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In memoriam: Juan José Morales Barbosa

In memoriam: Juan José Morales Barbosa

Juan José Morales BarbosaEl periodista y divulgador de la ciencia Juan José Morales Barbosa, nacido en Progreso, Yucatán, el 21 de julio de 1934, murió a los 82 años, el 17 de febrero de 2017, en la Ciudad de Mérida, de un infarto.

El maestro Juan José, como solían llamarle sus amigos y compañeros, había acudido el pasado 5 de febrero al sitio arqueológico de Lol Tun, Yucatán, para realizar algunas observaciones y continuar explorando el vasto conocimiento maya de la región, pero desafortunadamente sufrió una caída que resultó finalmente fatal.

Fue internado en una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para una complicada operación de fémur. La intervención, hecha en el T1 del IMSS fue un éxito, por lo que fue a enviado a su casa para reposar y restablecer los ligamentos.

A través de su cuenta en Facebook, el mismo Juan José estuvo narrando los últimos días los avances de su tratamiento y se le veía de buen humor, como era habitual en él.

Sin embargo poco después le comunicó a su hijo que se encontraba con mucho dolor en el fémur y se le había bajado la presión. Fue hospitalizado de nuevo en el IMSS, donde finalmente falleció cerca de las 7 de la mañana del 17 de febrero, ya que tenía el antecedente de una operación a corazón abierto y usaba marca pasos (bypass).

El maestro Morales Barbosa incursionó en el periodismo de la ciencia de la mano de su interés por la carrera espacial en los años sesentas del siglo pasado, generando una buena dotación de notas periodísticas que le abrieron camino en diversos medios como fueron el vespertino Diario de la Tarde, Novedades y el suplemento México en la Cultura. Fue uno de los fundadores de la revista Contenido, especializándose en temas de ciencias naturales y ecología, que resultó a la postre ser su mayor pasión. Escribió en El Día, El Heraldo, El Universal y otros medios escritos. Fue miembro de la redacción o colaborador de diversas revistas Política, Mañana, Revista de Geografía Universal y la publicación internacional Técnica Pesquera, especializada en Oceanografía, y fue considerado “el mejor periodista latinoamericano” en esos temas.

Por aquellos años también comenzó a colaborar en la revista Sucesos, en donde conoce a Mario R. Menéndez Rodríguez, entonces director de la revista. Don Juan José se desempeñó como Secretario de Redacción. Menéndez fundaría la mítica revista Por qué?, a donde invitó a colaborar a Morales Barbosa. De ahí le viene su vena combativa.

Con los años ambos periodistas se trasladarían a la Península de Yucatán y fundarían el periódico Por Esto!, en donde Don Juan José tendría una columna sobre temas ambientales y científicos. Morales llegó a radicar a Cancún en 1975.

En Quintana Roo escribió para diversas revistas, como Cancunissimo, Vórtice, Estos Días y La Gaceta del Pensamiento. Además fue coordinador editorial del diario La Crónica de Cancún.

Don Juan José se especializó en divulgación científica, de la cual fue pionero en el periodismo científico del México contemporáneo. Fue autor de numerosos libros, artículos, reportajes, ensayos, programas radiofónicos y de televisión en dicho campo. También incursionó en la educación, el fomento a la cultura, el activismo social e incluso, el cine.

Sus libros y trabajos periodísticos versaron especialmente sobre la flora, la fauna, los ecosistemas y el medio ambiente de la Península de Yucatán. Algunos de sus libros fueron editados por la Secretaría de Educación Pública de Yucatán, la SEP, y la asociación científica Amigos de Sian Ka’an (ASK), por su utilidad para maestros, estudiantes, investigadores y público en general, en el conocimiento de nuestra riqueza natural.

Algunos de sus libros fueron editados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Secretaría de Educación Pública de Yucatán y ASK, debido a su utilidad como material didáctico para maestros, estudiantes, investigadores y comunidad en general. Fue coautor de los libros de texto de Ciencias Naturales para Educación Primaria de la SEP. Cuatro de sus libros de divulgación científica fueron seleccionados para la colección de 20 títulos de la Biblioteca Básica de Yucatán, editada por la Secretaría de Educación de dicho estado. Su libro Muestrario de Aves Mexicanas fue escogido por la SEP para incluirlo en las bibliotecas de las escuelas secundarias de todo el país. Este último describe y enlista a las 25 aves más representativas del país. Escribió, además, La Península que surgió del mar y Selvas, mares y huracanes, en 2009 y 2010, bajo la edición de la Secretaría de Educación Pública de Yucatán.

Entre sus grandes aportaciones a la Península de Yucatán se encuentran las obras Los huracanes en la Península de Yucatán; Los humedales, un mundo olvidado; El mar y sus recursos y La gran selva maya, publicados en 1992 y 1995, editados por ASK y el patrocinio del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (World Wildlife Fund), el Concejo para la Protección de Humedales de Norteamérica, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y otras instituciones. Escribió, además, La Península que surgió del mar; Selvas, mares y huracanes; La naturaleza y los mayas, (2015) sobre la relación de los mayas de ayer y hoy, con su medio ambiente y Breve crónica de la Guerra de Castas, esta última premiada por el Instituto de la Cultura de Quintana Roo.

Entre sus obras destacan Fantásticos descubrimientos del Siglo XX; Mitos y leyendas del mar; La nueva cara del sistema solar; El fin del mundo en 12 lecciones y La Nave del profesor Itzamná, libro de divulgación científica para infantes que fue editado en el 2000 y en 2015; esta última vez se presentó en el Teatro 8 de octubre de Cancún, el año pasado. Por este libro recibiría el premio hispanoamericano Netzahualcóyotl.

Recibió diversos reconocimientos y distinciones, entre ellos el Premio Nacional a la Divulgación de la Ciencia, “Alejandra Jaidar” 1984, otorgado por la Universidad Nacional Autónomo de México (UNAM), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia, (Somedyc); el Premio Latinoamericano a la Popularización de la Ciencia y la Tecnología de América Latina y el Caribe (2006-2007); el premio literario Ricardo Mimenza Castillo por obra publicada.

En la radio no se pueden olvidar sus contribuciones radiofónicas en Radio Ayuntamiento, Radio Turquesa y las estaciones del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social. Para Radio UNAM produjo durante más de 18 años el programa bisemanal Actualidades Científicas y por seis años produjo programas de televisión y cápsulas radiofónicas para el Conacyt.

También realizó un documental dedicado a los manglares, ecosistemas que bautizó como Los riñones para filtrar el agua de contaminantes, a fin de explicar tan sólo una de las funciones y servicios ambientales que los humedales brindan a la humanidad.

En la década de los setentas creó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM la cátedra de periodismo de la ciencia, que todavía se imparte a la fecha. Fue director de la Casa de la Cultura de Cancún y del Planetario Ka Yok. Considerado como una de las inteligencias más relucientes de la Península Yucateca, ameno conversador, generoso, culto y combativo, el nombre de Juan José Morales fue elegido para bautizar el auditorio de la Universidad del Sur, en diciembre pasado, en uno de sus últimos eventos públicos.

Morales Barbosa se distinguió también por ser una pluma crítica. Se involucró activamente en diversos movimientos socio ambientales que implicaban la defensa de manglares, selva, fauna silvestre, playas, arrecifes de coral, espacios públicos y derechos humanos. Fue defensor del Ombligo Verde, uno de los pulmones de la ciudad de Cancún, y participó en las actividades de protesta por la devastación de selva, manglares en el Malecon Tajamar, el año pasado.

Finalmente, pero no menos importante, Don Juan José fue un brillante expositor del escepticismo mexicano. Semanalmente, dentro de su columna en Por esto! publicaba una serie dedicada a las “medicinas” alternativas. Muchas de sus columnas fueron publicadas en el blog Marcianitos Verdes.

Juan José Morales Barbosa deja una huella imborrable y sus prolíficos escritos son un legado para la presente y las futuras generaciones. Le sobreviven sus hijos: Ernesto, David y Raúl Morales Peak, Hermanos: Jorge Carlos (+), Javier Armando (+), Noemí Dolores, Julio Alberto, Jaime Fernando y Ricardo.

Descanse en paz el querido e insigne maestro.

1933 y 2017: la historia se repite

ESCRUTINIO

1933 y 2017: la historia se repite[1]

Juan José Morales

Quien haya estudiado a fondo la historia del surgimiento del nazismo en Alemania en la década de los 30 del siglo pasado, no puede menos que sentirse preocupado —alarmado sería mejor decir— ante lo que está ocurriendo en Estados Unidos. Hay demasiadas similitudes entre el Adolfo Hitler que en 1933 fue nombrado canciller aunque —al igual que Trump ahora, no obtuvo mayoría de votos—, su promesa de reconstruir Alemania y devolverle su grandeza y sus planes de dominio mundial, y el Donald Trump que en su discurso inaugural el pasado 20 de enero habló de “reconstruir nuestro país” y de “decidir el curso de Estados Unidos y del mundo para los próximos años.” Hay demasiadas similitudes entre aquel demagogo nazi que culpaba de todos los males de Alemania a los judíos, y este demagogo norteamericano que culpa de todos los males de Estados Unidos a los mexicanos y los musulmanes.

En un artículo reproducido por la publicación electrónica Tribuna Comunista, el dirigente izquierdista griego Yorgos Mitralias señala que una característica del fascismo es que “se apoya sobre un movimiento organizado de masas que utiliza para atacar a las organizaciones de todo tipo de trabajadores teniendo como objetivo declarado disolverlos y machacarlos a través de la violencia.” En el caso de Trump, añade, por el momento no se apoya en un movimiento de masas organizado, pero hay “numerosos indicios muy claros de que Trump quiere crearlo y hace, día tras día, todo lo que puede para construirlo”.

imageLa caricatura hace referencia a la amenaza de Trump de prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos y de obligar a los que ya residen en el país a registrarse ante las autoridades, como en su momento hizo Hitler con los judíos.

No es casual —diremos por nuestra parte— que en su discurso inaugural haya insistido en que “los hombres y mujeres olvidados de nuestro país… vinieron por decenas de millones a convertirse en parte de un movimiento histórico como el mundo nunca ha visto antes. En el centro de este movimiento hay una convicción fundamental: una nación existe para servir a sus ciudadanos.”

El carácter del movimiento que intenta construir Trump, puede juzgarse por el hecho de que, como señala Mitralias, “no sólo se dirige a las multitudes de sus seguidores llamándoles con cariño… „bestias salvajes‟ (wild beasts), sino que tiene también la costumbre de aprobar su violencia cuando apela a sus peores instintos y los exhorta (con)… incitaciones del tipo… „Vosotros erais bárbaros, violentos, cuando gritabais ‘¿Dónde está el muro?’, ‘¡Queremos el muro!’, cuando vosotros gritabais ‘¡A la cárcel!’, ‘¡A la cárcel!’, ‘¡Métela en la cárcel!’, yo quiero decir que os volvíais locos. Erais basura, salvajes y viciosos‟”.

Remarca el artículo del dirigente griego que “nadie podrá acusar a Trump que no nos ha dado a conocer cuál será el blanco prioritario del movimiento de masas que pretende crear: Son los 13 millones de inmigrantes sin papeles que amenaza con expulsar, los ciudadanos afroamericanos y latinos de EEUU, las mujeres y todos aquellos a quienes apunta su racismo y su inenarrable misoginia. Pero, sobre todo, son los sindicatos obreros a los que Trump se ha aprestado a declarar la guerra hace ya cuatro semanas, cuando atacó públicamente y con una violencia inaudita a un valiente líder sindical que tuvo el coraje de denunciar su demagogia y sus proyectos antiobreros.”

Ciertamente, puede decirse que estamos ante un nuevo Hitler. Y no es para tomar el asunto a la ligera. Si no se le detiene, si no se neutralizan sus acciones, podría repetirse la trágica historia de su antecesor, que llevó a la catástrofe a su país y al mundo entero.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Martes 24 de enero de 2017

Los que se fueron en el 2016

Los que se fueron en el 2016

Publicamos los obituarios de varios personajes del mundo paranormal que murieron en el 2016

Riley-MartinRIP Riley Martin

Necrológicas: Dale Frederick Mackey

Necrológicas: Trevor James Constable

Obituario: Albert K. Bender

Murió John Green

Errol-Bruce-KnappEl fenómeno Errol Bruce Knapp – RIP

También se fue el Comandante Clomro y a modo de homenaje publicamos los capítulos relacionados con él de nuestro libro Extraterrestres ante las cámaras, Volumen 4:

Prólogo de Clomro a EAC Vol. 4

EAC Vol. 4 Introducción

Una extraterrestre con mala estrella

Los orígenes de Lineamiento Universal superior

MonicaReginaFerreiraLos niños castrados de Altamira

Se inician los juicios

El juicio de Anízio Ferreira de Souza

El juicio de Césio Flávio de Caldas Brandao

La detención de Valentina

Valentina8Intento de fuga

El juicio de Valentina

El apoyo de los argentinos

Aporte de pruebas

Piden la destitución del juez Ronaldo Valle

Libro1Hablan los expertos

En el banquillo de los acusados

Los fiscales

La defensa

El veredicto

FranciscoDasChagas2Detienen al asesino confeso

La versión de Valentina

Colofón

El Comandante Clomro

Conclave de extraterrestres

El reemplazo

Más áreas protegidas, menos recursos para ellas

IMPACTO AMBIENTAL

Más áreas protegidas, menos recursos para ellas[1]

Juan José Morales

Como estaba previsto, el presidente Peña Nieto anunció en el marco de la Cop 16 la creación de la de Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano, simultáneamente con la de otras tres nuevas áreas naturales protegidas: las de las islas del Pacífico, la del archipiélago de las Revillagigedo y la del Pacífico Mexicano Profundo. Esta última, y la del Caribe, son de enorme extensión: más de 57 millones de hectáreas la primera y 5.7 millones la segunda.

Por ahora nuestros comentarios se limitarán a la que tenemos más cerca, la del Caribe. Y lo primero que se nos viene a la mente es que, si bien es muy bueno que se pongan bajo protección legal ecosistemas frágiles, vulnerables o amenazados, no se trata simplemente de expedir decretos. Es necesario también —indispensable sería mejor decir— que tal acción vaya acompañada por medidas para garantizar un real manejo y protección de esas áreas conforme a normas precisas y con los elementos humanos y materiales necesarios para ello.

Suena muy impresionante que, como dijo Peña Nieto ante los asistentes a la COP 16, con las 65 millones de hectáreas de esas nuevas áreas naturales protegidas, México llega a un total de 91 millones puestas bajo salvaguarda, de las cuales 70 millones son marinas y el resto terrestres. Pero lo que no dijo Peña Nieto es que de los 26 millones de hectáreas que comprenden las 177 áreas naturales protegidas hasta el momento de su espectacular anuncio, más del 60% carecen de programas de manejo. En la mayoría de los casos a varios lustros después de su creación. Y esa falta de reglamentación precisa abre la puerta a actividades y acciones que provoquen deterioro ambiental en dichos sitios.

imageCon la Reserva de la Biósfera Caribe Mexicano, se busca proteger especies como las tortugas marinas de las cuales hay cuatro en el áreay, sobre todo, los vulnerables y delicados arrecifes de coral, que están sometidos a fuerte presión por las actividades turísticas, la sobrepesca y la contaminación proveniente de la zona costera.

No dijo tampoco que al mismo tiempo que se incrementa el número de reservas y se amplía considerablemente la extensión que cubren, se recortan el presupuesto, el personal y los elementos materiales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Conanp, que es la responsable de vigilarlas y controlarlas. En pocas palabras: cada vez hay más superficie de áreas naturales protegidas y cada vez hay menos recursos humanos y materiales para asegurar su debida protección.

En tales condiciones, se corre el riesgo de que la Reserva del Caribe Mexicano sea letra muerta. Sobre todo porque en ella se desarrollan numerosas actividades relacionadas con el turismo que pueden afectar —de hecho ya están afectando seriamente— las playas, los pastizales marinos, los arrecifes de coral y otros ecosistemas, y que deben ser claramente reglamentadas con un buen plan de manejo.

Por otro lado, la Conanp no realizó una auténtica consulta pública sobre el proyecto, como marca la ley. Se limitó a charlas informativas y a pedir opiniones y sugerencias. Pese a todo, una treintena de organizaciones no gubernamentales aportaron sus puntos de vista y sugerencias al respecto, inclusive la de que no se le diera al área carácter de reserva de la biósfera, sino de área de protección de flora y fauna. Pero las autoridades se limitaron a escuchar y tomar nota sin modificar sustancialmente el proyecto, que finalmente quedó tal como se había decidido “desde arriba”.

Ahora, el gran desafío, como se señaló en una reunión sobre protección y conservación del medio ambiente realizada recientemente en Cancún, será establecer una adecuada vinculación entre esa nueva reserva marina y los ecosistemas y ambientes terrestres aledaños al litoral —lagunas costeras, manglares, sabanas, dunas costeras, selvas, etc.— y con las grandes aglomeraciones urbanas que existen a lo largo de la costa y cuya interacción con el mar es evidente. Habrá, se dijo, que ligar los ordenamientos sobre la Reserva del Caribe con los programas de desarrollo urbano de las diferentes ciudades de Quintana Roo, y con los diversos planes de ordenamiento ecológico de la zona costera.

En fin, si no se complementa con los instrumentos legales y con los recursos humanos y materiales necesarios para su manejo y vigilancia, la creación de la gran reserva marina del Caribe podría ser tan solo un acto de relumbrón para lucimiento de Peña Nieto.

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[1] Publicado en los diarios Por Esto! de Yucatán y Quintana Roo. Viernes 9 de diciembre de 2016