Archivo de la categoría: Extraterrestres

Fotografían ETs en el momento de atravesar una pared

Imágenes de extraterrestres aparecen en la pared, en el oeste de Canadá

Algunos creen que las imágenes son sólo reflejo de la ventana

21 de marzo de 2008

Calgary, Alberta – Algunos creen que los extraterrestres que han aterrizado en el oeste de Canadá después de ver extraños reflejos que aparecen casi toda las noches en la pared de una casa en Calgary.

“Miré y pensé, ‘Oh dios mío, me he vuelto loco”, dijo la vecina Karen Henuset la primera vez que vio los espectros. “Así que le pedí a nuestra niñera que viniera a echar un vistazo, y se le erizaron los vellos de sus brazos”.

Es tan “claro como el día. Usted ve dos ojos en cada uno de ellos, los dos tienen esta cosita en la cabeza. Es un poco extraño”, dijo el vecino Reid Henuset.

Un vecino dice que cree que la imagen es un reflejo de una ventana. Y sólo sucede cada tarde entre las 4:30 p.m. y 6 p.m.

La única manera segura de que no aparezca la imagen: nubes.

Aunque algunos adultos pueden ser escépticos, pregunte a los niños del barrio lo que piensan y la respuesta es unánime.

“Son extraterrestres, verdaderos extraterrestres en la pared”, una niña no identificada dijo. “Nadie nos cree”.

http://www.nbc10.com/slideshows/15663013/detail.html#

Mendoza (Mza.): El caso de los empleados del casino (Final)

MENDOZA (Mza.): EL CASO DE LOS EMPLEADOS DEL CASINO

Roberto Banchs

CONSIDERACIONES FINALES

Jamás en la Argentina un informe de esta naturaleza, despertó el interés de tantas reparticiones oficiales, ni tuvo la tremenda repercusión alcanzada por los testimonios de Juan C. Peccinetti y Fernando J. Villegas. Transcurridos los años de aquel suceso, ha continuado vivamente la controversia. A propósito, este artículo desea propiciar un enfoque global y aportar nuevos elementos de análisis.

Recapitulando, Mendoza era por entonces centro de notorias sorpresas: 1) la increíble experiencia de Peccinetti y Villegas, junto a otros sucesos sorprendentes; 2) la polémica actividad norteamericana en la base de El Plumerillo, vinculada con las pruebas atómicas francesas en el Pacífico; y, 3) la insistente presencia de la secta de Silo. Tres sucesos que parecen, de algún mo­do, relacionados entre sí.

Con respecto al primero, se estableció un posible vínculo con la fantástica historia que protagonizó José Paulino Núñez, en la Destilería YPF, de Luján de Cuyo (Mza.), el 30 junio 1968. Enrique Serdoch, quien fuera en su momento vocero del testigo, dice que el padre de J.C. Peccinetti era empleado de la destilería; supone que el relato de Núñez pudo llegar por esta vía a sus oídos, de donde pudo tomar la idea para construir el caso (hay que recordar que si bien el caso Núñez se difundió después que el de Peccinetti-Villegas, aquel habría ocurrido un mes antes).

Creyentes, escépticos y refutadores pueden atribuirse la posesión de una explicación sobre el episodio y, en particular, las inscripciones en el automóvil. Aunque de mane­ra diferente. El primero tendrá “total certeza de que el caso es real” y que los extraterrestres “utilizan lenguajes antiguos de nuestra civilización” (23). Podrán reconocer signos arameos, del antiguo alfabeto de la ciudad de Biblos, diciendo: “Comienza el final”. Sumergidos en un nuevo idioma, donde todas las formas de comunicación son váli­das para una interpretación de conjunto (signos ideográficos, matemáticos, mensajes telepático y visual), leerán en ellos: “El manejo irresponsable de la energía atómica se torna peligroso -comienza el final- ya no sólo para la Tierra sino para el sistema so­lar completo, y allí, no muy lejos, girando en la tercera órbita de Júpiter, viven, sienten y piensan tal vez otros seres similares a nosotros” (24).

Los segundos, escépticos, se reservarán una opinión, mientras no dispongan pruebas materiales, concretas, acerca de los autores. Los últimos, verán en estas revelaciones la acción humana, sin miramiento alguno. Será conveniente, pues, analizar tanto las a­pariciones como los mensajes, poniéndolos en su debido contexto psicológico y social.

La primera pregunta que surge es: ¿las marcas en el auto contienen un mensaje? El deseo puede hacerlo posible, convirtiéndolas en un signo que admitirá alguna interpretación con significado. ¿O se trata de una combinación del arameo, con símbolos algebraico-geométricos, y representaciones astronómicas? El caso del supuesto ovni de Mendoza y los símbolos inscriptos por sus presuntos ocupantes en el automóvil, pone ante la presencia de caracteres que se encuentran en petroglifos y pictografías de distintos lugares de América[1]. Dejaremos a los amantes de von Däniken la pregunta acerca de la presencia de los extraterrestres en épocas remotas, y si nos dejaron su escritura en la piedra.

Es peculiar que sus autores, pudiendo expresarse en forma inteligible, comunicable, parecen haberlo hecho -sólo en la gráfica- en un lenguaje cifrado, oculto. Un acertijo que haría las delicias de los grupos esotéricos, como el de Silo. Coincidencia o no, este hombre al que sus seguidores llaman el maestro, siendo para algunos discípulos Cristo reen­carnado y para otros el último de los Budas, se afirma en el antiguo cristianismo y enseña su doctrina basada en una renovada forma de la gnosis y del hermetismo. Según los herméticos, cualquier estudioso de la magia podía llegar a ser como Jesucristo o Buda, mediante el conocimiento de los jeroglíficos, de la astrología y las figuras má­gicas (25). Silo, al frente la secta Khronos, se mantuvo actuando durante años en si­lencio, hasta que por medio de la meditación y el estudio, dice haber alcanzado la fuente de sabiduría. Un conocimiento legado por el hombre, a través de generaciones por los grandes maestros, los grandes iniciados[2].

Más allá de lo real e imaginario que pudiere ser el encuentro de Peccinetti y Villegas, tiene características de una revelación. En algunas ceremonias, se admite a unos pocos -discípulos- al conocimiento de ciertos misterios. Las tres punciones en los de­dos, dando la impresión de tomar contacto con la sangre y consagrar así el encuentro, es significativo: la sangre constituye el tejido líquido más valioso de nuestro cuer­po y posee fuertes connotaciones simbólicas. La tríade es la constante numérica que suele observarse en ciertos ordenes establecidos (especialmente, de origen cristiano, ligada a lo espiritual-valorativo y trascendente): su reiteración en los grabados del automóvil (haciendo suponer que “las criaturas han venido tres veces de Ganímedes”) y que “habían dado tres veces la vuelta al Sol”, según el mensaje telepático recibido por los empleados del casino; los tres extraños seres que les efectuaron, curiosamen­te, tres punciones en los dedos mayor e índice de la mano izquierda, son evidentes. Pueden observarse además posibles referencias bíblicas. Veamos por ejemplo El Apocalipsis o Revelación, según San Juan, el teólogo, capítulo 1:

“8, Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. (…) 17, Cuando le ví, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último”.

Fernando J. Villegas.

Más adelante, se ha de manifestar la profecía apocalíptica, “porque el tiempo está cerca” (1:3), de algún modo parangonable a las imágenes proféticas presuntamente mostradas por los humanoides, acerca de las tribulaciones que sufrirá la Tierra.

Los testigos: Un aspecto fundamental de la investigación es el que se refiere a 1a personalidad e intereses de los testigos. Especialmente, por las sospechas del juez Jorge Marzari Céspedes recaídas en el primero, como uno de los responsables de la supuesta broma. No obstante, se dijo que Peccinetti no cambió su manera de ser después del en­cuentro, y que “sigue la vida de siempre”, a diferencia de Villegas que empezó a inte­resarse por “la lectura seria”, tratando de profundizar en temas que antes le eran ajenos (27). Al tiempo, pasó a desempeñarse de mozo en un restaurante.

Juan C. Peccinetti.

Peccinetti también dejó de trabajar en el casino y muy pronto comenzaron sus problemas. Veintiún días después del episodio fue suspendido en sus tareas (resolución 267), a pesar de que el sub-gerente del casino, Arturo Solari, con recato institucional, negó la versión y “menos por haber visto un plato volador”.

Un año después, en agosto de 1969, personal policial de la Sección Defraudaciones y Esta­fas, recibió la denuncia formulada por cinco empresarios, productores de aceitunas, en la venta del oleaginoso a una firma que, aparentando solven­cia, finalmente no existía y sus responsables desaparecie­ron. La investigación policial tuvo éxito al lograr la deten­ción de los cuatro implicados. Entre ellos: Juan Carlos Peccinetti, apresado en la provin­cia de La Rioja, lugar donde -según la información policial­- juntamente con el resto de la banda habrían cometido delitos similares. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Justicia, acusados de estafas reiteradas (28). El periodismo local pronto notó de quién se trataba, y no demoró en señalar su relación con los ovnis.

Sin embargo, Peccinetti parece haberse fugado y, pese a tener pedido de captura en La Rioja y Mendoza, tres meses después ingresa al país trasandino. Hasta que en noviembre de 1970 vuelve a estar en las noticias. Esta vez, el Departamento de Investigaciones (policía civil) de Chile dio a conocer la identidad de “unos pistoleros” implicados en un asesinato. Según la policía, Peccinetti fue el autor de los dos disparos que causaron la muerte casi instantánea de un contador. El móvil del crimen habría sido apoderarse de una cantidad de dólares que portaba la víctima, dedicada al tráfico de dinero, al igual que Peccinetti y sus cómplices. Son conceptuados como “muy peligrosos” y -de acuerdo a lo informado- serían los autores del asesinato de un policía en Rosario y del asalto a un banco, también en esa ciudad santafecina (29).

Como se desprende, la calidad de este testigo admite algunos reparos. No resulta aceptable pensar, aquí, en la acción transformadora generada por el encuentro, o en las variaciones de personalidad en el curso del tiempo. Antes bien, se trata de un sujeto dotado de una personalidad claramente definida.

Así las cosas, tampoco debe asombrar que en los ámbitos oficiales se haya sospechado estar frente a una broma, uno de cuyos responsables sería J.C. Peccinetti. Aún más, de acuerdo a lo que hemos ido apuntando, estimamos probable que pudo haberse tratado de una superchería, una fabulación ideada con aparentes propósitos proselitistas.

REFERENCIAS

(1) El Andino, Mendoza, 12 septiembre 1968. Cfr.: La Razón, Buenos Aires, 13 septiembre 1968, y Clarín, 14 septiembre 1968.

(2) 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 1, N° 2, 18 octubre 1968, p. 11.

(3) Los Andes, Mendoza, y La Nación, Buenos Aires, 1 septiembre 1968.

(4) Primera P1ana, Buenos Aires, N° 298, 10 septiembre 1968, p. s.s.

(5) El Andino, Mendoza, 12 septiembre 1968.

(6) Primera Plana, op. cit., p. 56.

(7) Gente y la Actualidad, Buenos Aires, N° 164, 12 septiembre 1968, pp. 10/11.

(8) Diario de Cuyo, San Juan, y Los Andes, Mendoza, 1 septiembre 1968; Así, 2ª, Bs. As., Año VI, N° 279, 12.

(9) Así, 3ª, Buenos Aires, Año III, N° 147, 14 septiembre 1968, p. 17/septiembre 1968, p.9.

(10) 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 1, Nro. 2, 18 octubre 1968, p. 15.

(11) Ibíd., p. 11, y Gente y la Actualidad, Buenos Aires, N° 164, 12 septiembre 1968, p. 11.

(12) Gente y la Actualidad, op. cit., p. 12.

(13) Diario de Cuyo, San Juan, 1 septiembre 1968.

(14) Silo Opina…, “La religiosidad en el mundo actual”, Ed. La Comunidad, Buenos Aires, junio 1986 (s/conf. pública del 13 junio 1986, Casa Suiza, Buenos Aires), y 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 2, N° 16, noviembre 1969, pp. 18/23.

(15) 7 Días Ilustrados, Buenos Aires, N° 84, 16 diciembre 1968, p. 14.

(16) El Andino, Mendoza, 4 septiembre 1968.

(17) 7 Días Ilustrados, Buenos Aires, s/ref.

(18) 7 Días Ilustrados, Buenos Aires, N° 72, 23 septiembre 1968.

(19) 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 1, N° 1, 4 octubre 1968, pp. 4/11 y 26 bis anexas; La Razón, Buenos Aires, 25 julio 1968 y 17 septiembre 1968; Río Negro, Gral. Roca, 17 septiembre 1968.

(20) La Capital, Mar del Plata, 5 julio 1968; Ecos Diarios, Necochea, 16 julio 1968.

(21) La Prensa, Buenos Aires, 4 diciembre 1968, et. al.

(22) Los Andes, Mendoza, 6 septiembre 1968.

(23) Se1ecciones de Cuarta Dimensión, Buenos Aires, N° 5, mayo 1985, p. 10.

(24) 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 1, N° 5, 6 diciembre 1968, pp. 18/19; Los Andes, Mendoza, 3 septiembre 1968.

(25) Capanna, Pablo. Contactos extraterrestres, Edit. Claretiana, Buenos Aires, 1993, pp. 41 y 44.

(26) Silletta, Alfredo. Sectas-Cuando el paraíso es un infierno, Meridion Edic., Buenos Aires, 1992, p. 184.

(27) 2001 – Periodismo de Anticipación, Buenos Aires, Año 1, N° 2, 18 octubre 1968, pp. 14/15. (Investigación periodística de Alejandro Vignati y Marcelo Ray).

(28) El Andino, Mendoza, 20 agosto 1969, p. 16; Los Andes, Mendoza, 21 agosto 1969, p. 13; y Mendoza, Mendo­za, 21 agosto 1969, p. 8.

(29) Los Andes, Mendoza, 8 noviembre 1970.


[1] Para mencionar algunas, los petroglifos de Colo-Michi-Co, en la provincia de Neuquén, estudiados por el Dr. Juan Schobinger y por César Seró; los petroglifos de Barreal, estudiados por Salvador Debenedetti; los caracteres hallados en Grave Creek Mound, Estados Unidos, son una prueba de similitud. No obstante, cualquier es­tudiante de arqueología podrá encontrar otras en cualquier obra de arqueología referida al arte rupestre.

[2] En mayo de 1969 en la zona cordillerana de Punta de Vacas, Mendoza, Silo oficializó su propia secta. Allí lanzó una arenga pública en la que se conocieron los lineamientos de su doctrina, extendida en 40 países (26).

Fantasmas contra extraterrestres

Encuentros cercanos del tipo más extraño

Por Mark Schilling

Incluso los directores de cine necesitan un descanso, ¿no les parece? Especialmente Takashi Shimizu, que ha pasado gran parte de esta década haciendo siete secuelas de su éxito “Rencor (Ju-on)”. La franquicia J-Horror, que incluye dos películas de Hollywood, sobre unos fantasmas vengativos que se desplazan de víctima a víctima como los virus.

Shimizu se asoció con su compañero director Keisuke Toyoshima (“Kaidan Shinmimibukuro”) para hacer un par de cortometrajes sobre el tema de los fantasmas contra los extraterrestres del espacio. Proyectadas en Cinema Shimokitazawa en el año 2003, las películas llenaron los cines y generaron una serie que se recogió en dos DVDs en 2007.

Ahora, un largometraje de dos partes, “Yurei vs Uchujin (Fantasmas vs Extraterrestres)”, está a punto de presentarse en los cines. Al ver el trailer en la web, pensé que podría ser una especie de broma privada que suena más bien hilarante a las tres de la mañana, pero que no funciona para la pantalla. Afortunadamente es mejor que eso. Shimizu y Toyoshima tienen gran amor y conocen bien el género. También usan la parodia no sólo con fórmulas y clichés gastados, sino para decir una o dos verdades.

Si a usted le gustan las películas de J-Horror, siga leyendo en el siguiente enlace:

http://search.japantimes.co.jp/rss/ff20080314a3.html

El loco mundo de The Sugar Bean Sisters

Un loco mundo se hace real en ‘Sugar Bean Sisters’

Extraterrestres del espacio, una mujer reptil y todos los temas habituales de los tabloides forman esta comedia.

Christine Cole | The Sentinel

7 de marzo de 2008

Mount Dora – Ambas hermanas Nettles están desesperadas por escapar de su vida en una choza a orillas de un pantano de Florida.

Nerviosa, Willie Mae Nettles tiene la esperanza de casarse con un ministro mormón.

Por su parte, Faye Clementine Nettles confiadamente espera el regreso de una nave espacial marciana que quemó un círculo en el campo de caña de azúcar hace 20 años. Ella está segura de que hoy es el día en el que los extraterrestres regresarán por ella debido a que la portada del Weekly World News lo dice.

CuandoThe Sugar Bean Sisters se presente hoy a las 8 horas en el Teatro IceHouse, el místico mundo de Buster Swamp en Watchalahoochee County saldrá de las fantasías de los periódicos de supermercado.

“Esta obra está escrita como si los tabloides se hicieran realidad”, dijo el director artístico Darlin Barry. “Las hermanas creen que el Weekly World News es completamente cierto”.

Barry dice que escogió la obra, del dramaturgo contemporáneo Nathan Sanders, ya que la hacía reír a carcajadas y porque contiene jugosos papeles para mujeres mayores de 40 años.

Una de esas mujeres es la actriz de Orlando Elizabeth Murff, que ha dedicado gran parte de la última década en compañías itinerantes y apareciendo en teatros regionales.

“Hay toneladas de pequeños papeles para actrices, pero este es justo para mí, estoy hecha para esto”, dijo Murff, que desempeña el personaje de Faye, una bebedora de closet.

Sylvia Whitney interpreta a Willie Mae, Katrina Tharin a la mujer pájaro de plumas rojas y Karen Hill a una mujer-reptil encantadora de serpientes. Greg Efta interpreta al ministro mormón, compartiendo el papel con Jeff Downey.

http://www.orlandosentinel.com/news/local/lake/orl-licehouse0708mar07,0,7665629.story?track=rss

Mendoza (Mza.): El caso de los empleados del casino (3)

MENDOZA (Mza.): EL CASO DE LOS EMPLEADOS DEL CASINO

Roberto Banchs

FINES INCONFESABLES

Un llamado telefónico anónimo a las emisoras de radio, que brindaron abundante información del suceso, hizo saber que Juan Carlos Peccinetti pertenecía a una organización o grupo esotérico denominado Khronos, y que tendría “grandes debilidades por la ciencia ficción y los mensajes esotéricos” (l3).

Esta versión es una de las tantas que circularon durante esos días, pero que tuvo bastante insistencia, aun cuando nada se pudo confirmar. Algunas personas han interpretado las palabras del juez Marzari Céspedes en tal sentido cuando expresó que el caso resultó “una broma con fines inconfesables”, o “con un móvil detrás”.

El episodio resultaría, entonces, una forma espectacular de proselitismo. Indudable­mente, un hecho de estas características sería de gran auxilio Para quienes sustentan una forma de pensar que brega por una radical transformación de las formas clásicas del pensamiento.

Khronos es una sociedad fundada en 1963 y liderada por Mario L. Rodríguez Cobo, más conocido como Silo. Durante muchos años este grupo se mantuvo oculto, actuando en si­lencio, buscando la fuente de la sabiduría. Eran jóvenes cuyas edades oscilan entre los 17 y los 35 años. “Un verdadero maestro -le impartía Silo a sus discípulos- enseña con gesto serio, pero aquel que lo hace riendo y con bromas es dos veces maestro”.

Precisamente, el descenso del famoso ovni con sus cinco ocupantes coincide con el mes aniversario de su detención policial en Jujuy; el día de su arenga en Punta de Vacas (4 de mayo) se vio un ovni en la ciudad, y el día que prohibieron su arenga en Jujuy apareció otro ovni en esa región. Asimismo, la revista de difusión interna de algunos grupos seguidores del adalid (que, además nació en Mendoza), se llama OVNI[1], “por eso poco comprendida cuando sale al público, que se convierte automáticamente en un ovni, en un sentido humorístico”, justifican sus editores.

Silo.

“Hoy es claro que esta difusa religiosidad para avanzar, deberá combinar el paisaje y el lenguaje de la época (un lenguaje de programación, de tecnología, de viajes espaciales), con un nuevo Evangelio Social”, concluyó diciendo Silo en una conferencia pú­blica (14).

Hasta donde se ha podido saber, la relación ovnis-fines inconfesables sólo encontra­ría asidero en la supuesta filiación de quienes habrían preparado esa broma, con lo cual el fenómeno pasaría a ser un factor de agitación.

LAS INSCRIPCIONES EN EL AUTOMOVIL

La ambigüedad interpretativa que sugieren los extraños símbolos, efectuados al pare­cer por un instrumento “que expediría calor, el suficiente como para poder marcar sin quemar”, es uno de los rasgos más notables. Se ha querido ver en ellos desde un mensa­je profético que contiene símbolos de antigua y variada procedencia terrestre, hasta la representación de un mapa astronómico, indicando el itinerario y procedencia de los ignotos visitantes.

Una de las muchas interpretaciones de los símbolos inscritos en el automóvil.

Es obvio que estas interpretaciones, en sí mismas, no constituyen argumentos a favor o en contra, pero es singular que los mensajes ideográficos (pantalla e inscripciones) son netamente sugerentes y ambiguos, en contraste con los mensajes telepáticos, cuya semántica muestra claridad y consistencia. A pesar, en todos ellos surgen elementos o ideas de contenidos sensual o espiritual (místico, profé­tico) por un lado, y racional (técnico, científico) por otro.

En cuanto a su construcción, se ha observado que realizaron un rayado en el auto que tiene mucha similitud con el que haría una persona de nuestro planeta, lo que demos­traría una habilidad semejante. Se trata, en realidad, de dibujos geométricos primitivos, indignos de una civilización capaz de pergeñar artefactos que circulan por el espacio y atemorizar a los seres humanos. Lejos está la demostración de la pretendida superioridad científica y técnica.

Por eso ha despertado la sospecha que produzcan unas marcas en un automóvil para indicarnos vaya a saber qué, cuando pueden hacerlo -según los empleados del casino- utilizando otros medios más inteligibles.

“En vez de perder tres o cuatro minutos rayando un auto -reflexiona un mendocino-, podrían haber traído una hoja, un mapa, un bosquejo, ya sea un papel o en algún mate­rial para dejarnos en la Tierra, que es mu­cho más práctico que unas rayas mal traza­das en un auto” (16).

Pero estos no son los únicos indicios que refuerzan la hipótesis de una patraña imaginada por los dos oscuros empleados del casino.

UNA VISION DEL CONTEXTO

El episodio ocurrido en Mendoza el sábado 31 de agosto de 1968 debe ser examinado teniendo en cuenta algunos acontecimientos, naturales y culturales, producidos en esa é­poca.

Símbolos en el estribo del auto.

En mayo se producen en Francia los celebrados disturbios estudiantiles y obreros que llevan a la disolución del parlamento, con efectos de revuelta en casi todo el mundo. Ese año mueren asesinados, en los Estados Unidos, dos grandes líderes de la paz. Acre­ce el clima bélico en Europa, y en la ONU se firma el tratado contra la proliferación de armas nucleares. Se acelera la puja espacial ruso-estadounidense.

Días antes de producirse la denuncia sobre el ovni y los cinco ocupantes, estuvieron en la apacible ciudad de Mendoza[2], periodistas del semanario de mayor circulación nacional. Su propósito se debía a un polémico tema que ocuparía a toda página la tapa de la difundida revista ilustrada (17), bajo el título: “Base Norteamericana en Mendoza”.

Marcas de pirograbador en el automovil.

La actitud de la opinión pública reflejaba cierto desconcierto: “Éramos pocos los que conocíamos la existencia de dicha base extranjera en Mendoza”, L. S.; “Creo que no cum­plen funciones meteorológicas, como dicen…”, M. L. (l8). Pero la noticia no era del todo reciente. El 21 de agosto, El Andino de Mendoza informó que en la base de El Plume­rillo notó la presencia de aviones U-2 y un nutrido contingente de militares norteame­ricanos cuya misión, según se dijo, consistía en brindar asesoramiento a las tres ar­mas argentinas sobre temas vinculados al transporte, comunicaciones y similares. Sin embargo, no parece haber resultado convincente y fue más bien relacionada con la próxima explosión en el Pacífico de la primera bomba de hidrógeno francesa. Versiones le atribuyeron la misión de fotografiar, analizar, toda la prueba.

No fue menos inaudito que el 23 de julio anterior, en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche se avistara una nave que no respondió a las solicitudes de identificación y se alejó describiendo una parábola extraña. Se creyó que era un ovni. Recién el 15 de septiembre de 1968, un escueto parte de la Fuerza Aérea Argentina comunicó que se tra­tó de un avión RB 57 (Martin RB 57 D, un bombardero táctico, aquí en una versión de reconocimiento electrónico y fotográfico) del escuadrón de la USAF que operaba desde la Base de El Plumerillo, Mendoza, en tareas científicas. El vuelo referido constituyó u­na infracción a las normas de tránsito aéreo vigentes (19).

Uno de los peritos recoge parte del mercurio.

El eje de estas actividades parece haber sido, como se señaló, la serie de experimentos nucleares efectuados en los mares por Francia y planeados para su armamento bé­lico, causando alarma y una ola de protestas internacionales. A mediados de julio ese país hizo estallar la undécima bomba nuclear en el Pacífico Sur, desde que inició la organización de la fuerza nuclear francesa independiente, recordando que la bomba de hidrógeno sería estallada en la segunda quincena de agosto (20).

Esto viene a coincidir con la fecha del recordado caso de Peccinetti y Villegas. En relación al mismo, debemos llamar la atención respecto a las imágenes proféticas que muestran los humanoides: la primera, una verdecida imagen con cascadas (¿Mendoza, qui­zá?), la segunda, la de un hongo atómico, acaso un holocausto atómico (como las prue­bas realizadas en esos días en el Pacífico Sur), y la tercera, como si apareciera nuevamente la primera, pero esta vez seca, sin vida.

Es por igual llamativo que en esos meses se produjera una intensa sequía en Chile (país que bordea el sur del Océano Pacífico), y las provincias argentinas de Mendoza y San Juan, por la ostensible disminución del caudal de los ríos (21). Tampoco faltaron quienes pretendieron relacionarlo, con razón o sin ella, a las pruebas atómicas que se realizaron en la región.

Portada de la mítica revista inglesa FSR.

Tal vez sea pertinente citar, al respecto, la opinión de la Lic. Susana Morán de Giúdice, profesora de la cátedra de Psicología Social de la Universidad Nacional de Cuyo, acerca de lo psicológico en estas apariciones: “Luego de un acopio de opiniones, preferimos ubicar nuestro pensamiento en una posición que justificaría la aparición de objetos y seres misteriosos como proyección de cosas nuestras no realizadas, fundamental­mente en nivel de comunicación y dificultad en la vinculación con el otro-como-nosotros. Sería la necesidad de colocar afuera el no temer ante el temor real de destrucción”[3] (22).

Continuará…


[1] Precisamente, la revista OVNI, su órgano de difusión, hizo siempre un exordio contra todo tipo de violen­cia, y afirmó poco después de producido el caso: “Otro ciclo del espiral concluye. La Humanidad está en su punto crucial. El hombre continúa su tránsito de sueño en un mundo que ya no comprende. Hemos vuelto para clavar la espada, pero esperamos la llegada de los Grandes Enviados que sacarán de su crisis a pueblos y naciones”. Esta literatura de tono esotérico, constituye el Mensaje con que la llamada Sagrada Orden de América pretende “preparar el camino del Maestro para cuando llegue la estrella” (l5).[2] Mendoza tenía por entonces una población estimada en más de 100.000 habitantes. Ciudad de grandes espacios verdes, domina sus alrededores la visión de extensas planicies de pedemonte, donde proliferan las viñas, tras el marco de los altos cordones montañosos de la precordillera andina.

[3] La psicóloga S. Morán de Giúdice se ha limitado a referir los comentarios con sus alumnos de la cátedra de Psicología. Social acerca de la influencia de lo psicológico en las apariciones de los extraños seres. Como su materia trata en especial de las relaciones interpersonales, aclara, se interpretó el fenómeno en estos términos. Vale decir que no se trató de ensayar una suerte de reduccionismo, sino, formular un punto de vis­ta posible, reflejando los comentarios pertinentes al ámbito de su quehacer profesional.

En ufología, es común que el astrónomo hable de psicología, el sociólogo hable de física cuántica, y el ignorante hable de todo.