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Los ovnis de la isla Wallops

Las plataformas de lanzamiento de la isla de Wallops podían ayudar a la economía de Virginia en el espacio exterior

Los viejos residentes de las áreas de Virginia’s Eastern Shore, Northern Neck y Tidewater recuerdan cuando la isla de Wallops era parte de lo que era llamada la “carrera espacial”. Los misiles, los cohetes y los globos climatológicos eran lanzados de las instalaciones de Eastern Shore al comienzo de 1945, cuando los vuelos espaciales seguían siendo una remota fantasía, temas de la ciencia ficción. De hecho, los lanzamientos de Wallops ocasionalmente alimentaron el frenesí por los ovnis de los años 50 y de inicios de los años 60.

Arriba, nube de bario. Experimentos en la isla Wallops.

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http://www.newsleader.com/apps/pbcs.dll/article?AID=/20061210/OPINION01/612100329/1014/OPINION

Astroarqueología (Primera parte)

MÉTODOS Y TÉCNICAS DE LOS ASTROARQUEÓLOGOS

Erich Anton von Däniken nació el 14 de abril de 1935 en Zofingen, Suiza. Su padre fue el hotelero suizo (otros biógrafos dicen que era dueño de una fábrica de ropa) Otto von Däniken. Creció en el pueblo de Schaffhausen al lado de su hermana Leni Huggenberger von Däniken. Durante esta época se presentó una escena que posteriormente se repetiría a lo largo de su vida: siendo boy scout fue acusado de robar el dinero de la caja de valores de la asociación, y llevado ante el magistrado local.

Erich cursó hasta el tercer año de preparatoria en la escuela jesuita Saint Michel, de Friburgo, de donde fue expulsado a la edad de 17 años, en 1952. Tuvo que trabajar como camarero y barman en un hotel en Berna.

En febrero de 1944, a la edad de 8 años, von Däniken tuvo una experiencia que algunos psicólogos creen tuvo una influencia decisiva en su forma de pensar de adulto. Un bombardero americano hizo un aterrizaje de emergencia muy cerca de su casa. El niño vio que del aparato salían ocho hombres con sus trajes de vuelo, cascos y viseras, caminando frente a él, “como criaturas de otro mundo” (tal y como lo relató a los editores de Der Spiegel[1]). Sin embargo Däniken niega que esta experiencia haya tenido que ver con sus ideas: él no se puede poner en el papel del “noble salvaje” que adjudicó a los diversos pueblos no europeos que fueron capaces de desarrollar ciertas tecnologías, obras de arte o tradiciones culturales que, para el astroarqueólogo racista era imposible que pudieran crear sin la intervención de extraterrestres.

Ya de muy joven comenzó a leer trabajos de ciencia ficción y ocultismo. La imaginación se despertó. Se veía como un gran investigador y descubridor de antiguas civilizaciones. Juntaba todo el dinero que recibía de sueldos y propinas con el sueño de que algún día iría a esos lugares lejanos y haría sus grandes descubrimientos.

El amor le llegó a los 25 años cuando conoció y se caso con una compañera de trabajo, Elizabeth. Ambos trabajaron en diversos hoteles en Suiza. No sabemos la razón de tantos cambios de trabajo, pero podría haber una pista. En 1954 su jefe en el hotel le acusó de robo y fue sentenciado a 4 meses de prisión. En la cárcel fue atendido por trabajadoras sociales y psiquiatras. Uno de estos últimos indicó que Erich tenía una extraordinaria “tendencia a mentir”. Fue multado por hurtos pequeños y condenado otra vez por fraude.

El futuro escritor deseaba ser administrador de hoteles, como su padre. Al salir de prisión entró a trabajar a otro hotel de donde lo corrieron.

Para ese entonces ya había escrito el esqueleto de Chariots of the Gods?. Lo llevó a muchas casas editoriales, pero los editores lo rechazaron. Una casa editorial le dijo que sólo eran “palabrerías emocionales”. Tuvo la misma suerte con otras 21 editoriales hasta que conoció al influyente periodista alemán Thomas von Randow. Tras leer el manuscrito, von Randow sugirió rescribirlo con la ayuda de un escritor de ciencia-ficción, y comercializarlo como hechos reales. Erinnerungen an die Zukunft, se publicó en 1968, convirtiéndose rápidamente en un bestseller.

De carácter inquieto, von Däniken se dirigió a Egipto, en donde participó en una operación de tráfico de joyas, por lo que fue apresado y acusado de fraude y malversación de fondos, con una sentencia de 9 meses en la cárcel.

Luego del éxito de su primer libro, justo cuando von Däniken sentía que sus años de trabajo estaban justificados, llegó el desastre. Nuevamente fuera de prisión logró colocarse en otro hotel con el puesto de gerente. Durante mucho tiempo viajó a Egipto, Líbano, Norte y Sudamérica, utilizando el dinero de la compañía dueña del hotel. El dinero lo obtenía falsificando los libros contables. La suma defraudada ascendía a más de 400,000 francos suizos (unos 130,000 dólares). Fue arrestado por la Interpol en Viena por no pagar £7,000 de impuestos. Un magistrado que examinó cuidadosamente el caso descubrió deudas personales por £350,000, así como algunos fraudes menores. Lo sometieron a exámenes sicológicos que mostraban que él no era confiable. El fiscal hizo comparecer a un psicólogo, el cual describió a Däniken como psicópata criminal y mentiroso. Las autoridades lo encarcelaron eventualmente durante tres años y medio por “por estafas reiteradas y falsificación de documentos”. El tiempo que pasó en la cárcel lo aprovechó para escribir su segundo libro Regreso a las estrellas (Return of the Gods).

Por supuesto, Däniken rechaza las opiniones de otros psiquiatras, aparecidas en el Playboy[2], que afirman que es un mentiroso irreducible y un psicópata. En febrero de 1976 Erich comentó al escritor Ronald Story que “se había probado en la corte” que el psiquiatra que hizo esa declaración estaba equivocado[3]. Sin embargo, no se conoce esta retractación, por lo que Däniken volvió a demostrar que, efectivamente, es un mentiroso.

Muchos vieron esta reacción extrema como que el conservador establishment religioso intentaba silenciar a un herético que se había atrevido a cuestionar sus opiniones.

Mientras tanto el primer libro, Recuerdos del futuro (Erinnerungen an die Zukunft) aparecía en el mercado de lengua alemana en marzo de 1968. Para diciembre se había convertido en el número uno de las listas de bestsellers de Alemania.

Para el momento de su salida de la prisión, en 1971, se habían vendido 2.5 millones de copias de sus dos libros en 24 idiomas.

El estilo literario de Erich von Däniken seguía el mismo patrón de su vida. En esta última menospreciaba las reglas y leyes, mientras que en su actividad literaria despreciaba las leyes científicas y evitaba cualquier metodología. Saltaba, alegremente, de un tema a otro, sin relación. Todo era válido. Unas líneas trazadas en el desierto debían ser pistas para platos voladores, sin importar que éstos no despegan ni aterrizan como nuestros aviones (según los ufólogos). La representación del rey Pacal y el árbol de la vida era la de un astronauta dentro de una nave espacial.

Pero ese estilo, o falta de él, tuvo un enorme éxito entre el público ávido de maravillas. Como cualquier otro libro, de la primera edición sólo se imprimieron algunos cuantos miles de ejemplares. Un año después de su aparición, ya pasaban del millón. En 1973, cinco años después, se habían distribuido diez millones y hacia fines de 1974 explotó hasta alcanzar la cifra de 28 millones de ejemplares vendidos por todo el mundo (considerando los cuatro primeros libros). Actualmente la cifra sobrepasa los cien millones.

De oscuro hotelero, plagado de deudas y recluido por estafa, pasó a ser una celebridad mundial. Las regalías le permitieron pagar sus deudas y viajar por todo el mundo haciendo sus viajes de “estudio”. Fue invitado a dar conferencias en universidades de los Estados Unidos, presentándolo como “German Professor”.

BREVE HISTORIA DE LAS IDEA ASTROARQUEOLÓGICAS

Su éxito resulta particularmente sorprendente si se tiene en cuenta que difícilmente siquiera una de las ideas contenidas en sus libros es original. Aunque no olvidamos que los primeros artículos de Däniken fueron publicados, en diversas revistas y periódicos, en 1959, 1960, 1964 y 1965, sus “teorías” ya habían sido tratadas desde el siglo anterior.

Madame Helena Petrovna Blavatsky (1831-1891), por ejemplo, ya hablaba en 1888, en su Doctrina Secreta, de temas como Lemuria y la Atlántida y de múltiples planos de existencia. Su sucesora, Annie Besant, desarrolló esas locuras sazonándolas con cuentos sobre los “maestros de Venus” llegados a la Tierra para enseñar al ser humano.

Un poco antes de ellas, Augustus LePlongeon y James Churchward inventaron el mito de Lemuria. Otro antecesor fue el escritor de ficción alemán Curd Lasswitz, quien en 1897 escribió la novela En dos planetas, en la que exponía algunas ideas que posteriormente adoptarían los escritores del realismo fantástico.

A principios del siglo XX Charles Hoy Fort[4] (1874-1932) sería el escritor más importante y prolífico de estos asuntos. Su influencia ha sido tal que su nombre es sinónimo de lo insólito: el forteanismo. En 1930 Eugen Georg publicaría Civilizaciones desaparecidas, basándose en las obras un poco más serias de Richard Henning Países misteriosos (1924) e Hipótesis cósmicas (1928) de Robert Nast (pseudónimo de Richard Huber).

En la época preplatillista Richard Sharpe Shaver, apoyado por Raymond Palmer, generaría todos los mitos de la ufología actual (hombres de negro, tierra hueca, efectos electromagnéticos, etc.). Sus escritos son una extraña mezcla de ficción científica con protoastroarqueología. Ya entrada la época platillista Desmond Leslie y George Adamski publicarían Los platillos voladores han aterrizado, en donde mencionan supuestos platillos voladores en la antigüedad[5]. Por esas mismas fechas Harold T. Wilkins, en Inglaterra, y Morris Karl Jessup[6], en los Estados Unidos, ampliaban las referencias sobre ese mismo tema. Wilkins había escrito libros sobre ciudades perdidas y misterios de Sudamérica, pero una vez que en 1947 hicieron su aparición los platos voladores, mezcló todo en un curioso cocktail en sus libros Flying Saucers from the Moon y Flying Saucers Uncensored. Lo mismo hacía Jessup en sus The Case for the UFO, UFO and the Bible, The UFO Annual y The Expanding Case for the UFO.

Estas ideas serían cultivadas por los escritores soviéticos Matest M. Agrest, Alexander Kazantsev y por el americano Michel d’Obrenovic (pseudónimo de George Hunt Williamson, uno de los primeros seguidores de Adamski), pero fueron mejor capitalizadas dándoles un toque “intelectual” por Louis Pauwels y Jacques Bergier, con sus Retorno de los brujos, La rebelión de los brujos, y posteriormente en su revista Planete.

En 1963, tres años después del “Retorno”, Robert Charroux (pseudónimo de Robert Grugneau) publica su Historie inconnue des hommes depuis cent mille ans, que prácticamente es la base de los libros de Däniken. Aunque Charroux es mejor escritor que el suizo, no tuvo tanto éxito como éste.

Ray Palmer también apoyó al escritor británico W(alter) Raymond Drake al publicar sus primeros artículos sobre los antiguos astronautas en su revista Flying Saucers. Esos artículos se convertirían en los siete famosos libros de la serie Gods and Spacemen. Otro escritor inglés que también publicó en la revista de Palmer fue Brinsley Le Poer Trench, posteriormente conde de Clancarty y editor de la Flying Saucers Review inglesa (de 1956 a 1959). Su libro más famoso fue The Sky People, de 1960. Paul Misraki (alias Paul Thomas), John Michell, Otto Binder, Max Flindt y Jean Sendy fueron escritores que discutieron el tema a mediados de los sesenta. Luego vino Däniken y detrás de él la Ancient Astronaut Society y otros mucho escritores de lo oculto.

METODOLOGÍA

Casi todas las “evidencias” de los astroarqueólogos son una mezcolanza de verdades a medias, sazonadas con insinuaciones hechas en forma de preguntas. Los argumentos son tan débiles que, en ocasiones, se recurre a la vaguedad de su propio estilo literario de cuestionamientos sin respuestas, todo con el único fin de alejar cualquier responsabilidad en caso de verse descubiertos por sus críticos.

Desde 1888, si tomamos los trabajos de la Blavatsky como la raíz de las “teorías” astroarqueológicas, se han escrito decenas de libros, cientos de artículos y numerosas entrevistas sobre el asunto, pero ningún astroarqueólogo ha presentado la más leve sombra de evidencia de que haya algo “extraterrestre” relacionado con el tema. Sin embargo, a pesar de las numerosas ocasiones que se ha demostrado que todos los datos que aparecen en estas obras son inventados, cosa que algunos astroarqueólogos han admitido, hay millones de lectores que creen firmemente en estas patrañas. Esto se debe a diversos factores entre los que hay que destacar el método que siguen los astroarqueólogos.

Primero describen algo que parece misterioso muy superficialmente, teniendo especial cuidado de sacarlo de contexto. Luego engrandecen el misterio añadiendo datos erróneos, de fuentes desconocidas. Finalmente desechan todas las explicaciones racionales, ayudados de los escasos conocimientos científicos de sus lectores, dejando sólo una posible explicación: la paranormal.

Una de las técnicas favoritas de los astroarqueólogos en particular, y de los escritores de temas paranormales en general, es la que los lógicos llaman “argumentum ad ignoratiam”, que usualmente toma la siguiente forma: “Ya que X no puede ser negado, probablemente es cierto”. Sin embargo esta es una falacia debida a los deseos del proponente: si uno desea que algo sea verdadero, a pesar de ser falso, pasará por alto la evidencia e ignorará los hechos. Esto nos lleva al viejo cliché: “La gente cree lo que quiere creer”.

Ronald Story menciona que otra maniobra frecuente en el caso de las pseudociencias es que se establece una conclusión (lo que los lectores desean leer) que no se puede obtener de sus premisas. Este falso argumento se llama “non sequitur”. Un claro ejemplo es la maussanada de: “Si ellos están aquí en un futuro nosotros estaremos allá”. En el caso de Däniken uno de los ejemplos más obvios es cuando escribe: “Los gigantes inundan las páginas de muchos libros antiguos, por lo tanto deben existir”, lo que evidentemente es falso.


[1] Anónimo, Der Däniken-Schwindel, Der Spiegel, 19 de marzo de 1973, Págs. 142-159.[2] Ferris Timothy, interview with Erich von Däniken, Playboy, agosto 1974, Págs. 51-52, 56-58, 60, 64 y 151.

[3] Story Ronald D., The Space-Gods Revealed, Harper & Row, New York, 1976.

[4] Ver: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z-2-de-5-partes.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z-3-parte.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z-y-iv.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/05/he-descubierto-z-final.html

[5] Ver: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-primera-parte.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-2.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-3.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-4.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-5.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-6.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-7.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/11/adamski-7_30.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/12/adamski-final.html

[6] Ver: http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/09/el-soldado-filipino-primera-parte.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/09/el-soldado-filipino-y-2.html

http://marcianitosverdes.blogspot.com/2006/09/el-soldado-filipino-final.html

Premio Candela para el tal Noguez

Premio Candela

“Es mejor encender una vela que maldecir contra la oscuridad” –Adagio

Durante la fiebre de la caza de brujas en Europa, en que la única forma de probar su inocencia podía ser ahogándose en el fondo de un lago, pocas voces osaron levantarse contra las atrocidades cometidas en nombre de lo sobrenatural.

Fue precisamente en este contexto que el inglés Thomas Ady valientemente publicó en 1656 el tratado Una Vela en la Oscuridad advirtiendo que “el gran error de estos tiempos es atribuir poder a las brujas, y dejarse engañar por la imaginación de los cerebros de los hombres, para promover la matanza de inocentes”. Escrito como concejo a los tribunales, su tratado exponía las incoherencias e injusticias de uno de los extremos históricos más conocidos de irracionalidad.

En algunos países de África, en Pakistán y en la India, personas inocentes continúan siendo asesinadas por brujas, no obstante esta locura en particular se haya extinguido en gran parte del mundo. Aunque ella dio lugar a muchas otras.

Estas nuevas locuras no acostumbran ser tan explícitas en sus atrocidades, pero su impacto en la sociedad continúa siendo tan nocivo como cuando Ady advirtió sobre el peligro de que “las naciones perezcan por la falta de conocimiento”.

El astrónomo Carl Sagan se refirió a Ady en el subtítulo de su última obra publicada trescientos cuarenta años después, en 1996. “El Mundo y sus Demonios. La Ciencia como una Luz en la Oscuridad” es un libro escrito como consejo al público sobre las incoherencias y peligros de las pseudociencias.

El premio “Candela” del proyecto HAAAN, es del mismo modo un tributo a Ady, a Sagan, y a todos los premiados por su trabajo en ayudar a iluminar el mundo.


PREMIADOS

Diciembre de 2006

Al ingeniero mexicano Luis Ruiz Noguez por su trabajo en “Marcianitos Verdes”. En menos de un año el blog, que presenta una “visión crítica de la ufología, criptozoología, parapsicología y otras NO ciencias”, ya ofrece un volumen casi enciclopédico de información, alternando profundos dossier con noticias recientes sobre lo insólito.

Además del premio “Candela” y de una cantidad meramente simbólica, parte del trabajo de Noguez en “Marcianitos” será traducido y publicado en portugués en el sitio “ CeticismoAberto” con su gracioso permiso.

http://www.haaan.com/candela/

El monstruo de Loch Ness fue abducido por los extraterrestres

El monstruo de Loch Ness, a veces llamado Nessie o Ness, hacía una de sus raras apariciones en las aguas del Loch Ness en las Scottish Highlands cuando fue secuestrado por lo que los testigos dijeron era un ovni.

Branan Maccallum, un residente local -fue uno de los testigos cuando ocurrió la abducción. “Nessie estaba justo en el Loch cuando oímos un ruido extraño en el cielo, todos miramos para arriba y vimos un platillo volador, voló sobre el loch justo encima de Nessie, y se quedó allí por algunos segundos y repentinamente el ovni hizo otro ruido extraño, como el sonido de una aspiradora y Nessie se había ido”, dijo Maccallum.

La aldea de Drumnadrochit es actualmente de luto por la pérdida de Nessie; su principal atracción turística. A otro testigo, Sionn Mackenzie se le pidió que relatara este acontecimiento, él dijo, “Fue como ese programa de la tele – ¡Súbeme de Scotty! Sí, Star Trek eso es”.

La semana pasada el Abominable Hombre de las Nieves, también conocido como Bigfoot también fue secuestrado por Aliens en las cercanías de Katmandu en Nepal.

http://www.thespoof.com/news/spoof.cfm?headline=s3i12544

Howard Menger (Final)

EL AMANTE DE SATURNO

Hay dos versiones sobre la forma en que encontró a la venusina reencarnada en la Tierra. La primera establece que durante una conferencia del también contactado George van Tassel, Menger vio a una bella joven delgada y rubia. De inmediato supo que era ella. La segunda versión es la siguiente.

El conocido locutor de radio y televisión Long John Nebel presentó a Menger en varios de sus programas en la estación de televisión WOR-TV, de Nueva York. En uno de ellos, antes de entrar al escenario, Menger se detuvo en la puerta del estudio donde una multitud esperaba verlo de cerca. Entre la gente destacaba una bella mujer rubia a la que Howard identificó de inmediato como una muchacha del espacio. Su media naranja venusina, que había adoptado el nombre de Constance (Connie) Weber para poder vivir en la Tierra.

Sea como fuere, al entrar en contacto con ella, Menger se desbloqueo mentalmente y se enteró de algo asombroso: era ni más ni menos que un extraterrestre reencarnado en la Tierra, un profesor saturnino llamado Sol do Naro, y además, había contraído nupcias con una venusina llamada Marla Baxter.

Resultó que Connie, como le decían afectuosamente, era hermana de la primera joven del espacio, la de la roca:

… alta, esbelta, de largos y ondulados cabellos rubios, que le caían en cascada sobre los hombros.

Menger ya era casado y tenía hijos, por lo que se divorció de su mujer, dando la siguiente explicación:

En Venus nuestro amor fue intenso y avasallador; pero estaba escrito que no podríamos permanecer juntos, ya que yo sabía que tenía que regresar a la Tierra y llevar a buen termino una misión que estaba proyectada a partir de la fecha de mi nacimiento en aquel planeta.

Recuerdo claramente el día en que la dejé. Los dos tratábamos de hacernos los valientes. Marla bromeaba y trataba de reír musicalmente; pero apenas podía contener las lágrimas que se mezclaban con su risa.

Cuando me volví a mirarla por última vez, le hice una promesa: algún día, en algún lugar, la volvería a encontrar.

En el momento en que llegué a los umbrales de la Tierra, un niño de un año llamado Howard Menger acababa de morir. Su cuerpo fue llevado a toda prisa a una iglesia luterana a que lo bautizasen y rezasen sobre él las oraciones de rigor. Yo, Sol do Naro, observé, y entré en comunicación con el alma que salía del pequeño cadáver. Por mutuo acuerdo, y por mi propia y libre voluntad, entré en su cuerpo. Mientras sus parientes rezaban, el pequeño “resucitó” milagrosamente.

El romance fue muy corto. Se casaron en 1958 y tuvieron dos hijos: Eric y Heidi Menger Evans. Acerca de su vida privada es muy poco lo que se sabe, ya que ellos, tanto en sus conferencias como en sus libros, le daban más importancia a los mensajes espaciales que a las anécdotas personales. Uno de los libros escritos por Constance Weber fue My saturnian lover (Mi amante saturnino), publicado en 1958; ahí la esposa de Menger explicó su origen espacial y la forma en que se relacionó con este contactado, que era en realidad la reencarnación de un personaje importante de Saturno.

Se fueron a vivir a Florida y se alejaron de la ufología, hasta que en 1991 publicaron The High Bridge Incident….the story behind the story….after 35 years of silence. El libro es un conglomerado de From outer space to you y A song of Saturn. Sólo el capítulo final informa de las actividades de Menger después de su desaparición pública. En Florida fundaría otra compañía dedicada a la industria eléctrica, la Energy Systems Research, Inc.

La anterior es, indudablemente, la fuente de inspiración de la contactada mexicana María del Socorro “Marla”. Aunque el aspecto físico de esta Marla nacional dista mucho del de la esposa “terrícola” de Menger, y aún más de la descripción de la hermosa venusina.

El motivo de haber encarnado en un niño de la Tierra era la misión de inculcar en la Humanidad la idea de fraternidad y amor. Esta misión la inició hasta 1957.

En el verano de ese año se retiró a la granja de New Jersey. Dicen que sus seguidores veían luces en el cielo. Siempre de noche y nunca cercanas. De esta forma se adelantó a las experiencias del contactado catalán José Luis Grifol. En ese lugar, los jueves por la tarde, Menger organizaba unas reuniones en donde hablaba de sus experiencias y se comentaban asuntos de tipo espiritual.

El pintor de brocha gorda que llegaría a ser conocido como el “Adamski de la Costa Este” contaba las historias más extraordinarias e inverosímiles, que recordaban un poco a los cuentos de hadas, por su gentileza y fantasía.

En una ocasión un poder extraño se hizo cargo de su coche y lo condujo hasta una cabina, en donde un músico de Saturno le transmitió su habilidad para tocar el piano. El extraterrestre le enseñó a componer la música del espacio. Fruto de este trabajo será el disco Music from another planet. Se trata de un raro LP con música interpretada en piano y acordeón. Menger hace la aclaración que en Venus los acordeones son más grandes y su sonido es un poco diferente. El lado uno contiene 3 pistas: Una narración de Menger; Marla (instrumental); y Theme From The Song From Saturn (instrumental). El lado dos tiene sólo una pista: The Song From Saturn (Music from another Planet).

Se le informó que en la Tierra había seres de Venus, Marte, Júpiter y Saturno y, por si esto no fuera ya bastante confuso, también le informaron que había personas espaciales buenas y malas. Y como las malas fingen ser buenas, ¿cómo podrían saber los pobres terrícolas en quién confiar?

Los mismos venusinos le dieron la papa espacial, plantada y cosechada en el lado oscuro de la Luna. Este tubérculo contenía cinco veces más proteínas que la variedad terrestre, según Menger.

Es la pieza más fina de deshidratación que se haya visto en la Tierra. No hay ninguna fábrica de deshidratación que pueda deshidratar con seguridad todo un espécimen.

En otra ocasión estuvo a punto de ser llevado a la cárcel, por escándalo y faltas a la moral, debido a que recorría las tiendas observando y comprobando la calidad de la ropa interior que compraba para sus amigas del espacio.

Howard hablaba de una mesa redonda de naturaleza mística que hacía las veces de televisor interplanetario.

LAS HISTORIAS MÁS ROCAMBOLESCAS Y ABSURDAS

Menger dijo haber viajado a la Luna. Sus descripciones y fotografías de los vehículos espaciales son similares a las de Adamski. Mostró diversas fotografías no sólo de los platillos voladores, sino de la Luna en la que se pueden ver las bases interplanetarias.

También llegó a obtener imágenes de los tripulantes, siempre a contraluz, pues de otra manera no le permitían sacar las fotos. Hay fotos de los extraterrestres delante de sus naves y del mismo Menger presenciando los aterrizajes (utilizando el disparador automático de la cámara). Una de esas tomas muestra a una supuesta mujer del espacio con un cisne brillante en el cinturón. La mujer espacial se presentó ante Menger para advertirle de que un poderoso grupo de la Tierra estaba aplicando terapias cerebrales avanzadas sobre determinados políticos para favorecer los propósitos de Satanás.

La gente del espacio lo visita a todas horas del día y de la noche. Unas veces físicamente y otras comunicándose vía telepática. En ocasiones se quedaban a cenar. Los mensajes que le dejaban eran del siguiente estilo:

El hombre me miró con expresión triste.

Amigo, esta Tierra es el campo de batalla de Armagedon y la batalla se libra por las mentes y las almas de los seres humanos. La plegaria, los pensamientos positivos y la cautela son vuestro mejor aislamiento.

Sus amigos espaciales le enseñaron a construir el motor que utilizan sus naves:

En una nave. Una nave que no se parece a nada de lo que hayas podido ni soñar. Será difícil, y probablemente imposible, que llegues a comprender su fuerza motriz. Es una fuerza electromagnética, no muy diferente de la que mantiene en sus órbitas, a los planetas, soles e incluso galaxias enteras. Esta fuerza es una ley natural, que nos ha sido dada por nuestro infinito Creador para que la usemos con buenos fines.

Probablemente su motor extraterrestre nunca funcionó por el simple hecho de que sus maestros venusinos cometieron un error: la fuerza que mantiene en sus órbitas a los planetas no es de tipo electromagnético sino gravitacional. Pecata minuta.

Uno de los hombres del espacio comentó que la Tierra era el campo de batalla de Armagedón y que aquí existe un poderoso grupo que posee un inconmensurable conocimiento tecnológico y, lo que es más grave, un hábil manejo del control mental. Afirmó que ese grupo no sólo utiliza gente de la Tierra sino también de Marte (no se podía esperar menos de los belicosos marcianitos verdes).

Pero varias veces sería captado infraganti en sus mentiras. Una vez, por ejemplo, Menger llevó a uno de sus seguidores dentro de un gran edificio para hablar con una mujer espacial. Un destello de luz cayó sobre la cara de la “extraterrestre”. El seguidor pudo notar que la cara era idéntica a la de la joven rubia, que era una de las colaboradoras más cercanas de Menger.

Ni su propio padre creyó sus historias y afirmaba que su hijo, o estaba mintiendo o era víctima de ilusiones. Dijo que la historia del bebé resucitado nunca había ocurrido.

Acosado y vilipendiado aún por sus familiares, tuvo que cerrar su pequeño negocio de rótulos y huir a otro estado (Florida), en compañía de su familia.

Todas sus andanzas las dejó para la posteridad en su libro From Outer Space to You (1959), editado por Gray Barker. Como complemento se vendía el disco en donde se ofrecía música compuesta por gente del espacio.

Lo que pocos de sus seguidores y ufólogos saben es que, al verse descubierto el fraude, Menger se retractó en un programa de Long John Nebel a principios de los sesenta. Dijo que tal vez todo había sido el resultado de experiencias psíquicas inexplicables, y que algunas de sus afirmaciones sólo debían considerarse en sentido metafórico. Es más, escribió a su editor Gray Barker solicitándole que su libro fuera subtitulado como “hecho-ficción”.

MENGER VUELVE A LAS ANDADAS

No obstante, en 1967 Menger y su esposa reaparecieron en el Congreso Científico (sic) de Ufólogos en New York. El excontactado comenzó hablando del supuesto experimento realizado por la CIA en su persona y sus propias dudas sobre el fenómeno ovni. Se le notaba vago y vacilante. Como su público estaba ávido de noticias sensacionalistas, continuó refiriendo que estaba construyendo un platillo volador de acuerdo a los planos que le habían dado sus amigos de las estrellas. Puesto en este camino, y sintiéndose más seguro frente a un público de fanáticos de los ovnis, compuesto por más de dos mil personas, Menger volvió a relatar una de sus famosas experiencias.

Dijo que en el año de 1956 se encontraba en High Bridge, Nueva Jersey, cuando vio que del cielo descendía una bola de fuego que, según se acercaba a él, iba disminuyendo su velocidad. A pesar de haber vivido experiencias similares, Howard se sintió asustado. Cuando la nave se posó en el suelo, se abrió una compuerta que dejó salir una pequeña plataforma sobre la que descendieron dos hombres vestidos con trajes espaciales relucientes. Ambos seres se hicieron a un lado para dar paso a otro extraterrestre de apariencia notable: alto, de aproximadamente un metro noventa de estatura, esbelto y con el cabello rubio rozándole los hombros. El hombre se acercó y dijo que traía un mensaje de paz, amor y comprensión. Luego se retiró.

Con mensajes tan trascendentes como éste, no veo por qué existen todavía los molestos escépticos.

REFERENCIAS

Commander X, The ultimate deception, Abelard Productions, Inc., New York, 1990.

Evans Hilary, Platillos volantes. ¿De dónde proceden?, capítulo OVNIs diabólicos, Editorial Debate S.A., Madrid, 1986, págs. 66-67.

Green Beckley Timothy, Do ets walk the Earth?, en UFO Universe, New York, primavera de 1989, págs. 28-31, 60 y 62.

Menger Howard, From outer space, Piramid Book, Inglaterra, 1959.

Michael John, Los platillos volantes y los dioses, Javier Vergara Editor, Buenos Aires, 1977.

Park Allison, El “contacto” que se casó con una mujer del espacio”, en Contactos Extraterrestres, No. 22, México, 28 de septiembre de 1977, págs. 32-35 y 49.

Stemman Roy, Visitantes extraterrestres, Editorial Noguer, S.A., Barcelona, 1976.

Tansley David, Mensajeros de la luz, EDAF, Madrid, 1979, págs. 239-244.

Páginas en Internet de Menger:

http://www.howardmenger.com/

http://www.howardmenger.com/_wsn/page2.html

http://www.howardmenger.com/_wsn/page3.html

http://www.algonet.se/~hermesat/bridge.htm

Howard Menger en la época en la que era una superestrella de la ufología.

Menger tuvo un encuentro con los extraterrestres en la primavera de 1956. Colocó su cámara en automático y se fotografió teniendo como fondo un platillo volador.

El platillo comienza a descender y parece que va a aterrizar Detrás de unos arbustos.

Finalmente el aparato hace contacto con el suelo y se posa frente a unos árboles. Menger demuestra que es mejor cuenta cuentos que pintor o fotógrafo.

Ampliación de la nave que aterrizó en High Bridge en 1956.

Menger tuvo la suerte de fotografiar a la venusina. Esta es una de las fotos en donde aparece frente a una nave de claro aspecto adamskiano.

La misma foto sin recortar.

Otra de las fotos de la venusina. El destello en la parte media de su cuerpo se debe a un “cisne brillante” que utiliza como cinturón (¿?)

Howard tuvo la oportunidad de viajar en platillo volador. Dibujo del propio Menger.

Los venusinos lo llevaron al lado oscuro de la Luna, en donde tienen bases con cúpulas semiesféricas.

Menger

Marla

Howard Menger (Sol Do Naro) y Constance Weber (Marla).

Menger y Connie en 2000.

Long John Nebel

Howard Menger a finales de los ochenta.

Prototipo del motor extraterrestre.

El motor nunca funcionó, pero le daría las bases para fundar su compañía de aparatos eléctricos.

Los venusinos le dieron los planos para construir este motor.

Ni utilizando la psicoquinésis se pudo mover el aparato.

El proyecto más ambicioso era construir un platillo volador. Aquí, la maqueta con todo y venusinos.

Menger logró, incluso, filmar a los platillos voladores. Las imágenes son igual de borrosas que las fotografías.

Ampliación de uno de los fotogramas de la película de Menger. El contactado afirmó que envió copia de todo su material al ejército de los Estados Unidos.

Gray Barker fue el editor de varios contactados. También se le debe algunas de las leyendas sobre los hombres de negro.

Pintura del propio Menger que recrea su encuentro de 1956 en High Bridge.

Los años felices de los Menger en High Bridge, New Jersey.

Al lado otra foto de la pareja. En esta ocasión no captó venusinos, sino fantasmas.