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Canarias y los ovnis

Canarias y los ovnis

ElFenomenoOvniEnCanariasLas Islas Canarias son aún hoy, en cierta medida, un lugar exótico para quienes no viven en su territorio de siete pequeños trozos volcánicos. Y una forma de exotismo son los ovnis y sus numerosas manifestaciones en el archipiélago. Porque, tras décadas de propaganda por parte de periodistas infumables que no han aportado ni una sola prueba contrastable, Canarias acabó convirtiéndose en un “lugar mágico” por medio de una especie de resacralización petarda del terreno y la historia propiciada por gente abierta de mente y misteriófila. Se trata de individuos que, en general, parecen incapaces de distinguir entre el valor probatorio de una superstición local relacionada con alguna “casa encantada” para referirse a supuestos entes desencarnados, por ejemplo, y el de los restos fósiles de Fuerteventura como demostración de la presencia de fauna del cuaternario en la citada isla. Deben pensar que la publicidad lo puede todo y que los cuentos de vieja majadera y asustadiza, bien presentados, pueden encandilar a un concejal de cultura. Seguramente tienen razón.

Me centraré; porque yo, con permiso de Naukas, he venido a escribir de mi libro, que trata de ovnis. Cuando digo ovnis hay que entender relatos o historias personales sobre visiones de supuestos hechos o fenómenos que el testigo no supo identificar, y que bien éste, bien un periodista o un interesado etiquetó como tal. No es una definición muy precisa, como habrá notado el lector, pero eso es lo que hay. Si yo quisiera que quien me lee comprara esta moto mía le diría que en mi libro encontrará pruebas de visitas extraterrestres al planeta, al planeta canario, claro; o de indicios de fenómenos de “frontera”, “enigmáticos”, “apasionantes” y otros adjetivos de los que usan los poetastros del misterio. Pero ni de una cosa ni de otra tratan las 698 páginas que lo componen: tratan, como he dicho, de cosas o fenómenos no identificados por personas normales y corrientes –la gran mayoría, creo- que en un justo momento se dieron de bruces con algo de apariencia extraña para ellos, en el ámbito celestial o a escasa altura y distancia.

Según el común de los ufólogos (anglicismo que identifica -¡ough!- a quienes se preocupan por este asunto) esas historias se refieren claramente a un fenómeno que está ahí, ya sea extraterrestre según la mayoría, ya sea otra cosa (interdimensional, psíquico o lo que se les ocurra). Aquellos ufólogos que no son del común, como el autor, que ni siquiera sabe si eso de ser ufólogo realmente es algo, estos relatos son en gran parte creaciones de los testigos, en el sentido de que, aunque su origen resida en una percepción real, lo que llega al investigador es una versión que puede contener muchos elementos distorsionados. No estoy descubriendo pólvora alguna: es una completa obviedad que el testimonio es influido por numerosos factores. Pues, aun así, el periodismo de misterios ignora estas circunstancias deliberadamente y sobrevalora hasta extremos ridículos la palabra de quienes han visto algo “raro”, en particular la de profesionales de algunos ámbitos como la aeronáutica militar y civil y la astronomía, por razones simplonas que el lector se puede imaginar sobre la marcha.

La inmensa mayoría de los libros que sobre ovnis se publican aún hoy en día se componen de especulaciones, sugerencias e insinuaciones dirigidas a sorprender al lector. Son productos de consumo que subvienen a las necesidades culturales y emocionales de sus receptores. Son maravillas de diseño confeccionadas con retales del último medio siglo de la empresa del misterio. En El fenómeno ovni en Canarias. Desde el siglo XVIII a 1980 (Le Canarien Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 2017) no aparece material de este tipo. Mi interés por estos relatos y supuestos fenómenos lo he enfocado hacia la explicación de todo ejemplo que no superase mi capacidad. Es decir, deseo que aquellos sucesos que no he podido explicar (bólidos, estrellas fugaces, planetas, aviones en vuelo nocturno, reentradas de chatarra espacial, etc.) sean explicados por otro interesado más capacitado. Incluso si alguien lograra resolver alguno de los episodios como la aparición de extraterrestres en nuestro planeta sería un gran logro. Al fin y al cabo, es una explicación más, aunque escasamente probable. Pero no basta con la opinión, ni con la sensación, ni con afirmar públicamente la más acendrada e íntima creencia al respecto. Se necesitan pruebas, no palabrería periodística. Pero ¿para qué pedir pruebas si los aficionados creen que un vídeo fabricado por un chiflado en su desván o la parida publicitaria de un correcaminos de los ovnis lo son?

Afortunadamente, los ovnis son una leyenda intrascendente –para la salud personal y social- aunque muy significativa. Tiene una fuerte relación con cómo el gran público percibe la ciencia, la ciencia ficción, el cine y la exploración del espacio exterior, con el secretismo de los gobiernos y sus cortinas de humo, y con manifestaciones religiosas relativistas. No estamos ante proto-delincuentes como los anti-vacunas, los médicos alternativos o, en España, los fabricantes de historias regionales románticas y secesionistas, veneno cultural nada homeopático.

Ello no quita para que la ufología haya desembocado en la promoción de especies propias de manicomio, como los reptiloides, los cadáveres alienígenas guardados en la nevera del Congreso norteamericano, la astroarquología o los pactos secretos entre militares y extraterrestres. Pero el interesado puede estar tranquilo: en El fenómeno ovni en Canarias no hallará estas ocurrencias. Si acaso, algunas divertidas anécdotas sobre contactos con seres de Saturno y Urano en La Tejita, una bonita y extensa playa del sur de Tenerife al pie de Montaña Roja, junto a otras más de 300 historias cortas y largas, triviales o rebuscadas, ridículas o intrigantes. En este sentido, se trata de una obra clásica de ufología en forma de repertorio de lo que el autor conoce extraído de la prensa de los últimos setenta años, de revistas generalistas y especializadas, de la radio, de la televisión y de entrevistas personales con testigos. Como indico en la introducción, mi pretensión no es probar la existencia de ningún fenómeno inexplicable, de hecho, dudo que tal cosa exista; menos aún la furtiva presencia de seres allende el sistema solar. Ni cada una de estas anécdotas ni todas ellas juntas tienen la capacidad de probar nada, más allá de su propia naturaleza de relatos codificados en la prensa, en cuestionarios especializados y en grabaciones magnetofónicas transcritas que tienen el denominador común de haber sido etiquetados como “ovnis”. Es una muestra, lo más amplia posible, de cómo se manifestó hasta 1980 la creencia en estas islas, que no son nada mágicas, por cierto. Un segundo tomo futuro abarcará desde 1981 hasta 2015.

Como cualquier otro libro que no sea obra de periodistas mixtificadores su contenido podrá ser de interés para recopiladores del folclore contemporáneo e investigadores de las leyendas urbanas, y para toda persona que sienta curiosidad por este material cultural.

El fenómeno ovni en Canarias. Desde el siglo XVIII a 1980.

Ricardo Campo Pérez

Le Canarien Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 2017.

698 páginas.

ISBN: 978-84-947694-1-8

Puedes adquirir este libro en el siguiente enlace:

http://lecanarienediciones.com/tienda/home/160-el-fenomeno-ovni-en-canarias-desde-el-siglo-xviii-hasta-1980.html

Fallece Michael Persinger, famoso por su Casco de Dios

Fallece el profesor Laurentian Michael Persinger, famoso por su Casco de Dios

michael_persingerEl investigador del cerebro era un profesor popular que recientemente entró en conflicto con las políticas lingüísticas de la escuela

Laurentian University anunció hoy en Twitter que el Dr. Michael Persinger falleció a la edad de 73 años.

Profesor de psicología en Laurentian desde 1971, Persinger es quizás mejor conocido por el desarrollo del “God Helmet” (casco de dios), un dispositivo utilizado para estudiar la creatividad, las experiencias religiosas y los efectos de la estimulación de los lóbulos temporales.

180816_god_helmetPersinger saltó a los titulares de las noticias nacionales en 2016 cuando fue retirado de un curso por la universidad debido a un formulario que él había hecho firmar a los estudiantes, advirtiéndoles que encontrarían algunas palabras y lenguaje que podrían considerar ofensivo.

Se inició una petición en línea para restablecer Persinger, que obtuvo cientos de firmas y comentarios positivos de estudiantes que creían que estaba siendo tratado injustamente.

Ese mismo año, un mural gigante fue pintado encima de Science North por los artistas franceses Ella y Pitr para Up Here, que representa a Persinger y God Helmet de Michael Koren en un gigante dormido.

180816_sn_muralSi bien fue miembro del senado de Laurentian, la eliminación de Persinger del curso en 2015 no fue la primera vez que se enfrentó con la administración de la universidad.

En noviembre de 2006, Persinger llamó a la administración de la escuela “draconiana” y “fascista” cuando se negaron a permitir que un equipo de televisión grabara una demostración de su investigación.

En febrero de 2007, se le pidió que abandonara tres salas de pruebas en la instalación de cuidado de animales de Laurentian, debido a la falta de espacio de investigación en el campus.

En ese momento, los estudiantes de Persinger presentaron una demanda contra la universidad por haberlos excluido del espacio de investigación y presentaron una queja a la asociación de la facultad para remediar la situación.

A pesar de sus peleas con la administración de Laurentian a través de los años, Persinger también ha sido reconocido por su estilo de enseñanza.

En 2007, ganó un concurso de TVOntario y fue nombrado mejor conferenciante de la provincia.

https://www.sudbury.com/local-news/breaking-laurentian-professor-michael-persinger-most-famous-for-his-god-helmet-passes-away-1016204

Un delicioso cuento de tiempos más dulces

Un delicioso cuento de tiempos más dulces

Aaron Sakulich

PancakePanques espaciales, es poco probable que aparezcan en una tienda cerca de ti.

Como un expatriado que vive en un país extraño, echo de menos ciertos tipos de comida más que prácticamente cualquier cosa (o alguien). Por ejemplo, haría básicamente cualquier cosa por un gran plato de alas con búfalo en este momento. Cualquier cosa. En otra nota, leo historias sobre ovnis para eludir la nostalgia de la casa: cuando estás leyendo historias sobre monstruos espaciales que vuelan desde más allá de la Luna, las cosas se sienten como en casa. Poco sabía que estas historias de hooligans espaciales y mi anhelo de buena comida colisionarían de la manera más hilarante.

Conoce a Paul (Joe) Simonton. Era un granjero de pollos a tiempo completo, subastador a tiempo parcial, y un Santa Claus anual que vivía en Wisconsin en 1961. En la mañana del 18 de abril estaba preparando un desayuno ligero, seguramente una especie de delicadeza regional, pero no fue así: Iba a comer más comida interplanetaria. Al escuchar un motor a reacción que se apagaba, que sonaba como “neumáticos en el pavimento”, salió a su jardín para ver un platillo volador que se cernía sobre su patio. La cosa era más brillante que el cromo, no tocaba el suelo, tenía quizás 30 pies de diámetro y 12 pies de altura, y tenía un anillo deprimido dando vueltas por el centro. Este anillo tenía una cantidad de tubos de unas seis pulgadas de diámetro que sobresalían. Uno podría pensar que un platillo volador aterrizando en su jardín era suficiente por un día, pero créanme: esta historia se pone mejor.

Se abrió una escotilla en la parte superior de la nave y Simonton se encontró cara a cara con varias criaturas, posiblemente del espacio exterior. Para Simonton, sin embargo, parecían italianos porque tenían cabello oscuro y complexión delgada. Esta sospecha podría haber sido confirmada si una mujer rubia hubiera estado cerca, pero estoy divagando. Simonton estaba solo. Los tres hombres medían cerca de un metro y medio de altura, pesaban 125 libras, y tal vez tenían entre 25 y 30 años. Llevaban monos azules o negros con los tipos de gorros de punto que se “usan debajo de los cascos protectores”.

El hombre en la escotilla, a quien voy a llamar Guido para los propósitos de este artículo, sostenía una jarra de metal brillante que parecía estar hecha del mismo material que el exterior de la nave espacial. Usando pantomimas avanzadas de hombre espacial, Guido dio a entender que quería un poco de agua, que Simonton trajo de una bomba cercana. Cuando devolvió la refrescante bebida al italiano del espacio, Simonton echó un buen vistazo al interior de la nave.

La cabina estaba hecha de un material que era básicamente lo opuesto al exterior de la nave, una sustancia negra oscura que hizo que Simonton pensara en el hierro forjado. Sorprendido por el contraste entre el interior y el exterior, más tarde mencionó que podría hacer un diseño genial para un dormitorio.

Había tres paneles de instrumentos “extremadamente hermosos” hechos del mismo material. Es una pena que nunca haya descrito los paneles con más detalle: como ocurrió en 1961, sospecho que diría que estaban cubiertos de diales, perillas y botones, las cosas que los respaldaban parecían ser tecnología de vanguardia, pero hoy en día parece obsoleto y sentimental. ¿Crees que es especulación? Mire otros casos de la década de 1960: los interiores de las naves espaciales no se parecen en nada a lo que hacen hoy en día.

Como sea, uno de los hombres estaba trabajando en el panel de instrumentos, mientras que otro estaba trabajando, por supuesto, en una superficie de cocción sin llama. Este hombre, a quien en lo sucesivo me referiré como Luigi, tenía rayas rojas en los costados de su atuendo. Al darse cuenta de que Luigi parecía estar preparando el desayuno, Simonton señaló una pila de objetos redondos como panqueques junto a la plancha y luego a su boca. Luigi, entendiendo el idioma internacional de Hambre, le dio a Simonton cuatro de los “panques” y le tocó la frente a modo de saludo. Las cosas tenían aproximadamente tres o cuatro pulgadas de diámetro y estaban cubiertas de pequeños agujeros. Simonton saludó con la espalda, y luego la escotilla se cerró y el Fiat del espacio salió disparado hacia el cielo, creando una ráfaga de aire caliente.

Simonton comió uno de los “panques” y declaró que sabía a cartón.

Siento que este es el punto donde debería hacer algún tipo de juego de palabras ingenioso con panques. Creo que voy a omitir este paso, sin embargo, me gustaría señalar que hay otro artículo sobre este caso titulado “El desayuno interrumpido”. El mejor nombre de historia. Genio puro, puro y sin diluir.

Como sea, la policía salió a la casa de Simonton. Aparte de los panques, no pudieron encontrar ninguna evidencia que corroborara que los extraterrestres habían salido y sobre ese día. Notaron, por supuesto, que Simonton era una persona muy creíble, y parecía genuinamente convencido de que los monstruos espaciales de más allá de la Luna le habían traído comida para llevar esa fatídica mañana.

Como le quedaban tres panques, Simonton conservó uno y entregó los otros dos a un laboratorio del gobierno y una organización de investigación ovni. El análisis del gobierno volvió como casi todos esperarían: los panqueques estaban hechos de grasa, harina y agua. Pero aquí es donde la historia toma un extraño salto al territorio teórico de la conspiración: comenzaron a circular rumores de que a) la harina era de un tipo desconocido o b) el gobierno encubría el hecho de que los panques eran 100% libres de proteínas. Este último es simplemente un rumor; el primero es semi-verdadero en que mientras que la Fuerza Aérea no se molestó en averiguar específicamente qué tipo de harina se usó, ciertamente nunca llegaron a la conclusión de que la harina era otra cosa que la harina normal de hombre de la Tierra.

Las teorías de la conspiración continúan fluyendo. Algunos especulan que, dado que los panques se mencionan ocasionalmente en la Biblia, los extraterrestres mostraron que los platillos voladores son, de hecho, manifestaciones del mundo espiritual. Además, si haces algo de numerología con la fecha del avistamiento, los números … deletrean ¡PANCAKE! Es una broma. Pero la numerología se usa para apoyar esta teoría. Esto me parece un poco loco. Los alienígenas espaciales son realmente ángeles, ¿pero no hablan ningún idioma humano? Y ellos ¿necesitan agua? Y para dar a conocer su presencia en la Tierra, ¿eligen a un granjero de pollos rural? Quizás soy demasiado lógico, pero si los ovnis querían que la gente supiera que eran entidades bíblicas, tiene que haber una mejor manera de hacerlo. De hecho, decir el nombre “Jesús” y luego dar una señal con el pulgar sería suficiente.

Hay algunas cosas sobre el caso en sí que, para mí, no parecen tener sentido. En primer lugar: los extraterrestres pueden conquistar los problemas no triviales de los vuelos espaciales, pero ¿no recuerdan empacar suficiente agua para el viaje? La respuesta obvia es que específicamente querían agua de la Tierra, tal vez para analizar científicamente de la misma manera que nosotros lo hicimos con sus panques. Esto estaría en línea con la noción popular de los años 60 de que los alienígenas espaciales eran investigadores desinteresados para observar y/o explorar la Tierra. Hoy sus motivos son mucho más siniestros, con el programa de cría y la mutilación del ganado y todo eso. Su arma principal es el secreto.

Teniendo en cuenta que los extraterrestres probablemente querrían mantener su presencia aquí en la Tierra tranquila, ¿no parece que hay mejores formas de obtener agua de la Tierra? Podrían haberse colado por la noche y haberla conseguido ellos mismos, en lugar de hacerlo a plena luz del día.

Una pregunta que tuve al leer sobre ella nunca puede ser respondida: cuando los análisis llegaron a la conclusión de que los panques espaciales eran, en realidad, panques bastante humanos, ¿alguien revisó la casa de Simonton en busca de ingredientes similares? Ciertamente no habría sido una prueba concluyente de que esto es un engaño, pero hubiera sido interesante.

La explicación “oficial” fue que Simonton, mientras preparaba el desayuno, tuvo algún tipo de extraño sueño despierto que combinó con la realidad. Entonces, aunque el incidente no ocurrió literalmente, él está fuera de peligro en lo que respecta a perpetrar un engaño a toda máquina. Varios psicólogos han coincidido con esta opinión, aunque los entusiastas de los ovnis hardcore que están en Internet piensan que esta explicación fue solo para salvar la cara de la Fuerza Aérea.

Un investigador dijo que estaba seguro de que esto no era un engaño, ya que Simonton no tenía una forma obvia de sacar provecho de ello. Raymond Palmer, famoso por el Shaver Hoax, contactó a la Fuerza Aérea y dijo que la historia de Simonton era una estratagema para llamar la atención de los medios sobre un mini-Disneyland planificado que se iba a abrir. Está bien. Un mini-Disneyland en Wisconsin. Por supuesto.

El punto es que Palmer era un chiflado. Pero solo porque estaba equivocado no significa que haya otras explicaciones para la historia. Por ejemplo, Simonton más tarde se quejó de que todos los periodistas que lo molestaban le impedían trabajar en la granja. A pesar de esto, asistió a numerosas convenciones sobre ovnis en Canadá y el norte de los Estados Unidos, donde luego afirmó que había tenido más contacto con los italianos del espacio, pero no se lo dijo a nadie porque los medios habían herido sus sentimientos con la forma en que lo cubrían. el primer caso.

De todos modos, para un tipo que estaba irritado porque los medios lo mantenían alejado del trabajo en la granja, parece extraño que luego tomara un tiempo de su apretada agenda para ir a las convenciones de ovnis. Y eso es lo que mucha gente olvida: las ganancias no significan dinero automáticamente. Tal vez las cosas en la granja eran aburridas y Simonton quería condimentar su vida. Tal vez solo quería algo de atención. El hecho de que no haya un claro ingreso en efectivo de la historia no significa que sea 100% cierta.

Desde el punto de vista de hoy, como se mencionó anteriormente, esta historia es divertida cuando todos salen. Hoy, esperamos máquinas lisas y silenciosas llenas de monstruos de pesadilla desnudos con cabeza de bombillo. La nave espacial de Simonton debe haber parecido muy futurista en la década de 1960, pero con los tubos de escape y el sonido del motor a reacción, hoy parece ridícula. Y la nave espacial ¿estaba llena de italianos? ¿Dónde están los reptiles gigantes? ¿Las horribles ooglie booglies grises? ¿Y cómo encajan sus acciones con la imagen actual de los monstruos espaciales como destructores genitales voladores?

Para mí, el cuento de Simonton es una reliquia de una era más agradable de monstruos espaciales. Al igual que Bucky Nelson y Truman Bethurum, estos alienígenas simplemente vuelan repartiendo comida y divirtiéndose. En estos días, pasan el tiempo cortando ganado e insertando sondas anales. Ciertamente no intercambian delicias espaciales. Así que al igual que con Bucky Nelson, permítanme decir: realmente no creo que esta historia sea cierta, pero sí me gustaría.

Nos vemos

http://www.theironskeptic.com/articles/simonton/pancakes.htm

El misterio de Albert Bender

El misterio de Albert Bender

Aaron Sakulich

“Como si hubiera sido liberado del infierno para hablar de horrores …”

~ Hamlet, acto II, escena 1

En los términos más vagos, Albert K. Bender, un entusiasta de los ovnis de principios de los años 50, con el que tengo mucho en común. Ambos comenzamos nuestras propias publicaciones; Tengo esta columna, y él tenía una revista llamada Space Review. Ambos afirmamos saber la verdad sobre los ovnis, pero aquí es donde termina la similitud. Sigo hablando; tenía miedo, temporalmente, de quedarse en silencio.

En 1952, Bender lanzó un grupo llamado International Flying Saucer Bureau. Desde la década de 1950, los entusiastas de los ovnis han tratado de jugar su importancia, alegando que el grupo tenía docenas de científicos e ingenieros involucrados activamente en la investigación de casos, con miembros de todos los estados y varios países, pero en realidad solo tenía unos cientos de suscriptores. En 1953, Bender afirmó que había hecho una serie de descubrimientos importantes, y que había llegado a un entendimiento exhaustivo del fenómeno ovni en la Tierra: por qué estaban allí, qué querían, de dónde venían, y así sucesivamente. Todos estos secretos iban a publicarse en el número de octubre.

Entonces, ¿qué fue del gran secreto? Nadie sabe. En lugar de publicar la información secreta publicitada, Bender escribió esta afirmación más bien críptica:

“El misterio de los platillos voladores ya no es un misterio. La fuente ya es conocida, pero cualquier información sobre esto se retendrá por orden de una fuente superior. Nos gustaría imprimir la historia completa en Space Review, pero debido a la naturaleza de la información, lamentamos mucho que nos hayan advertido de no hacerlo”.

Él lo terminó advirtiendo a los investigadores de ovnis que tengan cuidado. Poco después de este número, Bender disolvió el IFSB y dejó de publicar Space Review. Nadie pudo lograr que explicara su razonamiento, hasta que reveló en una entrevista que había sido visitado por tres misteriosos hombres de negro que confirmaron que tenía razón sobre sus conclusiones, le dieron más información y luego le advirtieron que no publicara la información. Aparentemente, le dieron un susto de muerte y le resultó difícil comer o dormir días después. Sus amigos declararon que él era un hombre cambiado; era como si hubiera sido “lobotomizado”.

Aparentemente, el misterioso trío no lo asustó demasiado, porque una década más tarde escribió un libro sobre sus experiencias llamado “Flying Saucers and the Three Men in Black”. En la actualidad, puedes encontrar la mayor parte del libro en Internet, pero toma mi consejo y no lo hagas Es casi completamente ilegible. Lo hice aproximadamente a la mitad del libro, y luego en realidad vomité a través de mis ojos. Historia verdadera.

Bender revela en el libro por qué estaba tan aterrorizado de los tres hombres. Iban vestidos de forma idéntica con trajes negros, corbatas, guantes, zapatos y camisas blancas, y estaban constantemente rodeados de un resplandor azul claro. En un momento, se preguntó si este resplandor azul era la razón por la que los tres hombres apestaban a azufre. Sus ojos brillaban como pequeñas bombillas, y eran intimidantes hasta el extremo.

La razón por la cual lo asustaron tanto es porque un día decidió olvidarse de los ovnis yendo a ver una película. Mientras estaba sentado en el teatro casi vacío, un gigantesco y espantoso monstruo apareció de la nada junto a él. Esta forma luego se convirtió en uno de los Hombres de Negro, que luego desapareció. Sí, eso también me habría asustado.

Aparentemente, los hombres de negro no saben cómo guardar los secretos muy bien, porque llevaron a Bender a su base secreta de ovnis en el Ártico, donde lo llevaron a recorrer laboratorios, hangares, etc. Allí conoció a un ser al que llamó Exalted One (el Exaltado), un “bisexual” de 9 pies de alto. Supongo que esto significa que la cosa era de ambos sexos, no que él tenía, ya sabes, el sexo rizado.

El Exaltado le dijo, aparentemente, que las razones por las que los ovnis estaban en la Tierra era porque necesitaban tomar agua de nuestros muchos mares y océanos. Siendo buenos chicos, devuelven todo lo que no necesitan usar al dejarlo fuera de los ovnis en los océanos. También dejó que Bender le hiciera una serie de preguntas sobre la presencia de ovnis en la Tierra, la naturaleza del universo, etc. Aquí es donde la historia toma un giro inesperado para lo increíble.

La mayoría de la evidencia que tenemos para la existencia de ovnis proviene de testigos. Demasiados “testigos creíbles”, según la teoría, están avanzando describiendo encuentros similares para estos encuentros como algo más que cierto. Por lo tanto, debemos creer en la veracidad de los testigos creíbles.

Albert Bender, que es un testigo tan confiable como cualquier otro, afirma que el Exaltado le dijo que los ovnis nunca habían visitado la Tierra antes del año 1945, y que solo permanecerían hasta 1960, cuando hubieran reunido suficiente agua para satisfacer sus nefastos propósitos. Por lo tanto, según este testigo confiable, todos los relatos de avistamientos de ovnis antes de 1945 o después de 1960 deben ser incorrectos.

Entonces, ¿qué ocurre ahora, entusiastas de los ovnis? O bien Albert Bender tenía razón y los ovnis ya no visitan la Tierra, lo que hace que todos los demás que informaron haber tenido encuentros con ovnis estén equivocados, o que este “testigo creíble” estaba equivocado. Y si un testigo creíble está equivocado, ¿qué quiere decir que los demás no están equivocados? ¿Es este el pateo de la puerta que hará colapsar toda su podrida estructura de teorías de conspiración, psiqueciencia y cobarde?

Obviamente, esta paradoja no es 100% a prueba de balas. Es simplemente hipérbole mostrar que no puedes, y no debes, aceptar el testimonio de un testigo como completamente cierto solo porque no tiene motivos para sospechar que está mintiendo. Si crees que cada testigo que afirma estar involucrado con extraterrestres, como tantos entusiastas de los ovnis lo harán, te enfrentarán a un gran dolor de cabeza lógico. Albert Bender es un testigo confiable, y su testimonio es totalmente contrario al testimonio de otros testigos confiables. ¿Quién tiene la razón? ¿Quién está equivocado?

Personalmente, creo que Albert Bender estaba lleno de tonterías. A pesar de que cuando cerró el IFSB devolvió todo el dinero pendiente de suscripción que se le debía a los lectores, su organización y publicación estaba perdiendo dinero. Esta historia fue la manera perfecta de salvar la cara. En segundo lugar, para un hombre que supuestamente tenía miedo de guardar silencio, hablaba mucho sobre lo que le había sucedido.

Tercero, en su libro, las porciones que pude leer boca abajo parecen sacadas directamente del folklore de los ovnis de principios de los cincuenta. Los alienígenas tenían miedo de contactar abiertamente a la humanidad porque tenían miedo a las armas nucleares, un sello distintivo del movimiento contactista; los extraterrestres secuestraban personas para poner en zoológicos en su mundo natal, un sello distintivo de los cómics y las novelas pulp de los años 30, 40 y 50; le dijeron que la vida había existido en Marte, pero que todo lo que quedaba eran ciudades gigantescas y arruinadas y grandes canales, una teoría hecha increíblemente popular en libros como La Guerra de los Mundos; finalmente, afirma que los vehículos que funcionan con gasolina son la causa del cáncer, lo cual no puedo pensar en una causa real, pero a la luz de los conocimientos médicos actuales, parece que nuestros doctores no están tan avanzados como podrían pensar, o que el Iluminado sabe sorprendentemente poco sobre genética.

Albert Bender ha creado una serie de problemas para el mundo moderno. Su experiencia es generalmente considerada como la primera que involucra a los llamados Hombres de Negro, y si esta porción particular de la mitología ovni es su creación, espero que escuche el sarcasmo en mi agradecimiento. Por otro lado, también ha introducido un obstáculo particular para la comunidad ovni y su dependencia de testigos creíbles, que es probablemente lo contrario de todo lo que estaba tratando de hacer. En cualquier caso, el “misterio de Albert Bender” es un misterio solo en la mente de los ingenuos.

Nos vemos.

http://www.theironskeptic.com/articles/bender/bender.htm

La misteriosa saga de Indrid Cold

La misteriosa saga de Indrid Cold

Nick Redfern

3 de agosto de 2018

Mi artículo reciente sobre Mothman y una historia controvertida que apareció en una edición de Soldier of Fortune en 2014 me sugirieron algunos comentarios aquí en Mysterious Universe. También provocó que una persona me enviara un mensaje en Facebook, preguntándome cómo sentía la historia del último “Grinning Man”, Indrid Cold, quien, aunque no estaba directamente relacionado con la saga Mothman, sin duda se ha convertido en parte del rompecabezas general. Bueno, el hecho es que no, al menos no directamente. Pero, con la cuestión de que Cold había sido criado, pensé que compartiría contigo la extraña historia del hombre mismo (si, de hecho, él era un hombre), y de alguien que ha vivido en el área toda su vida. El año pasado, la investigadora paranormal Susan Sheppard me preparó con gran generosidad un extenso documento sobre Mothman, Indrid Cold y mucho más. Entonces, con todo lo dicho, ahora te dejaré a Susan, para contar la controversial pero fascinante historia de Indrid Cold:

Su nombre era Woodrow Derenberger, pero todos lo llamaban “Woody”. Poco después de las 6 p.m. en la noche, cuando Woody Derenberger manejaba a casa desde su trabajo como vendedor de máquinas de coser en J.C. Penny’s en Marietta, Ohio, hasta su granja en Mineral Wells, West Virginia. El viaje a casa fue nublado y lúgubre. Estaba nebulizando una lluvia ligera.

Cuando Derenberger apareció en la Intersección de la I-77 y la Ruta 47, pensó que un camión con remolque de tractor lo estaba esperando sin las luces encendidas, lo cual fue desconcertante, por lo que se desvió hacia un lado de la carretera y para su sorpresa, el camión pareció tomar vuelo y pareció rodar sobre su propio camión. Para su asombro, lo que Derenberger pensó que era un camión era un ovni de color carbón sin luces encendidas. Tocó tierra y luego flotó a 10 pulgadas sobre la berma de la carretera. Para sorpresa de Derenberger, se abrió una escotilla y salió un hombre con aspecto de “cualquier hombre común que pudieras ver en la calle; no había nada inusual en su apariencia”.

Excepto que el hombre estaba vestido con ropa oscura y tenía una “sonrisa radiante”. Cuando el hombre procedió a caminar hacia el camión de Derenberger, la “nave” se elevó a unos 40 pies en el aire, donde flotaba sobre la carretera. Lo que sucedió después fue inquietante, porque cuando el hombre vestido de negro subió hacia el vehículo, Woody Derenberger escuchó las palabras: “No tengas miedo, quiero decir que no te haré daño, solo quiero hacerte algunas preguntas”. Derenberger se puso nervioso porque cuando el hombre le habló a Woodrow, sus labios no se movieron. El hombre se movió hacia el lado opuesto del camión y le dijo a Derenberger que bajara la ventana para poder hablar mejor, lo cual hizo. A continuación, lo que se formó en la mente de Derenberger fueron las palabras: “Ahora puedes hablar, o puedes pensar … no importa, puedo comprenderte de cualquier manera”, … esto es lo que dijo el hombre oscuro.

Más tarde, cuando Derenberger fue interrogado en la televisión local en vivo, fue examinado por lo que parecía una contradicción porque si el hombre oscuro se comunicaba a través de un tipo de telepatía mental, ¿por qué Derenberger tendría que bajar la ventana para hablar? ¿No sería más fácil simplemente hablar mentalmente?

Woodrow Derenberger explicó que era porque Indrid Cold quería mirarlo directamente mientras hablaban y sintió que, en realidad, Cold no estaba tan interesado en lo que se decía, sino más interesado en mantener una comunicación con él. Para Derenberger, ese parecía ser el objetivo de todo. Derenberger también notó que cuando Cold lo miraba a los ojos, era como si supiera todo sobre Woodrow Derenberger, y también, si solo podía dejar ir su miedo y hacer lo mismo, sentía que también lo sabría y lo entendería todo sobre Cold. En cualquier caso, Cold habló por la ventana del lado del pasajero todo el tiempo.

La descripción física de Cold era un lugar común. Derenberger lo describió como de alrededor de 35 años de edad, con una complexión delgada, medía alrededor de un metro ochenta de estatura, pesaba 185 libras y tenía los ojos oscuros y el pelo negro peinado hacia atrás. Cold llevaba un abrigo largo y oscuro y, debajo del abrigo, Woodrow Derenberger pudo vislumbrar la tela de su “uniforme” que brillaba bajo el abrigo. También describió a Cold como poseedor de una “complexión bronceada”. A lo largo de la conversación, Cold mantuvo una sonrisa congelada y curiosamente escondió sus manos debajo de sus axilas la mayor parte del tiempo.

Sin embargo, Cold señaló las luces de la ciudad sobre las lejanas colinas de Parkersburg y le preguntó al Sr. Derenberger: “¿Cómo llamas a eso allá?” Derenberger dijo: “Bueno, eso es Parkersburg y lo llamamos ciudad”. Cold respondió, “De donde vengo lo llamamos reunion”. Cold luego agregó la curiosa declaración de que “vengo de un lugar menos poderoso que el tuyo”. Mientras los hombres hablaban, los carros pasaban bajo la nave que se desplazaba sobre la carretera. Los ocupantes aparentemente no sabían que la nave espacial estaba allí. Después de todo, no había luces que pudieran verse. Cold preguntó por Parkersburg: “¿La gente vive allí o trabaja allí?”

Parkersburg

Woody Derenberger respondió: “Sí, la gente vive y trabaja allí”. Cold interrumpió “¿Trabajas, señor Derenberger?” (Woodrow le dijo a Cold su nombre cuando comenzó la conversación)

Derenberger respondió: “Soy un vendedor. Eso es lo que hago. ¿Tienes un trabajo?” Cold respondió: “Sí. Soy un buscador”.

Después de eso, la conversación se volvió mundana. Cold pareció darse cuenta de que Woodrow Derenberger estaba asustado y lo comentó. El Sr. Derenberger afirmó que Cold le preguntó: “¿Por qué estás tan asustado? No tengas miedo. No queremos hacerte dańo. Verás que comemos y sangramos igual que tú”, y luego añadió una nota emotiva: “Solo te deseamos felicidad”, lo que Cold le dijo al hombre asustado más de una vez.

Mientras el Sr. Derenberger estaba siendo entrevistado en televisión en vivo por WTAP-TV, atribuyó esta declaración desconcertante a Indrid Cold: “En el momento adecuado, las autoridades serán notificadas sobre nuestra reunión y esto se confirmará”. Toda la conversación tomó entre cinco y diez minutos y luego Indrid Cold miró dentro del auto de Woody con su sonrisa omnipresente, y dijo: “Sr. Derenberger, te agradezco por hablar conmigo. Nos veremos de nuevo”.

Terminó la conversación con “Te veremos de nuevo” y tan pronto como lo hizo, la nave espacial bajó de inmediato, flotó a unas 10 pulgadas de la carretera. Se abrió una escotilla y un brazo humano se extendió tirando de Cold hacia la nave. La nave luego se elevó en el aire unos setenta y cinco pies, hizo un ruido y luego se disparó a una velocidad muy alta. Por unos momentos, Woodrow Derenberger se quedó atónito. Finalmente, puso en marcha su automóvil y se dirigió a su granja en Mineral Wells, donde su esposa lo recibió en la puerta. Por ahora era poco antes de las 7:00 en punto.

La señora Derenberger se encontró con su esposo en la puerta. Luego dijo que Woodrow “no podría haber estado más blanco si hubiera estado acostado en un ataúd”. Las historias varían, pero según el relato del Sr. Derenberger, su esposa es quien llamó a la policía del Estado de West Virginia, o al menos marcó el número teléfono. Woodrow Derenberger les dio un breve informe de lo que dijo haber sucedido. Es interesante observar que, en el informe inicial, Derenberger llamó al extraterrestre “Cold”, pero no mencionó “Indrid” hasta más tarde.

Al día siguiente, Derenberger intentó regresar al trabajo, pero se desvió del camino cuando aceptó una entrevista televisiva en vivo sobre su experiencia la noche anterior con un ovni con WTAP-TV, afiliado de la NBC en Parkersburg, ubicado en un pequeño edificio no mucho más grande que un garaje. La entrevista tuvo lugar poco antes del mediodía, cuando Woodrow Derenberger fue interrogado por el veterano reportero Glenn Wilson y el jefe de policía de la ciudad Ed Plum, así como otras autoridades locales, incluido el jefe del aeropuerto del condado de Wood. Los representantes de Wright Patterson estaban en camino para entrevistar a Derenberger, pero no se sabe si eso sucedió.

La entrevista duró aproximadamente dos horas y media. La parte en vivo de la transmisión fue de menos de una hora y luego las cámaras de televisión se apagaron, y la entrevista continuó fuera del aire durante una hora más o menos. Durante ese tiempo, Derenberger dibujó una imagen de la nave espacial que describió en su grueso acento de Virginia Occidental como un gris carbón, sin luces y con el aspecto de una “old-fashioned chimney lamp.” (“lámpara de chimenea anticuada”). (Es posible que desee googlear esto porque no estoy claro lo que pretendía. Encontré algunas imágenes interesantes cuando lo hice … Algunas partes de las lámparas pueden parecerse a ovnis).

Probablemente una de las declaraciones más curiosas que hizo Woodrow Derenberger sobre su reunión con Cold fue: “Y entonces Cold me dijo: te veremos de nuevo …”, entonces su voz se apagó. El jefe de policía Ed Plum preguntó: “¿Realmente crees que volverás a verlo?” Derenberger respondió: “Creo que sí … Creo que lo haré … No sé … porque eso es a lo que le tengo miedo”.

Después de esa entrevista, la vida de Derenberger se transformó drásticamente y no para mejor. Cambió de trabajo, desarrolló problemas maritales, se aferró a su iglesia por un tiempo, y luego llegaron las visitas extrañas de hombres vestidos con ropas negras, de quienes Derenberger sospechaba que era algún tipo de grupo secreto de espías del gobierno o incluso la Mafia. No estaba seguro, solo lo asustaron. Llegarían a su casa, le harían preguntas sencillas a Derenberger (algunos tenían que ver con su experiencia ovni) y luego los Hombres de Negro actuarían de manera amenazante.

Pero nada fue tan increíble como el regreso de Indrid Cold. Al menos, esto es lo que afirmó Woodrow Derenberger. Dijo que Cold lo visitó muchas veces en su granja en Mineral Wells. En un momento dado, Derenberger desapareció durante casi seis meses y dijo que estaba “con los extraterrestres”. La población local finalmente se volvió escéptica. La historia del vendedor de máquinas de coser se volvió cada vez más descabellada. Derenberger incluso afirmó haber sido impregnado por los alienígenas. En 1967, Woodrow Derenberger declaró haber visitado el planeta natal de Indrid Cold, Lanulos donde sus residentes caminaban sin ropa. Dijo que los extraterrestres vivían en una galaxia llamada Ganimedes donde todo era pacífico y no había guerra. La gente comenzó a reírse.

Aún así, había luces parpadeantes en el cielo casi todas las noches y los curiosos no solo acechaban la modesta casa de Derenberger, sino también una zona llamada Bogle Ridge, no lejos de Mineral Wells, donde se decía que aterrizaban los alienígenas. El ridículo se volvió demasiado. Derenberger, con su familia, se mudó del área y se mantuvo alejado durante décadas. Regresó al condado de Wood en la década de 1980 y murió en 1990. Woodrow Derenberger finalmente fue enterrado en el cementerio de Mount Zion en Mineral Wells, Virginia Occidental.

John Keel no era un creyente en la historia ovni de Woodrow Derenberger, por lo que es misterioso por qué lo haría una parte tan grande del libro The Mothman Prophecies. En The Mothman Prophecies la película, el personaje de Gordon Smallwood se basa en Woodrow Derenberger, pero el hombre del condado de Wood apareció con más frecuencia en un traje y no en un mono. Algunos elementos de su historia hacen que sea creíble que, inicialmente, algo extraordinario le haya sucedido. En primer lugar, su relato es anterior a los avistamientos de Mothman en 12 días. Derenberger habría tenido que haber sido un profeta para saber lo que estaba a punto de suceder, haciendo que su historia fuera aún más extraordinaria. Su familia explica que creen que algo de una naturaleza de otro mundo sucedió inicialmente, pero agregó la historia para vender libros cuando autoeditó un libro llamado Visitors from Lanulos en 1971.

https://mysteriousuniverse.org/2018/08/the-mysterious-saga-of-indrid-cold/