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El robot de Falkville (3)

V – CÓMO DESACREDITAR LOS DOCUMENTOS

Paralelamente a la supresión del testigo como tal, también era necesario negar su credibilidad, ciñéndose a los cuatro documentos fotográficos originales.

A partir del 5 de noviembre de 1973 comenzaron a correr rumores de que las cuatro pruebas negativas eran falsas: Greenhaw habría fotografiado un traje noflamable alquilado a los bomberos de la NASA, del centro de Vuelos Espaciales de Huntsville.

El 5 de septiembre de 1974, el señor Frank Sikora, periodista de The Birmingham News, publicó las fotografías comparativas con el título “La criatura espacial de Falkville tiene buenas señas de ser falsas”. Entretanto, en contacto con el representante en Georgia del NICAP, vistió un air force fire-fighting silvery uniform de la NASA (un uniforme plateado contra incendios de la Fuerza Aérea), colocó aquí y allí algunas piezas metálicas y posó delante de la cámara fotográfica. Dejando caer algunas lágrimas de simpatía por ese pobre Greenhaw que se había dejado engañar, pretendía que todas las desgracias que le habían acontecido eran puras coincidencias.

La sustancia de este artículo, así como la comparación fotográfica, fueron publicados en el boletín del NICAP, The UFO Investigator, de octubre de 1974, con el título: “La pesadilla del cabo: ¿verdad o mentira?”

A primera vista, la comparación es impresionante. Un examen más minucioso reduce la similitud; y ésta aún es menor (si se puede escribir así) porque:

El Dr. Ralph Blum1 señaló en los simposios de MUFON y del APRO, durante junio de 1974, los rumores que corrían sobre estas fotografías. Fue por eso que el 14 de noviembre de 1974 el señor Colman S. Von Kevitzky envió una fotografía del robot al Centro de Vuelo Espacial George C. Marshall; recibió una respuesta, fechada el 22 de noviembre y firmada por Joseph M. Jones, director de asuntos públicos (ref. CAOI) negando el empleo de cualquier traje plateado ignífugo, siendo el servicio de incendio del Centro asegurado por el Ejército.

Poco más tarde, el señor Colman S. Von Kevitzky escribió, el 6 de diciembre de 1974, al Departamento de la Armada, Arsenal Redstone, Alabama 35 809; recibió una respuesta fechada el 13 de diciembre y firmada por David G. Harris, oficial de información (ref. AMSMI-G). Ahí, el señor Harris da los pormenores sobre los trajes utilizados por el Ejército; asegurando que, habiéndose sugerido el caso de utilización sin autorización, se hizo una inspección minuciosa en Redstone; junto a la carta se envió una fotografía de un traje ignífugo. Es gracias a esto que, en comparación con los pormenores de la estructura, se puede percibir la evidencia de la maniobra de descrédito emprendida por The Birmingham News y proseguida por The UFO Investigator.

Si esto fuera una simulación perpetrada por Greenhaw no se mantiene, por el hecho de que Falkville es una pequeña comunidad donde toda la gente se conoce. Si fue una simulación perpetrada por un tercero tampoco se sostiene, pues implicaría muchas más personas incluidas en e golpe, y hacer una verificación en los almacenes de uniformes del Ejército.

Por todas estas razones, el 18 de junio de 1975, el señor Colman S. Von Kevitzky dirigió un pedido cortés al Honorable George C. Wallace, Gobernador de Alabama, con vista a la rehabilitación pública del cabo de policía Jeffrey Greenhaw.

Este pedido fue apoyado, el 24 de junio de 1975, por una carta al gobernador, firmada por el señor Jerome Eden, O.S.J., Caballero de Malta.

VI – RESUMEN DE LOS DATOS MILITARES

La llegada de las fuerzas de intervención comenzó el 11, y se volvió más activa entre el 17 y el 19 de octubre, sobre los Estados del Este de los Estados Unidos y parece constituir la primera manifestación militar de su operación estratégica coordinada. Esta llegada tiene un carácter limitado, bien planificada y organizada, sobre el territorio nacional de una de las mayores potencias militares y espaciales, y nos ofrece una demostración indudable de la superioridad estratégica y táctica de las fuerzas de intervención.

Este plano estratégico enfocó los territorios americanos y objetivos de importancia militar, como los campos petrolíferos y las industrias costeras sobre el Golfo de México; el mayor y más moderno complejo de investigación espacial, misiles guiados de carácter militar, el Arsenal de Redstone, que cubre 65 millas cuadradas al Suroeste de Huntsville (Alabama); el Centro de Vuelo Espacial George C. Marshall, en Huntsville; el depósito del fondo monetario de los Estados Unidos, y su reserva de oro, notas, tesoros de arte nacionales del fuerte Knox (Kentucky); la industria minera del carbón de Wheeling (Virginia Occidental); el ciclotrón, de Sandusky Bay; la instalación nuclear de la NASA, en Plum Brook; los canales y presas (barrera de Keystone Dam, Oklahoma); las instalaciones de defensa nacional, la Guardia Costera, las bases aéreas militares, los depósitos de municiones de la Marina, las otras zonas vitales no identificables en el “perímetro de seguridad” desconocido por censura gubernamental.

La experiencia de unidades tácticas y las operaciones sobre los objetivos físicos y vivos prefiguran las repercusiones de una invasión futura. Son: una actitud agresiva con un helicóptero; “picadas” sobre objetos y vehículos terrestres; persecución de vehículos comerciales; el terror utilizado contra los seres humanos; el empleo de robots de aspecto humano en operaciones sobre el terreno. ¿Por qué utilizar especialmente robots en la operación del Arsenal de Redstone? El número del 30 de septiembre de 1974 del Newsweek, en la columna de Ciencia, nos informa que en el momento de la” invasión” al arsenal estaba muy ocupado en la experiencia de una unidad móvil experimental (M.T.U.) llamada “el tanque del rayo de la muerte”, a base de láser, y que corrobora perfectamente los análisis precedentes, mas por la cuestión de obtención de informaciones sobre estas pruebas de material militar estrictamente confidencial. Según una agencia espacial (NASA), el “navío fantasma” del Golfo de México se debe considerar como una nueva arma estratégica de las fuerzas de intervención. Ya hace mucho tiempo que las autoridades navales (capitán Chevlan de la flota británica: “dos discos surgieron del Atlántico Norte y se elevaron verticalmente…”; capitán Torgrim Lien, del T.T. Javesta: “Un ingenio en forma de torpedo, escoltado por pequeños ingenios, surgió verticalmente del Atlántico, el 6 de julio de 1965”) observan armas anfibias en los Océanos Atlántico y Pacífico.

Luego de leer el análisis completo del mayor Colman S. Von Kevitzky leamos lo que publicó al respecto William Spaulding.

EL ANALISIS DE LAS FOTOGRAFÍAS DE FALKVILLE

POR: WILLIAM SPAULDING

“Desde que iniciamos con nuestros modernos medios de investigación (1974) nos han enviado fotografías de supuestos fenómenos no identificados, para ser evaluadas en nuestro centro. Es muy raro tener oportunidad de poder evaluar fotografías de presuntos ocupantes. Durante la oleada de 1973 (en los Estados Unidos) hubo docenas de noticias sobre “criaturas” directamente asociadas a la observación del fenómeno OVNI.

“Una imagen de estas, obtenida en la oleada de 1973, fue enviada para su análisis, por Walt Andrus, director del MUFON. Hemos utilizado nuestras técnicas de evaluación por computadora en más de 600 fotografías de OVNIs. Si podemos analizar un “objeto”, evidentemente también lo podremos hacer con la imagen de una criatura de aspecto humano. Las fotografías del humanoide de Falkville, Alabama, han sido sometidas, con la ayuda de una computadora, a las evaluaciones siguientes: realce de los contornos, separación de los colores, análisis de distorsión de los píxeles y digitalización.

“Realce de contornos. Toda la serie de imágenes ha sido sometida al análisis del relieve de los contornos, para poder ver los detalles de la criatura y conocer el estado de la superficie (fotográfica). Al realzar los contornos se consigue suavizar algunos de los reflejos de la luz, que estallan desbordando ampliamente el traje de color aluminio y ocultan los detalles.

“Al suprimir los reflejos y las facetas de la luz, este contorneado detalla también la superficie del traje. Esto permitió a los técnicos observar los detalles de su superficie, e identificar algunos fragmentos de hojas de aluminio pegados sobre el traje.

“Todos los diferentes modos de evaluación y de examen utilizados en estas fotografías se detallan en la Nota Explicativa del Análisis.

“Separación de colores: Todas las imágenes fueron sometidas a la técnica colorimétrica, a fin de comprobar en cada una de ellas su verdadero valor de gris (densidad), que se combina continuamente en densidad (nivel) y en espacio (zona). Esta técnica proporciona al fotógrafo analista datos sólidos sobre la fuente luminosa, su dirección con relación al tema fotografiado y la densidad real de la imagen. Se utilizó este método de comprobación para evaluar los datos del último plano. El resultado fue que se encontraron densidades anormales, difícilmente perceptibles por el ojo humano.

“Se examinó toda la serie de fotografías mediante escaneo, utilizando un densitómetro digital. Se registraron las zonas interesantes para una ulterior comparación entre las imágenes.

“Análisis de distorsión de los píxeles: El análisis de los píxeles (celda-imagen) se utilizó para evaluar la distancia aproximada de la imagen a la cámara o al testigo. Un programa especial subraya los contornos de la imagen; luego, esos mismos contornos (zonas) se aumentan y se miden los distintos cuadrados de los píxeles para verificar su rectilinealidad o la falta de esta. Debemos remitirnos a la imagen No. 4 que da la información píxel de distancia.

“Por regla general en materia de distancias, medidas a partir de datos de los píxeles es que: si los píxeles son rectilíneos, la imagen está cerca; si son ondulados, el objeto fotografiado está a la distancia.

“Digitalización: Se efectuó una digitalización de las imágenes para realzar los detalles ocultos. Los diversos modos de digitalización añaden claridad y resolución a la imagen con relación al original, y por lo mismo, aclaran las zonas oscuras, ponen de relieve las sombras, las partes bien definidas sobre la película y acentúan el contraste general de la película.

“Esta técnica pone de relieve los detalles de cada imagen, a fin de permitir medidas precisas sobre el tamaño, altura, anchura, posición, etcétera. La digitalización se realizó sobre video-micrómetro, que mide las dimensiones con un margen de error de una milésima de pulgada.

“Conclusiones: El consenso de los analistas fotógrafos es que las fotografías en cuestión no deben considerarse como una prueba sólida de una entidad extraterrestre. Los siguientes son los datos que determinan esa conclusión:

“a) La vestimenta de la criatura es un traje de bombero, fabricado con materiales ignífugos, como el amianto y otras fibras no conductoras e ignífugas, y después recubierto con una capa de aluminio.

“b) En las fotografías se utilizó un flash, que sobreexpuso la superficie y se reflejó en ella de forma brillante, enmascarando así detalles de fabricación evidentes.

“c) La densitometría digital reveló ciertas zonas de baja reflectancia, no atribuible a sombras. Un análisis posterior reveló que esas inconsistencias (anomalías) eran atribuibles a pedazos de hojas de aluminio, fijadas aquí y allá sobre el traje. Estos pedazos fueron colocados, probablemente, para ocultar los detalles de fabricación, tales como botones, cremalleras, insignias, etc.

“d) Los detalles anatómicos que figuran sobre las imágenes se consideran como normales (de aspecto humano) y comprenden: la longitud de los brazos, la posición de los miembros y sus tamaños correspondientes. El efecto de hinchazón de las piernas y los pies se debe al tipo de traje y no al cuerpo en el interior del mismo.

“e) La descomposición de la imagen, calculada teniendo en cuenta los puntos de referencia (sin tomar en cuenta las declaraciones del testigo) ha revelado que la criatura tenía una estatura de 5 pies 6 pulgadas a 6 pies (1.67 a 1.83 metros).

“f) En ausencia de datos seguros referentes a la cámara, parece ser que la fotografía se tomó a una distancia relativamente cercana. Se calcula que fue inferior a 12 pies (3.66 metros).

“En el mejor de los casos, estas fotografías no representarían sino una tentativa de una alegre serpiente de verano con la intención de asemejar una criatura espacial; el G.S.W. opina que ésta habría sido suscitada por la influencia de los medios de comunicación en los Estados del Sur en el curso de la oleada de 1973.


1 El Dr. Ralph Blum es diplomado por las Universidades de Harvard (EUA) y de Leningrado (URSS); recibió becas de estudio de la Fundación Fullbright, Ford y National Science Foundation; publicó The Simultaneous Man (1970) y Old Glory and the Real Time Freaks (1972), que le valieron los premios de la American Library Association. En 1974 escribió, con su mujer Judy, Beyond Earth: Man’s Contact with UFOs.Continuará…

El robot de Falkville (2)

II – EL INCIDENTE DE FALKVILLE

La comunidad de Falkville, con una población de 1,200 habitantes, esta situada en el Estado de Alabama, al Norte, en el condado de Morgan, entre Decateur y Culliman, a 35,400 kilómetros (sic) al Suroeste del Arsenal de Redstone.

El 17 de octubre de 1973, a las 22 horas, una mujer asustada (el nombre fue suprimido en el reporte de la Policía de Falkville) telefoneó al comisario, diciendo que había aterrizado una nave espacial al Oeste de la ciudad, en un prado, propiedad de Bobby Summerford, de Falkville-Campagne.

El cabo de policía Jeffrey Greenhaw subió a su carro patrulla y se dirigió al lugar, inspeccionó en los alrededores, pero no vio nada. Después viró a la izquierda, de una carretera pasó a otra, y los faros de su automóvil se reflejaron sobre un ser humano que parecía metálico, que se encontraba en medio de la carretera. Greenhaw paró, salió del automóvil, saludó amigablemente a la extraña criatura… pero no obtuvo respuesta. El extraño caminaba hacia él.

Entonces, Greenhaw sacó un aparato Polaroid, y cuando el ser estaba aproximadamente a 50 pies (115 metros), después a 20 pies (6 metros), siempre caminando, sacó dos fotografías. Más la criatura continuó hasta 10 pies (3 metros) del automóvil y paró. Se apresuró a retirar los negativos del aparato (un minuto), que salieron bien. Mientras se daba prisa, la criatura se volteó y comenzó a alejarse. Entonces Greenhaw encendió la luz azul de su automóvil, y dirigió el faro móvil, y vio que el ser corría por la carretera hacia el Sur, en dirección a Lacon.

Entró al automóvil con la intención de detener al sujeto, excitado por la forma no humana de huir del personaje. En ese momento parece que comprendió que el extraño podía ser un mimbro de la tripulación del ovni reportado. En su reporte al ICUFON explica:

“… en mi excitación debo haber pisado brutalmente el acelerador de mi patrulla. El automóvil derrapó, viró en medio de la carretera y casi fui a parar a un hoyo. Retomé el control del automóvil y lo hice retroceder, lo controlé y guié para afuera del polvo de la grava de la carretera”.

Con toda esta pérdida de tiempo, la criatura había desaparecido de vista. Greenhaw, con el faro móvil, recorrió toda la zona, dirigiendo el faro hacia los campos, el prado y el bosque, pero no vio nada. Por eso regresó a la estación de policía, en donde encontró el guardia de la noche, que tomaba su servicio; un poco más tarde llegó un amigo; pero ninguno de ellos podía dar crédito a la aventura, a pesar de las cuatro fotografías Polaroid que la probaban.

III – ANÁLISIS

Cuando se examina el comportamiento general táctico de los ingenios espaciales, se notan desde luego dos tipos diferentes:

Los ingenios, reaccionan inmediatamente a cualquier acción terrestre sobretodo eludiendo cualquier confrontación, deberían ser calificados como ocupados y pilotados por seres inteligentes. Mas ciertos tipos de ingenios reaccionan con algunos segundos o minutos de atraso, o cu comportamiento parece provocador, y deberían considerarse como ingenios de prueba teleguiados. El 3 de diciembre de 1967, en Ashland, Nebrasca, el comandante de un ingenio espacial mostró al patrullero de la policía del estado, Herbert Schrimer, como una sonda de reconocimiento teleguiada era lanzada y después traída a la base (caso examinado por la USAF y por el Comité Condon del Proyecto Colorado).

Desde el punto de vista de una operación militar que toma en consideración la hostilidad de los terrícolas, parece muy normal que las fuerzas espaciales produzcan un robot “de aspecto humano” para sus operaciones en el suelo. En este sentido, la criatura de Greenhaw, después de analizarla psicológica y cinéticamente, presenta una inteligencia tal vez más mecánica que viva (biológica).

La criatura: La criatura tenía unos 5 a 6 pies de altura (1.52 a 1.82 metros), era corpulenta, de una estructura corporal humana bien proporcionada. El cuerpo estaba dentro de un traje de una sola pieza, del género de traje espacial, con hojas metálicas brillantes, con largas manchas. La cabeza estaba cubierta con una capucha, con una antena corta en la punta. No era visible nada detrás de la visera en forma de corona, que daba vuelta a la nariz al nivel de los ojos, a pesar de que los falsees enfocaron la región de la cara (fotos 3 y 4). Un elemento de la cabeza lleva a pensar en un sistema de ojo eléctrico rotatorio por detrás del visor.

La forma de andar de la figura era rígida, silenciosa y el testigo no vio ni oyó ninguna voz durante el encuentro. Cuando Greenhaw comenzó a perseguir al humanoide, la fuga descrita en una carta del 17 de abril de 1974 decía:

“Corría de una forma bizarra, con movimientos balanceados de un lado a otro, los brazos abajo y pegados al cuerpo, parecía tener muelles en los pies para propulsarse, podía cubrir cerca de 10 pies (3 metros) en cada paso. Entré en la patrulla para perseguirlo (…) Iba más deprisa que cualquier otro humano que haya visto correr”.

Análisis cinético: Comparando las cuatro fotografías de la criatura al caminar con lo observado por el cabo Greenhaw, nos salta a los ojos la misma postura rígida del cuerpo del sujeto. La posición delos miembros son casi idénticas y rígidas y, con relación al tronco, no presentan movimiento, la flexibilidad vulgar de un ser humano al andar, ni como nuestros astronautas al caminar fluctuante, debido a la menor gravedad de la Luna. La forma de andar, la actitud, es más desarreglada. Las piernas constantemente separadas, las rodillas ligeramente curvadas hacia el interior, el tronco un poco colgado, sugieren un equilibrio del cuerpo muy inestable, y que sería mantenido mecánicamente. Esto es observable especialmente durante su giro a la derecha, por las piernas que parecen paralizadas en la foto 4, que es un indicativo preciso del movimiento guiado mecánicamente.

Un análisis cinético de las fotografías corrobora, sin ninguna duda, la declaración del cabo de policía, el que califica los movimientos de la criatura de “andar rígido”. Al caminar “con grandes saltos ligeros (…), más deprisa qu3e cualquier otro humano que haya visto”, precisamente una velocidad que no podía conseguir un carro patrulla de la policía, sólo podía ser guiado por telecomando, que guiaba al robot de la misma forma como lo había dejado.

Análisis psicológico:

a) La criatura que camina en medio de la carretera de grava no reaccionó al primer golpe brusco y cegador del faro del auto patrulla, no se giró, como un humano hubiera hecho, continuó imperturbable su camino, en medio de la carretera, hasta el automóvil;

b) Durante esta caminata, a 50 pies y a 20 pies dos flashasos lo iluminaron de nuevo, y no provocaron ninguna reacción;

c) La criatura paró de forma desafiante a 2 pies (sic, en realidad a 10) del cabo, y otros dos flashes le iluminaron la cara, sin provocar el más pequeño movimiento de defensa o susto, de manos o de cabeza;

d) Circunstancia notable: cuando Greenhaw acabó de tomar las fotografías y se precipitó para manipular el aparato dentro y fuera del vehículo, el telecomando consideró la situación en su propia perspectiva, sintió peligro, e hizo regresar al robot;

e) Las fotografías del lugar, tomadas a la luz del día, presentan a los lados izquierdo y derecho de la carretera de grava árboles densos y matorrales. Si se piensa que un ser inteligente (humano o criatura espacial) pudiera tener una confrontación desafiante con un agente de policía armado, nadie huiría corriendo media milla bajo la luz de los faros, cuando tenía la oportunidad de esconderse, detrás de los matorrales.

Análisis fototécnico: Las copias negativas de las cuatro fotografías Polaroid de nuestros archivos no muestran que los positivos y los negativos hayan sido “sazonados” (sic) antes o después de efectuarse un contratipo:

a) La superficie de gris esta repartida de manera uniforme en el negativo;

b) El negativo en color, que sigue en el archivo, así como las fotografías del lugar sacadas a la luz del día coinciden en general con las fotografías tomadas en la noche, así como con el relato del cabo Greenhaw;

c) Los reflejos del brillo crecen gradualmente con la claridad de la luz (50, 20, 10 pies) así como la descripción de la criatura que el señor Greenhaw hizo a ICUFON son una verificación honesta del incidente.

Del empleo de un revolver: “Cuando estaba enfrente de la criatura, en ese momento quise huir; pero estaba nervioso y tenía miedo de moverme. No tuve tiempo de pensar en el arma, porque el sujeto metálico no manifestó ningún rasgo de hostilidad. Pues bien, creo que pensé en eso, pero tuve miedo de lo que pudiera suceder si tomaba el revolver. En este momento yo estaba nuevamente sereno, deje que las cosas ocurrieran, y después tomé otras dos fotografías”.

IV – ESTALLA EL TERROR: DE FUERA …

Que las “autoridades de seguridad no identificadas” (sic) del gobierno usen de intrigas y abusen de la intimidación para con los individuos que producen pruebas irrefutables, contrarias a la política gubernamental en materia ovni, no es novedad y es muy conocido.

Durante el año de 1949, el comandante R. B. McLaughlin, oficial de la Marina diplomado en Anápolis, dirigió una prueba de misiles teleguiados en el terreno militar experimental de White Sands (Nuevo México). La fuerza de intervención galáctica (ovni) neutralizó esta experiencia. El comandante McLaughlin y su equipo científico, después de estudiar seriamente esta actividad extraña, envió concienzudamente un reporte voluminoso y confidencial al Programa de Mísiles Guiados del Almirantazgo. El almirante de la flota, irritado, reaccionó así al reporte científico:

“¿Es que está borracho?”

Algunas semanas después el comandante McLaughlin fue transferido, como sanción, a un destroyer Bristol (cf. Cap. Edward J. Ruppelt, The Report on Unidentified Flying Objects, pp. 70-72).

Otro ejemplo: el comandante (Ret.) Colman S. von Keviczky, M.M.S.E. (Maestro en Ciencia Militar e Ingeniería), cuando estaba empleado en la Secretaría de las Naciones Unidas, presentó un análisis militar de la actividad ovni al secretario general U Thant, en febrero de 1966 y propuso el control general de la ONU sobre el asunto. El Gobierno federal de los Estados Unidos (administración Johnson) exigió su expulsión de inmediato después de dos años de servicio, y lo inscribió arbitraria e ilegalmente en la lista de los “security risk” notorios. El control internacional propuesto por U Thant fue cortocircuitado y sustituido por el estudio de la Universidad de Colorado.

La dimisión forzada del cabo de policía Jeffrey Greenhaw fue más normal, ya que, contra la política pública del Gobierno sobre los ovnis, produjo pruebas contrarias, con un cuidado muy especial, para las agencias telegráficas y la prensa, y también porque la criatura de la serie de fotografías no podía ser… identificada como de origen terrestre, y si, nos referimos a una táctica militar, podrían considerarse como un puesto de avanzada de una fuerza de intervención galáctica operando en el perímetro exterior del Arsenal de Redstone.

La actividad terrorista incalificable, dirigida contra el cabo Greenhaw para privado de su puesto y forzarlo a dimitir es única:

Hecho 1.- El 19 de octubre de 1973, lavado de cerebro preparado por un equipo anónimo, incluyendo burlas e intrigas, cartas anónimas, llamadas telefónicas a la casa a su mujer, acusándolo de ser un idiota, un mentiroso, un caso patológico, etc.;

Hecho 2.- El 21 de octubre, tres días después, una verdadera amenaza contra su vida le forzó a abrir los ojos ante esta situación: el motor de su automóvil explotó;

Hecho 3.- El 21 de octubre, los resultados de las llamadas telefónicas ininterrumpidas hicieron que su vida familiar se destruyera: la mujer dejó el domicilio y levantó una demanda de divorcio el 29 de octubre;

Hecho 4.- El 9 de noviembre, la casa rodante en la que vivía ardió y fue completamente destruida, ciertamente con el fin de reducir a nada sus fotografías y documentos;

Hecho 5.- El 11 de noviembre, como un último aviso, una amenaza de muerte fue colocada en el parabrisas de su automóvil. Es notable verificar que durante todo este periodo el presidente de la Cámara y todos los miembros del Concejo Municipal enmudecieron (¿o fueron educidos al silencio?), que nadie levantó la voz para defender a u cabo de policía, para parar con esta serie de amenazas. Su mismo superior, el sheriff del condado de Morgan, estuvo contra él;

Hecho 6.- El 15 de noviembre, el Concejo Municipal lo forzó a dimitir. En un comunicado de prensa, el Concejo negaba que “su dimisión tuviera que ver con la serie de incidentes en que Greenhaw estaba implicado, incluido las fotografías que obtuvo de la criatura”.

Otra vez el Gobierno y los grupos científicos oficiales, otra vez las naciones de todo el mundo, a pesar de los millares de testigos oculares, a pesar de las heridas y accidentes que suceden, las muertes que se registran de personal civil y militar, no quieren admitir el hecho de una operación de fuerzas extraterrestres sobre la Tierra, el ICUFON y el DUIST e. V proponen la simple pregunta que sigue:

¿Quién es responsable de perseguir, de haber destruido la carrera y la vida familiar de un joven cabo de policía lleno de alegría, muy conocido por su conciencia profesional y el cuidado que tomaba en la seguridad de los habitantes de la comunidad?

Continuará…

Fotografían a un piloto de platos voladores

Frenesí ovni encendido por oficial de la Fuerza Aérea

Otros reportan fenómeno extraño, experto digital ve un “posible piloto”

Por Joe Kovacs

© WorldNetDaily.com

Un coronel jubilado de la Fuerza Aérea que fotografió luces misteriosas coloridas, que volaban sobre el occidente de Arkansas la semana pasada, ha encendido un frenesí de interés en fenómenos aéreos no explicados. WND ha recibido numerosos informes de avistamientos similares a través de los E.U., mientras que un experto digital ha filtrado las fotos para revelar imágenes alarmantes de lo que él dice podría ser el “piloto” del artefacto no identificado.

“Creo que estas luces no son de este mundo, y siento un deber y responsabilidad de salir al frente”, dijo el coronel Brian Fields, quien pasó casi 32 años en el ejército pilotando jets de combate F-16. “No tengo idea de que eran”.

Fields, de 61 años, estaba en su casa de Van Buren, Arkansas, el 9 de enero momentos antes de las 7 P.M., él observó dos luces intensamente brillantes mientras miraba al sureste cerca del horizonte.

Fields sacó varias fotos de las luces blancas, amarillas y naranja usando una cámara digital Canon con 6 megapixeles de resolución.

La historia y las fotos fueron publicadas en WND y a partir de ahí se recibieron múltiples llamadas de otras personas que reportaban fenómenos similares, como Mike Holloway que estaba fotografiando al cometa McNaught desde el mismo pueblo de Van Buren.

Posteriormente un experto en producción digital en Columbia, S.C. analizó las fotografías tomadas por Fields usando varios filtros y un software.

“Me sorprendí”, dijo Mark Kirby, presidente y CEO de EIC Research, Inc.

Cuando Kirby hizo un análisis en blanco y negro de la imagen de luz ámbar, él notó que “parece una silueta limpia de alguien sentado detrás de una consola de mandos o de vuelo”.

Cuando examinó la luz naranja, dijo que el resultado le dio “un poco de miedo”, pues percibió que parecía como una cara que miraba fijamente.

“Puedes ver literalmente dos ojos y una boca”, dijo Kirby. “Parecía alguien que te miraba”.

Kirby, quien dice que realmente no cree en vida extraterrestre en otra parte del universo, se pregunta, “¿podría esta ser la primera foto real de visitantes de otro planeta?”

Stephen Richard Armour, un misionero americano que trabaja como productor de videos en Brasil desde 1977, piensa que el acontecimiento podría probablemente ser una broma similar a una que él vio.

“Algunos niños listos habían tomado una botella clara de coca (de 2 litros), la invirtieron y le hicieron pequeños agujeros de respiración en la tapa y uno exactamente en el centro del fondo invertido”, dijo. “Entonces pusieron una vela encendida en la tapa, pegaron un palillo de dientes atado a una cuerda en el agujero central y después colgaron una cuerda negra de cerca de 50 pies más o menos abajo de un papalote negro. Cuando volaron el papalote, era suficiente con tirar la botella de coca con la vela hacia arriba, que entonces era muy convincente, para que se moviéra hacia arriba y hacia abajo (como un yoyo) con el papalote”.

Armour sugiere que Fields, que honestamente reportó lo que él vio, fue “simplemente engañado”.

“Ningún extraterrestre, ningún demonio”, dijo, “solo muchachos o adultos malévolos con cierta variación del truco del papalote”.

http://www.wnd.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=53841

El primer informe apareció aquí:

http://www.wnd.com/news/article.asp?ARTICLE_ID=53820

Pero Armour está equivocado. En realidad se trata de un Nuevo modelo de plato volador para cabezas, del que ya habíamos informado acá:

http://www.anomalia.org/perspectivas/fotosets/bob_burbuja.htm

El robot de Falkville (Primera parte)

EL ROBOT DE FALKVILLE

Durante la gran oleada de 1973 en los Estados Unidos, un policía norteamericano logró tomar cuatro fotografías de un insólito ser cubierto con un traje plateado.

Era justo después de las 10 de la noche del 17 de octubre de 1973, cuando el policía Jeffrey Greenshaw, de Falkville, Alabama, estaba descansando en su casa. De pronto sonó el timbre del teléfono. Se trataba de una llamada de emergencia. Al otro lado una vecina a la que el policía conocía muy bien, informó que acababa de ver aterrizar un platillo volador con luces destellantes, en una pradera al Oeste de la ciudad. Greenshaw, de 26 años, estaba fuera de servicio en ese momento, sin embargo decidió ir a investigar. Saltó de su asiento y salió corriendo hacia su vehículo, el coche radio patrulla oficial. En pocos minutos se presentó en el lugar donde la señora dijo haber visto posarse el ovni, y realizó una inspección ocular: el terreno era despejado (una pradera) y ahí no había absolutamente nada. Subió de nuevo al coche y siguió un poco por la carretera, hasta llegar a otra ruta, a la izquierda, de menor importancia, pues era de gravilla y estrecha. Se introdujo por el camino, bien atento a lo que pudiera haber a ambos lados del camino, iluminados por los faros del vehículo.

Había recorrido solo unos cientos de metros por aquella carretera, cuando vio caminando por ella a un hombre, al menos eso fue lo que el policía pensó. Era aproximadamente del tamaño de un ser humano adulto. Detuvo el coche a unos pocos metros de él y descendió para preguntarle quién era y si le podía ayudar en algo.

“Cuando le vi, estaba parado en medio de la carretera. Paré enseguida el auto y le pregunté si era extranjero, pero no salió ningún sonido de su boca”.

La figura de aquel ser quedaba iluminada tenuemente por las luces cortas del automóvil que, además, no lo enfocaba directamente, ya que el camino trazaba ahí un recodo pronunciado. Aquella figura estaba a unos 25 metros del policía. Jeffrey lo llamó dándole voces; pero el hombre no respondió. Se acercaba lentamente, andando con torpeza. Entonces el policía observó que la figura iba vestida con un traje de aspecto metálico, enterizo, una suerte de “mono”, y cubría su cabeza con un casco, de manera que ésta sólo era visible por su parte frontal. Una antena parecía brotar de la parte superior del casco. Fue entonces cuando Greenshaw relacionó aquel ser con el “platillo volante” que había mencionado su vecina. Tomó su cámara Polaroid y enfocó hacia aquella extraña silueta, que se encontraba ya a 15 metros de él. Obtuvo una primera fotografía. El enigmático ser no se inmutó: prosiguió lentamente su avance, tomando el policía una segunda fotografía cuando se hallaba a 6 metros, y una más, cuando estaba a 3 metros, que fue la menor distancia a la que estuvo el personaje.

Encendió la luz giratoria de su coche; entonces el extraño ser se detuvo un instante, como desconcertado. Luego la figura dio media vuelta y echó a correr “más rápido que cualquier ser humano que haya visto alguna vez”.

Enfocó y pudo divisarlo corriendo en dirección a Lacon, que dista de Falkville unos 5 kilómetros. El policía no lo dudó, subió a su coche con la intención de perseguirlo y darle alcance. Pero tanto aceleró al arrancar, que el automóvil derrapó deslizándose a la cuneta. Greenshaw maniobró durante unos instantes hasta recuperar el control del coche y enfilar de nuevo la carretera. Cuando finalmente lo logró, condujo bien atento mirando en todas direcciones.

En todo el trayecto hasta Lacon no halló ni rastro del mismo. Parecía haberse esfumado. “Este es el final inconcluso de lo que parece ser una historia forzada”, escribió Charles Bowen, editor de la Flying Saucers Review.

El mismo Bowen aclaró:

“Las cuatro fotos muestran una criatura que parece vestida con papel de aluminio, volteando gentilmente su cara hacia la cámara”.

Por su parte Antonio Ribera escribió:

“Si realmente las fotos de Greenshaw fuesen auténticas (posibilidad que no debemos descartar) entonces el documento tendría un valor extraordinario. Sería, ni más ni menos, la única fotografía que poseeríamos de un ser del espacio, de un extraterrestre”.

Esta es, a grandes rasgos, la historia del Robot de Falkville. Una historia polémica que sería acompañada de acaloradas discusiones en el seno mismo de la comunidad ufológica. Algunos autores como Colman von Keviczky, la aceptan como auténtica; otros, como Marion Webb, Walter Andrus, Ralph Blum, William Spaulding, James Oberg y John L. Acuff, la consideran un fraude.

Para seguir el hilo de los acontecimientos veamos la polémica principal entre von Keviczky y Spaulding. A continuación presentaremos la traducción de los trabajos del primero, aparecido en el libro de Henry Durrant Premierés enquetes sur les humanoides extraterrestres (hay traducción al español Humanoides Extraterrestres, Javier Vergara, pero por alguna extraña razón en ella no aparece este artículo); y del segundo, publicado en The MUFON UFO Journal; seguida de la réplica de von Keviczky y de algunos comentarios finales de un servidor. Note el lector el estilo paranoico y militar (“operaciones estratégicas de gran envergadura”, “verificación territorial”, “brigadas espaciales”, “movimientos estratégicos tácticos”, “fuerza de intervención galáctica”, “unidades tácticas”, “zona objetivo”, etc.), tan característico de von Keviczky.

FOTOGRAFÍAS DE UN HUMANOIDE OBTENIDAS POR UN CABO DE POLICÍA EN EL PERÍMETRO EXTERIOR DEL ARSENAL REDSTONE, ALABAMA, USA.

Por: Colman S. Von Keviczky

-Analizadas por la Intercontinental UFO Research and Analytical Network, 35-70, 75th street, suite 4G, Jackson Heights, N.Y., 11372, USA, Sr. Colman S. von Keviczky, M.M.S.E., cdt (Ret.) coordinador.

-Con la cooperación de Deutsche UFO-IFO Studiengemeinschadt e V., Postfach 17185, D-62 Wiesbaden-Schierstein, Sr. Karl L. Veit, coordinador asistente.

-Copyrighted por ICUFON-DUIST e V., 1974.

Resumen: Cuatro fotografías de una criatura humanoide no identificable como siendo de origen terrestre (el sujeto investigado no pudo ser aprendido ni por la policía local ni por la del condado).

Fecha y Lugar: 17 de octubre de 1973, entre las 22:30 y las 23:00, hora local. Oeste de Falkville, condado de Morgan, Estado de Alabama, Estados Unidos de Norte América.

Fotógrafo y origen del documento: Jeffrey Greenhaw, 23 años, cabo de policía de la comunidad de Falkville (dimitió el 15 de noviembre de 1973).

Aparato: Polaroid Color Pack No. 2; formatos 107, blanco y negro, y 108, color.

Copias negativos de los originales Polaroid, relatos y documentación en los archivos de ICUFON y DUIST.

Dirección actual de Jeffrey Greenhaw suprimida por razones de seguridad.

Perfil del cabo de policía Jeffrey Greenhaw: Jeffrey Greenhaw, 23 años, diplomado por la Academia de Policía del Estado de Alabama, fue electo por su comunidad como cabo de policía por el consejo municipal de Falkville, Alabama. La oficina de policía de este poblado (22 habitantes) depende de la oficina del sheriff del condado de Morgan. Sheriff: John C. MacBride.

Antes del 17 de octubre sus conocimientos sobre el asunto ovni no pasaban los del lector medio. “Había oído hablar de reportes anteriores de ovnis, hechos por las unidades de patrulla o del condado. Mas hasta esa noche yo me burlaba. Como había oído hablar de los ovnis, llevaba conmigo un aparato Polaroid. Pero no sabía qué podía ver o encontrar de improviso que pudiese tener algún interés en mi trabajo”, precisó Greenhaw en una carta al ICUFON, fechada el 17 de abril de 1974.

La idea de adquirir un aparato Polaroid, para poder justificar con pruebas fotográficas las infracciones cometidas en el sitio, lo define inmediatamente como un cabo de policía prudente, respetuoso de la ley. Su correspondencia con el ICUFON comenzó siete meses después de su experiencia. Muestra un individuo inteligente, de espíritu sereno, con dominio de sí mismo. Por todo esto, no fue, afortunadamente, influenciado e infectado (sic) por la literatura ovni marginal, o transformado –como acontece muchas veces- en “profeta espacial”. No escribió libros acerca de su experiencia. Actualmente trabaja duramente, para sobrevivir, como carpintero.

1 – CIRCUNSTANCIAS QUE MOTIVARON EL INCIDENTE

El desembarco en Falkville, Alabama, de un miembro de la tripulación de un ingenio espacial es una más de una cadena de operaciones de gran envergadura, que se realizó en los estados del Este de los Estados Unidos, entre el 11 y el 19 de octubre de 1973. Los mayores acontecimientos que se verificaron en esta operación estratégica organizada por una fuerza de intervención son los siguientes:

1. De septiembre a octubre de 1973: Vuelos esporádicos de verificación territorial, en combinación con el asunto de un submarino fantasma que dio la vuelta al Golfo de México. Informaciones parecidas fueron publicadas por la NASA ocho meses más tarde, el 22 de junio de 1974, en el boletín de información de las 6:30 de la NBS-TV (avisos sobre operaciones submarinas no identificadas: cap. Bruce-L. Cathie, 12 de marzo de 1965, Kaipura Harbour, Nueva Zelanda; capitán en jefe Julian Lucas, Ardanza, 30 de julio de 1967, S. S. Naviero, de la Argentine Shipping Line Co., Atlántico Sur; Ministerio de Defensa Noruego, del 12 al 27 de noviembre de 1972, submarino no identificado bombardeado con granadas por las fuerzas noruegas de la OTAN).

2. 11 de octubre de 1973: Dos trabajadores de los astilleros marítimos (Charles Hickson, 40 años, Calvin Parker, 18 años) fueron llevados a bordo de un ingenio espacial por tres criaturas que se parecían robots. Este examen de género médico, de cerca de veinte minutos, terminó en el hospital militar, donde las autoridades del Pentágono se inclinaron sobre el caso. No hicieron pública ninguna información (cable de la agencia UPI, 12 de octubre, 240B.)

3. 17 de octubre de 1973: Robot espacial de puesto de avanzada, fotografiado por un cabo de policía en servicio en la zona del perímetro exterior del Arsenal Redstone.

4. 17 de octubre de 1973: De noche, dos “brigadas espaciales” (48 ingenios) concentraron su atención sobre Wheeling (Virginia Occidental) – “… Si se produce cualquier cosa dramática, podría generar el pánico”, declaró un oficial el 20 de octubre alertando al principal noticiero de la mayor cadena de televisión americana.

5. 18 de octubre de 1973: Terrible explosión de un ingenio espacial en forma de cigarro, de 600 pies de longitud sobre un helicóptero de reacción Bell Huey, del Ejército americano. El ingenio espacial descendió sobre el helicóptero y, en unos segundos, lo elevó verticalmente de 1500 pies a 3800 pies de altura. Encuesta, verificada por el ICUFON, realizada por Howard H. Gallaway, secretario del ejército del Departamento de Defensa.

La operación: Los movimientos estratégicos y tácticos de operación de las fuerzas de intervención se basan en los reportes de los medios de información (UPI, AP), en los periódicos locales, The APRO Bulletin, Canadian UFO Report, y diversas publicaciones relativas a los ovnis; esto porque el Gobierno de los Estados Unidos, el Pentágono y la NASA, no ofrecieron ningún dato, debido a la censura por la seguridad nacional vedando los perímetros de los terrenos militares y federales y de sus instalaciones.

La primera manifestación, que duró una semana, de las fuerzas de intervención sobre los estados del Este fue precedida, durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1973, por reconocimientos de sondas en el Golfo de México, por ingenios submarinos en los mares (“submarinos fantasmas” señalados en la prensa) y por ingenios espaciales en los aires (“flota de ovnis” sobre el lago Livingston, Texas; “navío-base” lanzando pequeños ingenios encima de Bonham, Texas, sobre los estados costeros, de Texas a Florida. Se estimó que las zonas tomadas como objetivos eran los campos petrolíferos y las grandes industrias de Texas y de Louisiana, las instalaciones de seguridad costera y las fuerzas de la marina militar.

La invasión: La principal acción de la fuerza de intervención comenzó el 11 de octubre de 1973, en diferentes lugares, orientadas de Sur a Nornordeste, sobre el Golfo de México. Las unidades tácticas de los ingenios espaciales, protegidas por la noche, redujeron su altitud de vuelo, sobre la línea costera, y combinaron sus operaciones con bajadas, a partir de las naves-base, de ingenios de reconocimiento aéreo, aterrizajes, desembarques de equipo en zonas de baja densidad de población, especialmente en los estados del Mississipi (Este), Alabama y Georgia, y el 22 de octubre al Norte, por los Grandes Lagos y en Hartford City, Indiana.

Los estados del Este, incluidos en esta operación fueron, de Sur a Norte:

Louisiana, 16 de octubre: vuelos sobre los condados de Madison, Jefferson y Highland. Un ingenio rompe una barda y mata una vaca durante un aterrizaje.

Mississipi, 12 de octubre: En Jackson, un ingenio a 1000 pies de altura, grande “como una casa de cuatro pisos”; 11 de octubre: en Pascagoula, tres robots transportaron dos personas dentro de un ingenio espacial para examinarlas; 18 de octubre: en Gulfport, un ingenio espacial persiguió un taxi.

Alabama: Fueron registradas operaciones sobre el estado, e 17 y el 18 de octubre. La actividad de los grupos tácticos cubrió los siguientes condados: Conecuh, ingenio en forma oval sobre Evergreen; Pike, se observó una luminiscencia verde sobre un depósito de remolques; Montgomery (norte) y Bullock, objetos rodeados de una luminiscencia verdosa; después, sucesivamente, Martin Lake y Costa River y los condados de Shelby y Tuscaloosa. Y la capital del estado Birmingham. En Gadsden, condado de Etowah (a 39 millas del Arsenal de Redstone), un objeto enorme, plateado, en forma de sombrero mexicano, con una almohada y remaches identificables, dio una vuelta de fondo; finalmente, en el condado de Morgan, en Falkville, un robot espacial fue fotografiado por un cabo de policía, a 17 millas del Arsenal de Redstone, en Huntsville, condado de Madison.

Zona objetivo calculada para Alabama: el Centro de Vuelo Espacial George C. Marshall y el Arsenal de Redstone, en Huntsville.

Georgia, 16 de octubre: En Roma, un equipo de reporteros observó y fotografió un “guisante oval” rojizo; 17 de octubre: en Atenas, dos criaturas de cuatro pies de altura, vestidas con uniforme plateado, fueron acogidas ¡a tiros de pistola! 19 de octubre: en Tifton se observó una criatura “de aspecto metálico”.

Este verdadero” corredor aéreo” siguió hacia el Nornordeste.

El camuflaje: Para calmar la inquietud creciente de la población, provocada por este acontecimiento espacial, las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos difundieron, el 18 de octubre, un comunicado explicando sus pruebas atmosféricas a gran altitud, lanzadas de la Base Aérea de Elgin, en la Florida, más, afortunadamente, estas pruebas no coinciden con las observaciones hechas por los habitantes, y verificadas por las autoridades de la policía local y del estado. Realmente se sabe que las pruebas realizadas en la alta atmósfera no pueden llegar a cazar, a baja altura, taxis, camiones agrícolas o matar vacas; en un caso eventual de un ingenio espacial pilotado, lanzado secretamente en el centro de Vuelo Espacial George C. Marshall, de Huntsville, un astronauta no aterrizaría en la noche ni bajaría en una carretera campestre desolada, para lanzar maniquíes delante de una patrulla de policía armada.

Más ridículas las explicaciones del Arsenal de Redstone y del centro de Vuelos Espaciales George C. Marshall, afirmando que el cabo de policía Greenhaw había fotografiado un bombero de la NASA en su traje ignífugo. Pero entonces ¿qué hacía ese bombero del Centro de Vuelo Espacial paseándose a 17-20 millas de ahí, a media noche, en plena oscuridad, en una carretera desierta y sin ningún extintor? ¿A qué incendio se dirigía?

Continuará…

El extraño cuento de Ronnie Hill

Por: Aaron Sakulich

Por: Aaron Sakulich

El estudio del fenómeno ovni es, a veces, altamente contradictorio. Los entusiastas de los ovnis lucharán hasta su último aliento para convencer al mundo de que cierto caso, que no tiene ninguna evidencia física detrás de él, es absolutamente verídico; aún más, en otras ocasiones, casos que tienen por lo menos algo físico son ignorados.

Por ejemplo, tenemos el caso de un muchacho llamado Ronnie Hill, de 14 años, del condado de Pamlico, N.C. En la tarde del 21 de julio de 1967, jugaba en el jardín de su familia, al parecer solo, cuando un olor extraño llenó el aire. Era tan malo que hizo que sus ojos comenzaran a llorar; repentinamente comenzó a preocuparse de que este aroma maloliente tuviera que ver con el aterrizaje de una nave espacial en un campo cercano. Pensando, correctamente, que nadie le creería si dijera que había visto un platillo volador, corrió adentro para buscar una cámara fotográfica portátil Kodak.

Volviendo a la escena, Ronnie vio que la nave espacial, una cosa blanca esférica que él estimaba de unos nueve pies de diámetro, de hecho se había posado en el campo próximo. Siniestramente, detrás del artefacto caminaba una criatura vestida con un traje plateado brillante, con piernas delgadas, finas y una cabeza de gnomo de gran tamaño. Llevaba un objeto negro que insertó y luego retiró de la tierra, y después volvió a la nave, que salió a lugares desconocidos. En la estela de la nave, Ronnie podía oler algo similar al gas propano, pero la cosa que más lo asustó de toda esta escena de pesadilla fue el silencio absoluto. Ningún pájaro gorjeando, ningún insecto zumbando, nada.

A primera vista, ésta es la clase de encuentro extraterrestre que ocurre a diario. Bien, supuestamente ocurre todos los días. ¿Alimento, quizás, para los tabloides? ¡No! Porque Ronnie Hill, en un acto de valor o de total insensatez, tomó una fotografía del monstruo del espacio antes de que él volviera a su nave y saliera para las estrellas.

¿La prueba indiscutible de que los extraterrestres del espacio han aparecido en la tierra para secuestrar su suciedad y asustar a sus niños? Quizás sí. Tal vez no. Hay varias cosas significativas sobre la fotografía:

A pesar del hecho de que éste es supuestamente el santo grial de los entusiastas de los ovnis, una fotografía genuina de una criatura del espacio, ni los negativos ni la foto misma han sido examinados nunca por un especialista de fotografía. Cada año, quizás cada mes, los entusiastas de los ovnis envían docenas y docenas de fotos de platillos voladores absoluta y claramente falsas, para el análisis, pero ésta nunca ha estado en la pila.

En un examen cercano, aparte del monstruo del espacio y su nave, no hay nada en la fotografía que se pueda utilizar como referencia de escala. Ningún árbol en el fondo, ninguna casa, nada. Hay algunas líneas verticales en la parte superior y el fondo que sugieren hierba y árboles, pero no tenemos nada por lo que podamos juzgar exactamente el tamaño de la criatura. ¿Diez pies de alto? ¿Dos pulgadas de alto? Sea usted el juez.

La criatura misma tiene una cabeza enorme o está usando un sombrero extraño. Más interesante, sus piernas parecen más o menos afiladas debajo de la rodilla. De hecho, sus espinillas son invisibles en algunos puntos, y hay un punto brillante y una línea débil en el lado derecho de la criatura que implica que tiene realmente dos rodillas en ambas piernas, para un total de cuatro. Su mano izquierda no es claramente evidente, y su mano derecha es ocultada por el “objeto negro”, que aparece ser similar a una bola de boliche. El punto es, la foto es bastante borrosa, y tiene muy poco contraste, que uno no puede incluso ver al monstruo en su totalidad, mucho menos determinar si es verdadero o no.

La criatura está, supuestamente, a 15 pies más o menos del muchacho, y aparece mirar directamente hacia él con ojos que brillan intensamente. ¿Por qué permitió que el niño tomara una foto de él? Parece no haberlo notado por completo. Tal vez sólo estoy tirando, pero si estuviera implicado en operaciones clandestinas de tomas de muestras de terreno en un mundo extranjero, y alguien me ve, yo, ya sabes, lo golpearía. O por lo menos lo asustaría un poco. Pero eso es lo que yo haría.

El punto es que la fotografía misma deja mucho que desear. Pero los entusiastas de los ovnis han defendido causas más débiles. ¿Un muchacho de 14 años, a quién los profesores y los padres describieron como un tipo honesto, decente, sería considerado un testigo altamente confiable? Realmente, no tanto. La primera cosa que el joven hizo después de obtener su fotografía fue conseguir un copyright de ella, asegurándose de que todos los beneficios de la venta de la foto fueran para él. Considero esto una crítica maldita de nuestro sistema educativo moderno, cómo en 1967 un muchacho de 14 años sabía hacer esto, y un hombre de 25 años no tiene hoy ninguna idea de cómo incluso comenzar el proceso de copyright.

De todas formas, la segunda cosa que hizo el muchacho fue enviar una copia de su foto por correo a una revista ovni. Tristemente, eran insolventes y no podían comprar la foto del muchacho, pero el editor de la revista retransmitió su correspondencia al investigador John Keel.

Así que Ronnie Hill deseaba obtener beneficios económicos de esta foto. No hay nada malo con eso. La gente involucrada con los ovnis hace rutinariamente fortunas de contar sus locas historias. ¿Qué es lo que hace que su caso, uno con la evidencia potencial para que el mundo cambie, diferente de los cuentos de otros? Abducidos tales como Stefan Michalak y Travis Walton han hecho fortunas y reclutado ejércitos de verdaderos creyentes sin evidencia física, mucho menos una fotografía.

Hay pocas dudas en mi mente de que esta cosa entera fue un fraude de Ronnie en un intento por conseguir algo de efectivo rápido. La manera en que actuó y lo piojoso de la broma gritan el fraude. En todas partes he encontrado un informe del International UFO Museum & Research Center de New México, que enlista el caso de Ronnie Hill como un “fraude fotográfico -modelo pequeño más cáscara de huevo” pero no hay ninguna explicación en cuanto a cómo se llegó a esta conclusión.

Suponiendo que es fraude, ilustra una paradoja algo rara: Si vas a intentar hacer dinero con tu historia de ovnis, menos evidencia es mejor que más evidencia. Si Ronnie Hill no hubiera tomado su foto y sólo hubiera escrito una historia de su encuentro, seguro que él habría podido venderla a alguien. Incluso pudo hacer un libro y una película de reparto. Porque cuando hay solamente una historia para contar, la única manera para que los escépticos la prueben es intentar despiezarla, demostrar las inconsistencias, y así sucesivamente. Cuando uno trae una pieza real de evidencia física, tal como una fotografía, hay análisis científicos imparciales que pueden ser realizados. Esta es la mayor tendencia en el campo de los ovnis; cuanto menos evidencia de que sucedió algo, más famoso llega a ser el incidente. Los casos basados sólo en el testimonio de una sola persona se consideran verdad irrefutable; casos donde hay una cierta clase de evidencia física real, tal como el caso de Ronnie Hill, caen por el camino. ¿Significa esto que incluso los más duros entusiastas de los ovnis no pueden mirar la foto de frente? ¿Es un ejemplo de una cierta clase de ceguera institucional? No lo sé. Todo lo que sé es que a pesar de que los entusiastas de los ovnis afirman que están interesados en encontrar evidencia física de que nuestra tierra está siendo visitada por monstruos de más allá de la luna, los casos que tienen evidencia física permanecen sin investigar.

http://media.www.thetriangle.org/media/storage/paper689/news/2007/01/12/EdOp/The-Strange.Tale.Of.Ronnie.Hill-2628605.shtml?sourcedomain=www.thetriangle.org&MIIHost=media.collegepublisher.com

Más información en:

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/08/el-marcianito-de-ronnie-hill.html