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Los niños salvajes (36)

ESCEPTICISMO

El fenómeno de los niños salvajes siempre ha estado rodeado de controversia. Muchos académicos lo ven con escepticismo. Otros lo niegan e incluso, como escribe Barbara Noske, “les horroriza pensar que los animales puedan adoptar niños y, lo que es peor, les enseñen a actuar (y pensar) como ellos. Encuentran difícil digerir la idea de que los animales construyen culturalmente su propio mundo ¡no digamos la de que los animales puedan activamente marcar a los humanos con su cultura! La mayoría de los niños hallados entre animales efectivamente desplegaban marcadas características animales: frecuentemente caminaban a gatas, usaban signos de comunicación animal, exhibían un comportamiento animal y no tenían lenguaje verbal”.

Un miembro de la real Academia Nacional de Medicina Española, Oscar Valtueña Borque, en una ponencia titulada Los niños salvajes: ¿Mito o realidad?, afirmaba en 2001:

“Es más probable que sean niños que, por diversas razones, han sido mantenidos ocultos por sus progenitores, alimentados y sin apenas contacto social. No hay que olvidar que el infanticidio por abandono fue muy frecuente hasta finales del s. XVIII. Muchos psicólogos sostienen que Victor de l’Aveyron era un autista. El retardo que una vez “rescatados” se constata en estos individuos ¿tiene su origen en su naturaleza, dañada congénitamente, o es el resultado de su aislamiento? Seguramente ambos han contribuido y difícilmente la ciencia psicológica puede separar la contribución de cada parte. Tampoco es éste el tema central que ha motivado la “reapertura” de estos casos extraños. Hoy día se procede a un reexamen de los textos que los describen para descifrar la etiología de la conducta a la luz de los diagnósticos que la patología moderna ha elaborado”.

El escepticismo proviene del hecho de que la mayor parte de los niños nunca aprendieron hablar, mientras que los que lo hicieron podían recordar muy poco de su existencia salvaje. Del mismo modo, las circunstancias de su descubrimiento eran puramente anecdóticas, y a menudo dependían del testimonio de un testigo solitario. La evidencia documental de estas adopciones y “aculturaciones” ha sido pobre y fragmentada, sin duda como resultado de lo remoto de los lugares del descubrimiento y —en consecuencia— la relativa falta de testigos oculares. Desechar el testimonio como superstición y folklore llegó a ser corriente en la ciencia del siglo diecinueve.

Por otra parte, como se ha podido demostrar, algunos casos son bulos o fraudes, como el de la “Ninfa de Nullarbor”, una supuesta “niña canguro” que no era sino una joven modelo contratada por un hotel para hacerse publicidad y embromar a los turistas, y el niño gacela de Siria.

Más recientemente el etólogo y primatólogo español Jordi Sabater Pi explicaba: “Por lo que respecta a los grandes monos, yo nunca he oído que cuidaran niños humanos. En realidad es imposible, por el imprinting, el sello de especie. Ningún gorila, por ejemplo, se haría cargo de un niño. Tarzán es pura fantasía. Como lo son en general todas esas historias de niños recogidos por animales. Tampoco creo que un niño pueda sobrevivir por sí solo mucho tiempo en la jungla, a no ser que se convierta en depredador de las comunidades indígenas, que se dedique a robar a grupos humanos”.

Incluso Lévi-Strauss, pensaba que estos niños debían haber sido retardados mentales. Decía que por ser anormales o retrasados habían sido abandonados deliberadamente por sus padres humanos originales y que entonces un animal los había adoptado. En otros tiempos los bebés y niños con problemas eran rápidamente eliminados, y en el mejor de los casos, abandonados.

Bruno Bettelheim creía que estos niños eran autistas. “No hay niños salvajes, sólo algunos ejemplos muy raros de madres salvajes, de seres humanos que convierten en salvajes a uno de sus niños”. Para Camacho se trata de autistas perdidos, fugados o dejados en el abandono. De hecho esto es lo que se argumenta en el caso de Víctor de Aveyron, Dina Sanichar de Sekandra, el niño de Lucknow y el primer mono-niño de Uganda. Todos ellos eran mental o físicamente discapacitados.

Hay algunos puntos a favor de esta hipótesis. En primer lugar encontramos que la relación de niños a niñas ferales es de 4 a 1, siendo semejante la incidencia en el sexo de los niños autistas (4 varones por cada niña).

Hoy, en todo el mundo se conocen los beneficios de la zooterapia en el tratamiento del autismo. Simons menciona que los niños autistas tienen preferencia natural a acercarse a aquellos animales que no demuestran gran necesidad de uno ya que jamás podrían desarrollar un sentimiento de protección hacia ellos (delfines, aves de corral, etc.). Oshi menciona que los niños autistas son reconocidos como tales por los perros entrenados (razas “retriever” o “labradores”). Esto señalaría la posibilidad de “olores especiales” que tiñen a estos infantes, o la falta de “olores sociales”. Newton cita que las niñas salvajes son más propensas a animales muy agresivos como leopardos o lobos, en tanto que los niños lo hacen en menor proporción.

MÁS ALLÁ DE LAS LEYENDAS

Sin embargo todo eso es poco concluyente. Primero, porque sólo hay alrededor de cien casos reportados en la historia, y cada uno tiene peculiaridades difíciles de generalizar. Segundo porque en el pasado no se diagnosticaban los retrasos mentales graves y no se está seguro si los niños fueron abandonados intencionalmente, por dar señales tempranas de algún problema de comportamiento, como podría ser el autismo, o se habían escapado de padres abusivos, o se perdieron por accidente o en el caos de la guerra.

No obstante hay cierto número de casos que ha sido bien documentado, como el de Kamala y Amala, que parecen indicar que el asunto de los niños salvajes es más que una leyenda. Y tal vez la negativa a aceptar su realidad se deba que muchos parece rehuir de la idea de que el hombre esta muy cerca o es muy parecido a los animales. Los animales y los humanos no son radicalmente diferentes si de hecho forman sociedades juntos. En el Libro de la Selva, Mowgli le dice a un animal: “Tu y yo somos de la misma sangre”.

Podemos hablar de tres tipos de niños ferales: Los que pasaron alguna etapa de su vida bajo aislamiento; los que estuvieron en confinamiento; y los que vivieron entre animales. Victor, Kaspar y Kamala son los ejemplos típicos de estas categorías. También podemos manejar dos subcategorías: los niños que sobrevivieron por si mismos, como la esquimal de Champaña, o el niño salvaje del Aveyron y aquellos que realmente parecen haber sido criados por animales. Algunos creen que estos últimos eran normales al principio pero que quedaron frenados en su desarrollo a consecuencia del tiempo pasado entre animales. Hay que recordar que los niños encerrados por años desarrollan a menudo síntomas autistas.

Pero Malson argumenta que el sobrevivir en condiciones tan difíciles es en sí mismo un signo de normalidad. Los niños adoptados por animales deben ser capaces de adquirir conocimiento así como de interpretar e imitar el comportamiento animal. En este sentido Maclean se pregunta sobre los niños lobo y su equipo comunicativo o la falta del mismo: sin cola, sin glándulas caudales para marcar el territorio. Maclean concluye que debieron hablar algún tipo de “lengua franca lobuna”.

Al contrario de lo que piensa Jordi Sabater existen varios ejemplos que demuestran que los grandes monos pueden cuidar a niños humanos. El caso de Binti Jua, la mona que rescató a un niño de 3 años que cayó en su jaula en el parque zoológico de Brookfield cerca de Chicago en 1996. Binti, con su propio bebé aferrándose a ella detrás, acunó al muchacho herido y lo protegió contra otros gorilas antes de darlo a un cuidador del zoológico, ganando la aclamación internacional en el proceso.

Jambo el gorila espalda plateada del zoológico de Jersey que cuidó al niño que cayó en su jaula, mostrando ¿preocupación? por el muchacho.

La relación entre los animales no es claramente sólo depredador – presa. Los perritos pueden ser criados por los gatos, los potros pueden ser criados por los perros y hay un caso en África en donde una leona adoptó ciervos jóvenes.

Dos casos recientes demuestran lo anterior. El 10 de agosto de 2007 se publicó la noticia de una perra goleen retriever que adoptó un gatito callejero. La perra, de Stephens City, Va., comenzó a producir leche para alimentar al minino.

Honey tenía 18 meses sin tener crías, pero cuando su dueño Jimmy Martin, trajo un gatito a casa, ella lo adoptó y comenzó a amamantarlo.

Algo parecido ocurrió con un par de tigrillos y dos bebés orangután que fueron abandonados al nacer.

Los cuatro viven en un zoológico de Indonesia. El 24 de septiembre del 2007, Sri Suwami, cuidador del zoológico, dijo a la prensa que los cuatro cachorros habían vivido juntos por más de un mes sin mostrar ninguna hostilidad.

“Esto es raro que suceda en la selva, pero aquí sólo quieren jugar”, dijo Suwami.

Para el veterinario Retno Sudarwiti lo anterior se debe a que los cachorros de tigre siguen siendo alimentados con leche. En la selva comienzan a comer carne a los tres meses.

Se planea separarlos en el futuro para evitar algún accidente.

En el caso de los niños salvajes se habla de osos, leopardos, una pantera, un león, monos, ovejas, cerdos, ganado, varias especies de aves, gacelas, avestruces, babuinos y perros, siendo más comunes los lobos.

Para el antropólogo Manuel Delgado, los casos de niños salvajes como Rochom “son una fuente de reflexión fecunda sobre la condición humana. Es apasionante no sólo estudiar estos casos, sino pensarlos. Nos llevan a las fronteras de la humanidad. Nos demuestran la naturaleza social de la condición humana, cómo una persona que vive aislada de sus semejantes es incapaz de desarrollar las potencialidades de nuestra especie”.

El profesor de ciencias del lenguaje y la comunicación James Law se pregunta: “El ser humano es criado por otros humanos. Si no fuera criado por humanos, ¿sería completamente humano?” En efecto, estos niños son la prueba viviente del profundo y duradero impacto del entorno social, apoyando la convicción humanista de que la humanidad necesita un contexto social (humano) para devenir humana.

Las historias de los niños salvajes continúan pulsando un resorte especial en nosotros, algo que conecta con el oscuro humus de nuestra conciencia donde medran los más viejos miedos y florecen los cuentos y las maravillas. Esta fascinación hacia los niños criados por animales ha seguido alimentando a decenas de investigadores y literatos. Podría decirse que las palabras de Kaa dirigidas a Mowgli se podrían aplicar a la mayoría de los niños salvajes: “Al final, el hombre siempre vuelve al hombre, aunque la selva no lo arroje de su seno”.

Continuará…

Los niños salvajes (35)

Sin embargo, ha habido varios fraudes de “niños salvajes”. El Web site FeralChildren.com enumera algunos casos, entre ellos están “el muchacho salvaje de Burundi”, “la niña lobo de Delphos”, y “el niño gacela sirio”. Pero también podemos mencionar a la “Ninfa de Nullarbor”.

Del caso del niño salvaje de Burundi nos ocupamos en la parte 21 de esta serie.

La niña lobo de Delphos está relacionada con uno de los casos ovni más famosos: el del supuesto aterrizaje en Delphos, Kansas. El caso ganó el premio National Enquirer al mejor caso ovni de 1971. En términos generales se refiere a la aparición de una niña (¿o un niño?) de unos 10 años de edad que corría a gatas más rápido que cualquier ser humano. Vestía un vestido rojo y fue vista el 22 de julio de 1974 a las 7:30 por la señora Joe Stout y por un adolescente, Kevin Marsh.

Para mayor información ver nuestro artículo en Marcianitos verdes, o consultar los siguientes artículos: Search for Wolf Girl Unsuccessful en el Kansas City Times, del 29 de julio de 1974, y Delphos Folks divided by Reports of Wild Girl en el Wichita Eagle, del 31 de julio de 1974.

También en Los niños salvajes (14) nos ocupamos del niño gacela de Siria.

LA NINFA DE NULLARBOR

La historia comienza la noche del 26 de diciembre de 1971. Sentados en la barra del bar del Amber Motor Hotel, en Eucla, se encontraban cuatro amigos limpiando, con cerveza, sus gargantas del polvo de la Planicie de Nullarbor. Eran Steve Patupis, dueño del hotel; Laurie Scout, cazador de canguros, Ron Sells, cazador de conejos, y Geoff Pearce, un consultor de relaciones públicas. Del otro lado de la barra estaba el camarero, Philip Lewis, quien los observaba.

Eucla era un pueblo en medio de la nada habitado por ocho personas y rodeado de unas cuantas casas. Se encuentra al occidente de Australia y está unido con Ceduna por la autopista recta más larga en el continente.

Las noches (y también los días) debían ser muy aburridas, por lo que aquel grupo de hombres comenzaron a maquinar lo que es todavía el mayor engaño jamás perpetrado en Australia. La idea era en parte para poner en el mapa a Eucla, pero también promover el hotel de Patupis.

Los aburridos contertulios informaron que habían visto una mujer blanca medio desnuda viviendo con canguros en estado silvestre. Los medios de comunicación se tragaron el cebo. Muy rápidamente la historia fue recogida por las agencias de noticias, y los titulares aparecieron en gran parte del mundo de habla inglesa y también en Alemania.

En aquel entonces Murray Nichol era periodista de The Advertiser. Actualmente dice que desde el principio se dio cuenta del fraude pero que le pareció una buena historia y decidió publicarla en su periódico. Lo mismo hizo Kevin Childs, de The Age. Pero fue The News de Rupert Murdoch quien se llevó las palmas al publicar la primera fotografía de la mujer. En realidad se había contratado a una modelo joven de 17 años, Janice Beeby, posando vestida con pieles de canguro en las dunas de arena de Adelaida.

Pronto otros tabloides entraron en la competencia. Unos decían que se trataba de una chica de Adelaida que se había escapado de su casa. El padre se preguntaba si podría ser su hija perdida, que adoraba alimentar a los canguros que vivían cerca de su antigua casa. Steve Patupis sugirió que podría ser una turista inglesa que desapareció del hotel el año anterior dejando su equipaje. Otros más afirmaban que era una extraterrestre dejada por un ovni; o una artista que vivía en un automóvil abandonado; o una descendiente de los sobrevivientes de un naufragio portugués de 1600.

Patupis declaró a los periódicos que quería capitalizar la noticia construyendo un vasto complejo turístico que incluyera un casino. La historia de esta ninfa salvaje de las llanuras interesó a todo el mundo durante semanas.

Los bromistas originales decidieron recuperar el control produciendo su propia ninfa. Laurie le pidió a su esposa Geneice Scott que se vistiera con un bikini cubierto con pieles de canguro para poder fotografiarla. Las fotos fueron publicadas a principios de 1972. Se pusieron de acuerdo con unos aborígenes. Atraparon seis canguros. Geneice se escondió detrás de unos matorrales, tomando un pequeño canguro de la cola, esperando una señal.

Hermann Jonas, un compañero de Patupis, tomó un par de fotos con una cámara de imágenes fijas. Luego tomó su cámara súper 8 y gritó, “¡Acción!”

Todos los chicos soltaron sus animales cautivos. Los canguros saltaron y corrieron por los arbustos. Geneice tomó el suyo por un momento más, y luego lo liberó.

En la película original en blanco y negro, con mucho grano, se ve una escena increíble: una mujer blanca semidesnuda viviendo con canguros.

En el noticiero de la tarde apareció la noticia de que un grupo de cazadores de Nullarbor Plain habían visto una mujer blanca en el campo junto con un grupo de canguros. Se mostraba una cinta casera con mucho grano, en la que se podía ver una mujer salvaje tomando a un canguro de la cola. Luego de ser sorprendida comenzaba a correr. El lector de noticias la llama “La Ninfa de Nullarbor” y ahí comienza la leyenda.

Luego todo el mundo se interesó por la Ninfa. Llegó la BBC, la CBS, Time y Newsweek. Todos los periodistas llegaban al bar preguntando por la Ninfa sin darse cuenta que estaba frente a ellos. Geneice, a duras penas soltaba la carcajada

Los turistas no se hicieron esperar: llegaban por docenas. Una noche Laurie organizó con Bob Marshall, un conductor de autobús, un viaje a Eucla y de pronto gritó señalando para que vieran a la Ninfa. Geneice pasó frente al autobús, iluminada por la luz de la Luna y todos en el autobús vieron la ninfa. El chofer declaró que luego del avistamiento los pasajeros dejaron algunos sándwiches y leche al lado del camino. La historia se propagó como un reguero de pólvora hasta Perth.

Pero finalmente la burbuja tenía que reventar. Todos estuvieron de acuerdo en que tenían que revelar el engaño.

En 1997 se realizó un documental. Entre el staff se encontraba Dora Dallwitz, una artista gráfica que operaba las cámaras. Dora se obsesionó con la leyenda y comenzó a pintar y hacer esculturas de tamaño natural. Su tesis de maestría se la dedicó a la Ninfa y quiere construir una especie de santuario. Actualmente mantiene un sitio en Internet dedicado a la Ninfa: The Nullarbor Nymph.

Continuará…

Los niños salvajes (34)

Johann Anselm von Feuerbach menciona a una muchacha criada por una puerca que emitía gruñidos como los cerdos y le costaba desplazarse como un ser humano. Para C. M. Schülten esto demostraba que era posible la integración interzooantropica, es decir, que la adopción de un individuo de una especie diferente y más débil podría darse en la naturaleza. Ese y otros casos, hicieron pensar al doctor en la posibilidad de criar juntos a leones y gacelas.

En 1211 la duda le picó tanto al emperador germano Federico II, que hizo lo que para otros científicos curiosos pero con un poco más de humanidad ha sido un experimento prohibido: cogió y aisló nada más nacer a docenas de niños. El emperador creía que así se podría oír la lengua que sale de forma espontánea de un niño, algo así como “el lenguaje de Dios”.

Los niños de Federico II no aprendieron a hablar y acabaron muriendo todos en su infancia.

Algo así querían hacer con Victor de Aveyron. El secretario de la Société des Observateurs de I’Homme, Louis-François Jauffret, solicitó a las autoridades del Hospital de Rodez el envío del niño a París para su estudio:

“Sería muy importante para el progreso de los conocimientos humanos que un observador pleno de celo y de buena fe pudiera, apoderándose del muchacho y retrasando su proceso de civilización, controlar el conjunto de sus ideas adquiridas, estudiar el modo según el que las expresa y ver si la condición humana, abandonada a sí misma, es contraria por completo al desarrollo de la inteligencia”.

También se intentaron experimentos a la inversa. En junio de 1931, el psicólogo Winthrop Niles Kellogg decidió adoptar una chimpancé de siete meses de edad, llamada Gua, y criarla junto a su hijo Donald, de 10 meses, como si fueran hermanos. Kellogg pretendía criar a ambos como niños humanos para comparar científicamente la evolución paralela de las dos criaturas en su propia casa. Así, el niño y el simio fueron criados como si fueran hermanos, sin diferencia: usaban las mismas cucharas, los mismos pijamas y los mismos orinales.

Los resultados fueron sorprendentes. Al cabo de unas semanas descubrieron que era la mona el que estaba socializando al niño en el estilo chimpancé. Donald empezó a imitar los ruidos que hacía Gua y a los 14 meses emitía una especie de ladrido para indicar que tenía hambre. Su silencioso mundo gestual tuvo un efecto inhibitorio en su adquisición del lenguaje humano (su primer palabra, significativamente, fue Gua).

Por otra parte, a pesar de que Gua comprendía de manera excelente las palabras, nunca aprendió el lenguaje oral. La chimpancé tardó menos que el bebé en aprender a comer con cuchara y a no mojar los pañales. El niño empezó a imitar a Gua y a los 14 meses emitía una especie de ladrido para indicar que tenía hambre. Lamía los restos de comida del suelo y mordisqueaba sus zapatos.

A los 19 meses, edad a la que los niños saben decir medio centenar de palabras, Donald sólo pronunciaba seis. Pero las complementaba con una serie de gruñidos, gritos y ladridos que había aprendido de Gua. El niño estaba en pleno proceso de animalización cuando su docto padre puso fin al experimento. Gua fue puesta de nuevo en una jaula y Donald se convirtió en humano. Afortunadamente, parece que su convivencia con el chimpancé no pareció afectarlo: décadas más tarde, Donald se licenció en Medicina por la universidad de Harvard con buenas calificaciones.

Este hecho, según el lingüista mexicano Alfredo Urzúa, “confirma la importancia de un medio ambiente verbalmente propicio para la adquisición del lenguaje, así como la constatación de que existen límites a lo que un individuo puede aprender si no crece en un medio que le proporcione contacto social, psicológico y afectivo con sus semejantes”.

Continuará…

La imagen de Juan Pablo II aparece entre las llamas

¿Es este el Papa Juan Pablo II, moviéndose desde más allá de la tumba? El director de la televisión del Vaticano dice que sí

Por Nick Pisa

Se dice que esta figura ardiente es el Papa Juan Pablo II apareciendo más allá de la tumba.

La imagen, dicen los creyentes, muestra al Santo Padre con su mano derecha bendiciendo, fue descubierta durante una ceremonia que se celebraba en Polonia para conmemorar el segundo aniversario de su muerte.

Los detalles aparecieron en Vatican News Service, una estación de televisión en Roma, que se especializa en la difusión de noticias religiosas.

El director del servicio Jarek Cielecki, un sacerdote polaco y amigo cercano de Juan Pablo II viajó a Polonia después de escuchar que un espectador había fotografiado la imagen.

El padre Cielecki dijo que estaba convencido de que la imagen mostraba al ex pontífice.

“Se puede ver la imagen de una persona en las llamas y creo que es el siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II”, dijo.

La imagen se transmite continuamente en la televisión italiana y también en sitios religiosos, algunos de los cuales tienen a miles conectados para ver por sí mismos la extraña figura formada por las llamas.

La hoguera se encendió durante un servicio en Beskid Zywiecki, cerca de la casa natal de Juan Pablo en Katowice, en el sur de Polonia, el 2 de abril, el segundo aniversario de su muerte.

Cientos asistieron a la ceremonia. Gregorz Lukasik, el hombre polaco que tomó la fotografía, dijo: “Fue sólo después, cuando llegué a casa, y miré las fotos que me di cuenta de que había algo.

“Las mostré a mi hermano y hermana y ellos, como yo, están convencidos de que en las llamas se había formado la imagen del Papa Juan Pablo II.

“Yo estaba tan feliz con la imagen que la mostré a nuestro obispo local, que dice que el Papa Juan Pablo hizo muchas peregrinaciones durante su vida y que las sigue haciendo en la muerte”.

http://www.dailymail.co.uk/pages/live/articles/news/worldnews.html?in_article_id=487764&in_page_id=1811

Conmemorarán el 100 aniversario de la caída del meteorito de Tunguska

Tiempo de fiesta en Tunguska, Siberia en 2008

En julio de 2008 se cumplirán 100 años de la caída del meteorito de Tunguska en Evenkiya (en la región de Krasnoyarsk, Rusia). La práctica mundial muestra que tomar decisiones comerciales sobre viajes a zonas anómalas y lugares de aterrizaje ovni produce dividendos. Por esta razón, las autoridades locales han decidido tomar ventaja de las personas interesadas en todo lo místico y desconocido y al mismo tiempo en el popular lugar de la caída de meteorito y hacerlo un centro de destino turístico. Teniendo en cuenta el hecho de que anualmente vienen a Evenkiya decenas de expediciones internacionales para resolver el misterio de Tunguska, existen todas las posibilidades para desarrollar viajes de negocios rentables a la región, y el 100 aniversario del fenómeno de Tunguska puede convertirse en un instrumento eficaz para lograr que la idea cobre vida.

Las autoridades de la región de Krasnoyarsk han formado una comisión especial creativa que se ocupará del desarrollo del turismo. Se ha previsto crear un museo al aire libre, para establecer una ruta de 80 kilómetros a través de pantanos en la taiga y al supuesto epicentro de la caída del meteorito.

También se ha previsto la construcción de pistas para helicóptero a fin de que los invitados extranjeros puedan visitar la “anomalía”, y desarrollar un programa cultural especial con cocina, canciones, baile, locales.

http://www.russia-ic.com/news/show/4961/