Archivo de la categoría: Extraterrestres

Sierra Chica (BA): Una original invitación

SIERRA CHICA (BA): UNA ORIGINAL INVITACIÓN

Roberto Banchs

A unos 2.000 metros del centro de Sierra Chica, población bien conocida por su penal, y en dirección a Tapalqué, vive Heriberto Antonio Iriart, un agricultor de 51 años, que explota sus 72 hectáreas de campo. El martes 2 de julio de 1968, el día se presen­tó brumoso en esa zona, lo mismo que en Sierra Chica BA (1a) Oscar Iriart, a los 14 años, centro de atención periodística todo el centro y sudeste de la provincia de Buenos Aires. Poco antes de las 11,30 horas, uno de sus tres hijos, Oscar, de 14 años, que trabajaba como tenedor de libros en una panadería, recorría a caballo el campo cerca de una alambrada divisoria. De pronto, al llegar a una curva del camino, detuvo el caballo próximo a unos arbustos. En esos momentos notó la presencia de dos sujetos que le hacían señas, instándolo a que fuera hacia ellos. Creyendo que se trataba de cazadores furtivos, decidió acercarse.

Oscar Iriart, a los 14 años, centro de atención periodística.

Al estar en proximidad de los visitantes, pudo ver que eran hombres de estatura nor­mal, vestidos con una especie de polera roja. Sus cabellos eran blancos, cortos o escasos y sus ojos permanecían inmóviles, hundidos, que miraban fijo sin parpadear. Pero lo que más le impresionó fueron sus piernas, pues parecían transparentes, pudiendo ver a través de ellas el pasto. Sus formas estaban delineadas y caminaban como individuos normales. Y sus pies estaban cubiertos por un calzado negro.

Sierra Chica BA (1b) La carta de los extraterrestres y croquis y escritura del presunto testigo

La carta de los extraterrestres y croquis y escritura del presunto testigo.

Como en el primer momento el joven Iriart no se percató del detalle de la transparencia, se acercó confiado y entabló un diálogo en español (castellano), en el que fue invitado a “conocer el mundo”, a lo que respondió: “¡Sí, como no, el día que tenga plata!”. Observando el detalle de las extremidades, Oscar sintió nerviosidad e intentó vanamente em­prender veloz regreso a su casa, sintiéndose desganado o falto de voluntad, a lo que se sumó la inmovilidad del equino. “No. Nosotros lo llevaremos. Ahora no SierraChica6 podemos por­que tenemos mucha carga”, dijo uno de ellos, señalándole un artefacto posado en el zanjón barroso existente entre la alambrada y el camino, a poca distancia.

Luego le entregaron un sobre blanco, forrado en violeta, dentro del cual había un papel escrito. Enseguida le pidieron que pusiera el sobre en un charco de agua “para de­mostrarle que no se mojaba”. Al hacerlo, pudo comprobar que tanto el sobre como su ma­no no se habían mojado.

Los ocupantes subieron después al aparato y, súbitamente, ascendieron en forma vertical y se alejaron. “Como si estuviera dormido” corrió hacia el caballo, el que conti­nuaba paralizado, hasta el instante en que el objeto volador desapareció totalmente. Despavorido galopó hasta su casa, situada a varios centenares de metros, alarmando también a algunos vecinos. Narró a su madre lo que le había ocurrido y le enseñó el testimonio. La carta, manuscrita en media hoja de cuaderno común, dice textualmente: “Uste (sin d al final) va a conocer el mundo”. Y la firma: “P. Volador” (1).

A la familia parece haberles llamado la atención los ojos desorbitados del menor, “como si realmente recién saliera de un estado hipnótico o temiera la extraña visión”, habrían dicho. Con algunos vecinos concurrieron al lugar Sierra Chica BA (2) Lugar exacto del descenso donde dijo haberse detenido el objeto desconocido y, en presencia de periodistas del diario El Popular, de Olavarría, se descubrieron tres perforaciones.

Lugar exacto del descenso.

Según se comentaba, hasta entonces las dudas sobre el relato del jovencito eran muchas, y la carta no convencía a nadie. Pero ocu­rrió que un tal Amarante, vinculado al citado periódico y entusiasta por la arqueolo­gía, decidió realizar unas mediciones que parece haber causado sorpresa y hacerles va­riar su juicio sobre el episodio. Las perforaciones, de unos doce centímetros de pro­fundidad, de las que se hicieron calcos en yeso, formaban “un triángulo isósceles per­fecto que sólo un experto, con tiempo y elementos, está en condiciones de hacer”. Medido con estacas, escuadras e hilo, el triángulo SierraChica2 tenía 2 metros en el lado base y 1,58 m cada uno de sus otros lados. Con expectativa, los curiosos recordaron que Oscar Iriart sostuvo que “el aparato gris tenía abajo como tres patas”, y esta comprobación coinci­día con el hallazgo.

El mismo Amarante -tildado ahora por los diarios como “experto”- creyó descubrir que las voces que Iriart había escuchado fueron realmente “órdenes incrustadas en su cere­bro por medios telepáticos” y que el mensaje fue escrito por él mismo mediante un mandato hipnótico ( 2).

En esos días de asombro, publicidad, perplejidad, y más publicidad, la madre del joven, Cesaria Donatti de Iriart, rompiendo en llanto comentó: “¿Se dan cuenta?… ¡Está ame­nazado! ¡Esos hombres horribles le han dicho que vendrán a buscarlo!” (3).

LA INVESTIGACION

Sierra Chica BA (3) El joven explica a los cronistas su aventura Las primeras indagaciones sobre el caso datan de 1968, época en que la prensa ofre­ció generosa tinta al fantástico relato de Oscar H. Iriart, y se retomaron en enero de 1987, mediante una paciente investigación de campo. De esta última, se registran los testimonios de la madre del joven y de su protagonista, que consignamos a continuación:

El joven explica a los cronistas su aventura.

El testimonio de la madre: “Era una mañana temprano, de niebla. Se le ocurrió ir a buscar unas varillas con las que había estado alambrando el padre. Se fue a juntarlas, y se encontró con eso. Vino asustadísimo, transformado. No lo veía bien al chico, estaba sobresaltado, y así pasó unos días. Por casi un año no quiso ir allá, sin pisar el campo. El aparato quedó a orillas del camino. Estaba hundido, se ve que el aparato tenía peso, porque dejó tres marcas.

“El no salía porque la gente lo atacaba, para hacerle el cuento. Tampoco salía a pastar, porque enseguida tenía una cola de autos acá. Había que trabajar y no se podía atender a toda la gente. Después vinieron los comentarios, Sierra Chica BA (4) Iriart señala el sitio de la extraña presencia incluso dijeron que estaba combinado con el diario El Popular (NdR: fue el corresponsal Heriberto Propatto quien llamó a la redacción del mismo para dar la noticia), pero nada de eso existió. Fue una cosa natural.

Iriart señala el sitio de la extrañ presencia.

“Es un chico que no tiene experiencia, más que la que recibió en su casa y la escuela. Es un chico de campo, no como los del pueblo, que son más vivos, más inteligentes, que sabrían los cuentos de los ovnis. Acá sabían los de Córdoba, pero… hasta que a uno no le pasan las cosas. Nació el 19 de abril, salió del primario, un colegial; iba al colegio de las Hermanas, estudioso, católico. Ahora ya no habla más de e­sas cosas”.

El testimonio de Qscar H. Iriart: “Fue el martes 2 de julio. Salí a la mañana a recorrer, y cuando daba la vuelta al fondo del campo, vi que dos tipos me hacen señas; en­tonces me acerqué y dijeron que bajara del caballo, que me iban a llevar. Así lo hice y me dijeron que andaban con carga. El Sierra Chica BA (5) Identikit del ocupante del platillo aparato estaba posado en la banquina (NdR: cuneta), pasando la alcantarilla del camino. Allí dejó una marca triangular, un isósceles per­fecto (NdR: en rigor, tres perforaciones), según la Policía Federal de Azul y el Ejérci­to. Le tomaron las medidas, un triángulo isósceles perfecto. De unos 15 cm. de profundidad.

Identikit del ocupante del platillo.

“Me entregaron un papel, que me hicieron pasar por el agua (de un charco), un papel, un sobre que decía: “Usted va a recorrer (n: conocer) el mundo”. El texto me lo hizo escribir después la Policía para ver si coincidía la letra del papel, y no coincidía ninguna. La letra mía no salía; la escribí arriba de la mano, arriba de un palo, de todas maneras, y no coincidía ninguna.

“Yo me bajé del caballo, y fue entonces cuando me dieron el papel y me lo hicieron pasar por el agua de un charco. Ellos caminaron detrás mío, los dos. SierraChica5 Y yo creo que lo pasé por el agua, a mi modo de ver lo pasé por el agua, y el papel no se mojó lo puse dentro del agua y no se mojó. Después acá, el diario El Popular lo lle­vó con la policía, lo pusieron dentro del agua y se mojó todo, jo-jo-jo. Yo perdí todo el papel, no sé adónde fue a parar tampoco, porque a mí me lo sacaron.

“Pisadas mías están las del charco, quedaron todas. Según investigó la policía, quedaron todas. Y las de ellos ninguna.

“El aparato era ovalado, con tres patas. Y la tapa (NdR: puerta) tendría alguna bisagra, supongo. No veía nada adentro. Carga. Decían que venían cargados. Estaba a 20 m de esta gente, a la que vi primero, después vi al aparato. Estaba posado en la cuneta, sobre el lado de la calle, y yo del lado del campo. Pero cuando vi a los tipos, estaban en el campo.

“De la cintura para abajo, la forma de las piernas, se las notaba, pero yo veía la alambrada atrás. No sé si del susto, o que eran transparentes. Se encontraban justo en la punta. Eran dos sujetos iguales. Llevaban guantes claros, una remera, zapatos negros. Sus ojos eran hundidos, parecían medio SierraChica7 pelados y eran de estatura más o menos normal, 1,70 m aproximadamente. Caminaban, pero no sé con qué rapidez, porque no le hice caso, en eso no me fijé. Las pisadas de ellos no quedaron, las mías sí. Hablaban en castellano, porque yo les entendí. Y, cuando me dijeron que iba a recorrer el mundo, y todavía les contesté que sí, cuando tuviera dinero, creí…, que se yo, gente que viene a cazar pajaritos, alguna cosa a cazar. Tenían voz gruesa, medio fuerte; y movían los labios al hablar.

“No sentí nada raro. Me hablaban y les contestaba. No sentí nada. Dicen los que estudian que me hablaron por telepatía, pero yo vi que me hablaban, como me está hablando usted ahora. Lo hacían cerca, a unos 3 m de distancia. Después, claro, ese día quedé nervioso, como a cualquiera que le pasa algo.

“Por último, cuando se fueron, me dijeron que no me llevaban porque llevaban carga. El aparato se abrió como una gallina, para arriba, y los dos SierraChica8 tipos se metieron así, parados adentro. No sentí ruido, ni nada. Y se fue derechito hacia arriba, sin ruido alguno, hasta perderse. Yo no miré para arriba, con tanto…, cuando recién se movió el caballo -porque había estado quieto- se levantó una polvorera y salió corriendo. Fueron unos cinco minutos, y de inmediato me fui para la casa asustado, junto a un perri­to mascota que tenía.

“En mi familia todos me creyeron, porque me conocen de chiquito como soy. Soy católico, pero mire, je-je, en contadas ocasiones voy a misa. Ya había salido de la escuela, 14 años tenía por entonces. Casi tenedor de libros, ando por el campo, no me gustan los papeles. Con mis vecinos nunca hablé, algunas bromas nomás. Pero al principio fue bravo, no por los vecinos, sino por la gente del pueblo, de la ciudad. Precisamente, cuando mi papá fue al pueblo a buscar a mi hermano al ómnibus e hizo el comentario de lo que había pasado acá, ahí se armó todo el lío”.

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL CASO

Sierra Chica BA (6) Iriart, nunca se bajó del caballo... El episodio de Sierra Chica se inscribe dentro de un conjunto de narraciones fantásticas producidas durante la oleada de 1968, sobre las cuales el periodismo ingenuo dispensó grandes espacios y una buena cuota de credibilidad, sin mediar una in­vestigación responsable.

Iriart nunca se bajó del caballo…

Un ejemplo de lo mencionado son las mar­cas halladas, que parecieran haber conven­cido a no pocos de la autenticidad del re­lato del joven Oscar Heriberto Iriart. Pe­ro prueba también cómo algunos periodistas olvidan las enseñanzas escolares acerca de la construcción de triángulos isósceles y para dar fin al argumento de que “sólo un experto, con tiempo y elementos” podría haberlo realizado, recuérdese que si unimos dos puntos cualesquiera sobre un plano, y considerado como vértice a uno de ellos, se traza desde allí con un hilo un Sierra Chica BA (7), Oscar Iriart, 19 años después arco de circunferencia, y luego se hace lo mismo con el otro punto de la recta hasta cortar el arco anterior, se obtendrán tres puntos que determinan exactamente el triángulo isósceles de Iriart. Muy fácil, pocos elemen­tos, ¡hasta un niño puede hacerlo!

Oscar Iriart, 19 años después.

Tampoco puede pasar desapercibido que el joven se encontraba en el primer año de la escuela secundaria (julio de 1968), cuando los programas de geometría ya habían incluido la construcción de los triángulos isósceles, y que seguramente conservaba fresco en su memoria.

Es interesante notar, además, que los tres orificios atribuidos a las patas de asentamiento del aparato, de unos 12-15 cm. de profundidad, coinciden con la presión ejercida sin demasiado esfuerzo por una persona sobre el terreno. Sierra Chica BA (8) Camino hacia el encuentro Hecho que verificamos directamente en el lugar del “aterrizaje”.

Camino hacia el encuentro.

Ahora bien, ¿con qué elemento podría haberse efectuado? Si nos atenemos al testimo­nio de la madre del joven Iriart, éste había regresado sin necesidad al campo a buscar unas varillas con las que su padre estuvo alambrando. Esas varillas, que las hallamos en la alambrada de los campos, y a escasísimos metros de las perforaciones, coinciden exactamente con el grosor de las pretendidas “patas de asentamiento” del aparato.

En cuanto a la supuesta prueba que mostró a su madre (y al periodismo), es decir, la carta entregada por los alienígenas y que, por arte de magia, no se Sierra Chica BA (10) Vivienda de los Iriart De aquí salió como todas las mañanas mojó al ser sumergida en un charco, fue escrita en media hoja de cuaderno común, con letra torpe y propia de un niño de corta edad, incluyendo una falta de ortografía, imperdonable para cualquier superinteligencia extraterrestre capaz de visitarnos.

Vivienda de los Iriart. De aquí salió como todas las mañanas.

Advirtiéndonos durante las encuestas haber extraviado el papel, y desconociendo qui­zá que poseíamos copia del documento, Iriart no vaciló en decirnos que el texto que le hicieron escribir posteriormente las autoridades policiales, no admitía comparación alguna: “la letra mía no salía (…); no coincidía ninguna”. Atentos a ello, requerimos a Iriart que escribiera para nosotros el texto de aquella nota. No parece necesario recurrir a un perito calígrafo para advertir la notable semejanza entre ambas, la construcción de Sierra Chica BA (9) Ubicación del plato volador y su ocupante todas sus letras y alineación de palabras.

Ubicación del plato volador y su ocupante.

A sus 32 años de edad, Oscar H. Iriart nos impresiona como un sujeto muy diferente al que nos describe su madre, de característica encubridora y dominante. Lejos de la imagen de un joven campesino, poco avezado, nos parece un muchacho despierto, egocéntrico, con rasgos psicopáticos. Que no duda en continuar sosteniendo, con cierto placer de ser requerido y escuchado, aquella vieja historia que le dio alguna sospechosa notoriedad.­

REFERENCIAS

(1) La Tribuna, Rosario, 3 julio 1968; La Razón, Buenos Aires, 3 julio 1968; Ecos Diarios, Necochea, 4 julio

1968; Río Negro, General Roca, 6 julio 1968; Así, 3a., Buenos Aires, Año III, N° 138, 13 julio 1968, ps. 12/15; Gente y la Actualidad, Buenos Aires, Año III, N° 158, 1 agosto 1968, p. 40; et. al.

(2) La Razón, Buenos Aires, 4 julio 1968, p. 14.

(3) Crónica, Buenos Aires, 4 julio 1968, ps. 12/13.

Fotografían "extraterrestres" en Wimbledon

‘Extraterrestres’ sin rostro vistos por una multitud en Wimbledon

Por Alex Millson

2 Julio 2008

Wimbledon1 Con la más blanca de las expresiones en sus rostros, estas misteriosas figuras han sido fotografiadas en el lugar más improbable.

Los mutantes sin rostro tienen una predilección por los lugares visitados por las celebridades y se Wimbledon2 han visto en la venta de verano de Harrods, inaugurada por la estrella de Sex and the City, Kim Cattrall.

Con una piel de membrana bien estirada sobre sus ojos, narices y bocas, las figuras parecidas a extraterrestres fueron fotografiadas recientemente “viendo” un partido en Murray Mount en Wimbledon.

Wimbledon3 Una inspección cercana de las imágenes elimina una invasión extraterrestre – pequeñas perforaciones en las máscaras en toda la zona del ojo permiten que estas personas vean el mundo exterior.

Wimbledon4 Pero nadie conoce a las figuras sin rostro, que a menudo están como una pareja inmóvil, o por qué aparecen en eventos de alto perfil.

Las teorías incluyen las posibilidades de que son bromistas que buscan publicidad, artistas Wimbledon5 que están en el centro de una campaña de marketing viral para un producto aún desconocido o una próxima película de terror.

La especulación ha planteado incluso que las máscaras ocultan un par de rostros conocidos, hartos de Wimbledon6 ser acosados por los paparazzi.

Un blogger escribió en el sitio web de la revista Moue: “Probablemente no son tipos de la calle.

“Si terminan siendo un par de celebridades que han tenido que Wimbledon7 ser fotografiados todo el tiempo y están escenificando una protesta, yo voto para apoyar todos los proyectos que aparezcan a partir de ahora.

“Sea cual sea su propósito, quiero sumarme a ellos. Y tengo un nuevo traje de Halloween para este año”.

http://www.dailymail.co.uk/news/article-1031062/Faceless-aliens-spotted-crowd-Wimbledon.html

Fotografían un marcianito verde en Mumbles

Hombre de Mumbles fotografía marciano misterioso de Malarkey

Mumbles Un hombre afirma haber tomado una fotografía de un extraterrestre. ¿Podría ser esta foto realmente la prueba de actividad extraterrestre?

No va a dejarse de hablar de extraterrestres en el sur de Gales – y ahora Wayne Grove cree que tiene pruebas fotográficas de su existencia.

El señor Grove afirma que tomó esta foto mientras trabajaba para una pequeña empresa de jardinería alrededor de Mumbles, West Cross y Mayals.

Él dijo: “Aproximadamente a las 10:19 horas del jueves, 3 de julio, yo estaba trabajando en Overland Road, en Mumbles, donde los jardines están a espaldas de los bosques. Oí un sonido procedente de los árboles. Cuando miré estaba esperando ver a un perro. Pero para mi horror lo que vi sólo puedo describirlo como algo ¡de otro planeta! Por lo que pude ver estaba desnudo, con una gran cabeza y ojos negros. Mi corazón latió con tanta fuerza que estaba bombeando adrenalina. Tomé una foto de lo que vi e hice un acercamiento. Realmente no sé lo que vi, pero estoy asustado. Por favor, traten de conseguir a alguien para que investigue”.

Se han realizado una serie de raros avistamientos en el sur de Gales en los últimos tiempos, aunque el más famoso, fue hecho por la tripulación de un helicóptero de la policía cerca de Athan RAF ST en el Vale of Glamorgan, más tarde se dijo que eran linternas chinas liberados por una pareja que se casaba.

Por lo tanto, ¿realmente esta foto es una prueba de actividad extraterrestre en el País de Gales?

http://www.thisissouthwales.co.uk/displayNode.jsp?nodeId=161366&command=displayContent&sourceNode=258861&home=yes&more_nodeId1=161375&contentPK=21033526

Construcciones ovni (17)

MMori1 Wave Ufo (2003) es el fruto de tres años de trabajo para hacer realidad un proyecto interactivo en el que se funden diversos conceptos que van de un lado al otro entre la alta tecnología y la espiritualidad.

Se trata de una estructura de poco más de 11 metros MMori2 de largo, 5.5 de ancho y 4.5 de altura, fabricada con fibra de vidrio. El concepto escultórico es de la artista japonesa Mariko Mori. La extraña “nave” -cuya forma es una mezcla de plato volador, gota de agua, caracol, sueño dalileano…-, parece estar posada a pocos centímetros del suelo. Se accede a su interior a través de una serie de MMori3 peldaños color madre perla. La entrada es ovoidal.

En el interior hay una cápsula con tres cómodos asientos fabricados con Technogel, un material de alta tecnología. Lo ocupantes se pueden recostar para ver una proyección de 7 minutos en el techo abovedado. Previo MMori4 a esto se les conectan unos electrodos que envían sus ondas cerebrales a una computadora central en donde son analizadas y decodificadas mediante un programa especial que las transforma en sonidos e imágenes que pueden ser vistas en tiempo real.

En la pantalla se proyectan seis formas celulares que MMori5 corresponden a las ondas generadas por los lóbulos cerebrales izquierdo y derecho de cada uno de los tres ocupantes. Hay, además, una línea ondulante que se mueve en correspondencia con los movimientos faciales, como el parpadeo, las sonrisas… De esta forma los ocupantes-espectadores pueden ver que las formas celulares se mueven y MMori6 cambian de forma y color según el estado de sus ondas cerebrales.

Alpha: (Azul) indican estados de relajación, sueño despierto o meditación. (4 a 8 Hz)

Beta: (Rojo) Ondas que indican estados de conciencia de alerta normal. Aunque también pudieran indicar agitación, MMori13 tensión o alarma. (12 a 35 Hz)

Theta: (Amarillo) indican estados de ensoñación. (0 a 1 Hz)

El espectáculo llega a otros niveles de complejidad cuando algunas de las células se unen al entrar en resonancia. Es decir, cuando los dos lóbulos del cerebro entrar en MMori14 “coherencia”. Incluso los tres ocupantes pueden interactuar mediante sus “ondas cerebrales proyectadas”.

La artista informa que también se pueden dar cambios cuando los espectadores piensan en otro idioma o cuando tratan de resolver problemas matemáticos. Las formas abstractas se MMori7 mueven, expanden y se contraen creando un mundo de ensueño, etéreo y primordial como si se estuviera dentro de la matriz.

Con esta ingeniería arquitectónica Mori logra involucrar al espectador de tal forma que lo convierte en coautor de la obra, al mismo tempo que lo conecta por medio de MMori8 imágenes generadas con la más alta tecnología con su propia mente y mundo interior. La experiencia se vuelve dinámica, interactiva, mezclando tecnología y espiritualidad por medio de programas de computación especialmente diseñados.

Posteriormente comienza “Mundo Conectado”. En esta parte la artista trata MMori9 de ir más allá de la experiencia individual para llevarla a un nivel universal. Mori proyecta una animación gráfica de sus pinturas: formas abstractas y coloridas que se expanden lentamente y evolucionan hacia formas como células individuales y estructuras moleculares. Con ello quiere alcanzar “una mayor conciencia en la que el yo y el universo se interconectan”.

LA ARTISTA

MMori10 Mariko Mori nació en 1967 en Tokio, Japón. Es miembro del clan de los Mori, dueños de la Sony. Estudió moda en el Colegio Bunka de Tokio y luego se trasladó a Londres para estudiar arte en el Chelsea Art College en 1988. En 1992 asistió al Programa de Estudio Independiente en el Whitney Museum de Nueva York. A partir de entonces su vida se divide MMori11 entre sus estudios de Tokio y Nueva York, y las exposiciones de sus trabajos.

Polifacética, Mariko trabajó como maniquí de modas a finales de los ochenta. Es actriz, dramaturga, cantante, directora y fotógrafa. De hecho fue su propia modelo en una serie de fotografías en las que aparecía vestida en extraños trajes de MMori20 fantasía, parada en distintos lugares del área metropolitana de Tokio. Así era la colegiala vestida de colores brillantes de su obra Birth of a start, o la geisha futurista cyborg que sorprendía a los transeúntes en el distrito financiero de Tokio con una taza de té en Ceremony of tea, la prostituta chic hablando por celular en Red light.

En su obra Mariko critica la MMori12 situación de la mujer japonesa, la actual sociedad globalizada y la falta de valores de la sociedad consumista. Como solución propone la meditación, la difusión de la cultura tibetana y el budismo. De ahí nace la exhibición Nirvana (1996-1997). En Burning desire (1996-1998) aparece transformada en deidad budista estilizada a la moda, sentada en posición de loto en medio de un desierto, rodeada de un halo multicolor. Flotando por encima del agua o en una cueva, parecía querer llevar al espectador a lo largo del camino hacia la iluminación.

Motivada por la renovada MMori15 búsqueda de la espiritualidad occidental, Mori hizo varias exhibiciones bajo este contexto. La espiritualidad está presente en Kumano (1997-1998), pero tiene su mayor alcance en Esoteric Cosmos (1996-1998).

La exhibición audiovisual Dream Temple (1999) se inspira en el templo Yumedono del período Nara temprano que data MMori16 del año 739 a.c, construido para albergar la estatua de Bodhisattva. En Dream Temple la arquitectura se funde y se conjuga con efectos tridimensionales generados por computadora y proyecciones en la cúpula y realidad virtual. El espectador penetra en el edificio central para descubrirse a sí mismo en una proyección de video total, en la que las imágenes abstractas de cuerpos astrales se convierten en imágenes de germinación y crecimiento. Un mundo donde lo tradicional se mezcla con MMori17 los últimos avances tecnológicos. Un híbrido entre espiritualidad y virtualidad.

El edificio tiene un diámetro de 10 metros y una altura de 5. Está formado por cristal ordinario y dicroico cuya superficie ligeramente brillante e iridiscente cambia con la luz.

MMori18 Mori ha expuesto entre otros lugares en el Centro Georges Pompidou en París, Museo de Israel, Tel-Aviv; Museo de Arte Contemporáneo, de Chicago; Fundación Prada, Italia; El Museo de Arte del Condado de Los Angeles, Los Angeles, Museo de Arte Contemporáneo de Miami; Public Art Fundación, Nueva York. Las recientes exposiciones incluyen Art Unlimited en la Feria de Basilea en Suiza y Wave UFO en la Bienal de Venecia (en donde en 1997 había recibido el premio para jóvenes artistas) y en el Museo Groninger de Holanda.

SIMBIOSIS Y CONTRASTES

MMori19 Mariko explora ideas y símbolos relacionados con la autonomía y la conexión con otros, lo que le ha sorteado todo tipo de críticas en su país natal, tan dado a huir de la individualidad y apostar por el trabajo conjunto. El trabajo de la artista aborda las cuestiones del individualismo occidental, dentro de una sociedad unificada y la noción de una conciencia colectiva oriental. Mori utiliza imágenes y personajes que sirven como un modelo para trascender los límites de nación, cultura y etnia. Mentalidad colectiva y espiritualidad en la cultura de masas son también de interés para la artista.

Mori también se ha ocupado de lo que llama la experiencia cosmológica de nuestros antepasados. Con este fin, visitó y documentó todo tipo de monumentos megalíticos en Japón y Escocia. Estos formaron la base de fotografías y una serie de exhibiciones de ultra-alta tecnología. Estas obras, que continuamente cambian de color, como Transcircle (2004), son la traducción actual de los antiguos modelos. De la misma manera que se usaron los megalitos y los círculos de piedra para hacer tangible el tiempo, estas exhibiciones reaccionan ante ciertos acontecimientos en el universo a través de un programa informático especial.

Mariko aprovecha el poder económico de su familia para crear sus obras. Estas son superproducciones en las que se utiliza maquillistas, estilistas, modistos, técnicos, iluminadores, joyas, vestuario y un equipo de filmación, expertos en composición, sonido, animación y diseño por ordenador, para crear un perfecto montaje pictórico. Son obras multimedia en donde se mezcla estéticas fantásticas entre la ciencia-ficción y la mitología japonesa, combinadas con influencias de la cultura popular moderna, diseño, moda, música, manga, tratamiento digital de la imágenes, música techno y neo-pop y la publicidad.

Mori hace uso de elementos tanto del milenario pensamiento y espiritualidad asiáticos como de la historia del arte occidental, las nuevas tecnologías y elementos frívolos contemporáneos, como puede ser la moda y la cultura pop, que luego combina en una propuesta ecléctica fascinante. No hay una frontera tangible entre lo natural y lo artificial, lo real y lo virtual, lo humano y lo tecnológico.

Su trabajo viene catalogado como una simbiosis de la tradición oriental y la más rabiosa innovación. Es, indudablemente, kitsch, pero no deja de ser multidisciplinar, esotérico, cósmico, metafísico, sobrenatural, actual y moderno. Sigue los patrones dictados por la cultura popular, como la figura del marcianito verde que podemos ver repetida en su escultura en Technogel y aluminio fundido Unidad (2002-2003).

“Mi obra es una revelación del pensamiento. Me encanta transmitir los ademanes esotéricos a través del mundo interior.”

Fotos paranormales fraudulentas 2008

Ganador del Concurso de Fotos Paranormales Fraudulentas 2008

Domingo 15 de junio de 2008

Tenemos un ganador del concurso de fotos paranormales fraudulentas 2008: “Blobsquatch”, creado por Becky Morse. Es difícil elegir un ganador de entre todas las entradas, pero me gusta el Blobsquatch porque – finalmente – explica por qué muchas fotos de criaturas criptozoológicas parecen estar fuera de foco. No es culpa del fotógrafo, ¡es la propia criatura!

Algunas de las entradas hacen una clara referencia a las boberías de Jaime Maussan, Ana Luisa Cid y Diana Perla Chapa, como la del “Hombre volador”:

08c-flying-manMis amigos y yo fuimos a México el fin de semana. Fuimos a una gran fiesta picnic. Cuando fuimos a explorar un poco en un sendero fuera de la fiesta. Miramos para arriba y vimos a una persona/humanoide/cosa elevándose lentamente. Claro, habíamos tomado unas cervezas. Si no hubiéramos obtenido 08c-hiding-alienesta foto, hubiera pensado que lo habíamos imaginado, pero realmente hay una persona volando en la foto… o eso es ciertamente lo que vimos.

Otras parecen referirse tangencialmente a los esbeltos marcianitos verdes que se ocultan detrás de los postes, como el que vemos en la imagen de al lado

http://paranormal.about.com/b/2008/06/15/2008-paranormal-photo-hoax-contest-winner.htm