII Esta lancha fue conducida a estas costas por una tormenta y permaneció donde encalló.

… Su nombre era Nicola di Giuvan. En su mapa se escribe que estos ríos que pueden ser vistos tienen la mayor parte de oro (en sus camas). Cuando el agua se había ido recogieron mucho oro (polvo) de la arena. En su mapa…

XVIII Ésta es la lancha de Portugal que encontró una tormenta y lleg (a esta tierra). Los detalles se escriben en el borde de este mapa. (Nota: vea VIII).

XIX Los infieles portugueses no van al oeste de aquí. Todo ese lado pertenece enteramente a España. Han hecho un acuerdo que se debe tomar como límite (una línea) dos mil millas al lado occidental del Estrecho de Gibraltar. Los portugueses no se cruzan a ese lado pero el de Hind y el lado meridional pertenecen a los portugueses.

XX Y esta carabela que encontró una tormenta fue conducida a esta isla. Su nombre era Nicola Giuvan. Y en esta isla hay muchos bueyes con un cuerno. Por esta razón llaman esta isla Isle de Vacca, que significa, Isla del Buey.

XXI El almirante de esta carabela se llama Messir Antón el Genovés, pero él creció en Portugal. Un día que la citada carabela encontró una tormenta, fue conducido a esta isla. Él encontró mucho jengibre aquí y ha escrito sobre estas islas.

XXII Este mar se llama el Mar Occidental, pero los marineros francos lo llaman el Mare d’Espagna. Lo que significa el Mar de España. Hasta ahora era conocido por estos nombres, pero Colombo, que abrió este mar e hizo estas islas conocidas, y también los portugueses, los infieles que han abierto la región de Hind han acordado juntos dar a este mar un nuevo nombre. Le han dado el nombre de Ovo Sano (Océano) es decir, huevo de los sonidos. Antes de esto se pensaba que el mar no tenía ningún extremo o límite, esto es, que al otro lado estaba la oscuridad. Ahora han visto que este mar esta ceñido por una costa, porque es como un lago, ellos lo ha llamado Ovo Sano.

XXIII En este punto hay bueyes con un cuerno, y también monstruos de esta forma.

XXIV Estos monstruos tienen siete palmos de largo. Entre sus ojos hay una distancia de un palmo. Pero son almas inofensivas.

Las montañas se dibujan en contorno y los ríos están marcados con líneas gruesas. En el mapa Piri Reis adopta y aplica las reglas de los signos emblemáticos mencionados en la página 28 del ‘Bahriye’. Así él indica las regiones rocosas con negro, las aguas arenosas y bajas con puntos rojizos, y las partes rocosas en el mar que no pueden ver los marineros con cruces.

Un estudio cercano del mapa nos muestra cómo Piri fue fiel a sus fuentes. En la bibliografía anexa al mapa él afirma que su mapa para los siete mares es tan seguro y exacto como el mapa del mediterráneo. De los varios nombres turcos en estas costas como Babadagi, Akburun, Yesilburun, Kizilburun, Altin Irmagi, Guzel Korfuz, Kozluk Burnu, Iki Hurmalik Burnu etc., nosotros deducimos que en su dibujo él hizo uso no solamente de los mapas portugueses en su posesión, sino también de la información provista por los varios marinos turcos que conocían estas costas. En su dibujo de la línea costera y en su marca de los sitios de importancia en ella notamos otra vez su notable exactitud. Es absolutamente exacto también en las posiciones de las Azores, de Madeira y de las Canarias.

En cuanto a la parte norte del mapa, vemos aquí cómo Piri Reis fue beneficiado por los nuevos mapas portugueses y registró en él los descubrimientos hechos antes de 1508 en la costa norteamericana por Amerigo Vespucci, Pinzon y Juan de Solís. Algunos de los topónimos de la costa suramericana, como Santa Agostini, San Megali, San Francisco, Puerto Rali, Todos Santos, Abrokiok, Cabo Frio y Katenio muestran una semejanza cercana a sus formas modernas. A excepción de las dos entradas sobre el nombre y la fecha del mapa, el resto de entradas fueron escritas por un calígrafo. Este hecho puede explicar los cambios que se observarán en varios nombres en el mapa. Otra razón de esto puede fácilmente ser la insuficiencia de la escritura árabe entonces en uso, para expresar palabras turcas.

Todos los ríos principales en América del sur están marcados en el mapa, aunque los nombres no se escriben. Es notable que él debió haber dibujado el Río de La Plata en el mapa a partir de todos los relatos, cuando Pinzon y Juan de Solís pasaron por él incluso nunca lo notaron. Fuera de las partes referentes al mapa de Colón, las escalas en millas son asombrosamente exactas. La tierra se extiende al oeste desde el sur de la Plata. Esta parte del mapa se dibuja evidentemente de acuerdo con la idea Ptolemaica del mundo, también se observa en el Mappa Mundi. Ocho años más tarde, cuando había acabado su mapa en el prefacio al libro él afirma eso, más al sur no hay tierra sino mar, lo que demuestra que él seguía los últimos descubrimientos con mucha atención. Pero, desde él el punto de vista de la importancia histórica de estos descubrimientos geográficos, este mapa es particularmente significativo para América Central.

Los estudios cercanos confirman la idea de que el mapa posee toda la información importante que estaba en el mapa de C. Colón dibujado y enviado a Europa en 1498 y también del mapa de Toscanelli que Colón tenía a su disposición cuando por primera vez se aventuró en sus viajes. Esta parte del mapa contiene muchas islas imaginarias con una pintura de un loro en cada una. La isla de Trinidad se escribe como “Kalerot”, que se deriva probablemente de un cabo en esta isla que Colón llamó “Galera”. Puerto Rico se nombra aquí San Juan Batichdo, y en su costa de Este se dibuja la pintura de una fortaleza. Hay, sin embargo, otra isla al oeste de Trinidad, otra vez con una pintura de un loro cerca del cual está escrito San Juan Batichdo. Dibujo varias de las islas en la costa suramericana enfrente Trinidad muestra la influencia de Colón, que creía que este nuevo continente descubierto era un grupo de islas. Esto también se observa en la isla de Haití, llamada por Colón Hispanyola, y por Piri la Isla de España: en vez de mostrarla extendiéndose de Este a Oeste, él la muestra extendiéndose de norte a sur, lo que prueba que Colón tomó esta como si fuera Zipango, es decir Japón como Marco Polo la llama y de acuerdo con las descripciones de Marco Polo de la isla, se da esta posición equivocada.

Las Antillas verdaderas se muestran en el mapa no como islas, sino como C. Colón creía que eran, un continente. Por lo tanto Piri llama a América Central “El condado de Antilia”, y la costa norteamericana “Lla costa de Antilia”. Es verdad que en cierto punto bastante cerca de la costa norteamericana se marca una isla llamada el Antilia, pero evidentemente se refiere a la isla legendaria considerada popularmente como fabulosamente rica y próspera cuando Colón comenzó sus viajes. Debe observarse, sin embargo, que al lado de la isla hay una nota que establece eso, contrariamente al error común, la isla no es próspera. Cuba, se muestra también como continente de acuerdo con la creencia firme de Colón. Tan confiado estaba Colón en esto que cuando estaba cerca de la costa de Cuba en 1494 hizo que su convicción fuera registrada por el notario público del barco, Fernand Perez de Luna, y pidió que todo la tripulación la firmara, como podemos ahora ver en el documento firmado el 12 de junio de 1494, que declara que, puesto que es absolutamente evidente que esto es un continente, quienquiera que intentara contradecir esta declaración sería multado con 1000 piezas de Maravedis y también su lengua sería cortada. Indudablemente la razón por la que Piri, también la muestra como un continente no era porque estuviera asustado de que le cortaran la lengua, sino porque él no cuestionaba la veracidad de esa pieza de información dada por una autoridad tal como Colón, que había ido a esas partes del mundo varias veces. Cuba también se muestra como continente en el mapa de Colón fechado en 1498, que formó la base para el de Piri más adelante; en el burdo bosquejo dibujado por el hermano de Cristóbal Colón, Bartolomeo, en 1503, en el mapa del mundo hecho por Ruysch en 1508, e igual en el mapa marino de Waldeesmuller en 1507.

Piri llama a las once islas en el sureste de Haití “Undizi Vergine”, que muestra que el número de islas no esta expresado por la palabra “once” lo que significa once en español pero es equivalente en la lengua materna de Colón, italiano. Ésta es otra indicación de cuan fiel es Piri al mapa de Colón, manteniendo cerca de la información del mapa de Colón que poseyó al parecer todo lo que estaba en el mapa anterior de Toscanelli, Piri nos lleva hasta el mapa más viejo de América y nos informa sobre varios aspectos de la fase más importante de la historia de los descubrimientos. Registrando las explicaciones dadas por el español que había participado en las tres expediciones de Colón y fue capturado más tarde por Kemal Reis, él relacionó la historia de estos descubrimientos de una fuente original libre de los últimos cuentos legendarios que habían crecido sobre ellos.

Dispersadas sobre el mapa hay algunas otras entradas que también nos aclaran sobre los varios detalles de los descubrimientos. Al lado de la pintura de una nave cerca de las Azores se escribe que este barco Genovés vino de Flandes, naufragó, y que los sobrevivientes descubrieron estas islas. De otra entrada sabemos que allí el mar es el Mar Occidental, pero los europeos lo llaman el Mar Español, y después de los descubrimientos de Colón el nombre se cambia a Ovasana, es decir, “Océano”.

Al lado de una pintura cerca de la isla de Santiano hay una nota que indica que los nombres de estos lugares fueron encontrados y dados por un marino Genovés traído de Portugal. En esta entrada cerca de la pintura de una nave cerca de la costa suramericana él resume toda la información dada en un mapa por Nikola di Juan que naufragó allí. En una de las notas sobre el Océano Atlántico menciona el tratado de “Tordesillas” 1599, y cierta línea que divida y las posesiones españolas y portuguesas.

Hacia el Norte, en el mapa hay una pintura de un pez en el cual esta dibujado una mujer y un hombre que hacen un fuego, cerca esta otra nave y tres personas en un barco. Ésta es la historia de San Brandan que era muy popular en la edad media, y fue registrada en las “mil y una noches”. Pero Piri no descuida agregar que la leyenda no viene de los portugueses sino del viejo Mappa Mundi. Esto muestra que el geógrafo turco hizo uso de muchas fuentes y no descuidó la información más última lo más cercana posible a su tiempo, y que él tenía mucho cuidado de su bibliografía.

De las varias clases de trabajo de investigación hechas en el mapa concluimos que comparado con otros mapas del período, el de Piri es el más perfecto y original. Interesará a americanos como uno de los mapas más viejos de su tierra, y los turcos estaremos siempre orgullosos que el autor de los mapas fuera uno de nosotros.

El segundo mapa de América

Quince años después de este primer mapa, Piri Reis dibujó un segundo, otra vez en Gelibolu. Como el anterior lleva su firma. Desafortunadamente tenemos hoy solamente una porción pequeña de él es decir una porción pequeña del hemisferio occidental. Es de 68/69 centímetros de tamaño. Se dibujaron figuras ornamentales en los márgenes y la mayor parte son en color.

Allí encontramos la parte norte del Océano Atlántico y de las regiones recién descubiertas de América del Norte y Central. Hay cuatro rosas de los vientos en el. El Trópico de Cáncer se muestra aquí, aunque no estaba en el primer mapa. Hay también escalas de mulas en él, cada una con veinte divisiones. De las notas al lado de ellas sabemos que la distancia entre las divisiones es de 50 millas, y entre dos puntos es de 10 millas. Las escalas aquí son más grandes que en el anterior. Vemos Groenlandia en el Norte y las Azores hacia el Sur. Algunos de los nombres con “San Mikal”, “Santa Mariya”, “Eurico”, y “San Jorjo”. Al sur de Groenlandia se ven dos pedazos grandes de tierra; el que esta al Norte se llama Baccalao. En el mapa hay una nota que dice que Baccalao fue descubierto por los portugueses. En otra nota más abajo cerca de “Terra Nova” dice que aunque estas costas fueron descubiertas por los portugueses, todo es desconocido hasta ahora, y solamente las partes que se muestran en el mapa se han descubierto. Más al Norte todavía uno puede ver la península de la Florida dibujada muy parecida a la que conocemos hoy. Él la llama San Juan Batisto. El nombre fue dado primero a Puerto Rico en el mapa anterior.

Las partes de tierra que se ven al lado son las penínsulas de Honduras y de Yucatán, descubiertas en 1517 y 1519 respectivamente. Distinto al primer mapa, dibujado bajo la influencia de Colón, las islas de Cuba, Haití, las Bahamas y las Antillas se dibujan exactamente. Uno puede leer las palabras “¡Es! Di Vana” sobre Cuba. Aunque hay numerosos nombres a lo largo de la costa de Venezuela, muy pocos pueden ser leídos. Entre las palabras legibles está San Cilormi, Monte Krago, Detonos, Die Sagram, Ponte Sogon, Didas y Sare.

En este segundo mapa el dibujo de la línea costera muestra mejoría en la técnica y también semejanza cercana al concepto moderno de estas áreas. Se da cuidado especial a las secciones pedregosas y rocosas. Hay, sin embargo, una leve distorsión en el mapa de la posición verdadera del continente como lo conocemos hoy. Este error fue cometido, debido a la negligencia en no tomar en consideración los diez a trece grados de diferencia en el ángulo del compás contemporáneo. Este error se observa en todos los mapas contemporáneos sin ninguna excepción.

Sobre este mapa, como en el anterior, hay algunas notas explicativas, pero se registran más brevemente. La nota sobre la esquina izquierda del mapa, debajo de las escalas con los puntos largos y ornamentales, da la firma del autor así como la fecha 1528 (935 D. H.). Al lado de las medidas hay una nota que indica las millas, donde él dice que la distancia entre dos secciones es 50 millas y entre dos puntos 10 millas.

Sobre el segundo sistema de escalas más al Norte dice otra vez que la distancia entre dos secciones es 50 millas y entre dos puntos 10. La idea en las dos notas es la misma pero una o dos palabras son diferentes.

Al lado del lugar de los nombres en las notas cerca del Labrador dice que “Éste es Baccalao, los infieles portugueses la descubrieron. Todo lo que se sabe sobre ella se registra aquí”. De la posición en el mapa entendemos que estas costas son de “Terra Nova”. Sabemos hoy que el explorador portugués, Carl Real descubrió Terra Nova en 1500, y su hermano, Miguel Real, un año más tarde en 1501, descubrió el Labrador.

La parte del excedente de la nota sobre América Central esta dañada sin embargo lo que queda es muy interesante. “Dividiendo la tierra… para encontrar dónde comienza el mar… el vilayet que… más allá del cuál”, puede ser leído.

Aquí hay una referencia a un explorador que planeó cruzar por tierra para alcanzar el Océano. Es absolutamente posible que Piri se refiera a Balboa que cruzó América Central y alcanzó el Océano Pacífico en 1513.

Otro término interesante usado en el mapa es lo que él llama los trópicos: “Alargadores de los días”. En sus propias palabras la explicación es la siguiente: “Bu hat gu»n gayet uzadigi yere isarettir” lo que significa que estas líneas indican la parte del mundo donde los días se hacen más de largos.

Los marinos en el siglo XVI, al cruzar el Océano Atlántico desde la costa de Europa y África usadas para aprovechar los vientos y las corrientes del golfo. En este mapa las últimas se muestran con flechas acentuadas que indican la dirección tomada.

La línea dibujada sobre Cuba debe, por supuesto haber estado dibujada más al norte, y la península de Yucatán se debió haber puesto enteramente debajo de ella; pero tal exactitud no se podría esperar de la técnica cartográfica de la época.

Tales errores técnicos se pueden observar también en otros mapas contemporáneos. Debemos, por lo tanto, reconocer la grandeza y el valor del trabajo entre otros mapas del período después de precisar brevemente sus varios méritos y deméritos.

Como puede ser observado fácilmente en este mapa, Piri Reis continuó siguiendo los nuevos descubrimientos con gran interés. Es notable que, considerando los resultados de los nuevos descubrimientos, él debió corregir en este mapa las inexactitudes del primero en cuál se engañó por su confianza incuestionable en el mapa de Colón. En este segundo mapa Piri Reis mostró solamente las partes del mundo que habían sido descubiertas ya y dejó en blanco las partes inexploradas, explicando que esto era por el hecho de que aún eran desconocidas. Así, Piri probó, de nuevo, cómo observó los principios de métodos científicos al dibujar este mapa.

Comparación de los mapas de Piri Reis con otros mapas contemporáneos

Los mapas o cartas llamadas portulanos, 1. C. Manuales de navegación, fueron dibujados por primera vez en el siglo XIII. Tenemos ejemplos de tales trabajos anteriores a ese período, pero la clase que podría compararse con Piri Reis’ es principalmente de los siglos XIV a XVI.

El primer portulano de Europa se encuentra en el trabajo de Adamus Biemensis de 1076. Luego viene el mapa llamado Pisane, dibujado probablemente en el décimotercer siglo. Los mapas que aparecen después contienen el nombre del autor y la fecha del dibujo. El más temprano entre éstos es el portulano de Pietro Vesconti, fechado en 1320. A esto se agrega una sección del trabajo de Marino Snudus, bajo el nombre de “Liber Secretaruin Fidehum Vía”.

Así, en vista del desarrollo de este tipo de manuales y de cartas, será útil hacer una breve revisión comparativa de otros trabajos contemporáneos, especialmente de los mapas que muestran América.

Los portulanos y manuales escritos después del siglo XIV mencionan la isla de “Brasil”, y en 1414 la isla de “Cipangu” y de “Antilia”. Se cree que entre 1474 y 1482 Toscanelli envió un portulano junto con una carta a Cristóbal Colón.

Desafortunadamente, estos documentos no han sobrevivido. En esa carta él se supone que dijo que de acuerdo con el testimonio de varios que habían ido por ese camino, si uno se mantenía viajando hacia el Oeste eventualmente alcanzaría Asia.

Según lo que De la Ronciere escribió, este mapa portugués fue dibujado entre 1488 y 1493. Una fotografía del mapa será encontrada en otra página de este libro, junto con la porción que Kretchner re-dibujo (p. 39).

La información se dispersó por todo el mundo después de 1507 en que Amerigo Vespucci escribió en una carta diciendo que era un continente nuevo y él lo llamó “Novus Mundus”. San Die, que publicó la carta, sugirió el nombre de “América”.

Por otra parte hay algunos que aseguran que el nombre de América fue adoptado porque los naturales de Nicaragua llamaban una parte de su tierra “América”. Es verdad que en la primera mitad del siglo XVI este continente nuevo atrajo la atención de geógrafos, y que dio lugar a varios mapas que fueron dibujados. Piri Reis era uno de estos cartógrafos. Por lo tanto, una comparación de su trabajo con otros mapas contemporáneos dibujados entre 1507-1550 nos revelará la grandeza de los mapas de Piri como documentos históricos en el descubrimiento de América.

Conclusión

Como se ha indicado ya, en la época de Piri Reis, el Imperio Turco Otomano era la potencia dominante en el Mar Negro, el Marmara y el Mar Rojo, y luchaba por el predominio sobre el Egeo, el Mediterráneo y el Océano Indico. Para tal posición el Imperio tuvo que tener una flota equipada de todas las armas más modernas. Los archivos del estado nos dan un poco de material más interesante y más rico referente a estas organizaciones. Lo que el autor de este folleto desea demostrar, sin embargo, era solamente algunas de las características de un marino y erudito turco, el escritor de una guía marina y el cartógrafo de dos mapas del mundo, hombre que había participado en numerosas empresas privadas y de estado en los distintos mares.

Estudios cercanos de los mapas nos revelan el hecho que en comparación con otros mapas contemporáneos éstos muestran estar compuestos con un más avanzado espíritu y método científicos. Los dos mapas de Piri se complementan. Estamos en deuda de tales guías invaluables en el mundo académico para aclararnos esta fase más importante de los descubrimientos geográficos. En cualquier historia del período deben tomarse como datos de información directa. La bibliografía mostrará la abundancia de publicaciones sobre estos trabajos. El autor ha tenido siempre intenso placer al estudiar este tema en varias ocasiones, y ha pensado que es su deber compartir algo de la información con un grupo cada vez más grande de lectores.

La vida y los trabajos de Piri Reis muestran no solamente las grandes cualidades heroicas y guerreras de los turcos en los siglos XV y XVI, sino también su contribución al mundo académico y a la civilización. Piri vivió en una época en que la cultura turca era fértil en cada campo. El siglo XVI se mira universalmente como la Edad de Oro de la civilización turca en la historia. Piri fue uno de esos que dejó grandes trabajos detrás de ellos no solamente para su propia nación sino para toda la ciencia de la geografía del mundo, y se convirtió así una figura importante para la historia de la civilización. Una nación vive mientras ella puede producir trabajos culturales en cada época.

Para concluir: los dos mapas de Piri Reis podrán interesar a los americanos como los mapas más viejos de su propia tierra. Y los turcos estaremos siempre orgullosos de haber tenido al autor de tales trabajos, y estaremos alegres de recordar que nuestros antepasados también estuvieron interesados en el continente americano.

Diversas versiones del “Bahriye”

El Bahriye lleva dos diferentes fechas: 1520 (927 árabe) y 1525 (932 árabe). La primera versión recibió renombre entre los marinos contemporáneos y fue copiada para ser utilizada en la flota.

La otra versión es la que fue presentada a Suleyman después de que el autor le hiciera nuevas adiciones. Hasta ahora no se han encontrado copias originales. Las copias existentes en las bibliotecas son versiones más recientes de éstas.

Versión 1521

1 Estambul. La Biblioteca del Departamento de Hacienda, Palacio de Top-kapi. No 575.

2 Estambul. Biblioteca del Palacio De Topkapi. No: 333

3 Estambul. Biblioteca de Nuruosmaniye. No: 2290.

4 Estambul. Biblioteca de Nuruosmanlyc. No: 2292 fecha: 162~

5 Estambul. Biblioteca de Koprtilti. No: 172. (sin fecha)

6-7 Estambul. Biblioteca del Museo Naval. No: 59, 50 (2 copias).

8 Dresden. Fecha de la copia: 1544 (961 árabe). Parte de ella fue publicada en 1926 por Paul Kable.

9-10 Bologne. No: 3612-3613. Solamente una tiene una fecha: 9574 (A. 982)

11 Berlín. Profesor Martman. 1644 (A. 10~0)

12 Berlín. Biblioteca del Estado.

13-14 París. Biblioteca Nacional. No: 220-965 (956). Uno lleva la fecha: 1587 (A. 996)

15 Viena. Ninguna fecha.

16 Londres. Biblioteca Bodleian de Oxford. 1525 (932 Árabe) Versión

17 Estambul. Biblioteca de Santa Sofía. (esta versión fue publicada en 1935 en Estambul con una introducción, un índice y un facsímil.)

18 Estambul. Biblioteca de la Universidad. No: 4654

19 Estambul. Biblioteca de Koprulu. No 171

20 Estambul. Palacio de Topkapi, Biblioteca de Revan. No: 18-1633

21 Estambul. Biblioteca de Husrev Pasa. No: 264, 1770 (A. 1184)

21 Estambul. Biblioteca de Husrev Pasa. No: 1770 (A. 1184)

22-23 Estambul. Biblioteca del Museo Naval. No: 88. (sin fecha)

24 Estambul. Biblioteca del Mijo. No: 1

25 Estambul. Palacio de Topkapi, Biblioteca del Quiosco de Bagdad. No: 388

26-27 Estambul. Biblioteca de Nuruosnianiye. No. 989 – 3004.

28 Estambul. Biblioteca de Atir Efendi. No: 227

29 Estambul. Biblioteca de Yeni Cami. No 790

Los Portulanos de Piri Re’is (3)

Vida y trabajos del almirante turco: Piri Reis

EL MAPA MÁS VIEJO DE AMÉRICA, DIBUJADO POR P1RI REIS

Por el profesor Dr. Afetinan

Traducido al inglés por: Dr. Lenian Yolac[1]

TURK TARIH KURUMU BASIMEVI – ANKARA 1954

VIDA Y TRABAJOS DEL ALMIRANTE TURCO PIRI REIS

INTRODUCTION

Déjenos hacer un viaje al pasado. La primera parada en este viaje será la Turquía de hace treinta años. El primer trimestre del actual siglo muestra a Turquía en el final de la guerra de independencia, y la república establecida por Kemal Ataturk (1923). La república turca, ahora treinta años más vieja, fue fundada sobre los restos de otro estado turco, el Imperio Otomano (1299-1923).

Para la segunda parada tomemos el año 1929. Entremos el palacio de Topkapi de los sultanes otomanos, situado en uno de los puntos más hermosos de Estambul llamado Sarayburnu. El palacio, que consiste en varios edificios, cada uno rodeado de extensos jardines, atestigua las diversas características del período otomano. El gobierno republicano turco decidió transformar este palacio en un museo.

El descubrimiento del mapa de América

En el proceso de clasificar los numerosos artículos en los edificios, el Sr. Halil Edhem, director de los museos nacionales, descubrió un mapa[2] (9 Nov.1929) hasta entonces desconocido en el mundo de la ciencia. Al oír hablar de este descubrimiento del mapa más viejo de América Ataturk mostró gran interés en el asunto. Pidió que el mapa fuera llevado a Ankara, que fuera estudiado y ordenó que se publicara como estaba y que se sometiera a una investigación académica.

Estudiar este mapa por primera vez para Ataturk fue una emoción inmensa. Había sido dibujado hacía centenares de años sobre una piel de “roe”, con varias ilustraciones en colores y escrituras en él. Cuando lo sostuve en mis manos, me sentí como si viviera en el pasado hace mucho olvidado. Mis emociones tienen ahora veinticuatro años, pero déjenos, con el mismo orgullo nacional y académico, hacer una ojeada del período en que este mapa fue dibujado y dentro de la historia del hombre que lo dibujó.

Éste es uno de los mapas más viejos pero más perfectos de América, dibujados por un almirante turco. Ahora, si a usted no le importa, por unos minutos, hagámonos viejos unos cuantos siglos, venga conmigo al siglo XVI. En esta tercera parada de nuestro viaje repentinamente cubriremos una tierra extensa. La potencia marina del Imperio Otomano-Turco de los siglos XV y XVI.

En el siglo XV, particularmente después de la conquista de Estambul, el estado otomano creció en un imperio. Para asegurar el dominio turco sobre el Mar Negro y el Mediterráneo tuvo que convertirse en potencia naval. Para conseguir la supremacía en el Mediterráneo, las fuerzas turcas tuvieron que luchar contra las Venecianas, las Genovesas, quienes generalmente se aliaban con los caballeros de San Juan, y los españoles. Finalmente tuvieron éxito en adquirir soberanía territorial hasta Viena en el Oeste, al Cáucaso, al Irán y al Irak en el Este, y el Sur y como resultado de agregar Siria, Egipto, Túnez, Argel, el Hejaz y Arabia a las anteriores conquistas, formaron estrechos contactos en los distintos mares. El Mar Negro y el Mediterráneo, incluyendo las orillas adriáticas, vinieron a estar bajo dominio de la bandera turca. La flota la llevó a través del Mar Rojo, el Golfo Pérsico y los mares de Amman hasta el Océano Indico. El gran almirante turco, Piri Reis, cuya vida ahora será nuestro asunto de discusión, era uno de esos grandes almirantes turcos como Burak Reis, Kemal Reis, Muslahiddin Reis, Barbaros Hayrettin, Turgut’, y Kilic Ah, que, al final del siglo XV y durante el siglo XVI, ganó victorias para la flota, y estableció el poder turco y lo preservó sobre los mares.

Biografía de Piri Reis (1470-1554)

No sabemos exactamente la fecha de su nacimiento, pero suponemos que fue entre 1465-1470. Nació en Gelibolu o Gallipoli como se le conoce en el mundo anglo-americano, una encantadora ciudad costera en el mar de Marmara, que entonces era utilizada como base naval. Le pusieron de nombre Muhiddin Piri. Su padre fue Haci Mehmet, y su tío, el famoso almirante de aquella época, Kemal Reis. Sobre los niños que nacían y crecían en esta ciudad, Ibni Kemal, el historiador turco dice: “Los niños de Gelibolu crecen en el agua como cocodrilos. Sus cunas son los barcos. Se duermen con el arrullo del mar y de las naves día y noche”.

Este muchacho turco, también, se duerme con el sonido del mar en sus oídos, pasó once años en su ciudad natal. Como otros niños turcos de ese tiempo, adquiere sus tempranas nociones del mundo, de las ideas en el país y alrededor de él, y también de la enseñanza elemental que le dieron. Después de cumplir los doce, se une a la tripulación de su tío, Kemal Reis. Después de eso no será un joven turco desconocido, sino Piri, un observador cuidadoso, y un héroe del mar cuyo nombre será recordado por la historia. Comienza su carrera bajo la vigilancia de su tío, y participa en toda clase de actividades navales durante catorce años ininterrumpidos. Podemos seguirlo en este período de su vida a través de su libro, “Bahriye – Sobre la navegación” en cuál él registró sus experiencias de los lugares que visitó con su tío, y los acontecimientos históricos de ese tiempo en un estilo vívido y encantador. Los primeros catorce años de la vida de Kemal Reis están dedicados a la piratería, como era la costumbre en ese entonces. Después de obtener un considerable poder en el mar con sus propios esfuerzos personales, en 1494 Kemal Reis aceptó el reconocimiento y posición oficiales del gobierno otomano, junto con su tripulación digna y experimentada.

Varias fuentes confirman la indicación de que Piri estaba con Kemal Reis antes de esta fecha. Por ejemplo, durante un período cuando su tío estaba en Egriboz, él dice en un pasaje en el “Bahnye”, sobre los monasterios de Athos, “El lugar antedicho es un cabo largo, de 80 millas en longitud; que del lado de Tracia cae encima de un canal seco” (pp. 117-119). En su libro, el “Bahriye”, él hace las observaciones siguientes sobre los puertos en la costa de Athos en la península de Khalkidhiki: “Delante del monasterio de Alaviri hay rocas nativas, entre las cuales cae un puerto natural. Puede pasar solamente un barco a la vez, pero puesto que la boca del puerto se abre en el norte, los vientos del norte y del este hacen mucho daño al barco que entre allí. Nos sucedió una vez. Mientras entrábamos en el puerto sopló el viento fuerte del Este a través del norte y dañó nuestro barco, por lo que los monjes del monasterio vinieron a nuestro rescate. Ataron el barco desde los cuatro lados después de lo cual no podía moverse. Así nos salvaron de la tormenta, y pudimos seguir nuestro camino”. (Bahriye, p. 113).

Las observaciones se refieren a la costa de Athos. Para la tercera península él da esta información: “Hay un cabo en Karaburun. La gente le llama cabo de Kesendere. De este cabo a “Kumburnu” está todo cubierto con bosques de pino. Kumburnu es un cabo bajo y arenoso; en ese punto crecen pequeños arbustos. En él, 100 millas al noroeste está la ciudad de Salónica”. En otra versión del libro él dice algo diferente del mismo cabo: “La costa de Kesendere hasta Kum Burnu es muy baja. A lo largo de la costa hay árboles altos de pino. Pero nadie sabe dónde uno puede obtener agua potable. Al humilde autor de estas líneas Kara Hasan Reis le mostró el punto”.

En 1494 la población musulmana en Granada en España pidió ayuda de los gobiernos tunecino, egipcio y otomano. Era justo entonces cuando Kemal Reis llevaba una vida de piratería y utilizó sus naves para transportar a estos musulmanes al África. De 1487 a 1493 Piri participó en varias actividades en estos mares bajo la supervisión de su tío.

Piri Reis da información notable sobre la costa occidental del Mediterráneo y de sus islas, y dice lo siguiente sobre la isla de Minorea de las islas de Balearie: “Le llaman a ese puerto Portulano. Tiene un buen puerto. Tan pronto como usted sale del puerto y da vuelta a lo largo de la costa del Este hacia el Norte usted llega a un resorte natural. Emerge debajo de un árbol de higo. Alrededor de ese resorte es seguro que usted se encuentre con barcos árabes y turcos la mayor parte del tiempo, porque obtienen su agua allí. Más allá hay una fortaleza”. (Bahriye p. 532).

Durante seis años de piratería alrededor de las varias islas y costas en el Mediterráneo, lucharon contra otros piratas de la época, conquistaron barcos y en el mal tiempo pasaban el invierno en puertos favorables. Kemal Reis permanecía un rato largo a lo largo de la costa africana, en Argel, Túnez y Bona, y formó relaciones amistosas con la gente de allí y tenía muy buenas relaciones allí. (Bahriye, 1935 Introducción). P. IV Entonces mientras pasaban los meses del invierno de 1490~149I en el puerto de Bona participaron en la batalla conducida por Kemal Reis contra Sicilia, Cerdeña y Córcega.

Una de estas batallas es registrada por Piri de esta manera: “Hay algunos puntos bajos a lo largo de la bahía antedicha de Resereno; Terranova es una fortaleza en una tierra de punto bajo. “Terranova” significa la “ciudad nueva” en Sicilia. Ahora, la parte delantera de la ciudad es una playa, un buen abrigo en el verano. Los barcos caen de tres a cuatro millas lejos de la tierra a través de la fortaleza. En el puerto mencionado superamos tres barcos esta vez”. (Bahriye, p.493),

Así cada acontecimiento se registra con las fechas correctas. Para la isla de Córcega Piri escribió un nuevo capítulo (pp.523-529) y agregó un mapa de la isla con explicaciones detalladas que daban el contorno de la isla como 400 millas, y dijo: “En esta isla hay una alta montaña que se levanta de norte al sur. En esta fecha conté 25 picos de esta montaña en su parte Este. Parecían como los dientes de una sierra. Cada uno de esos picos esta cubierto con nieve todo el año” (p.524).

Sobre los habitantes él dice: “La isla mencionada de Córcega era un dominio de los Genoveses, pero luego cuando el francés conquistó Génova, entre las otras, esta isla, pasó también al francés”.

En ese tiempo, reinaba el sultán Bayezid II, hijo de Melimet II, el Conquistador. Después de la muerte de su hermano, Príncipe Jeni, en 1495 Bayezid comenzó a gobernar el país sin un rival. Además de las grandes conquistas tenían como objetivo reforzar el territorio así como el poder naval, y para ese propósito trajo ‘bajo su bandera’ varias unidades de naves turcas piratas. Él invitó a Kemal Reis a que se uniera a la flota imperial. Él hizo eso, con Piri Reis y Kara Hasan para ayudarlo. Todos ellos eran marineros experimentados y entrenados con buen conocimiento de los mares. Con tal capacidad hizo que Piri Reis participara en las campañas mediterráneas bajo supervisión de Kemal Reis.

El primer reconocimiento oficial de las acciones de Piri es un recuento de las luchas marinas en los años 1499-1502. El comandante en jefe real de la flota pertenecía al Almirante Supremo de todas las Fuerzas del mar y era Kemal Reis. En esta flota a Piri se le dio el comando oficial de algunos barcos. Su servicio en las batallas (1500-1502) contra los Venecianos fue notable. Las grandes ventajas que el imperio otomano adquirió por el tratado de Venecia en 1502 fueron hechas posibles principalmente por los hechos valientes de estos marineros. Después de esta fecha Piri trabajó como almirante de la flota otra vez, pero a la muerte de su tío durante una batalla naval, Piri fue privado de su gran protector. Debido a una cierta razón desconocida a nosotros, Piri no participó en esa batalla. No hay duda en cuanto al profundo dolor que le causó esta pérdida a Piri. El conocimiento adquirido bajo la tutoría de Kemal Reis y la experiencia acumulada durante su vida en el mar le habían asegurado fama y una firme posición. Después de la muerte de su tío él salió a los mares abiertos y comenzó a trabajar en su primer mapa del mundo en Gelibolu. La porción del mapa que ahora poseemos es una parte de él.

Junto con este mapa él arregló sus notas para el libro “Bahriye” que resultó ser más tarde una clase de libro guía en la navegación. En 1516-1517 se le dio el comando a Piri de varios barcos que participaban en la campaña otomana contra Egipto. Bajo el reinado de Cafer Bey la flota tomó Alejandría. Con una parte de esta flota Piri navegó a El Cairo a través del Nilo, y más adelante dibujó un mapa y también dio información detallada sobre esta área.

Después de que Egipto fuera anexado al creciente Imperio, Piri tuvo ocasión de conocer personalmente la decisión soberana, Yavuz Selim; durante la batalla de Alejandría. Él presentó el mapa que había dibujado previamente al sultán. Después de la campaña egipcia, durante un período de relajación en Gelibolu, puso sus notas en el “Bahriye” en forma del libro.

El reinado de Suleyman el Magnífico, que ascendió al trono en 1520, es una historia de victorias sucesivas. Piri formó parte de la flota turca y era natural que navegara a la campaña en Rhodes en 1523.

Piri conmemora, en verso, el comando real del sultán Suleyman actuando como guía de Pargall Ibrahim Pasa, el principal Vizir. (pp. 549-550).

Fue después de esta campaña que Ibrahim Pasa vio la importancia del “Bahriye” e impulsó a Piri para poner las notas en forma del libro y para copiarlas otra vez. Piri también registra ese incidente, al final del libro en verso. Debido a una tormenta en el mar ellos no pueden proseguir su camino, y se ven obligados a tomar refugio en Rhodes. Para Piri, sin embargo, esto le proporciona una buena oportunidad de hacerse conocer de Pasa. Las frecuentes referencias de Piri atraen la atención del Vizir.

Animado por sus palabras Piri arregla el libro en Gelibolu y lo copia todo, y con la ayuda de Ibrahim Pasa lo presenta al sultán. La fecha del libro se da en verso de la manera tradicional. De las coplas finales conocemos que la fecha fue 1526 dC (923 en el calendario árabe).

En su prefacio al libro, Piri menciona la recepción favorable que recibió del sultán. Más adelante dibuja otro mapa y también lo presenta a Suleyman.

En este libro uno puede seguir su vida hasta 1526. Después de esta fecha, deducimos de los registros que Piri fue designado almirante de naves en los mares del sur. Él prestó muchos servicios al gobierno, en el Océano Indico, el Mar Rojo y el Mar Árabe. Así lo encontramos haciéndose viejo al frente de sus naves. Él murió exactamente hace 400 años en 1554, como un hombre viejo de 84 años. Aunque él mismo era mortal, dejó detrás suyo trabajos inmortales y servicios inolvidables al mundo civilizado.

Con esto termina la biografía de Piri Reis. La mayor parte se ha tomado de sus propias memorias en sus experiencias en el mar. En la ciencia de la navegación, Piri fue uno de los eruditos más excepcionales de su tiempo. Al parecer, además de su lengua materna, sabía griego, italiano, español e incluso portugués. Él reconoce su deuda a los varios trabajos en estos idiomas, para dibujar su mapa del mundo.

Figura. Una galera a partir del período Turco-Otomano. Las banderas tienen una luna creciente o una espada en rojo y azul. Todas estas naves fueron construidas en muelles turcos y pertenecían a una poderosa organización. Aquellos que servían en esta flota tuvieron que pasar un estricto curso de entrenamiento.

Trabajos académicos de Piri Reis’

Si Piri fuera solo un ayudante de Kemal Reis, aún con los grandes títulos y los altos puestos que había ganado, hoy no sería un sujeto lo suficientemente importante para la historia de la civilización. Lo citaríamos solamente como uno de los grandes almirantes del Imperio Otomano cuando era una gran potencia en varios mares. En ese tiempo, no solamente el Mar Negro y el Marmara eran mares exclusivamente turcos, sino las costas del Este y del Sur del Mediterráneo y todas las islas vecinas y también la costa del Este del Adriático estaban bajo dominación turca. La bandera turca reinaba en el Mar Rojo y el Arábigo; la flota turca llegaba hasta las costas y las islas del Océano Indico.

Para regir tantos mares el Imperio Otomano tuvo que tener grandes marinos. Y aún en eso, la vida y trabajos de Piri Reis se diferencia de los de sus contemporáneos. Él no se contentaba en asegurar para su país más poder y victorias sino dejó trabajos escritos sobre la ciencia de la navegación, que han sobrevivido a este día.

El libro “Bahriyye sobre Navegación”.

Piri Reis entonces joven pero con mucha experiencia, viajó en las naves de Kemal Reis’ casi por todas las costas mediterráneas, y en muchas ocasiones él pudo estudiar varios puertos españoles, tunecinos, franceses y adriáticos. Adquiriendo información sobre varias condiciones geográficas y navales de estas regiones, registró sus propias observaciones respecto a ellas, y todo esto formó la base para su libro “Bahriye sobre Navegación”. En él Piri describió las ciudades y los países a lo largo de las costas mediterráneas, y dibujó mapas, cartas y descripciones de ellas. No descuidó dar información importante sobre la navegación. La lectura del libro página por página nos lleva a un viaje encantador a lo largo de estas regiones en el siglo XVI. Es, básicamente, una clase de libro guía naval. Él recopiló toda la información anterior sobre el tema, pero le añadió el conocimiento práctico necesario para los marineros en las rutas costeras más importantes, y dibujó grandes mapas de todos los puntos que él consideraba importantes. De esta manera el libro salió no solamente como simple libro guía, sino también se convirtió en el “portulano” contemporáneo más grande con la técnica más avanzada de cartografía.

Uno puede ver en este libro una invención más significativa: hacerlo disponible a todos los que no entendían los mapas, porque para sus lectores dibujó mapas grandes y los complementó con índices.

El libro tiene muchas versiones. 29 de ellas existen en las bibliotecas de Europa y de Estambul. Algunas de ellas datan de 1520 (927 árabe) las otras de 1525 (932 árabe).

El libro fue publicado en 1935, con una introducción, un índice y un facsímil, basado en la versión que actualmente está en el museo de Aya-Sofya (Santa Sofía) en Estambul. Tiene 858 grandes páginas y una sección completamente en forma de verso, consistiendo de 78 páginas; la última se divide en 23 capítulos, 1107 coplas en total. En estas líneas Piri ha puesto todo lo que él aprendió y observó así como la información adquirida indirectamente, en los mares del mundo, en un estilo fácil de recordar y memorizar.

El tema principal en el libro es la costa mediterránea y sus islas. En los capítulos I y II (pp. 7-19) explica su deseo de escribir el libro y también su vida en el mar con Kemal Reis. En los capítulos III, IV y V (pp. 19-23) da información sobre tormentas, vientos y el compás. Los capítulos VI y VII (pp.23-29) son sobre mapas y muestras emblemáticas de mapas. En el capítulo VIII (p. 29) dice que una cuarta parte de los mares que cubren la tierra tiene continentes en ellos, y dándole nombre a cada uno él cita 7 mares. El capítulo IX (pp.30-32) se dedica a los descubrimientos geográficos de los portugueses. En el capítulo X (pp. 33-37) discute que Abisinia se extiende hasta el Cabo de Buena Esperanza y desea que los turcos puedan viajar detrás de los holandeses y portugueses en el Mar Rojo. En el capítulo XI (pp.37-43) en la carta globular que él llama “La bola de la Tierra” habla de los polos, de las zonas tropicales, y del ecuador, y relata lo que saben los portugueses sobre ellos. El capítulo XII (pp. 43-52) menciona la forma en que los portugueses hacen viajes de su propio país a las Indias con vientos favorables, de una manera más provechosa. El capítulo XIII (pp. 52-56) es información de carácter general sobre la navegación, pero también relaciona las historias de algunos marinos basadas en rumores fantásticos.

Incluye una cuenta de los mares chinos, y considera esa parte del mundo como el final del Este, da información sobre la gente china, sus costumbres y tradiciones y su habilidad en cerámica. Las explicaciones en los capítulos XIV y XV (los pp. 56-61) sobre el Océano Indico y los monzones son válidas aún hoy. Él también discute las situaciones del viento en los mares Mediterráneo y Egeo. Describe, aquí, el instrumento llamado la “Medida India” que mide alturas, y también da información sobre la Estrella Polar.

En el capítulo XVI (pp. 61-66) describe el Golfo Pérsico del que ha oído hablar, porque entonces él todavía no ha podido visitar esa parte del mundo. Da una muy buena descripción de la pesca de perlas y de los puntos en donde se realiza. Esta pieza de información es tan buena como moderna ya que la pesca de perlas todavía se realiza de la misma manera y en los mismos puntos. En capítulos XVII, XVIII, XIX y XX (pp.67-77) él llama al Océano Indico “El mar de los Negros”, y da cuenta de la costa y de sus islas.

En el capítulo XXI (pp. 77-84) estudia el Océano Atlántico bajo dos nombres distintos: “El Mar Occidental” y “El Gran Océano”. Dice que el “Mar Occidental” comienza en el Estrecho de Gibraltar y se extiende 4000 millas hacia el Oeste. También informa al lector del continente que él llama “L Antilia”. Dice, que allí hay montañas que contienen minerales ricos en oro, y a cuatro brazas de profundidad se encuentran perlas del mar (p.78). Discute la historia del continente y dice que fue descubierto por los marinos. Sobre los habitantes dice que tienen caras planas, y los ojos separados por un palmo; son grandes y criaturas espantosas. Cuenta de nuevo todo este rumor. Aunque le agrega algunas experiencias personales en cuanto a cómo consiguió una vez un sombrero, en alguna isla mediterránea, que pertenecía a los naturales. El sombrero fue hecho con plumas de loros. Había también un hacha hecha de alguna piedra dura, negra que incluso podía cortar el hierro. De esta manera Piri escribió la mayoría de la información en el margen del mapa de América en este libro.

En el capítulo sobre este “Mar Occidental” leemos todo lo que se sabía sobre el descubrimiento de América en ese entonces. De esto él contó, otra vez un rumor, cómo cierto libro del tiempo de Alejandro el Grande fue traducido en Europa, y después de leerlo Cristóbal Colón fue y descubrió las Antillas con los barcos que obtuvo del gobierno español.

Es hoy absolutamente evidente que Piri Reis tuvo en posesión el mapa que el gran descubridor había utilizado.

Se refiere al Mar Caspio y dice que es un mar cerrado. Sin embargo no da ninguna información sobre el Mar Rojo o el Mar Negro.

Así en estas 74 páginas en verso él pudo recopilar toda la información contemporánea sobre la navegación.

El cuerpo principal del libro consiste en 743 páginas (pp. 85-848), y éstas se dividen en 209 capítulos con 215 mapas y cartas. Esta parte se escribe en prosa, siendo el objetivo el hacerla disponible y fácil para todo marino. Comienza con los Dardanelos, luego sigue por el Mar Egeo, la línea costera y sus islas, luego el Mar Adriático y las costas a lo largo de Italia occidental, Francia meridional y España del Este; se da la información geográfica e histórica sobre las islas, continúa con el Estrecho de Gibraltar y la costa africana hasta Egipto, y luego a las costas de Palestina y de Siria, a Chipre y entonces a la línea costera de Anatolia hasta Marmaris. Al final de esta parte estudia Creta y otras islas que él no había mencionado previamente. Más adelante volviéndose al estrecho de los Dardanelos acaba el libro con una descripción del Golfo de Saros.

Para componer el trabajo Piri primero da información histórica y geográfica y luego discute conocimientos prácticos necesarios en la navegación. Cada capítulo contiene cartas de navegación detalladas, algunas en diversos colores. Puesto que su método todavía se utiliza en libros modernos de guías de navegación y mares uno no puede dejar de maravillarse, en perspectiva, lo que el libro presenta. En muchos puntos la exactitud de sus declaraciones es incuestionable. El trabajo, por lo tanto, debe considerarse como muy importante para la ciencia de la navegación.

El gran marinero-escritor dibujó mapas y dio información sobre la costa adriática en general y sobre la bahía de Venecia en detalle. Sobre la última dice, “La ciudad de Venecia se extiende en un área de 12 millas. El distrito entero consiste en partes de tierra y partes de un “brazo” de mar. El mar es en algunos lugares muy bajo y en otros profundo. La gente ha puesto pilotes sobre estos puntos bajos y sobre ellos construyó su ciudad. Antes de que la ciudad fuera construida los pescadores la usaban para venir a estos sitios solitarios, distribuir sus redes y atrapar peces. Cuando prosperó la pesca, más gente comenzó a venir y después construyeron casas sobre esos pilotes. En el curso del tiempo aumentaron en número. Los sabios entre ellos pensaron que debían ver si la ciudad que estaban edificando sería capaz de resistir todo el tiempo”. (Bahriye, p.422-423).

Entonces Piri describe el edificio de la famosa plaza San Marcos, el propósito y el proceso implicado en el edificio. Más adelante nos dice que los habitantes viven del comercio, y que uno tiene que guiarse por la fortaleza de “Yaransa” para ir a la ciudad, si no, ellos no se hacen responsables de ninguna pérdida o daños incurridos debido a las aguas bajas.

El juicio final del libro, después de un profundo estudio, es como sigue: “El trabajo de investigación hecho en él revela que no se puede encontrar una sola declaración en el que no este basado en hechos”. Esto llega a ser muy obvio en Creta cuando se compara el conocimiento referente a la isla en dos diversos períodos de la historia. Desafortunadamente, sin embargo, puesto que este gran trabajo no fue publicado en el siglo XVI y estaba allí desconocido al mundo de la ciencia, no ha sido tan útil como hubiera podido ser. Sin embargo el trabajo todavía conserva su importancia y valor a pesar de los siglos que han pasado.

El primer mapa del mundo de Piri, 1513.

Déjenos ahora concentrarnos en el primer mapa del mundo dibujado por Piri. Sus propias ideas sobre cartografía en general se registran en forma del verso (p. 24). Dice que dibujar mapas requiere profundos conocimientos y especificaciones. Cree que el error más leve al dibujar un mapa hace el mapa inútil (p. 25). Para ver cómo es fiel a este principio de exactitud uno solo tiene que estudiar sus mapas.

Previendo el desarrollo de las posibilidades marítimas del Imperio Otomano en las primeras décadas del siglo XVI, Piri vio la necesidad de un mapa del mundo para ayudar a esos marineros que harían viajes en los mares, con información práctica. En el dibujo de este mapa, como marinero dedicado a su profesión, él aplicó todos los recursos entonces disponibles. En su prefacio al “Bahriye” se refiere al mapa y dice que ha hecho uso de todos los mapas conocidos, incluyendo los de los mares chinos y el Océano Indico, que eran desconocidos en el mundo occidental en aquella época. También registra que él lo presentó al sultán Selim II. De una nota en el margen manuscrita por el autor mismo, concluimos que el mapa fue dibujado por Piri en Gelibolu entre marzo y abril de 1513 (919 árabe). En una de estas notas Piri cita sus referencias y unos veinte mapas de los que él había hecho uso. Ocho de éstos eran mapas nuevos de Mappa Mundi, cuatro dibujados por portugueses, un indio, uno en árabe, y uno de Cristóbal Colón del hemisferio occidental. El punto más importante que se observará aquí es el hecho de que Piri tenía un mapa de Colón, en su mano cuando ‘dibujó el suyo’. Él mismo lo refiere en el “Bahriye” (p.82) cuando habla del descubrimiento de Colón de las Antillas. Esto se puede considerar de la manera siguiente: él tomó posesión del mapa cuando estaba con Kemal Reis en las costas españolas en el mediterráneo. En una referencia a las costas de Valencia dice que una vez en esas costas él y Kemal Reis tomaron, en una sola acción marina, siete barcos españoles (Bahriye, p. 596). Hemos observado ya cómo él se refiere a la “Antilia” y a los naturales de las Antillas.

En una de las notas marginales sobre el mapa Piri menciona un español que había participado en tres de las expediciones de Colón y luego fue hecho prisionero por Kemal Reis. Este español había dado más datos interesantes de Colón a Kemal Reis. Es absolutamente posible que lo capturaran durante la batalla cuando algunos de esos artículos que pertenecían a los naturales también fueron tomados.

El mapa de Colón en posesión de Piri fue dibujado en 1498, y, ya que sabemos que Kemal Reis y Piri había luchado contra los españoles en 1501, la adquisición de Piri del mapa durante esa guerra es absolutamente plausible.

Aunque Piri había dibujado un mapa del mundo entero, la porción que ahora tenemos de él es solamente de las costas occidentales de Europa y de África, del Océano Atlántico, de América Central y del Norte.

El mapa se dibujó en una piel de corzo en varios colores. Como otros mapas contemporáneos no tiene ninguna línea de longitud o de latitud. Sin embargo podemos ver dos compases rosas de los vientos una en el norte y la otra en el sur. Cada una de las rosas se divide en 32 porciones y las líneas de división se extienden más allá de los marcos de la rosa. Cada rosa de los vientos es igual a una milla marina, como se muestra en las medidas de las áreas cerca de la rosa de los vientos. El mapa es 90/65 centímetros de tamaño.

Tiene varios colores y está decorado con numerosas ilustraciones. En las capitales de Portugal, Marrakesh y Guinea, hay pinturas de sus respectivos soberanos. Además de éstos, en África hay pinturas de un elefante y de una avestruz, y en América del sur de llamas y de pumas. En los océanos y a lo largo de las costas vemos ilustraciones de naves. En las tierras y los mares hay entradas a veces relevantes, a veces inaplicables a las pinturas. Todos esta escrito en Turco, y puede también ser encontrado en su libro “Bahriye”.

Continuará…


[1] Traducción al español Luis Ruiz Noguez.[2] Mapa, o carta, «portulano» en la fraseología contemporánea, un término usado para tales cartas que muestran la posición de puertos y se basan en la idea de que la tierra es plana.

Los Portulanos de Piri Re’is (2)

LA CRÍTICA DE DIEGO CUOGHI

Uno de los críticos más conspicuos de la exactitud del mapa de Pīrī Re’is lo es el italiano Diego Cuoghi. Traducimos aquí parte de su trabajo:

“Las cartas geográficas diseñadas hasta a ese período se basaban a menudo en sistemas simbólicos de representación, podían poner el Norte abajo y el Sur arriba, o Jerusalén en el centro del mundo, o acentuar el tamaño de una nación a costa de otra menos importante. A esto agreguemos el hecho de que hasta 1507 se creía que las tierras nuevas descubiertas por Colón, eran parte de Asia, y no un continente nuevo. Por esta razón ciertos mapas partían del lejano oriente conocido ensamblando partes de las nuevas tierras poco exploradas a menudo agregado “tierra incógnita” al Sur. En las mismas cartas geográficas a menudo se representaban otros lugares míticos, como el “Reino del Preste Juan”, la isla del Brasil, el paraíso terrenal, la torre de Babel o la isla de San Brandan.

“La explicación que intentaré dar en esta página es mucho más simple. El mapa del almirante turco Piri Re’is es solamente una parte del mapa original, que abarcaba todo el mundo conocido.

“En esta parte del mapa de hecho vemos diseñado esa parte del continente americano de modo incongruente, una gran isla dispuesta a lo largo del eje norte-sur, que es difícilmente identificable con Cuba aún rotando el mapa de 90 grados en sentido antihorario. Pero lo que vemos en el mapa de Piri Re’is no es otra cosa que la representación de la costa este de Asia como era imaginada y diseñada en las cartas XV del siglo usadas probablemente por Colón. La gran isla contorneada en rojo es identificable con Japón (Cipango) así como se representa en el mapa del mundo de Martin Behaim de 1492.

“En esa época de hecho se pensaba que la tierra era mucho más pequeña de lo que es en verdad y Asia se imaginaba al otro lado del Océano Atlántico, no mucho más lejos de las islas Azores y de la legendaria isla de San Brandan (que también aparece en el mapa de Re’is aunque nunca existió, sólo en la historia de la vida del santo).

“A la época de Piri Re’is la América del sur ya había sido explorada por Amerigo Vespucci y luego por Binot Paulmier de Gonneville. Vespucci realizó dos viajes al nuevo continente entre 1499 y 1502 que llegaron hasta el paralelo 50°, no muy distante del estrecho de Magallanes y de la Tierra del Fuego; no es seguro que haya participado en un tercer viaje entre 1503 y 1504. De Gonneville a su vez viajó a las tierras al sur de Brasil entre 1503 y 1505 y a la vuelta a Francia llevaba consigo un aborigen al que llamó Essomericq.

“Aunque después de los viajes de Amerigo Vespucci, que fue el primero en darse cuenta de que se trataba de un continente nuevo y no de Asia, solamente se comenzaría a llamar “América” a la parte sur del continente. Por varios años se continuó pensando que las tierras nuevas descubiertas al Norte del Caribe eran parte de Asia, y que Japón (Cipango) se encontraba al Oeste de Cuba, como podemos observar en los mapas del mundo al principio del siglo XVI, como ejemplo los de Giovanni Contarini y Francisco Rosselli. Por estas razones el mapa de Piri Re’is, compilado a partir de mapas más viejos del mundo junto a ciertos nuevos conocidos de tercera mano, es una reconfiguración de las tierras nuevas que se muestran que en el Océano Atlántico muy aproximada. Los mapas realizados al principio del siglo (Juan de la Cosa, 1500; Cantan, 1502) son precisos en el diseño y orientación de islas como Cuba, Jamaica y Puerto Rico. Pero no es la precisión geográfica de este mapa lo importante, sino el hecho casi seguro que la América centro septentrional que ve representada usted se ha copiado a partir del una de las cartas originales de Cristoforo Columbus.

“La única parte de la América que Piri Re’is ha copiado probablemente de una carta bastante exacta es la costa de la actual Brasil, pero si traslapamos las dos líneas costeras podríamos fácilmente encontrar que la correspondencia es sólo aparente.

“Por otra parte ninguno de ellos explica, si la carta de Re’is es de hecho muy precisa como sostienen y si esa representación es de la Antártica, porqué de hecho han desaparecido 2000 kilómetros de la costa de Brasil a la Tierra del Fuego (toda la Argentina), y mientras que esta extraña Antártica está cerca del Brasil en lugar de encontrarse a más de 4000 kilómetros al sur.

“Basta observar con atención esa parte del mapa para notar, también sin ser cartógrafos expertos, que sólo representa el extremo del continente suramericano, del modo aproximado que permitían los escasos conocimientos de aquella época. La representación está deformada, doblada a la derecha, para adaptarse muy probablemente a la forma particular del pergamino. No nos olvidemos que las cartas geográficas en esa época servían también de instrumentos políticos. Para diseñar una tierra a un lado u otro del meridiano llamado “La Raya” que hacía de frontera entre el área del influencia de España y de Portugal, podía servir para indicar si esa tierra pertenecía a una u otra potencia marina. Piri Re’is en sus notas cita continuamente los mapas de los portugueses los cuales se habrían hecho de manera tal que la costa de América al Sur del Brasil se doblaran decididamente a la derecha, hacia África, para volver a entrar en los 180° asignados a Portugal en el tratado de Tordesillas de 1494.

“No tenemos que olvidarnos por otra parte que la longitud habría sido calculada de manera exacta solamente en el siglo siguiente por lo cual en las cartas vinieron a usarse notables aproximaciones y varios estilos de un tipo de mapa al otro. Que los llamados “portolanos” servían de ejemplo para representar las rutas entre los varios puertos y eran notablemente simplificados, un poco como nuestros mapas de las líneas ferroviarias o los metropolitanos.

“Para identificar los lugares descritos en el Sur de la pieza del mapa de Piri Re’is podemos rotar 90 grados hacia la izquierda un mapa de América del Sur. Tengamos presente sin embargo que la carencia especifica de instrumentos de medida para diseñar estas costas apenas descubiertas sobre la base de los primeros informes del recorrido que hablaban de cabos, islas, estera de ríos, golfos… La carta contenía información y datos geográficos correctamente calculados y en proporción el uno con el otro.

“Pero en la carta de Piri Re’is se reconocen, también deformados, algunos particulares como el golfo de San Matías y la península de Valdés, y el extremo que podría ser la Tierra del Fuego. Arriesgándose se podía incluso identificar la desembocadura del estrecho de Magallanes, con el pequeño golfo característico.

“Si observamos bien el extremo inferior a la derecha, aquel que tendría que representar la Antártica, se ve el diseño de una serpiente, y en la nota de Piri Re’is se lee: “Esta tierra está deshabitada. Todo es ruina (¿desolación?) y se dice que se han encontrado grandes serpientes. Por esta razón los infieles portugueses no desembarcan en estas tierras que se dice es muy caliente”. Seguro que una descripción de este tipo no tiene nada que ver con la Antártica.

“En el mapa de Piri Re’is, abajo, compare un archipiélago con una isla más grande que las otras. Podría tratarse de una representación primitiva de las islas Malvinas (Falkland) y puede parecer particularmente extraño, porqué el pequeño archipiélago fue descubierto “oficialmente” en 1592. Pero un grupo de islas a lo largo del paralelo 50° es visible también en la carta de Martin Waldseemuller de 1507. Es por lo tanto posible, aunque no ha ido documentado oficialmente, que alguno de los navegantes que costearon el extremo Sur de América en la primera década de los ‘500 había avistado un archipiélago y ha hecho la mención. En cierta página web relativa a la historia de las islas Malvinas viene sugerida esta hipótesis (ver la pagina 1y la pagina 2), y se mencionan los nombres de Amerigo Vespucci y Binot Paulmier de Gonneville.

Propio de las exploraciones de Vespucci y sus informes de viaje deriva la carta de Waldseemuller. Éste es el primer documento en el cual asigna la palabra “América” al nuevo continente en honor de Amerigo Vespucci. Esta carta, así como la utilizada por Colón, pudo haber estado en la base del trabajo de compilación realizado por Piri Re’is.

“Después del viaje de Vespucci las expediciones a la búsqueda de un paso hacia Asia se multiplicaron, siempre con resultados negativos hasta 1520. Por lo tanto no es arriesgado pensar que antes de 1513 otras expediciones podían haber cubierto el breve tramo de costa que faltaba, hasta el estrecho que se encuentra en el paralelo 54º. Ese estrecho entonces tomará el nombre de Magallanes, que tendrá éxito en 1520, entendiendo que no se trata de un golfo sino de un paso entre el Océano Atlántico y el Pacífico. El navegante tendrá éxito, con grandes dificultades para cruzarlo, yendo entonces hasta las islas filipinas.

“El territorio al sur del estrecho llegó a la edad del pensamiento al extremo norte de ese gran continente que según la tradición tolemaica debería encontrarse en el hemisferio sur para balancear las tierras emergidas en el norte. Y la “Terra Australis Incognita” es el nombre que en muchas cartas y planisferios de esa época se lee sobre la tierra más allá del estrecho de Magallanes que fue llamada Tierra del Fuego debido a las hogueras de las aldeas, vistas por el navegante durante la travesía.

“La Tierra del Fuego, a cuyo extremo se encuentra Cabo de Hornos, pulsada por los tempestuosos vientos, vino a circunnavegarse solamente hasta 1615 y también en este caso la razón no fue el deseo de conocerlo sino un simple interés económico. De hecho dos holandeses Cornelius Shouten y Jacob Lemaire deseaban ir a los mares de Indonesia evitando las rutas ya conocidas (estrecho de Magallanes, Cabo de Buena Esperanza), ya que no tenían el permiso de la Compañía de las Indias. Tuvieron éxito en la empresa pero una vez que regresaron a Java fueran detenidos por las autoridades holandesas que no deseaban creer en la nueva ruta seguida por ellos porqué pensaban que la Tierra de Fuego era una península unida a “Tierra Australis”.

LA PROYECCIÓN DE MERCATOR

Durante más de 400 años los mapas del mundo se han basado en la proyección que diseñó el cartógrafo flamenco Gerhard Kramer[1].

El problema esencial de todo cartógrafo consiste en representar una esfera de tres dimensiones (la Tierra, por ejemplo), en un plano de dos dimensiones. Mercator resolvió el problema extendiendo el mundo horizontalmente en los dos polos de modo que se convirtieran en líneas en las partes superior e inferior del mapa. De esta manera en esta proyección los meridianos de la longitud, que en un globo convergen en los polos, son paralelos entre sí, mientras que las líneas que indican la latitud, que en una esfera están a distancias iguales, se separan cada vez más al irse acercando del Ecuador a los Polos. Esta fue la primera solución para incluir todo el planeta en un mapa.

Sin embargo esta solución presenta algunos inconvenientes: la exactitud conseguida en las direcciones se pierde en lo que respecta a las superficies. Mientras más cercanos estemos a los Polos, mayor será la irregularidad. Por ejemplo, Groenlandia que tiene una superficie de 2,175, 600 Km2 aparece tan grande como China, que tiene 9,596,916 Km2; Europa aparece tan grande como Sudamérica (10,000,000 y 17,805,200 Km2 respectivamente).

Mercator hizo su mapa en 1569 reflejando una visión europea del mundo, de tal forma que el hemisferio Norte ocupa las dos terceras partes del mapa. Esa deformación coloca a Europa en el centro del mundo[2].

El cartógrafo alemán Arno Peters hizo algunas modificaciones a la proyección de Mercator, publicando su mapa en 1974. Peters alargó a ambos lados del ecuador, al mismo tiempo que achataba en los polos. El resultado es sorprendente, pues surge una nueva visión del mundo.

No obstante, aún el mapa de Peters presenta inconvenientes, pues mientras el mapa de Mercator presentaba deformaciones en los polos, el de Peters las presenta en el ecuador. África y Sudamérica se ven extraordinariamente alargadas y delgadas, cuando en realidad África es casi tan ancha como larga. El problema es irresoluble desde el punto de vista topológico ya que un mundo tridimensional no puede ser representado en forma clara y exacta en dos dimensiones.

LOS ERRORES DE PIRI RES

Los mapas de Piri Re’is han sido sobrevaluados por los buscadores de misterios. Se han dicho muchas mentiras, como aquella de que fueron dibujados desde un avión situado a varios cientos de kilómetros por encima de Alejandría, según unos, o de las pirámides de Egipto, según otros. Se afirmó que eran copias de fotografías realizadas desde un satélite artificial, que muestran al mundo en su totalidad[3].

Los mapas muestran varios errores evidentes: el río Amazonas está trazado dos veces; no aparecen 1,500 Km de costas sudamericanas, entre Cabo Frío y Bahía Blanca; tampoco se ve el estrecho de Drake, que separa Cabo de Hornos del continente Antártico, en su lugar hay una lengua de tierra que une estos dos puntos; el continente Antártico está representado a los 9 grados en el mapa; el almirante turco muestra tierra a unos 6,500 kilómetros al norte de donde debiera estar la Antártica.

Para algunos autores no hay tal error en lo que se refiere al estrecho de Drake, ya que modernas fotografías en infrarrojo muestran que debajo del agua hay efectivamente una lengua de tierra (¿?). Su argumento no está del todo equivocado, bajo del agua de los océanos y de los hielos del Ártico y el Antártico hay tierra, puesto que todos esos volúmenes de agua se sustentan ¡en la corteza terrestre! Por lo que resulta falaz el argumento de que los mapas fueron elaborados hace 1,000 años, en una época en que no existía hielo en los polos. Si Pīrī Re’is muestra tierra en donde no la hay, o agua en donde existe tierra, es que está equivocado y punto.

Otro error es la representación de Cuba. Pīrī Re’is la muestra como formada por una gran cantidad de pequeños islotes, además, sus coordenadas no corresponden con las de la isla. Tampoco corresponde la posición del Golfo de Guacanaybo. Faltan los deltas del Orinoco y del Amazonas. Groenlandia esta representada como dos islas y se da a entender que no hubo una Antártica, sino dos: una es la prolongación del continente sudamericano y la otra se identifica con el africano.

Ni el Mediterráneo ni el mar Muerto aparecen por completo.

Brian J. Ford encontró otros errores :

“El alargamiento de América del Sur no es exactamente el mismo que se ve desde el espacio. En realidad es totalmente diferente. La coherencia de la forma de América del Sur en el mapa descarta la fotografía aérea tomada desde un sitio sobre El Cairo. Ni es el mapa de Piri Reis ‘fantásticamente exacto’, como afirma von Däniken. Ni es lo suficientemente exacto como para sugerir que el dibujante tenía un detallado conocimiento de las masas de la tierra bajo el hielo”.

Además, existen dos interpretaciones del mapa de Pīrī Re’is. La primera, la de los americanos, que ha sido deformada por las fantasías de Hapgood y seguidores, afirma que el trazado de Pīrī Re’is corresponde a la Antártica. La segunda, la de los antiguos soviéticos, que afirma que señala el extremo sur de la Patagonia y Tierra de Fuego, según las palabras del profesor L. D. Dolguchin, del Instituto Geográfico de la URSS. Si esto es así, las concordancias más interesantes del mapa de Pīrī Re’is con los mapas actuales, en lo que se refiere a la Antártica y a la Tierra de la Reina Maud, tan cacareados por los amigos de lo insólito, irían a parar al bote de basura.

El mismo Hapgood reconoció los errores:

“Los estudiantes fueron responsables de descubrir muchos de los errores. Lee Spencer y Ruth Baraw examinaron la costa Este de Sudamérica con gran cuidado y encontraron que el compilador había omitido cerca de 900 millas de costa. Se descubrió que el Río Amazonas se había dibujado dos veces. Concluimos que el compilador había tenido dos distintas fuentes de mapas del Amazonas, dibujados por distintas personas en tiempos distintos, y que él cometió el error de pensar que eran dos diferentes ríos. También encontramos que al lado del Ecuador sobre el que habíamos basado nuestra proyección (hasta donde la latitud nos permitió) había evidencia de que alguien había calculado la posición del ecuador de forma diferente, así que en realidad había dos ecuadores. Al final fuimos capaces de explicar este conflicto. Otros errores importantes incluían la omisión de parte de la costa Norte de Sudamérica, y la duplicación de parte de esa costa, y parte de la costa del Mar Caribe. Entonces aparecían duplicadas varias localidades geográficas sobre el mapa, pero no aparecían sobre la misma proyección. Para la mayor parte del área del Caribe la dirección del Norte esta en ángulo recto con el Norte de la mayor parte del mapa.

“Cuando identificamos más y más lugares en nuestro enrejado, y promediamos sus errores de posición, encontramos en todo el mapa errores comunes que indicaban que algo estaba equivocado en la proyección. Concluimos que debía haber más errores tanto en la localización del centro del mapa, en la longitud de los radios, o en ambos. No había forma de descubrir estos probables errores excepto tratando todas las probables alternativas en un proceso de prueba y error. Era tiempo de que todos nosotros pagáramos un impuesto de paciencia. Con cada cambio en la suposición del centro del mapa, o en la suposición del radio, Strachan tenía que repetir los cálculos y una vez más determinar la posición de cinco puntos de proyección. Entonces se tenía que volver a dibujar el enrejado y rehacer todas las tablas. Y cada enrejado a su vez mostraba nuevos errores no identificables, y entonces se tenían que hacer nuevas suposiciones. Sin embargo, teníamos la satisfacción de que una disminución gradual de los errores nos indicaba que nos estábamos aproximando a nuestra meta.

Y abunda más adelante con lo siguiente:

“En primer lugar, Cuba esta etiquetada equivocadamente como Espaniola (Hispaniola, la isla que ahora comparten Haití y República Dominicana) por Pīrī Re’is. Este error fue aceptado por Philip Kahle quien estudió el mapa en los 1930’s. Nada puede ilustrar mejor qué tan ignorante era Piri Re’is de su propio mapa. El error de Cuba también muestra claramente que todo lo que hizo fue obtener información verbal del marino capturado por su tío, o de alguna otra fuente, y entonces tratar de fijar dicha información en un mapa que ya estaba en su poder, un mapa que pudo haber encontrado en los Archivos Navales Turcos, que probablemente heredó del Imperio Bizantino.

En los mismos cálculos de Strachan se pueden ver los errores del mapa de Pīrī Re’is:

LUGAR POSICIÓN CORRECTA MAPA DE PIRI RE’IS ERROR
AFRICA      
Cabo palmas 4.0 N8.0 W 5.0 N2.5 W 1.0 N5.5 E
ISLAS DEL ATLANTICO NORTE      
Madeira 36.6 N17.0 W 31.0 N17.0 W 5.6 N0.0
MAR CARIBE      
Golfo de Guacanayabo, Cuba 20.5 N77.5 W 18.0 N88.0 W 2.5 S11.5 W
Bahía de Guantánamo, Cuba 20.0 N75.0 W 18.0 N86.0 W 2.0 S11.0 W
Bahía de la Gloria, Cuba 22.0 N77.5 W 22.0 N88.0 W 0.010.6 W
Montañas de Camaguey, Cuba 21.0 N77-79 W 20.0 N85-89 W 1.0 S8.0-10.0 W
Sierra Maestra, Cuba 20.0 N76-77 W 18.0 N84-86 W 2.0 S8.0-9.0 W
Isla Andros 23-25 N76-77 W 26.0 N92-96 W 3.0 N16.0-19.0 W
San Salvador 24.0 N74.5 W 26.5 N84.5 W 2.5 N10.0 W
Isla de Pinos 22.0 N83.0 W 16.0 N91.0 W 6.0 S8.0 W
Jamaica 18.0 N77.0 W 15-16 N86.0 W 2.5 S9.0 W
Islas Vírgenes 18.5 N64.5 W 26-28 N62-65 W 8.5 N1.0 W
CENTRO AMERICA      
Río Moroni 6.0 N54.0 W 11.0 N59.0 W 4.0 N5.0 W
Yucatán 21.0 N88.0 W 15.0 N96.0 W 5.0 >S8.0 W
Cabo Gracias a Dios, Honduras 15.0 N82.5 W 17.0 N72.0 W 2.0 N9.5 E
SUDAMÉRICA      
Bahía Grande 50-52 S69.0 W 30.0 S47.0 W 21.0 N22.0 E
Malvinas 52.0 S60.0 W 30-32 S43-45 W 21.0 N24.0 W
ANTARTIDA      
Mar de Weddell 67-75 S20-60 W 37.0 S30-40 W 34.0 N10-20 W
Monte Ropke, Reina Maud 72.5 S4.0 W 42.5 S15.0 W 30 N11.0 W
Regula Range 72.5 S2.5 W 42.5 S12.5 W 30.0 N10.0 W
Montañas Drygalski 71-73 S8-14 E 40.0 S6.0 E 32.0 N10.0 W
Georgia del Sur 54.5 S37.0 W 36.0 S37-38 W 18.5 N0.5 W
Fernando da Naronha 4.0 S31.0 W 10.0 S30.0 W 6.0 S7.0 1.0 E

Ni forzando la imaginación el mapa es absolutamente exacto. Sólo una pequeña sección del mapa (el Caribe) usa en forma aparente una proyección esférica basada en Egipto. Es completamente falsa la opinión de que para la confección de un mapa de proyección azimutal oblicua[4], que es el que se discute, sea absolutamente indispensable una observación real, e incluso fotográfica, desde una altura mucho mayor. No existe ningún punto desde el cual poder abarcar al mismo tiempo más de la mitad de la superficie de la Tierra. Un mapa como el de la aviación americana con centro en el Cairo, que muestra Hapgood, es un producto puramente artificial, obtenido con los recursos matemáticos de la cartografía. Lo que se necesita para esto son mapas de áreas relativamente pequeñas y una red suficientemente compacta de coordenadas geográficas por medio de las cuales ordenar los mapas particulares unos con otros.

Finalmente, para la cultura musulmana no resultaba tan difícil construir un mapa como el de Pīrī Re’is. La exigencia de que el creyente musulmán se volviera hacia la Meca en su oración ritual llevó al desarrollo de la trigonometría esférica por parte de los astrónomos árabes. En 1205 Al-Biruni escribió el Kitab tahdid al-amakin litashih masfat al-masakin[5].

Luego entonces, el mapa de Pīrī Re’is no tiene nada de extraordinario o paranormal. Sí es un estupendo trabajo de compilación de varios mapas conocidos en su tiempo, pero no muestra la Tierra como era antes de las glaciaciones, ni vista desde una nave espacial estacionada sobre Alejandría.

Esta historia continuará…

REFERENCIAS

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[1] Gerhardus Mercator, en latín.[2] En realidad está bastante al norte del Ecuador.

[3] Lo más que se podría apreciar desde un punto situado por encima de la Tierra sería poco más de la mitad de ella. Incluso, utilizando el Google Earth un satélite estacionado sobre Alejandría no puede ver la costa americana.

[4] El punto de contacto entre polo y ecuador.

[5] Libro de la determinación de las coordenadas de lugar para la rectificación de las distancias de las ciudades.

Vuelve Perspectivas

Perspectivas

La prestigiosa revista electrónica Perspectivas vuelve a estar accesible, ahora desde esta misma web.

Perspectivas, editada por Kentaro Mori (Brasil), Luis Ruiz Noguez (México) y Diego Zúñiga (Chile), fue una verdadera enciclopedia cósmica, donde los casos vinculados a la ufología, las ciencias misteriosas, lo insólito y las historias más estrambóticas de la naturaleza se reunían para salir a flote, con buen humor y desde una perspectiva (de ahí el nombre) distinta. Con una calidad poco común, sus artículos, gracias a la cortesía de sus editores con la Fundación Anomalía, pueden desde ahora volver a consultarse en la red.

http://www.anomalia.org/perspectivas/index.html

Los Portulanos de Piri Re’is (Primera parte)

LOS PORTULANOS DE PIRI REIS

Después de la Primera Guerra Mundial los turcos, hastiados del sultán y de sus crueles arbitrariedades, se sublevan e instalan la república. Se designa como presidente a Mustafá Kamal Bajá Atatürk, que estuvo en el poder desde 1923 hasta 1938.

El nuevo régimen intentó suprimir las antiguas costumbres feudales e inició una época de cambios. Entre otros se decidió transformar el antiguo serrallo del palacio de Topkapi, en Estambul, donde tenía el sultán su harén, en un hermoso y bien dotado museo. Enviaron las odaliscas a casa y se hizo un inventario de lo que había adentro. A cargo de los trabajos se dejó a Halil E’dhem, entonces director del Museo Nacional Turco.

El 9 de noviembre de 1929 se encontró, en la biblioteca del gineceo, dos mapas del mundo, o mejor, fragmentos, que se creían perdidos: los mapas de Pīrī Muhyi ‘l Din Re’is (Pīrī Reis Ibn Hadji Mehemet, Pīrī, almirante hijo del peregrino a la Meca Hadji Mehemet), cuyo verdadero nombre fue Pīrī Reis Ahmet Muhiddin, o sencillamente Pīrī Re’is. En turco Pīrī significa “admirable, sublime”, y Re’is, “animal”; por consiguiente Pīrī Re’is es más bien un subtítulo honorífico y no un nombre propiamente dicho.

Los mapas fueron dibujados en 1513 (919 d. H. o después de la Hégira, en el calendario islámico) sobre piel de gamuza y antílope con sustancias químicas. Muestran, además de los litorales, diversos dibujos entre los que podemos observar a los reyes de Guinea, Marruecos y Portugal. Se ve también un elefante y un avestruz en África. En América del Sur vemos una llama y un puma. Todos los dibujos poseen leyendas escritas en turco. Sólo se poseen fragmentos de estos mapas: la porción del Atlántico con sus costas americanas, europeas, africanas, árticas y antárticas. Es decir, la parte occidental del mapa. El tamaño de los mapas es de aproximadamente 85 por 60 centímetros. Aquí y allá se ven diversos dibujos de barcos y pájaros. Las montañas se indican por su relieve y los ríos con líneas gruesas. Los parajes rocosos se pintan de negro, las aguas arenosas y poco profundas con puntos rojos y los escollos no visibles en la superficie del mar se señalan con cruces. Casi todas las notas marginales fueron escritas en turco y sólo tres fueron escritas en árabe, en ellas se testifica que el autor es sobrino de Kemāl Re’is y que su trabajo fue escrito y compilado de (sic) Gelibolu en el año 1513.

Lo “extraordinario” de los mapas es que, se dijo, habían sido creados por Pīrī Re’is basado en mapas dibujados por los griegos contemporáneos de Alejandro Magno. Otros “expertos”, afirmaron que las fuentes eran anteriores al diluvio. También se dijo que habían sido elaborados desde un avión o un satélite artificial geoestacionario posado sobre Alejandría. ¿Es verdad todo esto? Veamos.

EL ALMIRANTE PIRI

De origen turco y cristiano (griego), Pīrī Re’is nació en el pueblo de Karaman, cerca de Konya, Gelibolu (Gallipoli), ciudad turca situada en la Península de Gallipoli, a orillas del mar Egeo, en el seno de una familia de grandes marinos turcos. Su padre fue el corsario Hādjdjī Meted (Hadji Mehemet), y su tío el mítico Kemāl Re’is. Él mismo, en el prefacio de su libro, se llama hijo de Hādjdjī Haķīrī, que quizá es un nombre que tomó para que rimara con Pīrī. Otras fuentes citan que el nombre del corsario fue Pīrī Muhyi ‘l-Din.

Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, pero debió ser a finales del sultanado de Mehemed II el Conquistador (1431-1481) o principios del de su sucesor, Bayaceto II (1481-1512).

En su juventud se unió a su tío Kemal Re’is. Se distinguió durante las operaciones de la pequeña flota de su tío en las costas francesas y en Venecia. Cuando su tío abandonó la piratería y se unió a la flota del Imperio Otomano, durante el reinado de Beyazit II (o Bayaceto II), Pīrī lo siguió y se hizo capitán. Las batallas de Modon e Inebahti (Lepanto), contra don Juan de Austria, le hicieron famoso. De acuerdo con el historiador von Hammer, “ganó mucha fama” por sus acciones en estas expediciones.

Pīrī Re’is fue un célebre héroe (para los turcos) o pirata (para los demás) del siglo XVI, que obtuvo numerosas victorias navales en todo el mediterráneo y mares vecinos, contribuyendo a asegurar la supremacía marítima del Imperio Otomano.

Extremadamente docto, utilizó sus conocimientos de castellano, catalán, griego, italiano, portugués y turco para descifrar viejos mapas que cayeron en su poder. Con ellos trazó dos mapas del mundo, uno en 1513 y el otro en 1528 (durante el reinado de Kanuní Süleyman o Suleimán el Magnífico).

En el prefacio del Bahriye evoca extensamente su primer mapa dibujado en su ciudad natal, Gelibolu, entre el 9 de marzo y el 7 de abril de 1513 (año 919 después de la Hégira). Indica que utilizó todos los mapas que conocía, algunos muy secretos y antiguos e incluso mapas orientales de los que sólo él tenía conocimiento en Europa en esa época. También dice haber utilizado un mapa trazado por el mismo Cristóbal Colón. Este último fue conseguido a través de un marino, miembro de la tripulación del genovés, que fue capturado por Kemal Reis. Esto ocurrió en 1507 cuando Kemal logró capturar siete barcos españoles frente a las costas valencianas.

Pīrī Re’is, continuó en la flota Otomana durante el reinado de Yavuz Selim (1512-1520) y Suleimán el Magnífico (1520-1566). Sirvió como ayudante de Barbaros Hayrettin Pasha, Gran Almirante de la Flota Imperial Otomana. En 1551 fue elevado al rango de Comandante en Jefe Ķapudan (Gobernador) de la Flota de Egipto, que entonces dependía del Imperio Otomano. Posteriormente formó parte de la tripulación del pirata Kahir Eddin Barbarroja, participando en el saqueo de Adén, Yemen y Mascate, en el Golfo de Omán, y del sitio de Hormuz.

En 1547 (945 d. H.) ocupó Adén perdiendo en las costas árabes varias de sus 31 naves. Tomó el puerto de Masķat, sobre la Península de Arap, y se llevó muchos de sus habitantes como esclavos. Luego sitió la isla de Hormuz, en el Golfo Pérsico. Los isleños le ofrecieron tesoros, que él aceptó como pago de guerra y levantó el sitio. Al romperse el sitio regresó a Başra. En su camino a casa le llegaron noticias de que una poderosa flota portuguesa había bloqueado la entrada al Golfo Pérsico. Ordenó cargar todos los tesoros en tres barcos y dejó los otros 28 en Başra partiendo hacia Estambul. Mientras pasaba a través del bloqueo de los portugueses uno de sus barcos naufragó en la isla de Bahrain, pero se las arregló para regresar a salvo a Egipto con los otros dos. Finalmente logró llegar al Cairo con dos de sus barcos y todos los tesoros que había robado. Mientras tanto Ķobãd Pasha, el gobernador de Başra, uno de sus oponentes políticos, había reportado al Emperador en Estambul, que la expedición había fallado, “Pīrī Re’is ha regresado sólo con 2 barcos mientras que había partido con 31”, sin mencionar los tesoros que había traído consigo. El Emperador Suleimán en un arranque de cólera, ordenó su ejecución, cometiendo uno de sus pocos errores en 46 años de reinado. Se dice que fue decapitado en El Cairo en 1554-1555 (962 d. H.), pero probablemente fue antes, en 1551 o 1552 y sus bienes fueron enviados a Estambul. Después de su muerte llegaron mensajeros de Hormuz que demandaban el retorno de los tesoros saqueados, naturalmente no tuvieron éxito. El puesto de ķapudan de Egipto fue dado a otro corsario, Murād.

EL BAHRIYE

Además de guerrero fue un hombre culto e inteligente y durante sus aventuras tuvo tiempo de escribir el Bahriye (El Libro del Mar o de la Navegación) que abunda en anotaciones pintorescas y vivaces sobre los puertos del Mediterráneo y en mapas diversos (215 en total) finamente dibujados por Pīrī Re’is.

En el capítulo sobre “El mar occidental” (Océano Atlántico) se expresa así sobre Colón:

“Se dice que un infiel llamado Colombo, que era genovés fue quien descubrió la Antilla[1]. En un libro que cayó en sus manos se decía que en el otro extremo del Mar Occidental, muy al Oeste, había costas, islas y toda clase de metales y también de piedras preciosas. Colombo era también un gran astrónomo. Los litorales y las islas que figuran en este mapa han sido tomados del mapa de Colombo. El citado Colombo, después de estudiar el libro durante largo tiempo, se dirigió a los Notables e Génova y les dijo: ‘Dadme barcos para ir allí y descubrir esas tierras’. Ellos contestaron: ‘Oh, hombre necio, ¿cómo es posible encontrar límite alguno en el Mar Occidental, que se pierde en la bruma de la noche?’ Colombo vio que nada podía esperar de los genoveses y se apresuró a ver al bey de España para referirle su historia en detalle. Le respondieron lo mismo que en Génova. Pero insistió tanto tiempo ante los españoles que su bey le dio finalmente dos barcos, muy bien equipados, y le dijo: ‘Oh, Colombo, si sucede lo que tú dices, te haré Rapudán de esa comarca’. Y enseguida envió a Colombo al Mar occidental”.

Pīrī Re’is menciona los datos proporcionados por el marino de Colón capturado por su tío Kemal:

“Los habitantes de esa isla vieron que la llegada de nuestro barco no significaba ningún mal para ellos; por consiguiente, tomaron pescado y nos lo llevaron en sus canoas. Los españoles quedaron muy contentos y les regalaron cuentas de vidrio porque Colombo había leído en su libro que a esos hombres les gustaban las cuentas de vidrio”.

En la sección VI, Pīrī Re’is afirma que el libro de Colón data de la época de Alejandro Magno:

“Esta sección muestra cómo ha sido realizado este mapa. Nadie en este siglo posee uno similar. Ha sido elaborado y diseñado por el humilde suscrito. La carta es producto de estudios comparativos y deductivos hechos sobre veinte planos y Mappae Mundi, sobre ocho Djaferiye similares, que fueron trazados en los días de Alejandro, el Señor de los Dos Cuernos, y muestran el cuarto habitado[2]. Los árabes los llaman Djaferiye y se hicieron a partir de ocho mapas del tipo mencionado, de un mapa árabe del Hind[3] y otros que se supone fueron realizados por cuatro portugueses de los países de Sind, Hind y China y que fueron diseñados geométricamente; también ha sido realizado partiendo de un mapa diseñado por Colombo que muestra la región occidental. Reduciendo todos estos mapas a la misma escala, he llegado a esta disposición final. Hay que decir que si la carta de esos países es exacta y válida para los marinos, es igualmente exacta y válida para los siete mares”.

Pīrī cita a otros antecesores de Colón: Sanvobrandan[4], los portugueses Nicola Giuvan y Antón el Genovés. Termina diciendo que: “Nada hay en este libro que no se base en hechos. El más pequeño error hace inutilizable a todo mapa marino”.

LOS PRIMEROS ESTUDIOS

Uno de los primeros analistas de los mapas de Pīrī Re’is lo fue el alemán Paul Kahle, de la Universidad de Bonn, quien los presentó en el XVIII Congreso de Estudios Orientales, celebrado en Leiden, Holanda, en septiembre de 1931.

Luego de haber sido descubiertos, en 1929, se sacaron varias copias que fueron enviadas a diferentes bibliotecas del extranjero. En 1953, un oficial de la marina turca envió una copia a la Oficina Hidrográfica de la Marina Norteamericana, en Washington, (aunque él desconocía que ya existían facsímiles en la Librería del Congreso y en otras librerías de los EU[5]). El mapa fue referido al cartógrafo M. I. Walters, quien a su vez lo remitió a su amigo, el especialista en mapas antiguos, capitán Arlington H. Mallery, experto cartógrafo, quien también trabajaba en la Oficina Hidrográfica.

En aquel entonces el capitán Mallery, ingeniero de profesión, navegante, arqueólogo y autor, había dedicado algunos años al estudio de antiguos mapas para determinar el posible itinerario seguido por las naves vikingas para alcanzar el continente americano.

Mallery había servido en los transportes de tropas durante la Segunda Guerra Mundial. Estaba obsesionado con el descubrimiento de América antes de Colón. Había escrito algunos artículos en donde trataba de demostrar que la lengua iroquesa poseía ciertos vocablos noruegos. Dos años antes de dar con los mapas de Pīrī Re’is (1951) había publicado el libro Lost America, con un prefacio de Mattew W. Stirling, Director de la Oficina de Etnología norteamericana, de la Smithsonian Institution. En el libro analizaba las sagas escandinavas y, ayudado de los portulanos[6] vikingos, pudo reconstruir la epopeya vikinga en Islandia, Groenlandia, Terranova y la costa canadiense.

La aparición de los portulanos de Pīrī Re’is abría nuevas perspectivas a su teoría. Él se llevó el mapa a su casa y regresó con algunos comentarios interesantes. Dijo que para él algunas de las tierras del sur podrían ser la Antártica, en específico la Tierra de la Reina Maud, actualmente bajo los hielos, lo que implicaba que alguien había dibujado este mapa antes de que aparecieran los hielos. Solicitó la colaboración de M. I. Walters, cartógrafo adscrito al Servicio Hidrográfico de la Marina Norteamericana y de R. P. Daniel L. Linehan, sacerdote de la Compañía de Jesús, sismólogo miembro del Observatorio Weston del Boston College y miembro integrante de las expediciones de la marina norteamericana a la Antártica durante el Año Geofísico Internacional. Al reverendo Dr. Francis Hieden, sacerdote jesuita, director del Observatorio de la Universidad de Georgetown. Estos investigadores dijeron haber descubierto que existían diversos accidentes geográficos que coincidían, según ellos, con lo conocido actualmente, aunque estaban desplazados de sus posiciones correctas. Dijeron haber encontrado que estos errores se debían a la proyección con la cual habían sido trazados. Por ejemplo, las distancias entre los puntos geográficos costeros y los distintos puertos eran correctas, pero su alineación parecía estar equivocada. El sistema de proyección empleado resultaba extraño, al menos para el profano.

Adolf Eric barón de Nordenskjold, un explorador sueco del siglo XIX, invirtió dieciocho años para verter la traducción de los portulanos al lenguaje cartográfico moderno, utilizando la proyección de Mercator. Una vez redibujados los mapas de acuerdo con esta proyección, empezaron a ocurrir hechos sorprendentes.

Algunos puntos geográficos, como la Tierra de la Reina Matilde[7], mostraban detalles desconocidos en el siglo XVI, supuestamente sin los hielos que la cubren en la actualidad. Puntos que Pīrī Re’is marca como islas, parecen ser picos montañosos subglaciares descubiertos por la expedición Antártica Noruega-Sueca-Británica de 1949-1952, y que fueron dados a conocer en el Geographic Journal, de junio de 1954.

Aparece la isla de Marajo, no descubierta hasta el año de 1543, aunque Gerhard Kremer, llamado el comerciante (Mercator), la situó en la desembocadura del Orinoco.

Se dice que también están las Malvinas[8], descubiertas en 1592, y las Schetland del hemisferio sur, y la península de Palmer.

NUEVAS INVESTIGACIONES

Los primeros resultados fueron dados a conocer en el Forum radial de la Universidad de Georgetown, el 26 de agosto de 1956, emisión radiofónica en forma de coloquio que dicha universidad venía haciendo todos los domingos a través de una emisora de Washington, D.C., y en la que tomaban parte eminentes personalidades científicas. En ese entonces Walters declaró:

“Este mapa del mundo tiene 5,000 años y aún más. Pero contiene datos que son todavía anteriores en muchos miles de años”.

Por su parte Mallery dijo:

“En la época en que se hizo el mapa, no sólo era necesario que hubiera exploradores, sino también técnicos en hidrografía particularmente competentes y organizados, pues no puede dibujarse un mapa de continentes o territorios tan grandes como la Antártica, Groenlandia o América, si se es un simple individuo o apenas un pequeño grupo de exploradores. Se necesitan técnicos que conozcan de astronomía y los métodos para el relevamiento de mapas. No comprendemos cómo pudieron hacerse dichos mapas sin la ayuda de la aviación. Además, las longitudes son totalmente exactas, cosa que nosotros mismos sólo sabemos determinar desde hace apenas dos siglos”.

Se distribuyeron resúmenes de estas pláticas, uno de los cuales fue a caer en manos de Charles H. Hapgood, historiador y geógrafo de la universidad de New Hampshire y del Keene State College, quien decidió investigar.

Hapgood era gran aficionado de los fenómenos paranormales, que había investigado las figurillas de Acámbaro[9], sostenía que Cristo había estado en América y era editor de libros psicografiados por mediums, es decir, la persona “idónea” para investigar este caso.

Hapgood inicialmente aseguró que los mapas fueron dibujados tomando como punto central de referencia la ciudad de Alejandría. Pero luego cambió de opinión al estudiar las rosas de los vientos que aparecen en el mapa de Pīrī Re’is. Las rosas de los vientos parecen reproducir el patrón del compás de los marinos. Algunas tienen 16 líneas y otras 32.

“Buscar el centro del mapa nos llevó tres años. Pensamos al principio que las líneas que se extendían desde los cinco puntos de proyección probablemente se juntaban en Egipto. Usamos varios métodos para proyectar las líneas a los puntos en donde se unían. Nuestra primera suposición para el centro del mapa fue la ciudad de Alejandría. Esto me parecía correcto ya que Alejandría fue durante mucho tiempo el centro de la ciencia y enseñanza del mundo antiguo. Me parecía que, si ellos hubieran decidido dibujar un mapa, los geógrafos de Alejandría naturalmente harían el centro en su ciudad.

“Sin embargo, esta suposición probó ser errónea. Apareció una contradicción. La gran rosa de los vientos en el Atlántico Norte se veía como si estuviera sobre el Trópico de Cáncer. Una de las líneas de su centro evidentemente iba directamente hacia el centro del mapa. Pero notamos que esta línea estaba en un ángulo recto de nuestro meridiano principal. Esto significaba, por supuesto, que era un paralelo de latitud. Ahora, el Trópico de Cáncer está a 23 ½º Latitud Norte, y por lo tanto el paralelo de la rosa de los vientos podría alcanzar un centro en Egipto a 23 ½º Norte. Pero Alejandría no está a esa latitud. Se encuentra a 31º Norte. Por lo tanto Alejandría no podía ser el centro de nuestro círculo”.

Ayudado por uno de sus alumnos, Frank Ryan, y por el matemático Richard W. Strachman, descubrió que el mapa había sido diseñado partiendo de dos ecuadores. El error se debía a que el almirante turco se había basado en los datos de Eratóstenes, utilizando un radio de 66º 5’, en lugar de 69º 5’.

Según Hapgood este mapa, y el de Fineus, del que hablaremos más adelante, fueron dibujados a partir de mapas hechos en tiempos prehistóricos, antes de que el hielo cubriera la Antártica. Los cartógrafos debieron pertenecer a una civilización perdida de “antiguos reyes del mar”, cuyas destrezas olvidadas fueron descubiertas posteriormente.

Estas locuras de Hapgood estaban avaladas por comentarios tan “técnicos y científicos” como los del comandante Harold Z. Ohlmeyer, de la US Air Force, quien en una carta dirigida a Hapgood, fechada el 6 de julio de 1960, escribe:

“Las líneas costeras debieron ser cartografiadas antes de que la Antártica quedara cubierta de hielo. Hoy en día, el hielo alcanza en este sector un grosor aproximado de una milla. No tenemos la más remota idea de cómo pueden encajar los datos de este mapa con los conocimientos geográficos de 1513”.

En 1969 los doctores Walter Sproll y Robert Sinclair Dietz, científicos de la Enviroment Science Services Administration hallaron el punto exacto que unió en otros tiempos a la Antártica con Australia. Y ese punto, según Hapgood, venía indicado en el mapa de Pīrī Re’is. Sproll y Dietz declararon que la separación, resultado de la fragmentación de la original Pangea en lo que serían los continentes conocidos, tuvo lugar hace cuarenta millones de años. Linehan declaró que todos los accidentes topográficos y perfiles litorales de la Antártica coincidían con lo descubierto por la Task Force 43 norteamericana, mediante sondeos sísmicos realizados con explosivos a través de la corteza de hielo, de dos a tres mil metros de espesor.

OTROS MAPAS CURIOSOS

Existen otros mapas que parecen contener información “desconocida” para su época.

Está, por ejemplo, un mapa chino del año 1137 proyectado utilizando trigonometría esférica. Sin embargo el río Amarillo presenta varias desviaciones con la realidad.

El mapa Zeno, atribuido a los hermanos venecianos Nicolás y Antonio Zeno, quienes de acuerdo con un relato de su nieto en 1500, habían viajado a los mares nórdicos en 1380. El mapa fue encontrado en una catedral islandesa y muestra a Groenlandia dividida en dos partes, lo que de acuerdo con Hapgood, concuerda con los resultados de la expedición francesa de Paul-Emile Victor en los años 1947-1949.

El mapa del italiano Andrea Benincasa, de 1508, también muestra las costas escandinavas y de Groenlandia.

En 1519 Jorge Reinel publica su mapa mostrando el Océano Indico y Australia, que oficialmente fue descubierta en 1600.

Uno de los más famosos es el de Oronteus Finaeus[10] (llamado Oronzio Fineo en italiano y Orontius Finaeus en latín), trazado en 1531, que muestra la Antártica señalando el polo Sur. El mapa, llamado Nova el Integra Universi Orbis Descriptio fue comentado por Hapgood con estas palabras:

“La forma general del continente se parecía notablemente a las líneas del continente de nuestro mapa moderno. La posición del Polo Sur, más o menos en el centro del continente, en general parecía correcta. Las montañas que bordean la costa recordaban las numerosas cordilleras descubiertas en la Antártica en años recientes”.

La carta o mapa de Oronce Fine, muestra alrededor del polo sur un gran continente llamado “Tierra Australis”. Para los cultores de lo insólito esto demuestra que la Antártica ya era conocida antes de su exploración efectiva.. Pero lo que dibuja Oronce Fine en su mapa no es la Antártica sino una representación de una tierra mítica, compuesta uniendo la pequeña información disponible sobre la tierra de pocas regiones al extremo sur del mundo conocido.

Esa tierra mítica fue propuesta por los filósofos griegos, comenzando por Pitágoras. Desde antiguo se le dio el nombre de “Terra Australis Incógnita”. El razonamiento para deducir su existencia se basaba en la esfericidad de la Tierra. Eratostenes, en el siglo III a. C., calculó, de manera aproximada, el diámetro de la Tierra. Los griegos creían que deberían existir esa tierras para compensar el peso de las tierras emergidas en el hemisferio Norte, de otra forma la Tierra quedaría “desbalanceada”.

La idea de una “Terra Australis Incógnita” continuó durante siglos. Se escribieron libros y se dibujaron cartas geográficas que representaban ese continente fantástico aún antes de que Oronce Fine dibujara su mapa. Se trataba pues de un mito no distinto del paraíso terrenal, del reino del Preste Juan o del Dorado, que también eran representado a menudo en los mapas medievales y posteriores.

Varios especialistas ven las teorías de Hapgood con gran escepticismo; señalan que los cartógrafos medievales a menudo trazaban un continente meridional tan sólo para que el mundo se viera simétrico, y que muchos mapas antiguos son completamente inexactos pues sitúan países y costas a cientos de kilómetros de donde debían estar. Uno llegó a opinar que la Antártica de Finaeus es sencillamente un trazo adicional de África.

Después de las primeras exploraciones que siguieron al descubrimiento de América los navegantes llevaron noticias de tierras nuevas descubiertas al sur y esto consolidó la idea de que existía el continente mítico.

Ese gran continente que en la carta de Finaeus ocupa la mayor parte del sur del hemisferio se llama “Tierra Australis recenter inventa sed non plene cognita” que quiere decir Tierra Austral de reciente descubrimiento pero no completamente conocida. También de esto se entiende que no se puede tratar, como pretenden los escritores de misterios, de una representación del continente antártico antes de que se congelara (se ven los montes, valles, ríos…) sino de tierras de reciente descubrimiento y solo parcialmente conocidas por los navegantes de la época.

Sobre todo la Antártica verdadera no se encuentra en contacto con la América del sur, separada de ésta solo por el estrecho de Magallanes. El continente austral esta de hecho muy distante del estrecho y la parte más septentrional se encuentran a más de 1000 kilómetros al sur de la Tierra del Fuego. El mapamundi de Fineo es por lo tanto una carta aproximada, idealizada, donde la tierra sólo oteada por los navegantes vino a unirse en medio de ellas hasta formar un gran continente austral.

¿Cuáles pueden ser estas tierras “recenter inventa sed non plene cognita”? Una es seguramente la Tierra del Fuego, costeada por Magallanes en 1520, que para todo el siglo XVI se pensará que es una de las extremidades norteñas de la Tierra Australis. El mapa de Fineo por lo tanto no aparece, en la descripción de esa región, distinta de tantas otras del mismo período.

Pero también otra tierra, al extremo sur del mundo conocido, comenzó a ser visitada por los navegantes portugueses que en las primeras décadas del siglo XVI ellos mismos ya habían llegado hasta las islas del archipiélago indonesio.

En el mapa de Fineo se pueden ver por arriba las islas de Java y Timor, por lo tanto de aquel continente llamado “Tierra Australis”, que se creía se extendía hasta el estrecho de Magallanes por lo tanto a la América del sur, también podría hacer la parte de Australia que se encuentra justo al sureste de Java y Timor. El gran golfo evidenciado en la Tierra Australis puede por lo tanto ser una representación primitiva del golfo de Carpentaria, al que dentro son reconocibles las dos islas, islas de Groote e isla de Wellesley.

La costa norte de Australia, y en particular la región llamada “Regio Patalis” a la derecha de un gran golfo, es reconocible también en muchos mapas de la mitad de los ‘500 y seguro había sido recorrida por los portugueses mucho antes del recorrido de Abel Tasman en 1642 o del descubrimiento “oficial” de parte del capitán Cook.

Escribe Kenneth Gordon McIntyre:

En los mapas del final de los ‘400 aparece ya de hecho el archipiélago indonesio (Java, Sumatra, Borneo, Celebes) y ciertamente muchos navegantes estaban al tanto de una gran tierra inexplorada al sur, y el mismo Marco Polo había hablado acerca de una gran isla al sur de Java, conocida por los chinos y rica de oro y de conchas.

Al principio de los ‘500 los portugueses habían iniciado la colonización de esas pequeñas islas distantes de Australia, que resultaron pertenecer a su jurisdicción. Habían llegado hasta Java y Malacca (1511) y Timor (1515), habían probablemente ya explorado las costas del norte de una gran tierra desconocida. La exploración de Mendonça al sur de Timor es de hecho de 1522. El navegante se fue a la búsqueda de las “Indias del Sur”, citados en muchos historias de navegantes europeos y chinos. Cristóvão de Mendonça atracó en lo que al principio parecía una isla grandísima. Al regreso a Portugal De Mendonça guardó el descubrimiento en secreto para evitar que pudiera ser aprovechado por los españoles. La posición de la línea de demarcación entre España y Portugal en el Pacífico todavía era muy controvertida.

Una tierra muy extensa llamada “Gran Java”, situada al sur de Java y Sumatra, aparece en muchos mapas franceses de los ‘500 que reportan nombres geográficos portugueses. Quizás habrían podido ser copiados todos del mismo mapa original trasfugado de Portugal por el obispo Miguel De Silva. Fue acusado por haber llevado ilegalmente fuera del país documentos reservados, y también mapas geográficos que eran considerados tales, porqué podrían proveer a otras naciones de información importante para las conquistas coloniales.

En aquellos tiempos los viajes y exploraciones no se emprendían por deporte, o deseo de saber. Lo importante era abrir nuevas rutas y encontrar las tierras, especies, metales preciosos, pero esa “Tierra Australis recenter inventa” siguió siendo por mucho tiempo inexplorada porqué no ofrecía una apariencia “distinta a costas áridas, habitadas poco por salvajes en condiciones casi inhumanas que no era posible entender”. Australia aparece claramente en el mapa de Cornelius De Jode de 1593 y en los mapas del mundo del principio del siglo XVII, pero sólo hasta 1642 el holandés Abel Tasman navegó al sur de Tasmania y de Nueva Holanda, la actual Australia, descubriendo que esta tierra no pertenecía al mítico continente austral, pero era una isla grandísima.

Curioso también es el mapa de Hadji Ahmed (1559) muestra el perfil de las costas americanas, aunque posee grandes errores de proyección.

El portulano de Jehudi Ibn Ben Zara, de Alejandría, fue analizado por Jacques Victor, quien escribió:

“Es el mejor de todos, pero presenta tres anomalías: la desembocadura del Guadalquivir (actualmente un delta), se halla representada como si se tratara de una bahía; el mar Egeo está sembrado de islas, mientras que hoy se encuentra con muchas menos de las allí representadas; y finalmente, Ibn Ben Zara dibuja heleros en Irlanda e Inglaterra. Estos tres detalles sugieren la idea de que la carta original se remonta al final de la última glaciación”.

Finalmente está el mapa de Philippe Buache, publicado seguramente después de 1739 porqué en él es citado el viaje del capitán Charles Bouvet quién había recorrido tierras nuevas al sur del cabo de la Buena Esperanza el primero de enero de ese año. En efecto el mapa parece muy extraño, el Polo Sur se encuentran al centro de un mar glacial y es circundado por dos islas más grandes que forman un continente austral inmenso. En este caso la semejanza con la antártica es más escasa, pero los magufos se atreven a decir que este mapa representa la Antártica antes que fuera cubierta por los hielos, hace cientos de miles de años.

También esta vez la verdad es mucho más simple y revela la manera de trabajar de estos autores. En este caso como ejemplo, no se han leído el texto, descripciones, y notas, presentes en el mapa de Buache, ya que si hubieran sido leídas habrían explicado claramente lo que deseaba representar el cartógrafo. Por otra parte se ocultó al lector una información muy importante, el hecho de que existen dos versiones de este mapa.

La primera contiene solamente la información verdadera sobre las tierras nuevas descubiertas recientemente al extremo sur del mundo: Australia, Tasmania, Nueva Zelanda, la isla de Bouvet con el Cabo de la Circuncisión, otra tierra al sur de la Tierra del Fuego (quizás una de las islas Shetland).

En el segundo el autor ha diseñado un continente imaginario uniendo con poca eficacia las costas explorada hasta ese período (diseñado en rojo), y llegando a crear por lo tanto al último heredero de la mítica “Terra Australis Incógnita” representada en muchos mapas del renacimiento. Buache por lo tanto no ha representado la Antártica como era hace cientos de miles de años sino ha trabajado solamente de fantasía. En particular Buache se ha inspirado, en el diseño de la forma de la Terra Australis, del mapamundi de Gerard De Jode de 1593, mientras que algunas denominaciones de partes de la Terra Australis (por ejemplo la Terre Des Perroquets) derivan del mapamundi de Gerard Mercator de 1541, que a su vez, para definir aquella tierra desconocida, citaba las historias de Marco Polo.

El mapa, en sus dos versiones, es abundante en información, toda concerniente a los viajes hechos al extremo sur del mundo conocido. En particular viene citado el capitán Bouvet, que descubrió el 1 de enero de 1739 un territorio nuevo al sur del Cabo de Buena Esperanza, llamado Cabo de la Circuncisión (el 1 de enero se dedica exactamente a esta tradición) y lo describió hablando de una gran montaña de hielo, amargo e inaccesible. Pero también él, como ya Magallanes con la Tierra del Fuego, no se da cuenta que aquella era una isla, pensó que era la parte septentrional del mítico continente austral. En los mapas de Buache el recorrido de Bouvet está marcado de manera exacta, con las fechas y la continuación de la ruta. En otra parte son descritos los icebergs encontrados en estos viajes. El Cabo de la Circuncisión se representa claramente en el segundo mapa y viene descrito como haciendo parte del continente austral.


[1] En aquella época nombre genérico para toda América.[2] Las tierras emergidas.

[3] India.

[4] San Brandán.

[5] De hecho Kemal Atatürk había enviado una hermosa copia multicolor al presidente Woodrow Wilson, en 1930. El mapa fue exhibido en Washington y posteriormente por todo Estados Unidos. Finalmente fue enviado a la Librería del Congreso

[6] Cartas marinas que incluyen informes y diversos comentarios. El término portulano, de “portolano”, se deriva de las cartas navales que guiaban a los marinos de puerto en puerto.

[7] Maud.

[8] Falkland.

[9] Ver nuestro artículo sobre Acámbaro en Perspectivas

[10] Oroncio Fine.