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Aterrizaje en Tula: un cuento de hadas

ATERRIZAJE EN TULA: UN CUENTO DE HADAS[1]


Luis Ruiz Noguez, Oscar García, Héctor Escobar, Héctor Chavarría


Prefacio

“Escuché un ruido muy diferente al que produce un auto, una moto, una máquina de las terrestres. Era un ruido hueco, vibratorio, fuerte, muy fuerte. Algo muy fuera de la realidad. Los perros comenzaron, no a ladrar ni a aullar, sino como a chillar muy asustados. Se sintió frío, como una atmósfera de vacío”.

Así inicia el relato de uno de los testigos de los sucesos que ocurrieron en la madrugada del miércoles 12 de mayo de 1993 en un claro de la población de San Marcos, entre las ciudades de Tula y Cruz Azul en el Estado de Hidalgo[2]. Algunos vecinos afirman que aquel día, una nave de grandes dimensiones aterrizó en el lugar y de ella descendieron cinco humanoides. Las pruebas que aportan son una serie de extraños fenómenos que van desde la aparición de una enorme huella circular de aproximadamente 9.4 metros de diámetro, hasta fotografías de la supuesta nave, pasando por la abducción de una perrita, efectos electromagnéticos en grabadoras y en las líneas de suministro eléctrico, ruidos, voces, sonidos inexplicables y la extraña observación de una “nave nodriza” frente a la luna. En una palabra, se trata de un caso tan espectacular que, seguramente, pasará a la historia de la ufología mexicana. Estos son los hechos:

Antecedentes

La testigo principal de los hechos es la señora María de Lourdes Sánchez Uribe, de 34 años, vecina del poblado de San Marcos, quien trabaja como cajera en un bar. Su vivienda se encuentra a unos pasos del bar Tony’s, a unos 20 metros del lugar donde “se posó el OVNI”. Fue la señora Sánchez quien escuchó los extraños ruidos descritos anteriormente.


“Nosotros teníamos la televisión prendida y había terminado la película del canal 5[3]; es decir, el fenómeno ocurrió aproximadamente después de la 1:00 a.m”.

La relación de sucesos extraños no inicia precisamente ese día. Tenemos que remontarnos algún tiempo atrás para comprender mejor los acontecimientos:


“El 10 de mayo para amanecer el día lunes -informa la Sra. Sánchez- hubo luna llena[4] y ésta se veía roja. Nosotros no estábamos en casa; nos fuimos de fiesta[5]. Al regresar, entre las 0:00 y 0:30 vimos el astro que tenía una sombra que lo cubría, como si fuera un eclipse. Mi hijo (Jorge Morales S., de 8 años) pensó que se trataba de una plataforma ovni que estaba desplazando las naves”.

Como puede verse, la idea de la testigo es que esos ovnis fueron los que aterrizaron después frente a su hogar y, que esos mismo ovnis, habían sido transportados desde lugares lejanos por una nave nodriza.


“En Zaragoza, ese mismo 10 de mayo en la carretera que va a Tepeji, un ingeniero observó un OVNI suspendido en al aire.


“En Iturbe, hace seis años, mi hijo y yo vimos un platillo volador sobre el cerro de Xicuco, junto a la presa Endo. Permaneció en el aire sin moverse como una hora u hora y media”.

Al preguntar a la testigo si esos objetos vistos anteriormente tenían algún parecido con lo visto el día 12 de mayo nos enteramos que la testigo no vio nada en esa fecha sino que únicamente escuchó ruidos. He aquí un aspecto evidentemente sorprendente, pues la testigo, que ubica perfectamente toda una atmósfera ovni y escucha ruidos extraños, decide no salir a observar. Sólo era necesario asomarse a la ventana de la casa para ver que pasaba; ¡no hace nada de esto, y se pierde de ver un ovni que debe estar, cuando mucho, a unos 30 metros de ella!. Los aspectos incoherentes son especialmente notorios en este caso. Por otra parte, la supuesta observación de Iturbe, queda sólo en el terreno de la anécdota, ya que en aquel entonces, el niño tendría a lo más dos años, y difícilmente podría corroborar lo dicho por su madre.

Al transcurrir la entrevista, nos percatamos que la “cultura” ufológica de María de Lourdes es bastante amplia en cantidad aunque no en calidad.


“Nos hemos reunido con las personas que creen en el fenómeno ovni y hemos estado cotejando los datos y haciendo un análisis empírico, puesto que no tenemos grados de científicos. Hicimos un análisis muy cotidiano (sic) y empírico y llegamos a la conclusión de que esto no se puede trucar porque no se puede quemar el pasto de la noche a la mañana. Si usted lo hace van a quedar residuos de algún combustible. Estamos seguros que no lo trucaron con una moto ni con un auto porque quedaría el surco de las llantas. Es sumamente difícil trazar un círculo sobre el pasto, porque la tierra está desigual y no es plana; está a desnivel. Cuando se quema el pasto con algún combustible o con un soplete, quedan residuos del mismo. Las quemaduras que tiene son fuera de lo normal. Los surcos están bien delineados, como si el platillo, al posarse, hubiera vibrado. Es decir, el suelo estuvo sujeto a un peso y al movimiento del platillo que formó los surcos.


“Los surcos estaban quemados -continúa la Sra. Sánchez- es decir, hubo una ola de calor. ¿Porqué no se quemó el resto del pasto? Además, la parte central conserva un color verde que no se ha apagado”.


La perrita abducida


“Toda la semana ha habido muchos ruidos[6]. Como cuando se cierra una cajuela metálica (sic). El domingo pasado escuchamos unos sonidos metálicos. Mi vecina también los pudo oír en una ocasión. El viernes anterior, dos días después del aterrizaje, se extravió la mascota de mi hijo, una pequeña perrita pastor alemán de un mes y medio de edad. ¿La raptaron los extraterrestres? .No lo sé, pero pudiera ser. El miércoles siguiente vino una reportera de la revista OVNI[7] y, durante la entrevista, su grabadora se apagaba. Esta es un área magnética y que de que aquí existe el fenómeno ovni eso es un hecho indudable[8].


“Bueno eso es lo que yo comento; no quiero ser sensacionalista ni llamar la atención. No afirmo que yo lo vi, sino que le trasmito lo que he vivido. Aparte de eso, se tomó una foto de un platillo volador. Se dice que un muchacho lo vio pero eso son sólo rumores, fue un fenómeno únicamente auditivo. Nadie observó el platillo”.


Habla otro de los testigos

Posteriormente, en el mismo lugar, hablamos con Martín Trujillo, de 24 años, vecino de Las Palmas, poblado sito a unos 200 metros del lugar de la huella.

De acuerdo con el señor Trujillo, el ovni aterrizó en este lugar debido a que se encuentra cerca de una escuela “y los niños, al jugar y estudiar, dejan mucha energía (sic), luego vienen los ovnis y la absorben (sic). El día 12 de mayo llegué aquí como a las 7:00 y no había absolutamente nadie. La huella ya era visible pero nadie la había tomado en cuenta. Ese mismo día, pero un poco más tarde, los muchachos de la escuela que tienen la clase de educación física en este lugar vieron el anillo cuando la pelota se les vino para acá; le dijeron a los maestros y así empezó a correr el rumor. Cuando yo pasé -a las 7:00- se veían unos surcos similares a los del anillo pero saliendo de él. A esta altura (señala el terreno), vean bien, todavía se pueden ver. Mas allá (afuera del anillo) hay otras marcas similares a éstas”.

En el terreno podemos comprobar efectivamente la presencia de un surco similar, sólo que éste en línea recta, de unos 10 metros de largo que por un extremo se interrumpe repentinamente y por el otro conecta con el anillo.


“La gente -continúa Trujillo- dice que el perímetro del círculo (unos 9.20 metros aproximadamente) era la base del ovni y que su estructura sobresalía de él. Es decir que se trataba de un objeto de unos 20 metros de diámetro por lo que calculo que debía pesar unas 50 toneladas. No creo que un objeto tan grande dejara una huellas tan débiles.


“Posteriormente llegó el gobernador del estado, reporteros del noticiero ECO, del programa de Lolita Ayala…”

-¿Es posible que nadie haya visto el ovni?


“No lo creo. De haber ocurrido algo así, forzosamente alguien tuvo que verlo. Siempre pasan automóviles y autobuses por la carretera (a unos 100 m. de la huella y con visibilidad perfecta). El último, de Cruz Azul a Tula pasa más o menos a las 2 de la mañana”.

Al respecto, el Ing. Bartolomé Quijano, quien informó a uno de nosotros (Héctor Chavarría) del aterrizaje, afirma que es muy raro que nadie haya visto nada pues además hay muchas viviendas en los alrededores.

Efectivamente, el área se encuentra a unos 100 metros de la carretera y la visión desde ella es prácticamente libre. En las cercanías hay una unidad habitacional de Infonavit donde moran unas 500 familias, igualmente se encuentra el mentado bar Tony’s y a unos 10 o 15 metros hay un mínimo de 5 viviendas. Igualmente resulta extraño que en la ciudad de Tula, de 60,000 habitantes ,y a no más de 3 kilómetros nadie se percatara de nada. El claro donde está la huella se encuentra pues rodeado de viviendas y cerca de tres poblados, San Lorenzo, Montecillo y San Marcos, además de la ciudad de Tula. En total una población cercana a 120,000 habitantes.


¿Y los humanoides?

Quien manejó la versión referente a humanoides fue igualmente el Sr. Trujillo, aclarando que él no creía en ella.


“Un muchacho dice que él si vio el platillo por la altura de aquellos árboles (a unos 50 metros). Era una luz intensa; mientras lo observaba se fue la luz de las casas y se veía el ovni resplandeciente. De él bajaron cinco humanoides y rodearon la nave. Según este muchacho, en Poza Rica, Veracruz, hubo un fenómeno igual[9].

Al tratar de investigar a este supuesto testigo que vio humanoides, nos encontramos con aquel fenómeno que uno de nosotros (H.Ch.) ha llamado “Síndrome del compadre ausente”. Es decir, se habla de un amigo que tiene un conocido que oyó decir a una vecina, que tiene un compadre que vio el ovni. Cuando se trata de contactar con este compadre, resulta que jamás aparece por ningún lado. Es decir, se trata de un mero rumor que nunca puede rastrearse y del cual están llenos muchos relatos ovni.


La foto del OVNI

La existencia de una supuesta fotografía nos fue comentada por dos vecinos, la señora Sánchez y el señor Trujillo. Según Trujillo “llegó un señor con una foto -un evidente fotomontaje-; no se veía nada original. En la foto aparece una cosa plateada pero borrosa a la altura de los árboles”.

En nuestras indagaciones averiguamos que el autor de tales fotos fue el señor Alfredo Laguna, de 58 años, quien vive en el poblado de San Marcos, a algunos kilómetros de Tula. En tres ocasiones acudimos al domicilio del señor Laguna siendo imposible ponernos en contacto con él o siquiera ver las supuestas fotografías. La hija y el yerno del señor Laguna nos comentaron que esas fotos no fueron tomadas el día 12 de mayo sino algunos años antes, pero que el señor Laguna confunde las fechas. La familia del señor Laguna se negó a mostrar las fotos argumentando que se las habían dado a un periodista de la televisión (al parecer Jaime Maussan). Los vecinos, quienes conocen la afición del señor Laguna por los ovnis, creen que se trata de un truco. Desgraciadamente, por el momento, dichas fotos están en el terreno de lo anecdótico, pero sí es claro que no guardan relación alguna con el avistamiento del 12 de mayo.


La Huella OVNI

Como hemos podido ver, el caso Tula está lleno de elementos que permiten tener dudas razonable acerca de lo dicho por los testigos. No hay tales fotos, y si las hay, no tienen relación con la huella. La anécdota de la perra abducida suena a una fantasía digna de Salvador Freixedo, al igual que la teoría de los ovnis que vienen a absorber la energía de los niños. Es evidente además, que los supuestos “humanoides” no son más que un mero rumor. Pero, ¿qué podemos decir de la evidencia física encontrada en el lugar?: la huella del ovni.

El equipo de Perspectivas llevó a cabo distintas mediciones y toma de muestras en el lugar, en ellas se encontró que la temperatura del suelo en el interior del círculo era de 15.3ºC, en el surco del anillo de 17.8ºC y en el exterior de la huella de 15.1ºC. Esto se explica claramente ya que al ser el anillo la parte más seca, disminuye el contenido de humedad, lo cual provoca que aumente la temperatura del terreno.

Igualmente se hicieron mediciones con cuatro brújulas no encontrando la menor evidencia de efecto electromagnético.

Algunos vecinos nos informaron que unos científicos de PEMEX[10] acudieron al lugar a tomar muestras de la huella y llevaron un contador Geiger. No sabemos que pasó con estos científicos, ni los resultados de estas pruebas, pero al parecer, si en realidad se hicieron tales pruebas, se trató de una investigación personal y no oficial[11].

El anillo de Tula es de apariencia circular aunque no es un círculo perfecto ni tampoco una elipse. Mide en promedio 9.20 metros de diámetro, por lo tanto abarca un área de unos 70 metros cuadrados.

El anillo de Tula lo conforman en realidad varios fragmentos de un anillo, en la parte NE se ve un total de 4 surcos, en la parte SO sólo son visibles dos y en las partes SE y NO se aprecian 3 surcos. El ancho de los mismos es variable, siendo en promedio de 20 centímetros, con un máximo de 30 centímetros en la parte NE y un mínimo de 15 centímetros en la parte SO. En los surcos del SE, el pasto está aplastado de manera levógira (hacia la izquierda), en tanto que los del NO son dextrógiros (hacia la derecha). En la zona NE los dos surcos externos son levógiros, en tanto que los dos internos son dextrógiros. En los surcos de la zona SO la dirección del giro es inapreciable.

La huella parece circular a simple vista, pero en realidad se trata de un círculo imperfecto en el que se distinguen dos ejes, uno mayor que mide 9.4 metros (SE-NO) y uno menor de 9.1 metros (NE-SO).

Lo que distingue a la huella es que se trata de una zona más o menos definida en la cual el pasto está seco, lo que contrasta notoriamente con el interior y el exterior de la huella. Escarbando en los anillos, se aprecia que bajo ellos, la tierra también se encuentra seca hasta una profundidad de 40 centímetros En la parte interna de la huella, el terreno está húmedo desde la superficie hasta unos 30 centímetros de profundidad.

Uno de nosotros, (Luis Ruiz) llevó a cabo los análisis de las distintas muestras de terreno en los laboratorios de Ciencia Básica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México, en donde se obtuvieron los siguientes resultados (ver Tabla I).

Igualmente se hicieron pruebas de compactación con un dinamómetro. Los resultados indican que, para que el aparato penetre sobre el terreno a la profundidad que se encuentran los surcos, es necesario aplicar una fuerza de 1.09 Kg. sobre un área de 4 cm2 es decir, una presión de 2,752 kg/m2 . Dado que el área del anillo es de 4.36 m2, se desarrolla la siguiente fórmula:

(9.4/2)2π – (9.1/2)2π

Para producir este efecto, la masa del objeto (m=PA/g) debió ser de 1,211 Kg. Dicho de otra manera: el resultado sería el mismo al producido por un hombre de 200 Kg. que calce del 7.

Supongamos, por un momento, que en verdad aterrizó un ovni. Hagamos dos suposiciones sobre la forma del mismo:

a) un objeto en forma de moneda de 20 metros y una altura de 1 metro;

b) un objeto esférico de 20 metros.

En ambos casos con una base anular de 9.4 metros (el diámetro de la huella). En el primer caso tenemos un volumen (hDπ) de 62.85 m3 y en el segundo (D3π/6) de 4188.79 m3. La densidad de cada uno de estos objetos, considerando que estuvieran fabricados de una sola sustancia homogénea, sería, respectivamente de 19.3 y 0.29. Estas densidades corresponden a las del oro y al carbón de pino que, como todos sabemos, son excelentes materiales para fabricar naves espaciales.

A partir de todas las características físicas del terreno y de las condiciones morfológicas de la huella, así como la debilidad manifiesta de la hipótesis ovni, existían fuertes probabilidades de que el fenómeno cayera bajo la rúbrica de un Anillo de Hadas.


El Anillo de Hadas

Un anillo de hadas es producido por el crecimiento de distintos tipos de hongos, que normalmente crecen bajo tierra formando en el exterior, como en el caso Tula, una huella casi circular con crecimiento diferencial de la vegetación.

A partir de los análisis de terreno se infiere que se trata de un terreno de tipo calcáreo, muy propenso al crecimiento de este tipo de hongos. Igualmente otras condiciones como una leve lluvia (4 mm.) ocurrida el domingo anterior, permitieron las condiciones ideales para la formación de este anillo de hadas.

La hipótesis del anillo de hadas se refuerza aún más si tomamos en cuenta que el terreno es básicamente un sembradío y es utilizado para el pastizal de borregos. Los excrementos de dichos animales son un excelente abono para distintos tipos de hongos.


Hidrofobia

Posteriormente, un análisis micológico de las muestras logró identificar el hongo que produjo al huella, se trata del Marasmus oreades.

El micelio de dicho hongo[12] impartió al terreno una propiedad bastante asombrosa que, dada la ignorancia científica de otras personas que investigaron el caso[13], les evitó percatarse de ello, y que hubieran podido utilizar como “prueba” en favor de la hipótesis extraterrestre. Se trata de la impermeabilidad al agua que presenta el terreno de estudio. Las muestras de tierra que se extrajeron del anillo no son miscibles en agua (es decir no forman lodo, parecen secas y flotan en el agua), la repelen por completo. En cambio, la tierra extraída a pocos centímetros del anillo y fuera de la huella, es perfectamente permeable (forma lodo). La explicación de este fenómeno es muy simple y confirma el hecho de que se trata de un hongo.

Elemento ppm fuera del círculo ppm en el interior del círculo ppm en el anillo
Silicio (Si) 7200 7440 7680
Sodio (Na) 2240 2200 3820
Calcio (Ca) 1310 3200 3450
Aluminio (Al) 2030 1900 1880
Magnesio (Mg) 245 3020 2180
Potasio (K) 985 1300 1600
Níquel 180 130 125
Azufre (S) 100 100 115
Manganeso (Mn) 13 107 120
Hierro (Fe) 5 10 20
Plomo (Pb) 3 2 3

Figura 2: Tabla que muestra los componentes de la muestra de terreno

Las raicillas microscópicas de éste son hidrofóbicas, es decir, repelen al agua. Dado que el terreno está impregnado de estas raicillas, el agua no puede pasar, pues está cubierto de una capa grasa. En cambio, el área exterior al círculo, adonde aún no ha llegado el micelio, absorbe perfectamente el agua.

Al llevarse a cabo pruebas de cultivo, en las muestras extraídas dentro de la huella, en el anillo y afuera de éste se encontró el desarrollo de una especie de “pelusa”[14] en la muestra correspondiente al anillo y nada en la muestra exterior.

Resumiendo los resultados de la investigación, es enormemente probable que las huellas de Tula hayan sido el producto de un hongo, (Marasmus oreades) y no del aterrizaje de un platillo volador que, por otra parte, nadie vio.


Psicosis ovni

Días después de la aparición de la huella en el poblado de San Marcos, y cuando este número estaba en trabajo de edición, nos enteramos de otra huella, aparecida ahora en el poblado de Atitalaquia a unos 5 Km. de San Marcos.

En esta ocasión, cerca de las tres de la mañana, un grupo de muchachos informó haber visto el despegue de un ovni en un campo de fútbol. En el lugar del aterrizaje quedó una huella compuesta a su vez de varios círculos concéntricos, el mayor de unos 10 metros de diámetro y el menor de 1.40 metros.

Según la versión sensacionalista manejada por la prensa[15], el 18 de julio, a las 3.00 de la mañana, un grupo de jóvenes que regresaban de una fiesta, pudieron ver un ovni despegar de un campo de fútbol. Al despegar, el objeto quemó el terreno y al tocarlo uno de los jóvenes, aún estaba caliente[16].

Los aterrizajes de ovnis han causado psicosis en Hidalgo y es muy probable que aparezcan nuevas huellas. Seguiremos informando[17].


Colofón

Como hemos visto, la actividad ufológica no se limita a entrevistar a los testigos, tomar muestras de terreno y sacar unas fotografías para luego publicarlas en un libro o en revistas apareciendo en primer plano junto con los testigos, ni tampoco a tomar videos para luego comercializarlos a nivel nacional para extraer jugosos dividendos de los ovnis. El investigador serio aporta sus conocimientos, tiempo y recursos económicos para tratar de llegar a una explicación racional. Estos fenómenos, aparentemente inexplicables a los ojos profanos, pueden, eventualmente, conocerse a la perfección cuando la investigación la realizan personas que poseen un mínimo de cultura científica. Es mucho más fácil, rápido y redituable, ofrecer hipótesis fantasiosas. Lo difícil, lento y caro, es dar explicaciones razonables. Como diría Philip Klass: “Los malos ufólogos son los más populares, puesto que todos los casos que ‘Investigan’ son -para ellos- inexplicables y, por lo tanto, pueden comercializarse fácilmente en revistas, radio y televisión. Los buenos ufólogos encuentran una explicación que convierte al caso en algo sin atractivo comercial, dado lo cual, es muy difícil que se publique, quedando ellos, y su trabajo, en el anonimato”.


[1] Este artículo apareció originalmente en: Ruiz Noguez Luis, García Óscar, Escobar Héctor y Chavarría Héctor, Aterrizaje en Tula: Un cuento de hadas, Perspectivas Ufológicas, No. 1, México, diciembre 1993, págs. 11-20.

[2] Situada aproximadamente en las siguientes coordenadas: 20º,00′,00″N, 99º,20′,00″W.

[3] Efectivamente Canal 5 transmitió ese día la película “Héroe Callejero” de las 23:00 a las 1:05 aproximadamente.

[4] En realidad la luna llena no fue sino el día 5 a las 21:34. Pasados ya cinco días la luna era mucho más menguante que llena, esto acarrea dudas en esta parte del relato.

[5] En esa fecha se celebra en México el Día de las Madres.

[6] La entrevista se llevó a cabo el 23 de mayo, 11 días después de la aparición de la huella.

[7] Se trata de Zita Rodríguez de Reporte OVNI quien dio un tratamiento altamente sensacionalista al presente caso.

[8] Durante la entrevista, nuestras grabadoras, equipo fotográfico y de video funcionaron perfectamente.

[9] Este caso fue investigado por uno de nosotros, Óscar García.

[10] Petróleos Mexicanos.

[11] Durante años he trabajado para la Refinería de Tula como asesor en control de corrosión y se de cierto que no tienen equipo de esta naturaleza.

[12] Es decir el hongo como tal, no la seta que es únicamente el cuerpo fructuoso y puede no aparecer, salvo que se reúnan las condiciones de temperatura y humedad adecuadas.

[13] No queremos mencionar a Zita Rodríguez… pero ya lo hicimos.

[14] El micelio.

[15] Rodríguez, Z. Un OVNI aterrizó en un campo de fútbol, en Reporte OVNI, Nº 11, México, 1993.

[16] Esta es la versión manejada por la autoridades municipales.

[17] Posteriormente publicamos el resultado de nuestra investigación del caso Atitalaquia: Ruiz Noguez Luis, Sexo, mentiras y ovnis, Perspectivas Ufológicas, No. 2, México, abril 1994, págs. 27-30.

Anillos de hadas

ANILLOS DE HADAS[1]

”…vosotros duendecillos,
que a la luz de la luna hacéis cercos de hierba amarga
que la oveja no quiere comer; y vosotros, que por diversión
criáis hongos nocturnos…”

William Shakespeare en La Tempestad

Gran cantidad informes de presuntas huellas de OVNIs pueden caer, luego de un riguroso examen y análisis de muestras, dentro de una explicación bastante convencional, mas no por ello, menos interesante, es decir, la explicación proporcionada por un curioso fenómeno natural conocido como Anillos de Hadas.

Los biólogos conocen con este nombre aquellas bandas de crecimiento diferencial de vegetación, mismas que se pueden encontrar no sólo en los prados, sino también, en los campos de cereales[2], montes recién talados y, más comúnmente, en terrenos calcáreos.

Estos anillos son visibles aunque no hayan crecido ahí los carpóforos, o más comúnmente conocidas como setas, que son los cuerpos fructíferos de los hongos, y que pueden llegar a producir billones o trillones de esporas. Los anillos forman un círculo casi perfecto que, al final del verano, se cubre de setas.

En otras épocas, la presencia de estas bandas se atribuía a diversos agentes, tales como los relámpagos, las hormigas, los caracoles, las pacas de heno que se apilaban en los campos, etcétera. Para la mentalidad supersticiosa de la Edad Media esto era obra del diablo o “cosas de brujas” (se les conocía como “huellas de brujas” o Hag tracks). En Austria se decía que eran generados por bocanadas de vapores subterráneos, provenientes del infierno o de la respiración de los dragones, o que el diablo mismo había caminado, durante la noche, dejando su huella mientras batía su mantequilla[3].

En Dinamarca los culpables eran los duendes. En Inglaterra eran las hadas que bailaban en círculo. El pasto así aplastado les era confortable a los sapos, quienes acostumbraban reposar sobre estos almohadones de hierba o “toadstol” (banquillos de sapos); y como todo mundo sabe, los sapos envenenan las plantas y por lo tanto impiden su crecimiento, no así de los hongos, que proliferan. Parece que las hadas de Devon eran más flojas, pues en lugar de bailar, cabalgaban sus caballos sobre la hierba haciendo círculos.

La teoría de que los anillos eran producto de los relámpagos fue muy socorrida en el siglo XVIII. El padre Marranzino cita un pareado de Erasmus Darwin (1731-1802), abuelo del naturalista inglés, que en 1789 escribía:

“De oscuros nubarrones salta veloz el rayo

hendiendo el fuerte roble o haciendo el corro mágico”.

El mismo Erasmus Darwin escribió:

“Existe un fenómeno, al parecer, de naturaleza eléctrica, al que aún no se ha conseguido explicar: me refiero a lo que en lenguaje popular se llaman los corros de hadas que, con tanta frecuencia aparecen en los prados.

“A veces, los segmentos mayores o más predominantes de nubes que van descendiendo gradualmente a medida que se desplazan, descargan el agua que transportan en las zonas más húmedas de las llanuras herbosas. Ahora bien, este mamelón o extremo de la nube, adquiere, al ser atraído hacia la tierra, una forma casi cilíndrica, de manera parecida a lo que ocurre con la lana suelta de la rueca al hilarla, y despide al suelo un chorro de electricidad de dos a diez yardas de diámetro, pero sólo la parte exterior del cilindro quema la hierba”.

Ahora sabemos que Darwin estaba equivocado, pero durante mucho tiempo estas teorías fueron aceptadas como buenas.

A estas curiosidades (los anillos de hadas) se les conoce con diversos nombres: salones de baile de las hadas, terrenos de las hadas, cohortes de hadas, corros de brujas o anillos de brujas. Estas formaciones están relacionadas con las brujas, hadas, duendes y demás seres mitológicos en casi todas las culturas y lenguas. En Alemania se creía que tales anillos se formaban cuando las brujas salían en la noche de Walpurgis[4] para danzar en los campos. En Holanda se creía que eran producto del diablo, por lo que se suponía que, si alguna vaca los pisaba, su leche daría pésima mantequilla. En Francia se afirmaba que albergaban sapos gigantescos de ojos saltones, tradición muy parecida a la de los ingleses. Los italianos lo conocen por el nombre de Cerchi delle Streghe (círculos de las brujas), porque creían que ahí hacían sus reuniones nocturnas. Los catalanes les llaman Candeles de bruch (luces de las brujas). En nuestra época tecnológica lo más común es que las mentes simples los atribuyan al aterrizaje de un OVNI.

Las tradiciones europeas que consideran a las hadas como responsables de tales círculos fueron recopiladas por el investigador americano Walter Yveling Evans Wentz[5]. Según estas leyendas:

“Las hadas existen y es en los anillos donde, a veces, se las suele ver bailar. La hierba jamás crece alta en los bordes del anillo, pues es de la especie más corta y fina. En el centro crecen, en círculo, las setas de las hadas en las que éstas toman asiento. Las hadas son muy menuditas y gustan de cantar y bailar. Llevan libreas verdes y, a veces, bonetes y casacas rojas”

Adrien Leroux, de Lincy, en sus “Livres des légendes” refiere que las hadas en Noruega eran seres de gruesa y enorme cabeza, piernas diminutas y brazos desmesurados. Estos seres reciben diversos nombres según la región de Europa donde nos encontremos: hadas. Elfos, gnomos…

“Se les atribuye la creación de los círculos verde brillantes, llamados elfdans, que a veces se ven en los prados. Incluso hoy en día, cuando un campesino danés descubre uno de estos círculos al alba, dice que allí han ido los elfos a bailar durante la noche”.

TEORÍAS ACTUALES

Hoy se sabe que la formación de estos anillos se debe a la maraña de hilillos microscópicos fungosos, el mycellium, enterrado bajo el círculo mágico.

Para comprender el mecanismo de crecimiento de los anillos es necesario tener en cuenta lo que es realmente un hongo. Los pequeños sombrerillos llamados carpóforos o setas no son sino la parte reproductora. La parte más grande del hongo, como un iceberg[6], está oculta bajo la tierra. Es el micelio, cuyas ramificaciones, constituidas de pequeñísimos filamentos, llamados hifas, pueden extenderse a más de un metro de profundidad. Este es el verdadero cuerpo o tallo del hongo. Estas ramificaciones microscópicas se les conoce vulgarmente con el nombre de “blanco de hongo”

La función del micelio es la de conseguir el alimento. Esa es la razón por la cual se extienden por el terreno en busca de nuevos nutrientes. Los micellia pueden alimentarse casi de cualquier cosa y crecer prácticamente en cualquier lugar, desde el suelo a la madera, hasta el vidrio o el cuero. Algunos crecen sobre materia orgánica, mientras que otros viven de los organismos vivos, ya como parásitos, ya como parte de un grupo simbiótico.

En el caso de los hongos que producen anillos de hadas, los subproductos de descomposición, que aquellos producen, alimenta la hierba que crece encima del micelio subterráneo que siempre sale a flor de tierra. En consecuencia, la hierba sobresale del anillo.

La manera en que se forman los anillos de hadas es muy interesante. Supongamos que han nacido hongos en un punto determinado del suelo. Si las condiciones son favorables, particularmente si la humedad es elevada, van a proliferar alrededor de su punto de origen. Debajo de la tierra, por lo regular, los micelios crecen por igual en todas direcciones, de una forma radial. Al agotar las sustancias que los nutren, algunos de ellos van muriendo, pero otros, los que han avanzado más allá del círculo en donde se han agotado los nutrientes, tendrán oportunidad de fructificar y formar setas. Estas setas dejarán caer sus esporas, que se desarrollarán en la parte exterior de este nuevo círculo, lo que provoca que la parte viva del hongo sea un anillo que se va extendiendo de forma radial. Este fenómeno se seguirá repitiendo de modo indefinido, pues las distintas generaciones de hongos agotarán las sustancias alimenticias del lugar en el cual vivieron. Así se ira formando un anillo que, a medida que el tiempo pase, tendrá mayores dimensiones, puesto que las nuevas setas irán creciendo y esparciéndose por la parte exterior en busca de su alimento.

Los corros de brujas se pueden apreciar incluso cuando el hongo todavía no ha producido las setas, ya que la acumulación de nitritos por parte del hongo hace que la hierba crezca con más vigor sobre éste, formando un corro de hierba más alta.

La formación de estos anillos refleja el modo en que crece el hongo si no tiene obstrucciones de tipo físico o biológico. En el laboratorio, los hongos pueden crecer hasta formar un círculo perfecto. Generalmente, en la naturaleza esto no ocurre debido a diversos factores. Los hongos tienden a crecer siguiendo los sustratos favorables y manteniéndose alejados de las condiciones desfavorables[7]. El ancho de estas zonas circulares es constante, no sobrepasando, generalmente, los 20 o 30 centímetros.

El anillo aumenta de diámetro anualmente, como consecuencia del crecimiento subterráneo de su aparato vegetativo. Los anillos de hadas son colonias gigantes formadas después de muchos años de una dura lucha contra las condiciones ambientales. Se conocen casos de anillos de más de 70 metros de diámetro, a los que se les ha calculado una edad aproximada a los 400 años. Pero, los más típicos se escalonan entre 1 y 4 metros. La velocidad de crecimiento hacia el exterior depende de numerosos parámetros: naturaleza del suelo, de las plantas que ahí crecen, y del propio hongo. El crecimiento puede oscilar entre 7.5 y 60 centímetros por año. En algunos casos, los hongos florecen durante dos o tres años hasta dejar exhausto el terreno, sin nutrientes, por lo que el mismo hongo llega a morir.

La zona de crecimiento acelerado de hierba se desplaza también con los hongos; y ello se debe a los abonos nitrogenados producidos por el ciclo ecológico del parásito; éste, por descomposición de las proteínas de la materia orgánica proveniente del suelo, libera amoniaco, que las bacterias transforman en nitritos, y después en nitratos. Pero este crecimiento, que presenta ciertas cualidades estéticas, lleva a un estado final de debilitamiento de la vegetación sobre una franja del anillo situada entre dos zonas estimuladas como consecuencia del efecto de los cambios fisicoquímicos del suelo, debidos al micelio. Bajo condiciones tan desfavorables, toda la superficie del círculo resulta, al fin de cuentas, dañada y el anillo de hadas así formado puede, erróneamente, hacer pensar que se trata de una quemadura, no bien la hierba desecada tome un color rojizo o amarillento. Pero también cabe acotar que hay casos en los que se observan anillos rodeados de hongos sin menores efectos en la vegetación[8].

Algunos de estos anillos presentan una particularidad aún más sorprendente: las setas suelen aparecer de la noche a la mañana, como “por arte de magia”. Este fenómeno también tiene una explicación racional. Es bien conocido que todo ser vivo está compuesto, esencialmente, de agua: en el caso del hombre, el 70% de su peso es agua, pero este porcentaje aumenta al 90 o 95% en el caso de los hongos y las algas. Ciertas especies pueden, en tiempos de sequía, reducirse mediante deshidratación al tamaño de una cabeza de alfiler, apenas visible. Al llegar la lluvia, la criptógama crece por absorción de agua a una velocidad tal, que de buena fe puede creerse que ha surgido de la nada. Todo el proceso puede ocurrir en una noche.

LA RELACIÓN CON LOS OVNIS

Desde la muy temprana época de los platillos volantes (cincuentas y sesentas) los ufólogos intentaron establecer una relación entre los anillos de hadas, hongos y OVNIs. El hecho de que en algunos sitios aparecieran, de repente, enormes hongos que no estaban ahí el día anterior; o que en los prados se vieran zonas casi perfectamente circulares de anillos en donde la vegetación o bien, había crecido superando en tamaño a la que crecía fuera del círculo, o bien formando un anillo de terreno “seco y quemado”, dio lugar a que algunos teóricos de los OVNIs difundieran la idea de que algunos de estos aparatos habían aterrizado en esas zonas. Sus motores, decían, habían quemado la zona y la radiación había alterado la hierba haciéndola crecer de manera desproporcionada.

Muchos de estos casos, la mayoría, se dieron en Argentina[9].

A principios de los setenta algunos ufólogos críticos[10] se dieron cuenta de que estos fenómenos nada tenían que ver con los OVNIs y así lo dieron a conocer. No obstante, para la gran mayoría de los aficionados a los OVNIs y las nuevas generaciones que se acercan al tema, el asunto de los anillos de hadas continúa siendo parte integral del mito OVNI.

Allan Hendry, quien fuera director de investigaciones del CUFOS, presenta el caso en su The UFO Handbook[11], de un matrimonio que vivía en Galena, Illinois. La mañana del 7 de agosto de 1977 descubrieron un gran anillo en el patio trasero de su casa. Los testigos habían vivido en el sitio desde 1946 y nunca habían visto algo parecido. Le avisaron a su vecino y éste se comunicó al CUFOS diciendo que “estaba formado por nódulos de molibdeno o níquel formando un anillo de 3 o 3.5 metros”.

Hendry se dirigió de inmediato al sitio y encontró que en realidad tenía casi unos 4 metros de diámetro por 20 centímetros de ancho. El prado estaba cubierto de pequeñas esferitas, parecidas a las cabezas de los alfileres, y aglomeradas de forma muy compacta. Dentro del anillo había, además, tres manchas equidistantes que sugerían una especie de trípode o tren de aterrizaje. Pero la hierba no estaba aplastada, aunque sí estaba cubierta, por arriba y por debajo del suelo, con esa sustancia.

Al colectar las bolitas se vio que no eran, definitivamente, metálicas y se deshacían fácilmente, en un fino polvo, al tocarlas.

El “nido de OVNI” se encontraba directamente bajo las ramas de un árbol y, a un lado, había varias líneas de tensión. Definitivamente un OVNI no podía haber aterrizado en ese lugar.

Hendry recolectó algunas muestras del material y lo llevó a analizar al Field Museum of Natural History, en Chicago. El veredicto fue “lodo de hongos” (Myxomycetes sporangia), un hongo primitivo. Este hongo comienza su crecimiento como una simple espora y va creciendo, de manera radial, en forma de gel transparente, unas cuantas pulgadas por día. Cuando entra en la fase de esporas, más o menos cuando el círculo que va formando alcanza unos 3 metros de diámetro, se vuelve visible ya que adopta la forma de pequeñas microesféras de aspecto metálico.

Curiosamente cinco días después un investigador OVNI independiente envió muestras “de una sustancia dejada por dos OVNIs al aterrizar en un terreno al noroeste de la Universidad de Purdue en Indiana”. Hendry las identificó de inmediato como las esporas del myxomycetes. Las muestras provenían de dos anillos adyacentes de 8 pies y 11 pulgadas de diámetro. Tanto los estudiantes de la universidad, como el sheriff del condado supusieron que las habían dejado dos OVNIs al aterrizar.

En México varios casos de aterrizaje investigados por el comité OVNI de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE), resultaron ser anillos de hadas[12]. El caso de Tula, en particular, fue presentado en la televisión en el programa ¿Usted que opina? En esa ocasión Héctor Escobar fue el encargado de hablar del asunto. Desafortunadamente Héctor tenía poco de conocer el fenómeno de los anillos de hadas y tampoco entendió mi explicación sobre los análisis que hice del terreno, por lo que su presentación fue poco entendida. Tan es así que la señora Zita Rodríguez, que en ese entonces dirigía la revista Reporte OVNI, se atrevió a decir que los escépticos “tenían una gran imaginación”. La Rodríguez escribió[13]:

“Algunos «analistas escépticos» del fenómeno OVNI, formularon la hipótesis de que estos círculos fueron creados «de la noche a la mañana» por unos hongos de tipo carnoso de pie y sombrero que son muy comunes en nuestros bosques…

“Y para su desarrollo tardarían varias semanas y los daños se verían en un periodo de uno a dos meses.

La que tenía mucha imaginación y poca cultura era la señora Zita, quien creía que nosotros imaginábamos un enorme hongo bajando del cielo y produciendo la huella. Tampoco sabía que, efectivamente, las setas podían aparecer “de la noche a la mañana”. Por otra parte, nosotros nunca dijimos que las huellas que aparecieron en el cerro de la estrella se debieran a hongos. Lo que encontramos, simplemente al entrevistar a la gente del lugar, era que tales círculos se habían formado porque ahí salían a entrenar a unos caballos. Atados de cuerdas se les hacía girar y habían llegado a formar esos surcos. Esto lo debería saber la señora Zita porque estuvo en el sitio y sólo hay dos explicaciones: o era muy mala investigadora y no preguntó a los vecinos por el fenómeno; u ocultó la explicación en aras de poder vender su revista.

Finalmente, en su artículo citado extrae un largo párrafo sacado de algún texto de educación secundaria, para darles una clase sobre los hongos a esos “escépticos tan imaginativos”, y de paso demostrar sus enormes conocimientos de “botánica”.

Ciertamente los artículos críticos sobre el tema de los anillos de hadas han tenido poca difusión pero, espero que una revista como Contacto OVNI que llega prácticamente a toda Latinoamérica pueda, de una vez y para siempre, dejar el asunto zanjado y los ufólogos ya no vuelvan a mezclar esas cosas que se ven en el cielo con aquellos manjares tan suculentos de la tierra.

Anillos de hadas o corros de brujas

La ilustración superior muestra un “corro de brujas” en el que la mesa de ceremonias parece un hongo. Tiene 9 panes, uno para cada brujo y el central para el demonio.

Erasmus Darwin

Grabado antiguo en el que vemos la formación de un anillo debida a la danza de los demonios y brujos.

Se creía que aquel que pisara uno de ellos, era transportado a una tierra misteriosa en donde no pasaba el tiempo. A la izquierda, un explorador trata de rescatar a su amigo víctima del embrujo musical de los nomos.

Casi todo mundo piensa en las setas al referirse a los hongos. En realidad estas son sólo la parte reproductora. El micelio es el verdadero cuerpo del hongo

Una bella fotografía que, de manera muy gráfica, muestra los carpóforos (setas) y las hifas (micelio) de un Stropharia aeruginosa.

La mecánica en la formación del anillo es muy sencilla. Una espora que cae en terreno fértil hace crecer el carpóforo, dentro de la tierra, y la seta madre, fuera de ella. Esta seta, a su vez, suelta sus esporas, que caerán en su derredor, formando nuevas setas. Las hifas, que corren por el subsuelo crecen radialmente en busca de alimento y alejándose de terrenos agostados. Cuando las condiciones son propicias (temperatura y humedad adecuadas) crecen las nuevas setas en las partes nuevas y alejadas del centro, formando un anillo. Esto puede ocurrir de la noche a la mañana por absorción de agua después de una lluvia: ha nacido un Anillo de Hadas.

Dos anillos casi perfectos. El primero, izquierda, bajo la sombra de un bosque muy arbolado; el segundo, derecha, en un jardín al aire libre.

El extraño anillo de Galeana, Illinois, que resulto ser producto del Myxomycetes sporangia.

Arriba, un corro de Clitocybe geotropa que rodea por completo a un árbol.

A la derecha, parte del anillo de hadas que apareció en Miramar, Provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1975, y que los ufólogos afirmaron era obra de los Ovnis.

A un lado, las esporas que fueron identificadas como microesféras de molibdeno o níquel. Si Hendry no hubiera estudiado el caso, había pasado a la historia de la ufología como un caso extraordinario.

Los círculos no son perfectos, y si las setas crecen desperdigadas, a veces no se puede apreciar muy bien el anillo.

En 1984, en la ciudad de Jaso (Cruz Azul), Hidalgo, a unos 5 kilómetros de San Marcos, se encontró este otro anillo de hadas. En esa ocasión el tema OVNI no estaba de moda, por lo que no se le asoció con él.

El hongo, al agotar los nutrientes, deseca la hierba que se encuentra en la superficie y deja una zona que parece haber sido “quemada por un OVNI”.

Así vio el dibujante de la revista Contacto OVNI, la investigación de este autor, del caso del supuesto aterrizaje de un OVNI en San Marcos, en Tula de Allende, Hidalgo. El anillo de Cruz Azul no tenía setas en su periferia, lo mismo que el de San Marcos, a pesar de que el dibujante de Contacto OVNI los presentó en su ilustración.

Los anillos que se forman fueron siempre asociados a las brujas o a los duendes. A la izquierda un anillo casi perfecto en un jardín inglés.

Las setas crecen en ramificaciones que se distribuyen formando el anillo.


[1] Una versión original de este artículo apareció en los siguientes boletines:

Ruiz Noguez Luis, Corros de brujas, Esto me Interesa, No. 3, México, marzo 1978, p. 8-10.

Ruiz Noguez Luis, Anillos de hadas, Perspectivas Ufológicas, Año 1, No. 1, diciembre 1993, pag. 33-36, México.

[2] No confundir con los famosos Crop Circles, cuyo origen, en su mayoría, es espurio.

[3] En ese entonces la mantequilla se batía dentro de una especie de toneles o barriles que en la parte superior tenían una especie de asa o palo que era el que se agitaba caminando alrededor del barril.

[4] Se celebraba el 1° de mayo y se decía que los brujos, hechiceras y demonios se reunían en el Broken (un cerro), y que por la mañana se podía ver su enorme sombra proyectada sobre la niebla: el famoso Espectro del Broken, que también tiene alguna relación con los Ovnis. Ver http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/de-espectros-y-glorias.html

[5] Walter Yveling Evans Wentz, The Fairy-Faith in Celtic Countries, The Classic Study of the Luminous Reality of Leprechauns, Pixies, and other Fairy Spirits, Citadel Press/Carol Publishing Group. New York, 1977.

[6] Los micellia pueden llegar a ocupar una superficie de varios cientos de hectáreas. Se sabe que el ser vivo más grande (y probablemente el más antiguo) del mundo es un hongo que se extiende por miles de hectáreas en zonas boscosas que abarcan gran parte de Canadá y el norte de los Estados Unidos.

[7] Shirtloff M. Randall R., How to control lawn diseases and pests, Intertec Publishing Co., Kansas City, 1974.

[8] Dickinson C., & Lucas J., The Encyclopaedia of mushrooms, Crescent Books, New York, 1983.

[9] De María Carlos Alberto, publicó diversos artículos en su boletín Extraterrestre, Buenos Aires, Argentina.

[10] González, M., Janosch H., Ujvari A. y Alcaraz A. Caso Correa. Retrospectiva. Los Hongos: ¿Desafían a la Ciencia?”, CEFANC Boletín Informativo, año 1, No. 2, Bs.As. 1980.

Bourtembourg Charles., et Scornaux Jacques, Anillos de hadas, OVNIs un desafío a la ciencia, Año II, No. 9, octubre-noviembre, 1975, Buenos Aires, Argentina.

Scornaux Jacques et Piens Christiane, A la recherche des OVNI. La vérité sur les soucoupes volantes, Verviers, B : Marabout No. 565, 1976.

[11] Hendry Allan, The UFO Handbook, Doubleday & Company Inc., Garden City, New York, 1979.

[12] Ruiz Noguez Luis, García Oscar, Escobar Héctor y Chavarría Héctor, Aterrizaje en Tula: Un cuento de hadas, Perspectivas ufológicas, Año 1, No. 1, diciembre 1993, pag. 11-20, México.

García Oscar, El OVNI de Poza Rica, Perspectivas ufológicas, Año 1, No. 1, diciembre 1993, pag. 26-32, México.

[13] Rodríguez Zita, ¿Qué misterioso efecto produce círculos en los campos?, Reporte OVNI, Año 1, No. 16, enero de 1994, México.

Los Portulanos de Piri Re’is (Final)

Usted puede seguir las notas comenzando por la esquina noroeste, dando vuelta al sur, después siguiendo a lo largo del perímetro, y finalmente continuando en espiral hacia el centro. La lectura de algunas de las notas es realmente difícil. El mapa es trascrito por los expertos como sigue:

I. Hay una clase de tinte rojo llamada vakami, que usted no observa al principio, porque está a la distancia… las montañas contienen minerales ricos… Allí algunas ovejas tienen lanas de seda.

II. Este país esta habitado. La población entera va desnuda.

III. Esta región se conoce como el vilayet de Antilia. Esta en el lado donde se oculta el sol. Dicen que hay cuatro clases de loros, blanco, rojo, verde y negro. La gente come la carne de loros y sus sombreros se hacen enteramente de las plumas de los loros. Hay una piedra aquí. Se asemeja a la piedra de toque negra. La gente la utiliza en vez del hacha. Es muy dura… (ilegible). JPe vio esa piedra.

(Nota: Piri Reis escribe en el “Babriye”: “en las naves enemigas que capturamos en el mediterráneo, encontramos sombreros hechos de estas plumas de loro, y también una piedra que se parecía una piedra de toque”.)

IV. Este mapa fue dibujado por Piri Ibn Haji Mehmed, conocido como el sobrino de Kemal Reis, en Gallipoli, en el mes del muharrem del año 919 (es decir, entre el 9 de marzo y el 7 de abril del año 1513).

V. Esta sección dice cómo fueron encontradas estas costas y también estas islas.

Estas costas se nombran las costas de Antillas. Fueron descubiertas en el año 896 del calendario árabe. Pero se dice, que un Genovés infiel, cuyo nombre era Colombo, fue quién descubrió estos lugares. Por ejemplo, un libro que cayó en manos de dicho Colombo, y se encontró que en este libro decía que en el extremo del mar occidental (Atlántico) es decir, en su lado occidental, había costas e islas y toda clase de metales y también de piedras preciosas. El antedicho, habiendo estudiando este libro a fondo, explicó estas materias una por una al grande de Génova y dijo: “Vamos, deme dos naves, déjeme ir a encontrar estos lugares”. Ellos dijeron: “ O hombre improductivo, ¿se puede encontrar un fin o un límite al mar occidental? Su vapor esta lleno de oscuridad”. El mencionado Colombo vio que no conseguiría ayuda de los Genoveses, y se apresuró, fue al Bey de España, y contó su historia detalladamente. Ellos respondieron también como los Genoveses. En breve Colombo solicitó a esta gente durante mucho tiempo, finalmente el Bey de España le dio dos naves, vio que fueran equipadas bien, y dijo:

“O Colombo, si sucede como dices, te haremos kapudan (almirante) de ese país”. Diciendo lo cuál envió a dicho Colombo al mar occidental. El difunto Gazi Kemal tenía un esclavo español. El esclavo antedicho dijo a Kemal Reis, que él había ido tres veces a esa tierra con Colombo. Dijo: “Primero alcanzamos el Estrecho de Gibraltar, luego de ahí en línea recta hacia el sur y el oeste entre los dos… (ilegible). Habiendo avanzando en línea recta unas cuatro mil millas, vimos una isla frente a nosotros, pero gradualmente las olas del mar llegaron a quedarse sin espuma, es decir, el mar estaba calmo y la estrella del norte -los marineros en sus compases todavía decían estrella- poco a poco fue velada y llegó a ser invisible, y también se dice que las estrellas en esa región no se arreglan como aquí. Se ven en un arreglo diferente. Anclaron en la isla que habían visto anteriormente en el camino, vinieron los pobladores de la isla, tiraron flechas y no permitieron que tomaran tierra y pidieran información. Los varones y hembras tiraban flechas de mano. Los extremos de estas flechas estaban hechos de huesos de peces, y la población entera iba desnuda y también muy… (ilegible). Al ver que no podían desembarcar en esa isla; se cruzaron al otro lado de la isla, vieron un barco. Al verlos; el barco huyó y ellos (la gente en el barco) bajaron a tierra. Ellos (los españoles) tomaron el barco. Vieron que dentro de él había carne humana. Sucedió que esta gente estaba en esa nación y que iban de la isla en isla cazando hombres para comérselos. Dijeron que Colombo vio otra isla, ellos se acercaron, vieron que en esa isla había grandes serpientes. Evitaron desembarcar en esta isla y permanecieron allí diecisiete días. La gente de esta isla vio que ningún daño vino a ella de este barco, ella cogió pescados y se los trajo al barco en su pequeña canoa (filika). Éstos (españoles) estaban contentos y les dieron cuentas de cristal. Parece que él (Columbus) había leído en el libro que las cuentas de cristal eran muy valoradas en esa región. Viendo las cuentas trajeron más pescados. Éstos (españoles) siempre les dieron cuentas de cristal. Un día vieron oro alrededor del brazo de una mujer, tomaron el oro y le dieron cuentas. Les dijeron, si nos traen más oro, les daremos más cuentas, (dijeron). Ellos fueron y les trajeron mucho oro. Parece que en sus montañas hay minas de oro. Un día, también, vieron perlas en las manos de una persona. Vieron eso cuando; les daban cuentas, muchas más perlas les fueron traídas. Las perlas se encontraban en la costa de esta isla, en un punto a una o dos brazas de profundidad. Y también cargaron su nave con muchos árboles del palo de campeche y tomaron a dos naturales, los llevaron en ese año al Bey de España. Pero el susodicho Colombo, no sabiendo la lengua de esta gente, negoció mediante señas, y después de este viaje el Bey de España envió sacerdotes y cebada, enseñado a los naturales cómo sembrar y cosechar y convirtiéndolos a su propia religión. No tenían ninguna religión de ninguna clase. Caminaban desnudos y yacían como animales. Ahora estas regiones se han abierto a todos y han llegado a ser famosas. Los nombres para marcar los lugares en las citadas islas y costas fueron dados por Colombo, esos lugares se pueden conocer por ellos. Y también Colombo era gran astrónomo. Las costas y la isla en este mapa se tomaron del mapa de Colombo.

VI. Esta sección muestra de qué manera fue dibujado este mapa. En este siglo no hay mapa como este mapa en posesión de ningún otra persona. La -mano de este pobre hombre lo ha dibujado y ahora esta hecho. De cerca de veinte cartas y Mappae Mundi- éstas son las cartas dibujadas en los días de Alejandro, Señor de Los Dos Cuernos, que muestran el cuarto habitado del mundo; los árabes les llaman las cartas Jaferiye -a partir de ocho Jaferiyes de esa clase y de un mapa árabe de Hind, y de los mapas dibujados por cuatro portugueses que muestran los países de Hind, Sind y China geométricamente dibujados, y también de un mapa dibujado por Colombo en la región occidental lo he extractado. Reduciendo todos estos mapas a una escala se ha llegado a esta forma final. De modo que el presente mapa es tan correcto y confiable para los siete mares como el mapa de estos nuestros países es considerado correcto y confiable por los marineros.

VII. Es relacionado por el infiel portugués que en este punto la noche y el día son dos horas más cortos, en su más largo de veinte dos horas. Pero el día es muy caliente y en la noche hay mucho rocío.

VIII. En el camino al vilayet de Hind una nave portuguesa encontró un viento contrario (soplando) de la costa. El viento de la costa… él (ilegible) (la nave). Después de ser conducidos por una tormenta en una dirección meridional vieron una costa enfrente de ellos, avanzaron hacia ella (ilegible). Vieron que estos lugares son buenos ancladeros. Lanzaron el ancla y fueron a la orilla en barcos. Vieron gente caminando, todos desnudos. Pero lanzaron las flechas, sus puntas estaban hechas de huesos de peces. Permanecieron allí ocho días. Negociaron con esta gente mediante señales. Esa lancha vio estas tierras y escribió sobre ellas lo cuál… La lancha sin ir a Hind, regresó a Portugal, en donde, al arribar dio la información… Describieron estas costas en detalle… Ellos las han descubierto.

IX. Y en este país parece que hay monstruos de pelo blanco en esta forma, y también bueyes de seis cuernos. Los infieles portugueses lo han escrito en sus mapas…

X. Este país es una basura. Todo está en ruinas y se dice que aquí se encuentran grandes serpientes. Por esta razón los infieles portugueses no desembarcaron en estas costas y también se dice que son muy calientes.

XI Y estas cuatro naves son naves portuguesas. Su forma se describe abajo. Viajaron de la tierra occidental al punto de Abisinia (Habesh) para alcanzar la India. Dijeron hacia Shuluk. La distancia a través de este golfo es 4200 millas.

XII… En esta costa un

… está sin embargo

… en este clima de oro

… tomando una cuerda

… se dice que las midieron

(Nota: El hecho de que la mitad de estas líneas este perdido es la prueba más clara de que el mapa fue partido en dos).

XIII Y un kuke (un tipo de nave) Genovés que venía de Flandes fue atrapado en una tormenta. Impulsado por la tormenta vino a estas islas, y de este modo estas islas se conocieron.

XIV Se dice que en épocas antiguas un sacerdote de nombre de Sanvolrandan (San Brandan) viajó por los siete mares, así dicen. El antedicho desembarcó en este pez. Ellos pensaron que era tierra seca y encendieron un fuego sobre este pez, cuando la espalda del pez comenzó a quemarse se hundido en el mar, ellos reembarcaron en sus barcos y huyeron a la nave. Este acontecimiento no es mencionado por los infieles portugueses. Se toma del antiguo Mappae Mundi.

XV A estas islas pequeñas se les ha dado el nombre de Undizi Vergine. Es decir las Once Vírgenes.

XVI Y esta isla le llaman la Isla de Antillas. Hay muchos monstruos y loros y mucho palo de campeche. No está habitada.

XVII Esta lancha fue conducida a estas costas por una tormenta y permaneció donde encalló.

… Su nombre era Nicola di Giuvan. En su mapa se escribe que estos ríos que pueden ser vistos tienen la mayor parte de oro (en sus camas). Cuando el agua se había ido recogieron mucho oro (polvo) de la arena. En su mapa…

XVIII Ésta es la lancha de Portugal que encontró una tormenta y lleg (a esta tierra). Los detalles se escriben en el borde de este mapa. (Nota: vea VIII).

XIX Los infieles portugueses no van al oeste de aquí. Todo ese lado pertenece enteramente a España. Han hecho un acuerdo que se debe tomar como límite (una línea) dos mil millas al lado occidental del Estrecho de Gibraltar. Los portugueses no se cruzan a ese lado pero el de Hind y el lado meridional pertenecen a los portugueses.

XX Y esta carabela que encontró una tormenta fue conducida a esta isla. Su nombre era Nicola Giuvan. Y en esta isla hay muchos bueyes con un cuerno. Por esta razón llaman esta isla Isle de Vacca, que significa, Isla del Buey.

XXI El almirante de esta carabela se llama Messir Antón el Genovés, pero él creció en Portugal. Un día que la citada carabela encontró una tormenta, fue conducido a esta isla. Él encontró mucho jengibre aquí y ha escrito sobre estas islas.

XXII Este mar se llama el Mar Occidental, pero los marineros francos lo llaman el Mare d’Espagna. Lo que significa el Mar de España. Hasta ahora era conocido por estos nombres, pero Colombo, que abrió este mar e hizo estas islas conocidas, y también los portugueses, los infieles que han abierto la región de Hind han acordado juntos dar a este mar un nuevo nombre. Le han dado el nombre de Ovo Sano (Océano) es decir, huevo de los sonidos. Antes de esto se pensaba que el mar no tenía ningún extremo o límite, esto es, que al otro lado estaba la oscuridad. Ahora han visto que este mar esta ceñido por una costa, porque es como un lago, ellos lo ha llamado Ovo Sano.

XXIII En este punto hay bueyes con un cuerno, y también monstruos de esta forma.

XXIV Estos monstruos tienen siete palmos de largo. Entre sus ojos hay una distancia de un palmo. Pero son almas inofensivas.

Las montañas se dibujan en contorno y los ríos están marcados con líneas gruesas. En el mapa Piri Reis adopta y aplica las reglas de los signos emblemáticos mencionados en la página 28 del ‘Bahriye’. Así él indica las regiones rocosas con negro, las aguas arenosas y bajas con puntos rojizos, y las partes rocosas en el mar que no pueden ver los marineros con cruces.

Un estudio cercano del mapa nos muestra cómo Piri fue fiel a sus fuentes. En la bibliografía anexa al mapa él afirma que su mapa para los siete mares es tan seguro y exacto como el mapa del mediterráneo. De los varios nombres turcos en estas costas como Babadagi, Akburun, Yesilburun, Kizilburun, Altin Irmagi, Guzel Korfuz, Kozluk Burnu, Iki Hurmalik Burnu etc., nosotros deducimos que en su dibujo él hizo uso no solamente de los mapas portugueses en su posesión, sino también de la información provista por los varios marinos turcos que conocían estas costas. En su dibujo de la línea costera y en su marca de los sitios de importancia en ella notamos otra vez su notable exactitud. Es absolutamente exacto también en las posiciones de las Azores, de Madeira y de las Canarias.

En cuanto a la parte norte del mapa, vemos aquí cómo Piri Reis fue beneficiado por los nuevos mapas portugueses y registró en él los descubrimientos hechos antes de 1508 en la costa norteamericana por Amerigo Vespucci, Pinzon y Juan de Solís. Algunos de los topónimos de la costa suramericana, como Santa Agostini, San Megali, San Francisco, Puerto Rali, Todos Santos, Abrokiok, Cabo Frio y Katenio muestran una semejanza cercana a sus formas modernas. A excepción de las dos entradas sobre el nombre y la fecha del mapa, el resto de entradas fueron escritas por un calígrafo. Este hecho puede explicar los cambios que se observarán en varios nombres en el mapa. Otra razón de esto puede fácilmente ser la insuficiencia de la escritura árabe entonces en uso, para expresar palabras turcas.

Todos los ríos principales en América del sur están marcados en el mapa, aunque los nombres no se escriben. Es notable que él debió haber dibujado el Río de La Plata en el mapa a partir de todos los relatos, cuando Pinzon y Juan de Solís pasaron por él incluso nunca lo notaron. Fuera de las partes referentes al mapa de Colón, las escalas en millas son asombrosamente exactas. La tierra se extiende al oeste desde el sur de la Plata. Esta parte del mapa se dibuja evidentemente de acuerdo con la idea Ptolemaica del mundo, también se observa en el Mappa Mundi. Ocho años más tarde, cuando había acabado su mapa en el prefacio al libro él afirma eso, más al sur no hay tierra sino mar, lo que demuestra que él seguía los últimos descubrimientos con mucha atención. Pero, desde él el punto de vista de la importancia histórica de estos descubrimientos geográficos, este mapa es particularmente significativo para América Central.

Los estudios cercanos confirman la idea de que el mapa posee toda la información importante que estaba en el mapa de C. Colón dibujado y enviado a Europa en 1498 y también del mapa de Toscanelli que Colón tenía a su disposición cuando por primera vez se aventuró en sus viajes. Esta parte del mapa contiene muchas islas imaginarias con una pintura de un loro en cada una. La isla de Trinidad se escribe como “Kalerot”, que se deriva probablemente de un cabo en esta isla que Colón llamó “Galera”. Puerto Rico se nombra aquí San Juan Batichdo, y en su costa de Este se dibuja la pintura de una fortaleza. Hay, sin embargo, otra isla al oeste de Trinidad, otra vez con una pintura de un loro cerca del cual está escrito San Juan Batichdo. Dibujo varias de las islas en la costa suramericana enfrente Trinidad muestra la influencia de Colón, que creía que este nuevo continente descubierto era un grupo de islas. Esto también se observa en la isla de Haití, llamada por Colón Hispanyola, y por Piri la Isla de España: en vez de mostrarla extendiéndose de Este a Oeste, él la muestra extendiéndose de norte a sur, lo que prueba que Colón tomó esta como si fuera Zipango, es decir Japón como Marco Polo la llama y de acuerdo con las descripciones de Marco Polo de la isla, se da esta posición equivocada.

Las Antillas verdaderas se muestran en el mapa no como islas, sino como C. Colón creía que eran, un continente. Por lo tanto Piri llama a América Central “El condado de Antilia”, y la costa norteamericana “Lla costa de Antilia”. Es verdad que en cierto punto bastante cerca de la costa norteamericana se marca una isla llamada el Antilia, pero evidentemente se refiere a la isla legendaria considerada popularmente como fabulosamente rica y próspera cuando Colón comenzó sus viajes. Debe observarse, sin embargo, que al lado de la isla hay una nota que establece eso, contrariamente al error común, la isla no es próspera. Cuba, se muestra también como continente de acuerdo con la creencia firme de Colón. Tan confiado estaba Colón en esto que cuando estaba cerca de la costa de Cuba en 1494 hizo que su convicción fuera registrada por el notario público del barco, Fernand Perez de Luna, y pidió que todo la tripulación la firmara, como podemos ahora ver en el documento firmado el 12 de junio de 1494, que declara que, puesto que es absolutamente evidente que esto es un continente, quienquiera que intentara contradecir esta declaración sería multado con 1000 piezas de Maravedis y también su lengua sería cortada. Indudablemente la razón por la que Piri, también la muestra como un continente no era porque estuviera asustado de que le cortaran la lengua, sino porque él no cuestionaba la veracidad de esa pieza de información dada por una autoridad tal como Colón, que había ido a esas partes del mundo varias veces. Cuba también se muestra como continente en el mapa de Colón fechado en 1498, que formó la base para el de Piri más adelante; en el burdo bosquejo dibujado por el hermano de Cristóbal Colón, Bartolomeo, en 1503, en el mapa del mundo hecho por Ruysch en 1508, e igual en el mapa marino de Waldeesmuller en 1507.

Piri llama a las once islas en el sureste de Haití “Undizi Vergine”, que muestra que el número de islas no esta expresado por la palabra “once” lo que significa once en español pero es equivalente en la lengua materna de Colón, italiano. Ésta es otra indicación de cuan fiel es Piri al mapa de Colón, manteniendo cerca de la información del mapa de Colón que poseyó al parecer todo lo que estaba en el mapa anterior de Toscanelli, Piri nos lleva hasta el mapa más viejo de América y nos informa sobre varios aspectos de la fase más importante de la historia de los descubrimientos. Registrando las explicaciones dadas por el español que había participado en las tres expediciones de Colón y fue capturado más tarde por Kemal Reis, él relacionó la historia de estos descubrimientos de una fuente original libre de los últimos cuentos legendarios que habían crecido sobre ellos.

Dispersadas sobre el mapa hay algunas otras entradas que también nos aclaran sobre los varios detalles de los descubrimientos. Al lado de la pintura de una nave cerca de las Azores se escribe que este barco Genovés vino de Flandes, naufragó, y que los sobrevivientes descubrieron estas islas. De otra entrada sabemos que allí el mar es el Mar Occidental, pero los europeos lo llaman el Mar Español, y después de los descubrimientos de Colón el nombre se cambia a Ovasana, es decir, “Océano”.

Al lado de una pintura cerca de la isla de Santiano hay una nota que indica que los nombres de estos lugares fueron encontrados y dados por un marino Genovés traído de Portugal. En esta entrada cerca de la pintura de una nave cerca de la costa suramericana él resume toda la información dada en un mapa por Nikola di Juan que naufragó allí. En una de las notas sobre el Océano Atlántico menciona el tratado de “Tordesillas” 1599, y cierta línea que divida y las posesiones españolas y portuguesas.

Hacia el Norte, en el mapa hay una pintura de un pez en el cual esta dibujado una mujer y un hombre que hacen un fuego, cerca esta otra nave y tres personas en un barco. Ésta es la historia de San Brandan que era muy popular en la edad media, y fue registrada en las “mil y una noches”. Pero Piri no descuida agregar que la leyenda no viene de los portugueses sino del viejo Mappa Mundi. Esto muestra que el geógrafo turco hizo uso de muchas fuentes y no descuidó la información más última lo más cercana posible a su tiempo, y que él tenía mucho cuidado de su bibliografía.

De las varias clases de trabajo de investigación hechas en el mapa concluimos que comparado con otros mapas del período, el de Piri es el más perfecto y original. Interesará a americanos como uno de los mapas más viejos de su tierra, y los turcos estaremos siempre orgullosos que el autor de los mapas fuera uno de nosotros.

El segundo mapa de América

Quince años después de este primer mapa, Piri Reis dibujó un segundo, otra vez en Gelibolu. Como el anterior lleva su firma. Desafortunadamente tenemos hoy solamente una porción pequeña de él es decir una porción pequeña del hemisferio occidental. Es de 68/69 centímetros de tamaño. Se dibujaron figuras ornamentales en los márgenes y la mayor parte son en color.

Allí encontramos la parte norte del Océano Atlántico y de las regiones recién descubiertas de América del Norte y Central. Hay cuatro rosas de los vientos en el. El Trópico de Cáncer se muestra aquí, aunque no estaba en el primer mapa. Hay también escalas de mulas en él, cada una con veinte divisiones. De las notas al lado de ellas sabemos que la distancia entre las divisiones es de 50 millas, y entre dos puntos es de 10 millas. Las escalas aquí son más grandes que en el anterior. Vemos Groenlandia en el Norte y las Azores hacia el Sur. Algunos de los nombres con “San Mikal”, “Santa Mariya”, “Eurico”, y “San Jorjo”. Al sur de Groenlandia se ven dos pedazos grandes de tierra; el que esta al Norte se llama Baccalao. En el mapa hay una nota que dice que Baccalao fue descubierto por los portugueses. En otra nota más abajo cerca de “Terra Nova” dice que aunque estas costas fueron descubiertas por los portugueses, todo es desconocido hasta ahora, y solamente las partes que se muestran en el mapa se han descubierto. Más al Norte todavía uno puede ver la península de la Florida dibujada muy parecida a la que conocemos hoy. Él la llama San Juan Batisto. El nombre fue dado primero a Puerto Rico en el mapa anterior.

Las partes de tierra que se ven al lado son las penínsulas de Honduras y de Yucatán, descubiertas en 1517 y 1519 respectivamente. Distinto al primer mapa, dibujado bajo la influencia de Colón, las islas de Cuba, Haití, las Bahamas y las Antillas se dibujan exactamente. Uno puede leer las palabras “¡Es! Di Vana” sobre Cuba. Aunque hay numerosos nombres a lo largo de la costa de Venezuela, muy pocos pueden ser leídos. Entre las palabras legibles está San Cilormi, Monte Krago, Detonos, Die Sagram, Ponte Sogon, Didas y Sare.

En este segundo mapa el dibujo de la línea costera muestra mejoría en la técnica y también semejanza cercana al concepto moderno de estas áreas. Se da cuidado especial a las secciones pedregosas y rocosas. Hay, sin embargo, una leve distorsión en el mapa de la posición verdadera del continente como lo conocemos hoy. Este error fue cometido, debido a la negligencia en no tomar en consideración los diez a trece grados de diferencia en el ángulo del compás contemporáneo. Este error se observa en todos los mapas contemporáneos sin ninguna excepción.

Sobre este mapa, como en el anterior, hay algunas notas explicativas, pero se registran más brevemente. La nota sobre la esquina izquierda del mapa, debajo de las escalas con los puntos largos y ornamentales, da la firma del autor así como la fecha 1528 (935 D. H.). Al lado de las medidas hay una nota que indica las millas, donde él dice que la distancia entre dos secciones es 50 millas y entre dos puntos 10 millas.

Sobre el segundo sistema de escalas más al Norte dice otra vez que la distancia entre dos secciones es 50 millas y entre dos puntos 10. La idea en las dos notas es la misma pero una o dos palabras son diferentes.

Al lado del lugar de los nombres en las notas cerca del Labrador dice que “Éste es Baccalao, los infieles portugueses la descubrieron. Todo lo que se sabe sobre ella se registra aquí”. De la posición en el mapa entendemos que estas costas son de “Terra Nova”. Sabemos hoy que el explorador portugués, Carl Real descubrió Terra Nova en 1500, y su hermano, Miguel Real, un año más tarde en 1501, descubrió el Labrador.

La parte del excedente de la nota sobre América Central esta dañada sin embargo lo que queda es muy interesante. “Dividiendo la tierra… para encontrar dónde comienza el mar… el vilayet que… más allá del cuál”, puede ser leído.

Aquí hay una referencia a un explorador que planeó cruzar por tierra para alcanzar el Océano. Es absolutamente posible que Piri se refiera a Balboa que cruzó América Central y alcanzó el Océano Pacífico en 1513.

Otro término interesante usado en el mapa es lo que él llama los trópicos: “Alargadores de los días”. En sus propias palabras la explicación es la siguiente: “Bu hat gu”n gayet uzadigi yere isarettir” lo que significa que estas líneas indican la parte del mundo donde los días se hacen más de largos.

Los marinos en el siglo XVI, al cruzar el Océano Atlántico desde la costa de Europa y África usadas para aprovechar los vientos y las corrientes del golfo. En este mapa las últimas se muestran con flechas acentuadas que indican la dirección tomada.

La línea dibujada sobre Cuba debe, por supuesto haber estado dibujada más al norte, y la península de Yucatán se debió haber puesto enteramente debajo de ella; pero tal exactitud no se podría esperar de la técnica cartográfica de la época.

Tales errores técnicos se pueden observar también en otros mapas contemporáneos. Debemos, por lo tanto, reconocer la grandeza y el valor del trabajo entre otros mapas del período después de precisar brevemente sus varios méritos y deméritos.

Como puede ser observado fácilmente en este mapa, Piri Reis continuó siguiendo los nuevos descubrimientos con gran interés. Es notable que, considerando los resultados de los nuevos descubrimientos, él debió corregir en este mapa las inexactitudes del primero en cuál se engañó por su confianza incuestionable en el mapa de Colón. En este segundo mapa Piri Reis mostró solamente las partes del mundo que habían sido descubiertas ya y dejó en blanco las partes inexploradas, explicando que esto era por el hecho de que aún eran desconocidas. Así, Piri probó, de nuevo, cómo observó los principios de métodos científicos al dibujar este mapa.

Comparación de los mapas de Piri Reis con otros mapas contemporáneos

Los mapas o cartas llamadas portulanos, 1. C. Manuales de navegación, fueron dibujados por primera vez en el siglo XIII. Tenemos ejemplos de tales trabajos anteriores a ese período, pero la clase que podría compararse con Piri Reis’ es principalmente de los siglos XIV a XVI.

El primer portulano de Europa se encuentra en el trabajo de Adamus Biemensis de 1076. Luego viene el mapa llamado Pisane, dibujado probablemente en el décimotercer siglo. Los mapas que aparecen después contienen el nombre del autor y la fecha del dibujo. El más temprano entre éstos es el portulano de Pietro Vesconti, fechado en 1320. A esto se agrega una sección del trabajo de Marino Snudus, bajo el nombre de “Liber Secretaruin Fidehum Vía”.

Así, en vista del desarrollo de este tipo de manuales y de cartas, será útil hacer una breve revisión comparativa de otros trabajos contemporáneos, especialmente de los mapas que muestran América.

Los portulanos y manuales escritos después del siglo XIV mencionan la isla de “Brasil”, y en 1414 la isla de “Cipangu” y de “Antilia”. Se cree que entre 1474 y 1482 Toscanelli envió un portulano junto con una carta a Cristóbal Colón.

Desafortunadamente, estos documentos no han sobrevivido. En esa carta él se supone que dijo que de acuerdo con el testimonio de varios que habían ido por ese camino, si uno se mantenía viajando hacia el Oeste eventualmente alcanzaría Asia.

Según lo que De la Ronciere escribió, este mapa portugués fue dibujado entre 1488 y 1493. Una fotografía del mapa será encontrada en otra página de este libro, junto con la porción que Kretchner re-dibujo (p. 39).

La información se dispersó por todo el mundo después de 1507 en que Amerigo Vespucci escribió en una carta diciendo que era un continente nuevo y él lo llamó “Novus Mundus”. San Die, que publicó la carta, sugirió el nombre de “América”.

Por otra parte hay algunos que aseguran que el nombre de América fue adoptado porque los naturales de Nicaragua llamaban una parte de su tierra “América”. Es verdad que en la primera mitad del siglo XVI este continente nuevo atrajo la atención de geógrafos, y que dio lugar a varios mapas que fueron dibujados. Piri Reis era uno de estos cartógrafos. Por lo tanto, una comparación de su trabajo con otros mapas contemporáneos dibujados entre 1507-1550 nos revelará la grandeza de los mapas de Piri como documentos históricos en el descubrimiento de América.

Conclusión

Como se ha indicado ya, en la época de Piri Reis, el Imperio Turco Otomano era la potencia dominante en el Mar Negro, el Marmara y el Mar Rojo, y luchaba por el predominio sobre el Egeo, el Mediterráneo y el Océano Indico. Para tal posición el Imperio tuvo que tener una flota equipada de todas las armas más modernas. Los archivos del estado nos dan un poco de material más interesante y más rico referente a estas organizaciones. Lo que el autor de este folleto desea demostrar, sin embargo, era solamente algunas de las características de un marino y erudito turco, el escritor de una guía marina y el cartógrafo de dos mapas del mundo, hombre que había participado en numerosas empresas privadas y de estado en los distintos mares.

Estudios cercanos de los mapas nos revelan el hecho que en comparación con otros mapas contemporáneos éstos muestran estar compuestos con un más avanzado espíritu y método científicos. Los dos mapas de Piri se complementan. Estamos en deuda de tales guías invaluables en el mundo académico para aclararnos esta fase más importante de los descubrimientos geográficos. En cualquier historia del período deben tomarse como datos de información directa. La bibliografía mostrará la abundancia de publicaciones sobre estos trabajos. El autor ha tenido siempre intenso placer al estudiar este tema en varias ocasiones, y ha pensado que es su deber compartir algo de la información con un grupo cada vez más grande de lectores.

La vida y los trabajos de Piri Reis muestran no solamente las grandes cualidades heroicas y guerreras de los turcos en los siglos XV y XVI, sino también su contribución al mundo académico y a la civilización. Piri vivió en una época en que la cultura turca era fértil en cada campo. El siglo XVI se mira universalmente como la Edad de Oro de la civilización turca en la historia. Piri fue uno de esos que dejó grandes trabajos detrás de ellos no solamente para su propia nación sino para toda la ciencia de la geografía del mundo, y se convirtió así una figura importante para la historia de la civilización. Una nación vive mientras ella puede producir trabajos culturales en cada época.

Para concluir: los dos mapas de Piri Reis podrán interesar a los americanos como los mapas más viejos de su propia tierra. Y los turcos estaremos siempre orgullosos de haber tenido al autor de tales trabajos, y estaremos alegres de recordar que nuestros antepasados también estuvieron interesados en el continente americano.

Diversas versiones del “Bahriye”

El Bahriye lleva dos diferentes fechas: 1520 (927 árabe) y 1525 (932 árabe). La primera versión recibió renombre entre los marinos contemporáneos y fue copiada para ser utilizada en la flota.

La otra versión es la que fue presentada a Suleyman después de que el autor le hiciera nuevas adiciones. Hasta ahora no se han encontrado copias originales. Las copias existentes en las bibliotecas son versiones más recientes de éstas.

Versión 1521

1 Estambul. La Biblioteca del Departamento de Hacienda, Palacio de Top-kapi. No 575.

2 Estambul. Biblioteca del Palacio De Topkapi. No: 333

3 Estambul. Biblioteca de Nuruosmaniye. No: 2290.

4 Estambul. Biblioteca de Nuruosmanlyc. No: 2292 fecha: 162~

5 Estambul. Biblioteca de Koprtilti. No: 172. (sin fecha)

6-7 Estambul. Biblioteca del Museo Naval. No: 59, 50 (2 copias).

8 Dresden. Fecha de la copia: 1544 (961 árabe). Parte de ella fue publicada en 1926 por Paul Kable.

9-10 Bologne. No: 3612-3613. Solamente una tiene una fecha: 9574 (A. 982)

11 Berlín. Profesor Martman. 1644 (A. 10~0)

12 Berlín. Biblioteca del Estado.

13-14 París. Biblioteca Nacional. No: 220-965 (956). Uno lleva la fecha: 1587 (A. 996)

15 Viena. Ninguna fecha.

16 Londres. Biblioteca Bodleian de Oxford. 1525 (932 Árabe) Versión

17 Estambul. Biblioteca de Santa Sofía. (esta versión fue publicada en 1935 en Estambul con una introducción, un índice y un facsímil.)

18 Estambul. Biblioteca de la Universidad. No: 4654

19 Estambul. Biblioteca de Koprulu. No 171

20 Estambul. Palacio de Topkapi, Biblioteca de Revan. No: 18-1633

21 Estambul. Biblioteca de Husrev Pasa. No: 264, 1770 (A. 1184)

21 Estambul. Biblioteca de Husrev Pasa. No: 1770 (A. 1184)

22-23 Estambul. Biblioteca del Museo Naval. No: 88. (sin fecha)

24 Estambul. Biblioteca del Mijo. No: 1

25 Estambul. Palacio de Topkapi, Biblioteca del Quiosco de Bagdad. No: 388

26-27 Estambul. Biblioteca de Nuruosnianiye. No. 989 – 3004.

28 Estambul. Biblioteca de Atir Efendi. No: 227

29 Estambul. Biblioteca de Yeni Cami. No 790

Aparecen anillos de hadas en Inglaterra

Hada misteriosa

Por Morwenna Blake

Las Hadas han estado bailando en el jardín de un matrimonio de Staverton, según el folklore inglés antiguo.

Un círculo de hadas grande ha aparecido en el jardín de Tom y Sue Gaylard en School Lane. La señora Gaylard, de 85 años, dijo: “Me sorprendió. Nunca antes había oído hablar de o visto algo como esto y no lo podía creer”.

El anillo perfecto de setas, conocido como anillo de hadas o de duendecillos, que apareció inicialmente hace aproximadamente tres años y ha reaparecido anualmente, cada vez es más grande.

El señor Gaylard, trabajador ferroviario jubilado de 85 años, ha vivido en Staverton con su esposa por más de 20 años.

Él dijo: “No creemos en hadas por supuesto. Realmente no prestamos mucha atención a esto pero después que nuestra nuera lo vio corrió hacia afuera para pedir un deseo”.

En tiempos pasados los anillos, algunos de los cuales tienen centenares de años de antigüedad, desafiaron las explicaciones dispersando leyendas en países por todo el mundo para explicar su presencia.

En el folklore inglés se decía que los anillos eran causados por las hadas que bailaban en un círculo, aplastando la hierba debajo de sus pies. Entonces los sapos se sentaban en las áreas aplastadas, envenenándolas y permitiendo que crecieran los hongos – de aquí que también se les conozca como toadstool (banquillos de sapos).

En Sussex, los anillos de hadas fueron llamados huellas de brujas, mientras que en Devon se creía que las hadas cogían caballos jóvenes por la noche y los montaban haciendo círculos.

En Dinamarca tradicionalmente se ha culpado a los duendes por los anillos mientras que en partes de Austria se pensaba que eran el resultado de la tierra chamuscada por la respiración de los dragones.

Los anillos son de hecho círculos naturales de hongos que pueden crecer hasta 10 metros de diámetro. Son causados por hongos debajo de la tierra que dejan caer sus esporas en un patrón circular dando por resultado el anillo distintivo.

En algunos casos los hongos siguen siendo subterráneos y el anillo se marca con manchas de hierba descolorida.

Los círculos, que pueden aparecer dondequiera. 50 diversas especies de setas pueden formar anillos.

La mayoría de las culturas ven los anillos como de buena suerte.

Aunque sus orígenes verdaderos se conocieron desde el siglo XVIII los círculos todavía se ven como un fenómeno fascinante del mundo natural.

continued…

http://www.wiltshiretimes.co.uk/news/latestheadlines/display.var.913422.0.fairy_mysterious.php

Si quiere conocer más de los anillos de hadas consulte Perspectivas:

http://www.anomalia.org/perspectivas/ci/anillos_de_hadas.htm

Los Portulanos de Piri Re’is (2)

LA CRÍTICA DE DIEGO CUOGHI

Uno de los críticos más conspicuos de la exactitud del mapa de Pīrī Re’is lo es el italiano Diego Cuoghi. Traducimos aquí parte de su trabajo:

“Las cartas geográficas diseñadas hasta a ese período se basaban a menudo en sistemas simbólicos de representación, podían poner el Norte abajo y el Sur arriba, o Jerusalén en el centro del mundo, o acentuar el tamaño de una nación a costa de otra menos importante. A esto agreguemos el hecho de que hasta 1507 se creía que las tierras nuevas descubiertas por Colón, eran parte de Asia, y no un continente nuevo. Por esta razón ciertos mapas partían del lejano oriente conocido ensamblando partes de las nuevas tierras poco exploradas a menudo agregado “tierra incógnita” al Sur. En las mismas cartas geográficas a menudo se representaban otros lugares míticos, como el “Reino del Preste Juan”, la isla del Brasil, el paraíso terrenal, la torre de Babel o la isla de San Brandan.

“La explicación que intentaré dar en esta página es mucho más simple. El mapa del almirante turco Piri Re’is es solamente una parte del mapa original, que abarcaba todo el mundo conocido.

“En esta parte del mapa de hecho vemos diseñado esa parte del continente americano de modo incongruente, una gran isla dispuesta a lo largo del eje norte-sur, que es difícilmente identificable con Cuba aún rotando el mapa de 90 grados en sentido antihorario. Pero lo que vemos en el mapa de Piri Re’is no es otra cosa que la representación de la costa este de Asia como era imaginada y diseñada en las cartas XV del siglo usadas probablemente por Colón. La gran isla contorneada en rojo es identificable con Japón (Cipango) así como se representa en el mapa del mundo de Martin Behaim de 1492.

“En esa época de hecho se pensaba que la tierra era mucho más pequeña de lo que es en verdad y Asia se imaginaba al otro lado del Océano Atlántico, no mucho más lejos de las islas Azores y de la legendaria isla de San Brandan (que también aparece en el mapa de Re’is aunque nunca existió, sólo en la historia de la vida del santo).

“A la época de Piri Re’is la América del sur ya había sido explorada por Amerigo Vespucci y luego por Binot Paulmier de Gonneville. Vespucci realizó dos viajes al nuevo continente entre 1499 y 1502 que llegaron hasta el paralelo 50°, no muy distante del estrecho de Magallanes y de la Tierra del Fuego; no es seguro que haya participado en un tercer viaje entre 1503 y 1504. De Gonneville a su vez viajó a las tierras al sur de Brasil entre 1503 y 1505 y a la vuelta a Francia llevaba consigo un aborigen al que llamó Essomericq.

“Aunque después de los viajes de Amerigo Vespucci, que fue el primero en darse cuenta de que se trataba de un continente nuevo y no de Asia, solamente se comenzaría a llamar “América” a la parte sur del continente. Por varios años se continuó pensando que las tierras nuevas descubiertas al Norte del Caribe eran parte de Asia, y que Japón (Cipango) se encontraba al Oeste de Cuba, como podemos observar en los mapas del mundo al principio del siglo XVI, como ejemplo los de Giovanni Contarini y Francisco Rosselli. Por estas razones el mapa de Piri Re’is, compilado a partir de mapas más viejos del mundo junto a ciertos nuevos conocidos de tercera mano, es una reconfiguración de las tierras nuevas que se muestran que en el Océano Atlántico muy aproximada. Los mapas realizados al principio del siglo (Juan de la Cosa, 1500; Cantan, 1502) son precisos en el diseño y orientación de islas como Cuba, Jamaica y Puerto Rico. Pero no es la precisión geográfica de este mapa lo importante, sino el hecho casi seguro que la América centro septentrional que ve representada usted se ha copiado a partir del una de las cartas originales de Cristoforo Columbus.

“La única parte de la América que Piri Re’is ha copiado probablemente de una carta bastante exacta es la costa de la actual Brasil, pero si traslapamos las dos líneas costeras podríamos fácilmente encontrar que la correspondencia es sólo aparente.

“Por otra parte ninguno de ellos explica, si la carta de Re’is es de hecho muy precisa como sostienen y si esa representación es de la Antártica, porqué de hecho han desaparecido 2000 kilómetros de la costa de Brasil a la Tierra del Fuego (toda la Argentina), y mientras que esta extraña Antártica está cerca del Brasil en lugar de encontrarse a más de 4000 kilómetros al sur.

“Basta observar con atención esa parte del mapa para notar, también sin ser cartógrafos expertos, que sólo representa el extremo del continente suramericano, del modo aproximado que permitían los escasos conocimientos de aquella época. La representación está deformada, doblada a la derecha, para adaptarse muy probablemente a la forma particular del pergamino. No nos olvidemos que las cartas geográficas en esa época servían también de instrumentos políticos. Para diseñar una tierra a un lado u otro del meridiano llamado “La Raya” que hacía de frontera entre el área del influencia de España y de Portugal, podía servir para indicar si esa tierra pertenecía a una u otra potencia marina. Piri Re’is en sus notas cita continuamente los mapas de los portugueses los cuales se habrían hecho de manera tal que la costa de América al Sur del Brasil se doblaran decididamente a la derecha, hacia África, para volver a entrar en los 180° asignados a Portugal en el tratado de Tordesillas de 1494.

“No tenemos que olvidarnos por otra parte que la longitud habría sido calculada de manera exacta solamente en el siglo siguiente por lo cual en las cartas vinieron a usarse notables aproximaciones y varios estilos de un tipo de mapa al otro. Que los llamados “portolanos” servían de ejemplo para representar las rutas entre los varios puertos y eran notablemente simplificados, un poco como nuestros mapas de las líneas ferroviarias o los metropolitanos.

“Para identificar los lugares descritos en el Sur de la pieza del mapa de Piri Re’is podemos rotar 90 grados hacia la izquierda un mapa de América del Sur. Tengamos presente sin embargo que la carencia especifica de instrumentos de medida para diseñar estas costas apenas descubiertas sobre la base de los primeros informes del recorrido que hablaban de cabos, islas, estera de ríos, golfos… La carta contenía información y datos geográficos correctamente calculados y en proporción el uno con el otro.

“Pero en la carta de Piri Re’is se reconocen, también deformados, algunos particulares como el golfo de San Matías y la península de Valdés, y el extremo que podría ser la Tierra del Fuego. Arriesgándose se podía incluso identificar la desembocadura del estrecho de Magallanes, con el pequeño golfo característico.

“Si observamos bien el extremo inferior a la derecha, aquel que tendría que representar la Antártica, se ve el diseño de una serpiente, y en la nota de Piri Re’is se lee: “Esta tierra está deshabitada. Todo es ruina (¿desolación?) y se dice que se han encontrado grandes serpientes. Por esta razón los infieles portugueses no desembarcan en estas tierras que se dice es muy caliente”. Seguro que una descripción de este tipo no tiene nada que ver con la Antártica.

“En el mapa de Piri Re’is, abajo, compare un archipiélago con una isla más grande que las otras. Podría tratarse de una representación primitiva de las islas Malvinas (Falkland) y puede parecer particularmente extraño, porqué el pequeño archipiélago fue descubierto “oficialmente” en 1592. Pero un grupo de islas a lo largo del paralelo 50° es visible también en la carta de Martin Waldseemuller de 1507. Es por lo tanto posible, aunque no ha ido documentado oficialmente, que alguno de los navegantes que costearon el extremo Sur de América en la primera década de los ‘500 había avistado un archipiélago y ha hecho la mención. En cierta página web relativa a la historia de las islas Malvinas viene sugerida esta hipótesis (ver la pagina 1y la pagina 2), y se mencionan los nombres de Amerigo Vespucci y Binot Paulmier de Gonneville.

Propio de las exploraciones de Vespucci y sus informes de viaje deriva la carta de Waldseemuller. Éste es el primer documento en el cual asigna la palabra “América” al nuevo continente en honor de Amerigo Vespucci. Esta carta, así como la utilizada por Colón, pudo haber estado en la base del trabajo de compilación realizado por Piri Re’is.

“Después del viaje de Vespucci las expediciones a la búsqueda de un paso hacia Asia se multiplicaron, siempre con resultados negativos hasta 1520. Por lo tanto no es arriesgado pensar que antes de 1513 otras expediciones podían haber cubierto el breve tramo de costa que faltaba, hasta el estrecho que se encuentra en el paralelo 54º. Ese estrecho entonces tomará el nombre de Magallanes, que tendrá éxito en 1520, entendiendo que no se trata de un golfo sino de un paso entre el Océano Atlántico y el Pacífico. El navegante tendrá éxito, con grandes dificultades para cruzarlo, yendo entonces hasta las islas filipinas.

“El territorio al sur del estrecho llegó a la edad del pensamiento al extremo norte de ese gran continente que según la tradición tolemaica debería encontrarse en el hemisferio sur para balancear las tierras emergidas en el norte. Y la “Terra Australis Incognita” es el nombre que en muchas cartas y planisferios de esa época se lee sobre la tierra más allá del estrecho de Magallanes que fue llamada Tierra del Fuego debido a las hogueras de las aldeas, vistas por el navegante durante la travesía.

“La Tierra del Fuego, a cuyo extremo se encuentra Cabo de Hornos, pulsada por los tempestuosos vientos, vino a circunnavegarse solamente hasta 1615 y también en este caso la razón no fue el deseo de conocerlo sino un simple interés económico. De hecho dos holandeses Cornelius Shouten y Jacob Lemaire deseaban ir a los mares de Indonesia evitando las rutas ya conocidas (estrecho de Magallanes, Cabo de Buena Esperanza), ya que no tenían el permiso de la Compañía de las Indias. Tuvieron éxito en la empresa pero una vez que regresaron a Java fueran detenidos por las autoridades holandesas que no deseaban creer en la nueva ruta seguida por ellos porqué pensaban que la Tierra de Fuego era una península unida a “Tierra Australis”.

LA PROYECCIÓN DE MERCATOR

Durante más de 400 años los mapas del mundo se han basado en la proyección que diseñó el cartógrafo flamenco Gerhard Kramer[1].

El problema esencial de todo cartógrafo consiste en representar una esfera de tres dimensiones (la Tierra, por ejemplo), en un plano de dos dimensiones. Mercator resolvió el problema extendiendo el mundo horizontalmente en los dos polos de modo que se convirtieran en líneas en las partes superior e inferior del mapa. De esta manera en esta proyección los meridianos de la longitud, que en un globo convergen en los polos, son paralelos entre sí, mientras que las líneas que indican la latitud, que en una esfera están a distancias iguales, se separan cada vez más al irse acercando del Ecuador a los Polos. Esta fue la primera solución para incluir todo el planeta en un mapa.

Sin embargo esta solución presenta algunos inconvenientes: la exactitud conseguida en las direcciones se pierde en lo que respecta a las superficies. Mientras más cercanos estemos a los Polos, mayor será la irregularidad. Por ejemplo, Groenlandia que tiene una superficie de 2,175, 600 Km2 aparece tan grande como China, que tiene 9,596,916 Km2; Europa aparece tan grande como Sudamérica (10,000,000 y 17,805,200 Km2 respectivamente).

Mercator hizo su mapa en 1569 reflejando una visión europea del mundo, de tal forma que el hemisferio Norte ocupa las dos terceras partes del mapa. Esa deformación coloca a Europa en el centro del mundo[2].

El cartógrafo alemán Arno Peters hizo algunas modificaciones a la proyección de Mercator, publicando su mapa en 1974. Peters alargó a ambos lados del ecuador, al mismo tiempo que achataba en los polos. El resultado es sorprendente, pues surge una nueva visión del mundo.

No obstante, aún el mapa de Peters presenta inconvenientes, pues mientras el mapa de Mercator presentaba deformaciones en los polos, el de Peters las presenta en el ecuador. África y Sudamérica se ven extraordinariamente alargadas y delgadas, cuando en realidad África es casi tan ancha como larga. El problema es irresoluble desde el punto de vista topológico ya que un mundo tridimensional no puede ser representado en forma clara y exacta en dos dimensiones.

LOS ERRORES DE PIRI RES

Los mapas de Piri Re’is han sido sobrevaluados por los buscadores de misterios. Se han dicho muchas mentiras, como aquella de que fueron dibujados desde un avión situado a varios cientos de kilómetros por encima de Alejandría, según unos, o de las pirámides de Egipto, según otros. Se afirmó que eran copias de fotografías realizadas desde un satélite artificial, que muestran al mundo en su totalidad[3].

Los mapas muestran varios errores evidentes: el río Amazonas está trazado dos veces; no aparecen 1,500 Km de costas sudamericanas, entre Cabo Frío y Bahía Blanca; tampoco se ve el estrecho de Drake, que separa Cabo de Hornos del continente Antártico, en su lugar hay una lengua de tierra que une estos dos puntos; el continente Antártico está representado a los 9 grados en el mapa; el almirante turco muestra tierra a unos 6,500 kilómetros al norte de donde debiera estar la Antártica.

Para algunos autores no hay tal error en lo que se refiere al estrecho de Drake, ya que modernas fotografías en infrarrojo muestran que debajo del agua hay efectivamente una lengua de tierra (¿?). Su argumento no está del todo equivocado, bajo del agua de los océanos y de los hielos del Ártico y el Antártico hay tierra, puesto que todos esos volúmenes de agua se sustentan ¡en la corteza terrestre! Por lo que resulta falaz el argumento de que los mapas fueron elaborados hace 1,000 años, en una época en que no existía hielo en los polos. Si Pīrī Re’is muestra tierra en donde no la hay, o agua en donde existe tierra, es que está equivocado y punto.

Otro error es la representación de Cuba. Pīrī Re’is la muestra como formada por una gran cantidad de pequeños islotes, además, sus coordenadas no corresponden con las de la isla. Tampoco corresponde la posición del Golfo de Guacanaybo. Faltan los deltas del Orinoco y del Amazonas. Groenlandia esta representada como dos islas y se da a entender que no hubo una Antártica, sino dos: una es la prolongación del continente sudamericano y la otra se identifica con el africano.

Ni el Mediterráneo ni el mar Muerto aparecen por completo.

Brian J. Ford encontró otros errores :

“El alargamiento de América del Sur no es exactamente el mismo que se ve desde el espacio. En realidad es totalmente diferente. La coherencia de la forma de América del Sur en el mapa descarta la fotografía aérea tomada desde un sitio sobre El Cairo. Ni es el mapa de Piri Reis ‘fantásticamente exacto’, como afirma von Däniken. Ni es lo suficientemente exacto como para sugerir que el dibujante tenía un detallado conocimiento de las masas de la tierra bajo el hielo”.

Además, existen dos interpretaciones del mapa de Pīrī Re’is. La primera, la de los americanos, que ha sido deformada por las fantasías de Hapgood y seguidores, afirma que el trazado de Pīrī Re’is corresponde a la Antártica. La segunda, la de los antiguos soviéticos, que afirma que señala el extremo sur de la Patagonia y Tierra de Fuego, según las palabras del profesor L. D. Dolguchin, del Instituto Geográfico de la URSS. Si esto es así, las concordancias más interesantes del mapa de Pīrī Re’is con los mapas actuales, en lo que se refiere a la Antártica y a la Tierra de la Reina Maud, tan cacareados por los amigos de lo insólito, irían a parar al bote de basura.

El mismo Hapgood reconoció los errores:

“Los estudiantes fueron responsables de descubrir muchos de los errores. Lee Spencer y Ruth Baraw examinaron la costa Este de Sudamérica con gran cuidado y encontraron que el compilador había omitido cerca de 900 millas de costa. Se descubrió que el Río Amazonas se había dibujado dos veces. Concluimos que el compilador había tenido dos distintas fuentes de mapas del Amazonas, dibujados por distintas personas en tiempos distintos, y que él cometió el error de pensar que eran dos diferentes ríos. También encontramos que al lado del Ecuador sobre el que habíamos basado nuestra proyección (hasta donde la latitud nos permitió) había evidencia de que alguien había calculado la posición del ecuador de forma diferente, así que en realidad había dos ecuadores. Al final fuimos capaces de explicar este conflicto. Otros errores importantes incluían la omisión de parte de la costa Norte de Sudamérica, y la duplicación de parte de esa costa, y parte de la costa del Mar Caribe. Entonces aparecían duplicadas varias localidades geográficas sobre el mapa, pero no aparecían sobre la misma proyección. Para la mayor parte del área del Caribe la dirección del Norte esta en ángulo recto con el Norte de la mayor parte del mapa.

“Cuando identificamos más y más lugares en nuestro enrejado, y promediamos sus errores de posición, encontramos en todo el mapa errores comunes que indicaban que algo estaba equivocado en la proyección. Concluimos que debía haber más errores tanto en la localización del centro del mapa, en la longitud de los radios, o en ambos. No había forma de descubrir estos probables errores excepto tratando todas las probables alternativas en un proceso de prueba y error. Era tiempo de que todos nosotros pagáramos un impuesto de paciencia. Con cada cambio en la suposición del centro del mapa, o en la suposición del radio, Strachan tenía que repetir los cálculos y una vez más determinar la posición de cinco puntos de proyección. Entonces se tenía que volver a dibujar el enrejado y rehacer todas las tablas. Y cada enrejado a su vez mostraba nuevos errores no identificables, y entonces se tenían que hacer nuevas suposiciones. Sin embargo, teníamos la satisfacción de que una disminución gradual de los errores nos indicaba que nos estábamos aproximando a nuestra meta.

Y abunda más adelante con lo siguiente:

“En primer lugar, Cuba esta etiquetada equivocadamente como Espaniola (Hispaniola, la isla que ahora comparten Haití y República Dominicana) por Pīrī Re’is. Este error fue aceptado por Philip Kahle quien estudió el mapa en los 1930’s. Nada puede ilustrar mejor qué tan ignorante era Piri Re’is de su propio mapa. El error de Cuba también muestra claramente que todo lo que hizo fue obtener información verbal del marino capturado por su tío, o de alguna otra fuente, y entonces tratar de fijar dicha información en un mapa que ya estaba en su poder, un mapa que pudo haber encontrado en los Archivos Navales Turcos, que probablemente heredó del Imperio Bizantino.

En los mismos cálculos de Strachan se pueden ver los errores del mapa de Pīrī Re’is:

LUGAR POSICIÓN CORRECTA MAPA DE PIRI RE’IS ERROR
AFRICA      
Cabo palmas 4.0 N8.0 W 5.0 N2.5 W 1.0 N5.5 E
ISLAS DEL ATLANTICO NORTE      
Madeira 36.6 N17.0 W 31.0 N17.0 W 5.6 N0.0
MAR CARIBE      
Golfo de Guacanayabo, Cuba 20.5 N77.5 W 18.0 N88.0 W 2.5 S11.5 W
Bahía de Guantánamo, Cuba 20.0 N75.0 W 18.0 N86.0 W 2.0 S11.0 W
Bahía de la Gloria, Cuba 22.0 N77.5 W 22.0 N88.0 W 0.010.6 W
Montañas de Camaguey, Cuba 21.0 N77-79 W 20.0 N85-89 W 1.0 S8.0-10.0 W
Sierra Maestra, Cuba 20.0 N76-77 W 18.0 N84-86 W 2.0 S8.0-9.0 W
Isla Andros 23-25 N76-77 W 26.0 N92-96 W 3.0 N16.0-19.0 W
San Salvador 24.0 N74.5 W 26.5 N84.5 W 2.5 N10.0 W
Isla de Pinos 22.0 N83.0 W 16.0 N91.0 W 6.0 S8.0 W
Jamaica 18.0 N77.0 W 15-16 N86.0 W 2.5 S9.0 W
Islas Vírgenes 18.5 N64.5 W 26-28 N62-65 W 8.5 N1.0 W
CENTRO AMERICA      
Río Moroni 6.0 N54.0 W 11.0 N59.0 W 4.0 N5.0 W
Yucatán 21.0 N88.0 W 15.0 N96.0 W 5.0 >S8.0 W
Cabo Gracias a Dios, Honduras 15.0 N82.5 W 17.0 N72.0 W 2.0 N9.5 E
SUDAMÉRICA      
Bahía Grande 50-52 S69.0 W 30.0 S47.0 W 21.0 N22.0 E
Malvinas 52.0 S60.0 W 30-32 S43-45 W 21.0 N24.0 W
ANTARTIDA      
Mar de Weddell 67-75 S20-60 W 37.0 S30-40 W 34.0 N10-20 W
Monte Ropke, Reina Maud 72.5 S4.0 W 42.5 S15.0 W 30 N11.0 W
Regula Range 72.5 S2.5 W 42.5 S12.5 W 30.0 N10.0 W
Montañas Drygalski 71-73 S8-14 E 40.0 S6.0 E 32.0 N10.0 W
Georgia del Sur 54.5 S37.0 W 36.0 S37-38 W 18.5 N0.5 W
Fernando da Naronha 4.0 S31.0 W 10.0 S30.0 W 6.0 S7.0 1.0 E

Ni forzando la imaginación el mapa es absolutamente exacto. Sólo una pequeña sección del mapa (el Caribe) usa en forma aparente una proyección esférica basada en Egipto. Es completamente falsa la opinión de que para la confección de un mapa de proyección azimutal oblicua[4], que es el que se discute, sea absolutamente indispensable una observación real, e incluso fotográfica, desde una altura mucho mayor. No existe ningún punto desde el cual poder abarcar al mismo tiempo más de la mitad de la superficie de la Tierra. Un mapa como el de la aviación americana con centro en el Cairo, que muestra Hapgood, es un producto puramente artificial, obtenido con los recursos matemáticos de la cartografía. Lo que se necesita para esto son mapas de áreas relativamente pequeñas y una red suficientemente compacta de coordenadas geográficas por medio de las cuales ordenar los mapas particulares unos con otros.

Finalmente, para la cultura musulmana no resultaba tan difícil construir un mapa como el de Pīrī Re’is. La exigencia de que el creyente musulmán se volviera hacia la Meca en su oración ritual llevó al desarrollo de la trigonometría esférica por parte de los astrónomos árabes. En 1205 Al-Biruni escribió el Kitab tahdid al-amakin litashih masfat al-masakin[5].

Luego entonces, el mapa de Pīrī Re’is no tiene nada de extraordinario o paranormal. Sí es un estupendo trabajo de compilación de varios mapas conocidos en su tiempo, pero no muestra la Tierra como era antes de las glaciaciones, ni vista desde una nave espacial estacionada sobre Alejandría.

Esta historia continuará…

REFERENCIAS

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[1] Gerhardus Mercator, en latín.[2] En realidad está bastante al norte del Ecuador.

[3] Lo más que se podría apreciar desde un punto situado por encima de la Tierra sería poco más de la mitad de ella. Incluso, utilizando el Google Earth un satélite estacionado sobre Alejandría no puede ver la costa americana.

[4] El punto de contacto entre polo y ecuador.

[5] Libro de la determinación de las coordenadas de lugar para la rectificación de las distancias de las ciudades.