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La raya en el agua

LA RAYA EN EL AGUA[1]

En México es común decir al mesero que apunte la cuenta de consumo en el hielo. Con menos frecuencia se dice “te lo firmo en el agua”. La idea es que al deshacerse el hielo, o la imposibilidad de escribir en el agua, nuestra cuenta de consumo desaparezca. Pero, ¿realmente no se puede escribir sobre el agua?

Lo que contaré a continuación puede hacer que lo pensemos dos veces.

Este es un bonito enigma que aún no ha sido corrompido por las revistas para-anormales. Supe de él hace ya varios años. He visitado el sitio en varias ocasiones (la primera en un viaje familiar, la segunda sólo para sacar fotos). No he hecho una buena investigación, pero creo tener la respuesta al enigma.

A no más de 100 kilómetros de la ciudad de México, o a 15 kilómetros de la ciudad de Toluca, capital del Estado de México, se encuentra el pueblo o Villa de Almoloya de Juárez, capital del municipio del mismo nombre. Almoloya es vecina de los municipios de Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso, Zinacantepec, Temoaya, Toluca, Villa Victoria y Amanalco de Becerra.

Desafortunadamente el lugar es más conocido porque en sus inmediaciones se encuentra la prisión de máxima seguridad que llevaba su nombre. En dicha prisión se encuentran presos entre traficantes de drogas y multiasesinos, algunos de los dirigentes políticos de antaño (incluso el hermano del expresidente Salinas se encontraba ahí).

A tres cuadras de la plaza de pueblo, en el Barrio de San Pedro, podemos visitar la iglesia o Santuario Ojo de Agua. Desconozco cuándo se fundó o quién la construyó (ya he dicho que no he hecho una buena investigación).

En el atrio de la iglesia, justo a 3 metros frente a la puerta, se encuentra una pileta de unos 10 o 12 metros de largo por 3 o 4 de ancho. Fue construida para dar cauce a un ojo de agua (manantial) que ahí nace. La pileta es resguardada por una barda, que separa los terrenos de la iglesia de unas piscinas, que se construyeron para aprovechar el agua del manantial. Para tal fin (trasvasar el agua de la pileta a las piscinas) se construyó un rebosadero que mantiene constante la cantidad de agua en la pileta.

Es la pileta la que capta nuestra atención. Ahí, en medio de ella, sobre la superficie del agua, se puede apreciar una raya en el agua.

Esta raya, por lo regular es una línea recta que cruza transversalmente la pileta. Para el ojo no prevenido puede pasar inadvertida. Realmente es un tanto difícil localizar la raya, pero una vez que se le ubica, uno se queda con la boca abierta ante el “prodigio”.

La raya, como digo, está sobre la superficie del agua, y divide la pileta en dos zonas a las que llamaré: delantera y trasera. La primera es la más cercana a la puerta de la iglesia. El agua de la pileta tiene, además, varias propiedades curiosas (milagrosas las llamarían los periodistas de lo insólito).

La pileta es el hogar de varios peces. La mayor parte del tiempo los peces se encuentran en la zona trasera de la pileta. Es raro que naden por la zona delantera. Peces herejes que se alejan de dios.

Pero hay otros herejes: las algas y musgos que crecen por debajo del agua también se encuentran concentradas en la zona trasera.

Todavía más. Los “mosquitos esquiadores”, aquellos que “patinan” sobre la superficie del agua, también pululan en la parte trasera y nunca en la delantera, en donde se hunden.

Sólo la limpieza se acerca a las puertas de la iglesia. La zona delantera no contiene una sola mota de polvo, hojas (la pileta está rodeada de árboles), o suciedad. Todas las partículas se acumulan en la zona trasera.

¿Les parece poco?

Dos nuevos efectos de los que me di cuenta esta semana[2] que fui a fotografiar la pileta en exclusiva para (Hápax, La Nave de los Locos, Mitos del Milenio, Dios!…), se vienen a sumar al insólito comportamiento de estas aguas.

El día de mi visita estaba lloviendo y hacía algo de aire (por eso en la foto la raya no se ve completamente recta). Pues bien, las gotas que caían en la zona trasera, como es normal, se fundían de inmediato con el grueso del agua. Pero las que caían en la parte delantera formaban una pequeña esfera que rebotaba durante fracciones de segundo antes de asimilarse al cuerpo del agua. Parecía el efecto Leidenfrost, que todas las amas de casa conocen y que producen al tocar las planchas calientes con los dedos mojados: las gotitas (perfectas y diminutas esferas) revolotean antes de desaparecer por evaporación.

Finalmente (por el momento), en la fotografía se puede apreciar este último fenómeno que voy a describir. Decía que el día en que tomé las fotografías estaba lloviendo. La zona trasera mantiene su superficie más tersa. La zona más cercana a la iglesia forma múltiples y pequeñas olitas que le dan un aspecto irisado y rugoso.

Para terminar.

¿Conocen en sus países, o en cualquier otro lugar del mundo, un fenómeno parecido a éste?
Yo supongo que es bastante común, pero es necesario observar bien y saber en dónde mirar para poder encontrar la línea.

Aclarando que, no es una broma, ni una historia inventada por mi. Las fotografías que anexo no están modificadas digitalmente. ¿Sabrían ustedes explicar el fenómeno?

INTERCAMBIO DE IDEAS VIA MAIL

Este fue mi primer comunicado a la lista Hápax sobre el asunto de la raya en el agua. Este mensaje recibió varias respuestas. La primera provenía del sociólogo Ignacio Cabria, quien me preguntaba:

Luis, ¿no es algo parecido a lo que sucede en las desembocaduras de ríos, donde se mezclan aguas de diferentes temperatura y salinidad, y ves separados a raya un agua mate y rugosa de un agua de superficie brillante?

Mi respuesta.

Nacho:

En otra parte de la geografía mexicana, en particular el Estado de Hidalgo, existen unas grutas contiguas (10 metros las separan). En una de ellas cae agua fría; en la otra caliente. Luego siguen su curso por unos 15 a 20 kilómetros hasta reunirse más abajo. Ahí, efectivamente, se puede ver una especie de raya. Pero esta no es una línea recta y abarca desde la superficie hasta el fondo.

Aquí, en el río de agua fría (hasta antes de reunirse con el de agua caliente) existen peces y algas. No recuerdo muy bien pero creo que esta agua es más clara. En el otro río, el de agua caliente, no tiene vida (macroscópica).

Al inicio de las grutas, a unos 20 metros por arriba, se encuentra un lugar de pozas de agua caliente: jacuzis naturales. Las grutas se llaman de Tolantongo[3], por si alguien le interesa visitarlas.

En el caso de la pileta a la que me he referido, el problema es diferente, porque el agua (toda ella) proviene de un único manantial. Es decir, no existen dos corrientes de características distintas.

También recibí respuesta de uno de los miembros de la Fundación Anomalia, Luis R. González:

Luis, hay un detalle que no mencionas y que me atrevo a “predecir”: el rebosadero está en la parte donde el agua esta más tersa, hay menos bichos, etc….


¿Acierto?

Querido tocayo:

Aciertas, e incluso ese detalle (perdón si se me escapó) nos da parte de la solución a este enigma (al menos la solución que creo haber encontrado).

Otro punto que se me olvidó comentar.

Decía que los peces pasan la mayor parte del tiempo en la parte más alejada del estanque. En tres ocasiones, por el rabillo del ojo, seguido del sonido de gotas al caer, he observado en la parte cercana de la pileta una especie de “chorrito”. Un lugareño me indicó que los peces “escupen” agua para atrapar los moscos. Yo creo que, cuando un mosco novato se posa en el lado cercano, y comienza a hundirse, genera un “alboroto” en el agua y los peces llegan y se lo comen. Como en los acuarios caseros, los peces suben, sacan la boca, tragan, y se vuelven al fondo, todo ello en muy pocos segundos. Todo el movimiento genera un chapoteo. Este fenómeno no lo he observado (ni con el rabillo del ojo) en el lado más alejado de la pileta.

Sin embargo el marcador 3 a 0 no es el que me convence de esta nueva asimetría. Es la declaración del lugareño que me indica que eso es común de este lado del estanque. Con todos estos datos, ¿alguien tiene alguna idea de lo que está ocurriendo?

Nuevamente Nacho comentaba sobre este “misterio”:

El vigilante de la pileta debe estar comentando en otra lista el raro fenómeno de un tipo llamado Luis que se pasa las horas mirando el agua de su pileta 😀

Y una observación del editor de la revista Pensar, Alejandro Borgo:

Es más… un pez le debe decir a otro: cuando escupo el chorro de agua para atrapar a un mosco, aparece un tipo con un aparato en la mano y hace clic. !!!Qué comportamiento extraño el de esta piscina!!! :-DD

Tienen razón (Ale y Nacho). Los visitantes, el párroco y el monaguillo, capellán (o como se llame al que cuida la iglesia) me ven como un perfecto extraterrestre cuando, además de observar la pileta, me les acerco con una interminable lista de preguntas: ¿cuándo se supo del fenómeno?, ¿se construyó la iglesia luego que se descubrió el manantial?, ¿existe algún registro de posibles milagros debidos al agua de la pileta? (sólo he visto dos exvotos dentro de la iglesia), ¿se habían dado cuenta de que las gotas de lluvia causan un efecto distinto según el lado de la pileta que caen?, ¿hay algún libro, folleto, boletín… que de cuenta del fenómeno?…

Pero estos personajes hacen una cara de fuchi y me dan la espalda. Parece que desean que sólo me limite a admirar el fenómeno y fotografiar a los peces mientras escupen agua.

Para mañana o pasado comentaré lo que creo ocurre en la piscina.

MI HIPÓTESIS

Encontré que Almoloya, en lengua náhuatl, significa: “Lugar en que mana la fuente de agua” (“atl” agua, “moloni” manar la fuente y “yan” lugar, lugar de donde emana el agua). No se si se refiera a que en el sitio existan varios manantiales, o sólo hace referencia a este pozo en la iglesia del barrio de San Pedro. Tampoco he encontrado si ya los otomíes conocían en particular este manantial, y de ahí su nombre. También supe que personal de la Universidad Nacional Autónoma de México realizó algunos análisis del “bulk” (seno) en ambos lados de la piscina.

El resultado: no existe diferencia.

No he tenido acceso a tal estudio, pero lo anterior indica que la respuesta NO está en el bulk, sino sobre la superficie, y (afirmo) no es un hilo.

Dicho lo anterior, pongo a su consideración la siguiente hipótesis que, creo, puede explicar el asunto de la raya en el agua. Todo se debe a un tensoactivo.

No me refiero aquí a moléculas del tipo del dodecilbensensulfonato de sodio, lauril sulfonato de sodio, alquil sulfonato de sodio, o sustancias artificiales similares. Uso el término de tensoactivo de una manera más general, como grasas, aceites, solventes o cualesquiera que tengan la capacidad de modificar la tensión superficial del agua. En este caso en particular me refiero en particular a una sustancia natural, que permita que el agua “moje” o “humecte” más.

Mi suposición es que los organismos vegetales, o algunos de los peces, generan este tensoactivo, y que este es el causante de los “milagros”.

La mayoría de los tensoactivos tienden a quedar sobrenadando en la superficie, formando una capa monomolecular de tan sólo unas micras de grosor.

De esta manera tenemos la formación de una interfase, que se forma en la parte inferior de la capa monomolecular del tensoactivo, uno de cuyos costados es la famosa Raya en el Agua.

La forma más estable de la raya es la línea recta. Esto se debe a un equilibrio de tensiones a ambos lados de la raya. Sólo en el caso de que exista viento, turbulencia o algún agente externo, la rectitud de la raya se verá afectada.

Esta sería la primera parte en mi hipótesis. Pero, veamos como se podrían explicar los demás fenómenos:

– La limpieza de la parte de la pileta más cercana a la iglesia.

El polvo y las pequeñas partículas que caen de este lado de la pileta, son recubiertos con el tensoactivo; el agua los moja, y se hunden. Los que logran flotar, van siendo alejados por la corriente, hacia el rebosadero. El resultado final es la limpieza de este lado de la pileta.

– Los moscos patinadores.

Como decía, la mayor parte de los mosquitos se encuentran “patinando” en la parte alejada de la pileta. Los que se atreven a “patinar” en la parte opuesta sufren el siguiente contratiempo: el tensoactivo disminuye la tensión superficial del agua, permitiendo que ésta moje de manera más eficaz las patitas de los moscos. Los moscos comienzan a hundirse y agitan sus alas para emprender el vuelo.

– Los peces que “escupen” agua.

Cuando los mosquitos dan sus “manotazos de ahogado” (pataletas de ahogado), los peces se dan cuenta y salen a comer: escupen agua o saltan para atrapar a los mosquitos.

– La asimetría en la población de la pileta.

Las algas y organismos vegetales acuáticos, junto a los peces, viven en la parte alejada de la pileta. Seguramente la capa monomolecular del tensoactivo forma un filtro que polariza o que impide el paso de ciertas longitudes de onda de la luz solar. Tal vez esa parte del espectro, que es filtrada, es necesaria para la vida de las plantas. Los peces comen estas plantas, por lo que la mayor parte del tiempo se encontrarán de ese lado de la pileta. Sólo pasarán al otro lado cuando tienen la oportunidad de atrapar a un mosquito.

– La asimetría que se presenta en época de lluvia.

Las gotas de agua que caen en la parte alejada de la pileta, encuentran el mismo elemento, por lo que se asimilan fácilmente. Las que caen en la parte delantera de la pileta, encuentran una sustancia diferente, por lo que primero tienen que vencer ese potencial antes de formar parte del agua de la piscina. Incluso creo que se debe formar una capa de agua que sobrenade la del tensoactivo (haciendo una especie de sándwich, con una de las rebanadas de pan-agua, muy delgada). Esa capa de agua no atraviesa el tensoactivo, fluye muy lentamente hacia la parte alejada de la piscina: por eso la superficie se ve mucho más agitada.

– Los resultados negativos encontrados por la gente de la UNAM

No encontraron nada porque los análisis se hicieron en el bulk. Se debe analizar la superficie del agua.

Pero lo más extraño de todo esto, según mi personal punto de vista, es que no se ha comercializado el asunto. La iglesia no saca (visiblemente) provecho alguno de este fenómeno.

ALGUNAS IDEAS PARA LOS “IMBESTIGADORES”

Afortunadamente, tampoco se han presentado algunos periodistas españoles con odómetro en los zapatos (o de tercera, generación) que hayan escrito artículos o libros sobre el asunto.
En este sentido creo que la razón es la siguiente: no se ha publicado ningún folleto que informe del “milagro”; no existen artículos o libros; no hay tradición, exvotos; en fin, no existe algo firme en qué basarse (plagiar) para poder escribir esos libros.

Pero aquí les doy algunas ideas (muy resumidas) para un nuevo bestseller.

”En un viaje de investigación, que tenía pendiente, finalmente llegué a Lourdes. Mis zapatos indicaban que ya era necesaria una afinación; y mi cuaderno de notas decía que tenía que establecer contacto con la prima hermana de la abuela de (XXXX), que vendría siendo la sobrina por parte materna del Mayor (el del caballito de Troya)….

“Finalmente (XXXX) me había dado copias de los manuscritos encontrados en Rennes Le Chateau. Los datos eran sensacionales: el agua de Lourdes provenía de mantos acuíferos que viajaban a través de cavernas que conectaban, literalmente, con el otro lado del mundo: México….

“Me alejé de Francia. Lo único que lamento es haber perdido, de nueva cuenta, mi anillo. Pero lo que había encontrado, a cambio, era muy valioso….


”Nuevamente en tierras aztecas.


”La sonoridad toponímica de Almoloya me decía que estaba en la pista correcta:
“Lugar en que mana la fuente de agua”.


”Indudablemente, este era el sitio. No existe la suerte, todo está escrito por alguien que nos dirige desde lo alto….


”Todo lo que me habían informado queda pequeño al lado de la realidad. Esta piscina es asombrosa. Pero comencemos por el principio.


”Desde la época precortesiana, los antiguos habitantes de esta región ya adoraban a una deidad femenina. Cuentan las leyendas que por aquel entonces uno de los vecinos encontró este manantial, indudablemente milagroso. No se conoce el nombre de nuestro amigo. Lo que sí se sabe es que pronto se dio cuenta de que en el manantial aparecía una línea recta, como trazada por manos mágicas y pertenecientes a otros planos. No hay ningún desvío de la linealidad. La raya es perfectamente recta, ¡y está sobre el agua! En la época de la Colonia, los sacerdotes aprovecharon la gran atracción que este punto ejercía sobre los nativos. Construyeron una iglesia en el sitio y colocaron una barda que dejaba el manantial dentro del atrio de la iglesia. Con el tiempo se construyó un murete para formar una pileta….


”No podemos afirmar que Almoloya sea un lugar de peregrinaje tan grande como el cerro del Tepeyac, pero sí diremos que cientos de miles de peregrinos, de todas partes de México, se acercan al lugar para ver el milagro y llevarse un poco de esta agua “santa”.
Ellos no lo saben, pero esta es la misma agua que mana de la gruta de Lourdes. En efecto, es un agua “santa”.


”Cientos, tal vez miles, de devotos, han dejado constancia de los milagros de que han sido testigos, gracias al agua de la pileta. Dentro de la iglesia se acumulan los exvotos, esos pequeños cuadros pintados por los agraciados, que relatan los milagros que han vivido. También están repletas las bodegas de la iglesia de miles de muletas, sillas de ruedas y otros artefactos que han quedado obsoletos: sus usuarios han sanado de manera milagrosa….


”Me habían contado de otro extraordinario fenómeno, del cual aún no había sido testigo. Los peces lanzan chorros de agua, saltan de la piscina, dan un giro triple mortal, aletean en el aire y se comen los mosquitos que zumban por sobre la pileta.


”Digo que aún no había sido testigo de tal portento, pero lo que voy a relatar demuestra, una vez más, que alguien cuida nuestros pasos.


”Estaba fotografiando, por enésima vez, la pileta, cuando escuché el chapoteo de los peces. Al voltear, toda una fila de ellos, como coristas, una tras otro, en formación, escupían agua hacia fuera de la pileta. El último la escupió en mi dirección. Pero no sólo era agua. Un objeto metálico salió de la boca del pez, chocó con un plato volador que succionaba el agua de la pileta, luego pegó en la pata de un pájaro que pasaba por el sitio, rebotó en la rama del árbol que da sombra a la pileta, dio dos giros en el aire y fue a caer, justo, sin otro trámite, en mi dedo: ¡¡era el anillo que había perdido en Lourdes!!


”Esa era la prueba, irrefutable, de que los dos manantiales (Lourdes y Almoloya) están interconectados. También es la prueba de que alguien me quiere y cuida mis pasos”.

Bueno. Ahí esta una idea general. En caso de que se escriba la novela…, perdón, el libro de investigación, no se olviden de las regalías.

ALGUNAS CRÍTICAS

Nuevamente Luis González nos hacía estas observaciones:

De entrada, debo señalar que soy un simple economista, así que nadie me pida datos concretos :-))


Me parece, tocayo Luis, que complicas excesivamente tu hipótesis. Como indiqué en mi predicción, si el desagüe está en el lado más impoluto, creo que la respuesta es simplemente el flujo superficial de agua al rebosar de forma continua.


Experimento: impedir el desagüe y comprobar si sigue apareciendo la línea.

En la primera ocasión que vi la “raya”, el nivel del agua estaba un metro y medio por debajo del rebosadero. Pasé unos 5 a 10 minutos tratando de ubicar la raya hasta que un lugareño me la señaló.

En esta época de lluvias el nivel llega al rebosadero, por lo que es más “fácil” de observar la raya: se está más cerca de ella. En tiempo seco, cuando el agua no se desborda, la raya continúa apareciendo.

Ahora bien, si interpreto bien tu comentario, creo que tú supones que la raya se da en el sentido del flujo de la corriente, y que por lo tanto, sería una especie de ilusión óptica o que los testigos interpretan uno de los “surcos” de la corriente como la Raya en el Agua. Sin embargo, la raya se da en el sentido transversal a la corriente (que en general es mucho muy débil, por lo que no se forman “surcos”).

Remitiéndome a la foto que envié, en la parte inferior de la barda que se ve al fondo, se encuentra el rebosadero; el agua fluye desde el lado en donde está el fotógrafo hacia la pared. La raya se forma perpendicularmente a este eje (fotógrafo-barda).

Pero no estoy seguro de que así exactamente es como interpretas el fenómeno, sólo lo supongo. Además, existe una especie de “trampa” de mi parte (realmente sin dolo ni malas intenciones), en el sentido de que yo he estado ahí y conozco e interpreto los detalles involucrados. Por eso, cuando ustedes hacen alguna observación o comentario, puedo responder en el sentido que más conviene a mi interpretación.

Lo que digo es que, la hipótesis del tensoactivo me funciona, por el momento, para explicar los fenómenos de la pileta. No he encontrado otra forma de hacerlo (excepto la no-hipótesis del milagro). Si alguien propone otra hipótesis, y ésta se ajusta más a lo observado, aceptaré cambiar de opinión.

Por otra parte, me parece que la hipótesis propuesta es muy sencilla (nada complicada). Simplemente se trata de una sustancia que sobrenada el agua.

Propongo dos experimentos:

– En la tina de baño o en una pileta lo suficientemente grande, dejen caer una muy pequeña gota de aceite: ahí veremos la formación de la capa monomolecular sobrenadando el agua. La gota adoptará una forma circular hasta que llegue a tocar alguna pared; luego se formara la línea que cubra la mínima distancia, que será una recta.

– En el caso de la pileta. Extraer muestras de la superficie a ambos lados de la raya. Someterlas a una cromatografía de gases y analizar los resultados. Si existe un tensoactivo aparecerá en la gráfica del aparato, el cual nos dará la concentración e incluso la identificación de la molécula.

Sin embargo el asunto de la raya en el agua no es tan importante. Dudo mucho que tenga una aplicación práctica. Ni yo tengo el tiempo ni el dinero para hacer esos análisis.

Luis González continuaba:

Yo entendía que el rebosadero era todo el lateral, y que el agua caía continuamente. Por tanto ese flujo lateral de la capa superficial se extendería en el plano superior hasta cierta distancia que quedaría representada por la “línea”, paralela al lado por donde rebosa. Todo sencillo.


Pero claro, si ahora resulta que no siempre rebosa y que la línea (y las dos superficies de aspecto y propiedades distintas) siempre permanece, me he quedado sin explicación…


Aunque la tuya tampoco me convence, ¿cuál sería el mecanismo para esa línea tan recta? ¿Quizá la incidencia de la luz solar?

Consideremos despreciable el espesor del tensoactivo. Concentrémonos sólo en la línea. A ambos lados de la misma existen tensiones producidas por los fluidos. El estado de equilibrio se alcanza, en este caso, precisamente al formarse la línea recta.

Un experimento:

Comprar o hacer una solución con detergente y glicerina, de las que usan los niños para formar pompas de jabón. Hacer un cuadrado de unos 20 x 20 cm con un alambre recubierto con estambre. Humedecerlo con la solución.

Romper la capa o burbuja en formación y dejar el cuadrado “hueco” pero con los bordes cargados de solución. Con un rasero, muy lentamente y con cuidado, extender de uno de los extremos (lados del cuadrado) hacia el centro. El resultado es una “Raya en el Aire”. La raya es perfectamente recta (si no hay viento que la deforme). De un lado tendremos aire, del otro una película monomolecular de jabón.

Esto es lo que yo supongo ocurre en la pileta.

DIALOGO CON MANUEL BORRAZ

Hola Luis (R Noguez):


Aunque sea con retraso, como siempre, permíteme plantear algunas cuestiones. No he conseguido que todas sean inteligentes :-).


– No estoy muy seguro de si tengo localizada o no la famosa raya. En la foto adjunta, ¿sería la que va de 2 a C, aproximadamente? ¿Qué relación aproximada (proporción) de áreas hay entre las dos superficies separadas por la raya?

En efecto en el caso de la foto la raya va de 2 a C. La configuración en ese día particular sería, aproximadamente, 3/4 a 4/5 partes de la pileta cubiertas con el tensoactivo y 1/4 a 1/5 con agua (suponiendo la existencia de tal tensoactivo).

– Por cierto, no podemos estar seguros de que TODOS los fenómenos que mencionas tengan que estar relacionados…


No lo podemos asegurar, pero me haría muy feliz que así fuera, incluso apostaría a ello.

-¿Qué profundidad puede tener la pileta (nivel del agua)? ¿El fondo es plano y uniforme o bien tiene alguna particularidad a destacar? ¿Hay alguna posibilidad de que la “raya” sea fruto (estacionario) de reflexiones de ondas en las paredes o incluso el fondo?

La profundidad es variable. En las dos ocasiones que he visitado el sito, la profundidad ha variado aproximadamente en 1.5 metros. El fondo no es plano. Son rocas. La pileta se construyó alrededor del manantial, pero es lo único artificial. No creo que las reflexiones (producidas por el tiburón de tu fotografía, o por otros medios) produzcan una raya de esta configuración. De ser así, lo más probable es que se forme una raya perpendicular a ésta de la que hablamos (la piscina es 3 o 4 veces más larga que ancha).

– ¿Puede descartarse del todo alguna influencia de la temperatura? ¿Hay alguna zona delimitada de la pileta que quede la mayor parte del tiempo a la sombra o al sol (debido a la situación de los árboles, etc.)?

Yo creo que esto lo podemos descartar. Más o menos la distribución de árboles y edificios (la iglesia y las paredes que rodean la misma) se distribuyen de manera similar alrededor de la pileta. El Sol sale detrás del fotógrafo (más o menos), y se oculta por el frente. A la espalda del fotógrafo se encuentra la iglesia.

– ¿Puede influir alguna corriente de aire peculiar, cerca de la superficie de la pileta? ¿Podría influir, por ejemplo, en la desigual distribución de la suciedad, los animaloides patinadores, etc.?

Tampoco lo creo porque las paredes de la pileta la resguardan de vientos intensos. Pero sí existe una corriente de agua, que es generada por el desborde de la pileta (hacia el frente del fotógrafo).

– Esta es importante. ¿La raya siempre está en el mismo sitio? ¿Hay variaciones a lo largo del día, del año…? ¿Varía con el nivel de agua de la pileta?

Sólo la he visto en dos ocasiones diferentes y te digo que en las dos la pileta tenía un nivel distinto. En la primera visita la raya estaba (1.5 metros más abajo) en la posición aproximada 7-G (aunque G debería estar más hacia el fotógrafo, y por lo tanto, no aparecería en la foto). No tuve la precaución de anotar la época del año en que la visite por primera vez.

No se si existen variaciones a lo largo del día. Tampoco puedo asegurar que la variación de nivel este directamente relacionado con la posición de la raya en la pileta.

– ¿Alguna relación con los OVNIs? La línea ortoténica BABOSIN[4], que tú mismo descubriste, ¿pasa cerca del lugar?

No. Pero como dato cultural, a unos 25 kilómetros de ahí, se apareció el “Humanoide de Metepec”. La película de Sara Cuevas de la que nos ocupamos en algún número de la PUS (Perspectivas Ufológicas). Formando un ángulo de 60 grados, y también a 25 kilómetros, se encontró un muy rústico crop circle sobre sembradíos de maíz. La dificultad de doblar las cañas de maíz (en lugar de las de trigo), impidió que esa “moda” se siguiera extendiendo en México.

¡Oh sorpresa! He encontrado que Metepec, Almoloya y el sitio en donde aparecieron los crops circles forman un triangulo de lados y ángulos iguales. Eso, seguramente, no es producto de la casualidad. Alguien desde lo alto nos envía señales.

Y ahora algunas cuestiones centradas en tu hipótesis:


– ¿Los orines humanos tienen algo de tensoactivo? Por otro lado, ¿habría alguna posibilidad de que el hipotético tensoactivo procediera de algún tipo de contaminación artificial (detergente…)?

Los orines también son tensoactivos. En términos generales, cualquier sustancia que modifique (disminuya o aumente) la tensión superficial, es un tensoactivo.

Lo del detergente también lo había pensado. En mi primer comunicado creo que mencioné que del otro lado de la barda hay dos piscinas (para nadar). Esas instalaciones, en ocasiones, las personas más pobres del lugar las usan para lavar su ropa. Esto lo vi en la primera visita. Sin embargo, el flujo de agua es hacia estas piscinas y no al contrario. Pero tampoco puedo excluir que alguien externo agregue ese tensoactivo. En este caso estamos hablando de fraude. En lo personal no creo que sea el caso. Al parecer el fenómeno viene de muchos años (antes de inventar los detergentes, aunque siempre han existido los jabones).

– En uno de tus mensajes decías:


“La asimetría que se presenta en época de lluvia”.


”Las gotas de agua que caen en la parte alejada de la pileta, encuentran el mismo elemento, por lo que se asimilan fácilmente. Las que caen en la parte delantera de la pileta, encuentran una sustancia diferente, por lo que primero tienen que vencer ese potencial antes de formar parte del agua de la piscina. Incluso creo que se debe formar una capa de agua que sobrenade la del tensoactivo (haciendo una especie de sándwich, con una de las rebanadas de pan-agua, muy delgada). Esa capa de agua no atraviesa el tensoactivo, fluye muy lentamente hacia la parte alejada de la piscina: por eso la superficie se ve mucho más agitada.”


Químicamente soy bastante analfabeto, quizá por eso no he entendido esta parte. Veamos, si los tensoactivos disminuyen la tensión superficial del agua (mientras su concentración no sea muy alta), ¿no tendríamos el fenómeno inverso al que explicas? Es decir, ¿no se “hundirían” más fácilmente las gotas de agua en la zona cubierta por la capa de tensoactivo?

No. Porque en este caso el tensoactivo no se disuelve (ni emulsiona) con el agua. Existen tensoactivos que se disuelven en el agua y pasan a formar parte de un nuevo “compuesto”: solución de tensoactivo en agua o solución de agua en tensoactivo (según las proporciones). En el caso de los aceites, como decía en otro comunicado, no se disuelven con el agua. Se podría formar una emulsión si agregamos algún agente emulsificante. Este es el caso de la leche, que es una emulsión de grasas en agua. Luego, si mi hipotético tensoactivo es un aceite (o algo que actúa fisicoquímicamente de manera similar), las gotas de agua no se mezclarían (fundirían) en esta parte de la piscina

– Y para terminar, un posible experimento de comprobación. Propongo retirar (de manera clandestina o bien con ayuda del sacristán y el permiso del alcalde 🙂 ) una cantidad apreciable del agua superficial de la pileta de la zona donde presumiblemente se encuentra el hipotético tensoactivo. Si la hipótesis es correcta, una vez alcanzado el equilibrio, la raya debería quedar desplazada por haberse reducido la extensión de la zona cubierta de tensoactivo. Es un experimento sencillo que, si bien no supondría la demostración definitiva, reforzaría mucho la verosimilitud de esta hipótesis.

Si. Incluso ya algunos amigos me habían planteado lo mismo. En mi primera visita intenté otro experimento, pero no me dejó el sacristán (recibí una fuerte amonestación: ¡no se permite arrojar objetos a la pileta!, me dijo; pero en el fondo de la pileta hay varias monedas, que frecuentemente las recoge el personal de la iglesia, pero seguramente las monedas no son objetos). Hice una plomada con una piedra y trataba de arrastrarla de un lado a otro de la pileta, para atravesar la línea (la primera impresión que me dio fue que se trataba de un hilo muy delgado, pero eso ya no lo creo).

Manuel, quedan dos misterios por resolver:

¿El animal que surca la pileta es un tiburón o un pariente de Nessie?

¿Los escépticos españoles no duermen? ¿Que hacen casi a las cuatro de la mañana despiertos?

Aún me quedaban un par de preguntas:


– ¿Por qué el hipotético tensoactivo no sería arrastrado por la corriente y lo vemos “aguas arriba”? (“…existe una corriente de agua, que es generada por el desborde de la pileta (hacia el frente del fotógrafo)” ).

Esta es buena. Supongo que puede ser por dos factores:

– La corriente es muy débil la mayor parte de las veces. Cuando llueve no: es bastante rápida. La lluvia y el flujo deberían acabar con el tensoactivo.

– La fuente generadora del tensoactivo (los vegetales o los peces) produce constantemente pequeñas cantidades del mismo. Pero en la época de sequía se podría correr el riesgo de que toda la pileta se cubra con el tensoactivo, ocasionando la muerte de algunos de los peces o de los vegetales; con la consecuente disminución del tensoactivo… manteniendo el equilibrio ecológico.

– ¿La raya es visible (fotografiable) desde cualquier ángulo?

No. Incluso tomé varias fotos pero sólo en tres se puede apreciar algo de la línea. La mejor forma sería tomar fotos con un filtro polarizador, pero yo no lo tengo. Por lo mismo, ciertos ángulos son propicios para poder ver mejor la raya. Otros, no.

– “En la primera visita la raya estaba en la posición aproximada 7-G…”


La posición variaba mucho de un caso a otro, ¿no? Esto hace más improbable que se trate de algo ligado estrictamente a la morfología de la pileta y más probable una hipótesis como la que planteas…

– Encontré esto que no sé si tiene alguna aplicación aquí. Es una definición en el contexto de vertidos de crudo en el mar:


“Convergence line: A line on the water surface where floating objects and oil collect. A convergence can be the interface between two different types or bodies of water, or it can be caused by a significant depth change, tidal changes, or other common phenomena. Convergences are common in the marine environment.” [REF.: http://response.restoration.noaa.gov/job_aid/glossary.html ]

Esto me parece muy interesante y, creo que tiene que ver con nuestra raya. Déjame, lo leo, y luego comento algo al respecto.

Tú decías que:


“…En mi primera visita intenté otro experimento, pero no me dejó el sacristán (recibí una fuerte amonestación: ¡no se permite arrojar objetos a la pileta!, me dijo; pero en el fondo de la pileta hay varias monedas, que seguramente no son objetos).”


– Quizás un oportuno donativo -todo sea por el avance de la Ciencia- cambiaría las cosas…

Y también preguntabas:

“¿El animal que surca la pileta es un tiburón o un pariente de Nessie?”


– Yo creo que es sólo un rumor…

“¿Los escépticos españoles no duermen? ¿Que hacen casi a las cuatro de la mañana despiertos?”

– Las temperaturas y el bochorno insoportable que estamos teniendo estos días nos mantienen tensos y activos. Probé a contar ovejas y otras triquiñuelas hasta que me acordé del tema de la raya en el agua y luego ya dormí de un tirón 😀

Esa es la primera aplicación práctica de la Raya en el agua.

Por cierto, pensando en lo que preguntabas, de si ondas que se reflejen en las paredes del estanque pueden formar la línea, creo que habría una posibilidad. Los mosquitos que se divierten patinando, al cruzar la alberca de un lado al otro, forman esas ondas. Al chocar las ondas de regreso, forman la raya. Cuando el alboroto es mayor (varios zancudos patinando) la onda en el estanque produce un fenómeno que ha dado lugar a las leyendas del Nessie de Almoloya 😀

Un saludo y felices sueños

Ya leí la nota de la NOAA que me enviaste. Pensé que se trataba de algún artículo más grande. En realidad las explicaciones que se dan en esta definición ya han sido tratadas por varios de los colisteros. Nacho mencionó lo de la convergencia de dos tipos diferentes de cuerpos de agua (los ríos de agua caliente y fría; o de ríos con diferentes solutos disueltos en sus aguas). Las líneas debidas a cambios en la profundidad del agua los mencionaron Luis y tú mismo. Las mareas y las olas (producidas por los moscos) fue otra alternativa tuya (modificada en tono de broma por un servidor). Jordi, Luis y tú comentaron lo del gradiente de temperatura. Etc.

Lo interesante es que en este asunto los del NOAA se están refiriendo a aceites (tal vez petróleo y crudos), que es lo que yo estoy suponiendo que ocurre en la piscina.
Además, explican que el fenómeno es muy común. Ya me estaba preocupando de que sólo en Almoloya se formara esa raya. Eso sería un verdadero milagro. Lo malo es que los gringos dicen que el fenómeno es común en el mar. ¿Habrá ejemplos en aguas dulces?

NUEVO VIAJE A ALMOLOYA

Nuevamente viajé a Almoloya de Juárez. En el camino iba pensando con quién contactar y pedir permiso para realizar el pequeño experimento que había propuesto Manuel: ¿sería con el alcalde o con el párroco? ¿Me permitirían sacar agua del pozo?

En realidad no tuve que pedir permiso. Diariamente se efectúa el experimento Borraz, pero a lo bestia.

Llegué al estanque y el día era claro. A pesar de la época de lluvias, el Sol se reflejaba en las aguas del manantial. En estas condiciones es, en cierta forma, más fácil y más difícil ubicar la raya. Me explico: es más fácil para el que conoce el truco (hay que ubicar el flujo de las motas de polvo y seguirlo; en el lugar en donde se concentran podemos encontrar la raya); es más difícil porque para poder apreciarla mejor es necesario ver el reflejo del Sol en el agua, para notar su presencia.

Estaba en esta labor, cuando comenzó el sonido de una motobomba. Detrás de la barda (que divide el atrio de la iglesia con las piscinas), había dos “pipas” o camiones cisterna, bombeando el agua hacia los tanques.

De inmediato se observó un mayor flujo del agua. La línea se hizo comba y luego desapareció detrás de la barda. Por unos minutos no hubo “raya en el agua”.

Me acerqué a uno de los trabajadores y pregunté para qué utilizaban esa agua. Su uso es doméstico. En la zona abundan las rancherías que aún no tienen servicio de agua potable. Con las pipas se transporta el agua hasta esos sitios. Se le usa para el baño, lavar la ropa e incluso para beber.

También pregunté si no sabía si existían registros del curioso asunto. Me dijo que hablara con los “Fiscales” que se encontraban en las oficinas de la iglesia.

En diversos lugares de México existe la figura del “Mayordomo” (en Almoloya se le conoce como Fiscal). Son individuos que durante años (por lo menos uno) reúnen todos sus ingresos para pagar las fiestas de la iglesia. El Fiscal-Mayordomo debe pagar la comida y la bebida (y algunas otras cosas más) de todos los que asistan al festejo. Lógicamente los gastos son muy altos. Hace años, cuando las comunidades eran más pequeñas, había un solo mayordomo. En la actualidad el cargo recae en varias personas. De esta forma existe un Fiscal principal y varios ayudantes. La tradición sólo se da en comunidades rurales y dentro de etnias muy específicas.

Fui a localizar al Fiscal principal. A su lado estaban otros cuatro. Me presenté e hice mi pregunta acostumbrada (para averiguar la existencia de algún registro). Todos me oyeron.

El Fiscal principal (el que aporta más dinero), en este caso no era el más extrovertido. Señaló a uno de los presentes y le pidió que me contara. Este nuevo personaje en tono prepotente y tratando de confirmar su autoridad me dijo:

“¿Quién es usted? ¿Qué tanto pregunta? ¿Acaso es policía?”

Mi nombre ya lo había oído, pero lo volví a mencionar, así como mi solicitud de información.

Me dijo que en ese momento estaban muy ocupados porque recién terminaban las fiestas (del 29 al 30 de junio). Lo primero (que estaban ocupados) no era cierto, pues estaban tomando cerveza y recién les traían mole para almorzar; lo segundo (el término de las fiestas) era más que evidente, traían una cruda (resaca) que, junto con el aliento alcohólico, se podía percibir desde buena distancia. En realidad se la estaban “curando” con cerveza y con el picante platillo.

Insistí sobre el asunto y el Fiscal me dijo que sí había registros, pero que en ese momento no podía ayudarme. “Véngase el sábado o el domingo y platicamos”.

Pregunté si en el curato o en el palacio municipal había más información. Me dijo que toda la información la tenían ellos.

Le dije que había visto la raya, en diferentes épocas, ocupando lugares distintos en el pozo. El me dijo que eso era normal.

Me agradeció mi visita, volvió a sugerir que regresara el fin de semana, y dijo que era bueno mi interés, pero que la raya no tenía nada de extraordinario (atención Luis R González y Nacho).

“Se ven rayas en otros manantiales y ríos cuando el desnivel de las aguas forma las rayas. Incluso en las mismas albercas (se refiere a las albercas que se encuentran detrás de la barda), cuando el agua está quieta, se forma una raya”.

Nada más pude obtener con este personaje que, por la mala impresión que me dio inicialmente, olvidé apuntar su nombre.

Me dirigí a las albercas. Las pipas continuaban cargando agua y había dos o tres muchachos nadando. No pude ver raya alguna. Esperé a que terminaran los camiones cisterna. Los muchachos se sentaron al lado de la alberca. Nuevamente busqué la raya, pero nada.

Regresé a la pileta. El agua, toda, estaba llena de polvo. Los peces nadaban por todo el estanque, ya no estaban concentrados en un solo lugar. Vi un mosquito esquiando en el sitio en donde antes se encontraba la zona cubierta por (según yo) el tensoactivo. Pero de la raya, nada de nada.

Luego, en el fondo, algo más llamó mi atención. Eso no lo había visto antes. Nunca me había fijado en la zona de donde sale el agua. En el fondo de la pileta, en la parte más cercana a la iglesia, se puede ver como fluye el agua hacia arriba, pero hay dos cosas interesantes: la arena gris del fondo se ve agitada y se ve como una especie de volcán submarino; en medio de ese movimiento, claramente, se observan gotas de un “aceite” (¿mi tensoactivo?) que no se mezcla con el agua y que sale a flote para formar la nueva capa monomolecular y la raya.

Yo pensaba que ese tensoactivo lo fabricaban las plantas acuáticas del estanque, y hasta había elaborado un mecanismo de equilibrio ecológico para explicar el porqué el tensoactivo no cubría por completo el estanque. Pero en realidad la sustancia sale del fondo del manantial.

Como veo las cosas me parece que la idea del tensoactivo se sigue sosteniendo y es la más factible. Pasó la prueba Borraz y físicamente se puede observar su emersión en la pileta.

En la fotografía que anexo se puede observar, justo encima del reflejo del Sol, el “polvo” gris que se agita del fondo de la pileta. Los puntitos brillantes (hay uno encima de un pez) son las gotas del aceite o tensoactivo que surgen del seno del mismo manantial.

Por otra parte, me interesó el asunto de las otras rayas que mencionó uno de los fiscales. Si este fenómeno sólo se diera en esta pileta, entonces sí lo podríamos clasificar como milagroso, pero, como decía en otros mails, no creo que este manantial tenga algo especial y, seguro, el fenómeno se debe repetir en otros lugares. Agradecería su investigación al respecto.

Hay un detalle final. Las rayas que mencionan tanto el fiscal, como Nacho y Luis, las he visto y tienen un cierto volumen. La raya de Almoloya no lo tiene: esta en un mismo plano con el resto del nivel del agua.

En mi próxima visita trataré de obtener muestras de esa agua, con miras a un futuro análisis cromatográfico, cuando alguien aporte los recursos para ello.

UNA TELENOVELA

Rubén Morales editor de la página web Mitos del milenio nos hacía esta observación:

Luis, creo que nos tienes atrapados con el culebrón de la raya de Almoloya. Es maravilloso cómo has transformado un fenómeno anodino que todo mundo ignora en algo apasionante. Más allá del resultado final de la investigación, se diría que tienes futuro como guionista de telenovelas, desde aquí, espero con impaciencia el próximo capítulo. 🙂


Y -ahora más en serio- creo que tenemos que tener en cuenta este estilo de comunicación a la hora de escribir artículos o libros, para llegar a la gente no solo desde lo racional, algo que hace largo tiempo han aprendido los conocidos mercaderes de misterios.

Y digo yo…

Cierto Rubén, y eso me da pie para insistir sobre la conveniencia en que este colectivo elabore una publicación comercial, como creo que sugería Luis Alfonso Gamez. Una revista que compita en los kioscos con Más Allá, Año Cero y Enigmas. Sin dejar a un lado las revistas y páginas web que ya tenemos.

Gracias por estar

BLOQUEADORES SOLARES

Con esta información Manuel Borraz hacía las siguientes sugerencias:

Luis, en este capítulo ha habido un giro imprevisto. Parecen confirmarse tus sospechas de que todo se debe a la presencia de una sustancia particular, pero lo curioso es que la sustancia salga del fondo del manantial…


¿Tienes alguna sugerencia sobre qué puede ser? ¿Algún tipo de contaminación (natural o “artificial”)?


Dado que, como explicas, esa agua se utiliza para consumo humano, ¿no podrías sembrar el pánico y hacer que algún organismo oficial se preocupara de analizarla? O algo parecido.


Manuel

PDT.: Cuidado con los “Fiscales”, creo que están ocultando algo… 🙂

Manuel:

La “posible” confirmación de mi sospecha sobre una sustancia extraña, no me cae del todo bien. La cuestión de que por lo menos algunos de los residentes conozcan este tipo de fenómenos, me deja una sensación que no alcanzo a definir. También me “molesta” que no se haya comercializado el asunto por parte de la iglesia. Antes bien, supongo que este templo no se ha convertido en un centro de peregrinación famoso, debido a dos posibles fuentes:

– Los sacerdotes han tratado de separar las cuestiones religiosas de esta curiosidad.

– Los vecinos conocen la vulgaridad (por lo común) del fenómeno, y no lo han elevado a mito religioso.

La idea de generar pánico en la población me parece buena. Sobre todo para elevar el IBOPE y el RATING de esta telenovela (como dice Rubén), pero tengo que pensar la forma de hacerlo.

Si. También creo que los Fiscales ocultan algo (la verdad está ahí adentro). Tengo que regresar a ver a mi cliente dentro de 2 o 3 semanas. Voy a insistir con estos señores.

Esa sustancia, en sentido estricto, forma una contaminación del agua. No creo que sea artificial por varias razones: parece ser que el fenómeno es antiguo; alrededor del sitio no existe ninguna industria, mucho menos alguna instalación de PEMEX (Hay una estación de gasolina a unos 500 metros cuesta arriba, pero esta sustancia no es ningún tipo de gasolina ni diesel, ya que su olor las delataría).

Dos cosas me vinieron a la mente:

– En Xel Ha, cerca de Cancún, se encuentra el balneario más hermoso que conozco. Las aguas son cristalinas y se puede ver claramente a profundidades de 10 metros o más. Los arrecifes de coral y los peces multicolores abundan.

Para impedir la contaminación, no se permite que los bañistas utilicen bronceadores o bloqueadores solares. En eso son muy estrictos, pero hace unos 10 años, durante mi visita, una gringa de buenas formas y escaso cerebro, se metió a la laguna, justo después de haberse untado bloqueador. De inmediato se formó una especie de nata que señalaba su fechoría. Esa nata me recuerda, vagamente, la raya en el agua.

– Pensé en conseguir un socio capitalista para comprar los terrenos de la fosa. Sé que no es un yacimiento de petróleo, es algo mucho más valioso: es un yacimiento de petróleo refinado y convertido en bloqueador solar. Luego. Compro el terreno, pongo una embotelladora y vendo el bloqueador solar a los que utilizan las piscinas detrás de la barda.

¿Alguien está interesado en el negocio?

Vista desde la parte izquierda del atrio.

Vista de la pileta desde la parte derecha del atrio.

Vista de la pileta desde la puerta de la iglesia.

Entrada de la iglesia Ojo de Agua.

Al fondo está el portón que separa el atrio de la iglesia de las piscinas.

Vista de la iglesia Ojo de Agua, desde el lado de las piscinas.

Vista parcial de las piscinas.

Aspecto del agua de la pileta mientras caía la lluvia.

En la parte derecha podemos ver el desagüe o rebosadero.

Durante la lluvia una de las partes de la pileta permanece más tersa que la otra.

Al centro de esta foto podemos apreciar la raya en el agua.

Otra toma de la raya.

Un pequeño escarabajo justo donde se forma la raya.

Anuncio que prohíbe arrojar objetos a la pileta.

Otra toma del mismo escarabajo pataleando cuando siente que se va a hundir.

Oscar García, de azul, y el tal Noguez tomando una muestra del agua (vigilados por el velador de la iglesia).

Del fondo de la pileta comienza a manar el agua agitando la arena.

Del fondo salen minúsculas gotas de una sustancia oleosa.


[1] Esta nota fue confeccionada gracias a una serie de visitas al sitio y varios comunicados en la lista de discusión Hápax.

[2] La primera semana de junio del 2003.

[3] Ver en Perspectivas el excelente cuento de Héctor Chavarría: El día que los extraterrestres invadieron Tolantongo.

[4] Ver el artículo Chuecoténias de la oleada mexicana de 1950, en Cuadernos de Ufología, No. 30, Santander, 2004, pags. 117-133.

Sol negro en Dinamarca

Sol negro en Dinamarca

Bjarne Winkler

Durante la primavera en Dinamarca, aproximadamente media hora antes de la puesta del sol, parvadas de más de un millón de estorninos europeos (sturnus vulgaris) salidos de todas partesse reunen en las increíbles formaciones mostradas en las fotos. Este fenómeno se llama Sol Negro (en Dinamarca), y se puede presenciar al inicio de la primavera en las marismas del occidente de Dinamarca, desde marzo hasta mediados de abril. Los estorninos emigran del sur y pasan el día en los prados recolectando alimento, y durmiendo en las cañas durante la noche. El mejor lugar para ver esta asombrosa danza aérea está en un lugar llamado “Tøndermarsken,” donde fueron tomadas estas fotografías (el 5 de abril de las 19.30 a las 20.30 hora local).

http://epod.usra.edu/archive/epodviewer.php3?oid=309856

Crean centellas en el laboratorio

Físicos generan una centella en el laboratorio.

Una centella como una nube de plasma es producida en una descarga subacuática. (Foto: D. Lange, IPP)

Los científicos en el grupo de estudio del Max-Planck-Institut für Plasmaphysik y de la Universidad Humboldt de Berlín han generado una centella en el laboratorio -o, para ser más exactos, una centella como una nube de plasma. Los físicos producen las bolas luminosas de plasma sobre una superficie de agua que dura casi medio segundo y de 10 a 20 centímetros de diámetro.

La centella se describe como un fenómeno luminoso que ocurre durante las tempestades. Es un misterio, sin embargo, cómo es que son visibles no como un breve flash, es decir apenas por microsegundos, sino que existen por varios segundos, es decir cientos de miles de veces lo que dura el destello del relámpago. Además personajes famosos tales como el filósofo romano Séneca, Plinio el viejo, Carlomagno y Enrique II de Inglaterra, y en épocas modernas los ganadores del premio Nóbel en física, Niels Bohr y Pjotr Kapitza, afirman haber observado este fenómeno.

Observadores menos famosos también divulgan encuentros inesperados con las centellas; el Internet ofrece más de un millón de entradas sobre el tema. Por otra parte, el fenómeno es tan raro que todavía no hay datos confiables disponibles. Por consiguiente, las dudosas tentativas de interpretación son tan desenfrenadas, que van de hoyos negros a mini explosiones nucleares y explicaciones esotéricas.

“Debido a esta incertidumbre se han hecho varios intentos para inducir el fenómeno bajo condiciones controladas en el laboratorio”, informa el profesor Gerd Fussmann líder del grupo de estudio de física de plasmas del IPP y la HUB en Berlín. Un grupo de investigación que ya tuvo éxito en producir plasmoides con microondas -bolas luminosas de plasma que consisten en un gas ionizado- que sería justo clasificar como centella. Un efecto similar es causado por chispas eléctricas conducidas por materiales orgánicos. Hace aproximadamente cuatro años un grupo de estudio en San Petersburg utilizó con éxito descargas eléctricas sobre superficies de agua para producir formaciones luminosas esféricas que se parecen mucho al fenómeno natural. Para él es probable que los destellos del relámpago y el agua deben interactuar cuando ocurre una centella.

Estimulado por los experimentos rusos, el grupo de estudio de física de plasmas en Berlín está conduciendo investigaciones en las cuales los plasmoides se producen sobre una superficie de agua que tienen tiempos de vida de cerca de 0.3 segundos y diámetros de 10 a 20 centímetros. Esto implica encender de una descarga corta de alto voltaje en un tanque de agua; cuando decae una bola de plasma emerge de la superficie.

Aparte del poderoso banco de capacitores necesarios para proveer energía, el dispositivo experimental es algo simple: Un vaso de cristal lleno con agua salada que contiene dos electrodos que sobresalen, uno de los cuales es aislado del agua circundante por un tubo de arcilla. Cuando se aplica un alto voltaje, una corriente de hasta 60 amperios atraviesa el agua por 0.15 segundos. La descarga sobre el agua permite a la corriente entrar en el tubo de arcilla, donde hace que el agua contenida allí se evapore. Después del pulso aparece un plasmoide luminoso que consiste en moléculas de agua ionizadas.

El aparato puede generar “centellas impresionantes” de todos los colores posibles cada cinco minutos. Profesor Fussmann: “Porqué los fenómenos luminosos ocurren no es del todo claro: Continúan siendo visibles por cerca de 300 milisegundos después de que se ha parado la corriente y se ha cortado la entrada de energía; sin embargo, realmente deberían durar tan sólo unos milisegundos a lo más. Además, el plasma brilla muy intensamente, aunque los plasmoides parecen ser algo fríos. Una hoja de papel colocada sobre ellos consigue ser levantada, pero no coge el fuego”.

Estos fenómenos físicos ahora desconcertantes deben ser clarificados en varias tesis. Esto reclama análisis sistemáticos de los procesos implicados -por ejemplo, por métodos espectroscópicos- y la comparación con las formulaciones teóricas existentes. “Aunque “la centella” no cabe directamente en el campo de investigación del IPP, viz. la investigación de plasmas extremadamente calientes, por ejemplo, es necesaria para una planta de energía de fusión”, establece el profesor Fussmann, “es también un asunto atractivo de la física de plasma con la cual los estudiantes pueden adquirir conocimiento de técnicas de medición y de teorías sofisticadas de un fenómeno natural interesante.”

Fuente: Max-Planck-Institut

http://www.physorg.com/news68812957.html

El dios del vino y su ilusión óptica

El mosaico recién encontrado es una ilusión óptica

John Hooper

Los arqueólogos que estudiaban un mosaico antiguo encontrado por los trabajadores que ponían un cable al sur de Roma se han asombrado al descubrir que es una ilusión óptica.

Visto de cierta forma es un viejo hombre calvo con barba, pero al darle vuelta es un joven lampiño.

Roberto Cereghino, funcionario arqueológico del gobierno, dijo al diario italiano Corriere della Sera que era “un trabajo muy hermoso, de gran significado”.

Dijo que parecía ser una pintura de Baco.

La doble cara esta rodeada por los objetos que fueron utilizados en las bacanales: un instrumento musical antiguo, el sistrum, un tazón con dos asas para beber, y una varita. El truco óptico del mosaico se puede ligar al hecho de que Baco era el dios del vino.

En África del norte se han encontrado mosaicos que contienen ilusiones ópticas, pero éste se piensa que es el primero descubierto en Italia.

La doble cabeza fue descubierta el mes pasado en un área industrial cerca de la ciudad de Pomezia. El mosaico ha sido removido de su sitio para su restauración, y hay planes para ponerlo en exhibición en Roma a finales de este año.

http://arts.guardian.co.uk/news/story/0,,1789631,00.html

Cuando se conozcan fotos de este mosaico las pondremos en Marcianitos verdes. Mientras tanto incluimos una ilusión óptica llamada “El convicto y el general”.

Burbujas aéreas luminosas

LOS OVNIS DEL ULISES CRIOLLO

José Vasconcelos (1881-1959)

Escritor, abogado, filósofo y educador mexicano nacido en Oaxaca. Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria y en la de Jurisprudencia donde se recibió de abogado en 1907. Tomó parte activa en la Revolución de 1910, dentro del maderismo. Rector de la Universidad Nacional (1920-1921) y director del Ministerio de Instrucción Pública (1921-1924) desde donde impulsó la creación de la Secretaría de Educación Pública (1935).

Organizó la primera campaña de antianalfabetismo, las misiones culturales y las bibliotecas populares. Celebró la Primera Exposición del Libro en el Palacio de Minería, inició un amplio programa de publicaciones, y fomentó la pintura mural mexicana, ofreciendo contratos a pintores como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Sequeiros y Roberto Montenegro, para que pintaran en edificios públicos. En 1924 renunció al Ministerio de Instrucción Pública por estar en desacuerdo con la elección del candidato Elías Calles a la presidencia. Regresó en 1928 y lanzó su candidatura a la Presidencia de la República. Su intento fracasó y volvió a exiliarse, viajando por Europa, Asia, América del Sur.

En 1940 regresó a México y se le nombró director de la Biblioteca de México. Fue miembro de numerosas agrupaciones culturales extranjeras y del país. Doctor Honoris Causa por las universidades Nacional de México y de Puerto Rico, Chile, Guatemala y El Salvador. Perteneció a la Academia Mexicana de la Lengua.

Escribió casi un ciento de libros, pero en los que se aprecia su vena “espiritualista” son: La revolución de la energía (los ciclos de la fuerza, el cambio y la existencia) (1924); Teoría de los 5 estados (1924); La raza cósmica (1925); Tratado de metafísica (1929). En La raza cósmica plantea una imagen espiritualista y dinámica del universo. Afirma que los latinoamericanos (la raza cósmica) son la fusión de lo mejor de las dos culturas. Su obra abarca filosofía, sociología, historia y literatura, destacando Prometeo vencedor (1916); Ulises Criollo (1936); La tormenta (1936); El desastre (1938); El proconsulado (1939); Apuntes para la historia de México, desde la conquista hasta la revolución (1943); El viento de Bagdad (1945).

José Vasconcelos tuvo una extraña visión en compañía de su padre y sus hermanos. No sabemos si fue una imagen “espiritualista”, una “alucinación colectiva” (como él mismo apuntó), o un fenómeno quimiluminiscente o triboluminiscente. Lo interesante es que el relato, afortunadamente, no cayó en manos de los ufólogos quienes rápidamente lo hubieran asimilado al fenómeno ovni.

LA VISIÓN DE VASCONCELOS

Regresábamos de un paseo. La mañana estaba luminosa y tibia. Leves gases de niebla borraban el confín y se esparcían por la llanura. Serían las once de la mañana y comenzaba a quemar el sol. Desde el puente contemplábamos la margen arenosa, manchada de grana y mezquites, cortada de arroyos secos…

De pronto, nacidos del seno humoso de ambiente, empezaron a brillar unos puntos de luz que, avanzando, ensanchándose, se tornaban en discos de vivísima coloración bermeja o dorada: con mi padre y mis hermanos éramos cinco para atestiguar el prodigio.

Al principio creíamos que se trataba de manchas producidas por el deslumbramiento del sol… Nos restregábamos los ojos, nos consultábamos y volvíamos a mirar. No cabía duda: los discos giraban, se hacían esferas de luz, se levantaban de la llanura y subían, se acercaban casi hasta el barandal donde nos apoyábamos…

Como trompo que zumbara en el aire, las esferas luminosas rasgaban el tenue vapor del ambiente. Hubiéramos dicho que la niebla misma se cristalizaba, se acrisolaba para engendrar forma, movimiento y color…

Asistíamos al nacimiento de “seres de luz”. Conmovidos comentábamos, emitíamos gritos de asombro, gozábamos como quien asiste a una revelación.

En tantos años de lecturas diversas no me he topado con una explicación del caso, ni siquiera con un relato semejante, y todavía no se si vimos algo que nace del concierto de las fuerzas físicas o padecimos una alucinación colectiva de las que estudian los psicólogos.

Esta visión de Vasconcelos es muy semejante a otros reportes de burbujas aéreas luminosas que han sido vistas en diversas partes del mundo. Veamos tan sólo cinco ejemplos.

Frank Wards y su padre, visitaban un viejo molino en una región rural de Georgia, USA, en 1938, cuando vieron materializarse una pequeña bola de luz azul, a la altura de su rodilla, que creció de pocos centímetros a medio metro. La siguieron por más de un kilómetro hasta que llegó a una cabaña de madera, entró por la puerta, voló en su interior y volvió a salir, para regresar al camino y recorrerlo todo a la inversa. Cuando llegó al punto en donde había aparecido, se esfumó. Ward logró escuchar cierto ruido como el de un transformador eléctrico.

Charles Fitshugh Talman, un meteorólogo del United States Weather Bureau, cuenta que una tarde de verano dos mujeres caminaban a lo largo del precipicio en Ringstead Bay, en la costa Sur de Inglaterra. El clima era bochornoso, y en la distancia ocasionalmente relampagueaban los rayos. Repentinamente vieron numerosos globos de luz, del tamaño de bolas de billar, que las rodeaban por todas partes. Era como si aparecieran de la misma atmósfera, moviéndose de arriba abajo. Algunos de los globos estuvieron a pocos centímetros de las mujeres, pero siempre eludían sus intentos de ser atrapadas. A un tiempo “miles aparentemente las envolvieron”. Finalmente desaparecieron.

En Bélgica, durante la segunda Guerra Mundial, un caporal canadiense relató lo siguiente:

“Hacia las 9 h 00, vi un globo luminoso que se dirigía del frente hacia atrás. Tenía un metro de diámetro, parecía estar dentro de una copa de humo y poseer una luz interna. Emitía una suave luz blanca. Estaba a unos 13 metros sobre el suelo y tenía una velocidad de unos 50 km/h y era totalmente silencioso. Visiblemente, no se movía con el viento sino más bien parecía guiado. Estaba sobre otro globo, y éste sobre otros. En total había cinco”.

Esta visión es muy semejante al relato de Nicolás Roerich por el número de objetos observados. Quien también observó varias lucecitas brillantes fue el filósofo alemán Johann Wolfgang von Goethe. En el tomo VI de Conversaciones con Goethe, la biografía de Goethe, narra una curiosa aparición que presenció a la edad de 16 años, en un lodazal, mientras se dirigía en carruaje desde Frankfurt a la Universidad de Lepzig una noche que amenazaba tormenta:

“… de repente, a un lado del camino, vi una especie de anfiteatro enormemente iluminado. En un espacio con forma de tubo había un sinfín de pequeñas lucecitas tan brillantes que dañaban la vista. Estas luces no eran fijas, ya que saltaban en todas direcciones, aunque había algunas que permanecían inmóviles”.

“Sentí mucho tener que abandonar aquel maravilloso espectáculo, que hubiera querido observar más de cerca, para continuar el viaje. Queda por saber si se trataba de un pandemónium de fuegos fatuos o una asamblea de criaturas luminosas; no podría decidir”.

Luego se enteró que en el lugar había existido una vieja cantera. ¿Eran fuegos fatuos como apuntó el filósofo? ¿Son estas visiones debidas a fenómenos de quimiluminiscencia o triboluminiscencia? ¿Acaso son centellas? Es difícil saberlo

REFERENCIAS

Acharius E., Account of an Extraordinary Meteoric Phenomenon, North American Review, 3:320, 1916. (Burbujas aéreas luminosas)

Anonimo, Un misterioso globo infuocato sorvola la provinciale di Filicaia, La Nazione Italiana (Lucca Edition), Florence, November 22, 1954, p. 2. (Refiere una luz esférica que se ve frecuentemente a ras del suelo en la villa de Tuscana, Italia)

Anonymous, Ball Lightning, Meteorological Magazine, vol. 57, 1922, p. 46 (Burbujas aéreas luminosas)

Anonymous, Ball Lightning, Scientific American, 57:53, 1887. (Burbujas aéreas luminosas)

Anonymous, Electrical Phenomena near Weymouth, Nature, 126:262, 1930. (Burbujas aéreas luminosas)

Anonymus, Spurious Daylight Observations of Leonids, Observatory, 23:68, 1900. (Burbujas aéreas luminosas)

Batchler Janet Newton, Seeing the Lights, Fate, August, 1986, p. 127. (Una serie de “bolas luminosas” vistas en el desierto de Mojave, California, in 1932)

Bonney A., Note on an Appereance of Luminous Bubbles in the Atmosphere, Quarterly Journal of the Royal Meteorological Society, 13:306, 1887. (Burbujas aéreas luminosas)

Dabaev Valery, The Ulan-Ude Lights, Fate, vol. 54, No. 5, May 2001. (Grupos de “bolas de luz” vistas en Siberia entre junio y diciembre de 1994)

Eaton H. S., Note on a Display of Globular Lightning at Ringstead Bay, Symon’s Monthly Meteorological Magazine, vol. 32, 1898, p. 127. (Burbujas aéreas luminosas)

Eaton H. S., Note on a Manifestation of Electricity at Ringstead Bay, Quarterly Journal of the Royal Meteorological Society, 13:305, 1887. (Burbujas aéreas luminosas)

Eckermann Joham Peter, Conversaciones con Goethe, UNAM , Colección Nuestros Clásicos, México, 2001, página 38. (Burbujas aéreas luminosas)

Ehlinger Kelly, Wimberley Lights, artículo en Internet 1999. (Tres pequeñas esferas vistas en Texas)

Marwick E. E., Curious Phenomenon, English Mechanic, 75:417, 1902. (Burbujas aéreas luminosas)

Poey M. A., Sur le passage d’une quantité considerable de globules lumineux, Comptes Rendus, 56:88, 1863. (Burbujas aéreas luminosas)

Smith-Gordon Lionel, Ball Lightning, Meteorological Magazine, vol. 57, 1922, p. 336 (Burbujas aéreas luminosas)

Swinnerton Henry U., Aerial Bubbles, Science, 21:136, 1893. (Burbujas aéreas luminosas)

Talman Charles Fitzhugh, Ball Lightning, American Mercury, vol. 26, 1932, p. 69. (Burbujas aéreas luminosas)

Vasconcelos José, Ulises Criollo, Ediciones Botas, México 1935, página 50. (Burbujas aéreas luminosas)

Diversas fotos de José Vasconcelos, desde su juventud hasta la vejez.

Libros escritos por Vasconcelos.

La biografía escrita por Joaquín Cárdenas Noriega.

Estos fueron los objetos observados por Nicolás Roerich. ¿Algo similar sería lo presenciado por la familia Vasconcelos?

Johann Wolfgang von Goethe