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Espejismos (Primera parte)

LOS ESPEJISMOS. UNA BROMA DE LA NATURALEZA

Estos fenómenos físicos provocan locura, según innumerables historias, a hombres solitarios que viajan a través del desierto o por alta mar. Aún en nuestros días, muchos desconocen que los espejismos son resultado de la refracción de la luz y se les confunde con fantasmas y alucinaciones.

Numerosos relatos referidos a los desiertos describen a hombres que en su intento por cruzarlos llegan a perder la razón. No han sido pocas las historias de individuos que, desesperados y sedientos e estos inhóspitos terrenos, enloquecen luego de haber visto esfumarse el tan ansiado oasis que, momentos antes, ocupara una parte del desolado escenario. De igual forma han visto desvanecerse ciudades o múltiples objetos vislumbrados desde la lejanía; como fantasmas que gustan de engañar los ojos del observador.

Sin embargo, el espejismo no es un fenómeno exclusivo de los desiertos. Algunos marineros, por ejemplo, han observado, desde sus embarcaciones, pequeñas islas en medio del mar. En las grandes urbes también tienen lugar los espejismos, y los más comunes son los “charcos de agua” que se observan sobre las carreteras.

La imagen de gente caminando sobre el agua es ciertamente real, pero es una imagen no un objeto. Uno podría suponer que ya que la imagen muestra gente caminando sobre el agua la gente realmente lo está haciendo. Usualmente al ver algo de esta clase, uno da por hecho la distinción entre imagen y objeto. Uno sabe que una persona que se ve un poco distorsionada que aparece en la pantalla de televisión es una imagen, y el individuo, perfectamente normal, está a considerable distancia frente a la cámara. Las imágenes vistas a través de lentes atmosféricas no son más ilusorias que las imágenes vista a través de telescopios o de lentes.

Todos los espejismos son formas distorsionadas de objetos reales, excepto el Fata Morgana. Este es el único capaz de producir imágenes que no corresponden a los objetos que los originan. En las superficies uniformemente iluminadas aparecen paredes de los que todo indicio de la figura original ha sido borrado. La brillantez de dichas paredes crea nuevas imágenes.

Los espejismos tampoco son alucinaciones o fantasías, como en un principio se creyó, sino efectos físicos, cuya existencia ha sido comprobada con fotografías. Se trata, en concreto, de simples imágenes refractadas de objetos reales; son distorsiones e un mundo circunvecino.

La palabra para designar a los espejismos en inglés, Mirage, proviene del vocablo francés “se mirer”, ser reflectado, y aunque muchas de las imágenes vistas en el espejismo se parecen a aquellas vistas en espejos irregulares, el fenómeno de la reflexión no toma parte en los espejismos. Actuando como una lente más que como un espejo, la atmósfera produce espejismos por refracción. Las lentes atmosféricas no son como las que encontramos en las cámaras fotográficos, los telescopios o los binoculares. Las lentes hechas de vidrio tienen un índice de refracción uniforme y la luz que pasa por ellos cambia de dirección generando imágenes por su curvatura. En la atmósfera las lentes no tienen forma, ya que ambos, el observador y el objeto observado están dentro de ella. La atmósfera hace que la luz cambie de dirección como resultado de variaciones graduales de su índice de refracción.

Los Bahr el Shaitan o Lagos de Satán –nombre con el que los árabes designan a los espejismos de agua en el desierto-, así como los “charcos” que aparecen en la cinta asfáltica, son imágenes refractadas del cielo; asimismo, las islas que se supone existen en el mar son resultado de la refracción de montañas, barcos y ciudades que, casi siempre, se encuentran a muchos kilómetros de distancia.

Así, lo que en realidad es una pequeña piedra aparece como un castillo, un pato como un monstruo, una montaña como una ciudad o una ínsula, etc., debido a que los espejismos deforman, amplían, contraen o distorsionan los objetos.

REFRACCÓN DE LA LUZ

La óptica define al espejismo como la aparición falaz de un objeto distante, resultado de la refracción (curvatura) de un rayo de luz provocada por la atmósfera. La refracción ocurre en el punto donde la luz pasa de un espacio a otro de diferente densidad. En el vacío, la luz viaja a una velocidad cercana a los 300,000 kilómetros por segundo; cuando pasa a través de la atmósfera o cualquier otro medio material su velocidad se reduce, y cuanto más denso, compacto y espeso es el aire o bloque transparente que atraviese, más dilata su trayectoria. En el agua, mientras tanto, la velocidad de la luz alcanza 226,000 kilómetros por segundo y en el vidrio (más denso que el agua) es de 200,000 kilómetros por segundo.

La luz siempre viaja en línea recta en un ambiente homogéneo; por eso, cuando la temperatura es constante el haz de luz no se desvía. Empero, al pasar de un ambiente a otro lo hace de manera oblicua y no perpendicular ni de frente. Cuando los rayos entran oblicuos éstos son frenados por la densidad para después viajar hacia abajo, pero una vez que éstos salen de su ambiente, reanudan su velocidad y camino originales.

El índice de refracción, que se obtiene dividiendo la velocidad de la luz en el vacío entre la velocidad de ésta en el medio de que se trate, depende de la humedad y la densidad del medio, comúnmente el aire, la que a su vez está subordinada a la temperatura y la presión. A temperaturas altas, la densidad del medio es baja y, por lo tanto, también lo es el índice de refracción. Cuanto mayor es el gradiente (la relación entre la diferencia de presión, temperatura, etcétera, de los lugares) de temperatura y, por ende, el gradiente del índice de refracción, la variación en la dirección de la luz aumenta. Cuando la temperatura es la misma, la luz no se desvía.

Los rayos de luz toman una trayectoria parabólica al pasar de un medio a otro. La curvatura del rayo, entonces, es proporcional al gradiente de temperatura, medido perpendicularmente al rayo, de forma que el rayo se curva más cuando viaja paralelamente a las líneas de temperatura constante. La curvatura del rayo provoca que la imagen se desplace de su posición original. Ya que el rayo siempre cambia su dirección de tal forma que el aire frío (más denso) quede dentro de la curva, la imagen se desplaza en dirección del aire tibio (menos denso).

Un ejemplo claro de refracción es el Sol. La atmósfera de la Tierra desvía los rayos de luz. Debido a esta manifestación, el Sol puede verse antes de que realmente aparezca en el horizonte; lo mismo sucede durante el ocaso, ya que los rayos desviados hacen que el Sol se observe cuando ya se ocultó.

ESPEJISMOS EN EL DESIERTO

En el desierto, los espejismos se producen en días bastante calurosos y sin viento, debido al doblamiento de las ondas de luz en capas de aire de diferente densidad.

La densidad del aire aumenta con la altura. Durante el día, la arena se calienta más que el aire; sin embargo, la región de la atmósfera que se halla más cerca del suelo caldeado por el Sol es calentada. Un rayo de luz procedente de un objeto elevado que se dirige hacia abajo, encuentra en su camino capas de aire cada vez menos densas; al entrar a las áreas más cálidas, se curva por refracción hasta que su pendiente se invierte, y luego se dirige hacia arriba en dirección a las capas más frías. De este modo, el rayo llega los ojos del observador como si viniera de frente. Entonces se podrá ver el objeto real y también la imagen invertida del mismo. Este fenómeno se conoce como espejismo inferior. Un ejemplo puede ser: una carretera aparentemente cubierta de agua o un lago lleno hasta los bordes debido a la refracción del cielo.

De todos los rayos que salen del mismo punto del objeto, pero de diferentes direcciones, aquel que se encuentra cerca de la superficie es el que sufre la desviación más marcada, ya que es ahí donde la temperatura cambia más rápidamente con la altura. Los únicos rayos importantes son los que llegan a los ojos del observador. Los rayos refractados hacen que el objeto se vea invertido. Tanto la imagen real como la invertida pueden ser extendidas o comprimidas verticalmente de acuerdo con la variación de la temperatura con la altura.

Un espejismo inferior es interpretado en el cerebro como una reflexión en la superficie del agua, pues ésta constituye el único lugar en el que se observan los objetos invertidos.

La capa de aire calentada por el suelo se desplaza hacia arriba de manera constante, y es sustituida por otra nueva. Este cambio ininterrumpido provoca que una capa de aire enrarecido (resultado de las diferentes temperaturas de la atmósfera) se encuentre junto a la arena caliente, e influya en la dirección de los rayos.

Este tipo de espejismo también puede observarse en el pavimento caliente. La carretera parece húmeda, pero se trata de áreas del cielo refractadas por el aire cuando está en contacto con una superficie candente.

En el desierto, en un día cálido en el que se llegue a forma una cubierta atmosférica demasiado caliente sobre las abrazadas arenas desérticas, un sujeto colocado a unos centenares de metros de un grupo de palmeras, verá dos grupos en lugar de uno. Al primero de ellos lo observará normalmente en razón de que una parte de los rayos de luz le llegarán de forma directa; el segundo, en tanto, lo vislumbrará debajo del primero en una posición invertida. Como antes se explicó, este fenómeno es creado por los rayos que siguen una trayectoria refractada hasta alcanzar los ojos del observador. Los rayos luminosos bajan en diagonal de las palmeras hacia el aire caliente y de ahí son refractadas hacia arriba. En este caso, como la luz del cielo es refractada por el aire enrarecido, el individuo tiene la impresión de que se trata de un lago donde se reflejan las palmeras.

En el espejismo inferior la superficie horizontal aparecerá convexa hacia arriba. La impresión es como estar en la parte superior de un plato invertido. Como resultado hay un horizonte óptico más allá del cual la superficie desaparece conforme se curva hacia fuera de la vista del observador (punto de desaparición de un espejismo inferior). Este fenómeno, algunas veces se llama “inversión o hundimiento” (sinking).

El perfil de temperatura que da lugar a este efecto es muy común en embalses de agua temprano por la mañana. El agua retiene su calor en la noche pero la tierra que la rodea se enfría. El aire frío de la tierra fluye hacia el agua tibia y se calienta de la parte inferior creando un perfil de temperatura en el que la temperatura decrece con la altura.

PUNTO DE DESAPARICIÓN DE UN ESPEJISMO INFERIOR

Otro aspecto importante de los espejismos inferiores es el punto de desaparición. Presentes las condiciones de espejismo, este fenómeno aparece cuando los rayos de luz, por ejemplo, llegan a una pared, partiendo de un objeto o sujeto ubicado a la mitad del tronco de un árbol –en este caso un mono.

Los rayos numerados del 1 al 5 toman diferentes direcciones; al salir, cada rayo se inclina más que el anterior. Si un observador se coloca contra la pared, los rayos provenientes del objeto ubicado más o menos a una distancia lejana, llegarían de la siguiente manera: el rayo 1 llegaría al punto más alto (A), el rayo 2 al punto de abajo (B) y el 3 tomaría una trayectoria directa, alcanzando el siguiente punto (C). Hasta aquí todo sería normal. Sin embargo, los rayos 4 y 5 presentarían una marcada variación; el 4 tomaría una trayectoria hacia arriba hasta llegar al punto B, en tanto que el 5 llegaría al punto A.

De todos los rayos luminosos que parten del objeto colocado sobre el tronco, ninguno alcanza cualquier otro punto inferior al C. Si, en cambio, un observador se colocara en el punto A, éste podría ver directamente el objeto sobre el arbusto y, al mismo tiempo, la imagen invertida del mismo (causada por el rayo 5). Igualmente, vería dos imágenes en caso de que se colocara en el punto B; empero, el ángulo formado entre los dos rayos, provocaría que las imágenes se cerraran o juntaran más que en el punto A. Si la persona estuviera en un punto inferior al C, las dos imágenes formarían una sola, y si se ubicara en el punto C, únicamente observaría la parte superior del árbol. Por último, si el observador está en D, el objeto desaparecería. Esto es lo que se llama punto de desaparición.

En este tipo de espejismos hay una línea de desvanecimiento que pasa a través del objeto o sujeto (espalda del mono), esto provoca que aquello que está debajo no se vea. Parece ser que la imagen invertida es una reflexión que se produce en esta línea. Si la persona se aleja, la línea de desaparición se eleva y, entonces, sólo verá la parte superior del árbol, es decir, las imágenes real y refractada de la copa.

ESPEJISMOS SUPERIORES Y LATERALES

Hay un relato de un hombre que dice haber salvado la vida, en un recorrido por las montañas Rocosas, en América del Norte, gracias a que vio la imagen refractada de un oso que lo acechaba a la vuelta del camino. Este tipo de fenómeno es conocido como espejismo lateral y es producido bajo ciertas condiciones.

Por ejemplo, el espejismo de un objeto colocado a la vuelta de la esquina puede ser observado cuando se forma una capa de aire frío refractora a lo largo de una superficie vertical, como puede ser la pared helada de un acantilado.

La mayoría de los espejismos laterales son muy semejantes a los superiores. Sin embargo, algunos de aquellos siguen la misma mecánica de los inferiores. El espejismo lateral de un arco sigue un proceso muy parecido al del espejismo inferior. La superficie que se halla junto al perfil de la bóveda es calentada por el Sol; al aumentar la temperatura de la pared, el calor es transferido tanto hacia el interior del edificio como al aire que rodea dicha pared, formándose un gradiente a pocos centímetros de esta superficie. Como el cambio de temperatura es horizontal, la imagen se desplaza hacia un lado, dando como resultado un espejismo lateral.

Un objeto colocado a lo largo de una pared cercano al observador tendrá una sola imagen, pero si el observador está lejos entonces surgirán dos imágenes, y si está a una distancia intermedia el objeto tendrá tres imágenes: dos normales y una invertida en el eje vertical.

Los espejismos superiores, muy parecidos a casi todos los espejismos laterales, suceden comúnmente e las regiones polares, por lo que también se les conoce con el nombre de espejismos polares. Se les llama superiores porque la imagen se desplaza hacia arriba de la posición real de un objeto. Cuando la temperatura aumenta con la altura, una superficie horizontal, tal como un cuerpo de agua, aparecerá cóncavo hacia arriba. Esto da al observador, particularmente uno que este viendo con binoculares, la impresión de estar dentro de un plato superficial largo. La imagen se desplaza hacia arriba de la posición del objeto. Este fenómeno fue denominado por los marinos ingleses como looming (vislumbramiento).

Los espejismos superiores son creados por las inversiones de temperatura; en otras palabras, debido a la existencia de capas de aire caliente sobrepuestas a capas de aire frío. Como se sabe, los rayos luminosos viajan a una velocidad menor en medios muy densos, refractándose o inclinándose al pasar de las capas frías a las calientes.

Este tipo de espejismo se produce cuando la capa de aire que se encuentra más cerca del suelo tiene una temperatura baja, mientras la superior es más caliente. De esta manera el observador puede ver en el cielo imágenes de objetos que se encuentran a distancias lejanas.

Las temperaturas varían con la altura, produciendo elevaciones o inclinaciones en las dimensiones verticales de un objeto. Las elevaciones (towering), también llamadas ampliaciones, tienen lugar cuando la capa de inversión está colocada de tal manera que los rayos superiores que salen del objeto se curvan más que los inferiores, lo cual resulta en una elevación y una ampliación de las dimensiones verticales de dicho objeto.

Si los rayos parten de la base del objeto éstos se curvan hacia abajo más rápidamente que aquellos que salen de la parte superior, y ocurre el fenómeno de inclinación (stopping). Como la refracción de la atmósfera generalmente se incrementa con la distancia al cenit, la base de los objetos cercanos se eleva más que la parte superior, acortándose sus dimensiones verticales. En la figura podemos ver una gráfica de inversión de temperatura y las trayectorias que siguen los rayos dependiendo de la zona o la altura.

Todos los fantasmas están en tu mente

Todos los fantasmas están en tu mente

De chispas y espíritus

Deborah Blum

Madison, Wisconsin: Cuando los científicos escribieron en un reciente número de la revista Nature que podían inducir efectos fantasma -la sensación de ser frecuentado por una figura vaga- estimulando el cerebro con electricidad, tuvo sentido neurológico perfecto.

Uno podría incluso discutir que la existencia de tales sensaciones explica lo supuestamente sobrenatural. De hecho, como The New York Times informó, los investigadores concluyeron puntualmente que los fantasmas son simples “ilusiones corporales” -descargas eléctricas y nada más.

El informe parece una clase de prueba -no obstante una prueba muy pequeña, ya que fue el estudio de dos personas- de que los fantasmas no son más que caprichos biológicos. Pero para aquellos inclinados a creer, también puede parecer la prueba de que los fantasmas son entidades verdaderas.

El estudio científico de lo sobrenatural comenzó a fines del siglo diecinueve, en sincronicidad con la era de la energía. Cuando la ciencia tradicional comenzó a revelar el potencial oculto del poder de la naturaleza -campos magnéticos, radiación, ondas de radio, corrientes eléctricas- los investigadores de lo paranormal comenzaron a sugerir que lo oculto funciona de forma similar.

Un buen número de estos exploradores de lo oculto eran científicos que estudiaban la naturaleza en los circuitos más altos. Marie Curie, quien hizo las primeras investigaciones sobre los elementos radiactivos como el uranio, fue a séances para determinar las energías de mediums. Así lo hizo también John Strutt, Lord Rayleigh, quien ganó el premio Nóbel de física en 1904 por su trabajo con los gases atmosféricos.

Rayleigh se convirtió más tarde en presidente de la British Society for Psychical Research. Se reunieron con él otros físicos, incluyendo el pionero de la radio inalámbrica Oliver Lodge, quien propuso que tanto la telepatía y las apariciones fantasmales eran conseguidas a través de transmisiones de energía que conectaban las mentes de los vivos con otras y quizás incluso con los muertos.

Lodge argumentó que el cerebro humano podría funcionar como una clase de receptor, escogiendo las señales en un nivel subconsciente. A lo largo de las mismas líneas, él pensó que era posible que la aparición de un espíritu fuera realmente sólo su señal específica de energía que estimulaba una respuesta en el cerebro del receptor.

Las teorías desarrolladas por Lodge y sus colegas ensamblan cuidadosamente con los fantasmas producidos por electricidad que Olaf Blanke, neurólogo suizo, reportó en Nature. Por ejemplo, él utilizó un electrodo implantado para enviar una corriente a una región del cerebro llamada gyrus cingulate.

La prueba se centraba en el proceso del lenguaje, pero como un efecto secundario uno de los sujetos de prueba reportó nervioso sentir la presencia de otra persona en la cama con ella, silenciosa y vaga. Su compañero espeluznante vino y se fue con el flujo de la corriente.

Blanke cree que incluso esta experiencia del sujeto sirve como ejemplo de cómo podemos confundir señales errantes en el cerebro con algo más. Los seres humanos tienden a buscar explicaciones, precisó Blake, para dar significado a los acontecimientos que pueden no tener ninguno.

Los racionalistas puros entre nosotros sugieren que nuestra necesidad de agregar significado a una existencia básica, biológica, explica fácilmente la manera en que organizamos las religiones y encontramos evidencia de poderes de otro mundo en asuntos de la vida diaria.

Los no puristas sugieren una conclusión diferente: ceguera científica voluntariosa. No hay razón para que el estudio de Blanke no pueda apoyar sus teorías de lo paranormal. Quizás su corriente eléctrica experimental mimetice simplemente el trabajo de un espíritu poderoso.

Mucha de la investigación psíquica hecha hoy aplica principios similares: las máquinas de proyección de imagenes del cerebro destacan las partes del cerebro que responden a los fenómenos psíquicos.

El psicólogo y filósofo americano William James, también líder en el movimiento de investigación paranormal Victoriano, comentó incluso entonces el choque cultural: “¿Cuantas veces la “ciencia” ha matado toda la filosofía espectral, y los supuestos fantasmas y raps y “telepatía” subterránea como muchas ilusiones populares?” escribió en 1909. ¿Y cuantas veces, James se pregunta retóricamente, tales esfuerzos han parado a la gente de ver fantasmas y de creer en poderes sobrenaturales? Porque al final, por supuesto, la conclusión no tiene nada que ver con la ciencia sino todo tiene que ver con cómo vemos el mundo.

Sospecho que viviremos por siempre en el paisaje encantado de nuestras creencias. Para mucha gente es un mundo más interesante -más grande, más extraño, más misterioso- que el que está ofreciendo la ciencia. ¿Por qué elegir en lugar de ser criaturas de impulsos químicos y de contracciones nerviosas eléctrica? Cambiaríamos algo aunque sea un poco, una diminuta chispa eléctrica, por una oportunidad de que somos algo más.

Deborah Blum, profesora de periodismo en la Universidad de Wisconsin, es la autora de “Ghost Hunters: William James and the Scientific Search for Life After Death”.

http://www.iht.com/articles/2007/01/03/opinion/edblum.php

Cae un objeto metálico sobre una casa en N. J.

Objeto metálico se estrella en una casa de New Jersey

Por Chris Newmarker

De Associated Press

Freehold Township, N. J. – Un objeto metálico, como una roca del tamaño de una pelota de golf y de un peso similar al de una lata de sopa, se estrelló en la azotea de una casa del condado de Monmouth (80 kilómetros al sur de New York), y el miércoles las autoridades intentaban saber qué era.

Nadie fue dañado cuando el objeto oblongo, que pesa más de 13 onzas (377 gramos), se estrelló en el hogar y se incrustó en la pared, la noche del martes. Los oficiales federales enviados a la escena dijeron que no era de un avión.

El objeto de apariencia rugosa, con un brillo metálico, fue exhibido el miércoles por la policía. “Hay gran interés por lo que tenemos aquí”, dijo el teniente. Robert Brightman. “Es algo inusual. No he visto ninguna cosa como esta en mi carrera”.

Dijo que él esperaba identificar el objeto en el plazo de 72 horas, pero declinó nombrar las otras agencias que le están ayudando.

El policía recibió una llamada la mañana del miércoles diciendo que el objeto metálico había perforado un agujero en la azotea de una casa unifamiliar de dos pisos, dañando los azulejos del piso del cuarto de baño e incrustándose en una pared.

El objeto era más pesado que un objeto metálico normal de ese tamaño, dijo Brightman, y agregó que no se detectó ninguna radiactividad.

Brightman no divulgó la dirección de la casa o los nombres de la gente que vive allí, citando el deseo de la familia de no hablar con los medios. Sólo dijo que la pareja y su hijo adulto viven en un desarrollo residencial del municipio.

Brightman dijo que uno de los hombres que viven en la casa encontró el objeto aproximadamente a las 9 P.M. del martes después de volver del trabajo y de oír de su madre que algo se había estrellado en la azotea algunas horas antes.

La Administración Federal de Aviación, que envió investigadores a la ciudad, no sabía de donde vino el objeto, dijo la portavoz Arlene Murray.

“No es definitivamente una pieza de avión” dijo. “No puedo decir más allá de eso en cuanto a lo que puede ser”.

Aproximadamente unos 20 a 50 objetos parecidos a rocas caen diariamente sobre todo el planeta, dijo Carlton Pryor, un profesor de astronomía de la Universidad de Rutgers.

“No es raro que lluevan rocas del cielo”, dijo Pryor, que no había visto el objeto que golpeó el hogar del condado de Monmouth. “Éstas son generalmente rocas o una mezcla de roca y metal”.

Se tendrían que hacer pruebas de laboratorio dijo Pryor para determinar si el objeto era un meteorito.

http://my.earthlink.net/article/str?guid=20070103/459b3850_3ca6_1552620070103-253170799

El detective R. Gelber convocó a una rueda de prensa en donde mostró la roca.

“La mujer que vivía en la casa oyó un sonido inusual”, dijo el teniente. Robert Brightman, agregando que el hijo de la mujer descubrió la roca en la pared del cuarto de baño y entró en contacto con la policía el miércoles.

“Pasó a través de dos capas de tablones forrados con aislamiento, el techo de roca, dañó el piso de azulejo y se incrustó en la pared lateral” dijo.

Las autoridades planeaban investigar qué es el objeto, incluyendo la posibilidad de que pueda ser un meteorito.

Por otro lado, el teniente comandante Sean Kelly, portavoz del North American Aerospace Command dijo el jueves que no había ninguna conexión entre el objeto de New Jersey y los restos de un cohete ruso que colocó en órbita un telescopio francés el mes pasado. Los restos del cohete aparecieron como una corriente ardiente de meteoritos en el cielo el jueves por la mañana.

Por lo menos un experto, examinando las fotos en Internet, se dijo escéptico de que el objeto de New Jersey fuera realmente un meteorito.

La mayoría de los meteoritos obtienen una capa negra y una superficie lisa al pasar a través de la atmósfera de la tierra, mientras que la roca de Freehold tiene una superficie áspera y un brillo plateado, dijo Allan H. Treiman, científico del personal del Instituto Lunar y Planetario en Houston.

“Seguro que eso no se ve como los que he visto”, dijo Treiman, que ha examinado meteoritos desde los años 80.

Como la mayor parte del planeta está cubierto por agua y tierra deshabitada, es raro que una roca golpee una casa, dijo Harry McSween, profesor del planetario geoscience en la Universidad de Tennessee en Knoxville.

Dado que las historias de caídas de meteoritos han ganado notoriedad, McSween dijo que la familia de Freehold probablemente podría obtener “grandes ganancias” por el objeto si se trata de un meteorito.

“Si fueran inteligentes, cortarían la sección de la pared con el agujero en él, y también lo venderían”, dijo McSween.

Finalmente la familia aceptó hablar con la prensa, o por lo menos Srini Nageswaran, el hijo de la pareja dueña de la casa, quien tiene su propia teoría: tal vez se trate de un mensaje del cielo.

El Daily News le preguntó a Nageswaran si la caída del objeto fue un acto del cielo. “Sí, probablemente”, dijo Srini.

“No queremos nuestros 15 minutos de fama”, dijo Nageswaran añadiendo que él y sus padres, todos ellos muy religiosos, no desean hacer más comentarios.

Los expertos especulan que el objeto de unos 7 por 2.5 centímetros puede ser un meteorito de ferro-níquel. Justo en este momento está ocurriendo una de las lluvias de estrellas más cortas, la de las Quadrántidas. Pero los astrónomos creen que el objeto se desprendió del cinturón de asteroides.

Aunque para Denton Ebel, curador de la colección de meteoros del American Museum of Natural History, podría tratarse de alguna herramienta de los astronautas, una llave o una parte de algún satélite perdida durante alguna de las misiones espaciales, y derretida cuando entró a la atmósfera.

Mientras se descubre la identidad de este objeto podemos decir que se trata propiamente de un auténtico UFO, un Unidentified Fallen Object.

http://wcbstv.com/topstories/local_story_004193309.html

http://wcbstv.com/video/[email protected]

http://www.usatoday.com/news/offbeat/2007-01-04-ufo-fallen-object_x.htm

http://uk.news.yahoo.com/04012007/80-132/possible-meteorite-hits-u-s-home.html

http://www.nydailynews.com/news/local/story/485781p-408977c.html

http://apnews.myway.com/article/20070104/D8MECKQG1.html

http://wrcbtv.com/news/?sid=5403

http://www.dailyherald.com/news/nationworldstory.asp?id=266343

http://abclocal.go.com/ktrk/story?section=bizarre&id=4903220

Alfabetos extraterrestres

Alfabetos Extraterrestres

Kentaro Mori

La ilustración de al lado y la historia que cuenta son muy curiosas. Viene del libro japonés “Ume no Chiri” publicado en 1803. Una nave extranjera habría visto cerca del puerto de Haratono, ciudad de Ibaragi, este objeto extraño. De acuerdo con la descripción, la carcasa externa estaría hecha de hierro y de cristal, y las letras extrañas mostradas en el dibujo fueron vistas dentro de lo que parece ser una sonda extraterrestre.

¿Pero será lo mismo?

Una evidencia curiosa: las ‘extrañas’ letras mostradas, de hecho inexistentes tanto en el alfabeto japonés como en el chino, son muy parecidas a las letras y símbolos que de hecho existen en el japonés. En verdad, son solamente combinaciones de símbolos y letras presentes en el alfabeto japonés. Descomponiéndolas, todas son conocidas y comunes a los japoneses. Los autores de esta historia podrían haber usado algún jeroglífico, o por lo menos algo de árabe o de hebreo… sería menos evidente que fue inventado -que el japonés de comienzos del siglo XIX. Una pena, podría haber sido algo muy interesante.

En todos los supuestos casos de contactos donde se proporciona bastante información sobre los extraterrestres, esta información es siempre reveladora. Pero no reveladora de una cultura extraterrestre, y sí de la cultura y de la capacidad de fantasear de las personas que crearon tales historias.

A veces las personas consiguen crear una fantasía resonante de forma involuntaria, como parece ser el caso de los abducidos, siendo los Hill el ejemplo típico. Estas creaciones involuntarias sin embargo necesitan ser probadas (como lo son) en busca de información interesante, dependiendo siempre de los aspectos oníricos, donde las informaciones objetivas son escasas y las subjetivas abundantes. Viajar a mundos distantes, al futuro o por encima de la tierra es común, pero en ninguno de estos viajes es visto algo realmente único. Por el contrario, son vistos pasajes de películas B.

Ya en otros casos se descubrió que el autor de las historias creó deliberadamente fantasías complejas, y en éstas a veces podemos hallar información de alto nivel si el autor de las historias sabe como crearlas. Un ejemplo clásico es el bien versado autodidacto Jordán Peña, creador del mito que se transformó en culto, el ‘caso UMMO’. Peña admitió recientemente que inventó los Ummitas, y cuenta cómo se sorprendió cuando vio que otros continuaron e igualmente crearon sus propios fraudes para mantener el culto UMMO alrededor del mundo. El aspecto fascinante del ‘caso UMMO’ es que los supuestos Ummitas estarían proveyendo información extensa sobre su cultura, yendo de su filosofía hasta su física. Algunas cartas Ummitas contenían conceptos físicos avanzados, no solamente del conocimiento del interesado en física común, sino más apropiado para los ambientes académicos de la física teórica. Lo que demuestra que Jordán Peña era un autodidacto nada ignorante, y más competente que Robert Lazar y sus teorías físicamente espurias sobre el funcionamiento de las naves extraterrestres.

Para ilustrar la dificultad para crear una supuesta cultura alienígena creíble, vamos a abordar la idea de los alfabetos extraterrestres. Nadie inventa fácilmente un alfabeto de símbolos totalmente nuevo. Inténtelo por sí mismo: usted inevitablemente acabará creando algo similar a cierta cosa que usted mismo ya vio. Pero perciba una cosa: los jeroglíficos nada tiene que ver con el alfabeto romano, que nada tiene que ver con el chino, el árabe, el hebreo… Y mire que algunos de estos alfabetos algunas veces se cruzaron culturalmente, algunos tuvieron hasta el mismo origen, siendo que todos fueron creados por la misma especie, de dos manos con cinco dedos y un pulgar oponible.

Un alfabeto es el resultado de toda una comunidad de escribanos, que perfeccionan su uso sopesando tanto su practicidad como una lógica propia, y todo eso relacionándose con una cultura. Por ejemplo, los jeroglíficos (los que conocemos popularmente) son adecuados para ser grabados en la piedra para la posteridad, y también para mantener una elite de escribanos; el alfabeto hebreo está hecho para ser escrito con una pluma especial, así como el idioma chino, escrito con un pincel. Sin contar los detalles específicos de cada uno de estos alfabetos, únicos e interesantísimos.

Algunos jeroglíficos presentan cobras cortadas por la mitad. ¿Por qué? Porque se creía que los que los dibujos podrían tomar vida, y al dibujar una serpiente cortada por la mitad, esto prevendría que saltara al cuello de un lector incauto. En el hebreo, originalmente no se representaban las vocales. Hasta hoy, son representadas por los puntos después de las consonantes, algo casi binario. Todavía en el hebreo, borrando ciertas partes de una palabra, se puede transformar en otra totalmente opuesta. A su vez, el alfabeto chino, del cual el japonés fue derivado (copiado), tiene más de 50.000 letras. Sin embargo, todas se componen de menos de 10 trazos básicos. O sea, con menos de 10 ‘partes’ se crearon más de 50.000 combinaciones.

La lengua japonesa tiene tres alfabetos diferentes. Uno es de ideogramas, y dos son fonéticos. Uno de los fonéticos utiliza los mismos trazos básicos que los que componen los más de 50.000 ideogramas. El otro, más popular, fue hecho especialmente para facilitar la escritura con un pincel, y a primera vista parece un montón de remolinos ligados. Acaba pareciéndose a nuestra escritura cursiva. Y todo era originalmente escrito de arriba para abajo, de derecha a izquierda. Eso deriva del chino. ¿Por qué escribir de arriba a abajo? Se cree que fue porque se comenzó a escribirlo sobre tiras de bambú, que podían estar fijadas en el suelo. Ciertamente, es más fácil fijar una tira de bambú en el suelo y escribir en ella verticalmente que crear la placa típica occidental, donde escribimos horizontalmente.

Cada alfabeto humano esta lleno de estas curiosidades, o mejor, peculiaridades, y un simple conjunto de símbolos arrastra toda una cultura compleja detrás de si. Así, es difícil que alguien consiga inventar todo eso solo, o igual con la ayuda alguien. Aunque también no sea imposible.

Una vez entendido como es complejo un alfabeto y la dificultad que se presenta en la tarea de crear uno de la nada y atribuirlo a los aliens, es necesario percibir que todo este problema se podría solucionar de forma simple, por lo menos a los adeptos de la hipótesis extraterrestre. ¡Bastaría encontrar un alfabeto extraterrestre REAL! Un indicio tan simple si usted encuentra ETs que todavía utilizan una cierta forma de escritura, o sea, por lo menos un conjunto de símbolos REALMENTE extraños podría ser una cierta evidencia de razonable credibilidad por sí misma, justamente porque es tan difícil crear un alfabeto de la nada.

¡Pero ni eso! ¡Ni un fraude con este nivel de sofisticación! Que pena. Los lingüistas quedarían fascinados con un conjunto de símbolos realmente nuevo, desvinculado de todo lo que conocemos. Lo mismo siendo fruto de un fraude, sería algo interesante. ¡Pero ni eso!

 Como es típico en las seudo ciencias, los adeptos de la certeza extraterrestre frente a tales argumentos acaban creando alguna justificación cerrada en sí misma. Una de estas justificaciones sería la típica, apelando a la magia de los avances de la tecnología: “¡Sin embargo, los ETs son avanzados y no utilizan más alfabetos!”. Ciertamente, es posible. Pero es improbable. El famoso ensayo de Isaac Asimov “The Ancient and The Ultimate” (algo como “El antiguo y más moderno”) donde argumenta que un avanzadísimo sistema de almacenamiento y lectura de información es el bueno y viejo libro.

Podemos pensar que en un futuro distante no será más necesario saber leer para recibir informaciones, que serían inyectadas directamente en nuestros cerebros cuando lo deseáramos. ¿Pero si algún día llega a ser tan simple asimilar la información, por qué no asimilar fácilmente la propia información de aprender a leer? Después de todo, la lectura es una forma extremadamente poco dispendiosa y muy eficiente para la transmisión, el almacenamiento y la captación de información, y es difícil de imaginarse que alguna civilización simplemente decida ignorar su uso aunque esporádico.

La ausencia de descripción de alfabetos alienígenas convincentes hasta el momento es realmente decepcionante. Pero si la Ufología no nos da simples alfabetos, ¿podemos buscar transmisiones de radio, y quién sabe si encontremos algo? Llegamos finalmente al SETI, en esta discusión sobre la complejidad y extrañeza que una cultura alien debe tener.

Así como el alfabeto es una forma primitiva y al mismo tiempo eficiente de manipulación de la información, la radio es análoga. Muchos dicen ingenuamente que los ETs no utilizan más la radio. De hecho es bien posible que los ETs descubran medios más avanzados de transmisión y recepción de datos, pero la radio es, como el alfabeto, una forma primitiva y muy eficiente de transmisión. Por más avanzados que sean tecnológicamente los ETs, deben utilizar esporádicamente la radio, aunque sea en casos de emergencia. Más que eso, si ellos quisieran hacerse notar, la radio parece ser una forma muy buena para eso -y son justamente estos supuestos ‘faros galácticos’ los que el SETI está buscando.

¿Pero como sería una señal de radio captada por el SETI? Bien, como la TV al cabo ya es muy interesante ver los canales extranjeros en tiempo real y ver cómo nuestra “cadena Globo de televisión” es propia y única. Al final, hasta los mismos canales argentinos son ya totalmente diferentes. Mal podemos imaginar lo que sería asistir a algo como la “cadena Gris de televisión”…

Espero solamente que no tenga telenovelas.

El destello verde (2)

FÍSICA RECREATIVA

Conocí el destello verde gracias a los artículos de D. J. K. O’Connell y casi al mismo tiempo en la obras del físico soviético Yakov Perelman. En su Física Recreativa, Capítulo Octavo. Reflexión y refracción de la luz, Perelman explica de una forma entretenida este curioso fenómeno de la naturaleza:

“El rayo verde

““¿Ha presenciado usted alguna vez la puesta del Sol en el mar? Sí, indudablemente. ¿Y siguió al Sol hasta ese momento en que la parte superior de su disco toca la línea del horizonte y luego desaparece? Probablemente también. Pero, ¿se dio cuenta de un fenómeno que suele ocurrir en el momento en que el astro radiante lanza su último rayo, cuando el cielo está completamente despejado y transparente? Puede que no. Pues, no pierda la ocasión de presenciar este fenómeno. Sus ojos percibirán, no un rayo rojo, sino un rayo de maravilloso color verde, de un color, que no hay pintor que pueda reproducirlo en su paleta y que la propia naturaleza no ha repetido ni en los diversos tonos de las plantas, ni en el color más transparente de los mares”.

“Un comentario como éste, publicado en un periódico inglés, entusiasmó de tal forma a la joven protagonista de la novela de Julio Verne “El Rayo Verde”, que resolvió emprender una serie de viajes con el único fin de ver con sus propios ojos el mencionado rayo. La joven escocesa no consiguió, según la narración del novelista, observar este bello fenómeno de la naturaleza. No obstante, el rayo verde existe. El rayo verde no es una simple leyenda, a pesar de que con él guarden relación muchas historias legendarias. El rayo verde es un fenómeno que puede admirar todo aquel que tenga afición a la naturaleza, siempre que lo busque con suficiente paciencia.

“¿Por qué se produce el rayo verde?

“Para comprender la causa de este fenómeno hay que recordar cómo vemos los objetos cuando los miramos a través de un prisma de cristal. Hagamos, por ejemplo, el siguiente experimento: cojamos un prisma de cristal y, teniéndolo delante del ojo horizontalmente, con la parte ancha hacia abajo, miremos a través de él una hoja de papel blanco clavada en la pared. Notaremos, en primer lugar, que dicha hoja sube a una altura mucho mayor que la que ocupa en realidad, y, en segundo lugar, que tiene en su parte superior un borde violáceo azulado y en la parte inferior otro borde amarillo rojizo. La elevación depende de la refracción de la luz y los bordes coloreados, de la dispersión que produce el cristal, es decir, de la propiedad que tiene éste de refractar distintamente los rayos de colores distintos. Los rayos violeta y azules se refractan más que los restantes, por lo cual, el borde que vemos en la parte superior es violáceo azulado; los rayos rojos, por el contrario, son los que menos se refractan, por cuya razón vemos nuestra hoja de papel con un borde rojo en su parte inferior.

“Para en adelante comprender mejor, es conveniente detenernos un poco en el origen de estos bordes coloreados. El prisma descompone la luz blanca, procedente del papel, en todos los colores del espectro, produciendo una multitud de imágenes de dicha hoja de papel, situadas en el orden correspondiente a la refracción de los distintos colores, pero superpuestas parcialmente unas a otras. De la acción simultánea de estas imágenes coloreadas superpuestas, nuestro ojo recibe la sensación del color blanco (suma de los colores del espectro), pero por arriba y por abajo sobresalen los bordes de los colores que no se mezclan. Goethe, el insigne poeta y naturalista alemán del siglo XVIII, que hizo este experimento, pero que no comprendió su sentido, pensó, que acababa de descubrir la falsedad de la teoría de Newton sobre los colores, y escribió su propia “Ciencia de los Colores”, la cual está basada casi totalmente en ideas falsas. Es de suponer que nuestros lectores no repetirán los errores de este gran poeta y no esperarán que el prisma pinte para ellos, con nuevos colores, todos los objetos que les rodean.

“La atmósfera terrestre viene a ser para nuestros ojos algo así como un enorme prisma de aire, cuya base está dirigida hacia abajo. Cuando miramos al Sol en el horizonte, lo hacemos a través de este prisma gaseoso. El disco toma por su parte superior un borde de color azul y verde, y por la inferior otro, de color rojo y amarillo. Mientras el Sol se encuentra sobre el horizonte, la claridad de la luz del disco es tan intensa, que apaga estas zonas coloreadas e impide que las veamos. Pero en el momento de la salida y de la puesta del Sol, cuando casi todo el disco está oculto tras el horizonte, podemos ver el borde azul de su parte superior. Este borde es en realidad bicolor: su parte más alta está formada por una franja azul, y la más baja, por una celeste, resultado de la mezcla de rayos azules y verdes. Cuando el aire próximo al horizonte está completamente limpio y transparente, vemos el borde azul, o “rayo azul”. Pero con frecuencia, los rayos azules se dispersan en la atmósfera y queda solamente un borde verde; éste es precisamente el fenómeno del “rayo verde”. En la mayoría de los casos, la atmósfera está turbia, y dispersa, además de los rayos azules, los verdes. En este caso no se observa ningún borde y el Sol, al ponerse, semeja una esfera purpúrea.

“El astrónomo soviético G. Tijov, que consagró al “rayo verde” una investigación especial, nos comunica algunos indicios de la visibilidad de este fenómeno. “Si el Sol tiene color rojo al ponerse y es fácil de contemplar a simple vista, puede decirse con toda seguridad que no habrá rayo verde”. La causa es comprensible, porque el color rojo del disco solar indica que en la atmósfera se produce una gran dispersión de los rayos azules y verdes, es decir, de los que forman el borde superior del disco. “Por el contrario – continúa el astrónomo -, si el ordinario color blanquecino amarillento del Sol cambia poco y éste se pone resplandeciente (es decir, cuando la atmósfera absorbe poca luz. – Y.P.), es muy posible que se produzca el rayo verde. Pero en este caso tiene gran importancia que el horizonte forme una línea bien definida, sin desigualdades, ni bosques próximos, ni edificios, etc. Estas condiciones se dan preferentemente en el mar; he aquí por qué el rayo verde es bien conocido por los marinos”.

“Quedamos, pues, en que para ver el “rayo verde” hay que observar el Sol, en el momento de salir o de ponerse, cuando el cielo está muy despejado.

“En los países del sur, el cielo suele ser más transparente en el horizonte, que en los del norte, por lo cual es allí donde este fenómeno se observa con más frecuencia. Pero esto no quiere decir que en las latitudes medias se produzca tan raras veces como muchos creen y seguramente influidos por la novela de Julio Verne. Las búsquedas obstinadas del “rayo verde”, tarde o temprano, acaban viéndose coronadas por el éxito. Se han dado casos en que este bello fenómeno se ha podido contemplar con anteojo de larga vista. Dos astrónomos alsacianos describen una observación de este tipo de la forma siguiente:

“… En el último minuto precursor de la puesta del Sol, cuando, por consiguiente, aún se veía una parte apreciable de él, su disco, cuyos límites eran ondulados y móviles, pero bien definidos, estaban rodeados de un margen verde. Mientras el Sol no se puso por completo, este margen no se distinguía a simple vista. Solamente se hizo visible en el momento en que el Sol desapareció tras el horizonte. Si un fenómeno como éste se observa con un anteojo de suficiente aumento (aproximadamente de 100 veces), se puede seguir minuciosamente todo el transcurso del mismo: el margen verde comienza a notarse, por lo menos, 10 minutos antes de ponerse el Sol; este margen limita la parte superior del disco, mientras que en la inferior se observa un margen rojo. La anchura de este margen es muy pequeña al principio (de varios segundos de arco en total), pero después va aumentando a medida que se pone el Sol. A veces llega a alcanzar hasta medio minuto de arco. Sobre este margen verde suelen verse unas prominencias del mismo color, las cuales, al ir desapareciendo paulatinamente el Sol, parece que se deslizan por su orilla hasta llegar al punto más alto. Algunas veces, estas prominencias se separan del margen, brillan varios segundos aisladas de él y luego se apagan” (fig. 119).

“Generalmente, el fenómeno dura un par de segundos. Pero en circunstancias extraordinarias esta duración aumenta sensiblemente. Se ha registrado un caso en que el “rayo verde” se observó…¡durante más de 5 minutos! El Sol se ocultaba detrás de una lejana montaña, cuando un observador, que caminaba deprisa, vio como el margen verde del disco solar parecía deslizarse por la pendiente de aquélla (fig. 119).

“Es muy interesante la observación del “rayo verde” al salir el Sol, cuando su parte superior comienza a surgir de detrás del horizonte. Esto desmiente la versión de que el “rayo verde” no es más que una ilusión óptica, que se produce por cansancio del ojo con el brillo del Sol al ponerse.

“El Sol no es el único astro que lanza el “rayo verde”. Este fenómeno se ha podido observar también al ponerse Venus”.

Continuará…


Perelman Yakov, Física Recreativa. Libro 1, Editorial MIR, Moscú, 1975.