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Fotografían a un piloto de platos voladores

Frenesí ovni encendido por oficial de la Fuerza Aérea

Otros reportan fenómeno extraño, experto digital ve un “posible piloto”

Por Joe Kovacs

© WorldNetDaily.com

Un coronel jubilado de la Fuerza Aérea que fotografió luces misteriosas coloridas, que volaban sobre el occidente de Arkansas la semana pasada, ha encendido un frenesí de interés en fenómenos aéreos no explicados. WND ha recibido numerosos informes de avistamientos similares a través de los E.U., mientras que un experto digital ha filtrado las fotos para revelar imágenes alarmantes de lo que él dice podría ser el “piloto” del artefacto no identificado.

“Creo que estas luces no son de este mundo, y siento un deber y responsabilidad de salir al frente”, dijo el coronel Brian Fields, quien pasó casi 32 años en el ejército pilotando jets de combate F-16. “No tengo idea de que eran”.

Fields, de 61 años, estaba en su casa de Van Buren, Arkansas, el 9 de enero momentos antes de las 7 P.M., él observó dos luces intensamente brillantes mientras miraba al sureste cerca del horizonte.

Fields sacó varias fotos de las luces blancas, amarillas y naranja usando una cámara digital Canon con 6 megapixeles de resolución.

La historia y las fotos fueron publicadas en WND y a partir de ahí se recibieron múltiples llamadas de otras personas que reportaban fenómenos similares, como Mike Holloway que estaba fotografiando al cometa McNaught desde el mismo pueblo de Van Buren.

Posteriormente un experto en producción digital en Columbia, S.C. analizó las fotografías tomadas por Fields usando varios filtros y un software.

“Me sorprendí”, dijo Mark Kirby, presidente y CEO de EIC Research, Inc.

Cuando Kirby hizo un análisis en blanco y negro de la imagen de luz ámbar, él notó que “parece una silueta limpia de alguien sentado detrás de una consola de mandos o de vuelo”.

Cuando examinó la luz naranja, dijo que el resultado le dio “un poco de miedo”, pues percibió que parecía como una cara que miraba fijamente.

“Puedes ver literalmente dos ojos y una boca”, dijo Kirby. “Parecía alguien que te miraba”.

Kirby, quien dice que realmente no cree en vida extraterrestre en otra parte del universo, se pregunta, “¿podría esta ser la primera foto real de visitantes de otro planeta?”

Stephen Richard Armour, un misionero americano que trabaja como productor de videos en Brasil desde 1977, piensa que el acontecimiento podría probablemente ser una broma similar a una que él vio.

“Algunos niños listos habían tomado una botella clara de coca (de 2 litros), la invirtieron y le hicieron pequeños agujeros de respiración en la tapa y uno exactamente en el centro del fondo invertido”, dijo. “Entonces pusieron una vela encendida en la tapa, pegaron un palillo de dientes atado a una cuerda en el agujero central y después colgaron una cuerda negra de cerca de 50 pies más o menos abajo de un papalote negro. Cuando volaron el papalote, era suficiente con tirar la botella de coca con la vela hacia arriba, que entonces era muy convincente, para que se moviéra hacia arriba y hacia abajo (como un yoyo) con el papalote”.

Armour sugiere que Fields, que honestamente reportó lo que él vio, fue “simplemente engañado”.

“Ningún extraterrestre, ningún demonio”, dijo, “solo muchachos o adultos malévolos con cierta variación del truco del papalote”.

http://www.wnd.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=53841

El primer informe apareció aquí:

http://www.wnd.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=53820

Pero Armour está equivocado. En realidad se trata de un Nuevo modelo de plato volador para cabezas, del que ya habíamos informado acá:

http://www.anomalia.org/perspectivas/fotosets/bob_burbuja.htm

El robot de Falkville (Primera parte)

EL ROBOT DE FALKVILLE

Durante la gran oleada de 1973 en los Estados Unidos, un policía norteamericano logró tomar cuatro fotografías de un insólito ser cubierto con un traje plateado.

Era justo después de las 10 de la noche del 17 de octubre de 1973, cuando el policía Jeffrey Greenshaw, de Falkville, Alabama, estaba descansando en su casa. De pronto sonó el timbre del teléfono. Se trataba de una llamada de emergencia. Al otro lado una vecina a la que el policía conocía muy bien, informó que acababa de ver aterrizar un platillo volador con luces destellantes, en una pradera al Oeste de la ciudad. Greenshaw, de 26 años, estaba fuera de servicio en ese momento, sin embargo decidió ir a investigar. Saltó de su asiento y salió corriendo hacia su vehículo, el coche radio patrulla oficial. En pocos minutos se presentó en el lugar donde la señora dijo haber visto posarse el ovni, y realizó una inspección ocular: el terreno era despejado (una pradera) y ahí no había absolutamente nada. Subió de nuevo al coche y siguió un poco por la carretera, hasta llegar a otra ruta, a la izquierda, de menor importancia, pues era de gravilla y estrecha. Se introdujo por el camino, bien atento a lo que pudiera haber a ambos lados del camino, iluminados por los faros del vehículo.

Había recorrido solo unos cientos de metros por aquella carretera, cuando vio caminando por ella a un hombre, al menos eso fue lo que el policía pensó. Era aproximadamente del tamaño de un ser humano adulto. Detuvo el coche a unos pocos metros de él y descendió para preguntarle quién era y si le podía ayudar en algo.

“Cuando le vi, estaba parado en medio de la carretera. Paré enseguida el auto y le pregunté si era extranjero, pero no salió ningún sonido de su boca”.

La figura de aquel ser quedaba iluminada tenuemente por las luces cortas del automóvil que, además, no lo enfocaba directamente, ya que el camino trazaba ahí un recodo pronunciado. Aquella figura estaba a unos 25 metros del policía. Jeffrey lo llamó dándole voces; pero el hombre no respondió. Se acercaba lentamente, andando con torpeza. Entonces el policía observó que la figura iba vestida con un traje de aspecto metálico, enterizo, una suerte de “mono”, y cubría su cabeza con un casco, de manera que ésta sólo era visible por su parte frontal. Una antena parecía brotar de la parte superior del casco. Fue entonces cuando Greenshaw relacionó aquel ser con el “platillo volante” que había mencionado su vecina. Tomó su cámara Polaroid y enfocó hacia aquella extraña silueta, que se encontraba ya a 15 metros de él. Obtuvo una primera fotografía. El enigmático ser no se inmutó: prosiguió lentamente su avance, tomando el policía una segunda fotografía cuando se hallaba a 6 metros, y una más, cuando estaba a 3 metros, que fue la menor distancia a la que estuvo el personaje.

Encendió la luz giratoria de su coche; entonces el extraño ser se detuvo un instante, como desconcertado. Luego la figura dio media vuelta y echó a correr “más rápido que cualquier ser humano que haya visto alguna vez”.

Enfocó y pudo divisarlo corriendo en dirección a Lacon, que dista de Falkville unos 5 kilómetros. El policía no lo dudó, subió a su coche con la intención de perseguirlo y darle alcance. Pero tanto aceleró al arrancar, que el automóvil derrapó deslizándose a la cuneta. Greenshaw maniobró durante unos instantes hasta recuperar el control del coche y enfilar de nuevo la carretera. Cuando finalmente lo logró, condujo bien atento mirando en todas direcciones.

En todo el trayecto hasta Lacon no halló ni rastro del mismo. Parecía haberse esfumado. “Este es el final inconcluso de lo que parece ser una historia forzada”, escribió Charles Bowen, editor de la Flying Saucers Review.

El mismo Bowen aclaró:

“Las cuatro fotos muestran una criatura que parece vestida con papel de aluminio, volteando gentilmente su cara hacia la cámara”.

Por su parte Antonio Ribera escribió:

“Si realmente las fotos de Greenshaw fuesen auténticas (posibilidad que no debemos descartar) entonces el documento tendría un valor extraordinario. Sería, ni más ni menos, la única fotografía que poseeríamos de un ser del espacio, de un extraterrestre”.

Esta es, a grandes rasgos, la historia del Robot de Falkville. Una historia polémica que sería acompañada de acaloradas discusiones en el seno mismo de la comunidad ufológica. Algunos autores como Colman von Keviczky, la aceptan como auténtica; otros, como Marion Webb, Walter Andrus, Ralph Blum, William Spaulding, James Oberg y John L. Acuff, la consideran un fraude.

Para seguir el hilo de los acontecimientos veamos la polémica principal entre von Keviczky y Spaulding. A continuación presentaremos la traducción de los trabajos del primero, aparecido en el libro de Henry Durrant Premierés enquetes sur les humanoides extraterrestres (hay traducción al español Humanoides Extraterrestres, Javier Vergara, pero por alguna extraña razón en ella no aparece este artículo); y del segundo, publicado en The MUFON UFO Journal; seguida de la réplica de von Keviczky y de algunos comentarios finales de un servidor. Note el lector el estilo paranoico y militar (“operaciones estratégicas de gran envergadura”, “verificación territorial”, “brigadas espaciales”, “movimientos estratégicos tácticos”, “fuerza de intervención galáctica”, “unidades tácticas”, “zona objetivo”, etc.), tan característico de von Keviczky.

FOTOGRAFÍAS DE UN HUMANOIDE OBTENIDAS POR UN CABO DE POLICÍA EN EL PERÍMETRO EXTERIOR DEL ARSENAL REDSTONE, ALABAMA, USA.

Por: Colman S. Von Keviczky

-Analizadas por la Intercontinental UFO Research and Analytical Network, 35-70, 75th street, suite 4G, Jackson Heights, N.Y., 11372, USA, Sr. Colman S. von Keviczky, M.M.S.E., cdt (Ret.) coordinador.

-Con la cooperación de Deutsche UFO-IFO Studiengemeinschadt e V., Postfach 17185, D-62 Wiesbaden-Schierstein, Sr. Karl L. Veit, coordinador asistente.

-Copyrighted por ICUFON-DUIST e V., 1974.

Resumen: Cuatro fotografías de una criatura humanoide no identificable como siendo de origen terrestre (el sujeto investigado no pudo ser aprendido ni por la policía local ni por la del condado).

Fecha y Lugar: 17 de octubre de 1973, entre las 22:30 y las 23:00, hora local. Oeste de Falkville, condado de Morgan, Estado de Alabama, Estados Unidos de Norte América.

Fotógrafo y origen del documento: Jeffrey Greenhaw, 23 años, cabo de policía de la comunidad de Falkville (dimitió el 15 de noviembre de 1973).

Aparato: Polaroid Color Pack No. 2; formatos 107, blanco y negro, y 108, color.

Copias negativos de los originales Polaroid, relatos y documentación en los archivos de ICUFON y DUIST.

Dirección actual de Jeffrey Greenhaw suprimida por razones de seguridad.

Perfil del cabo de policía Jeffrey Greenhaw: Jeffrey Greenhaw, 23 años, diplomado por la Academia de Policía del Estado de Alabama, fue electo por su comunidad como cabo de policía por el consejo municipal de Falkville, Alabama. La oficina de policía de este poblado (22 habitantes) depende de la oficina del sheriff del condado de Morgan. Sheriff: John C. MacBride.

Antes del 17 de octubre sus conocimientos sobre el asunto ovni no pasaban los del lector medio. “Había oído hablar de reportes anteriores de ovnis, hechos por las unidades de patrulla o del condado. Mas hasta esa noche yo me burlaba. Como había oído hablar de los ovnis, llevaba conmigo un aparato Polaroid. Pero no sabía qué podía ver o encontrar de improviso que pudiese tener algún interés en mi trabajo”, precisó Greenhaw en una carta al ICUFON, fechada el 17 de abril de 1974.

La idea de adquirir un aparato Polaroid, para poder justificar con pruebas fotográficas las infracciones cometidas en el sitio, lo define inmediatamente como un cabo de policía prudente, respetuoso de la ley. Su correspondencia con el ICUFON comenzó siete meses después de su experiencia. Muestra un individuo inteligente, de espíritu sereno, con dominio de sí mismo. Por todo esto, no fue, afortunadamente, influenciado e infectado (sic) por la literatura ovni marginal, o transformado –como acontece muchas veces- en “profeta espacial”. No escribió libros acerca de su experiencia. Actualmente trabaja duramente, para sobrevivir, como carpintero.

1 – CIRCUNSTANCIAS QUE MOTIVARON EL INCIDENTE

El desembarco en Falkville, Alabama, de un miembro de la tripulación de un ingenio espacial es una más de una cadena de operaciones de gran envergadura, que se realizó en los estados del Este de los Estados Unidos, entre el 11 y el 19 de octubre de 1973. Los mayores acontecimientos que se verificaron en esta operación estratégica organizada por una fuerza de intervención son los siguientes:

1. De septiembre a octubre de 1973: Vuelos esporádicos de verificación territorial, en combinación con el asunto de un submarino fantasma que dio la vuelta al Golfo de México. Informaciones parecidas fueron publicadas por la NASA ocho meses más tarde, el 22 de junio de 1974, en el boletín de información de las 6:30 de la NBS-TV (avisos sobre operaciones submarinas no identificadas: cap. Bruce-L. Cathie, 12 de marzo de 1965, Kaipura Harbour, Nueva Zelanda; capitán en jefe Julian Lucas, Ardanza, 30 de julio de 1967, S. S. Naviero, de la Argentine Shipping Line Co., Atlántico Sur; Ministerio de Defensa Noruego, del 12 al 27 de noviembre de 1972, submarino no identificado bombardeado con granadas por las fuerzas noruegas de la OTAN).

2. 11 de octubre de 1973: Dos trabajadores de los astilleros marítimos (Charles Hickson, 40 años, Calvin Parker, 18 años) fueron llevados a bordo de un ingenio espacial por tres criaturas que se parecían robots. Este examen de género médico, de cerca de veinte minutos, terminó en el hospital militar, donde las autoridades del Pentágono se inclinaron sobre el caso. No hicieron pública ninguna información (cable de la agencia UPI, 12 de octubre, 240B.)

3. 17 de octubre de 1973: Robot espacial de puesto de avanzada, fotografiado por un cabo de policía en servicio en la zona del perímetro exterior del Arsenal Redstone.

4. 17 de octubre de 1973: De noche, dos “brigadas espaciales” (48 ingenios) concentraron su atención sobre Wheeling (Virginia Occidental) – “… Si se produce cualquier cosa dramática, podría generar el pánico”, declaró un oficial el 20 de octubre alertando al principal noticiero de la mayor cadena de televisión americana.

5. 18 de octubre de 1973: Terrible explosión de un ingenio espacial en forma de cigarro, de 600 pies de longitud sobre un helicóptero de reacción Bell Huey, del Ejército americano. El ingenio espacial descendió sobre el helicóptero y, en unos segundos, lo elevó verticalmente de 1500 pies a 3800 pies de altura. Encuesta, verificada por el ICUFON, realizada por Howard H. Gallaway, secretario del ejército del Departamento de Defensa.

La operación: Los movimientos estratégicos y tácticos de operación de las fuerzas de intervención se basan en los reportes de los medios de información (UPI, AP), en los periódicos locales, The APRO Bulletin, Canadian UFO Report, y diversas publicaciones relativas a los ovnis; esto porque el Gobierno de los Estados Unidos, el Pentágono y la NASA, no ofrecieron ningún dato, debido a la censura por la seguridad nacional vedando los perímetros de los terrenos militares y federales y de sus instalaciones.

La primera manifestación, que duró una semana, de las fuerzas de intervención sobre los estados del Este fue precedida, durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1973, por reconocimientos de sondas en el Golfo de México, por ingenios submarinos en los mares (“submarinos fantasmas” señalados en la prensa) y por ingenios espaciales en los aires (“flota de ovnis” sobre el lago Livingston, Texas; “navío-base” lanzando pequeños ingenios encima de Bonham, Texas, sobre los estados costeros, de Texas a Florida. Se estimó que las zonas tomadas como objetivos eran los campos petrolíferos y las grandes industrias de Texas y de Louisiana, las instalaciones de seguridad costera y las fuerzas de la marina militar.

La invasión: La principal acción de la fuerza de intervención comenzó el 11 de octubre de 1973, en diferentes lugares, orientadas de Sur a Nornordeste, sobre el Golfo de México. Las unidades tácticas de los ingenios espaciales, protegidas por la noche, redujeron su altitud de vuelo, sobre la línea costera, y combinaron sus operaciones con bajadas, a partir de las naves-base, de ingenios de reconocimiento aéreo, aterrizajes, desembarques de equipo en zonas de baja densidad de población, especialmente en los estados del Mississipi (Este), Alabama y Georgia, y el 22 de octubre al Norte, por los Grandes Lagos y en Hartford City, Indiana.

Los estados del Este, incluidos en esta operación fueron, de Sur a Norte:

Louisiana, 16 de octubre: vuelos sobre los condados de Madison, Jefferson y Highland. Un ingenio rompe una barda y mata una vaca durante un aterrizaje.

Mississipi, 12 de octubre: En Jackson, un ingenio a 1000 pies de altura, grande “como una casa de cuatro pisos”; 11 de octubre: en Pascagoula, tres robots transportaron dos personas dentro de un ingenio espacial para examinarlas; 18 de octubre: en Gulfport, un ingenio espacial persiguió un taxi.

Alabama: Fueron registradas operaciones sobre el estado, e 17 y el 18 de octubre. La actividad de los grupos tácticos cubrió los siguientes condados: Conecuh, ingenio en forma oval sobre Evergreen; Pike, se observó una luminiscencia verde sobre un depósito de remolques; Montgomery (norte) y Bullock, objetos rodeados de una luminiscencia verdosa; después, sucesivamente, Martin Lake y Costa River y los condados de Shelby y Tuscaloosa. Y la capital del estado Birmingham. En Gadsden, condado de Etowah (a 39 millas del Arsenal de Redstone), un objeto enorme, plateado, en forma de sombrero mexicano, con una almohada y remaches identificables, dio una vuelta de fondo; finalmente, en el condado de Morgan, en Falkville, un robot espacial fue fotografiado por un cabo de policía, a 17 millas del Arsenal de Redstone, en Huntsville, condado de Madison.

Zona objetivo calculada para Alabama: el Centro de Vuelo Espacial George C. Marshall y el Arsenal de Redstone, en Huntsville.

Georgia, 16 de octubre: En Roma, un equipo de reporteros observó y fotografió un “guisante oval” rojizo; 17 de octubre: en Atenas, dos criaturas de cuatro pies de altura, vestidas con uniforme plateado, fueron acogidas ¡a tiros de pistola! 19 de octubre: en Tifton se observó una criatura “de aspecto metálico”.

Este verdadero” corredor aéreo” siguió hacia el Nornordeste.

El camuflaje: Para calmar la inquietud creciente de la población, provocada por este acontecimiento espacial, las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos difundieron, el 18 de octubre, un comunicado explicando sus pruebas atmosféricas a gran altitud, lanzadas de la Base Aérea de Elgin, en la Florida, más, afortunadamente, estas pruebas no coinciden con las observaciones hechas por los habitantes, y verificadas por las autoridades de la policía local y del estado. Realmente se sabe que las pruebas realizadas en la alta atmósfera no pueden llegar a cazar, a baja altura, taxis, camiones agrícolas o matar vacas; en un caso eventual de un ingenio espacial pilotado, lanzado secretamente en el centro de Vuelo Espacial George C. Marshall, de Huntsville, un astronauta no aterrizaría en la noche ni bajaría en una carretera campestre desolada, para lanzar maniquíes delante de una patrulla de policía armada.

Más ridículas las explicaciones del Arsenal de Redstone y del centro de Vuelos Espaciales George C. Marshall, afirmando que el cabo de policía Greenhaw había fotografiado un bombero de la NASA en su traje ignífugo. Pero entonces ¿qué hacía ese bombero del Centro de Vuelo Espacial paseándose a 17-20 millas de ahí, a media noche, en plena oscuridad, en una carretera desierta y sin ningún extintor? ¿A qué incendio se dirigía?

Continuará…

El extraño cuento de Ronnie Hill

Por: Aaron Sakulich

Por: Aaron Sakulich

El estudio del fenómeno ovni es, a veces, altamente contradictorio. Los entusiastas de los ovnis lucharán hasta su último aliento para convencer al mundo de que cierto caso, que no tiene ninguna evidencia física detrás de él, es absolutamente verídico; aún más, en otras ocasiones, casos que tienen por lo menos algo físico son ignorados.

Por ejemplo, tenemos el caso de un muchacho llamado Ronnie Hill, de 14 años, del condado de Pamlico, N.C. En la tarde del 21 de julio de 1967, jugaba en el jardín de su familia, al parecer solo, cuando un olor extraño llenó el aire. Era tan malo que hizo que sus ojos comenzaran a llorar; repentinamente comenzó a preocuparse de que este aroma maloliente tuviera que ver con el aterrizaje de una nave espacial en un campo cercano. Pensando, correctamente, que nadie le creería si dijera que había visto un platillo volador, corrió adentro para buscar una cámara fotográfica portátil Kodak.

Volviendo a la escena, Ronnie vio que la nave espacial, una cosa blanca esférica que él estimaba de unos nueve pies de diámetro, de hecho se había posado en el campo próximo. Siniestramente, detrás del artefacto caminaba una criatura vestida con un traje plateado brillante, con piernas delgadas, finas y una cabeza de gnomo de gran tamaño. Llevaba un objeto negro que insertó y luego retiró de la tierra, y después volvió a la nave, que salió a lugares desconocidos. En la estela de la nave, Ronnie podía oler algo similar al gas propano, pero la cosa que más lo asustó de toda esta escena de pesadilla fue el silencio absoluto. Ningún pájaro gorjeando, ningún insecto zumbando, nada.

A primera vista, ésta es la clase de encuentro extraterrestre que ocurre a diario. Bien, supuestamente ocurre todos los días. ¿Alimento, quizás, para los tabloides? ¡No! Porque Ronnie Hill, en un acto de valor o de total insensatez, tomó una fotografía del monstruo del espacio antes de que él volviera a su nave y saliera para las estrellas.

¿La prueba indiscutible de que los extraterrestres del espacio han aparecido en la tierra para secuestrar su suciedad y asustar a sus niños? Quizás sí. Tal vez no. Hay varias cosas significativas sobre la fotografía:

A pesar del hecho de que éste es supuestamente el santo grial de los entusiastas de los ovnis, una fotografía genuina de una criatura del espacio, ni los negativos ni la foto misma han sido examinados nunca por un especialista de fotografía. Cada año, quizás cada mes, los entusiastas de los ovnis envían docenas y docenas de fotos de platillos voladores absoluta y claramente falsas, para el análisis, pero ésta nunca ha estado en la pila.

En un examen cercano, aparte del monstruo del espacio y su nave, no hay nada en la fotografía que se pueda utilizar como referencia de escala. Ningún árbol en el fondo, ninguna casa, nada. Hay algunas líneas verticales en la parte superior y el fondo que sugieren hierba y árboles, pero no tenemos nada por lo que podamos juzgar exactamente el tamaño de la criatura. ¿Diez pies de alto? ¿Dos pulgadas de alto? Sea usted el juez.

La criatura misma tiene una cabeza enorme o está usando un sombrero extraño. Más interesante, sus piernas parecen más o menos afiladas debajo de la rodilla. De hecho, sus espinillas son invisibles en algunos puntos, y hay un punto brillante y una línea débil en el lado derecho de la criatura que implica que tiene realmente dos rodillas en ambas piernas, para un total de cuatro. Su mano izquierda no es claramente evidente, y su mano derecha es ocultada por el “objeto negro”, que aparece ser similar a una bola de boliche. El punto es, la foto es bastante borrosa, y tiene muy poco contraste, que uno no puede incluso ver al monstruo en su totalidad, mucho menos determinar si es verdadero o no.

La criatura está, supuestamente, a 15 pies más o menos del muchacho, y aparece mirar directamente hacia él con ojos que brillan intensamente. ¿Por qué permitió que el niño tomara una foto de él? Parece no haberlo notado por completo. Tal vez sólo estoy tirando, pero si estuviera implicado en operaciones clandestinas de tomas de muestras de terreno en un mundo extranjero, y alguien me ve, yo, ya sabes, lo golpearía. O por lo menos lo asustaría un poco. Pero eso es lo que yo haría.

El punto es que la fotografía misma deja mucho que desear. Pero los entusiastas de los ovnis han defendido causas más débiles. ¿Un muchacho de 14 años, a quién los profesores y los padres describieron como un tipo honesto, decente, sería considerado un testigo altamente confiable? Realmente, no tanto. La primera cosa que el joven hizo después de obtener su fotografía fue conseguir un copyright de ella, asegurándose de que todos los beneficios de la venta de la foto fueran para él. Considero esto una crítica maldita de nuestro sistema educativo moderno, cómo en 1967 un muchacho de 14 años sabía hacer esto, y un hombre de 25 años no tiene hoy ninguna idea de cómo incluso comenzar el proceso de copyright.

De todas formas, la segunda cosa que hizo el muchacho fue enviar una copia de su foto por correo a una revista ovni. Tristemente, eran insolventes y no podían comprar la foto del muchacho, pero el editor de la revista retransmitió su correspondencia al investigador John Keel.

Así que Ronnie Hill deseaba obtener beneficios económicos de esta foto. No hay nada malo con eso. La gente involucrada con los ovnis hace rutinariamente fortunas de contar sus locas historias. ¿Qué es lo que hace que su caso, uno con la evidencia potencial para que el mundo cambie, diferente de los cuentos de otros? Abducidos tales como Stefan Michalak y Travis Walton han hecho fortunas y reclutado ejércitos de verdaderos creyentes sin evidencia física, mucho menos una fotografía.

Hay pocas dudas en mi mente de que esta cosa entera fue un fraude de Ronnie en un intento por conseguir algo de efectivo rápido. La manera en que actuó y lo piojoso de la broma gritan el fraude. En todas partes he encontrado un informe del International UFO Museum & Research Center de New México, que enlista el caso de Ronnie Hill como un “fraude fotográfico -modelo pequeño más cáscara de huevo” pero no hay ninguna explicación en cuanto a cómo se llegó a esta conclusión.

Suponiendo que es fraude, ilustra una paradoja algo rara: Si vas a intentar hacer dinero con tu historia de ovnis, menos evidencia es mejor que más evidencia. Si Ronnie Hill no hubiera tomado su foto y sólo hubiera escrito una historia de su encuentro, seguro que él habría podido venderla a alguien. Incluso pudo hacer un libro y una película de reparto. Porque cuando hay solamente una historia para contar, la única manera para que los escépticos la prueben es intentar despiezarla, demostrar las inconsistencias, y así sucesivamente. Cuando uno trae una pieza real de evidencia física, tal como una fotografía, hay análisis científicos imparciales que pueden ser realizados. Esta es la mayor tendencia en el campo de los ovnis; cuanto menos evidencia de que sucedió algo, más famoso llega a ser el incidente. Los casos basados sólo en el testimonio de una sola persona se consideran verdad irrefutable; casos donde hay una cierta clase de evidencia física real, tal como el caso de Ronnie Hill, caen por el camino. ¿Significa esto que incluso los más duros entusiastas de los ovnis no pueden mirar la foto de frente? ¿Es un ejemplo de una cierta clase de ceguera institucional? No lo sé. Todo lo que sé es que a pesar de que los entusiastas de los ovnis afirman que están interesados en encontrar evidencia física de que nuestra tierra está siendo visitada por monstruos de más allá de la luna, los casos que tienen evidencia física permanecen sin investigar.

http://media.www.thetriangle.org/media/storage/paper689/news/2007/01/12/EdOp/The-Strange.Tale.Of.Ronnie.Hill-2628605.shtml?sourcedomain=www.thetriangle.org&MIIHost=media.collegepublisher.com

Más información en:

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/08/el-marcianito-de-ronnie-hill.html

Los raelianos de Clitoraid te piden que adoptes un clítoris

Culto sexual ovni pide a los asistentes a la AEE que “adopten un clítoris”

http://www.ynot.com/modules.php?op=modload&name=News&file=news_article&sid=22382

Por Darklady

Las Vegas, NV -Mientras que la inmensa mayoría de la Adult Entertainment Expo 2007 se centra en el ángulo de realizar las fantasías sexuales, hay algunos estands de gente impaciente, sincera con una agenda aparentemente más seria. Naturalmente, la sexual y espiritualmente conflictiva XXXChurch.com echó mano de un grupo de mujeres buenísimas mientras justifica su acción con un “Jesús ama a las estrellas Porno” versión abreviada del Nuevo Testamento, pero este año están unidos por el trabajo misionero de vender baratijas de Santa Helena (la que cada día está más buena) -y un grupo religioso igualmente excéntrico con una causa más sensata: colectar dinero para restaurar quirúrgicamente los clítoris de mujeres africanas mutiladas.

 Encontrarás al personal, sobre todo femenino, de Clitoraid.org caminando por el piso de la exhibición vendiendo globos “Adopte un clítoris” o detrás de su estand vistiendo camisetas con el mismo lema, repartiendo postales llenas con información sobre su loable causa, y animando a los asistentes para depositar su donativo en una caja pequeña. Los que se acercan por más detalles pueden ver un infomercial que pasa todo el día y, si preguntan, ven que la pequeña Panteha Naghi muestra su película gráfica y perturbadora sobre el procedimiento que roba a muchas mujeres africanas su capacidad para el placer y, como ella lo explica, “su feminidad”.

Además de su trabajo con Clitoraid, Naghi también está implicada con Raelsgirls.com, un colectivo amistoso industrial de los miembros de la religión Raeliana que promueven la “espiritualidad para el siglo XXI por la que la sensualidad, la sexualidad, el placer, y la realización se puedan utilizar como herramientas para ayudar al ¡CRECIMIENTO ESPIRITUAL!” según un volante rosa disponible con la tarjeta de Clitoraid.org.

Algunos pueden recordar que en 2002 el grupo, que cree que los extraterrestres del espacio crearon la raza humana y que la evolución es un mito, sacudió al mundo con el aviso de que la química raeliana Bridgette Boisselier había clonado una docena de bebés, incluyendo uno llamado simbólicamente “Eva”. ¡Ay!, cuando la comunidad científica y la prensa pidieron pruebas -con Texas amenazando con quitarle a los padres a cualquier bebé clonado- la promesa se clonó y sus explicaciones científicas se vaporizaron.

Tal vez es menos conocida la campaña del grupo Stemaid.com, que afirma hacer una terapia no aprobada por la FDA de células de vástago disponibles para los que buscan una curación a una amplia variedad de enfermedades, incluyendo autismo, parkinson, hepatitis, lupus, esclerosis múltiple, y Sida.

El esfuerzo científico más reciente ha abrazado que el fundador de los Raelianos y antiguo periodista especializado en automovilismo convertido en entusiasta de los ovnis Claude Vorilhon (alias “Rael”) es la construcción de un “hospital del placer” en Burkina Faso (África del Oeste), con personal de doctores entrenados por un doctor Raeliano que afirma haber perfeccionado una cirugía por la cual él utiliza lo que Naghi y la literatura de Clitoraid.org describen como “la raíz” del clítoris para reconstruir un cuerpo eréctil sano y funcional. El nombre del doctor en cuestión parece depender de la fuente, ya que se cita a un francés Dr. Foldes y un Dr. Lankoande.

Prohibida en América, Australia, Canadá, y el Reino Unido, la práctica comúnmente llamada mutilación genital femenina, todavía ocurre en muchos lugares del continente africano. Aunque está asociada con algunas sectas musulmanas, un número de sectas cristianas también endosan variantes, que van desde el retiro del clítoris, al retiro del clítoris y los labios circundantes o, en los casos aún más extremos, el retiro del clítoris y los labios, seguido por la costura de la vagina con solo una abertura para la menstruación y la orina. Se cree, con razón, que el proceso -que las ancianas de la aldea hacen primitivamente con piezas agudas de metal o quirúrgicamente en manos de doctores- desalienta a las mujeres de un comportamiento sexual sancionado. Mujeres a las que no se les ha practicado el procedimiento se les ve como no casaderas y a menudo se les condena al ostracismo.

Naghi, cuya sincera oposición a lo que ella describe como “práctica barbárica” no tiene dudas, espera que especialmente las mujeres más viejas busquen la cirugía de restauración una vez que se construya el hospital del placer. “Estamos esperando que, teniendo un lugar en donde se pueda hacer la cirugía de reconstrucción, ellas puedan ser operadas y pueden recuperar su sensación, entonces será menos probable que las más viejas mujeres continúen la tradición”.

Los escépticos precisan que no todas las mujeres que han sufrido la escisión conservan una “raíz del clítoris” con la cuál trabajar, mientras que otras temen que el corte adicional de los órganos genitales accione ansiedad y depresión. Algunos proponen que, como Clonaid, la meta que suena loable es simplemente otra manera por la que Rael y sus seguidores consigan dinero y atención a su sistema de creencias.

No obstante, los fanáticos del porno y los iniciados de la industria que aprecia el clítoris rellenaron con dólares la caja de donativos del grupo durante la AEE, esperando financiar las cirugías -una vez que exista el hospital, por supuesto. Según Naghi, “lo que estamos haciendo es colectando fondos de modo que ellas puedan tener la operación gratis, y para equipar y construir el hospital. Nosotros, pienso, hemos comprado la tierra sobre la cual será construido el hospital, pero el edificio tiene que ser construido y la tierra ser despejada y todo el eso”.

Es decir es posible que exista alguna tierra en África del Oeste en donde, si se ha pagado, puede ser construido un hospital donde los doctores, que pueden estar entrenados en un procedimiento basado en anestesia local que pueda o no pueda existir, tal vez devuelva una cierta sensación a las mujeres bastante valientes que se paren en su propio país y se enfrenten a una vida donde sus cuerpos reconstruidos las harían parias sociales que se espera hagan campaña contra las varias formas de mutilación genital femenina. Tal vez.

Los donantes pueden obtener recibos y ver copias de lo que se afirma es el estatus de la organización no lucrativa.

http://darklady-produc.livejournal.com/113060.html

Yo sé porqué los extraterrestres no aterrizan

Review: I Know Why the Aliens Don’t Land! by Jeremy Vaeni

Por Daniel Brenton

La obra de Jeremy Vaeni I Know Why the Aliens Don’t Land! es un libro atrayente que nos absorbe, luego nos embroma, nos frustra, y finalmente nos entrega a su manera. Como adición reciente al cuerpo cada vez mayor de la literatura de abducciones extraterrestres, las observaciones muy personales de Vaeni son probablemente las respuestas más claras al fenómeno en la memoria.

¿Me gusto el libro?

Sí.

¿Recomendaría el libro?

Hm…

(Uh oh. Tengo que pensarlo)

Si fuera Roger Ebert, dando una opción entre “pulgares arriba” y “pulgares abajo”, elegiría definitivamente los “pulgares a la izquierda”.

¿Por qué? – depende de lo que deseas que fuera el libro.

Si estás buscando respuestas rápidas y una narrativa linear, numeroso eventos que te pongan los pelos de punta, extracciones quirúrgicas de implantes, y discusiones analíticas sobre lo que están haciendo esos pequeños individuos invadiendo nuestros hogares y cuerpos, vas a estar decepcionado.

Pero si deseas una respuesta significativa en cuanto a lo que están haciendo esos pequeños individuos invadiendo nuestros hogares y cuerpos, lo obtendrás, como el teniente Coronel Philip Corso diría, si puedes tomarlo.

El estilo de Vaeni es raro y enganchador, y constantemente salta de una forma de exposición a otra, dando sus puntos en el estilo que él juzga más adecuado para el momento. La “espina dorsal” del libro es el uso de una entrevista en curso -un elemento empleado nada menos que por Aristóteles en sus Diálogos– entre un “Norm De Plume” y él mismo. Más allá de esto, el libro es un kaleidoscopio de técnicas narrativas, incluyendo recortes de noticias, poemas, y narrativa tanto en primera como en tercera persona. Aunque no nacido del blogging y del Internet, su estilo se parece mucho al de la blogosfera -rápido, noqueador, e irreverente.

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http://www.danielbrenton.com/2007/01/16/review-i-know-why-the-aliens-dont-land-by-jeremy-vaeni/